Y ya saben que esto no puede faltar. Estos personajes no me pertenecen, son creación de Stephanie Meyer, y la hermosa historia es de la fantástica autora hikingurl, yo solo traduzco ;)

Gracias infinitas a mi compañera de armas y amiga, Erica Castelo por ayudarme con otra traducción más, con sus consejos y correcciones de ortografía :P


Capítulo 33: La caída

Fecha: 22 de marzo del 2003

Lugar de inicio: Refugio Plumorchard Gap

Destino: Refugio Silar Bald

Total de kilómetros de viaje: 177.8

EPOV

Como un hombre poseído, o quizás obsesionado, Ghost marca un paso agotador para los siguientes dos días.

Agotados por días de largos kilómetros, un difícil sendero, y la agitación emocional por leer las cartas de Bella, de algún modo me las arreglo para quedarme dormido durante la mayor parte de las preparaciones matutinas de los excursionistas, despertando solo cuando mi bolsa de dormir se vuelve demasiado caliente. Emmett está empacando su equipo cuando finalmente me levanto y me tambaleo hacia el retrete. Estoy adolorido, mis pies duelen, y mi espalda está rígida. Puede que sea un hombre joven pero me muevo como un viejo. Incluso el amistoso "Buenos días" de Emmett hace poco para mejorar mi humor.

"¿Y Ghost?"

"Se fue antes del amanecer," me dice. Luego pregunta si necesito que se quede.

"No, estaré bien. Adelántate. Te alcanzaré."

Asintiendo, se pone la mochila al hombro y deja el refugio. Veo que cojea un poco cuando empieza a caminar, y me pregunto si su tobillo le está dando problemas. Treinta minutos después, lo sigo.

Mi guía del sendero menciona un viejo roble retorcido que marca la línea estatal entre Georgia y Carolina del Norte. Lo paso unos seis kilómetros más adelante. Su apariencia es extraña—todo doblado y creciendo cerca del suelo con una corona de ramas parecidas a cuernos en un extremo. Si fuera a recorrer todo el sendero, probablemente estaría celebrando la culminación de mi primer estado, pero mi viaje es uno diferente, y apenas me tomo el tiempo para mirarlo al pasar.

Ghost y M&M están tomando un descanso en el prado cubierto de hierba justo más allá del roble. Tan pronto como me siento, me da su gran bolsa de dulces y me dice que coma lo que guste. La golosina dulce y achocolatada nunca me supo tan bien.

Jasper no parece poder quedarse quieto. Con la guía del sendero en su mano, se pasea en el área, murmurando sobre kilómetros, y comida, y las chicas. Emmett lo observa con preocupación, y entonces, finalmente harto de su agitación, le dice que se vaya. "Easy y yo descansaremos un poco más y luego te encontraremos en alguna parte del sendero."

Cuando Jasper titubea, M&M le grita otra vez. "Vete," demanda. "Me estás volviendo loco con tus vueltas." Sin mirar atrás, Ghost se pone en marcha.

"¿Él está bien?"

"Sí," Emmett responde finalmente. "Ha estado de mal humor desde que escuchamos las noticias sobre esos tipos ayer en el cruce de camino. Jasper tiene una intensa necesidad de proteger, ¿sabes? Proteger a sus compañeros Marines, proteger a su prometida, proteger a su hermana—proteger a tu chica," agrega sonriendo. "Supongo que su padre de verdad fue un abusivo pedazo de mierda, y se culpa por no cuidar de su madre y su hermana. Por supuesto, él solo era una niño, pero… Bueno, ese tipo de cosas se queda contigo."

Considero las palabras de Emmett, asintiendo despacio. Cuando me vuelvo para responder, lo encuentro examinándome de cerca. "Tu chica, Rella, ¿va estar feliz de verte?"

"Eso espero."

"¿Qué hiciste, Edward?" Pregunta en voz baja.

"Todo y nada," respondo finalmente con un suspiro prolongado. "Básicamente, no la valoré. Teníamos un negocio juntos. Yo tenía todo planeado—dinero, matrimonio, hijos, nuestro futuro. Todo lo que quería. El problema fue que olvidé incluirla a ella en la planeación. Creí que la estaba protegiendo de las partes desagradables de la vida," termino con un bufido indignado.

Sacudiendo mi cabeza, miro al suelo entre mis piernas dobladas, arrancando distraídamente la hierba creciendo allí. Emmett no dice nada, permitiendo que ordene mis pensamientos. "Alguien de mi pasado reapareció, y porque no había sido franco y comunicativo con ella, creyó lo peor y se fue. Ahora, está aquí de excursión, convencida de que soy un infiel y un ladrón."

"¿Qué pretendes hacer cuando la encuentres?"

"Humillarme," admito, volviéndome para ver a Emmett.

"Me parece un buen plan." Se echa a reír, alcanzando su mochila. "Vamos," agrega. "Tenemos una montaña que subir, y por lo que sé es una auténtica pasada."

~*LSBM*~

Tiene razón. Standing Indian Mountain es un enorme y descomunal monstruo de montaña. Caminamos y caminamos y caminamos. En algún momento durante la marcha cuesta arriba, Emmett poco a poco se adelanta a mí. Parece que me vuelvo cada vez más lento. Para empeorar las cosas, estoy hambriento. He escuchado sobre el "hambre del excursionista". Es una necesidad constante de llenar un estómago que nunca parece llenarse. Pero no esperaba que me diera tan pronto. Pensar en la magia del sendero de ayer de los niños exploradores solo hace que mi estómago gruña con más fuerza.

A media tarde, me detengo y reviso mi bolsa de comida. Llevo solo lo suficiente para el resto del hoy y mañana. Lo extra se ha agregado a las raciones de Jasper y Emmett. Me reabasteceré pasado mañana cuando me encuentre con Tator. Tomo un refrigerio, bebo y continúo.

Cuando finalmente llego al refugio cerca de la cima de la montaña, Ghost y M&M no están allí. Decidieron caminar otros dos kilómetros o tres y me esperan en un lugar para acampar más adelante en el sendero. Con un suspiro de cansancio, continúo con dificultad.

El aroma a comida cocinándose me recibe incluso antes que llegue a su campamento. Ghost me da una mirada y en seguida me quita la mochila, dándome un recipiente con frijoles muy caliente y arroz con frituras de maíz y queso encima. Incluso preparó una botella grande de limonada dulce. Tengo que obligarme a comer despacio.

Mientras como, Jasper y Emmett terminan de instalar el campamento. Utilizan su tienda como cubierta para el suelo y desenrollan nuestras bolsas y colchonetas sobre ella. El clima es agradable, y esta noche acamparemos como los vaqueros. Jasper se hace cargo de mi equipo, acomodando todo de forma ordenada y convenientemente junto a mi cama. No dice mucho, solo me mira de vez en cuando. Tampoco estoy de humor para hablar con él. Cuando termino mi comida, agarra el recipiente, lo limpia y lo guarda.

Finalmente, se sienta en el tronco junto a mí. "Lamento lo de hoy," dice. "Es solo que algunas veces necesito estar solo. Tú, uh… ¿estás bien?"

"Sí, solo hambriento y muy cansado."

Asiente en respuesta, luego se mueve nervioso antes de hablar otra vez. "Pensé que si tal vez avanzábamos un par de kilómetros más hoy, haría mañana un poco más fácil."

"Suena razonable," respondo, aún sin ablandarme mucho con él.

"Bien, de acuerdo," dice finalmente. Poniéndose de pie, señala un camino que lleva a un lado. "Hay un buen manantial allá abajo. Probablemente deberías asearte, y luego acostarte. Ha sido un largo día, y tenemos otro más mañana."

Todavía sentado en mi tronco, miro a Jasper. Es un tipo bien parecido, en forma y musculoso por sus años en el servicio. Rizos rubios se asoman debajo de un maltratado sombrero de vaquero. Se para como un oficial de la marina, habla y se mueve como alguien acostumbrado a dar órdenes y que se le obedezca.

Puedo ver a Emmett sentado en otro tronco detrás de Jasper. Me observa, con una ligera sonrisa de suficiencia en su rostro como si sospechara lo que estaba por hacer. Poniéndome de pie, encaro a Jasper, poniéndome en posición de firmes. "Síííí, señooorrr," respondo, imitando la respuesta de Emmett de ayer.

Emmett se ríe a carcajadas y casi se cae de su tronco. Yo estoy riendo con las mismas ganas. Jasper mira de un lado al otro entre nosotros, tratando de mantener su ceño fruncido, pero pronto, él también está riendo con nosotros. "Pendejos," murmura, sacudiendo su cabeza al caminar hacia su saco de dormir. "¡Váyanse a dormir!"

Con la tensión liberada y la amistad restaurada, hacemos justo eso.

~*LSBM*~

El segundo día de la "Marcha Forzada de Jasper Hale", como la llamo en mi cabeza, empieza antes del amanecer.

Dormir en el exterior fue una experiencia nueva para mí. Con nada sobre mí más que el cielo, miré las estrellas hasta que ya no pude mantener los ojos abiertos. La temperatura bajó en algún momento durante la noche, y me encontré subiendo la capucha de mi bolsa de dormir a mi rostro, dejando solo mi nariz expuesta al frío aire nocturno. Salir del calor de mi bolsa fue un ejercicio de obstinada determinación.

Hoy me siento mejor. Una cena caliente y una buena noche de sueño, hace un excursionista más feliz. El sendero también ayuda. Baja de la montaña en una serie de curvas largas y escalonadas que son amables con las rodillas y la espalda. Mi mochila está más ligera que nunca. Con muy poco peso por la comida, el agua y el equipo, casi olvido que está en mi espalda.

Ghost está de mucho mejor humor. Tal vez por los muchos kilómetros que estamos avanzando, o quizás porque estamos un día más cerca de su prometida, pero se queda con Emmett y conmigo la mayor parte del tiempo. También se asegura que comamos, bebamos y tomemos descansos más a menudo.

El ascenso más difícil llega después de avanzar diecinueve kilómetros en el día. Albert Mountain muestra su cara empinada y pedregosa frente a nosotros. Unas cuantas escaleras de leños están integradas al sendero, pero en su mayor parte se trata de escalar con las manos el desfiladero casi recto. En ocasiones, estoy tan inclinado que mi rostro está a solo centímetros del suelo.

La torre contra incendios en la cima ofrece un lugar genial para descansar y refrescarnos. Emmett se va a la orilla del bosque, diciendo que tiene una cita con un arbusto, mientras Jasper y yo subimos la torre. La brisa fría seca nuestro sudor mientras contemplamos las montañas boscosas que se extienden frente a nosotros. Todavía me siento un poco incómodo cerca de él y trato de pensar en algún tema para iniciar una conversación.

"Emmett me contó que quiere adentrarse al campo de la medicina ahora que terminó su servicio. ¿Tú tienes planes?" Finalmente pregunto.

Jasper asiente, todavía contemplando la vista frente a nosotros. "Siempre quise ser un profesor. Antes de unirme a los Marines, planeé conseguir un posgrado en Historia con énfasis en campañas militares. Aunque enseñaría a nivel universitario.

"Crecí rodeado de armas—es difícil que no sea así cuando eres de Texas," explica con una ligera sonrisa. "Y siempre me fascinó todo lo relacionado con las Fuerzas Armadas. Mi nana no estaba muy contenta cuando dejé la escuela de posgrado y me enlisté, pero quería servir a mi país. Pensé que nos estaba manteniendo a salvo de nuestros enemigos."

"¿Y ahora?" Lo insto después de que no hablara por varios minutos.

"Ahora, no estoy tan seguro," finalmente continúa. "Sabía que probablemente tendría que matar gente. Pero no eran gente real. Eran enemigos sin nombre, sin rostro y estaba de acuerdo con ello. Cuando me hicieron un francotirador, todo se volvió personal."

Se mueve para encararme, observando mi reacción al continuar su historia. "Cuando ves por la mira de tu rifle, ves a una persona. Es el esposo, el hermano, el hijo de alguien. Los maté. Apreté el gatillo de mi arma y vi mi bala entrar por su cabeza y volar la parte de atrás. Ya no eran sin nombre o sin rostro."

Me le quedo mirando, sin palabras por la dolorosa verdad de su revelación. "Jasper, no me di cuenta… no sabía—"

"No," me interrumpe. "Está bien. Estoy bien. Pero puedes entender por qué ya no quiero enseñar Historia Militar," continúa con una pequeña sonrisa. "Todavía quiero enseñar, pero ahora va a ser Arte. Pintar y dibujar me ha ayudado a lidiar con algunos de mis problemas. Quiero conseguir una certificación como terapeuta de arte y usarla para ayudar a otros veteranos como yo."

Volviendo su atención nuevamente a la escena frente a nosotros, mira a la distancia, perdido en sus pensamientos y recuerdos. No digo nada, pensando en los dos hombres con los que estoy en esta excursión. Los dos son unos años mayor que yo, ambos han servido a su país bajo algunas de las peores condiciones, y los dos han decidido utilizar sus talentos e intereses para ayudar a otras personas. "¿Qué he hecho yo?" Me pregunto. Crear negocios y ganar dinero no parece tan importante como alguna vez lo fue.

Llegamos al refugio Rock Gap justo después de la puesta del sol. Es el final de un largo y extenuante día de veintinueve kilómetros. Dependiendo de cuánto tiempo pasaran Alice y Bella en Franklin, es muy posible que las alcancemos mañana o pasado. Hace que los muchos kilómetros valgan la pena.

Jasper cocina nuestra última comida. Quedando solo refrigerios en nuestras bolsas, mi reabastecimiento de mañana no puede llegar lo bastante rápido. Emmett y yo desempacamos y nos instalamos. Una hora después, estamos dormidos.

~*LSBM*~

Cuando te levantas con el sol, empiezas tu caminata temprano. El problema con iniciar temprano es llegar a tu destino demasiado temprano. Con solo poco menos de cinco kilómetros a Winding Stair Gap, llegamos mucho antes que Tator. No estoy seguro cuándo le pidió Jacob que estuviera aquí, pero sé que no fue tan temprano. No podemos dejar estas provisiones, y no podemos ir a Franklin y correr el riesgo de que él no nos encuentre. Estamos varados.

Jasper está ansioso otra vez. Se pasea, murmura, y mira al estacionamiento vacío con el ceño fruncido. Emmett y yo observamos con calma desde nuestros asientos en la mesa de picnic mientras comemos una barra nutricional. Finalmente, cuando ya no puedo soportarlo más, lo llamo.

"Toma esto," digo, vaciando el contenido de mi bolsa de comida sobre la mesa. "Toma lo que tengo y vete. Esto y lo que les queda debería durarles a ti y a Emmett para hoy y tal vez mañana. Para entonces, habrán alcanzado a Alice y tal vez a Rella, si están juntas. Esperaré a Tator e iniciaré tan pronto como pueda. Si él tiene comida extra, también la llevaré."

Jasper no parece decidirse. Mira la comida, a Em, a mí, a las nubes que empiezan a verse en el cielo.

"¡Ve!" Lo insto. "Ve a encontrar a las chicas. Estaré bien."

Finalmente, asiente. "Está bien," acepta y empieza a reunir la comida sobre la mesa. "Parece que el clima se pone más frío. ¿Vas a estar bien?"

"Sí."

"¿Tienes ropa suficiente?"

"Síííí, señooorrr." Me rio. "Calzones largos de lana, pantalones para caminar, y pantalones de lluvia para ponerme sobre ellos. Una camisa de lana para dormir, dos camisetas, y mi chaqueta para la lluvia para cubrir esas. Un gorro tejido y una capucha. Un par extra de calcetines para mis manos. Estaré bien, Jasper. Solo vete."

"Wayah Bald está a dieciséis kilómetros," me dice. "Podemos acampar dentro de la torre que está en la cima si el clima empeora o seguir adelante al refugio Cold Springs, que está a otros diez kilómetros de allí. Dependiendo de las condiciones, te veremos en Wayah o te dejaremos una nota allí."

"Suena bien," coincido.

"Solo ten cuidado," agrega antes que él y Emmett crucen el camino y entren al bosque del otro lado.

Con nada que hacer más que esperar, subo sobre la mesa. La temperatura está bajando así que saco mi bolsa de dormir. Luego, usando mi mochila como almohada, me quedo dormido.

~*LSBM*~

"Oye," una voz me despierta. "¿Eres Edward?"

"Sí," murmuro, sentándome con un gemido.

El hombre mayor parado frente a mí me sonríe. "Lamento despertarte. Mi nombre es Tator," explica, tendiéndome su mano para que la estreche. "Tengo algunas provisiones para ti, pero puede que quieras reconsiderar quedarte en el sendero. Parece que una tormenta bastante fea se dirige hacia acá. Puedo llevarte a Franklin, y puedes esperar a que pase allí, si quieres."

"No puedo. Los dos hombres con los que estoy haciendo esta excursión se adelantaron. Uno de ellos está tratando de alcanzar a su prometida. Casi se acaba su comida y necesitan las provisiones que tienes."

Tator hace una mueca al escuchar la explicación. "¿Sabes el nombre de las chicas? Tal vez sigan en Franklin también."

"Su prometida es Wonderland. Está caminando con Yellow y Rella. ¿Las has visto?"

"Sí, las traje de vuelta aquí ayer al atardecer. Imagino que probablemente pasaron la noche en Silar Bald. A estas alturas deberían estar de camino a Wayah."

Frunzo el ceño al escuchar sus noticias. "Y la tormenta," pregunto. "¿Por qué partieron si venía el mal tiempo?"

"No estoy seguro que lo supieran," responde. "El pronóstico del clima dijo que la tormenta seguiría hacia el norte de nosotros. Pronosticaban temperaturas frías y la posibilidad de nieve, pero nada de lo que dijeron nos afectará ahora. De verdad, tienes que pensar en quedarte aquí. Va estar muy feo allá en la cima." Echando un vistazo hacia el norte a la montaña que se cierne sobre nosotros, continúa. "Si vas a ir, necesitas partir pronto. Parte del ascenso es una cordillera rocosa. Está expuesta y abierta al viento y la lluvia. Cuando empiece a helar, va a ser muy peligrosa.

"Si logras pasar eso, puedes refugiarte en Silar Bald o incluso en la Torre Wayah. Pero realmente desearía que reconsideraras. En realidad, nadie está seguro qué tan fea va estar esta tormenta. Las montañas hacen todo mucho peor."

Escucho su advertencia, y mi cerebro me dice que me quede, pero prevalece mi anhelo de ver a Bella otra vez y el saber que Jasper y Emmett cuentan con las provisiones que se supone que yo llevo.

"Tengo que irme," le digo a Tator. "Me están esperando y necesitan la comida que tienes."

"Está bien." Asiente. "Vamos a cargarte y ponerte en marcha."

La van de Tator está llena de provisiones: comida, primeros auxilios, combustible para estufas, todo lo que un excursionista puede necesitar. Me ayuda a elegir comida suficiente para tres personas para tres días. Aunque optamos por las opciones más ligeras posibles, mi bolsa de comida está pesada cuando terminamos. Puedo darme cuenta que no está contento con mi decisión, pero me ayuda a ponerme mi mochila y me da algunos consejos para balancear la carga.

"Voy a llamar a Jacob cuando vuelva a mi casa," me dice. "Le diré que continuaste y que su prima también sigue en el sendero. Si esto se convierte en una auténtica tormenta de nieve, al menos sabremos dónde están."

"Gracias por su ayuda," le digo. Luego cruzo el camino y empiezo a caminar.

El movimiento físico me calienta rápidamente, y estoy bien el primer kilómetro y medio. Tan pronto como el sendero empieza a ascender y dejo el refugio del bosque, las condiciones se empiezan a deteriorar. El viento sopla fuerte desde el norte, y camino directamente hacia él. La temperatura baja dramáticamente.

Encuentro una pequeña arbolada, que proporciona refugio del viento, y en seguida me quito los pantalones y mi camisa. Me pongo primero mis calzones largos y camisa de lana, seguidos de mis pantalones, camisa de manga larga, y entonces, solo por si acaso, los pantalones y la chaqueta para lluvia. Me pongo mi gorro tejido sobre la cabeza y lo aseguro con la capucha para lluvia. Los calcetines extra cubren mis manos. Sintiéndome ahora mucho más abrigado, me como un veloz refrigerio y bebo hasta saciarme. Entonces vuelvo a caminar.

Pasa otro kilómetro y medio. El sendero es empinado, expuesto y siento gotas de humedad de vez en cuando, sin embargo, no estoy preocupado. Estoy caliente, alimentado, y lo suficientemente hidratado. Sobre todo, me siento fuerte y seguro. Sigo ascendiendo.

Casi antes de darme cuenta, estoy en la cordillera rocosa de la que me advirtió Tator. No hay sendero aquí, solo marcas blancas pintadas en los costados y las cimas de enormes rocas. Flechas apuntan el camino sobre, debajo y alrededor de rocas del tamaño de coches y casas pequeñas. Mi progreso se reduce literalmente al paso de una tortuga. Es casi imposible estar de pie en algunos lugares, así que me agacho, me arrastro y algunas veces me meto por espacios reducidos en el laberinto rocoso. Estoy en la cima de una roca, aproximadamente a mitad de camino, cuando siento la primera pizca de hielo.

La indecisión me deja fijo en mi lugar. Mirando detrás de mí, puedo ver lo que ya he recorrido. Por delante de mí hay más de lo mismo, pero también puedo ver el final de la cordillera y el inicio de un sendero más normal de tierra. ¿Vuelvo, o avanzo?

De pie allí firme contra el viento. Espero a ver si la nieve empeora. No lo hace, así que continúo caminando.

He recorrido otro cuarto del camino hacia arriba cuando la tormenta golpea en serio. El aguanieve cae como una cortina sólida. Rebota en las rocas, saltando alrededor casi como granizo. Me agacho y me acuesto sobre mi estómago tan rápido como puedo. No hay forma que me quede aquí. De algún modo, necesito llegar al final de esta pila de rocas o arreglármelas para encontrar un rincón o una grieta en el que pueda meterme.

Centímetro a centímetro, me arrastro por las rocas, algunas veces a gatas, otras sobre mi estómago, jalándome con mis manos que se entumecen rápidamente. Los tramos más difíciles son los que requieren que baje a una roca por debajo de mí, o saltar de una roca a otra sobre un pequeño espacio abierto. Puedo imaginar que esto sería divertido en un día cálido y soleado. Casi como los juegos de obstáculos infantiles. Pero hoy, no es divertido—es peligroso, y estoy asustado.

La primera vez que tengo que saltar hacia otra roca, mi pie se desliza cuando me impulso. Consigo aterrizar sin ningún percance, si bien a gatas. Mis rodillas duelen, pero no estoy herido de gravedad. Me tomo unos momentos para recuperar el aliento, deseando que se calme el latido de mi corazón. El final de las rocas no está muy lejos, el sendero de tierra está justo al terminar.

El aguanieve se ha calmado, y los primeros copos de nieve empiezan a aparecer. Puedo ver el valle debajo de mí. La tormenta no ha llegado allí todavía, el borde de la nube cargada de hielo apenas empieza a bajar de la montaña hacia el pueblo. Sobre mí todo es blanco—nubes, nieve, una gigantesca tormenta llegando desde el norte. Es hermoso a su manera, pero no tengo el tiempo para contemplarlo en este momento.

Tengo que lograr salir de estas rocas, hacia el sendero, y al siguiente refugio. De pie, busco las marcas, trazando su camino por las rocas, y planeando una ruta lenta, cuidadosa y segura.

Las atravieso sigilosamente. Una roca menos. Dos menos, y luego la tercera. Casi llego al final cuando escucho un grito detrás de mí. Volviéndome rápidamente, miro, preocupado que alguien esté en problemas y necesite ayuda.

En una milésima de segundo, sé que fue un error hacerlo. Volverme me hizo perder el equilibrio, y mis pies se deslizan por la roca cubierta de hielo. Trato de detenerme con mis bastones para caminar, pero no hay donde puedan sujetarse en la superficie. Se resbalan, volando en direcciones opuestas incluso mientras mis pies se deslizan hacia el borde de la roca.

Con un clavado desesperado, me arrojo sobre mi estómago, agarrándome de lo que sea que sobresalga de la pared de la roca. No hay nada. El hielo ha cubierto todo con una lisa capa de resbaladiza uniformidad.

Me deslizo, me deslizo.

El borde de la roca se acerca cada vez más, y puedo sentir mis piernas colgando hacia la nada debajo de mí. Un último giro me deja de costado, mi mochila detiene un poco mi descenso. Puedo ver la saliente de una roca debajo de mí. Si puedo aterrizar en ella, quizás pueda detener mi caída allí. Pero llega demasiado rápido, y la golpeo con mucha fuerza. Un dolor agudo se dispara por mi pierna y se dobla, tumbándome hacia adelante. Puedo ver el borde áspero de una roca apresurándose hacia mi rostro. En el último minuto, logro girar mi cabeza, y el lado izquierdo de mi rostro se lleva la peor parte del impacto. Se raspa en el áspero granito, mi piel arde al hacerse jirones. Brota el dolor alrededor de mi ojo y mi mandíbula. El fuerte sabor a sangre llena mi boca.

Y sigo cayendo.

Un grito por el dolor y el miedo se me escapa cuando veo las rocas apresurarse a encontrarme.

Aterrizo sobre mi costado izquierdo. Mi mochila absorbe algo del impacto y me protege de la dura superficie en la que estoy tirado.

Aturdido, conmocionado, y jadeando por aliento, miro al pequeño trozo de cielo que puedo ver a través de la abertura entre las rocas sobre mí. La nieve sopla de lado, y por alguna extraña razón, encuentro eso divertido. La risita que se me escapa me lanza una nueva oleada de dolor punzante. Otro grito, y luego otro.

En alguna parte del rincón más profundo de mi mente lógica, una voz me insta a tratar de meterme en mi bolsa de dormir. Me dice que tengo que protegerme del frío hasta que alguien venga a salvarme. Pero me duele demasiado para moverme, y ya tengo mucho, mucho frío.

"Bella, Bella," susurro en el aire helado que me rodea. "Lo siento, lo siento mucho." Mis palabras se alejan de mí, pasando a través de las rocas donde el viento las agarra, lanzándolas a la fría e insensible tormenta invernal.


Y sí, llegamos al horrible accidente :( Pobre, Edward, ahora sabemos cómo terminó así, ha logrado mucho en este viaje, conoce mejor a Bella y como en el caso de Bella, las personas que conoció en el sendero, como Emmett y Jasper le han ayudado a reconsiderar su vida y lo que considera importante en ella. Lástima que no haya podido, hablar de todo esto con Bella refugiándose de la tormenta en ese último refugio. ¿Tendrá la oportunidad de hablar con Bella? Bueno, ahora lo sabremos porque eso es lo que sigue, lo que ocurrió después que lo encontraron. Espero que hayan disfrutado del capítulo y por supuesto, estaré esperando ansiosa sus reviews para saber qué les pareció y leer los últimos capítulos de esta hermosa historia :) Recuerden que sus reviews es el único pago que recibimos por hacer esto para su diversión.

Muchas gracias a quienes dejaron su review en el capítulo anterior: Mar91, Say's, alejandra1987, Car Cullen Stewart Pattinson, Rosii, Shikara65, Jade HSos, jupy, NarMaVeg, freedom2604, Lizdayanna, Maris Portena, Crister11, kaja0507, rjnavajas, torrespera172, Lectora de Fics, aliceforever85, EriCastelo, bealnum, Pameva, bbluelilas, Manligrez, Lady Grigori, Sther Evans, Edith, saraipineda44, tulgarita, Sully YM, Tata XOXO, Vianey Cullen, Merce, Mangy dey, Adriu, anlucullen, Lilia, calvialexa, Kriss21, GZarandon, Mapi, Ali-Lu Kuran Hale, Liz Vidal, Isis Janet, arrobale, Mafer, injoa, glow0718, Pam Malfoy Black, y algunos anónimos. Saludos y nos leemos en el próximo, espero que sea pronto.