Y ya saben que esto no puede faltar. Estos personajes no me pertenecen, son creación de Stephanie Meyer, y la hermosa historia es de la fantástica autora hikingurl, yo solo traduzco ;)

Gracias infinitas a mi compañera de armas y amiga, Erica Castelo por ayudarme con otra traducción más, con sus consejos y correcciones de ortografía :P


Capítulo Cinco: Dolor y recuerdos

Fecha: 14 de marzo del 2003

Lugar de inicio: Campamento a 8 kilómetros más allá del camino Woody Gap

Destino: Neels Gap

Total de kilómetros de viaje: 50

BPOV

Sin mochila, sin zapatos, mi cabeza descansa fatigada sobre la mesa de picnic, me sobresalto saliendo de mi casi estado de coma por el golpe sordo de algo duro y el crujido de plástico golpeando la mesa cerca de mi rostro. Cuando abro un ojo exhausto, puedo ver una botella de limonada y una bolsa de botana surtida en la mesa justo frente a mí. La condensación escurre por el exterior de la botella fría, mojando mi mano cuando la agarro. Se me escapa un gemido de puro placer después de pasar mi primer trago del refrescante y dulce brebaje de limón y en breve le sigue un suspiro de alivio cuando paso la botella helada por mi rostro y mi cuello.

La risa entres diente me recuerda que no estoy sola. Cuando miro hacia arriba para ver quién me ha dado esta muy apreciada magia en el sendero. Me sorprende ver a alguien que reconozco.

"¡Jake! ¿Qué estás…? ¿Cómo fue…?" Las palabras apenas salen de mi boca antes de que él me ponga de pie para un apabullante abrazo de oso. Por un momento me abruman las emociones y me apoyo en su placentero afecto, incapaz de finalizar mi pregunta.

Se aparta, riendo al ver mi confusión. "También me da gusto verte, pequeña gohusdi."

Su uso familiar de la palabra Cherokee abreviada para prima, al instante me transporta de vuelta a los largos días y noches de verano que pasaba explorando el bosque alrededor de la cabaña de la abuela. Jake me enseñó a atrapar peces con solo mis manos, cómo encontrar morillas en el bosque, y lo más importante, cómo diferenciar los hongos que se podían comer de aquellos que eran venenosos. Cosechábamos puerros salvajes al empezar la primavera, recogíamos moras en verano, recolectábamos uva muscadinia y nueces duras en otoño.

Él fue mi primer verdadero amigo, un compañero constante, y un hermano mayor en todo menos en nombre. Cuando el bullying y las burlas hicieron de la escuela un tormento diario, Jake fue mi protector y mi campeón. Con cinco años más que yo y al menos treinta centímetros más alto, había sido un oponente formidable para cualquiera que pensara que una tímida y socialmente torpe nerd de las matemáticas parte Cherokee sería un blanco fácil.

Al crecer lo idolatré, incluso había fantaseado con que tal vez algún día nos casaríamos, hasta que me enteré que en realidad éramos primos. Su abuelo Samuel era el hermano de mi abuela Marie.

Jake ya estaba en la universidad cuando me fui para asistir al Instituto Tecnológico de Massachusetts. Combinó una licenciatura en administración con dirección de actividades al aire libre y sustentabilidad del medio ambiente—una carrera que parecía perfecta para él por su interés en expandir la creciente industria de deportes y recreación al aire libre de Georgia mientras que preservaba el medio ambiente que la respalda. Solo lo había visto una docena de veces o algo así desde que me fui, la última vez fue en su boda hace casi dos años.

Ahora, está aquí, sentado frente a mí en una mesa de picnic afuera del Centro Walasi-Yi donde el sendero cruza un camino de montaña en medio de la nada en Georgia. La alegría en su rostro y la risa que apenas puede controlar me dice que se está divirtiendo demasiado con mi confusión.

Antes que pueda pensar en una repuesta inteligente, sin embargo, mira mi deteriorada mochila y los zapatos que me quité.

"Oye, Izzy B," exclama, estirando su mano para poner los vestigios de mi equipo sobre la mesa. "¿Qué pasó aquí?"

Examina mi reparación improvisada de la correa de hombro que se me rompió ayer. La había cosido con hilo dental y la envolví con cinta adhesiva para reforzarla, pero pronto tendría que remplazar toda la correa. Tengo la esperanza de poder conseguir una aquí en la tienda de excursionismo, pero la mochila es antigua y tal vez tenga que ordenar una especial—si todavía las hacen. Antes que pueda detenerlo, Jake tiene todo mi equipo extendido sobre la mesa. Veo cómo examina cada pieza, sacudiendo su cabeza y murmurando sobre el pesado, anticuado y desgastado contenido de mi mochila que conseguiría que me matara en el bosque.

Su mirada furiosa cuando finalmente levanta la vista, me dice que no está feliz.

"¿Qué tan viejas son estas cosas?" Demandó.

Le respondo encogiéndome de hombros. "Esta excursión fue una decisión de último minuto. No tuve tiempo para comprar algo nuevo, así que solo agarré lo que estaba en la cabaña antes de conseguir un aventón a Springer."

Su mirada furiosa se transforma en una de incredulidad. "¿Me estás diciendo que es el mismo equipo que utilizábamos de niños? Buen Señor, Isabella Marie, ¿en qué estabas pensando?" Pregunta, mientras continúa examinando todo sobre la mesa. El hecho de que acaba de decir mis dos nombres no me pasa desapercibido. En serio está enojado en este momento.

Coge mi vieja bolsa de dormir, sacudiendo su cabeza cuando se da cuenta del mal estado en el que está—ha perdido la mayor parte de su relleno y grosor durante los últimos catorce años. Aunque me las he arreglado para permanecer caliente durante las últimas tres noches, no será suficiente cuando entre a las montañas Smokies, más altas y frías. "¡Podrías lastimarte gravemente, o incluso morir, al entrar al bosque así, sin preparación!"

"¡Jacob, detente! Solo han sido tres días y sabes malditamente bien que puedo sobrevivir en el bosque sola sin ningún equipo en absoluto, si tengo que hacerlo. Tú y la abuela se aseguraron de que pudiera hacerlo. Además, planeaba remplazar la mayoría aquí. ¡Es demasiado pesado para tratar de cargarlo todo el camino hasta Maine!"

Tan pronto como la última palabra sale de mi boca, sé que he cometido un error. Los ojos de mi primo se entrecierran mientras considera lo que acabo de revelarle.

"¿A Maine? ¿No es en estos días en los que se suponía que tu empresa presentaría el nuevo sistema de seguridad a esa empresa bancaria? ¿Por qué dejarías a Edward por seis meses en un momento tan crucial?"

Jake conoce a Edward. Lo conoció cuando los visitamos para su boda con Leah. Dudé en llevar a Edward conmigo pero él quería ver de dónde era yo.

Gradualmente, a lo largo de los años, había compartido algunos de mis recuerdos de la infancia con él: historias sobre mi abuela y mi primo, Jacob; descripciones de nuestra cabaña y el bosque que la rodea; leyendas de mi ascendencia Cherokee; y anécdotas de la vida en las colinas de Georgia. Me sorprendió al estar interesado en algo tan ajeno a su origen. Temía que encontraría a la gente y el área aburridas y atrasadas, pero Edward se divirtió mucho. Sus buenos modales inherentes y su cordialidad habían cautivado a todos, incluyendo a mi primo y su muy taciturna familia.

Durante nuestra visita pasaron varias horas discutiendo opciones en modelos de negocios, marcas, publicidad, recursos humanos, acciones—todas esas cosas desconocidas para mí. Entendía los números, pero no los aspectos humanos de iniciar y mantener un negocio.

Edward estaba inscrito en el programa de maestría en administración de empresas en Harvard cuando lo conocí. El doctor Banner, mi mentor y amigo por mucho tiempo de la familia de Edward, quería que nos conociéramos y conversáramos sobre los usos prácticos de mis teorías como una base para un nuevo programa de seguridad informática. Edward estaba buscando un proyecto para su tesis final y crear un nuevo plan de negocios que eventualmente se convertiría en nuestra empresa era exactamente lo que él necesitaba.

Jake y Edward permanecieron en contacto después de nuestra visita. No estaba segura qué tanto o cuán a menudo. Así que no me sorprendió que supiera de nuestros planes para ofrecerlo a la Banca Volturi. Me sorprende que sepa que está ocurriendo ahora.

No sé cómo responderle.

Mi rostro debe mostrar mi incomodidad porque Jake me mira fijamente. Balbuceo y tartamudeo, mi garganta se cierra con las palabras que necesito para explicar lo que ocurrió. Jake desvía rápidamente la mirada comprendiendo lo difícil que es para mí hablar cuando la gente me mira. Alcanzando mis manos sobre la mesa, las toma en las suyas. Frota suavemente el dorso de ellas antes de instarme a respirar hondo y volver a empezar.

"Isabella, cariño, ¿qué está pasando? ¿Por qué estás aquí y no con Edward? ¿Qué ocurrió con las reuniones y la presentación a esa grande e importante empresa bancaria?"

"Terminó, Jake, todo terminó. Todo se vino abajo. Edward aceptó una posición con Banca Volturi. Ya no soy parte de ello. Todo… simplemente todo se fue. Él se fue."

De pronto, la superficie marcada de la mesa es muy interesante mientras estudio los nombres que han sido tallados en su erosionada superficie a lo largo de los años, renuente a mirar a mi primo cuando pienso en qué más ocurrió entre Edward y yo.

"No comprendo." La voz de Jake es más aguda, más insistente ahora. "Sé que son socios de negocios, pero también creí que ustedes dos eran una pareja."

"Lo éramos… quiero decir, yo también lo creí. Él pasó la noche en mi casa, y nosotros… bueno, ya sabes, nosotros… umm."

Mis mejillas arden por la vergüenza cuando miro a Jake, mi naturaleza reservada haciéndome incapaz de confesar que Edward y yo tuvimos sexo.

Me encuentro con una sonrisa comprensiva. "Está bien, Izzy B, ya eres una chica grande, tienes permitido dormir con hombres que amas." Su tono burlón se convierte en una risita cuando confiesa que le sorprende que esperáramos por tanto tiempo. "Pude darme cuenta que amabas al tipo cuando estuviste aquí para la boda y creo que él sentía lo mismo. Así que, no tienes por qué avergonzarte."

Le da a mis manos un reconfortante apretón antes de soltarlas, pero titubea cuando vuelvo a examinar la mesa.

"¿Iz? Isabella, ¿ocurrió algo? Oh Dios mío, ¿él te lastimó?"

Mi cabeza se levanta de golpe por el grito iracundo de Jake. "No, no físicamente. Es solo que—"

"¿Qué? ¿Qué ocurrió?" Interrumpe.

Respirando profundamente, encaro a mi más viejo y querido amigo. "Es solo que… al día siguiente me enteré que Edward está comprometido con Jane, la sobrina de Demetri Volturi, y ella ha estado viviendo con él en su condominio por los últimos dos años."

"La Banca Volturi está creando una nueva división internacional que estará a cargo de sus sistemas informáticos, en todo el mundo. Tendrá su base en las oficinas de Italia, y Edward va a ser el presidente de esa división. A Jane la van a transferir a las oficinas con él como la jefa de su departamento de recursos humanos. Su oferta de empleo estaba supeditada a que llevara consigo nuestro nuevo sistema de seguridad."

Al quedarme sin palabras, veo que la expresión de Jake se transforma de preocupación a desconcierto e ira. "¿Pero no puedes detenerlo? ¿Nos son los dos dueños de la empresa? ¿Cómo es posible que pueda llevársela con él a menos que tú estés de acuerdo?"

Sacudiendo mi cabeza despacio, confieso el mayor engaño de Edward y mi mayor ingenuidad.

"Angela, nuestra abogada encontró una laguna legal. Ella redactó los papeles para prevenir que ocurriera esto y se los dio a Edward. Se suponía que me los llevaría para que los firmara esa noche. En vez de eso, fue a mi departamento con mi comida china favorita y una botella de champán. Brindamos por lo que creí sería una exitosa venta al día siguiente y luego terminamos en mi recámara. Nunca mencionó los papeles."

El rostro de Jake refleja el shock que vi en el rostro de Angela cuando le dije esas mismas palabras.

Edward acababa de terminar el resumen de los beneficios de nuestro sistema cuando Demetri se acercó al micrófono e hizo un anuncio sobre la designación de Edward. Los aplausos saturaron la sala de reuniones mientras lo veíamos hacer que Edward, Jane y los otros ejecutivos de Volturi bajaran del escenario. Angela se volvió hacia mí, frunciendo el ceño confundida cuando preguntó si lo sabía y había accedido a ello. Sacudí mi cabeza, claramente tan confundida como ella. Cuando me preguntó sobre los papeles y le expliqué lo que ocurrió la noche anterior, estaba igual de desconcertada e impactada como Jake lo está ahora.

Veo que la ira absoluta reemplaza la sorpresa en el rostro de Jake.

Sus labios están apretados y las aletas de su nariz ensanchadas, sus ojos entrecerrados por la ira y sus manos cerradas en puños. Por un breve momento, me recuerda la antigua sangre guerrera que todavía corre por sus venas. Dejando escapar una sarta de maldiciones que harían sonrojar a un marinero, golpea con su puño la mesa entre nosotros.

"Lo mataré, B. Que Dios me ayude, porque lo haré. Cazaré a ese maldito hijo de puta y arrastraré su uka de la clase alta y blanco como la nieve por todas estas montañas. Le enseñaré lo que sucede cuando traiciona a uno de nosotros. ¡Le enseñaré lo que es el verdadero dolor!"

Ni una palabra deja mi boca al mirar a mi enfurecido primo. Solo puedo preguntarme cuánto más podía enojarse, si le confesaba que Edward también me había dicho que me amaba.


¿Siguen creyendo que todo fue una confusión? ¿Qué tal vez Edward no lo hizo a propósito? Es difícil excusar algo así, ¿no creen? Pareciera que Edward lo planeó todo para aprovecharse de Bella, pero no se desesperen, lo iremos develando poco a poco. Al menos ahora entendemos por qué en lugar de resolver la situación, con lo insegura y retraída que es Bella, decidió huir a las montañas dónde se sentía segura, dónde podía ser ella misma. En el próximo capítulo se explicará un poco más todo lo ocurrido con Edward, espero que hayan disfrutado de este capítulo y por supuesto, que me digan qué les pareció con un review para poder leer el siguiente. Recuerden que los capis YA están listos, leerlos, depende de ustedes ;) No les cuesta nada chicas, solo unos minutos de su tiempo.

Muchas gracias por dejar su review en el capítulo anterior: calvialexa, paupau1, natuchis2011b, Say's, jupy, Pameva, Patty, Lizdayanna, LicetSalvatore, Dani, Moni, Adriu, Car Cullen Stewart Pattinson, Liz Vidal, alejandra1987, Kriss21, Lectora de Fics, Sully YM, Leah De Call, Manligrez, JessMel4, Tecupi, Torrespera172, EriCastelo, injoa, bbluelilas, Sther Evans, rjnavajas, GZarandon, tulgarita, NarMaVeg, arrobale, piligm, aliceforever85, Ali-Lu Kuran Hale, gmguevaraz, Tata XOXO, somas, Pam Malfoy Black, saraipineda44, Mafer, Lady Grigori, y algunos anónimos. Saludos y nos leemos en el siguiente, ¿cuándo? DEPENDE DE USTEDES.