Finally, I'm sharing with you this beautiful story written by the same author of 'The Protector'. A great story about rediscover oneself through the nature and our memories. Thank you so much to hikingurl for allow its translation :)

Enjoy it!

Finalmente, comparto con ustedes esta hermosa historia escrita por la misma autora de 'The Protector'. Una gran historia sobre redescubrirse a través de la naturaleza y nuestros recuerdos. Muchas gracias a hikingurl por permitir su traducción :)

¡Disfrútenla!


Y ya saben que esto no puede faltar. Estos personajes no me pertenecen, son creación de Stephanie Meyer, y la hermosa historia es de la fantástica autora hikingurl, yo solo traduzco ;)

Gracias infinitas a mi compañera de armas y amiga, Erica Castelo por ayudarme con otra traducción más, con sus consejos y correcciones de ortografía :P


Summary completo: Después de una devastadora traición personal y profesional, Bella vuelve al único lugar en el que se siente segura y feliz- las montañas de Georgia. Una decisión impulsiva de ir de excursión por el Sendero de los Apalaches le ofrece la oportunidad de recuperar su confianza, autoestima y tal vez una apreciación más profunda por la singularidad de su hermosa mente.


Capítulo Uno: Montaña Springer

Fecha: 11 de Marzo del 2003

Lugar de inicio: Montaña Springer, Georgia.

Destino: Desconocido

Total de kilómetros de viaje: 0

La primavera llega gradualmente a los Apalaches. Entra poco a poco a los valles más bajos, pintando los árboles de un vivo color verde y salpicando los prados con narcisos amarillos como el sol. Las blancas campanillas del invierno delinean las paredes fantasmas de cabañas de madera podridas hace tiempo y deshechas en el suelo del bosque, olvidadas en el cementerio del tiempo—las delicadas flores el único testimonio de su fallecimiento.

Árboles ciclamores, sus ramas sin hojas revestidas de flores púrpura y cornejos rosas bordean caminos en el bosque en mal estado todavía llenos de baches y lodo por su uso inadecuado en la temporada invernal. Ocultas en el mantillo del bosque debajo de ellos hay diminutas violetas púrpura, cada planta un ramillete de frágiles flores y follaje, vistas solo por aquellos dispuestos a hacer una pausa en su caminata y apreciar el bosque a su alrededor.

Algunas veces la primavera hace una pausa ahí, retrasada por la nieve tardía o una tormenta de nieve cuando el invierno lucha por mantener su dominio helado de los valles y hondonadas de la antigua cordillera. Inevitablemente, finalmente cede el paso y la primavera reanuda su lenta e incesante marcha sobre las laderas, sobre las lomas, siempre hacia arriba hasta que la mismísima cima de las montañas esté coronada con el verde de nueva vida.

Es primavera en los valles debajo de la Montaña Springer pero el invierno todavía domina en su cumbre. Los árboles están sin hojas y el frío y ruidoso viento dispersa las hojas muertas a mis pies. El sol está brillando, pero es el débil sol del invierno y se niega a compartir su escaso calor.

Sin embargo, la vista es impresionante.

Cadena tras cadena de colinas y montañas marchando hacia el brumoso azul en la distancia llamando a los intrépidos a explorarlas. Debajo de la cima rocosa hay verdes valles decorados con los colores de la primavera y se mezclan con brillantes franjas de arroyos y ríos.

Solo hay una docena o así de personas conmigo aquí en la cima de Springer. Si fuera un fin de semana en marzo o abril, habría dos o tres veces más el número de personas. También habría más celebración—tanto aquí, al final del sendero, y anoche en el refugio más cercano—ya que los excursionistas celebran el inicio de un sueño largamente acariciado a punto de convertirse en realidad.

El grupo de hoy es uno más serio. La mayoría de ellos probablemente planeando recorrer el trayecto completo o al menos una sección larga. Varios padres vienen a dejar a sus hijos e hijas. Hay muchos abrazos y unas cuantas lágrimas cuando las mamás y los papás se marchan, dejando a sus retoños para empezar su aventura. La mayoría de ellos tienen aproximadamente mi edad, han terminado la escuela de unos veintitantos y quieren tener una gran aventura, antes de establecerse para forjarse una carrera, casarse, o iniciar una familia.

Un par de chicos, que parecen estar a principios de sus treinta, se saludan el uno al otro cuando terminan de firmar el registro del sendero y se ponen las mochilas al hombro. Se ven en forma y musculosos, su equipo y ropa claramente exmilitar. "¡Oorah!" Gritan al dirigirse al norte por el sendero, confirmando mis sospechas de que ambos son marines, tal vez recién liberados de su servicio. Me pregunto si esta excursión representa una oportunidad para ellos de olvidar, o al menos lidiar con los horrores que probablemente vieron en la Guerra del Golfo, de la misma manera que Earl Shaffer usó su excursión en 1948 para lidiar con el trauma de la Segunda Guerra Mundial.

Veo una pareja de la mediana edad tomándose fotos entre ellos, posando junto a la famosa placa del excursionista incrustada en una de las largas rocas planas que marcan la cima y el final sureño del sendero de los Apalaches. Con mucho gusto aceptan mi oferta para fotografiarlos juntos. Después de tomar unas cuantas fotos con la placa, nos movemos por el área para poder fotografiarlos de pie al borde de la montaña, la vista de las distantes colinas detrás de ellos.

Cuando les devuelvo la cámara, la esposa se presenta como Janette y su esposo como Jim. "Él es Allday y yo soy Dreamer (1)." Se ríe antes de preguntarme si ya tengo un nombre para el sendero.

"Soy Bella," grito por sobre el creciente rugido del viento. Parece confundida por un momento y puedo darme cuenta que no me ha escuchado claramente.

"¿Rella?" Pregunta acercándose. "¿Como en Cinderella?"

Me detengo antes de poder corregirla, al darme cuenta que me ha bautizado con un nombre para el sendero. Uno que de pronto parece muy apropiado. "Sí," asiento acercándome a ella para que pueda escucharme más claramente. "Porque estoy viviendo mi propio cuento de hadas. ¡Tal vez aquí encuentre a mi Príncipe Encantador y todos mis sueños se harán realidad!" Mi intento de humor no hace gracia e incluso yo puedo escuchar la tristeza detrás de mis palabras.

No he engañado a Dreamer. Frunce el ceño por un momento mientras me observa cuidadosamente antes que su rostro se relaje con una dulce sonrisa. "¿Sabes? Los príncipes encantadores son grandiosos y todo," responde con un guiño, antes de asentir hacia su esposo, que está ocupado con sus mochilas, "pero en realidad no los necesitas para ser feliz. El hecho de que estás iniciando sola esta excursión me dice que eres una mujer fuerte y confiada, y que puedes hacer que tus propios sueños se hagan realidad."

"Camina tu propio camino," agrega, sugiriendo un significado más profundo a la frase a menuda usada por excursionistas, sobre no dejar que las expectaciones de otros controlen o afecten cómo lleves a cabo tu caminata.

"Lo haré." Le susurro en respuesta con una débil sonrisa, dejándole saber que comprendo.

"¡Bien por ti!" Me sonríe en respuesta. "Estarás bien, pero," agrega, su rostro más serio ahora, "si en algún momento te sientes incómoda o solitaria, eres bienvenida a acompañarnos a Allday y a mí. Somos viejos y lentos; pero para tu información, más vale prevenir que lamentar."

Asiento, comprendiendo lo que está diciendo. Aunque las posibilidades de que sea víctima de alguna clase de crimen eran más altas en Nueva York que aquí en el sendero, hay lugares—sobre todo en los cruces de caminos y en pueblos—donde ser una mujer soltera caminando sola puede atraer atención indeseada.

"Gracias," respondo.

Los veo ponerse sus mochilas al hombro y empezar a dejar el área. Antes de quedar fuera de la vista, se vuelven de nuevo hacia mí despidiéndose por última vez con su mano. Dreamer grita algo, señalando la roca junto a mí. "El registro," dice, "no olvides firmar el registro del sendero." Y entonces desaparecen, siguiendo el sendero que gira hacia el norte.

El registro del sendero se encuentra en un compartimiento en una enorme roca detrás de la señal blanca que marca la ruta oficial del SA (2). Para los que van hacia el norte como yo, es el primero de 165,000 señales guiando a los excursionistas al extremo norte del sendero en la cima del monte Katahdin en Maine. Para los que van hacia el sur, que empiezan su viaje en Maine, es la última señal de cinco centímetros por diez que verán cuando terminen su caminata aquí en la montaña Springer en Georgia. La trascendencia de este lugar como un principio y un final, no me pasa desapercibido.

Ahora estoy sola, aquí en la cima, con nada más que ráfagas de viento y crujientes ramas sin hojas arruinando el silencio. Sacando el registro de su protectora caja, hojeo las páginas de la libreta, mirando las fechas y los pensamientos dejados por los excursionistas que han empezado antes que yo. Algunas de las entradas son cortas, solo nombres y fechas; otras son largas… deseos, esperanzas, y sueños dejados por personas que probablemente nunca conoceré, sin embargo, han dejado una parte personal de sí mismos en este diario, en esta montaña.

En una página está un emblema del Cuerpo de Marines cuidadosamente dibujado. El águila, el mundo y el ancla están representadas en detalle sobre dos cómicas figuras de palitos cargadas con enormes mochilas. Debajo hay dos nombres, Ghost y M&M, con la fecha y GAME—las abreviaciones de Georgia y Maine—rotuladas cuidadosamente debajo. Como sospechaba, eran exmilitares planeando viajar toda la distancia desde la montaña Springer al monte Katahdin. Les tomará de cinco a seis meses; les deseo lo mejor.

Más abajo en la página, encuentro un corto poema dejado por Allday y Dreamer. Me rio cuando lo leo:

Dos de mediana edad que encontraron la libertad

Decidieron caminar por el SA,

Gastaron todo su dinero,

Cuando a Springer se fueron,

¡Y se unieron a la clase del dos mil tres!

Lo firmaron con sus nombres y deseos de buena suerte para todos los que se han ido antes y todos los que vendrán después de ellos. Todavía estoy sonriendo mientras leo el resto de las entradas buscando una página en blanco para compartir mis pensamientos.

Pero cuando agarro la pluma para empezar a escribir, mi mente de pronto está en blanco. ¿Qué quiero decir? No tengo ningún pensamiento profundo o dichos ingeniosos o rimas graciosas para dejar y en realidad solo hay una persona con la que debería estar hablando ahora, pero no puedo, porque he escapado al bosque en vez de enfrentar la completa ruina de mi vida que su engaño ha provocado. Desearía poder hacerlo, si fuera fuerte y valiente lo miraría a los ojos y le diría… No, gritaría y chillaría y demandaría saber cómo, y qué, y dónde, y finalmente… por qué, por qué, por qué.

Si fuera fuerte y valiente, nunca habría dejado Nueva York. Cuando él, Jane y todos los ejecutivos de la Banca Internacional Volturi dejaron el escenario el último día de nuestra presentación de negocios, después del impactante anuncio que él había aceptado una posición con ellos y que se llevaba nuestro nuevo software de seguridad con él, habría entrado furiosa a la reunión y demandado saber por qué.

Le habría preguntado hace cuánto había estado planeando su traición. ¿Fue nuestra amistad de cuatro años y nuestra relación de trabajo un elaborado ardid para conseguir el control de mis teorías e ideas? ¿De verdad olvidó convenientemente hacerme firmar los papeles de nuestro abogado que habría sellado cualquier laguna en nuestro acuerdo de negocios, previniendo que cualquiera de nosotros vendiera nuestro software sin que ambos estuviéramos de acuerdo—papeles de los que solo me enteré después que él se uniera a Volturi? ¿Y por qué, por qué, por qué ha estado viviendo con Jane por dos años…? ¿Por qué me dio falsas esperanzas, finalmente pasando la noche conmigo, diciéndome que me amaba incluso mientras le daba mi amor, mi cuerpo y todo el deseo que traté de negar por tanto tiempo?

Me imagino de pie frente a todos ellos en mi furia justificada y recibiendo respuestas a las preguntas que me han plagado desde que hui de la ciudad hace una semana. Me imagino acusándolos de engaño y deslealtad, y avergonzándolos por su traición solapada, pero sé que nunca habría podido hacerlo. Mi ansiedad social me haría balbucear y tartamudear, y mi rústico acento sureño—que me he esforzado tanto por perder—habría vuelto sin darme cuenta, provocando que esos ejecutivos desviaran la mirada incómodos y que Jane intentara ocultar su divertida sonrisa engreída detrás de su mano con una perfecta manicura, mientras él se quedaba allí callado y con expresión sombría, avergonzado al ver mi torpeza, como hizo durante mi presentación cuando intenté explicar las teorías matemáticas detrás de nuestro sistema.

Con todo lo que deseo y he soñado despierta, sé que eso es lo que habría ocurrido. Jane tenía razón. Su mundo es uno que no entiendo, en el que no encajo y nunca me sentiré cómoda. De modo que aquí estoy, de vuelta en las montañas de Georgia, de vuelta a donde pertenezco, de vuelta a donde me siento cómoda. Sin embargo, aún necesito una clausura. Todavía necesito preguntar cómo y qué y por qué.

Miro la libreta en mi regazo y la pluma en mi mano. Quizás aquí es dónde puede hacer mis preguntas, desahogar mis frustraciones y dejar mis pensamientos. Nadie sabrá quién soy; nadie sabrá quién es él. Nunca leerá las palabras que deje aquí, pero tal vez escribirlas ayudará a aliviar el dolor de mi corazón y el desaliento que llevo en mi interior. Quizás esta será la forma en la que puedo olvidar el dolor que siento por la traición. Acomodo la pluma en mi mano y empiezo a escribir.


(1) Todos los nombres que eligen los excursionistas para el sendero quedarán en inglés, ya verán por qué. Y como se verá más adelante, el que elijan nombres para el sendero les sirve de protección ;)

(2) Abreviación de 'Sendero de los Apalaches' en inglés es AT.


Pues aquí la tienen, espero que la disfruten tanto como yo, pero POR FAVOR, disfrútenla sin estar pensando, ¿cuándo aparecerá Edward? Porque está historia es más que eso, y creo que lo dejé claro en la parte de arriba. Tal vez se hayan dado cuenta que la mayoría de las Bellas que traduzco son mujeres fuertes y autosuficientes, y esta no es la excepción, aunque al principio no lo parezca mucho. Ya lo verán ;) Como siempre, les sugiero poner la historia en alerta para que reciban las notificaciones y les agradezco infinitamente por leer, por sus follow y favoritos, y sus 'me gusta' en mis publicaciones de Facebook. Pero sobre todo, les agradecería que se tomaran unos minutos de su tiempo, que nada les cuesta, y dejen un review para decirme qué les pareció lo que leyeron hasta ahora. Recuerden que el único pago que recibimos por hacer esto son sus reviews, sus palabras de ánimo para continuar. Y claro, así podrán leer pronto el siguiente capítulo, que ya está listo ;) ¡Así que las espero!