Outtakes: MASEN (almas enlazadas)
Otra vez Ridley, pero ahora con Jev y Nathanael.
Por cierto, ustedes ya no me saludan… hieren mis sentimientos.
Conciencia: ¿Tienes?
Yo: Obviamente que sí, tonta.
Conciencia: Pues tu plan para el fin de MASEN y el último Outtake me dicen lo contrario.
Yo: Shhhhh… No digas nada.
Respuestas a los RR:
Jesiii: Me alegra que te encante. Saludos y besos.
Flor: Honestamente, siempre pensé que Edward era demasiado perfecto (y así lo amo) así que ya era hora que mostráramos su oscuro pasado… puedes creerme, faltan cosas. Saludos y besos.
CamillaMarsCullen: Me alegra muchísimo que lo amaras. Como ya dije, Edward tiene un pasado, fue humano y como todo humano, cometió errores. Aún faltan cosas que descubrir de él. Y no está mal, yo tampoco puedo odiarlo. Saludos y besos.
Itzela Pattinson: Tranquila, no llores, aquí hay otro. Saludos y besos.
Disfruten el Outtake.
Att. Devil Butterfly
Cap19: El Destino es el Destino.
Narradora POV
Jev sonreía mirando a su hermana despedir a Nathanael.
-Volveré en cuanto Macaria se descuide- dijo Nathanael besando la frente de Ridley.
-Saluda a tus padres y tus hermanas por mí- dijo Ridley antes de que Nathanael se disolviera en sombras.
Jev abrazo a su hermana, contento de tenerla a su lado otra vez.
-¿Qué es lo que te pasa, niñote?- pregunto Ridley correspondiendo el abrazo de su hermano.
-Me alegra estar contigo otra vez- dijo Jev.
-Tienes suerte que las Moiras me unieran a Nathan.
-No fueron las Moiras. Nathan y tú fueron unidos por el hilo rojo, eso lo hizo Eros o una de sus brujas- dijo Jev mirando seriamente a su hermana menor.
-No estamos unidos por el hilo rojo- contradijo la rubia.
-No puedes asegurar eso, tú eres incapaz de ver el hilo, como casi todos los demás seres del mundo. Te lo dije, no muchos podemos verlo, solo Eros, las brujas Erotes y los ángeles.
-¿Entonces puedes ver mi hilo rojo?
-Claro que puedo- dijo el ángel tomando la mano izquierda de Ridley y acarició el pálido meñique de la rubia. –Empieza aquí y termina en el meñique de Nathanael.
-¿Podría tener un destino distinto a mi hilo rojo?- pregunto Ridley.
-Claro que si, Nathan es tu hilo rojo. Aun tienes que averiguar quién es tu destino.
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Semanas Después:
Ridley caminaba suavemente por los pasillos del hospital psiquiátrico, la Siren era perfectamente capaz de escuchar los murmullos de las enfermeras.
-No puedo creer que de verdad quiera trabajar aquí- murmuro una de ellas.
-Seguramente solo quiere seducir a algún doctor- murmuro la otra enfermera de acuerdo.
-Más vale que no se le ocurra intentar nada con el doctor Raven, ese ya es mío- dijo una enfermera de brillante cabellera oscura.
Ridley sonrió deteniéndose frente a ella.
-Buenas tardes, estoy buscando a…
-Al doctor en jefe, seguramente, pero no se encuentra disponible ahora mismo- dijo cortantemente la enfermera de cabello oscuro.
-Ya sabemos que eres la nueva doctora- dijo venenosamente la enfermera pelirroja.
-Si, en efecto, soy la nueva doctora, pero no voy a ejercer hasta dentro de dos semanas- dijo Ridley sonriendo a la pelirroja antes de mirar fijamente a la enfermera pelinegra. –Dile al Doctor Raven que lo buscan.
-El doctor no recibe gente sin cita- dijo molesta la enfermera.
-Yo no necesito una cita, niñata- dijo Ridley antes de abrir la puerta de la oficina. –Necesitas otra recepcionista.
Nathanael levanto la mirada sorprendido.
-Disculpe doctor, le dije que usted no recibía sin cita, la sacare en este mismo instante- dijo la enfermera intentando tomar a Ridley del brazo.
-Tócame y te quedas sin empleo- le dijo Ridley.
-Déjela, señorita Braxon- dijeron Nathanael y el doctor que le acompañaba.
-Pero doctor…
-¿Qué no escuchaste a mi marido, niñata?- Ridley miro molesta a la enfermera y después dirigió su molestia a su marido. -¿Es que aquí nadie sabe que eres casado?
-Lo saben, pero tú nunca habías venido amor- dijo Nathan riendo. –Deja que te presente al doctor Emerson, él es el doctor en jefe.
-Un placer doctor Emerson, soy esposa de Nathanael Raven- dijo Ridley.
-Lo sé, él se molestó bastante cuando se enteró que le daría el empleo, pero me dieron excelentes referencias de usted- dijo el Dr. Emerson.
-El Dr. Raven no tenía mucha opción al respecto. El Dr. Aldrich me dijo que me recomendaría y yo ya estoy aburrida de estar en mi casa.
-Te mostrare el que será tu paciente inicial- dijo Nathanael tomando la mano de Ridley y miro directamente al Dr. Emerson. -¿Nos permite doctor?
-Por supuesto- dijo el doctor saliendo de la oficina.
Ridley y Nathanael salieron para buscar al paciente. Caminaron hasta llegar a un largo y oscuro pasillo. El ángel de alas rojas soltó la mano de Ridley y la empujo ligeramente para que siguiera avanzando.
-Su nombre es Aleskander Verlac, está aquí por decisión propia. Es uno de los especiales, así que será tu único paciente por un tiempo- dijo Nathanael.
-¿Puedo entrar a hablar con él?- pregunto Ridley.
-Puedes, pero no te garantizo que quiera hablar, nunca lo hace. No habla con nadie excepto sus rosas.
Ridley entro silenciosamente a la habitación de Aleskander, se sentía nerviosa de conocerlo, pues era la primera vez que ejercía.
Lo supo nada más verlo.
El hombre sentado en el sucio piso de esa habitación, rodeado de masetas con rosales rojos, era su destino.
-Pensé que mentían otra vez- dijo el chico en un susurro.
-¿Quiénes?- pregunto Ridley confundida, pues en la cabeza del chico habían varias voces y no lograba entender nada.
-Los ángeles, ellos hablan ruidosamente, estoy seguro que puedes escucharlos en mi cabeza- dijo Aleskander sorprendiendo a la bruja rubia. –Ellos dijeron que lo harías, bueno, uno de ellos. Tánatos dijo que tú me conocerías.
-¿Tánatos?
-El esposo de Macaria, tu cuñada, la hermana mayor del Dr. Raven- dijo él encogiéndose de hombros, y tranquilamente añadió. –También dijo que moriré pronto.
-En dos semanas será cuando pueda atenderte, ¿esperaras hasta entonces?- la voz de Ridley se escuchó temblorosa.
-Él dijo que yo tendría la oportunidad de darte 95 rosas, no especificó de qué modo, pero aquí está la primera- dijo Aleskander tendiéndole a Ridley una hermosa rosa roja.
-Quedan 94- dijo la bruja tomando la rosa.
-Nos vemos en nuestra primera sesión, Annie.
-No me llames así.
-Cierto, solo Finnick podía- dijo él sonriendo ante la mirada confundida de Ridley. –Tánatos disfruta mucho de contarme cosas. Nos vemos en dos semanas, Dra. Petrova.
El joven le dio la espalda a Ridley y siguió ablandando la tierra de una de sus masetas.
La Siren salió asombrada de la habitación.
-¿Entonces no está loco?- pregunto Nathanael.
-No, solo escucha hablar a tu cuñado- dijo la rubia frunciendo el ceño.
-¡Maldito tramposo!
-¿De qué hablas?
-No se supone que él esté hablando con los humanos, mi padre se lo prohibió desde que Macaria mato a esa chica en Roma- susurro Nathanael abrazando a su esposa.
-Odio no poder leer tu mente de manera clara- dijo Ridley.
-Existen cosa horribles de mi familia que no quieres saber, alma mía- dijo Nathanael besando la frente de la bruja.
Y él tenía razón.
Había cosas horribles que su familia había hecho, cosas horribles que estaban haciendo y cosas horribles que harían.
Y Nathanael habría dado todo para que su amada esposa no se enterara.
Pero ella lo supo.
Lo supo al encontrar su destino encerrado en una celda del Tártaro, el mismo día que Aramita escapo.
El día que se selló la muerte de los que amaba.
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¡Me Dueles Nathan!
No solo por lo que hiciste, sino porque te extraño. *se va a llorar a una esquina*
Conciencia: Contrólate, despide el capítulo como mínimo ¿no?
Yo: *respira profundamente* Okay.
Hola bebés, aquí hay un nuevo Outtake.
Tarde en publicarlo porque mi inspiración se fue volando y por más que les rezaba a los dioses, no volvía y yo me estaba volviendo más loca de lo normal. Finalmente volvió y aquí estoy publicando otra vez.
Ahora… ¿Me merezco un Review?
Att. Devil Butterfly
