CAPITULO 22: DECISIÓN
- ¿Dónde está Candy? -preguntó un chico rubio, las chicas inmediatamente se pusieron nerviosas y Anthony las miro con insistencia.
-Dijo que tenía algo que hacer, se fue por allá-Annie señaló los árboles.
Anthony caminaba rápidamente, su corazón se aceleraba ante cada paso, finalmente diviso una cabellera rubia a lo lejos.
-Can…-guardo silencio al darse cuenta de que la joven estaba acompañada. Presencio toda la escena sin decir o hacer nada, confiaba en que ella correspondía sus sentimientos y había decidido aclarárselo a Terry primero. En ese momento el castaño se levantó, extendió la mano a Candy y cuando ella estuvo de pie, la abrazo. El corazón de Anthony se oprimió lentamente, el golpe final fue ver que ella devolvía el abrazo. No queriendo ver algo que pudiera lastimarlo más, Anthony dio media vuelta y se fue hacia la villa de los Andrew.
Momentos después…
-Joven Anthony-Dorothy lo miro desconcertada.
-Necesito hablar con la Tía Abuela Dorothy, ¿Puedes anunciarme?
-Si-poco después regresó para decirle que la Tía lo estuvo esperando.
Toc toc
-Adelante. Creí que estabas con los chicos Anthony.
-Necesito hablar con usted de algo muy importante Tía Abuela.
-Toma asiento. ¿Qué es eso tan importante? -lo miro con el ceño fruncido.
-He decidido estudiar medicina.
- ¿Qué? ¡Anthony! ¡No lo permitiré! Eres un Andrew, eso no tienes que olvidarlo. Tu destino…
-Mi destino lo decido yo Tía-la miro con determinación.
-Cuando el Tío Abuelo lo sepa, no estará de acuerdo.
-Me tomé la libertad de escribirle y hace poco recibí su respuesta-extendió un sobre a la mujer, quien al leerlo palideció mientras sus manos temblaban.
-William…
-Como puede ver Tía, el no desaprueba mi decisión, si no que por el contrario me ofrece todo su apoyo.
- ¿Qué hay de tu compromiso con Candy? -preguntó utilizando su último recurso. El rostro del joven se alteró por un instante, pero rápidamente recobro la compostura.
-He hablado con ella para cancelar nuestro compromiso, Candy también aprueba mi decisión.
- ¡No puedo permitir esto!
-Me iré hoy mismo de regreso a América, le pido por favor que no le diga nada de esto a Stear, Archie o Candy.
- ¡Anthony!
-Tía Abuela, yo le agradezco todo lo que ha hecho por mí, la quiero mucho y la respeto. Pero esta es mi vida y haré lo que me haga feliz. Espero pueda comprenderlo con el tiempo-se levanto y beso la frente de la anciana para después abandonar la habitación.
Mientras tanto…
- ¿Pero dónde has estado Candy? -preguntó Archie molesto.
-Lo siento, fui a dar un paseo-sonrió intentando tranquilizarlos.
- ¿Y Anthony? -preguntó Stear.
- ¿Eh? -un mal presentimiento comenzó a apoderarse de ella.
-El fue a buscarte Candy-dijo Annie mirando a su amiga intentando entender que había pasado.
-No lo he visto.
-Quizás regreso a la villa-comentó Stear.
Los chicos fueron rápidamente a la villa de los Andrew, donde fueron recibidos por Dorothy.
- ¿Dónde esta Anthony? -se apresuró a preguntar Candy.
-Bueno el…se ha ido…
- ¿Cómo que se fue?
-Hablo con la señora Elroy y después se fue en el auto-todos menos Candy se apresuraron en preguntarle a la Tía Abuela que había pasado-Candy, el joven Anthony me pidió que te entregara esto-le extendió un sombre, las manos de la joven comenzaron a temblar y mientras leía sus ojos se llenaron de lágrimas.
- ¡Anthony! -el sobre cayo de sus manos mientras salía corriendo de la villa.
- ¡Espera Candy!
Candy:
He decidido partir para forjar mi propio camino. Tengo la aprobación del Tío Abuelo William y la Tía Abuela tuvo que aceptarlo.
Lamento irme sin despedirme, pero no soy capaz de mirarte y escuchar tu decisión. Ya la he comprendido y deseo que seas feliz. Espero que al pasar el tiempo nos volvamos a encontrar y pueda verte a su lado sintiéndome sinceramente feliz por ustedes.
No olvides que eres más bonita cuando ríes, que cuando lloras.
Hasta pronto mi querida Candy.
Anthony
Candy corrió con todas sus fuerzas, aun sabiendo que no sería capaz de alcanzar el automóvil, tenía que intentarlo, no habría otra oportunidad.
- ¡Anthony! -grito con todas sus fuerzas al llegar a lo alto de una colina mientras comenzaba a llorar- ¿Porque te vas así? ¿Porque no dejaste que te explicara? Te quiero Anthony, te quiero demasiado.
Dentro del vehículo, un joven contemplaba el paisaje con notable nostalgia.
-Recuerdo el día en que te conocí Candy, nunca podré olvidarlo, espero que seas feliz-pensó con una sonrisa, en ese momento escuchó que alguien gritaba su nombre, por un momento pensó que se trataba de ella, pero desistió de la idea rápidamente-Adiós pequeña pecosa.
