Disclaimer: Naruto y sus personajes no me pertenecen.

Hola, esta es un pequeño extracto de una historia que iba a escribir para el Universo de Baransu Byou, a escribir en el futuro si es posible.

Estare publicando pequeños extractos de futuras historias, espero les gusten.


Cuando Kiba le pidió a Naruto si se podían reunir para conversar, el rubio no vio nada de malo en hacerlo en su casa. Hinata se alegraría de ver a su compañero de equipo y luego de que Boruto cumpliera su primer año dejo de despertarse en la noche, asi que los tres adultos podrían conversar tranquilos.

"hnnggg"

"¿Asi que tienes problemas en la ca-cama con Tamaki?" el rubio le pregunta divertido al Inuzuka, que solo lo mira fastidiado.

"Algo asi, pero no me gu-gusta como lo dices" Kiba le respondió a su amigo, sin encontrar la gracia de su situación.

"¡mmm!"

"Si se Hi-hinata, no debería burlarme de que Kiba no pueda acostarse con su novia." El Uzumaki se rasca la cabeza. "¿por eso viniste tan estresado Kiba?"

"Si." El amante de los caninos asintió a regañadientes. "Como no he tomado muchas misiones, mi chakra todavía sigue estable, pero siento que mi concentración flaquea". El Inuzuka arquea su espalda. "Necesitaba desahogarme."

"hgnnn." Hinata asintió, entendiendo a su amigo.

"Me alegra ver que quieras ayudar a Kiba, Hinata." El rubio le dice, fingiendo molestia. "Pero tu esposo también necesita atención."

La mujer no le contesto de inmediato, concentrada en su tarea. ¿Cuál era? Dejar seco el pene de su compañero de equipo. Mientras masturbaba el grueso miembro de su amado esposo, la Matriarca Uzumaki movia su cabeza de adelante hacia atrás sobre la hombría de Kiba, que no se quedaba atras en tamaño.

"Lo siento Naruto-kun." La Hyuuga se disculpo con su amado, dejando de mamar al ninja del equipo 8, para su decepcion. "Kiba-kun esta en una difícil situación, y no es muy agradable que te burles."

Los tres ninjas se encontraban en el baño de la casa, con Hinata de rodillas en medio de los Hombres de pelo picudo. Desnuda como el dia que nació, el precioso palido cuerpo de Hinata contrastando con los bronceados hombres, y sus senos moviéndose suavemente con cada aliento que la mujer tomaba, eran una placentera vista para Naruto y Kiba.

Admirando los viriles miembros en sus manos a medida que los masturbaba, Hinata intentaba encontrar una manera de ayudar a su amigo. Sintiendo las manos de su querido esposo masajear su cabello con suavidad, Hinata tuvo una idea bastante atrevida.

Su coño se humedeció luego de pensarlo.

"Quizas Tamaki-san quiera probar algo diferente." Hinata le dijo a Kiba, que le alzo la ceja. "Eres algo brusco Kiba-kun, probablemente necesite a alguien mas gentil."

"Tiene sentido." El rubio asintió. "Eres muy bruto, quizás tenga miedo que la folles como si fuera una perra, recuerda lo que dicen de tu clan."

"Tu esposa no decía lo mismo cuando eramos un equipo." Kiba le respondió de inmediato. "No recuerdo cuantas veces la hice gritar como loca, a diferencia de ti, que solo decepciona a las mujeres."

"Tu mama y tu hermana no están de acuerdo." EL rubio no iba a dejar que el otro hombre quede con la ultima palabra. "Ellas gritaban como putas cada vez que me las cogía."

Los dos idiotas iban a seguir su estúpida competencia cuando sintieron un fuerte pulso en sus vergas, haciéndolos correr de improviso. Hinata, irritada de ser ignorada, concentro chakra en sus manos y los libero en las puntas de los penes de sus amantes, asintiendo con satisfacción al sentir las corridas caer por sus manos.

"Si quieren seguir con su infantil competencia, tengo un mejor método chicos." La mujer mira detenidamente a los jadeantes hombres, que solo asienten, sorprendidos por la repentina corrida. "Kiba-kun, te dire luego la idea de cómo lidiar con la timidez de Tamaki-san."

Poniendose al medio de ambos cachondos ninjas, cuyos penes se endurecían nuevamente ante la actitud asertiva de la Hyuuga, Hinata encaro a su esposo, sintiendo el pene de Kiba presionar su espalda.

"Por ahora concéntrense solo en mí." Besando a su rubio, que le devuleve el cariño, la mujer presiona su trasero contra la pelvis del Inuzuka. "Kiba-kun, te necesito en mi culito."

"Claro Hinata, se nota que necesitas a un hombre." El pelicastaño le lanza una burla al rubio, que le iba a replicar cuando sintió las grandes tetas de su esposa tocar su pecho.

"Naruto-kun." La dulce voz de Hinata hipnotizo al rubio. "Quiero que me hagas otro bebe."

No se necesitaron mas palabras. La peliazul chillo de alegría y placer cuando sintió a los hombres levantarla juntos, para bajarlas sobre sus duros y largos penes, llenando sus agujeros al unisono.

Despues conversarían cual será su idea sobre Tamaki. En este momento, lo único que debe importarles a los shinobis...

...es la mujer en medio de ellos.