Bueno chicas y chicos (quiero imaginar que mi historia la leen ambos géneros.), aquí esta el cuarto capitulo y quinto que publico. Otra vez he tenido que dividir el capitulo en dos, por lo que seguiré con otro capitulo de esta historia.

Por extraño que parezca, es la primera vez que termino un capitulo tan largo, en tan poco tiempo. Fueron ¿qué? ¿20 días? desde que publique Locura de Amor en Otro Mundo. Espero seguir con este entusiasmo, y así poder continuar con Entre la Nieve. Aunque tengo que admitir que de todos mis proyectos este es mi favorito.

La serie The Loud House, es producida por Nickelodeon, y fue creada por Chris Savino.


Cap. 04: El deber de un héroe. Parte I

Lincoln se encontraba en un lugar completamente negro. No oscuro, sino negro, ya que al estar oscuro implicaría una reducción en su capacidad visual, y era capaz de ver en su totalidad el cadáver de la criatura frente a él.

Esa criatura humanoide estaba tirada boca abajo, en un charco 'rojo' de su propia sangre, y la criatura no sé movía porqué se encontraba muerta. Pero como sabía el 'niño', que esa cosa estaba muerta. Sencillo, él la mato. Levanto una espada con punta triangular, y abalanzándola de arriba hacia abajo. Provocando un profundo corte, a la mitad de su cuerpo, que iniciaba desde a parte superior de su cuerpo, sin cabeza, hasta la mitad de su vientre, pasando por el rostro en el pecho de aquel ser.

El 'niño' estaba tirado, boca arriba, mirando el cadáver de eso. Estaba asustado, no solo por el hecho de que esa cosa casi lo mata, sino también porqué él mato a esa cosa. Nunca en su vida había matado nada más grande que un mosquito, ni siquiera había hecho la disección de la rana, por influencia de su hermana Lana y ahora había matado a un ser vivo muy parecido aún ser humano.

«Eso nunca estuvo vivo.» Le dice con molestia en su tono.

—¿Quizás alguna vez fue humano? —Se preguntó Lincoln, mientras se ponía de pie.

«No. Eso nunca fue humano. Y nunca estuvo vivo.» Volvió a decir la voz, pero ahora con un tono más molesto.

—Tal vez tenía familia. Esposa e hijos —seguía Lincoln recriminándose, por haber matado a esa cosa.

Esta vez Flach Gwyn, guardo silencio, era obvio que Lincoln lo ignoraba, así que ya no se molestaba en hablarle.

Mientras el 'niño' se levanta para acercarse al cuerpo de esa cosa. A paso lento se acercaba, mostrando aun miedo por ese ser. Una vez que Lincoln pisa el charco de sangre 'roja', se detiene.

Por un momento le pareció que el cuerpo se movió, pero eso era imposible, ¿o no?

Lincoln se le queda mirando por lo que le parece ser una eternidad, hasta que decide retroceder. Pero en el momento en que Lincoln levanta el pie que está en el charco, uno de los brazos de la criatura, se mueve y de un veloz movimiento lo agarra de la pierna.

En ese momento Lincoln se cae, y grita del susto. A la vez que la criatura se comienza a levantar, jadeando, para arrojar su vista en Lincoln. Aun con el profundo corte en su cuerpo, parecía muy capaz de moverse. Es entonces que enfoca su mirada en Lincoln. Lo miraba con odio, provocando que este se asuste aún más.

«Tranquilízate.» Le dice Flach Gwyn, viendo la situación.

—¡Ayuda! ¡AYUDA! —comienza a gritar con desesperación.

«¡Cálmate! Esto no-»

—¡Auxilio! —continua gritando, ignorando todo lo que Flach Gwyn intentaba decirle.

La criatura arrastra a Lincoln por el suelo, y lo toma del torso con facilidad, ya que ahora al ser un niño su mano de forma fácil rodea todo su cuerpo, inclusive atrapa su brazo izquierdo en el agarre.

Una vez que tiene a Lincoln bien asegurado, en su mano, se comienza a levantar, y una vez de pie. Las comisuras de su boca, que era más como un agujero en su vientre, se expanden a los lados, y a continuación abre su gran boca lleno de afilados dientes, dando a parecer que se podría comer a Lincoln de un solo bocado.

Lincoln se queda en silencio por lo que Flach Gwyn intenta aprovechar para hablar con él.

«Escúchame. Vas a-» La comunicación comenzaba a cortarse «¡Rayos! Tienes que-» Lincoln estaba tan asustado que parecía que eso afectaba a la comunicación, como si el que lo ignorara no fuera suficiente.

—¡AUXILIO! ¡Alguien ayúdeme! —Comenzó a gritar con desesperación, cuando nota que esa cosa ahora lo acercaba a su boca.

En ese momento Lincoln estaba desesperado, quería vivir. Pero nadie lo salvaría, lo que lo llevo a la siguiente solución: Él tendría que salvarse. Así que comienza a pensar, a buscar, algo, cualquier cosa que lo pueda ayudar. Y en ese momento el peliblanco siente como su brazo derecho arde. Ese ardor, fue el mismo que sintió cuando enfrento a la criatura por primera vez, entendiendo en ese instante que hacer; Golpearlo con el brazo con todas sus fuerzas.

«No-» Comenzó a comunicarse otra vez Flach Gwyn, «Sí lo-» Pero de nada servía, Lincoln lo seguía ignorando y la comunicación era peor.

Lincoln oye como la criatura lanza un grito, y lo acerca más a su boca.

En ese momento Lincoln cierra los ojos, prepara el puño y guiándose por el grito, se prepara para dar el golpe.

Cuando Lincoln siente que el origen del grito esta justo frente a él, suelta el golpe con todas sus fuerzas, junto a un grito para opacar el de esa cosa.


Después de haber dado el golpe, Lincoln abre los ojos, encontrándose en su cuarto, sentado, sudando frio, cubierto por las cobijas de su cama, a excepción de su puño derecho que está extendido, frente a él. Y a un lado de su cama, ve a su hermana Lynn en el piso, haciéndose bolita y sujetando su estómago con mucho dolor, con ambos brazos.

—¿Qué? —Comienza a decir Lincoln sin comprender la situación que lo rodea —¿Qué es lo que paso?


Hace 5 minutos...

Las chicas estaban en la fila para el baño, al frente de todos estaba Luan quien, se estaba armando de paciencia, esperando que Leni termine con el baño, detrás de ella estaba Luna quien parecía escribir una letra para una nueva canción, en un bloc de notas, después seguían las gemelas, Lucy, Lisa y por ultimo Lynn quien aún seguía media dormida. Lori había sido la primera en usar el baño así que ahora estaba disfrutando de un momento a solas en la sala de estar, con la televisión encendida e irónicamente usando su celular.

Mientras todas seguían esperando por su turno para el baño. Lynn logra salir de su ensoñación, para notar que aún falta alguien en la fila.

—¡Hey! ¿Dónde está Lincoln? —Pregunta al no verlo hacer fila para el baño.

—Debido a la situación actual de su traspaso de la niñez a la adultez, su ciclo hormonal, le dificulta el descanso adecuado necesario, para que pueda desempeñarse al 100% de sus capacidades. Por lo que concluyo que aún debe estar en la fase MOR, de su reposo, o en caso contrario, intentar obtenerlo —responde la pequeña genio mientras revisa unas ecuaciones en una libreta.

—¿Qué? —pregunta la deportista, sin entender una sola palabra de lo que dijo Lisa.

Ante la pregunta de su hermana, Lisa suelta un gemido de fastidio y responde: —Debe seguir durmiendo en su habitación.

—Oh~ —Responde Lynn, para a continuación voltear y ver como la habitación de su hermano seguía cerrada.

Fue entonces que una pequeña artimaña cruzo su cabeza, provocando que sonriera de forma maliciosa.

Por lo que silenciosamente, se dirige al extremo opuesto del pasillo, para a continuación abrir la puerta de la habitación de su hermano, dónde el peliblanco estaba dormido.

Ayer intento hacer que Lincoln entrenara con ella, pero el huyo para evitarlo. No obstante la deportista no iba a dejarlo huir así de fácil, por lo que comenzó a perseguirlo. Lo cual resulto en una rutina de ejercicios improvisada para Lynn, además suponía que en solo unos 15 minutos Lincoln terminaría cansándose, pero no resulto así, y la persecución se extendió por casi 2 horas. Y no es que no lo disfrutara, lo disfruto y mucho, lo único que la frustro, es que su padre, detuvo todo para hablar en privado con Lincoln, y a medida que la persecución se extendía cada vez más, Lynn sentía más afán en alcanzarlo y atraparlo.

Por lo que ahora quería una compensación por haberse escapado ayer del entrenamiento, o mejor dicho quería una pequeña venganza por haberse salido con la suya.

¿El plan? Simple; despertar a su hermano con una llave de lucha libre. Sencillo, rápido, y eficaz. Por no mencionar que despertaría a su hermano para que se levante y se prepare para ir a la escuela. Dos pájaros de un tiro.

Una vez que Lynn se ubica enfrente de la puerta de la habitación de su hermano, la abre lento asegurándose de no hacer ruido. Una vez que abre lo suficiente para poder echar una ojeada, examina el interior de la habitación para cerciorarse de que su hermano este dormido. Y ahí estaba, moviéndose de forma inquietante, pero dormido. Por cómo se movía Lincoln, a Lynn le pareció algo extraño, pero no le preocupo mucho, tenía que poner en marcha su plan.

Con el mayor sigilo que pudo, termino de abrir la puerta en su totalidad, y se lanza hacia su hermano inconsciente sin meditarlo, y con un grito al estilo de luchador mexicano. Y en el momento en que esta por caer sobre su hermano, este se levanta y aun con los ojos cerrados lanza un grito y asesta un golpea en el costado izquierdo del abdomen de su hermana, deteniendo en el proceso su impulso, y cayendo a un lado de la cama.


Lincoln poco a poco conectaba los puntos. Lynn por algún motivo entro en su cuarto, quizás para despertarlo, y él estando dormido la golpeo. Mientras termina de resolver lo que sucedió su hermana seguía gimiendo de dolor en el piso.

«Estaba tratando de decirte que te calmaras. Que todo era un sueño.» Le dijo la voz con una mezcla de fastidio y reproche.

—¿Qué? —Pregunta Lincoln otra vez confundido.

Mientras Lincoln permanecía perdido en sus pensamientos, comienzan a llegar sus hermanas, atraídas por los gritos de ambos hermanos y los gemidos de dolor de la deportista.

—¿Bro? ¡¿Sis?! ¿What's up? —Pregunta Luna, al ver la escena, con Lincoln aun con el puño extendido enfrente de él.

—¡Hermano! —Exclama una sorprendida Lana, —¿Noqueaste a Lynn? ¡Genial! —Expresa con una sonrisa. Mientras a su lado aparece su gemela.

—¡Le voy a decir a mamá! —Grita amenazante, para a continuación dirigirse dónde sus padres.

—No creo que esto 'pegue' algo de gracia a la mañana... —Dice Luan, quien a pesar de su intento de broma parecía en serio preocupada.

—Interesante... —Habla Lisa mirando la escena, y llegando a alguna conjetura.

Mientras todo esto pasaba, Lori, quien oyó todo el escándalo, no solo de Lynn y Lincoln, sino de todas las demás al ver lo que pasó, se presenta allí, muy molesta por el ruido que hacían.

—¡Se puede saber ¿Porque hay tanto escándalo?! ¡Literalmente estoy texteando con Bubosito! —Grita Lori haciéndose camino entre sus hermanas, para llegar al centro de la conmoción.

Al llegar lo primero que ve es a su hermana Lynn, tirada en el piso, tratando de reponerse, todavía sosteniendo su estómago con la mano izquierda. Quedando con la boca abierta, al ver a su ruda hermana intentando ponerse de pie. A continuación mira a Lincoln, quien seguía con el puño extendido, dando la idea de que él la golpeo.

—¡Lincoln! —Grita su nombre, como si ya hubiera decidido quién era el culpable —¡¿Se puede saber qué fue lo que sucedió?!

—Yo... —Intenta explicarse Lincoln, pero en ese momento, quizás por tratar de pensar una excusa, quizás por recordar el sueño, o tal vez por todo lo que sucedió hace solo unas horas, pudo sentir como su estómago comenzaba a retorcerse, provocándole náuseas y por último, la compulsión de vomitar. Por lo que rápido y sin perder tiempo, se tapa la boca, sale de su cama y comienza a correr con destino al baño.

—¡Lincoln! —Grita Lori al ver cómo pasa a toda velocidad a lado suyo.


Frente al baño, se encontraba aún Lucy, quien vio cómo su hermana, y compañera de cuarto, se escabullía a la habitación del peliblanco, intuyendo lo que planeaba la deportista y lo que sucedería, motivo por el que se quedó en la fila, logrando adelantarse varios puestos, hasta estar frente a la puerta.

No obstante, ahora sentía curiosidad por lo que pasó, más todavía cuando oyó como Lori le gritaba, a quien esperaba ella que fuera la víctima.

Poco después oyó una vez más a su hermana mayor gritar el nombre de Lincoln, mientras ve como este se aproximaba a ella, pasa a su lado e ingresa al baño dónde Leni, se concentraba en ponerse su maquillaje, quien se sorprende por la invasión del peliblanco. Una vez a dentro no se molesta en cerrar la puerta, ni en disculparse con Leni por su intromisión. Sino que de manera rápido se arrodilla frente al inodoro y comienza a expulsar por la boca el contenido de su estómago, que era en su mayoría sus ácidos digestivos.

Mientras Lincoln vomitaba, Lori junto con Lana llegan al baño para ver que planeaba Lincoln. Pero al verlo en ese estado, la mayor de las hermanas Loud considera tomar otras opciones.

—Leni, ¿cuánto te falta para que termines con el baño? —Le pregunto a su compañera de cuarto seria, mientras la miraba.

Leni, quien no se había movido de su lugar, veía a su hermano preocupada, pero sin saber qué hacer, sale de su trance y le responde a Lori.

—Solo me falta la sombra de ojos y estaré lista —responde nerviosa.

—Bien. Puedes terminar de ponértela en nuestro cuarto. Llévate lo que necesites y ve allí— a continuación se dirige a Lincoln —. Mientras tú tomaras un baño y después nos explicaras que fue lo que sucedió.

Sin esperar respuesta de Lincoln la rubia se retira, a ver como se encuentra Lynn. A su vez Leni toma lo que necesita para terminar de aplicarse su maquillaje y se comienza a retirar, no sin antes preguntar a su hermano.

—Lincoln ¿Estás bien? —Pregunta genuinamente preocupada por él.

Lincoln se quedó pensando un poco en que responder cuando la voz le habla otra vez.

«Estás bien.» Le dice con un tono instructivo, como si quisiera que dijera eso.

—Eso creo —termina por responder, para a continuación tragar un poco de su saliva mezclada con sus jugos digestivos, dándose cuenta que esto no puede ser un sueño.

—Me alegra oírlo —responde alegre la modista, creyendo sin duda en las palabras de su hermano y se retira, a su cuarto.

«Claro que no es un sueño.» Le dice con algo de fastidio. «Lo del Cakatan zombi, eso sí fue un sueño. Pero lo de matarlo tampoco lo fue.»

Ante esa declaración Lincoln se queda estático un rato. Solo para concluir con un: —Rayos...

Minutos después Lincoln todavía nervioso y asustado por todo, se había quitado su pijama y su ropa interior. Después hace fluir el agua de la ducha y ajusta la temperatura del agua a su gusto, y se mete para refrescarse.

—Estoy bien. Todo está bien —se comienza a decir mientras se comienza a enjabonar el cuerpo.

Mientras esta en ello, comienza a sentir que el agua está más caliente de lo que debería. Por lo que comienza a cerrar un poco el agua caliente, y abre un poco la fría.

«Eso no va a funcionar. Y mejor cálmate.» Le dice la voz con exasperación.

—¡Cállate! ¡Tú no eres real! ¡Lo que paso anoche no fue real, solo fue un sueño! —Le dice con enojo, a la vez que abre aún más el flujo de agua fría, y cerrando más el del agua caliente.

«Bien. Eso fue grosero. Pero en serio, tienes que calmarte, eso de poner más agua fría y cerrar la caliente no te va a ayudar.» Le explica en más detalle la situación.

Y aun así Lincoln abría más el agua fría de la ducha, a la vez que cerraba más la caliente.

—Cállate —le responde enfadado de que no se calle todavía esa voz —. También ¿Por qué esto no funcionaría?

«Porque ahora solo sale agua fría, la cual se calienta al contacto contigo.» Le dice como si dijera lo obvio.

Al recibir esa respuesta, Lincoln revisa el grifo del agua caliente, para enterarse que está cerrada del todo, a continuación mira el agua que choca en su cuerpo, al momento que tiene contacto con su piel las gotas más pequeñas se evaporan casi al instante, mientras que los chorros de agua fría, comenzaban a hervir a solo un segundo de tocarlo.

—¡Ahhh! —Suelta un grito a la vez que se resbala y cae hacia atrás, dentro de la tina. Después de eso, Lincoln nota como su temperatura aumenta, para después ver como su piel comienza a tomar un tono rojo brillante, provocando que su miedo empeore.

«¡Suficiente!» Grita la voz, provocando que el mundo alrededor de Lincoln comience a ponerse de un tono gris, y a volverse lento, casi estático. Incluyéndolo a él.

Después de su pecho sale una ráfaga de luz blanca, que se posa frente a él, la cual adopta una forma humana del tamaño de Lincoln. El ente de luz, no mostraba ninguna característica única, solo una masa de luz con forma humana y del tamaño de un niño.

La criatura se agacha y se pone en cuatro sobre el inmovilizado Lincoln. «¡Tienes que calmarte!» Le dice con enojo, a lo que Lincoln sin poder oponerse esta dispuesto a escuchar. «Bien.» Se expresa agradecido por la actitud sumisa de Lincoln, mientras pone su mano en el pecho del peliblanco y lo atraviesa. «Ahora quiero que respires con normalidad. Inhala por la nariz, exhala por la boca.» Al decir eso, el niño siente como es que su cuerpo es capaz de moverse, por lo que es capaz de seguir las instrucciones del ente. Lincoln lento y constante, hacia lo que le decían; Toma aire por la nariz, y lo expulsa por la boca.

Lincoln repite varias veces esto. Hasta que siente que la temperatura de su cuerpo comienza a bajar, y el brillo rojo de su cuerpo desaparece, pero aun así él continua.

«Bien, lo estás haciendo muy bien. Pero ahora quiero que lo hagas más lento.» Le dice ahora con calma, viendo como Lincoln lo hace. «Cada vez que inhales, imagina un campo de flores y el aroma tranquilizante de las flores que llena tus pulmones. Y cada vez que exhales, imagina que expulsas el dolor, el miedo y todas tus inseguridades.»

Lincoln hace caso y comienza a respirar con más calma, más lento. Imaginando que sus pulmones se llenan de la esencia de las flores, y libera por su boca todos sus miedos, sufrimiento y más.

«Bien hecho. Ahora termina de bañarte. Parece que tu hermana, está tomando la responsabilidad por lo que sucedió. Lo único que tienes que decir, es la verdad. Tuviste una pesadilla, diste un golpe estando dormido y cuando entraste en razón te diste cuenta de que habías golpeado a Lynn. Eso es todo.» Le dice el ente, y al terminar se vuelve una forma amorfa de luz, y reingresa al pecho de Lincoln.

Una vez que el ente desaparece, todo vuelve a la normalidad. Y Lincoln queda tirado en la tina viendo a la nada, asegurándose de mantener una respiración lenta, calmada, pero sobretodo constante.


Afuera del baño el orden de entrada había vuelto a cambiar, ahora era Lola quien esperaba al frente, detrás de ella estaba Luan, y Luna respectivamente. Lucy y Lana fueron a chequear a Lynn, junto con Leni quien se enteró de lo sucedido después de terminar de ponerse su maquillaje. Por ultimo Lori acompañaba a sus padres en el interrogatorio de su hermana Lynn, mientras que Lisa la examinaba, para asegurarse de que la deportista estuviera bien.

—¡Lincoln! ¡Te estás tardando demasiado! —Le grita la rubia, mientras la golpea con fuerza la puerta, quien ahora ocupaba el lugar frente a la puerta del baño.

Justo en ese momento Lincoln, abre la puerta del baño y sale de el, asegurándose de mantener un ritmo calmado en su respiración, y mientras se dirige a su habitación el denso vapor que quedo acumulado en este sale detrás de él. Al ver la cantidad de vapor que salía detrás de Lincoln, Lola se queja con él.

—¡Lincoln, idiota! ¡Te acabaste toda el agua caliente! —Le dice en un fuerte grito molesta.

—No te preocupes Lola —le dice sin mostrar ánimos de pelear o discutir —. Estoy seguro que todavía hay suficiente agua —responde con un tono monótono.

Lo que siguió a continuación es que Lincoln fue a su habitación a ponerse su ropa. Después fue abajo dónde tuvo que responder las preguntas de sus padres, con la vigía estricta de su hermana mayor, y su hermana Lynn sentada a su lado, ahora recompuesta, pero igual muy adolorida, las demás fueron a formarse de nuevo para el baño, excepto Leni, quien fue a su habitación a revisar su tarea, por petición de Lori. Y como le dijo Flach Gwyn, les dijo lo que sucedió en la mañana, su pesadilla, y el golpe a Lynn. A pesar de que toda la culpa recaía en Lynn, los padres de Lincoln no estaban nada felices por el hecho de que él golpeara a su hermana, aun si no fue adrede.

Al final todo acabo con la promesa tanto de Lincoln como de Lynn, de que esto no se repetiría en el futuro. Por lo que se podría decir que ambos salieron bien librados.


Ahora mismo Lincoln estaba sentado en la camioneta de la familia, en uno de los asientos de la segunda fila, empezando desde los asientos del piloto y copiloto con destino a la preparatoria, con una parada en la escuela primaria de Royal Wood, dónde bajarían la mitad de los pasajeros.

Lincoln aún continuaba manteniendo el ritmo de su respiración. De hecho nunca lo dejo, incluso en el interrogatorio de sus padres, él se aseguraba de no perderlo. Lo cual lo hacía ver raro, frente a todas sus hermanas quienes lo estaban ignorando, creyendo que era lo mejor, dado lo que paso.

«Sabes, ya no hace falta que sigas con la respiración. Hace más de media que logre estabilizar la energía que habías liberando.» Le dice la voz con monotonía, como si lo que dijera no tuviera importancia, o fuera muy obvio como para mencionarlo.

—¡¿POR QUÉ NO ME LO DIJISTE ANTES?! —Grito Lincoln enojado al saber que estuvo haciendo eso sin motivo.

Para desgracia de Lincoln, ese grito asusto a todas las hermanas que viajaban en la van. Sobretodo Lori, que por el susto freno el vehículo en seco.

—¡Lincoln! ¡¿Qué te pasa?! ¡No puedes gritas así! —Le grito la rubia al peliblanco, enfurecida por su repentino arrebato.

Una vez que Lincoln ve la ira que revelaba su hermana, este traga saliva y se disculpa.

—Lo siento Lori —le responde temeroso el muchacho ante la chica.

Una vez que oye la disculpa de su hermano, la rubia enciende el vehículo y reanuda al viaje.

«También, me pareció que era obvio, pero puedes comunicarte conmigo por medio del pensamiento.» Ante ese último comentario, Lincoln comenzó a refunfuñar.

—Hey Lincoln —lo comienza a llamar quien estaba al lado suyo quien no era más que Lynn —¿Te encuentras bien?

Le pregunta preocupada por su extraña forma de actuar. A su vez Lincoln se le queda mirando un rato; A pesar de que ella decía que se encontraba mejor, aún seguía sobándose a la izquierda de su estómago, justo dónde él la golpeo.

—Yo estoy bien, solo algo alterado creo —responde algo avergonzado todavía por haber golpeado a su hermana —¿Y tú? ¿Cómo te encuentras? —Le devuelve la pregunta mientras mira dónde ella se sobaba.

Lynn se sorprende por la pregunta, por lo que sigue la mirada de él para darse cuenta que él estaba mirando dónde le dolía.

—Oh, lo dices por esto —responde con una sonrisa, mientras apunta dónde antes se tocaba —, no tienes de que preocuparte. Lisa ya me vio y dijo que estaría bien —le dice con una sonrisa alegre y orgullosa.

—De hecho, lo que yo dije era que se veía muy serio y que sería mejor hacerte más exámenes, pero te rehusaste y ¡Ay! —Termina exclamando Lisa, desde al asiento trasero, mientras se soba el brazo por el golpe que le dio la deportista. —¿Y eso por qué fue?

—¡Por bocona! —Le dice Lynn molesta. Mientras vuelve a su asiento.

—¡Hey! ¡No quiero más peleas! ¡Y mucho menos dentro del auto! —Grita Lori desde el asiento del conductor.

Las chicas se calman dejan el asunto, mientras Lynn se dirige a Lincoln.

—Estoy bien. El día en que tú puedas lastimarme en serio, será el día en que yo deje los deportes —le dice con una sonrisa altanera.

Al ver la sonrisa de su hermana, se comienza a tranquilizar pensando que ella estará bien.

«Si ella no se calma, ese día podría ser hoy.» Le dice la voz advirtiendo lo que podría pasar, haciendo que Lincoln trague saliva, preocupado.


Una vez que llegan a la escuela, los menores se bajan del auto. Y cada uno toma caminos separados. Y Lori siguió rumbo a la secundaria.

Por un lado Lincoln, por fin tuvo un tiempo para pensar. Y había llegado a la conclusión de que, de algún modo, él era Flach Gwyn. Y más importante él no lo supo hasta el día de hoy. Eso era muy excitante, y por lo tanto necesitaba decirle de esto a alguien.

Y la pregunta ahora era ¿A quién? Y la respuesta no podía ser más obvia, su mejor amigo Clyde.

«Si yo fuera tu mejor guardaría este secreto por un tiempo.» Le advirtió la voz, a Lincoln sobre sus acciones.

Pero aun así Lincoln pensaba decírselo a su amigo, por medio de la señal secreta, para decirle a su amigo, sin que la voz se dé cuenta.

«Solo para que lo sepas puedo saber lo que piensas superficialmente, y también conozco esa 'señal secreta', por lo que me daré cuenta.» Le indica la voz mientras Lincoln avanza en su camino por la escuela para buscar a su amigo.

—Oh vamos... —Dice Lincoln en voz de queja —Entiendo eso de la identidad secreta, pero podríamos decirle. Es mi mejor amigo. Además siempre he querido hacer la señal secreta para el caso de que un ser invada mi cuerpo y me controle.

Al oír esa excusa, la voz libera un suspiro, y después le responde a Lincoln. «En serio no creo que entiendas el porqué de la identidad secreta. Pero te daré una última oportunidad de que entiendas. Solo deja que él hable primero.»

—De acuerdo... —Dijo Lincoln sin entender lo que la voz le dijo, pero pareció aceptar que él le diga a Clyde, siempre y cuando Clyde sea el primero en hablar. —Gracias, te aseguro que no te arrepentirás.

«Si, eso ya lo veremos.» Le dice con cansancio. «Por cierto ya te lo había dicho que puedes comunicarte conmigo pensando lo que quieres decirme. Es decir estas llamando la atención por hablar solo.»

Al señalar eso, Lincoln mira a su alrededor, notando que muchos niños lo miraban extrañados. Al notarlo el peliblanco se encoge, y se retira de ahí lo más rápido posible. Mientras se mueve nota como es que muchos chicos, parecían más interesado en sus celulares que en él. No obstante, más adelante ve a su amigo, quien también miraba muy interesado su aparato, inclusive podía verlo hacer una cara de asco.

—¡Clyde! —Llama a su amigo quien deja de mirar su móvil y se mueve hacia él. —¿Que sucede? ¿Por qué todos miran sus celulares? —Pregunta sin tener la menor idea de que sucede.

—¿Quieres decir que aún no lo has visto? —Le pregunta sorprendido Clyde. —Ten toma —le dice mientras le entrega su aparato que vea un video.

Al momento en que Lincoln pone a reproducir el video, lo primero que ve es lo que parece ser la grabación de una cámara de vigilancia en la calle. Después ve como un enorme objeto cayó del cielo, levantando una gran cortina de polvo. Una vez que el humo se despeja se puede ver que es lo que cayo. Era Flach Gwyn, quien estaba encima de una gran masa de carne: Era la misma criatura a la que Lincoln se enfrentó anoche.

Al momento que Lincoln ve a la criatura, no puede evitar sentirse mal. Vuelve a ser presa del miedo y la ansiedad. La emoción inicial de descubrir que él era un superhéroe, había desaparecido.

Mientras en el video, Flach Gwyn, se baja del cuerpo de la criatura. Se agacha para acercarse a la criatura, pone su mano en uno de sus brazos, y después retrocede. Lo que sigue es un destello que envuelve el cuerpo del enorme ser, y una vez que el segador destello se desvanece la criatura también.

Pero esto no termina aquí. Flach Gwyn, mira hacia todos lados, como si esperara algo. Sigue así varios minutos, hasta que por fin se relaja, mira a la cámara y extiende su brazo hacia ella. Y en ese momento de descuido, a un lado suyo, otra nueva criatura, idéntica a la primera aparece, para golpearlo, mandándolo a volar, por lo que muestra otra grabación de una cámara diferente, por una calle, y hubiera seguido, de no ser porque se estrelló contra un taller automotriz, que termino por explotar, y quedando en llamas.

Lo que siguió, Lincoln ya lo sabía. Flach Gwyn sale del taller, es emboscado otra vez por la criatura, tirándolo al piso de un golpe. Después es atrapado, y mientras esta en las manos de la criatura, el traje del héroe comienza a brillar, a continuación levanta su brazo derecho, donde los protectores se desprenden de este y forman una espada que llega a su mano. Y la usa para infligir un daño mortal a ese ser.

Lo último que muestra el video que ahora parecía ser de un celular sostenido por alguien quien presencio eso último. Revela que Flach Gwyn, se acerca al cadáver y parece colocar algo en el, para que de nuevo sea envuelto en luz y termine por desaparecer.

Al finalizar el video, Lincoln queda estático en su sitio.

«¿Ahora entiendes?» Le dice la voz a Lincoln. «No importa que tu amigo lo sepa. Lo importante es mantener el número de personas que saben que tú eres Flach Gwyn, al mínimo. Ya que si a alguien se le escapa la lengua. Una de esas cosas ira por ti, a tu casa, dónde están tus padres, tus hermanas, o mejor aún. Imagina que viene aquí a la escuela, dónde están tus amigos, tus maestros, gente inocente.» Advierte la voz haciendo entender a Lincoln, la importancia de mantener su identidad en secreto.

—Lincoln, Lincoln ¿Estas bien? —Pregunta su amigo moreno, mientras pasa su mano frente al rostro del peliblanco. —Sé que esto es fuerte. Es decir esa cosa es súper aterradora. ¿No? —Le dice a su amigo mientras toma su celular.

Justo antes de que Clyde ponga a reproducir el video, el timbre de inicio de clases. Por lo que el moreno, guarda su móvil y se dirige a su clase.

—¡Vámonos Lincoln! ¡Sino la maestra Johnson se va a molestar! —Le dice a su amigo que seguía paralizado.

Poco después Lincoln se comienza a mover por dónde su amigo va, para llagar a su clase.


Mientras tanto, en la escuela secundaria...

Las clases estaban a nada de empezar, sin embargo Lynn, quien estaba sufriendo más de lo que su orgullo le permitía mostrar. Se dirigía al baño, después de tomar un pote de su casillero. Una vez dentro del baño se encuentra con una de sus amigas.

—¡Hey Lynn Lunática! —La saluda su amiga Margo, mientras está por salir del baño. —¿Vienes a evacuar un poco, antes de la clase? —Le dice en forma de broma, a su amiga.

—Sí, algo así —Responde con su mejor sonrisa, mientras se dirige a un cubículo.

—Cierto —Responde su amiga, al recordar alguno de los rituales de la deportista —. Hoy vas a tener un partido de futbol, ¿cierto? ¡Mucha suerte amiga! —Se termina de despedir, mientras sale del baño.

Por su lado Lynn, se había metido a uno de los cubículos, y una vez que se sienta en el inodoro, se levanta la remera, revelando un horrible moretón, dónde su hermano la golpeo. No solo se mostraba morado, sino también rojo y muy hinchado.

—¡Rayos! —Dice adolorida, con voz de queja, al ver como estaba el moretón. A continuación Lynn abre el pote que trajo consigo de su casillero, era una crema para los golpes, la cual tenía además de un efecto anti-inflamatorio, una reacción anestésica, en la zona dónde se aplica. Con un poco de cuidado la castaña se aplica la crema en la zona del moretón.

Una vez que termina de aplicarse la crema, sale del cubículo y se comienza a lavar la cara, esperando que el agua la ayude a calmarse un poco, para hacer buena cara, hasta que la crema comience a hacer efecto.

—Vamos Lynn. Tú puedes con esto —Se comienza a decir a sí misma, para darse ánimos —. Es solo un pequeño golpe, ¿no dejaras el juego solo por eso? ¿O sí? —Se comienza a decir, mientras toma un trozo de papel para secarse el rostro —Todos cuentan contigo, además quien te golpeo fue Lincoln, no es tan grave.

Termina concluyendo, mientras sale del baño para a continuación dirigirse a su aula, antes de que comiencen las clases.

Continuara...


Y eso seria todo por ahora, si te gusto por favor déjame un comentario, con tus impresiones. Insultos y amenazas, por favor enviar por PM, de lo contrario serán ignorados y borrados. Últimamente siento que el único que lee esta historia es J0nas Nagera. Gracias compañero.

Por último, gracias por vuestro apoyo.