CAPITULO 24: MADRE E HIJA

Frente a ella se encontraba una mujer rubia y de ojos azules, tenía pecas en su nariz y su expresión de sorpresa era muy similar, tuvo una extraña sensación, era como verse en un espejo, pero su reflejo era mayor que ella, por un momento pensó que tal vez se trataba de un sueño.

-Tu... ¿Tú eres Candy? -no podía haber duda, sus ojos verdes eran idénticos a los de su querido John y el parecido con ella era sorprendente sentía que estaba viendo su reflejo años atrás.

-Si-dijo desconcertada-Disculpe ¿Quién es usted?

-Te vi hace mucho tiempo, seguramente tu no me recordaras-acarició su mejilla con ternura, quería decirle que ella era su madre y abrazarla, pero no podía darle una noticia así tan rápido.

-Disculpe-por alguna razón aquel contacto era muy agradable así que no se apartó, pero regreso rápidamente a la realidad- ¿No había un joven aquí en la colina?

- De hecho, había dos jóvenes-sonrió ligeramente-Ambos se han ido.

-Oh vaya-agacho la mirada con tristeza.

-Mi nombre es Korin, me alegro mucho de volver a verte.

-Es un gusto conocerla-las dos se estrecharon la mano con una sonrisa.

Al día siguiente en la compañía Stratford...

Toc toc

- ¿Quién podrá ser? -murmuro para sí y abrió la puerta, sus ojos brillaron inmediatamente al reconocerlo.

-Terry.

-Hola de nuevo… ¿Susana?

- ¿Qué haces aquí?

-Vine a saludarlos-pensó sarcástico-Quisiera integrarme a la compañía.

- ¿De verdad? -preguntó con ilusión-Robert estará encantado, ¿Porque no entras? -dijo haciéndose a un lado.

-Gracias-al cerrar la puerta otra joven apareció.

-Susana, ¿Quién ha…? -ambos se miraron en silencio por unos momentos, una mirada que no pasó desapercibida por Susana a quien inmediatamente llego un recuerdo.

Flash Back

- ¿Ya se irán?

-Si, nuestro trabajo aquí termino-le extendió la mano, Terry la tomo. La joven comenzó a alejarse.

-Señorita.

- ¿Sí?

-Gracias-ella solo sonrió. Mientras tanto, Susana, veía aquella escena oculta detrás de un árbol, sintiendo una gran envidia por su compañera, ya que en todo ese tiempo no había podido hablar tan tranquilamente con el joven castaño como ella.

Fin flash back

-Así que al final decidiste venir Terry-sonrió con complicidad.

-Me alegra verla de nuevo señorita-Karen noto un brillo de tristeza en su mirada, pero la presencia de la rubia le impidió preguntar, finalmente los tres se dirigieron con el resto de los actores.

Días después en Michigan...

Toc Toc

-Pasa Candy-dijo con una sonrisa que fue correspondida.

-Qué bonita casa-entro con timidez, durante ese tiempo ambas habían convivido, hablaban de cosas triviales, sus gustos y disgustos y se sentían muy a gusto la una con la otra.

Ambas tomaban el té cuando Candy se animó por fin a preguntarle:

- ¿Por qué eres tan buena conmigo Korin?

-Candy ¿Te parezco una buena persona?

-Claro que si-contestó sin dudar-Me transmites mucha confianza, no sé cómo explicarlo, pero...creo que en verdad te conozco desde antes, sin embargo, no puedo recordar cómo.

-Creo que es momento de hablarte sobre mí, verás, cuando yo tenía 20 años...-y así comenzó a relatar la historia sobre su adolescencia, omitiendo el nombre de su hija; Candy no entendía porque le contaba todo aquello pero una extraña sensación comenzaba a crecer dentro de ella-...fue en ese momento que decidí dejar a mi bebé en el hogar, volvería por ella tarde o temprano pero me caí y me golpee la cabeza. Ese golpe provocó que perdiera mi memoria, solo sabía mi nombre, no sé qué hubiera sido de mi sino fuera por el doctor que me atendió, su nombre es Richard y aunque al principio me daba miedo por su excesiva atención hacia mi desde el momento en que desperté, poco a poco se ganó mi cariño y decidimos casarnos. Todo este tiempo pensé que no tenía familia, pero hace muy poco me encontré nuevamente con el hogar de Pony y gracias a una niña con una muñeca todos mis recuerdos volvieron. ¿Quieres saber el nombre de mi hija? -Candy solo atino a asentir, su corazón comenzó a latir más rápido-El nombre que yo le puse fue Candy, actualmente se llama Candy White Andrew.

Sería difícil explicar todo lo que aquella joven sintió en ese momento pues ¿Cómo describir los sentimientos de una hija hacia su madre y viceversa?, cuando por fin pudo asimilar la noticia, sus ojos se llenaron de lágrimas y sin pensarlo se arrojó a sus brazos, brazos que la recibieron con dicha y una infinita ternura. ¿Cuántas veces había llorado pensando que su madre no la quería y por eso la abandono? ¿Cuántas veces se arrepintió de no dejarse adoptar por su cariño hacia su mejor amiga? ¿Cuánto había sufrido en casa de los Leagan al serle negado lo que más quería: una familia? ¿Cuánto había envidiado a Terry por la madre que tenía? Pero por fin descubría que todo había valido la pena solo por aquel instante de dicha.

¿Cuánto tiempo permanecieron abrazadas? Es difícil la respuesta, podrían ser segundos, minutos, horas y ellas no lo notarían, cuando por fin se separaron la que rompió el silencio fue Korin.

-Hay tanto de lo que tenemos que hablar, quiero reponer el tiempo perdido...hija-ambas sonrieron.

-Si mamá-le gustaba mucho aquella sensación en su pecho después de llamarla así.

Horas despues...

-Ya llegué Korin-entró y escucho dos risas muy similares, adivinando con quien se encontraba su esposa, sonrió.

-Richard-lo abrazo efusivamente y le dio un beso-Quiero presentarte a Candy-dijo con una sonrisa y una mirada tan radiante que él nunca había visto, al voltear y ver a la joven abrió los ojos sorprendido para después sonreír.

-Es un placer conocerte por fin.

-Igualmente, gracias por haber cuidado a mi madre todo este tiempo.

-Lo hice con gusto-se estrecharon la mano.

-Candy ¿Crees que podríamos ir con la señora Elroy?

- ¿La Tía Abuela? ¿Por qué? -una preocupación la invadió, no sabía que había pasado tras su partida.

-Debo pedirle que repudie tu adopción, tengo entendido que el que te adoptó fue el señor Wiliam y la única manera de contactarlo es a través de ella, quiero que seas mi hija legalmente.

-Nuestra hija-corrigió Richard mientras la abrazaba por los hombros-Queremos que vengas a vivir con nosotros cuanto antes-la rubia sonrió y los abrazo a ambos, poco después partieron rumbo al hogar de Pony…

-Muchas gracias por todo lo que han hecho por Candy, de verdad nunca encontraré como demostrarles mi gratitud, la criaron muy bien, es una joven amable, humilde, fuerte...

Las dos buenas mujeres solo sonrieron, en sus ojos comenzaban a aparecer lágrimas, sentían como si fuera la primera vez que se despedían de la pecosa.

-No tiene nada que agradecernos.

-Señorita Pony, Hermana María gracias por todo, ustedes siempre van a ser mis dos buenas madres. Las vendré a visitar con frecuencia, vamos no lloren-las abrazo con fuerza, todos los niños la despidieron con alegría, Clint se quedaría en el hogar, al principio no quería hacerlo pero una de las niñas nuevas se encariño con él y lloraba cuando se alejaba, Candy lo abrazo fuertemente, había sido su fiel compañero por mucho tiempo pero sabía que estaría seguro en aquellas pequeñas manos, finalmente la nueva familia partió.

Espero les guste este capítulo. Hice un pequeño cambio respecto a Terry, la verdad Susana nunca me ha agradado y tampoco pienso que hagan buena pareja. En cambio Karen también es de carácter fuerte