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Este aporte es parte del Drinny-Con 2020, organizado este año por la página de Facebook Drinny All The Way.

Silencio.

Draco estaba harto, bien lo había dicho la pelirroja eso del picnic había sido la peor idea que se le hubiese ocurrido a alguien, y como había expresado que era obligatorio, él estaba forzado a permanecer en ese lugar.

Su vista fue hasta uno de sus subordinados, que había sugerido hacer una actividad que involucraba buenos recuerdos en Hogwarts, quiso reír de forma hilarante sobre esa idea, él no tenía ni una sola, así que simplemente rechazó su turno.

"Bien, Ginny, dinos ¿qué recuerdas de Hogwarts?"

"Bueno, recuerdo una vez en la oficina de un profesor…".

"No es hora de historias con contenido sexual, Ginevra". La mirada de Draco se posó en Carter, su comentario había incomodado a la pelirroja, y hecho reír a varios.

"En realidad, recuerdo que le lancé un mocomurciélago a un arrogante y patán".

Draco sonrió, cerró los ojos recordando la vez que intentó retenerla en la oficina de Umbridge, cuando era parte de la brigada inquisitorial, ella era conocida por tener un excelente dominio de aquel hechizo, y como persona que había sido víctima de uno bien ejecutado, podía asegurar que era magnifica, en eso también.

Las anécdotas comenzaron a fluir, pero como ella ya había participado, perdió todo interés, ya la siguió cuando se alejó bastante incómoda de aquella situación.

Se sobresaltó cuando sintió que alguien se detenía junto a ella, su dolor de cabeza empeoró bastante cuando observó a Draco, bastante despreocupado, fingiendo ver al frente, pero sus vistas periféricas se encontraron.

"Lamento haber arruinado tu cita". Soltó.

"Por alguna extraña razón, no te creo".

"Qué bien, porque estoy mintiendo, sí me despedí, pero debí suponer que estabas demasiado cansada como para ser consciente de lo que había dicho".

"Tampoco te creo eso".

"Te diré mi anécdota del colegio". Se acercó a ella. "Me gustabas en Hogwarts, eras preciosa, lo sigues siendo, pero ahora más como una Diosa".

Aquello logró hacerla reír, todo aquello no era más que su forma de hacerla bajar la guardia de alguna manera, hubiese podido sobrevivir con el rencor y la idea de que no volvería a verlo, pero ahora que estaba obligada a convivir con él por el trabajo, sabía que tenía que dejar ir el rencor.

"Ya, bien, te creo".

"Bien, ahora que me crees, dime ¿qué te ocurre?"

"No lo sé, desde hace unos días, tengo un dolor recurrente de cabeza". Se encogió de hombros. "Y este desagradable picnic simplemente lo empeora".

"Supongo que no has tomado ninguna poción ¿o sí?

Ginny frunció el cejo ¿Qué acaso era una cavernícola? Si los medimagos existían por algo y habían inventado las pociones para aliviar dolores ¿por qué no acudiría a ellos?

"Sí, sí he tomado pociones para el dolor, pero no funcionan del todo".

Gruñó, él no estaba ayudando en nada con su presencia y sus preguntas tontas, quería privacidad, un poco de silencio sin duda ayudaría muchísimo.

"Tengo un remedio infalible para quitar el dolor de cabeza".

"Bien, te escucho".

"No sé si te agrade".

"Cualquier cosa para deshacerme de este dolor de cabeza, y de ti".

"Te funcionará solo con una cosa".

Ginny cerró los ojos cuando el contacto de los labios de Draco con los de ella se hizo más apresurado, sintió sus manos comenzar a recorrer su cuerpo y su aliento en su cuello y hombro, las sensaciones fueron inmediatas, y si no se le quitó el dolor de cabeza en ese momento, por lo menos logró que se le olvidara.