Y ya saben que esto no puede faltar. Estos personajes no me pertenecen, son creación de Stephanie Meyer, y la hermosa historia es de la fantástica autora hikingurl, yo solo traduzco ;)
Gracias infinitas a mi compañera de armas y amiga, Erica Castelo por ayudarme con otra traducción más, con sus consejos y correcciones de ortografía :P
Capítulo Tres: Recuerdos
Fecha: 12 de marzo de 2003
Lugar de inicio: Refugio de la Montaña Springer
Destino: Refugio de la Montaña Hawk
Total de millas de viaje: 7.6
BPOV
Después de una noche agitada de vientos aullando decididos a derrumbar la tienda en torno a mí, finalmente despierto a un hermoso día primaveral. Frío, con cielo azul claro sin nubes y solo una suave brisa que agita la cima de los árboles aún sin hojas, es como si el bosque me recibiera de vuelta a casa con el día perfecto para hacer senderismo. El sendero me recompensa con una caminata tranquila, solo unas cuantas subidas y bajadas y mucha sombra por la tarde de los viejos y altos árboles de hoja perenne.
Un sendero lateral me conduce a Long Creek Falls donde tomo un muy merecido descanso. Sin zapatos y calcetines, dejo que mis pies se sumerjan en el agua helada mientras busco en mi mochila la carne seca, y una mezcla de frutos secos de postre. El sonido del agua corriendo es calmante y me recargo en las rocas calientes disfrutando del sol en mi rostro. La tranquilidad solo se rompe por el sonido de la naturaleza: agua salpicando, aves cantando, el murmullo de las hojas, y el susurro de la brisa. He echado de menos esos sonidos. La Ciudad de Nueva York era ruidosa—tráfico y cláxones y sirenas, gente discutiendo en las aceras y en los pasillos de los departamentos, televisiones y radios a todo volumen—pero aquí todo es sereno y apacible. Siento la calma de este lugar filtrarse en mis huesos.
Despierto con un sobresalto, mi movimiento sorprende al pequeño junco ocupado picoteando las migajas en mi pierna. Baja de mi muslo de un salto pero se queda cerca, inclinando su cabeza para estudiarme con sus ojos oscuros. Todavía tengo unos pequeños pedazos de fruta seca, y lenta y cuidadosamente las deslizo sobre la roca entre nosotros. Después de un momento se acerca cautelosamente, observándome receloso mientras continúa comiendo. Se traslada al siguiente pedazo, confiado pero atento a cualquier movimiento de mi parte.
Tengo que admirar su valentía.
A la abuela Higginbotham le encantaban los juncos de ojos oscuros. Eran visitantes habituales a nuestra cabaña durante el invierno cuando la mayoría de nuestras aves cantoras se iban debido al clima frío de la montaña. Muchas tardes caminaba a casa desde la escuela para encontrarla esperando en los escalones del porche del frente, rodeada por una bandada de juncos comiendo alimento para aves que ella les arrojaba. Algunas veces las valientes aves incluso comían de su mano.
"Solo míralos, Isabella," decía. "Tan pequeños, tan comunes, tan fáciles de ignorar junto a todas las aves más elegantes y coloridas. No son los mejores cantores o los voladores más fuertes, pero sobreviven incluso en el peor clima y condiciones porque no saben que son pequeños, y comunes, y vulnerables. Creen en sí mismos y en su lugar en el mundo."
Luego palmeaba el escalón junto a ella, invitándome a sentarme y contarle sobre mi día.
Era fácil hablar con ella, mi abuela Marie. Nunca interrumpía mis incoherentes descripciones de lo que aprendí o había hecho en la escuela ese día, siempre paciente con mi tartamudeo y balbuceo. Después que mi maestro de segundo grado me descubrió resolviendo los problemas en un libro de álgebra avanzada de la secundaria, y después de ser puesta a prueba y luego colocada en una clase para estudiantes de matemáticas dotados, el vocabulario de mis descripciones diarias de la escuela se saturó de términos matemáticos esotéricos que ella no tenía forma de entender con su limitada educación de octavo grado. Pero incluso entonces, siempre escuchó pacientemente, asintiendo al escuchar mis explicaciones de asíntotas, o secciones cónicas, o secuencias de Fibonacci.
No recuerdo cuándo empecé a vivir con ella. Dijo que era solo una niña cuando la policía me encontró sola en un departamento después que Renée, mi madre y su hija, había sido golpeada y muerta por un coche mientras cruzaba una calle tarde una noche. La abuela no había visto a Renée en años y ni siquiera sabía de mi existencia. Al buscar en las escasas pertenencias en el destartalado departamento apareció un certificado de nacimiento nombrando a Charles Swan como mi padre biológico, pero nunca se le encontró y nunca tuve contacto con él. La abuela no sabía nada de él.
Yo tenía dieciséis años cuando ella murió. Para entonces ya asistía al Instituto de Tecnología de Massachusetts y vivía con el doctor Banner, uno de mis profesores, y su familia. Ella había estado enferma por algo de tiempo, pero se las arregló para mantenerlo en secreto, sin querer preocuparme o interrumpir mi educación. Incluso ahora, ocho años después, todavía la echo de menos.
El pequeño junco ha terminado las migajas que le di, pero espera pacientemente junto a mí, como si pidiera más. "Abuela, ¿eres tú?" Susurro. Inclina su cabeza otra vez, sus ojos negros, muy parecidos a los de ella, mirándome al escuchar mi pregunta. Extendiendo sus alas, revolotea al árbol más cercano antes de llenar el aire con su tintineante melodía como si me recordara que el sendero me espera y es momento de seguir adelante.
Poniéndome de pie, me estiro antes de ponerme la mochila al hombro y volver por el sendero lateral que conduce al sendero de los Apalaches.
Su melodía me hace compañía mientras camino hacia el norte.
Bueno, vamos conociendo más de la historia de Bella. Su madre murió cuando era muy pequeña y fue criada por su abuela en esas mismas montañas que ahora empieza a recorrer sola, como una de ustedes mencionó, es obvio que es una mujer valiente y fuerte al estar dispuesta a hacer un viaje como este en esas circunstancias. Pero por lo que hemos visto hasta ahora, su mente privilegiada que le permitió poder tener una buena educación, una carrera y una empresa, también la hace ser introvertida y con problemas para socializar, añade a eso que la persona en la que confió es la que la traicionó, y al parecer robó su empresa, no es de extrañar que estuviera tan herida que decidiera escapar al único lugar dónde se siente en casa y a salvo. Pero hay mucho más que averiguar de esta Bella, y la iremos conociendo en cada uno de los capítulos, que como en los de TS, van aumentando su tamaño. Así que no se preocupen, van a ser un poco más largos. Me alegra saber que están disfrutando de la historia, como siempre, esperaré ansiosa sus reviews para saber qué les pareció el capi y recuerden, así podremos leer pronto el siguiente. DEPENDE DE USTEDES. Los capis ya están listos, solo falta ver su respuesta, no les cuesta nada chicas, si leen, usa el cuadrito de abajo y deja tu review, escribe unas cuantas palabras y envía. Ni siquiera tienes que estar registrada en FF ;)
Muchas gracias a quienes dejaron su review en el capítulo anterior: GZarandon, Angeles, Antonia, rosycanul10, Leah De Call, somas, ariyasy, kaja0507, arrobale, Ali-Lu Kuran Hale, bbluelilas, AnnieOR, Lectora de Fics, Pam Malfoy Black, JessMel4, Tecupi, EriCastelo, NarMaVeg, Manligrez, Lizdayanna, rjnavajas, Adriu, BereB, Brenda Cullenn, Mar91, tulgarita, Sully YM, Merce, paupau1, Raque Adorno, Eli, Torrespera172, Car Cullen Stewart Pattinson, natuchis2011b, saraipineda44, Kriss21, bealnum, aliceforever85, EmmaBe, piligm, Moni, alejandra1987, Liz Vidal, , Tata XOXO, Lady Grigori, Mafer, y algunas anónimas, saludos y nos leemos en el próximo, ¿cuándo? Depende de ustedes ;)
