Deslinde de responsabilidad, el copyright y la marca registrada del nombre y del personaje Harry Potter, de todos los demás nombres propios y personajes, así como de todos los símbolos y elementos relacionados, son propiedad de Warner Bros; y, en su caso, de J.K. Rowling.
Esta viñeta es parte del Drinny-Con 2020, organizado este año por la página de Facebook Drinny All The Way.
—
Rencorosa.
—
La última visión que Draco había tenido de Ginevra Weasley, era de su cuerpo desnudo yaciendo sobre la cama, su respiración era acompasada, estaba relajada y tranquila como si no le preocupara en nada haberse quedado dormida en la habitación de un hotel con un hombre que apenas conocía como él, aquella imagen se había vuelto su favorita, una visión que quisiera ver por más tiempo.
Desgraciadamente su pequeña escapada a Hawái había durado un día, había tenido que regresar por su trabajo y eso no lo había hecho para nada feliz, ahora mientras observaba al jardín desde el balcón en la propiedad de sus padres, estaba preguntándose ¿cuándo volvería ella de nuevo al país? Y si ya lo había hecho y no le había avisado, no eran nada ¿por qué tendría que avisarle que estaba de nuevo en la ciudad?
Le dio un gran trago a su café mientras observaba a los pavorreales pasear tranquilamente mientras él tenía que quedarse ahí, sus padres habían salido de la ciudad y por extraño que pareciera esa vez no quisieron dejar a los elfos, iban a tener una visita y no querían arruinar aquello, así que lo mejor era dejarlo a él a cargo, para que se fuera acostumbrando, cuando fuese su turno de tomar las riendas de aquella casa, como el patriarca.
—
Ginny observó a la nada, hacía dos semanas que había vuelto a casa, y no había vuelto a ver a Draco, se había tomado ventaja de que le había dejado agotada en aquella habitación de hotel en Hawái para marcharse sin despedirse ¿cómo se suponía que tenía que tomar eso? Quizás había sido demasiado para él, bueno, a lo mejor se había dado cuenta que habría sido mejor mantener aquello como algo pasajero de una sola noche, nada en serio.
El sueño de que la había seguido hasta allá se desvaneció cuando se dio cuenta que su entrada al trabajo a las nueve, era una junta con el jefe de Ginny, no había ido por ella, sino por negocios, simplemente había aprovechado la oportunidad que ella misma le había dado.
Eso hacían ellos ¿no? No rechazaban la posibilidad de acostarse con alguien, si podían conseguir sexo gratis lo obtenían y después regresaban a casa, solos o con su pareja, dependiendo la situación, como si nada hubiese pasado.
Lo que más le molestaba, es que había sido ella, quien lo había propiciado, le había atraído tanto que de cierta forma, tampoco quiso perder oportunidad de una aventura con él, para su desgracia no había podido mantenerse dentro de lo casual.
"Estás lista". Sonrió su jefe. "La cita ha sido cambiada un poco, espero que no seas rencorosa".
"Rencorosa ¿por qué?" Sonrió.
"He escuchado que en tu época de colegio, tus hermanos y sus amigos tenían ciertas rencillas con Malfoy, su padre me envió una lechuza, nos reuniremos con él en La Mansión Malfoy".
"No soy rencorosa". Sonrió.
Quiso decirle que había llevado aquella rencilla a algo más interesante, que aunque ciertamente también había una lucha, era por dominación en otro aspecto.
Fue hasta que apareció en la maravillosa propiedad que se sintió incómoda, no quería volver a verlo, no después de haber sido abandonada de aquella forma ¿qué clase de mensaje sería ese?
"En serio ¿soy muy necesaria?" Hizo un mohín.
"Puedes irte si no quieres estar, pero si te quedas, te convendrá mucho".
"Sabes, dejaré pasar esta oportunidad de crecimiento". Observó su reloj.
"El elfo no falta en aparecer, si quieres, márchate antes".
Ginny observó la mansión y suspiró, terminó por desaparecer sin decir nada más.
