Y ya saben que esto no puede faltar. Estos personajes no me pertenecen, son creación de Stephanie Meyer, y la hermosa historia es de la fantástica autora hikingurl, yo solo traduzco ;)

Gracias infinitas a mi compañera de armas y amiga, Erica Castelo por ayudarme con otra traducción más, con sus consejos y correcciones de ortografía :P


Capítulo 24: La calma antes

Fecha: 24 de marzo del 2003

Lugar de inicio: Refugio Siler Bald

Destino: Refugio Siler Bald

Total de kilómetros de viaje: 177.9

BPOV

Era tarde cuando finalmente me dormí y temprano cuando desperté. Di vueltas y más vueltas en la oscuridad del tranquilo refugio, tratando de encontrar una posición cómoda en mi colchoneta para dormir, que parecía hacer poco por mitigar la dureza del piso de madera debajo de mí. Tal vez me había malcriado con las dos noches de sueño en una verdadera cama, o tal vez echaba de menos el lujo de las sábanas frías y limpias contra mi cuerpo. Cualquier cosa que fuera, mi sueño fue muy inquieto en el mejor de los casos.

Cuando el cielo se ilumina lo suficiente para poder distinguir mi entorno, salgo a gatas de mi bolsa para dormir, visitando el retrete, y empiezo a empacar mi equipo. Estoy callada, en su mayor parte, hasta que quito mi bolsa de comida del gancho a prueba de ratones. La cadena hace bastante ruido como para despertar a Yellow, que me mira con un ojo, luego se rueda, y de inmediato vuelve a dormir. Wonderland nunca se mueve.

Subiendo mi mochila, ajustando las correas, agarro mis bastones y empiezo a caminar.

El horizonte en el este es de un suave gris antes del amanecer cuando llego a la cima de la montaña Siler Bald. A casi 1524 metros de altura, el llano cubierto de hierba tiene asombrosas vistas en todas direcciones. Con las estrellas sobre mí y las luces de Franklin en el oscuro valle a mis pies, me siento suspendida entre el cielo y la tierra, una observadora externa flotando entre los dos, separada por tiempo y espacio. A medida que sale el sol y el cielo se torna rosa y luego dorado, veo las estrellas perder luz y finalmente desaparecer, cediendo su dominio del cielo a la estrella más grande que llamamos sol. A mí abuela siempre le gustó ver el amanecer. Pienso en ella mientras como mi desayuno y veo empezar un nuevo día.

No sé por qué estoy tan inquieta, tan tensa, por qué mis pensamientos siguen volviendo a ella. Finalmente, con un suspiro, empiezo a caminar otra vez.

El tiempo pasa.

El sendero desciende de la cima de la montaña y rodea por los costados de las crestas, permaneciendo en su protegido lado este y bajo la cubierta de los árboles. Tomo unos refrigerios, bebo y me concentro en el sendero, disfrutando de la soledad de caminar por mi cuenta después de estar con amigos durante muchos días. En el fondo, soy introvertida. Me divertí viajando con mis nuevos compañeros, pero es agradable estar sola por un rato.

El sonido de agua corriendo llama mi atención, y tomo un corto camino lateral que conduce a un fresco manantial saliendo del suelo. La fuente ha sido cercada para protegerla de contaminación, pero un tubo canaliza el agua del manantial hacia una pequeña pileta. Sacando mi botella de agua, la lleno del tubo, agregando una tableta purificadora y un poco de Tang en polvo para darle sabor.

Es mientras estoy sentada en una roca cerca tomando mi bebida que me doy cuenta que algo está mal, muy mal. El aire está muy silencioso, demasiado quieto. Hay una pesadez que me hace sentir como si fuera observada. Levantándome, me doy la vuelta, escaneando mi entorno en busca de alguien o algo. No hay nada allí. No hay brisa que balancee las ramas sobre mí. No hay un canto de pájaros que llene el aire. Ni pequeños animales corriendo por entre las hojas muertas a mis pies. El frío me rodea. Poniéndome de prisa la mochila, empiezo a correr por el sendero.

Casi he llegado a la cima de la montaña Wayah cuando doblo en una curva en el sendero y me golpea una ráfaga de viento helado. No solo hace frío—está helando. Incluso al estar allí parada recuperando el aliento, puedo sentir que baja la temperatura, y las primeras gotas de aguanieve golpean mi rostro.

Hay una torre de observación de piedra en la cima de Wayah Bald. Las vistas son asombrosas, y es un buen lugar para pasar algo de tiempo en un día soleado y cálido. Cuando salgo del bosque hacia un área abierta alrededor de la torre, la fuerza del viento me toma desprevenida, y casi me tira. El aguanieve no se parece a nada que haya experimentado. Cae en una sólida capa de hielo, acumulándose rápidamente. Incluso mientras tengo problemas para llegar al refugio de la torre, cada brizna de hierba, cada ramita, cada roca está envuelta en su helado agarre.

Dentro de la base protectora de la torre, me pongo de prisa mi ropa más abrigadora y mi gorro, luego la cubro con mis pantalones y mi chaqueta para lluvia y su capucha. No tengo guantes, por lo que uso un par de calcetines de lana para proteger mis manos.

Y luego pienso.

El pánico te mata, y también este clima. En estas condiciones, no se necesitaría mucho tiempo para que cualquiera de los dos haga el trabajo. Puedo ir al norte, o puedo ir al sur, o puedo intentar bajar de la montaña.

Hay un camino de tierra en el bosque que conduce a la cima de Wayah Bald y su torre de observación, que está cerrada de noviembre a marzo. Hay cero posibilidades de encontrar un vehículo o una persona que pudiera ser de ayuda. Nadie en su sano juicio saldría a conducir en esto. Seguirlo significaría kilómetros y kilómetros caminando en la tormenta.

Ir hacia el norte significa entrar a la tormenta, que se intensifica incluso mientras estoy aquí sentada. De acuerdo a la guía, el sendero se mantiene cerca de esta elevación durante la mayor parte de los próximos veintisiete kilómetros hasta que desciende al río Nantahala y al centro al aire libre.

Lo único inteligente es dirigirse al sur, ya sea volviendo al refugio o a Franklin. La idea de tratar de cruzar esa rocosa línea de cresta con esta tormenta me hace estremecer al pensar en lo peligroso que sería en estas condiciones. Así que, es volver al refugio. Al menos, está de algún modo protegido de la fuerza del viento, y sé qué hacer para hacerlo más cómodo y seguro hasta que mejoren las condiciones.

El factor final decisivo, sin embargo, son Yellow y Wonderland. Si me dirijo al sur, me encontraré con ellas. Si me dirijo en otra dirección antes de que lleguen aquí, no puedo estar segura si tomarán la decisión correcta, y no puedo dejarlas solas para que sobrevivan en esta tormenta.

Tratar de cruzar el espacio abierto para llegar al sendero es casi imposible. Varias veces, una ráfaga de viento me empuja de rodillas, y el suelo congelado está tan resbaloso que apenas puedo levantarme. El viento aúlla y gime, el hielo un bullicio constante al caer al suelo. A veces, parece más granizo que aguanieve.

Finalmente, recurro a arrastrarme de regreso al camino. Tan pronto como el sendero desciende por debajo de la cima y estoy fuera de lo peor del viento, las condiciones mejoran. Todavía está muy frío, pero el aguanieve se transforma gradualmente en nieve, y es más fácil mantener el equilibrio al volver de prisa por el sendero.

Cuarenta y cinco minutos después, me encuentro con Yellow y Wonderland. Están acurrucadas bajo un túnel de rododendro, la gruesa red de hojas y ramas les da algo de protección de lo peor de la tormenta. Me siento aliviada de ver que se han puesto su ropa más abrigadora. Obviamente, están discutiendo. Wonderland está agitando sus brazos, pero no puedo escucharlas por sobre el aullido del viento.

"Gracias a Dios, que estás aquí," dice tan pronto como me ve. "Le dije a Yellow que eras lo bastante inteligente como para volver, pero ella no se iría sin tratar de encontrarte. Ahora, ¿podemos por favor volver a Franklin?"

"Nunca llegaríamos a Franklin. ¿Recuerdas esas rocas por las que trepamos ayer? Serían letales en este clima. Un resbalón y—" Me encojo de hombros, arrojando mis brazos hacia arriba. "No, lo mejor, lo más seguro, es volver al refugio."

Puedo ver que no es la respuesta que están esperando.

"Bella, va a ponerse realmente frío esta noche, y quien sabe cuánta más nieve va a caer. Podrían ser varios metros antes de que pase. No veo cómo podemos sobrevivir en ese refugio abierto." El rostro preocupado de Yellow coincide con sus palabras.

"Sé que no es lo ideal, pero créanme, por favor. Yo sé qué hacer."

Con un gesto de cabeza preocupado, me siguen de regreso por el sendero hacia el refugio.

~*LSBM*~

En vez de caminar por sobre la cima de Siler Bald, tomamos un sendero lateral que no pasa por la cima y lleva directamente al refugio. Durante nuestra caminata apresurada hacia el sur, me aseguré que tomáramos un par de descansos para beber, comer y regular nuestra temperatura corporal. Estábamos prácticamente corriendo, y era importante no sobrecalentarnos y sudar demasiado en nuestra ropa.

Casi llegábamos al refugio cuando una fuerte voz masculina nos para en seco.

"¡Oh, mierda! La acabamos de perder. Estuvo aquí anoche. Apresúrate, Ghost. Tal vez si nos vamos ahora, podemos alcanzarla."

Su voz llena el claro frente al refugio, e instintivamente detenemos nuestro progreso, parándonos justo a la orilla del bosque donde no puede vernos.

"¿Me escuchaste, Ghost?" Grita otra vez. "Wonderland firmó el registro del refugio anoche. Estuvo aquí con sus amigas. Muévete, hombre. Tenemos que darnos prisa si vamos a alcanzarlas."

Al escuchar su nombre, Wonderland mira a Yellow y a mí, con una expresión preocupada en su rostro. La mayoría de las veces, el registro es algo bueno—puede ayudar a las autoridades a rastrear un excursionista perdido. Pero también facilita el que un acosador te encuentre, y el hombre con la voz fuerte en el refugio, suena un poco obsesionado en encontrar a Wonderland en este momento.

El camino hacia el retrete está a nuestra derecha, y con una inclinación de su cabeza, Yellow empieza a conducirnos en silencio hacia allá. La puerta del retrete se abre y luego se cierra con fuerza cuando un hombre alto sale, gritando una respuesta al hombre en el refugio.

"Te escucho, Em. Cálmate de una puta vez. ¡Estaré allí en un minuto!" Está ocupado subiendo el cierre de sus pantalones y casi choca con nosotras antes de levantar la vista. Se detiene abruptamente cuando nos ve a las tres observándolo en silencio. Escucho que Wonderland da un grito ahogado junto a mí. "Bueno, bueno, señoritas," dice con voz cansina y una sonrisa de suficiencia en su rostro al mirarnos descaradamente de arriba abajo antes de posar su mirada en Wonderland. "Esta es una sorpresa inesperada, pero muy agradable."

Es alto, delgado y con sorprendentes ojos azules. Su cabello rubio corto se asoma por debajo de su desgastado sombrero vaquero. Su sonrisa de suficiencia se ha transformado en algo predador mientras camina de forma decidida y arrogante hacia Wonderland, que permanece inmóvil junto a mí. Hay algo en él que parece familiar y entonces, simplemente hace clic. Ghost y M&M son los Marines que estaban en Springer el día que empecé, y se estaban quedando en una de las cabañas en Neels Gap. ¿Pero por qué está actuando así? Sus acciones agresivas no parecen encajar con lo poco que sé sobre él. Mis instintos gritan que huya, y me encuentro levantando mis bastones de excursión frente a mí de forma defensiva.

Sin embargo, antes de que pueda decirle algo a Wonderland, está corriendo hacia él gritando, "¡Jasper!" Se arroja hacia él, rodeando su cuello con sus brazos y su cintura con sus piernas. Él la atrapa, sosteniéndola con un brazo mientras intenta esquivar a Yellow, que en este momento está dándole manotazos en la cabeza y el hombro y llamándolo cretino.

"Basta, Rosalie. Esa mierda duele," grita entre risas y besos a Alice. "Lo siento, está bien. ¿Es esa la forma de recibir a tu hermano?" Y luego, están todos riendo y llorando, y abrazándose el uno al otro, y me hace sonreír verlos tan felices.

Finalmente, después que se han calmado un poco, Yellow se vuelve hacia mí. "Bella, me gustaría que conocieras a mi exasperante y odioso pero muy encantador hermano mayor, Jasper."

Jasper, que ahora tiene sus dos brazos alrededor del trasero de Wonderland manteniéndola cerca, me da una sonrisa dulce y genuina antes de disculparse por su descortés comportamiento.

"Realmente soy un buen chico de Texas," asegura. "Solo pregúntale a mi chica, aquí presente. Ella te dirá." Le da un último beso antes de volver a ponerla en el suelo. "Ahora, señoritas," pregunta de pronto con voz seria. "¿Pueden decirme por qué están caminando en la dirección equivocada?"

Una ráfaga de aire frío ruge por sobre nuestras cabezas, y la nieve, que ha estado cayendo constantemente, incrementa dramáticamente. Bolitas de hielo comienzan a rebotar en el suelo a nuestro alrededor. Antes de que pueda decir algo, Jasper responde su propia pregunta. "Ahh, la tormenta, ¿cierto? Apuesto a que está mucho peor al subir la montaña."

"Sí. Logré llegar a la cima de Wayah y apenas podía estar de pie. Necesitamos empezar a hacer planes y tomar precauciones en este momento antes de que empeore."

"Entonces, ¿volvemos a Franklin?" Pregunta.

"No, es demasiado peligroso," respondo. "¿Recuerdas esas rocas por las que pasa el sendero? Tan pronto como el hielo empiece a cubrirlas, será imposible transitarlas. Nuestra mejor apuesta es capear el temporal en el refugio. Su ubicación lo protege un poco del viento, y sé algunas cosas que podemos hacer para hacerlo más cómodo."

Observo a Jasper de cerca mientras hablo, buscando cualquier indicación de que no quiera tomar el consejo de una chica que acaba de conocer. Aunque se disculpó por su comportamiento, todavía me hace sentir un poco nerviosa. Parece aceptar lo que acabo de decir, asintiendo mientras le explico las cosas que necesitamos hacer.

Al caminar hacia el refugio, le digo que estaba en Springer el día en que él y M&M empezaron. "¿Él es el que está en el refugio y te estaba gritando hace unos minutos?"

De pronto, Rose deja de caminar. Cuando me doy la vuelta para ver por qué, está fulminando a Jasper con la mirada. "Dime que Emmett no está contigo," le demanda a su hermano.

"Mira, Rose—"

"No, Jasper, no. No estoy lista para esto."

"Maldita sea, Rosalie, le has estado escribiendo al tipo por dos años. Lo conoces, probablemente mejor que él, y él te conoce a ti. Demonios, el tipo ya está medio enamorado de ti, aunque te negaste a enviarle una foto. No puedes seguir posponiendo el conocerlo."

Jasper se acerca a su hermana, tomando sus manos en las suyas. "Él salvó mi vida, Rosie; lo sabes. Es mi mejor amigo, y será mi padrino en la boda. Va a estar cerca un largo tiempo. Quiero que mi mejor amigo y mi mejor hermana, también sean mejores amigos."

Rose le da a su hermano una sonrisa irónica. "No me he bañado en dos días."

"Él tampoco." Jasper se ríe.

"Han pasado horas desde que me cepillé los dientes o mi cabello."

"Entonces, no lo beses."

"Jazzy." La voz de Rose baja a apenas un susurro. "Tengo cicatrices."

"Oh, hermanita," dice, abrazándola y besando la cima de su cabeza. "Todos tenemos cicatrices, por dentro y por fuera, y Emmett también tiene las suyas. No le importará."

Otra ráfaga de viento mece las ramas sobre nosotros, haciendo caer la nieve. Rose y yo empezamos a caminar hacia el refugio mientras Jasper y Alice nos siguen por detrás.

"Sabes, Ali," escuchamos a Jasper decir con voz cansina. "Mis viejas heridas de guerra me han estado molestando muchísimo. Creo que tal vez necesito un poco del cariñoso cuidado de una enfermera."

"Soy enfermera de trauma," responde. "Solo trato emergencias."

"Oh, querida, te aseguro que está es una emergencia."

Muerdo mi labio para contener mi risa, y cuando le echo un vistazo a Rose, tiene la misma sonrisa burlona en su rostro. Las dos comenzamos a reír. "Quizás tengamos que ponerlos afuera en su propia tienda esta noche," dice.

"Hace demasiado frío," respondo.

"No creo que lo noten," susurra, echándole un vistazo a los dos detrás de nosotros.

Wonderland y Ghost están fuertemente abrazados, besándose como si sus vidas dependieran de ello. Los observamos por un momento antes de sonreírle a la otra.

"Amo a mi hermano," dice Rose al dirigirnos hacia el refugio.

.

.


Bueno, hubo quienes sospechaban que el que acompañaba a Emmett, o sea Ghost, era Jasper. ¡Acertaron! Tan preocupada que estaba Alice y Jasper ya iba detrás de ella en el sendero, pero si recuerdan, el accidente de Emmett los retrasó un poco, si no, las hubieran encontrado antes tal vez al mismo tiempo que Bella. En fin, al menos ya están juntos. También algunas captaron esos comentarios que Bella hizo desde el principio sobre el clima, y sí, llegó la tormenta, lamentablemente no pueden seguir avanzando y no pueden regresar a Franklin por el peligro de caer entre esas rocas por las que pasa el sendere, ¿recuerdan? Ahora tendrán que quedarse en el refugio, y seguir las instrucciones de Bella para hacerlo más seguro y cómodo. Lo bueno es que ya son más para calentarse, sobre todo Alice y Jasper jejeje. El próximo capítulo es un parte aguas en esta historia, así que prepárense. Espero que hayan disfrutado de este capítulo y sobre todo, esperaré ansiosa sus reviews para saber qué les pareció y poder leer pronto el siguiente. Recuerden que sus reviews es el único pago que recibimos por hacer esto para su diversión, y no les cuesta nada escribir unas cuantas líneas o un gracias y enviar. Hay que ser agradecidos :)

Muchas gracias a quienes dejaron su review en el capítulo anterior: JessMel4, Sther Evans, paupau1, Shikara65, freedom2604, Mangy dey, Jade HSos, alejandra1987, rjnavajas, Isis Janet, jupy, Sully YM, Mar91, bbluelilas, NarMaVeg, Adriu, LicetSalvatore, glow0718, Merce, tulgarita, calvialexa, Ali-Lu Kuran Hale, bealnum, GZarandon, Lady Grigori, Pameva, Say's, injoa, Maris Portena, Tata XOXO, Lizdayanna, EriCastelo, Rosii, Moni, Bitah, torrespera172, Liz Vidal, Mapi13, Vianey Cullen, Car Cullen Stewart Pattinson, Kriss21, saraipineda44, Mafer, Manligrez, Pam Malfoy Black, y algunos anónimos. Saludos y nos leemos en el próximo, espero que muy pronto ;)