CAPÍTULO 17
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Mente VS Corazón
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Dedicado a: Kisara y MalumLove
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¡¿Por qué tenía que seguir confundiéndola?! Había pasado toda la tarde intentando reordenar sus propias ideas y así poder encontrar la forma de hacer las paces con su compañero para que pudieran trabajar juntos de nuevo… al menos hasta que tuvieran más tiempo para hablar. Pero en cuanto lo vio aparecer en medio de esa lucha, aunque agradecía infinitamente su ayuda contra Leo y sus dos aliados, y aunque le alegraba su presencia más de lo que quisiera aceptar, había estado temiendo el momento en que la situación estuviera nuevamente controlada… La verdad, estaba preparándose para el momento en que los ojos de Chat Noir volvieran a mirarla con frialdad y a que su voz sonara seria. Por eso, cuando esos ojos verdes volvieron a mirarla y brillaron de esa forma tan especial... no lo entendió
Y ni siquiera fue capaz de pronunciar palabra…
Aún ahora, que ella y su compañero se encontraban espalda con espalda, siendo separados solo por la cortina de una tienda carpa. ¿Qué se supone que le diría?... pensaba Ladybug nerviosa mientras su compañero recargaba las energías de su kwami ¿debían hablar de su reciente enfrentamiento y del posible akuma? ¿Y si le preguntaba sobre lo que había investigado con Kelly? ¿O era otro el tema que en realidad debía tratar con él? Ladybug resopló ¡¿Desde cuándo tenía que pensar para hablar con Chat Noir?! ¡Eso era algo de lo que más le gustaba de estar con él! ¡Y no quería que eso cambiara! Pero entonces ¿Por qué ahora parecía tan complicado decirle la verdad?
- ¿Estás bien?
Ladybug se sobresaltó al escuchar la voz de su compañero, al otro lado de la carpa, sacándola de sus pensamientos - ¿Eh?
- ¿Que si estás bien? – preguntó de nuevo.
Ladybug entrecerró los ojos ante su tono de voz, ella lo conocía lo suficiente como para saber, sin tener que mirarlo de frente, que sonaba a como si hubiera pasado por un buen susto ¿había estado preocupado por ella?
– ¿Mi La…? Digo, ¡Ladybug! - insistió él otra vez ante su silencio - ¿todo está bien?
- Eh…si, lo siento – respondió por fin Ladybug tras agitar la cabeza en un intento de concentrarse – yo… sí, estoy bien
Chat Noir pareció suspirar ¿de alivio? - ¿de verdad? – preguntó queriendo asegurarse. Ladybug sonrió de nuevo, no solo ante su preocupación por ella sino porque de nuevo, podía afirmar que él estaría entrecerrando los ojos, sin creerle totalmente - ¿No tenías lastimado el tobillo?
- Eh… ¿mi tobillo? - respondió Ladybug golpeándose mentalmente
Esta vez fue Chat Noir quien sonrió desde el otro lado de esa gruesa cortina que los separaba. Podía asegurar que Ladybug había estado concentrada en algo más y había olvidado momentáneamente que se había lesionado - ¿Ladybug?
- Eh… Si – respondió la heroína comenzando a estirar y mover su pierna para comprobar su estado – Pero no fue nada, no te preocupes, ya casi no… ¡auch! – murmuró entre dientes deseando que no la escuchará quejarse cuando sintió un pinchazo de dolor de en su pierna al intentar moverla – no me duele
- Ladybug…
- ¡De verdad! – interrumpió la heroína queriendo restarle importancia, al reconocer en su tono que estaba por reprenderla – No hay de qué preocuparse – dijo queriendo ignorar el evidente dolor – ¡enserio!
Hubo un breve momento de silencio del otro lado, hasta que Ladybug lo escuchó murmurar algo como – Ese idiota… - incluso pudo imaginarlo apretando los puños cerrados
Y, tras vacilar de nuevo. Ladybug se aclaró la garganta – eh ¿Chat?... gracias – añadió con un suspiro – por haber llegado a ayudarme, sin ti no sé qué hubiera…
- No lo agradezcas – interrumpió de pronto Chat Noir, y enseguida Ladybug miró de reojo como un resplandor verde iluminaba momentáneamente la casa carpa y solo un segundo después, su compañero estuvo frente a ella llevando al hombro sus mochilas con las que habían llegado al campamento – Yo siento no haber llegado a tiempo para evitar que te lastimaran
- ¡Y ahí estaban de nuevo! ¡Esos profundos ojos verdes mirándola con intensidad! - Eh… - titubeó Ladybug queriendo desviar la mirada sin éxito - ¡No! ¡No tienes que disvularte! ¡Disculparte! No… no es culpa tuya – añadió encogiéndose de hombros y logrando mirarlo a los ojos
Por ese breve instante sus ojos parecieron conectarse de alguna manera. Chat Noir comenzó a sonreír y acercarse lentamente a ella… ella tampoco entendía del todo esa sonrisa, no era la misma sonrisa radiante de la noche anterior… más bien parecía que disfrutaba de algún secreto privado. Pero de alguna forma, logro contagiarla, y sin darse cuenta ella también comenzó a sonreír aunque con cierta timidez – Chat… - dijo ella – hay algo que… - Ladybug desvió la mirada – que debo decirte y…
– Mi lady… - susurró él y sin dejar de sonreír de esa peculiar forma, Chat Noir extendió una mano hacía ella, hacía su rostro y Ladybug sintió que su piel se erizaba al instante en que le acarició la mejilla y…
¡Aww! ¡Qué romántico! - El dúo de héroes se sobre salto y se separó al instante en que se percataron que era observados por un pequeño grupo de fans - ¡Son tan lindos juntos!
Ladybug desvió la mirada e intentó aclararse la garganta… En cierta forma agradeció la interrupción ¿Qué había sido eso? ¿Qué se supone que iba a decirle? No tenía idea… Y por mucho, estaba segura de que simplemente seguir el impulso de arrojarse a sus brazos no ayudaría mucho con su confusión, y probablemente él se confundiría también… Y no quería que él de nuevo pensara que quería jugar con sus sentimientos… Aun así, decirle la verdad… no estaba segura de sí sería una buena opción
En un nuevo intento de enfocarse, Ladybug sacudió nuevamente la cabeza y se concentró en el grupo de civiles - ¡chicos escuchen! – les dijo de pronto alarmada - ¡No es…!
- ¡Cierto, Ladybug! ¡Lo sentimos! – se disculpó una chica que iba de la mano con otro chico, el rostro de ella se le hizo familiar a la heroína pero en ese momento no pudo recordar más – Es que… es realmente agradable ver juntos a un par de enamorados
- ¿Un par de…? – murmuró la heroína - ¿eh? – repitió nuevamente confundida
- Sí – dijo la chica – realmente yo tenía dudas pero… - entonces la chica miró de reojo al chico que iba a su lado – cuando el amor es tan evidente es imposible no contagiarse y… la atmósfera romántica entre ustedes anoche era tan palpable que… muchos caímos también
Ladybug parpadeo un par de veces sin tener idea de cómo responder a eso justo cuando sintió un par de cálidos y familiares brazos que rodeaban su cintura - Es cierto – dijo Chat Noir – y créanme, es aún mejor, ser uno de esos enamorados
Y la expresión desconcertada de la heroína se acrecentó… ¿Ser uno de esos enamorados? ¿Eh? Pensó la heroína sintiendo que su cerebro sufría una especie de corto circuito, y aún más al mirar de reojo a su compañero y toparse de nuevo con esos profundos ojos verdes - ¿No es así, mi lady?
- Eh… - murmuró la heroína – eso creo… - murmuró desconcertada – Eh… ¡Pero no es momento para esto! – exclamó volviendo a sonar seria - ¡El campamento ya no es seguro!
- ¡Mi lady tiene razón! – dijo Chat Noir, deshaciendo su abrazo pero aun a su lado, aparentemente concentrado aunque… ¡Ah! ¡La había llamado su lady otra vez! ¿Acaso lo hacía apropósito? - ¡Tienen que salir de aquí! ¡Pronto! – añadió Chat Noir
- ¡Si, Salgan de aquí! – dijo Ladybug - ¡Y pasen la voz! ¡Todos deben evacuar el campamento! ¡Pronto!
Desconcertados y algo alarmados, el grupo de chicos se miró entre ellos pero enseguida acataron las órdenes de los héroes
- ¡Dense prisa! ¡Y no se preocupen! – añadió Ladybug mientras ellos corrían - ¡Chat Noir y yo nos haremos cargo de todo…! ¡Auch! – exclamó al sentir de nuevo ese pinchazo de dolor en su pierna al intentar caminar, Chat Noir tuvo que atraparla por sus hombros para que la heroína no se cayera
- ¿estás bien? – preguntó en un susurró Chat Noir, Ladybug miro su tobillo y esta vez dudó antes de responder
- Si – dijo Ladybug en voz baja, no muy segura mientras lograba apoyarse con dificultad en su pie lastimado – te dije que no te preocupes – añadió queriendo restarle importancia – no es nada y…
- Y no siempre tienes que hacer eso – Dijo Chat Noir
Ladybug alzó la mirada sin comprender a que se refería – ¿Hacer qué…?
- Ser fuerte – explicó Chat Noir – está bien permitir que los demás te cuiden de vez en cuando… y que yo lo haga ahora – añadió ofreciéndole sus manos - ¿me permites?
Ladybug levantó sus manos hacía las de él, pero titubeo en el último segundo – Chat… - añadió mirando hacia la entrada del campamento
- No creas que te dejaré ir a luchar estando lastimada – sentenció Chat Noir adivinando lo que pensaba
- Pero… - dijo ella
- Todos los que están en el campamento tienen orden de evacuar ¿recuerdas? - comenzó a explicar Chat Noir - ese idiota del actor y sus secuaces tardaran en volver aquí si están en las alcantarillas… Nadie correrá peligro, no nos estamos distrayendo – aseguró mirándola a los ojos – y tú necesitas algo de descanso antes de correr a proteger la ciudad… y no te dejaré hasta asegurarme de eso
Chat Noir volvió a levantar sus manos y movió sus dedos en una nueva invitación a que ella las tomará - Confía en mí – Pidió y esta vez, Ladybug acepto, aunque para su sorpresa, Chat Noir guió sus manos hasta su cuello, en una especie de abrazo… el corazón de Ladybug tembló - Esta es la forma correcta de sostenerse cuando te llevan en brazos, Bugaboo - explicó con un guiño justo antes de empezar a avanzar por el terreno del campamento con ella en sus brazos
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¿Bugaboo? La cabeza de Ladybug seguía siendo un lío mientras era llevada en brazos por su compañero ¿Qué había sido todo eso?
¿Por qué había vuelto a ser el gatito encantador de la noche anterior? ¿O era por mantener esa farsa frente a los fans? No comprendía…
La heroína entonces alzó la mirada y sintió que su corazón se encogía al por fin darse cuenta de a donde se dirigían. Su mente estaba tan revuelta que no había prestado atención pero ahora… - Eh… ¿Qué…? Ah… ¿a dónde vamos? – el tono de Ladybug sonaba a como si la estuviera llevado a la casa del terror
- A la zona norte del campamento – respondió Chat Noir ignorando su tono
- ¿Norte? – repitió Ladybug de nuevo con ese tono de terror – Pero ahí… quiero decir… Es donde están las…
- Las cabañas con terraza – dijo Chat Noir - Mi lady, hablas como si ese lugar estuviera repleto de tarántulas
- Creo preferiría las tarántulas – Murmuró Ladybug entre dientes
- ¿Qué? – dijo Chat Noir mirándola de reojo
- Que… no tenías que traer hasta esta zona – decía Ladybug como si él estuviera haciendo un gran esfuerzo - podíamos ir a… ¡Otra parte! Por ejemplo a la zona de… ¡Karaoke!
Chat Noir frunció el ceño - Esta destruido – dijo como si fuera obvio – Mi lady, la mayor parte del campamento está destruido, esta zona esa una de las excepciones y…
- ¡Pero hay más excepciones! - dijo Ladybug - Por ejemplo podíamos ir frente al rio Sena… ¡Espera ahí tampoco!
Chat Noir comenzó a reírse discretamente adivinando cuál era realmente el problema que tenía Ladybug con ese sitio
- Vamos, es una simple terraza – dijo Chat Noir en tono casual mientras se dejaba en el suelo de dicha terraza… que era todo menos una simple terraza, y comenzó a avanzar a las sillas reclinables
Ladybug intentó que no se notara a primera vista lo tensa y nerviosa que de pronto se había puesto. Especialmente cuando Chat Noir volvió a mirarla de esa forma justo mientras la dejaba descansando sobre esa misma silla reclinable... ¿Entre tantas terrazas tenía que elegir esa justamente? Pensó Ladybug reconociendo a la perfección el lugar… La puesta de sol en el cielo a punto de tonarse oscuro y llenarse de estrellas, la suave brisa del río Sena y la tranquilidad que transmitía ese sitio… La misma terraza en la que habían estado la noche anterior… ¿Lo había hecho a propósito? ¿O realmente era el único lugar disponible?
- ¿Ladybug?
Ella alzó la mirada al darse cuenta que la había estado llamando - Eh… ¿sí?
- ¿Estás bien? – preguntó – Parecías algo perdida
- Eh ¡Sí! Solo que… Qué siento que hayas tenido que cargarme – dijo bajando la mirada en tono de disculpa
- No – dijo Chat Noir sentándose en la silla a su lado - yo lo siento – añadió tomando su mano - nunca debí dejarte
- Eh… - la heroína volvió a titubear y rogó por no estar sonrojándose – No… - logró decir queriendo desviar la mirada, más él no la dejó – ya te dije que no fue tu culpa y…
- Y no volverá a ocurrir – prometió él, mirándola a los ojos y apretando su mano un poco más fuerte… Su mirada volvió a descolocarla, Ladybug sentía que podía perderse en sus ojos verdes e inconscientemente comenzó a inclinarse hacia su rostro cuando repentinamente, él se separó – déjame darte algo de hielo – dijo levantándose de la silla. No estaba segura, pero Ladybug creyó distinguir una pequeña sonrisa en él al momento en que se apartó… ¿Por qué esta vez había sido ella quien acortó la distancia?
¡Ah! ¡Solo estaba confundiéndose más!
Ladybug observó cómo su compañero tomaba de su mochila una compresa de hielo que colocó sobre su rodilla lastimada y enseguida tomaba algo similar a una banda elástica echa de gel
- ¿Qué…? – preguntó Ladybug mirando confundida ese objeto
- Lo último en terapia contra lesiones – explicó Chat Noir sonriéndole mientras ajustada dicha banda alrededor de su tobillo
Ladybug sonrió también - ¿Y de dónde sacaste todo esto? – Preguntó curiosa - ¿Tienes una farmacia portátil?
Chat Noir río - ¿No lo notaste? La tienda donde estuvimos mientras Plaga recargaba energías – explicó - antes de ser destruida era la zona de primeros auxilios
- ¿enserio? – murmuró Ladybug ¿habían ido ahí porque él ya había planeado curarla? - Qué coincidencia… – susurró Ladybug
Chat Noir sonrió para sí mismo – Si, coincidencia… ¿así está bien?– preguntó mientras ajustaba la banda
- Estoy bien – asintió Ladybug sintiendo alivio casi de inmediato mientras observaba como Chat Noir hacía aquello con tanto cuidado que solo pudo sentirse conmovida - Gracias – dijo aunque sentía que esa palabra quedaba corta o insuficiente - No tenías que hacer todo esto
- Pero sabes que me encanta hacerlo… que me dejes hacerlo – recalcó, y aunque su tono era serio no tardó en aparecer una sonrisa coqueta que ella conocía muy bien mientras de nuevo se levantaba a buscar algo más dentro de esa mochila - Toma – dijo entregándole una botella de agua y un par de pastillas – te ayudará con el dolor
- Eh… gracias – respondió Ladybug tomando ambos
- Siempre a tus ordenes – respondió de nuevo con esa coqueta sonrisa - ¿Hay algo más que pueda hacer por ti? – susurró muy cerca de su oído causando que Ladybug casi se atragantara con el agua y comenzara a toser - ¡Ladybug! ¿Estás…?
- ¡Sí! – exclamó de pronto Ladybug, sobresaltando al chico - ¡Si hay algo que puedes hacer! ¡¿Puedes dejar de ser tan lindo?! ¡Estas volviéndome loca! ¿lo sabes?
Chat Noir enarcó una ceja ante esas últimas frases y Ladybug pareció de pronto ser consciente de lo que había dicho
- ¡No! – volvió a exclamar la heroína al ver que él comenzaba a sonreír - ¡No! ¡No quise decir eso! ¡¿Te importaría dejar de sonreír?! – reclamó Ladybug golpeando su pecho mientras él seguía riendo
- Lo siento pero, anoche una encantadora y asombrosa chica me recordó lo que puedo lograr con una sonrisa… - dijo Chat Noir ensanchando aún más su sonrisa y acortando la distancia hacía su rostro - También te recuerdo que no suelo sonreír de esta forma todo el tiempo, así que estas teniendo un privilegio increíble ¿sabes que hay quienes pagarían millones por esta sonrisa? No le sonrió a así a todas
Ella frunció el ceño - ¡Sabes de que hablo! ¡Deja de confundirme! ¿O lo estás haciendo a propósito?
- ¿A propósito? ¿Qué podría hacer a propósito? – dijo Chat Noir en tono de inocencia - ¿No es como si te gustará verme sonreír, o si? – sugirió mirándola de lado mientras ella refunfuñaba - Tampoco creerás acaso que vine aquí porque ame este sitio por ciertos recuerdos que me trae ¿verdad? Ambos sabemos que necesitabas de un lugar tranquilo para descansar y curar tu lesión y…
- ¡Basta! – volvió a decir Ladybug y enseguida dejo caer su rostro en sus manos
- Hey – susurró Chat Noir al verla, tocando su hombro – no quería molestarte, ¿estás…?
- Deja de hacer eso… - murmuró Ladybug sin alzar la mirada
Chat Noir se mostró desconcertado – ¿Hacer qué…? – preguntó pues ya había abandonado todo rastro de broma
- ¡Eso! – exclamó Ladybug volviendo a mirarlo - ¿Por qué te portas tan encantador? Deberías, no sé, seguir furioso conmigo… ¿no deberías estar odiándome?
- ¿Odiarte? – repitió él - yo nunca podría odiarte…
- Pero…
- No puedes odiar a alguien – respondió mirándola a los ojos con sinceridad - cuando en solo unas horas te hizo increíblemente feliz…
- Pero…
- Se lo que dije – añadió Chat Noir - Y sigo pensando en que este día hubiera sido completamente distinto si no fuera por ese muro entre nosotros pero… decidí que no importa
- ¿Qué? ¿Qué no importa? Pero Chat…
- No tengo que romper ese muro – continuo él – Mi lady – susurró tomando su mano - sí te sentías confundida o lo que sea que haya pasado esta mañana, yo lo hubiera entendido… Y hubiera hecho lo posible por ayudarte a resolverlo, pero, aun así, aún si no estás lista para contármelo, decidí que no tiene que alejarme de ti, no más
Ladybug lo miró fijamente, no queriendo perderse demasiado en sus palabras o en su mirada – Eso, significa que… ¿ya no estás molesto conmigo?
Chat Noir sonrió – No… es imposible que este molesto conmigo sabiendo que por fin sientes algo por mi
Ladybug alzó la mirada hacía él pareciendo repentinamente alarmada - ¿Qué? Yo no… aún no…
- Vamos, ¿no me vas a decir que podrías bailar con cualquier otro chico sin dejar caer esa rosa?
- Eh… - Ladybug titubeo – No, pero… - dijo llevando una de sus manos a su frente como si estuviera resolviendo un problema de aritmética
- Quizá tu misma aún no lo sabes – sugirió Chat Noir – Pero tu corazón sí… y mis labios también – Ladybug alzó la mirada sintiendo que se sonrojaba – tus labios me demostraron que sientes algo por mi ¡Y no solo eso! – dijo volviendo a acortar poco a poco la distancia entre ellos – Piensa en esa conexión que tuvimos en los videojuegos o en el baile… ¿recuerdas esa canción? – susurró acentuando el suave agarre de sus manos mientras sonreía – Un cazador de mariposas cuando te veo
Ladybug no pudo evitar sonreír también al escucharlo cantar de nuevo esa canción que tanto amaba, y no pudo evitar, como siempre, unir su voz en un susurro mientras se inclinaba más hacía él - Y resumido en tres palabras…
- Cuanto te quiero – complementó él, compartiendo una sonrisa con ella justo ante de por fin, volver a acariciar con sus labios los suyos
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Arra baba baba sei
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Arra baba baba sei
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¡Cuánto te quiero!
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Continuara
N/A: Ok! nuestro LadyNoir ha vuelto! ¿ya era hora no? Y no se preocupen que les voy a compensar muy bien los capítulos anteriores en donde los hice sufrir... Sí este les gustó el siguiente lo amaran, nuestros héroes conversaran largo y tendido ¿será que Ladybug le cuente la verdad? No lo se... ¿recuerdan la otra canción que les recomendé? Es una buena pista... Oigan! a mí también me duele el tobillo ¿porque Chat Noir no viene a curarme? Con esas terapías quien no se cura ¿o que opinan?
En fin... Les estoy preparando un par de sorpresas ¿quieren saberlas?
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25 - agosto - 2020
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