Y ya saben que esto no puede faltar. Estos personajes no me pertenecen, son creación de Stephanie Meyer, y la hermosa historia es de la fantástica autora hikingurl, yo solo traduzco ;)

Gracias infinitas a mi compañera de armas y amiga, Erica Castelo por ayudarme con otra traducción más, con sus consejos y correcciones de ortografía :P


Capítulo 16: No una princesa de cuento de hadas

Fecha: 18 de marzo del 2003

Lugar de inicio: Refugio Deep Gap

Destino: Refugio Plumorchard

Total de kilómetros de viaje: 114.4

BPOV

Mi conversación con Jake duró la mayor parte de la tarde. Quería saber todo lo que ocurrió en ese último día en Nueva York. ¿Qué había dicho en realidad Demetri Volturi cuando anunció que Edward aceptaba una posición con ellos? ¿Dónde estaba Jane y qué había estado haciendo durante el anuncio? ¿Por qué Angela y yo no seguimos a los ejecutivos a la recepción? Quería cada detalle.

Cerré mis ojos, tratando de imaginarme la escena en mi mente, describiendo lo que había visto, escuchado y sentido.

Los aplausos llenaron la habitación cuando Edward terminó sus últimos comentarios y comenzó a aceptar preguntas de la audiencia. Angela y yo estamos sentadas en la parte de atrás de la habitación, observándolo todo, cuando ella se acerca, susurrando en mi oído. "Hizo un asombroso trabajo, Bella."

"Sí, lo hizo," concuerdo, devolviéndole la sonrisa. "Siempre es asombroso." Los recuerdos de la noche anterior y la ducha de esta mañana hacen mi sonrisa más grande cuando la escucho reírse bajito. Es imposible no admirar lo cómodo y calmado que está frente a una audiencia. Años de internados de élite, viajes a los Alpes para esquiar, los veranos en los Hamptons, y extensos viajes por el mundo lo han preparado para el papel que ahora está desempeñando. No está de más que es sorprendentemente guapo. Bendecido por buenos genes, buena salud, y un buen sastre, Edward es la personificación de cómo la mayoría de la gente piensa que un líder empresarial, educado en Harvard y con una maestría en administración de empresas debería verse y actuar. No es difícil de entender por qué sus padres tenían aspiraciones políticas para él. "Y," pienso engreída, "es todo mío."

Terminadas las preguntas, Demetri Volturi se une a Edward en el podio. Varios ejecutivos están de pie a su alrededor, incluyendo Jane, que entrelazó su brazo con el de Edward. Una sensación de inquietud retuerce mi estómago, pero mi atención está centrada en Demetri, que empieza por agradecer a Edward y a su personal por las informativas presentaciones. Entonces, escucho anonadada cuando anuncia que Edward ha aceptado la recién creada posición de Presidente de Seguridad Internacional y, después de mudarse a Italia, empezará la instalación inmediata del nuevo programa de software. Termina sus comentarios al invitar a todos a una recepción de celebración para honrar a Edward y darle la bienvenida a la compañía. Entonces, se da la vuelta y empieza a bajar a todos del escenario donde se les unen más ejecutivos antes de salir por la puerta lateral.

Me paro de puntillas, estirando mi cabeza y moviéndome de un lado al otro, tratando desesperadamente de ver qué está sucediendo. Por solo un momento, la multitud se mueve, y puedo ver a Edward. Aleja su brazo de Jane antes de colocar su mano en su espalda baja y hacerla pasar por la puerta frente a ellos. El movimiento es todo Edward, todo un caballero. He tenido esa mano en mi espalda baja muchas veces; casi puedo sentirla ahora. Su mano allí siempre me hizo sentir protegida y apreciada. Verlo tocar a Jane de esa forma me hace sentir mareada, y me siento en seguida, agarrando el borde del asiento para mantener el equilibrio. Los pierdo de vista cuando el resto de los presentes empieza a salir de la habitación.

Angela y yo nos quedamos sentadas, ambas mirando desconcertadas a la sala vacía. Esa sensación de inquietud ha estallado en agobiantes náuseas que me hacen jadear por el dolor al volverme hacia ella buscando una explicación a lo que acaba de ocurrir. "¿A qué se refiere Demetri, Angela? ¿Dijo que Edward se iba?"

Toma mis manos, tratando de calmarme. "Está bien, Bella," dice para tranquilizarme. "Los papeles que te llevó y que tú firmaste ayer por la tarde, cerraron todas las lagunas que encontramos en tu contrato de sociedad con Edward y los inversionistas. Incluso si quisiera, Edward no puede robar tu parte del negocio. Estás protegida, Bella. Por favor, estoy segura que es solo un malentendido."

Y entonces le dije que Edward sí fue a mi departamento y todo lo que hicimos, pero que nada de eso involucró firmar ningún papel. "Oh, querido Dios," murmura para sí misma cuando termino.

"De acuerdo, esto es lo que vamos a hacer," dice después de unos largos y silenciosos minutos. "Vamos a entrar a la recepción y demandar hablar con Edward. Vamos a aclarar todo esto, y te lo prometo, Bella, todo va estar bien. No voy a permitir que Edward o Volturi se salgan con la suya quitándote tu parte del negocio."

Ahora está frente a mí, con justificada ira y determinación, pero no puedo entrar con ella a ese salón. La idea de enfrentar a todos esos extraños provoca que la bilis suba por mi garganta. Tapando mi boca con la mano, corro por el lugar, buscando desesperadamente un escape del pánico amenazando con agobiarme.

Puedo escuchar a Angela llamándome cuando salgo corriendo por las puertas principales del edificio, tropezándome y cayendo por la calle para llamar un taxi. Me deslizo en el asiento trasero del más cercano y doy mi dirección entre jadeos. Cuando vuelvo a escuchar la voz de ella, me doy la vuelta y miro por la ventana de atrás. Está de pie a mitad de los escalones de entrada, sosteniendo uno de mis zapatos, viendo mi taxi alejarse. Es entonces que me doy cuenta que solo llevo puesto un zapato y debo haber dejado el otro cuando me caí en los escalones. Todo me parece irónico, y rio histérica incluso mientras las lágrimas llenan mis ojos. Igual que Cenicienta, estuve en un baile donde no pertenezco. Sin embargo, a diferencia de esa princesa de cuento de hadas, no veo un final feliz en mi futuro.

Jake está callado cuando termino mi historia. Poco a poco ha preparado un almuerzo para nosotros mientras hablaba de la reunión, y comimos en un silencio cómodo antes que él pregunte si esa es la razón por la que elegí Rella como mi nombre de sendero. Me echo a reír antes de confesar que Dreamer me dio ese nombre en la cumbre de Springer cuando entendió mal Bella. "Me pareció una opción adecuada," le digo.

Asiente, sonríe y pasamos unos minutos hablando sobre Dreamer y Allday. Todavía están en Neels Gap compartiendo una cabaña con Ghost y M&M. Allday se recupera de una grave sinusitis, y M&M todavía está descansando su tobillo. "Deberías de ver a Dreamer." Sonríe. "Los cuida a todos como una madre, y ellos lo disfrutan alegremente. Le enseñó a Leah cómo preparar su receta secreta de galletas con chispas de chocolate, y han estado regalándoles a todos los excursionistas. Me las arreglé para guardarte unas para el postre," agrega dándome una bolsita llena. "Estoy pensando en ofrecerle un trabajo como la que da la bienvenida," agrega riéndose.

Sé que Jake quiere más respuestas, pero consigo posponerlo hasta que terminamos de comer, y me siento con suficiente valor para compartir lo que ocurrió esa noche en el departamento de Edward. Finalmente, después de devorar un puñado de las galletas de Dreamer, me vuelvo hacia él y empiezo.

"Así que, cuando volví a mi departamento, me cambié de ropa, me tomé una taza de té y logré calmarme. Me paseé, pensando en todo lo que se dijo, en todo lo que ocurrió, y me di cuenta que Angela tenía razón. Debía haber algún tipo de malentendido. Tal vez Demetri se refería a que Edward y nuestra compañía trabajarían con ellos en vez de para ellos cuando instalaran nuestros nuevos programas. Tal vez todos iríamos a Italia para ayudar a crear y organizar su nueva división de seguridad.

"Al caminar por el departamento, vi las pertenencias de Edward por todas partes. Su kit para afeitarse en el baño donde nos preparamos para el día, su taza de café y un pedazo de pan tostado a medio comer en la cocina. Trajo una maleta para pasar la noche, y su ropa y zapatos del día anterior estaban cuidadosamente guardados dentro. Colgando en el armario estaba la funda para ropa que contenía el traje, la corbata y la camisa de vestir que se había puesto para la reunión de ese día. Me di cuenta, que había un patrón claro allí. Edward sabía que iba a pasar la noche. Sabía, cuando llegó con comida china y champán, que no se iba a ir.

"Lo que no pude comprender, Jake, era si ese era el patrón de un hombre enamorado que quería celebrar con la mujer que amaba y quién lo amaba a cambio, o el patrón de un hombre que necesitaba distraer a una mujer ingenua y despistada a fin de robar su negocio. No pude resolver la ecuación. Faltaban demasiadas variables."

Mi primo y yo estamos uno frente al otro mientras pensamos en lo que acabo de contarle. Frunce ligeramente el ceño, y sé que debe sentirse tan confundido como yo me sentí esa noche. Alcanzo mi botella de agua, tomándome la mitad mientras lo observo.

"¿Es entonces cuando decidiste ir a su condominio y confrontarlo?"

"Sí."

"¿Y encontraste a Jane viviendo allí?"

"Sí."

"De acuerdo, mira, eso es lo que no entiendo, B." Jake se mueve un poco, inclinándose sobre la mesa para acercarse a mí. "¿Cómo pudiste no darte cuenta que ella estuvo viviendo allí durante dos años completos? ¿Se escondió o algo así cuando estuviste allí?"

"No fui muy a menudo al condominio de Edward, y siempre fue con el resto de nuestro personal. Habían pasado al menos tres años o más desde que estuve allí."

"¿Qué? ¿No te pareció eso extraño?" Jake pregunta, frunciendo el ceño.

"En realidad, no, quiero decir… ¡Mierda, Jake, no sabía cómo vivía la gente rica! Pensé que tal vez solo trataba de mantener su vida personal separada de su vida profesional, o que tal vez simplemente no quería ostentar su riqueza. Nunca lo pensé o lo cuestioné."

"¿Pero sabías dónde vivía?"

"Sí. Su apartamento está en uno de esos bellos edificios antiguos que da al Central Park y con una vista asombrosa desde la terraza. El interior luce como algo salido de una revista—muebles de diseñador, arte real, hermosas telas y colores. Los cuatro—Angela, Eric, Tyler y yo—estuvimos allí para unas breves reuniones un par de veces cuando surgió algo inesperado y era demasiado tarde para volver a la oficina. Nunca estuve sola allí."

Mi primo sacude su cabeza, murmurando para sí mismo mientras trata de borrar las arrugas de su frente. Con un enorme suspiro, se echa hacia atrás, mirándome desde el otro lado de la mesa. "Nada de esto tiene sentido," dice finalmente.

"Se pone peor," admito, pensando en todo lo que pasó después de llegar a la casa de Edward.

"Tal vez solo deberías contarme lo que ella te dijo," Jake declara. "Todo, B."

Asintiendo y con un suspiro de resignación, comienzo. "Tomé un taxi a la casa de Edward. Estaba enloquecida, furiosa y lista para demandar algunas respuestas de él. El mismo portero seguía trabajando allí, y me reconoció."

"Buenas noches, señorita Swan, ha pasado un tiempo desde la última vez que la vi," dice Calvin, saludándome con una sonrisa y una ligera reverencia al ayudarme a salir del taxi. "¿Hay algo que pueda hacer por usted esta noche?"

"Necesito hablar con Edward sobre algo relacionado con negocios, ¿y me preguntaba si está aquí?"

"Lo siento," responde, frunciendo ligeramente el ceño. "El señor Cullen no está aquí ahora. Sin embargo, creo que la señorita Volturi está en casa. ¿Quizás le gustaría hablar con ella?"

Su respuesta me confunde, y me pregunto a qué Volturi se está refiriendo. "¿La señorita Volturi? ¿Se refiere a Jane Volturi?"

"Sí, señorita. ¿Le gustaría que le llame el ascensor?"

Lo sigo al vestíbulo donde utiliza su clave de acceso para bajar el ascensor y lo veo presionar el botón del piso de Edward. Sonríe cuando le agradezco y me dice que le informe cuando esté lista para irme, para que pueda llamarme un taxi.

Solo hay dos apartamentos en cada piso del edificio de Edward. Cuando salgo del ascensor, me doy la vuelta hacia su puerta, solo para encontrar a Jane de pie en la entrada. También se había cambiado de la ropa de negocios que traía puesta en la reunión, pero a diferencia de los jeans, camiseta, y sudadera que yo traigo puesto, ella está vestida con un par de pantalones de vestir de lana a la medida y un suave suéter de cachemira. Mis andrajosos Converse de bota son un marcado contraste con sus zapatos de tacón Louboutin con suela roja.

Trago la bilis que sube al fondo de mi garganta y meto mis manos temblorosas en mis bolsillos al encontrar su mirada inquisitiva.

"Bella, ¿qué estás haciendo aquí?" Mira mis pies, para luego dejar que su mirada de desaprobación vea el resto de mí antes de detenerse en mi rostro. Una pequeña sonrisa de suficiencia cruza su rostro cuando tengo problemas para responder.

"Yo… quería hablar con Edward sobre lo que pasó hoy."

"Oh, lo siento, todavía no ha llegado a casa." Jane da un paso hacia atrás, abriendo ligeramente la puerta detrás de ella para que más del interior del apartamento quede al descubierto, pero no me invita a pasar.

No puedo evitar mirar. Es justo como lo recordaba. Decorado con buen gusto con hermosos muebles y con colores cálidos y acogedores. Hay algunas nuevas adiciones que no recuerdo—una pintura diferente sobre la chimenea, diferentes cojines en los sofás. Múltiples fotos en marcos plateados están organizadas artísticamente sobre el piano de Edward, el que todavía ocupa un lugar prominente frente a las altas ventanas. Algunas son famosos lugares históricos de Italia. Reconozco a la familia de Jane en un par de ellas, pero la mayoría son de ella y Edward. Posando con amigos mutuos o miembros de la familia o algunas veces solo ellos dos; hay fotos de viajes a esquiar, vacaciones en la playa, y galas de beneficencia. Pero la que captura mi atención, la que no puedo dejar de mirar, es un acercamiento de dos manos una encima de la otra, una de hombre y una de mujer con un anillo de compromiso con un enorme diamante exhibiéndose prominentemente en el dedo de la mujer.

"¿Bella?" La voz de Jane reclama mi atención, y me vuelvo a enfocar en ella. "Dije que Edward todavía no está en casa. Aún está en la oficina, resolviendo los detalles que faltan para mudarnos a Italia. No estoy segura cuándo terminará; quizás deberías de esperar y hablar con él mañana."

Sus palabras me confunden. "¿Mudarse? ¿Tú también vas a Italia?"

"Por supuesto, tontita. ¿Crees que dejaría que mi prometido se fuera a Italia sin mí? Mientras Edward establece nuestra División Internacional de Seguridad, yo voy a ser promovida a jefa del departamento de Recursos Humanos. Vamos juntos, y estoy ansiosa por volver a Italia."

Perpleja por sus palabras, la miro confundida hasta que levanta su mano izquierda mostrando el anillo de diamante en su dedo.

"Yo… yo…"

Mi estómago se retuerce, y tengo miedo de vomitar. No puedo quedarme aquí; quiero correr; quiero alejarme de este lugar tanto como pueda. Mirando al recibidor hacia el ascensor, doy un paso antes que la voz de Jane interrumpa mi huida. Cuando me vuelvo nuevamente hacia ella, mira furiosa el moretón en mi cuello, y de prisa lo cubro con mi mano.

"A Edward siempre le gusta marcar a sus conquistas." La furia se apodera de su rostro antes de controlar su expresión. "Apuesto a que dejó otra en la parte superior de tu pecho derecho sobre tu corazón mientras te susurraba lo mucho que te amaba y lo maravillosa que eras."

Mi rostro se incendia por la vergüenza porque exactamente eso es lo que ocurrió. ¿Pero cómo lo sabría ella?

"¿Crees que no sabía a dónde fue anoche? Oh, por favor." Dice con una mueca de desdén. "Te ha deseado desde que conoció tu dulce y pequeño trasero virgen. Finalmente, le dije que fuera a divertirse, para sacarte de su sistema. Edward siempre ha sido muy bueno en la cama. Estoy segura que te dejó algunos momentos para recordarlo cuando finalmente se vaya conmigo."

No estoy segura de dónde consigo el coraje para cuestionar a Jane una vez más, pero logro encararla con determinación. "No te creo. Edward no haría algo así. Lo he conocido por seis años, y simplemente no es ese tipo de persona."

Las emociones destellan en su rostro—ira, determinación, incluso odio—pero en seguida consigue controlarse antes de asumir una expresión condescendiente y de lástima. "Oh, Bella, dulce, inocente e ingenua Bella. ¿De verdad creíste que Edward y su familia simplemente te recibirían en sus cariñosos brazos? ¿Creíste que podrías encajar en su sociedad de élite? Edward necesita a una mujer que sea su igual, una mujer que sabe cómo actuar y hablar apropiadamente, y sabe qué tenedor usar. Una mujer que es de valor, que entiende cómo promover su carrera. ¿De verdad creíste que eras tú?

"Lamento que tengas que escuchar esto de mí," continúa en un tono empalagosamente dulce. "Edward tiene un magnífico futuro por delante, y yo soy la clase de mujer que lo ayudará a alcanzar su máximo potencial. Una mujer como tú, que apenas puede hablar frente a la gente, que se ve la mayor parte del tiempo como un ratón asustado, no es la mujer que Edward necesita o se merece."

Es duro escuchar sus palabras, pero también sé que son ciertas. Edward se merece alguien mejor que yo, y lo quiero lo suficiente para aceptar que no soy esa persona. Sin valor, me doy la vuelta derrotada, dirigiéndome hacia el ascensor, pero Jane no me deja ir tan fácilmente. Tiene una cosa más que decir antes que pueda hacer mi escape.

"Solo en caso que estés pensando en hacer algo para detener el contrato de negocios con Volturi Internacional, tienes que saber que Edward es el dueño de tu compañía de software. Vació su fideicomiso para comprarle a todos los otros inversionistas, y ahora él es el propietario único. Si intentas detener este contrato, lo arruinarás financieramente, y ambas sabemos que nunca le harías eso a él."

Me doy la vuelta para verla una última vez antes de asentir despacio y entrar al ascensor. Su puerta se cierra de golpe detrás de mí.

Salvo por algunos de los detalles más íntimos, comparto toda la historia con Jake, que escucha pacientemente hasta que termino.

"Entonces, ¿nunca viste o hablaste con Edward esa noche?"

"Sí lo vi, pero no hablé con él. Cuando bajé del ascensor, Calvin se ofreció a llamarme un taxi, pero le dije que no, que quería caminar un poco. Algo me estaba molestando, y antes de irme, le pregunté cuánto tiempo había estado viviendo Jane allí. Me dijo que se había mudado hace un poco más de dos años.

"Caminé a la esquina y crucé la calle. Acaba caminar bajo un gran árbol cuando escuché el chillido de frenos y una puerta azotándose. Cuando miré hacia atrás al edificio de Edward, lo vi saliendo de un taxi. Él y Calvin estaban hablando, y Edward miraba frenéticamente alrededor. Estaba muy oscuro para entonces, y me acerqué a las sombras donde no pudiera verme. Luego lo vi entrar corriendo al edificio y entrar al ascensor. Me quedé el tiempo suficiente para ver la sombra de él y la de Jane moverse por el apartamento. Entonces me fui a casa y llamé a Angela."

"¿Ella había podido hablar con Edward?" Pregunta Jake.

"No. Dijo que él estaba en la oficina de Demetri, y que la recepcionista no la dejaba entrar para verlo. Le dije de lo que me enteré por Jane y le pedí que no discutiera con Edward por su partida. Que él era el dueño de la compañía, y se merecía ser feliz."

"¿Ella—?" Jake empieza a decir, pero lo interrumpo.

"Por favor, ya no más. Ya no puedo soportarlo, Jake. Solo déjalo así. Me siento como si acabara de pasar por interrogatorio policial."

Mi primo se compadece de mí y deja de hacer preguntas. Arrojando su brazo alrededor de mi hombro, me conduce a su camioneta donde lleno mi bolsa de comida con suficientes alimentos y refrigerios para ayudarme a sobrevivir los siguientes cuatro días.

"¿Me llamas cuando llegues a Franklin?" Pregunta cuando me pongo la mochila al hombro y empiezo a caminar. "¡Por favor!"

Levantando mis pulgares, le doy la espalda y comienzo a cruzar la carretera.

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Bueno, ahora conocen la historia completa, al menos el lado de Bella, como muchas han dicho y es cierto, todavía falta saber el lado de Edward. Pero hasta ahora, no queda muy bien parado, ¿verdad? Ya veremos si existe algo que justifique sus acciones. Pero podemos entender por qué Bella decidió irse, fue demasiada la humillación como para soportar un enfrentamiento con Edward. Pero sigue la pregunta, ¿por qué tanto interés el de Jake en lo que pasó? Era obvio que recordar todo eso estaba lastimando a Bella, ¿para qué preguntarle cada detalle de lo que pasó? Pronto lo sabremos… mientras tanto, veamos qué más encuentra Bella en su camino. Espero que hayan disfrutado del capítulo y como siempre, esperaré ansiosa sus reviews para saber qué les pareció. RECUERDEN sus reviews es el único pago que recibimos por hacer esto para su diversión, si leen, no les cuesta nada dejar un saludo, un gracias o decir qué les pareció lo que leyeron. Solo se necesita unos minutos de su tiempo y el deseo de ser agradecidos. Y así podremos leer pronto el siguiente ;)

Muchas gracias a quienes dejaron su review en el capítulo anterior: Tecupi, Mar91, Vianey Cullen, AnnieOR, jupy, alejandra1987, piligm, freedom2604, Say's, Car Cullen Stewart Pattinson, Vanina Iliana, Lectora de Fics, aliceforever85, paupau1, Pam Malfoy Black, Nanny Swan, bbluelilas, Lizdayanna, glow0718, Rosii, EriCastelo, Sully YM, NarMaVeg, bealnum, tulgarita, LicetSalvatore, rjnavajas, Ali-Lu Kuran Hale, Tata XOXO, calvialexa, Liz Vidal, Maribel 1925, Kriss21, Pameva, Mafer, somas, arrobale, injoa, Adriu, saraipineda44, Lady Grigori, y algunos anónimos. Saludos y nos leemos en el próximo, espero que sea muy pronto ;)