Y ya saben que esto no puede faltar. Estos personajes no me pertenecen, son creación de Stephanie Meyer, y la hermosa historia es de la fantástica autora hikingurl, yo solo traduzco ;)
Gracias infinitas a mi compañera de armas y amiga, Erica Castelo por ayudarme con otra traducción más, con sus consejos y correcciones de ortografía :P
Capítulo Ocho: Una mente hermosa
Fecha: 15 de marzo del 2003
Destino: Refugio Whitley Gap
Lugar de inicio: Neels Gap
Total de kilómetros de viaje: 61.8
BPOV
Querido EC,
Una vez me dijiste que tenía una mente hermosa. ¿Lo recuerdas?
Discutíamos los algoritmos para el software, y empecé a explicar cómo patrones dentro de patrones producían más patrones, cómo el caos puede interrumpirlos y luego transformarlos en patrones que pueden ser previstos y manipulados. Recuerdo estar muy emocionada por compartir los principios de mis teorías con alguien más que mis colegas. Creo que debo haber estado muy animada y tal vez un poco ruidosa—un comportamiento inusual en mí.
Tú, sin embargo, estuviste muy callado. Al darme cuenta que no habías dicho nada en algo de tiempo, te miré, solo para encontrarte mirándome con asombro. Recuerdo sonrojarme, mortificada por mis divagaciones y luego me disculpé profusamente por aburrirte. Pero tú sacudiste la cabeza y me sonreíste antes de decirme que tenía la mente más hermosa que habías conocido. "La bella mente (1)," susurraste.
Hermosa, EC, llamaste a mi mente… hermosa. No inusual, o anormal, o jodida, no extraña, rara, o diferente, todas palabras con las que se me había etiquetado en algún momento u otro; pero hermosa. Me llamaste hermosa.
Para mi abuela era Isabella, para mi primo y colegas era Izzy o algunas veces solo B, pero para ti, era Bella… hermosa Bella.
Nada de mí había sido considerado hermoso antes.
Y en ese momento sí me sentí hermosa. Me convertí en Bella. No solo mi mente… sino cada parte de mí.
Sabía que era diferente. Sabía que mi mente funcionaba diferente de la de otras personas. Nadie parecía ver los patrones que yo veía. Ni siquiera estoy segura cuándo empecé a ver el mundo a mi alrededor como una serie de patrones. Sé que fue mucho antes que tuviera capacidad verbal para expresar lo que veía y sentía.
Lo primero que recuerdo bien es una pequeña habitación donde pasaba el día. Una esquina tenía un suave colchón de mantas donde dormía la siesta. Junto al colchón hay varias botellas con tetillas y llenas de leche que bebo cuando tengo sed o hambre. También hay comida sólida. Pan blanco suave, pequeños cuadros de queso amarillo y rebanadas redondas de algún tipo de carne. No conozco s palabras para describir sus formas o colores, pero reconozco sus diferencias.
Cuando no estoy durmiendo, me acuesto y veo la luz que entra por las altas ventanas en las paredes sobre mí. Veo cómo se mueve por las baldosas del piso, iluminando los colores de los que no tengo palabras para nombrar, y resaltando los destellos en los cuadrados. Me gusta cómo se ven en el sol.
Ese sol también crea patrones de oscuridad y luz al entrar lentamente en la habitación, dividiendo las baldosas en otras formas que cambian y se transforman al cruzar el piso. Estoy fascinada por los cambios. Sé que es importante vigilar la luz, porque cuando llega al rincón opuesto de la habitación, alguien entrará.
Ese alguien me quitará la ropa mojada e incómoda, y me dejará jugar en agua caliente antes de vestirme con ropa limpia y alimentarme con alimentos frescos. Si sonrío con alegría y no lloro, habrá conversación y risitas, palmaditas y abrazos en una cama suave cuando oscurece. Si lloro, habrá palabras ruidosas y caras enojadas. Aprendí pronto a no llorar.
Al día siguiente, me dejarían de nuevo en esa silenciosa habitación.
Un día, al ver la luz moverse, gateo hacia ella, convirtiéndome en parte de esos patrones en las paredes a mi alrededor, en el techo sobre mí, y en el suelo debajo de mí. He cambiado los patrones al estar dentro de ellos. Soy el caos que interrumpió su progresión ordenada.
Me encantaban esos patrones; me sentía a salvo dentro de ellos.
No sé cómo o cuándo ese alguien dejó de venir, o cómo o cuándo dejé esa habitación. Aunque tengo otros recuerdos vagos de ese tiempo; es lo único claro que tengo de mi vida antes de ir a vivir con la abuela. A través de los años—cuando me he permitido pensar en ese tiempo—me he dado cuenta que debe haber sido mi madre quien me dejaba allí todos los días cuando se iba a trabajar o a lo que sea que hacía. Nunca sabré por qué no me llevó con una niñera o una guardería. Su muerte accidental debe haber provocado que la policía me encontrara y notificara a mi abuela de mi existencia.
Siempre me he preguntado si el ser una niña pequeña a la que dejaban sola todo el día en una habitación, pudo haber provocado los cambios en mi cerebro y en la forma en que pienso y me desempeño. Quizás solo agravó lo que ya estaba allí.
Sé que estar en esa habitación me hizo callada, introvertida, renuente a llorar. La expresión apacible que porto algunas veces es una máscara para ocultar la pequeña niña confundida que todavía necesita que "alguien" sea amable con ella.
Ahora que te he confesado mi más viejo, profundo, y oscuro secreto, ¿todavía consideras mi mente hermosa, EC? ¿Si estuvieras aquí junto a mí, desviarías la mirada en desagrado o me mirarías de nuevo con asombro?
Quizás es algo bueno que nunca lo sabremos.
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(1) En la historia original es más reconocible porque es en inglés y estás palabras son en italiano. Aquí tuve que recalcarlas porque el italiano y el español son muy parecidos.
Ahora ya sabemos el por qué del nombre de la historia. Edward llamó así a su mente, en italiano 'la bella mente'. Al saber eso y ver cómo describe ella su infancia y el impacto que tuvo en ella, podemos entender por qué el interés y amabilidad de Edward la afectó tanto y el dolor que debió haberle causado el darse cuenta que todo era un ardid. Como lo pensó al enterarse del traslado de Edward con todo y compañía, los papeles que no firmó y la presencia de Jane en el departamento de él. La poca seguridad que tenía se fue por los suelos y huyó. Ahora se está dando el tiempo de purgar todo eso, de sacar lo que muy probablemente no podría expresar verbalmente. Este viaje está resultando ser una catarsis para ella. JessMel4 preguntaba si ella escribía en un diario personal o en los registros, ella escribe en los registros del sendero. Muchos otros dejan pequeños relatos pero más relacionados con sus experiencias en el sendero, ella lo está usando para desahogarse, como un diario pero no usa su nombre, solo las iniciales de Edward, EC. Espero que hayan disfrutado de este capítulo y como siempre, estaré esperando ansiosa sus reviews para saber qué les pareció y así poder leer pronto el siguiente. Recuerden por favor, que la autora está muy atenta a su respuesta a esta historia, y que aunque no soy la autora, tanto Erica mi beta como yo, dedicamos tiempo para hacerles llegar estas historias y que ustedes puedan disfrutarlas, dejar un pequeño review no les cuesta nada, solo unos minutos de su tiempo y deseos de ser agradecidos. Tómenlo en cuenta por favor.
Muchas gracias a quienes dejaron su review en el capítulo anterior: rjnavajas, Adriu, JessMel4, Tecupi, jupy, Leah De Call, alejandra1987, EriCastelo, Pameva, Sully YM, saraipineda44, Lizdayanna, Moni, bbluelilas, gmguevaraz, NarMaVeg, tulgarita, Torrespera172, Dey, Merce, LicetSalvatore, GZaradon, Ali-Lu Kuran Hale, bealnum, somas, Kriss21, Car Cullen Stewart Pattison, Monse FP, Tata XOXO, injoa, arrobale, Lady Grigori, Say's, piligm, Mafer, Liz Vidal, aliceforever85, Lectora de Fics, natuchis2011b, Pam Malfoy Black, y algunos anónimos. Saludos y nos leemos en el siguiente capítulo, ¿cuándo? DEPENDE DE USTEDES.
