Deslinde de responsabilidad, el copyright y la marca registrada del nombre y del personaje Harry Potter, de todos los demás nombres propios y personajes, así como de todos los símbolos y elementos relacionados, son propiedad de Warner Bros; y, en su caso, de J.K. Rowling.
Esta viñeta es parte del Drinny-Con 2020, organizado este año por la página de Facebook Drinny All The Way.
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Impulso.
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Se acomodó el saco de forma lenta, la pelirroja se acercó a él para acomodar mejor las solapas, al llegar al lugar donde la cita a ciegas había sido programada nunca esperó que fuese algo memorable, sin embargo lo había sido, al ver a la chica que le había gustado en su último año del colegio frente a él como su cita lo sorprendió, nunca esperó que ella disfrutara el rato, y que lo invitara a su apartamento.
Incluso una vez en el apartamento de Ginevra Weasley, nunca pensó que terminarían en la cama, ni siquiera pensó que tendría oportunidad para una segunda cita.
La sujetó de las caderas, acercando su cuerpo delgado solamente cubierto por una playera de las Arpías que le quedaba hasta los muslos, sabía que no había más prendas cubriendo su cuerpo, y una vez que se hubo perdido entre sus piernas, en sus besos, sabía que ya no había retorno, ella lo había arruinado por completo, si aquello se limitaba a una simple noche, él sabía que sin importar cuanto lo intentara, no podría encontrar a otra mujer como ella.
Se alejó un poco un poco para verla sonreír, sus ojos se posaron en el reloj, eran las tres y media de la mañana, la joven no tenía mucho tiempo para alistarse, podría sentirse culpable de hacerla perder su traslador, pero realmente no quería ni siquiera marcharse.
"Ya es tarde". Murmuró besando el cuello de Draco.
"Mi entrada al trabajo es a las nueve, tú tienes menos de media hora para irte a Hawái".
"Me gusta mucho mi trabajo". Se alejó de él. "Y realmente lo ocupo si quiero comer y tener un lugar donde dormir".
"Yo no soy nadie más que una buena noche, como para que te pierdas ese traslador".
"Más que una buena noche, créeme". Sonrió.
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Ginny observó la playa de Waikiki, era tan hermosa, pero no había podido dejar de pensar en su noche apasionada con Draco ¿cómo es que había llegado a algo así con él? Sin duda el tiempo lo había tratado mejor, en el colegio era muy guapo, pero ahora simplemente había subido de nivel a uno de Dios griego, o algo parecido.
"Para no haber dormido, te ves bastante bien".
La joven se giró apresurada cuando escuchó ese hablar tan único, la sonrisa de lado del chico aceleró un poco su corazón ¿qué hacía ahí? Pensar que la había seguido era darse demasiado crédito, había sido una noche solamente, aunque si fuese por ella, no le molestaría repetirlo.
"Bueno, por extraño que parezca, mi actividad nocturna y de madrugada fue tan buena, que en lugar de dejarme agotada, me dejó con bastante energía".
"No sé cómo tomar eso". Comentó elevando una ceja.
"Como una invitación, quizá".
"Invitación ¿a qué? ¿A mejorar?"
"No me imagino lo que lograrías si mejoraras en lo que ya de por sí, haces muy bien". Se burló de él. "Yo decía que podía invitarte a probar que solo fue por el corto tiempo que tenías para poder agotarme".
Él sonrió, se acercó un paso hasta ella y se inclinó a besarla, como si aquello fuese muy normal, pero por el corto beso, lo hizo creer que fue un simple impulso.
