Y ya saben que esto no puede faltar. Estos personajes no me pertenecen, son creación de Stephanie Meyer, y la hermosa historia es de la fantástica autora hikingurl, yo solo traduzco ;)

Gracias infinitas a mi compañera de armas y amiga, Erica Castelo por ayudarme con otra traducción más, con sus consejos y correcciones de ortografía :P


Capítulo 12: Y en el bosque voy

Fecha: 17 de marzo del 2003

Lugar de inicio: Refugio Blue Mountain

Destino: Refugio Deep Gap

Total de kilómetros de viaje: 101.8

BPOV

En realidad nunca antes había viajado de mochilera con un compañero; de hecho, nunca he hecho ninguna caminata de larga distancia y de varios días antes de este viaje improvisado de último minuto. Jake y yo pasamos horas paseando y explorando por el bosque que rodea la cabaña de la abuela, acampando por la noche cuando nos daban ganas, y nadando en el arroyo cuando necesitábamos refrescarnos. De vez en cuando, Edward y yo nos íbamos de excursión por un día a los parques cercanos del estado. Un verano, se llevó a Angela, Eric, Tyler y a mí a unas vacaciones de trabajo a la cabaña de su familia en Maine. Planeábamos e intercambiábamos ideas por la mañana, nadábamos, pescábamos y hacíamos excursión por las tardes.

Cuando visitamos Georgia para la boda de Jake y Leah, caminamos parte del sendero que se aproxima al SA en el Parque Estatal Amicalola Falls para ver las cascadas por las que era famoso el parque. En algún momento, nos sentamos en una de las bancas para contemplar la vista, y señalé dónde comenzaba el sendero de los Apalaches en la cima de la montaña que se elevaba por encima de nosotros. Pero esta es la primera vez que viajo de mochilera con alguien, y me sorprende encontrar que me gusta mucho. O tal vez es la persona con la que estoy.

No Filter me mantiene entretenida con historias sobre el SCP. Lo escucho describir su encuentro con serpientes de cascabel del Mohave mientras cruzaba las secciones desérticas, después de acampar en los profundos campos nevados de Sierra, y de escalar los riscos rocosos de Washington. Los tres se volvieron bien conocidos en el sendero por sus bromas pesadas, sus ridículas apuestas, y sus locas travesuras. Entiendo por qué se ganaron el apodo de los Tres Chiflados.

El recorrido también ayuda a que la mañana pase de prisa. Desde que dejamos el refugio, hemos estado descendiendo a un ritmo constante en altitud al caminar hacia Unicoi Gap. En algún momento, pasamos sobre una estrecha línea de cresta y descendemos hacia una pequeña y resguardada hondonada. No Filter casi choca conmigo cuando me detengo repentinamente en medio del sendero, mirando la escena frente a mí.

Hemos dejado el invierno y entramos a la primavera.

El camino de tierra frente a mí y los troncos de los árboles que lo bordean son los únicos tonos de marrón que puedo ver… todo lo demás es verde. Esmeralda, limón, jade, sidra, lima, las palabras dan vueltas en mi cabeza al mirar este hermoso lugar. Más adelante, el sendero zigzaguea en un camino serpenteante a través de altos robles y pequeños arbustos antes de desaparecer de la vista en el espeso bosque al otro extremo del estrecho valle. Grueso césped bordea el pasaje de tierra, y el verde frondoso de hojas nuevas cubre cada brote, rama, y copa de los árboles. Directamente frente a nosotros, un majestuoso y viejo árbol de roble extiende sus retorcidas ramas tejiendo un techo en lo alto. A la mitad de su ancho tronco está una marca blanca, una franja pintada de cinco por diez centímetros que proclama orgullosamente a todo el que tenga el privilegio de pasar por allí que este es el sendero de los Apalaches, el famoso abuelito de todos los senderos para excursiones de larga distancia.

La neblina de la madrugada aún permanece en la apartada hondonada. La bruma captura los rayos del sol, transformándolos en una luminiscencia como de otro mundo que difunde su resplandor sobre cada hoja, brote, rama, y pétalo hasta que el mismo aire parece pulsar con la promesa de nueva vida.

Está tranquilo. Un profundo silencio, roto solo por el ocasional crujido de hojas o el trinar de un pájaro oculto, me roba el aliento mirar este obsequio frente a mí. Puedo sentir a No Filter detrás de mí, pero no hace ningún ruido mientras nos quedamos congelados por el asombro.

Un ligero movimiento justo detrás del viejo roble llama mi atención, y me pregunto qué puede estar ocultándose allí. Por un momento, considero hadas, ninfas del bosque o unicornios—todo parece posible en este mágico lugar. Mi científica interior rueda los ojos por ese ridículo pensamiento, pero por el más breves de los segundos, algo en mí anhela que aparezca lo mítico. Es una cierva, sin embargo, la que emerge detrás del tronco. Caminando tímidamente con sus gráciles patas, nos observa recelosa con sus ojos curiosos. Se detiene en medio del sendero y mueve sus orejas antes de mirar por encima de su hombro hacia el roble detrás de ella donde un suave crujido de hojas secas indica que algo más está escondido allí.

Me doy cuenta que contengo la respiración, esperando ansiosa a ver qué podría estar siguiéndola. Estamos a seis u ocho semanas antes del tiempo en que las ciervas empiezan a tener sus crías, pero la naturaleza nunca opera con un horario estricto, y es, en efecto, un pequeño cervatillo manchado que empieza a andar en patas temblorosas hacia su madre. No puede tener más de unas horas de edad, sus patas todavía tiemblan, y apenas puede mantener el equilibrio al caminar a trompicones al lado de su madre. Empuja su vientre, buscando comida, pero ella se aleja antes de darle a su cara un meticuloso aseo con su lengua. Entonces, empujándolo con su cabeza, caminan tranquilamente hacia la maleza. Justo antes de desaparecer de la vista, los dos se vuelven para mirarnos una vez más. Por ese breve momento, somos cuatro seres vivientes aceptándose el uno al otro sin miedo o amenaza, todo parte de la belleza de la naturaleza y ciclo de la vida. Dos pasos más y desaparecen, mezclándose silenciosamente en el follaje como si nunca hubieran estado allí.

Solo después que desaparecen por completo, me doy vuelta para mirar a No Filter. Su rostro irradia pura alegría al sonreírme antes de murmurar algo. "¿Qué?" Pregunto.

"Mi cita favorita de John Muir," explica, asintiendo hacia el maravilloso mundo frente a nosotros. "Y en el bosque voy, para perder la cabeza y encontrar mi alma."

Sus palabras se repiten una y otra vez en mi cabeza al reanudar nuestra caminata hacia Unicoi Gap.

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¡Ay Dios, que daría por ver algo así! Por como describe Bella las cosas, me siento allí, ¿les pasa lo mismo? Me imaginé en esa hondonada entre la bruma viendo toda esa vegetación y en medio de todo eso, una cierva con su cervatillo. Y como dijimos en el capítulo anterior, tener la compañía de amigos también te ayuda a sanar y sin duda, esas últimas palabras de No Filter hacen reflexionar a Bella, en el bosque, Bella está aprendiendo a dejar de pensar y encontrar su alma. Ya veremos que más aprende Bella con estos dos :) Estuvo cortito el capi pero espero que les haya gustado y por supuesto, esperaré ansiosa sus reviews para saber qué les pareció y poder leer el siguiente. Recuerden que sus reviews es el único pago que recibimos por hacer esto para su diversión, y nos les cuesta nada chicas. Solo usen el cuadrito de abajo, escriban unas cuantas palabras y envíen, no saben como nos alegra saber que están disfrutando de la historia :)

Muchas gracias a quienes dejaron su review en el capítulo anterior: Say's, JessMel4, alejandra1987, Nanny Swan, Tecupi, somas, Sully YM, GZarandon, piligm, Vanina Iliana, jupy, calvialexa, glow0718, Tata XOXO, ariyasy, tulgarita, Lectora de Fics, Manligrez, EriCastelo, Kriss21, Rosii, LicetSalvatore, Jade HSos, Car Cullen Stewart Pattinson, Lizdayanna, NarMaVeg, Mar91, aliceforever85, Torrespera172, saraipineda44, bbluelilas, Lady Grigori, injoa, rjnavajas, Ali-Lu Kuran Hale, bealnum, Pameva, arrobale, Adriu, Mafer, Liz Vidal, Pam Malfoy Black, y algunos anónimos. Saludos y nos leemos en el siguiente, espero que muy pronto.