·You never walk alone·

Ji Min gemía mientras sentía la traviesa lengua de su esposo jugar con sus sensibles pezones cafés,su cejo estaba fruncido y sus ojitos cerrados fuertemente, la nube de placer en la cual su esposo lo llevaba lo cegaba por completo,haciendolo suplicar por más de él mientras acariciaba su cabellera.Yoongi deboraba sin piedad alguna los erectos botoncitos totalmente excitado,frotaba su dura erección aún cubierta por sus jeans negros con la de su esposo desesperadamente,hace tiempo no tenían intimidad y las ganas de profanar el cuerpo de su pequeño y sumiso Jimin lo comían vivo.

Y es que desde que Yoongi se volvió secretario del empresario más famoso de Corea,el trabajo era un enorme muro entre ambos,quitandole gran tiempo y evitando poder disfrutar tan sólo unos minutos con su lindo Omega.

Su animal interno gruñía de satisfacción ante las súplicas de sensual esposo y, sin poder aguantar más,arrancó de manera bestial los pequeños shorts que éste llevaba,dejando el indefenso cuerpo a su merced.

sus temblorosas manos viajaron hacia el boxer del menor, jugando coquetamente con el elastico de éste mientras miraba el desastre que Jimin era y mordía sus labios,sin embargo, cuando se decidió por fin a quitar el boxer,su celular sonó.

-No..No atiendas Yoon~-Gimoteo el menor,¿por qué siempre que quería disfrutar de un momento con su pareja tenían que interrumpir?El Alfa asintió y sonrió procediendo a realizar su cometido, despojandose él también de sus ajustados pantalones y se acomodó entre las piernas de su amado,sin embargo debido al excesivo ruido que el aparato hacia,Yoongi suspiró y volvió a mirar a Jimin.

-Debo atender amor,puede ser algo importante-le dijo acariciando su suave mejilla,se inclinó con la intención de besar sus labios pero éste rápidamente corrió su rostro.

Yoongi suspiró por última vez y salió de arriba de Ji Min.Después de colocarse nuevamente sus boxers,salió de la habitación, dejando a un dolido y llorón Jimin.

¿Hasta cuando el trabajo sería más importante que él?