Capítulo 27
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Resumido en Tres Palabras
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- No estoy del todo seguro – decía Chat Noir entre pequeñas risas - ¿debo interpretar todo esto como un "si"? – preguntó tras un par de besos que Ladybug robaba de sus labios. Una sutil risita de parte de la heroína fue la única respuesta que obtuvo antes de recibir un par de besos más - ¿O debo creer que desarrollaste una especie de adicción por mis labios?
- ¡Chat! – protestó Ladybug apartándose de golpe de sus labios y mirándole con el ceño fruncido mientras cruzaba los brazos
Ambos continuaban de pie en el barandal de la terraza, que era perfectamente iluminada por la luz de la luna que brillaba de una forma muy especial esa noche
- ¿Qué...? ¡No! ¡Mi lady! – dijo Chat Noir intentando tocar sus hombros en cuanto ella le dio la espalda
Sin embargo, la heroína rehuyó a su toque y desvió la mirada queriendo aparentar que estaba disgustada con su compañero
- ¡Mi lady, vamos! – añadió mientras de nuevo extendía sus manos hacía ella y poco a poco, como anticipando su posible reacción, iba acariciando con cuidado sus hombros y antebrazos - Sabes que bromeaba
Ladybug no pudo evitar sonreír ante la evidente dulzura en esa caricia y casi sin pensarlo volvió a mirarlo de reojo - Tendrás que recordarme más seguido que no arruine los buenos momentos – le susurró Chat Noir. Ladybug volvió a sonreírle y en el siguiente instante volvió a robarle otro beso que lo hizo reír – aunque con esas reacciones no puedo pensar otra cosa
- ¿No puedes ser más arrogante? – preguntó Ladybug entrecerrando los ojos
- Mmm… - murmuró pensativo Chat Noir – Con un marcador de besos de 20 a 5 en favor tuyo… creo que no
- ¿20 a 5? – repitió Ladybug con una sonrisa que denotaba que disfrutaba de algún secreto
- Aja – respondió su compañero de batallas – Al menos sabemos que ese famoso lipstick después de todo no era a prueba de hasta cien besos
Ladybug enarcó una ceja - ¿Tan bueno eres con los números?
- Si – respondió él – A menos que me hayas besado en algún momento que yo no lo notará…
Ladybug volvió a reírse – Como digas… ¡y solo para que estés enterado! – dijo apuntándole un el índice en el pecho - No he desarrollado ninguna adicción por tus besos – aseguró cruzando los brazos mientras él sonreía como si no le creyera – Solo… Estoy… ¡Estoy intentando convencerte de que no estás soñando ni nada por el estilo! ¡Sí! ¡Eso es!
Chat Noir le sonrió y también cruzó los brazos – Bueno… tengo que admitir que puedes llegar a ser muy convincente
Ladybug lo miró orgullosa primero pero pronto volvió a dirigir la mirada hacía él por una razón totalmente diferente - ¿eso significa que ya te convenciste? – preguntó en un tono libre de broma o coqueteo
- Mmm, no lo sé, - dijo Chat Noir de nuevo pareciendo pensativo - Mis sueños tienden a ser muy reales así que… sí digo que no me has convencido… - habló mientras sus ojos y su voz adquirían un tono pícaro, sin embargo Ladybug bajó la mirada
– Probablemente… me pondría muy triste – murmuró la heroína
- Espera… ¡¿Qué?! – protestó él otra vez en cuanto se percató de nuevo del cambio en la expresión de la chica - ¡No!
Aún con la mirada baja, Ladybug percibió un leve tono de alarma en la voz del chico, pero seguía tan inmersa en sus pensamientos que la tomó por sorpresa cuando en el siguiente instante él la rodeó con sus brazos, en un muy fuerte abrazo
- ¡Chat! – exclamó ella y al instante, esta vez fue ella quien recibió un beso en la comisura de sus labios haciéndola sonrojar
- ¿Sabes? Ahora entiendo las muchas veces en que la chica que amo me dijo que no soy bueno con las bromas
- ¡Por qué no lo eres! – respondió Ladybug en un tono casual – además, no intentes desviar el tema, Chat… - dijo volviendo a ponerse seria - No es como si no te hubiera dado razones para no creerme… pero te prometo que te voy a convencer, de que esta vez no voy a escapar ni nada parecido… ¡Lo prometo! No volveré a fallarte y… - de pronto Ladybug se quedó en silencio unos segundos como si por fin asimilará lo que él había dicho - ¿La chica que… amas? - él asintió mientras sus ojos se tornaban más profundos – ¿Qué? Y… ¿Cómo que bromeabas? Yo…
- Mi lady – interrumpió Chat Noir – Realmente… No tienes que convencerme de nada… Yo… - de pronto parecía apenado - Si dije eso antes es… porque pensé que así conseguiría más besos tuyos, pero supongo que debo idear otro método para eso y…
Un rápido y dulce beso de Ladybug silenció los labios de Chat Noir - No tienes que hacer nada en particular para eso – aseguró Ladybug mientras él le sonrió – entonces… ¿Has decidido que estas despierto?
Él sonrió - Desde que llegaste… No hay mejor motivo para despertarme
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Tras pasar unos minutos más contemplando las estrellas recostados contra el barandal, ambos héroes volvieron a tomar su lugar en los sillones reclinables… Ladybug sonreía dejando que Chat Noir jugara con su cabello mientras ella estaba recostada contra su hombro, parecía completamente cómoda y sin intenciones de separarse de él, y no fue hasta que sintió como los labios de Chat Noir besaban el nacimiento de su cabello que se vio tentada a permitir que sus ojos se cerraran… Pero antes de poder hacerlo, pareció recordar algo que la hizo incorporarse de golpe… otra vez
Chat Noir suspiró - ¿Crees que se me permita abrazar a mi novia por más de cinco segundos? – Dijo dejando caer los hombros en señal de protesta cuando ella se alejó - Ya te dije que no pase mala noche
– Y yo te dije que no te creo – respondió Ladybug intentando que su rostro no evidenciará disgusto ante el evidente contraste entre los brazos de su novio y el respaldo del sillón en el que ahora se recostaba
- ¡Pero mi lady! – protestó Chat Noir
- Si así fuera no te hubieras dormido con tanta facilidad hace un rato – sugirió Ladybug recordándole que unas horas antes fue él quien se quedó profundamente dormido en su regazo
Chat Noir dejó caer los hombros – Aun así sigo siendo perfectamente capaz de abrazarte – murmuró frunciendo un poco los labios y cruzando los brazos mientras la miraba de reojo
- ¿Sabes que no me vas a convencer con eso, cierto? – Sugirió Ladybug aunque esbozaba una pequeña una sonrisa ante su actitud
Chat Noir enarcó una ceja - ¿Tan segura estás? – Dijo y enseguida comenzó a acercarse poco a poco a su rostro - ¿Olvidas que yo también puedo ser muy convincente? – añadió con voz suave y profunda mientras se acercaba a los labios de ella pero sin llegar a tocarlos, algo que provocó que sin darse cuenta fuera Ladybug quien intentará cerrar esa pequeña distancia entre ambos, pero en el último segundo, él se alejó
- ¡Chat! – protestó Ladybug mientras él se reía
- Mi lady – dijo colocando una mano en su hombro, ella lo miró con el ceño fruncido - Temo decirte que sí puedo convencerte… - añadió Chat Noir en un tono tan serio como si se tratará de un medico dando un diagnostico – Es algo que viene a consecuencia de que por fin te percataras de mi innegable encanto – dijo al tiempo que alborotaba su cabello con una mano, como si posara para alguna fotografía
- ¡¿Qué, qué?! – exclamó Ladybug, y enseguida cruzó los brazos - ¡Por favor! ¿Crees que soy como el resto de tus fans? ¡Vamos! Que mis sentimientos hayan cambiado no quiere decir que me voy a hipnotizar cada vez que me mires o que me voy a emocionar por verte mover tu cabello y mucho menos creas que me muero por… cada vez… que… me sonríes y… – Ladybug comenzó a titubear cuando, poco a poco y mientras hablaba, Chat Noir comenzaba a sonreírle de esa forma que solo hacía cuando estaba junto a ella - ¡Ah! ¡Deja de hacerme eso! – dijo desviando la mirada, pero lo miró de reojo cuando lo escuchó reír
- Lo siento… -dijo él – Pero amo cuando haces eso
- ¿hacer qué?
- Titubear – respondió Chat Noir mirándola atentamente con sus profundos ojos verdes - me parece adorable
- Tienes que estar bromeando – respondió Ladybug de nuevo cruzando los brazos - Además, no te emociones tanto… Muchas de tus fans se fijaron también en tu sonrisa
- ¿Muchas? – él enarcó una ceja
- No todas son tan obvias como la pelirroja – respondió Ladybug mirándole de reojo ante su repentina curiosidad, luego desvió la mirada y rodó los ojos - ¿acaso quieres que te de los nombres de todas tus opciones?
Chat Noir dejó escapar una risita – Claro que no – respondió, ella lo miró de soslayo otra vez y se sorprendió ante la repentina e inesperada cercanía de sus labios - para mí no hay más opción – añadió antes de, esta vez sí, regalarle un dulce beso a los labios de la heroína quien respondió complacida – Aunque… - susurró Chat Noir tras separarse, junto su frente con la de ella, luego la miró a los ojos – Hay algo que me tiene curioso, o más bien confundido, es… - Chat bajó la mirada y pareció vacilar
Ella lo miró confundida también - ¿Chat? – dijo animándole a seguir
El chico suspiró y volvió a mirarla – Repetiste muchas veces que no podrías nunca enamorarte de mí – comenzó a decir mientras llevaba una de sus manos a la parte baja de su cabello, parecía nervioso, casi tanto como Ladybug quien comenzó a bajar la mirada en cuanto supo a donde se dirigía la conversación – Y… ¡no es que esto me disguste ni nada de eso! – Se apresuró a aclarar - ¡al contrario! Te aseguró que soy el chico más feliz del planeta en este instante gracias a ti – dijo tomando sus manos y mirándola a los ojos - pero… solo me pregunto… ¿Qué te hizo cambiar de opinión?
Ladybug esbozó una pequeña sonrisa - ¿No lo sabes? – dijo con un leve tinte de picardía, haciendo sonar con un toquecito el cascabel de su cuello
– No – respondió él con aún más curiosidad – Y, realmente me intriga saberlo… - entonces se acercó más a ella, totalmente concentrado en lo que fuera a responder - ¿Cuando comencé a gustarte?
Ella sonrió por lo bajo - La verdad es que… – comenzó a decir, él parecía más ansioso ante la expectación y repentinamente Ladybug dejó caer los hombros - Es la misma pregunta que yo me hago desde ayer – dijo con una inocente sonrisa
- ¡Miauch! – murmuró el chico dejando caer el rostro en la palma de su mano
Ladybug sonrió – Hablando enserio – entonces desvió la vista de su novio al paisaje – No lo exactamente… - respondió esta vez sin rastro de broma y luego suspiró – ¿sabes? Incluso mi kwami una vez sugirió que cuando te conociera mejor tendría muchas razones para enamorarme de ti
- Tu kwami sí que es sabia
Ladybug rodó los ojos y se rió ante su comentario – Pero, hasta hace un par de días, solo sabía que te necesitaba a mi lado, siempre - recalcó - que no quería perderte, nunca - recalcó de nuevo - y que me sentía muy bien cuando estábamos juntos… y de pronto anoche… - un sonrojo apareció en sus mejillas
- Anoche ¿Qué…? – preguntó Chat Noir aún más curioso que antes
- ¡Tú bien lo sabes! – exclamó Ladybug rehuyendo a su mirada, pero luego suspiró - Sí, es cierto,- dijo volviendo a mirar directo a sus profundos ojos verdes - repetí muchas veces que no podía enamorarme de ti, pero ahora creo que era solo yo intentando convencerme de eso… Tal vez porque no quería progresar en un sentimiento que sabía que no debía ser… - añadió bajando la mirada y el tono de su voz
- ¿A qué te refieres? – preguntó Chat Noir también en voz baja
Ella desvió la mirada – No importa, de todos modos, anoche todos mis esfuerzos se fueron por la borda, cuando descubrí que podía ser muy feliz a tu lado… - añadió mirándole de lado con una pequeña y especial sonrisa - Y quise seguir siéndolo, pensé que por fin había entendido lo que ocurrió cuando nos afectó Oblivio, y muchas cosas me parecían claras… pero había otras que toda la noche luche por ignorar hasta que… esta mañana no pude ignorarlo más
- ...Esta mañana – repitió Chat Noir con expresión pensativa, como comenzando a atar algunos cabos – Te refieres a…
- Y aun así, - continuó Ladybug sin permitirle continuar - descubrí que no importaba lo que hiciera o cuanto luchará conmigo misma… parece que siempre voy a enamorarme de ti – susurró mientras tomaba la mano de su compañero de batallas, él le sonrió aunque seguía confundido – después de que me demostraste que podías ser un novio espectacular, y que fueras tan dulce conmigo, me sería especialmente difícil rechazarte de nuevo… entonces decidí que quería luchar, a tu lado
Chat Noir sonrió y levantó sus manos unidas - ¿Tú y yo contra el mundo?
- Como siempre, mi gatito – añadió Ladybug reafirmando el agarre en sus manos mientras su chico acariciaba con su mano libre su mejilla, acercándola a él para un beso que en el último momento, ella frenó
- ¿Qué…? – dijo él, confundido
Ella esbozó una pequeña sonrisa – Qué hay algo que… me parece que deberíamos hacer antes… algo importante y… algo peligroso – dijo mientras se ponía de pie
Él la imitó, aunque mirándola con el ceño fruncido ante su evidente desconcierto por sus palabras - ¿Se dé qué estás hablando?
Ella volvió a sonreírle y tiró de sus manos aún unidas para acercarse a él, lo suficiente para comenzar a susurrar a su oído… Mientras lo hacía, el rostro de Chat Noir atravesó por diversas expresiones, incluso cuando ella terminó con su explicación, la miró como si no pudiera creer lo que le había dicho
- Eh… - vaciló él – Es… Altamente peligroso – murmuró - ¿de verdad? Estás… ¿segura de hacerlo? – Ella asintió sin un solo rastro de duda, y él por fin devolvió la sonrisa – Entonces – dijo tomando su otra mano con la suya – Tus deseos son mis órdenes
Ladybug sonrió junto con él al tiempo que iban a acercándose lentamente al rostro del otro hasta que sus frentes de tocaron… Se miraron a los ojos, ambos suspiraron y acto seguido… sus ojos se cerraron
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- Tikki… Fuera motas
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- Plaga… Garras dentro
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El agarre en sus manos se intensificó mientras un brillo verde y rojizo iluminaba momentáneamente la terraza en la que se encontraban… Por un instante, el único sonido perceptible era el de sus acelerados corazones hasta que los kwamis de ambos se percataron también de la situación
- ¿Qué? ¡¿Pero que están…?! – comenzó a decir Plaga hasta que su mirada se topó frente a frente con la de la pequeña kwami roja… ambos se miraron un par de segundos y a la par desviaron la mirada y se dieron la espalda
- Al menos puedes decirme que nueva locura estas planeando – dijo Plaga situándose en el hombro de su chico con sus pequeños brazos cruzados por el pecho, entonces vio a su chico esbozar una pequeña sonrisa
- Necesitan hablar chicos – susurró Adrien sintiendo que el agarre de las manos de su lady se intensificaba en el momento que lo escuchó hablar
Ambos kwamis volvieron a mirarse entre ellos, pero volvieron a darse la espalda
- Mar… ¡digo! Ladybug – susurró Tikki a su portadora – esto no es…
- Necesario – respondió Marinette luchando por mantener su voz clara y sin ninguna señal de nerviosismo a pesar de que sentía que su corazón temblaba por dentro – Lo es, Tikki
- ¡Pero! – Protestaron ambos kwamis
- Pueden tomarse su tiempo – añadió de nuevo la voz de Chat Noir, causando que Marinette afianzará aún más la fuerza con la que cerraba sus ojos - Nosotros estaremos bien
Marinette no tardó en sorprenderse de lo calmada que parecía sonar la voz de su compañero, parecía que a diferencia de ella, él no estaba luchando por mantenerse concentrado en no abrir los ojos
Por su parte, ambos kwamis seguían rehuyendo a la mirada del otro, recordando su discusión de esa mañana, pero pronto, no tardaron en seguir la petición de sus dueños y se alejaron momentáneamente de la terraza
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Pocos minutos habían pasado, los dos chicos en la terraza permanecían tan inmóviles como si de un par de estatuas se tratará con la única excepción de sus corazones, que latían sumamente acelerados…
Los ojos de Adrien estaban firmemente cerrados, su respiración era acompasada y su expresión era como si estuviera totalmente concentrado en algo… se mantenía imperturbable hasta que escuchó un sutil murmullo proveniente de los labios de la chica que estaban a escasos centímetros de los suyos
- Quinientos veintidós mil….
Adrien frunció el ceño, confundido - ¿Mi lady? - susurró
No obtuvo respuesta, más aún con los ojos cerrados sintió las manos de la chica temblar en el instante que escuchó su voz y podía jurar que su respiración se aceleró - ¿Mi lady, que…?
De un instante a otro, Adrien únicamente sintió como las manos de su lady se aferraron a las suyas con más fuerza hasta que finalmente el agarre se deshizo, y lo próximo que sintió fue que la chica cruzaba sus brazos por su cuello, escondiendo su rostro entre su hombro, en un fuerte abrazo
Adrien hizo un esfuerzo extra en no permitir a sus ojos ni siquiera una pequeña ojeada – Lady…– comenzó a murmurar Adrien intentando controlar su respiración repentinamente agitada mientras sus manos se aferraban a su cintura
- Esto es más peligroso de lo que hubiera pensado – murmuró Marinette ocultando el rostro contra su cuello casi arrepintiéndose al instante de aquello pues un delicioso aroma nubló sus sentidos…
Marinette contuvo un suspiró y apretó aún más los ojos… ¿Por qué ese delicioso aroma impregnado en las ropas de Chat Noir, de alguna forma le era familiar? Era cierto que no era la primera vez que se abrazaban, pero nunca habían estado tan cerca sin llevar puestos los trajes
No se suponía que aquello le resultará tan familiar… Pero de alguna forma, no le era nada extraño sentir los brazos de Chat Noir a su alrededor sin que estos fueran cubiertos por las mangas de su traje de cuero… Tras ese pensamiento, y casi sin darse cuenta de que la curiosidad le estaba ganando cada vez más terreno, una de sus manos comenzó a descender por sus hombros, sintiendo la suavidad de la tela de su camisa hasta su antebrazo donde sus dedos percibieron que llevaba las mangas arremangadas… ¿Así le gustaba vestir? ¿Qué color sería esa camisa? ¿Vestiría de negro?
Sin darse cuenta, sus dedos bajaron un poco más hasta que, por primera vez, tocaron directamente la piel de su brazo… ¿Por qué tenía la piel tan suave? Un modelo profesional sin duda lo envidiaría y…
Entonces lo escuchó aclarar sonoramente su garganta… sus dedos se paralizaron en su lugar - Tienes razón, esto es totalmente peligroso…
Marinette no pudo evitar sonreír ante su tono e incluso se relajó un poco más - Ya comenzaba a creer que no estabas nada afectado por esto… Parecías totalmente tranquilo
- ¿Tranquilo? – dijo él – Más bien concentrado, mi lady… Claro, eso hasta que cierto bichito comenzó a distraerme
Marinette sonrió aún más - ¿Distraerte? ¿Yo? – Dijo en tono inocente – No sé a qué te refieres… - añadió mientras sus dedos volvían a subir a donde cubría la tela de las mangas y su pulgar comenzó a moverse como si dibujará sobre la tela y…
- ¡Ejem! - volvió a aclararse la garganta - ¿Te gusta el smoothie de frutos rojos?
Los dedos de Marinette de nuevo se paralizaron - ¿Qué?
- Frutos rojos – repitió él – es… - entonces le sintió suspirar – Pensé, que podíamos hablar y… creo que sería una buena forma de distraernos
Marinette esbozó una pequeña sonrisa – Creí que ya te estabas distrayendo…
- Habló de una forma menos peligrosa, Bugaboo – respondió totalmente con el tono habitual de Chat Noir ante lo que ella solo pudo sonreír… Seguía siendo el mismo a pesar de no vestir el traje negro… Los brazos de Marinette de nuevo se movieron pero esta vez fue para afianzar el abrazo que mantenía alrededor de su cuello, lo cierto es que aquello sí había logrado distraerla por unos instantes, pero en cuanto le escuchó hablar de nuevo con su particular estilo, la tentación de abrir los ojos no tardó en volver… Sí, él seguía siendo el mismo sin llevar puesto el traje, pero no tendría el traje puesto sí llegaba a abrir los ojos…
Marinette dio un profundo respiró y volvió a ocultar su rostro
- ¿Mi lady….?
- Sí – respondió ella a toda prisa - ¡Me gustan los frutos rojos con smoothies! ¡También me gusta el chocolate! ¡Y el perfume que tiene tu camisa y…! ¿Por qué dije eso? – murmuró ocultando aún más el rostro
Adrien río suavemente - ¿Esto no está ayudando, cierto? – sugirió mientras acariciaba confortablemente su espalda, aún en el abrazo
Ella negó – Me pregunto si puede empeorar – murmuró
Y como si hubiera podido escucharla, su celular en el bolsillo comenzó a vibrar. Marinette no hizo más que dejar caer el rostro contra el hombro de su novio, sabiendo que esa alerta solo podía significar una cosa… Aquello sí podía empeorar
La chica estaba tan concentrada en que las bocinas de su celular pronto comenzarían a sonar, que no se percató de que el celular de su compañero había comenzado a vibrar casi en el mismo instante, así como el agarre de Chat Noir en su cintura, que se había intensificado
La respiración de ambos comenzó a agitarse así como sus corazones al tiempo que los celulares de ambos comenzaban a reproducir a la vez, una misma melodía
Desde que llegaste… No me quema el frío
En cuanto la voz del cantante comenzó a ser audible, ambos cerraron aún más los ojos
Me hierve la sangre… oigo mis latidos
Por un momento, era como si al de nuevo escuchar esa canción, la situación se tornará aún más complicada de lo que era… Sin embargo, mientras la suave melodía continuó, sin darse cuenta ambos se fueron relajando
Desde que llegaste… Ser feliz es mi vicio
La sonrisa que adornaba el rostro de Marinette siempre que escuchaba esa canción, no tardó en aparecer, en especial al darse cuenta de que… Ese era el momento con el que había soñado…
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Contemplar la luna… mi mejor oficio
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Antes, cuando no sabía el verdadero significado de esa canción, cuando soñaba que era una melodía romántica, de esas que anhelas bailar bajo la luz de la luna, con el chico perfecto… Marinette casi río ante ese recuerdo, e incluso el agarre que mantenía alrededor de su cuello se suavizó un poco, lo suficiente para tratarse de un abrazo entre enamorados y no uno de vida o muerte
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No te prometo amor eterno… Porque no puedo
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Y sin darse cuenta, como siempre le ocurría, comenzó a cantar en voz baja a la par del cantante - Soy tripulante de una nube… aventurero
- Un cazador de Mariposas cuando te veo – entonó de pronto, la melodiosa voz de Chat Noir logrando hacerla sonreír mientras poco a poco, aquel fuerte abrazo se fue deshaciendo, hasta que sus rostros estuvieron de nuevo frente a frente, tocándose… - Y resumido en tres palabras…
- …Cuanto te quiero
Cuando Adrien escuchó esas tres palabras brotar por fin de los labios de Marinette, tuvo que resistir el repentino impulso de abrir los ojos… Sintió que perdía el aliento y que la gravedad de pronto desaparecía…
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Arra baba baba sei
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Ella, aún sin verlo, pareció darse cuenta de su reacción… de su corazón acelerado, su sonrisa radiante en el rostro y el fuerte agarre en sus manos unidas… Marinette sonrió, en especial al sentir que su mano libre, y por primera vez sin la tela de sus guantes, acunaba su rostro y sabía que en ese instante su mirada sería intensa si pudiera verlo a los ojos… Algo que de pronto sintió el anhelo de hacer
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Arra baba baba sei
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Cuanto Te Quiero
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Marinette también buscó con su mano su rostro y acarició su mejilla, atreviéndose a tocar el área donde por lo regular cubría el antifaz…
- Cuanto te quiero…Chica detrás de esa máscara – susurró él por fin, justo antes de que sus labios buscaran los suyos en un profundo beso lleno de sentimientos… un beso que envió un estremecimiento y una corriente eléctrica al corazón de ambos… Un beso de amor verdadero
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Desde que llegaste
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Nada esta prohibido
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Se marchó la duda
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Me abrazó un suspiro
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Desde que llegaste
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No hay mejor motivo
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Para despertarme
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Y sentirme vivo
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Y sin darse cuenta, ambos comenzaron a moverse de nuevo según el compás de la canción… Logrando recrear su perfecta coreografía de la noche anterior, cuando bailaron con la rosa entre sus manos… Después de todo, su coordinación, aún si los trajes era tan envidiable como que no dependía de la vista, sino del corazón
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Arra baba baba sei
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Arra baba baba sei
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¡Cuánto te quiero!
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Arra baba baba sei
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Arra baba baba sei
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- Cuanto te quiero… - susurraron ambos a la vez, cuando la canción llegó a su fin. Ambos en la misma posición que tenían al inicio, sus frentes juntas, sus manos unidas y ahora, una sonrisa en el rostro
- No tenía idea de que se podía bailar sin llegar abrir los ojos – comentó Marinette
- De haberlo sabido, creo que anoche nuestro premio hubiera sido aún mayor –sugirió Adrien tan fascinado como ella, quien sonrió
- Considero que ya he ganado una fortuna –susurró Marinette mientras le acariciaba el rostro a su novio, luego sonrió aún más – Puedo apostar que tus mejillas están sonrojadas – bromeó, entonces lo escuchó reír
- ¿Y no quieres comprobar si ganarías esa apuesta?
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Al otro lado de la terraza, muy lejos de sus portadores y de cualquier posible curioso, el dúo de kwamis se miraba de reojo. Parecía que ninguno de atrevería a hablar hasta que, la kwami de color rojo suspiró y se giró hacía su compañero
- Plaga…
- ¡De acuerdo! – respondió el kwami negro apresurado - ¡Acepto tus disculpas!
- ¿Mis…? ¿Qué…? – decía Tikki sin comprender - ¡Plaga!
- Ya te lo dije, Terroncito – respondió Plaga sin nada de pena – Acepto tus disculpas, no tienes que decir nada más…
- ¡Yo te daré motivos para disculparme! – exclamó Tikki mirando furiosa a su compañero kwami quien de inmediato puso distancia entre ambos
- ¡Ya, está bien! ¡Está bien! – dijo Plaga, y entonces bajó la mirada - Lo siento
Nuevamente Tikki se giró hacía él pero esta vez con una expresión totalmente distinta - ¿Qué? – dijo Tikki mirándole como si no lo conociera
- No me hagas repetirlo – respondió Plaga cruzando los brazos - solo pensé, que… sí ellos ya se arreglaron, y tu chica pudo…
- Está bien, Plaga – dijo Tikki acercándose de nuevo a él, y le extendió su pequeña mano - ¿Equipo una vez?
- ¡Equipo siempre! – respondió Plaga chocando las palmas de sus manos
- Ahora… ¿No crees que deberíamos volver? – sugirió Tikki - Podrían necesitarnos, recuerda que ambos permanecerían con los ojos cerrados
- ¡Bah! – respondió Plaga - Mayor razón para no querer volver, con mi chico ahí el ambiente no tardará en volverse romántico
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Momentos después de haber resistido la última broma de parte su chico. Marinette se había vuelto a dejar caer contra su hombro, con el perfecto pretexto de que sus kwamis realmente habían decidido tomarse su tiempo, aunque tenía que admitir consigo misma, que le agradaba demasiado sentir sus brazos rodeándola sin llevar la chaqueta de cuero puesta, que la tela y el perfume de su camisa era cautivador y que esa sensación de antes ya haber estado en sus brazos, hacía todo mucho más fácil y difícil a la vez… decidió concentrarse en la parte fácil
- ¿Cansada, Bugaboo? – le dijo Chat Noir con voz suave, ella sonrió ante su tono y se acomodó mejor en sus brazos –déjame decirte que de ser así, esta vez sí voy a enviarte temprano a casa
Aquello casi la hace abrir los ojos de golpe - ¿Qué…? ¿Por qué? ¿Qué… qué quieres decir? Creí que…
- Shh – susurró él para calmarla de nuevo – Mi lady, aunque tampoco quiera irme, sé que está noche tendré que dejarte ir – Mientras hablaba, Marinette sentía que su corazón se encogía ante la idea – Pero ¿sabes qué? – añadió con ternura - Hoy no le temo al avance del reloj, sé que el sueño no se desvanecerá mañana por la mañana esta vez, así que si tienes sueño o te sientes muy agotada…
- ¡No! ¡No! – dijo ella a toda prisa - ¡quiero decir! Yo estoy bien, pero… si tú tienes sueño, puedes descansar, aquí mismo… ¡Claro! Cuando vuelvan nuestros kwamis, pero yo no tengo problema ¡Así que no te preocupes!
- Ladybug… - interrumpió Adrien notando algo raro en su reacción - ¿Qué pasa? – preguntó sonando serio y deseando poder mirarla a los ojos, ella suspiró agradeciendo que no pudiera verla
- Nada… de verdad… Solo… no quiero irme a dormir – añadió con otro suspiró mientras se aferraba más a él
Adrien frunció el ceño, ¿No quería dormir?... Algo le decía que había mucho más detrás de esas cinco palabras y estaba por preguntarle al respecto cuando escuchó con alivió, la voz de sus kwamis
- Oigan, par de novios… - decía Plaga - ¿Les importaría transformarse?
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Un brillo verde y rojizo iluminó de nuevo la terraza, permitiendo que por fin los dos chicos abrieran los ojos. Algo que Marinette hubiera agradecido de no ser porque sabía de las miles de preguntas que sin duda tendría Chat Noir, seguro que no dejaría pasar su comentario anterior
Chat Noir parecía aliviado de no tener que privarse más de la vista, pero no dijo nada al respecto pues sus profundos ojos verdes, enfocaban a la chica frente a él
- ¿Ladybug? – murmuró Chat Noir
Ella poco a poco levantó la mirada hacía él
- ¿A que le tienes miedo? – preguntó Chat Noir acercándose poco a poco para estar más cerca de ella
Ladybug por su parte, lo miraba atentamente, de arriba abajo a cada paso que daba mientras su mente, de nueva cuenta, revivía recuerdos…
- ¿Ladybug? – volvió a decirle Chat Noir al notar el cambio en su expresión y que su respiración comenzaba a agitarse
Recuerdos que desearía nunca haber tenido… Recuerdos que él había evocado sin querer con su broma anterior sobre sus identidades… Recuerdos que podrían ser realidad si uno de ellos no hubiera mantenido los ojos cerrados… Recuerdos que nunca debían tornarse a realidad
- ¿Mi lady?
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Aquella mañana, cuando despertó, todo parecía tan perfecto… Tanto que no había podido evitar besar la mejilla de su compañero, quien dormía tranquilamente a su lado… Aquello podía ser un nuevo comienzo para ambos, ahora que descubría los sentimientos que tenía por él y lo asombroso que él podía ser… Nada podía arruinar aquel sueño ¿cierto?
"¿Cómo pudiste ser tan descuidada, Mini Bug?" Reclamó de pronto la voz de Bunnix
"¡¿QUÉ?!" exclamó Ladybug abriendo de nuevo los ojos y comenzando a ver a su alrededor… Su corazón comenzó a acelerarse conforme sus ojos contemplaban el nuevo paisaje "Pero… ¿Qué paso aquí?" decía mientras caminaba por el campamento, la belleza que la noche anterior tenía La Belle Etoile se había esfumado por completo… Ahora cada cabaña, cada rosa… Cada rincón estaba tan distraída como sí le hubieran lanzado un...
"Cataclismo" dijo una voz familiar a sus espaldas… Ladybug se giró y se quedó congelada al instante ante la imagen
"Chat…Noir" logró murmurar ella
"No" respondió él mientras a pasos lentos, se acercaba a ella "Chat Blanc, Mi lady"
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- ¿Mi lady? - susurró de nuevo la preocupada voz de Chat Noir mientras extendía una mano hacía ella
- ¡No! – exclamó ella al instante, retrocediendo ante su contacto
Él la miró extrañado y algo dolido por el rechazo – Ladybug… ¿Qué…?
Ella alzó la mirada al notar el dolor en su voz – Lo siento – le dijo en un débil susurró y luego suspiró – Lo siento – añadió de nuevo al tiempo que lanzaba sus brazos alrededor de su cuello para atraerlo hacía ella, en un fuerte abrazo – tú estás bien… vas a estar bien – repetía una y otra vez mientras se aferraba a él con fuerza
Él la miraba desconcertado, no entendiendo del todo lo que le pasaba pero igual correspondiendo al abrazo con igual fuerza en un intento de reconfortarla… Había algo en ese abrazo, que le era familiar, algo que incluso había conversado con su kwami aquella mañana… La noche anterior, mientras ella ya dormía, entre sueños, ella lo había abrazado de la misma manera… Como si quisiera protegerlo de algo…
Chat Noir se le fue el aliento cuando de pronto, creyó tenerlo todo claro… Sabía que aquella mañana había pasado algo, lo suficientemente malo como para alejarla de él… Algo que no había querido contarle… Algo que ahora hacía que ella quisiera dormir… Y algo, que tenía que ver con él...
- Mi lady – susurró con ternura mientras acariciaba su cabello - ¿Tuviste una pesadilla? - Entonces la sintió temblar un poco en sus brazos - ¿Bugaboo?
- Sí – respondió ella entre otro estremecimiento mientras se aferraba a sus brazos, aunque unos segundos después intento recomponerse - ¡quiero decir no! – añadió logrando alejarse un poco de él, solo para mirarlo de frente pero sin irse de sus brazos – Es… En realidad es… - intentaba decirle
- Hey ¿Qué pasa? – susurró él acariciando su mejilla con dulzura - ¿es tan malo?
- ¡No! – respondió ella alzando la mirada hacía él - Solo… solo un mal sueño – añadió bajando de nuevo la mirada, como si quisiera convencerse a sí misma de aquello
- ¿solo un mal sueño? – repitió Chat Noir como queriendo asegurarse, ella asintió - ¿Por eso no quieres ir a dormir? – murmuró más para sí mismo que como pregunta para ella, aun así ella asintió y bajo la mirada de nuevo hasta que él tomó su mejilla para verla a los ojos de nuevo - ¿Quieres contarme?
Ladybug alzó la mirada y sus labios se entreabrieron, como vacilando entre hablar o no hacerlo… para finalmente, poco a poco volver a rehuir a sus ojos verdes y entonces suspiró…
- Está bien – dijo Chat Noir – No tienes que hacerlo – añadió mientras acariciaba confortadoramente sus brazos, luego suspiró – Escucha… Sé que no me vas a dejar acompañarte a casa y cuidarte hasta que te duermas, pero… - Una sonrisa enamorada fue reemplazando la anterior angustia de Ladybug, conforme lo escuchaba a hablar - Puedo mantener la trasformación, y así sea a mitad de la noche, podrías llamarme o…
- O – dijo Ladybug tocando sus labios - …Sería lindo que mañana los dos despertemos y esta vez el otro sí siga ahí… ¿No crees?...- Chat Noir comenzó a devolverle la sonrisa tan enamorada como la de ella - Además, algo me dice que extrañaría mucho tus brazos sí decidiera irme… ¿Tú querrías…?
- Sabes que diré que sí a lo que sea que pidas – respondió Chat Noir, Ladybug sonrió y volvió a abrazarlo
- Gracias, mi gatito – susurró ella
- No tienes que agradecerlo, Mi lady – respondió él – Pero ya sabes, - dijo al tiempo que volvía a recostarse en la silla reclinable y extendía sus brazos hacía ella - Si tienes problemas para dormir, tenemos toda la noche para contar las estrellas… ¿sabes que las estrellas brillan de forma especial en este campamento?
- ¿Enserio? – dijo ella tomando asiento a su lado y recostándose contra su hombro, dejando que la rodeará con sus brazos - No tenía idea – añadió casi en un susurró centrando su mirada en él
- Sí – respondió Chat Noir mientras comenzaba a acariciar su cabello - Por eso se llama la Bella Estrella… - entonces sonrió, como recordando algo importante – Claro – añadió – No es el único lugar en Paris donde las estrellas resplandecen… Se de otro sitio que te encantaría y…
Conforme él hablaba, Ladybug no dejaba de mirarlo… Como si lo viera por primera vez en mucho tiempo, y en cierta forma así era… Antes de ir juntos a ese campamento, no tenía idea de lo maravilloso que era ese chico… Al final, Tikki tenía razón en lo que dijo aquel día después de enfrentar a Oblivio… Aún tenía mucho por descubrir sobre Chat Noir, pero no podía negar, que cada cosa que iba descubriendo de él, era algo que no tardaba en amar
- …Así que podríamos ir juntos – seguía diciendo Chat Noir, aún sin percatarse del cambio en la mirada de Ladybug, en como sus ojos azules brillaban mientras lo veía – Sé que te gustaría…
Y es por eso que le tomó por sorpresa el momento en que Ladybug sin más, robaba un sentido beso a sus labios
Chat Noir parpadeo un par de veces cuando ella se separó – Mi lady… - Ella sonrió y le dio un beso más
– Te quiero, gatito – añadió acurrucándose de nuevo contra su hombro
Él la observó, totalmente encantado y sonrió – También Te quiero, Mi Ladybug… - susurró mientras la estrechaba más en sus brazos
Ladybug suspiró mientras sus ojos se cerraban… Sí, estaba con el chico más asombroso del mundo, teniendo el mejor momento de su vida y nada iba a detenerlos ya, nada iba a alejarla de él y no dejaría que nada lo dañará… Ni siquiera la peor pesadilla posible... No esta vez
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En la salida del campamento, cerrando por última vez las puertas del campamento, Kelly Evans observaba el campamento con una sonrisa que tenía tintes de nostalgia, entonces suspiró y, tomando su móvil, se tomó una última selfie en la salida del campamento, la cual no tardó en publicar
#Hasta pronto a mi amada ciudad, París!
Pronto volveré a causarles un nuevo desastre!
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7/Noviembre/2020
