Capitulo 1
-¿Mi madrastra? ¡No me digas!
El vizconde Edward Cullén levanto la vista de su escritorio, donde estaba sentado revisando unas cartas. Que el recordaba, lady Esme jamás había puesto el pie en su despacho.
-¿Ha dicho acaso porque quiere verme, Jasper?
La repentina llegada de lady Esme parecía haber puesto nervioso a Jasper. Hacía tiempo que Edward sospechaba que su maniático mayordomo albergaba una adoración secreta por la gente de título.
-La señora no me ha dado esa información.
Edward ahogo un suspiro al tiempo que dejaba a un lado el papeleo que lo ocupaba-Hazla pasar-Edward se levantó de su silla y se pasó las manos por su cabello.
La puerta se abrió y lady Esme entro con energía; aunque era de mediana edad, llevaba la cintura tan apretada que Edward se maravillará que la mujer pudiera respirar, por no decir comer y sentarse.
-¿Así que aquí es donde te pasas todo el tiempo?
-No todo-Edward se volvió a mirar por la ventana. -Lo suficiente para que tus acciones no pierdan valor y para acrecentar el valor de la fortuna que tus nietos heredaran aún día.
Sobresaltada, lady Esme emitió un gemido y Edward se arrepintió. Cuando se volvió a ofrecerle algún tipo de disculpa, se la encontró con un pañuelo.
-¡Por eso mismo he venido a verte!- exclamo la señora al mismo tiempo que se echaba a llorar, para desgracia e impaciencia de Edward.
-¿Por qué no tomas….asiento?
Edward trataba de imaginarse el porqué su madrasta había venido a visitarlo a su despacho, no podía ser por problemas económicos, tenía que reconocer que Lady Esme vivía cómodamente con su generosa pensión.
-No deseo robarte mucho tiempo… de lo que sea que estés haciendo.
Edward se mordió la lengua para no responderle con ironía. El trabajo que estaba realizando era más importante.
-¡Necesito tu ayuda!-exploto-Se trata de Alice. No está segura si quiere casarse.- ¿Y eso era todo? Edward embozo una leve sonrisa de alivio. -Alice no deja de dudar de si quiere o no casarse con el pobre Garret. Él ha estado detrás de ella en primavera, pero tu hermanastra no le ha dicho el sí.
El vizconde sabía que Garret era un buen partido. La familia de él era dueña de una gran naviera. Además Alice no era más una cría, sus modales rebeldes habían asustado a pretendientes menos tenaces hacia años.
-¡Esto es distinto! Hay otro hombre con el que está totalmente obsesionada. Es…abogado- pronuncio la palabra como si fuera un sacrilegio-Se llama Isob… me da la impresión de que es un caza fortunas.
Edward recordó las palabras de su padre; Hijo, eres demasiado rico y demasiado listo, las mujeres irán tras de ti, al igual que tu hermanastra Alice; los hombres irán detrás de ella, solo por su fortuna.
Los pretendientes y pretendientas, que los habían perseguido ambos durante años, le había convencido que la dura afirmación de su padre era correcta. De modo que él se había guardado las pocas modestas ilusiones románticas, junto con su deseo de formar una familia
-Hablare con Alice.
Esa no era la primera vez que proporcionaría la voz de la razón a los caprichos de su hermana. Alice siempre se lo agradecía después.
-Yo ya he hablado con ella, no sirve de nada…. Está enamorada de esa criatura, te lo aseguro
Edward se llevo los dedos al labio inferior un momento mientras reflexionaba sobre cuál sería la manera más efectiva de proceder-Me gustaría conocer a ese hombre, y mientras tanto hare unas averiguaciones de él.
-Gracias, siempre has sido una persona tan sensata y razonable… Lord y Lady McCarty harán una fiesta esta noche, estoy segura de que él asistirá.
-He recibido una invitación- dijo sin mucho ánimo.
/
El baile ya había comenzado cuando Edward y su acompañante llegaron esa noche.
-Vizconde Edward, que agradable sorpresa-lady Rosalie se encontraba a lado de su marido Emmett McCarty.
-¿Me permite que le presente a mi acompañante? La señorita lady Tanya, hija de un socio mío.
Lady Rosalie saludo con elegancia y frialdad a la señorita Tanya.
En cuanto se apartaron de los anfitriones, Tanya se inclino hacia Edward y le murmuro:
-Iré al baño.
-Por supuesto.
Edward, miro alrededor en busca de Isob.
-Me alegra que hayas venido-dijo su madrastra detrás de él.
Edward se tenso y se giro para mirarla, ambos hicieron una inclinación de cabeza – Quería saber quién es ese abogado que se ha presentado en la sociedad de las dos semanas.- Edward tomo una copa de un camarero que pasaba en ese momento por allí, se tomo de un trago el contenido de esta.
-Se encuentra bailando con Alice- murmuro su madrastra, le tomo por el brazo y comenzaron a dar una vuelta por la sala.
Localizo a su hermanastra bailando en la pista, traía un vestido rojo que la hacía lucir muy llamativa, su acompañante se encontraba de espaldas. Se detuvo y los observo, el acompañante de ella no era tan alto como los hombres, algo de él le llamo la atención, pero en lugar de moverse y fingir que no los miraba, se quedo hay parado, no podía quitarle los ojos de encima, pues bailaba muy torpemente y con una gracia que provocaba las miradas de interés de las mujeres solteras.
Cuando finalizo la canción, observo cómo le tenía su brazo y se giraban, fue ahí cuando lo observo; su cabello, de un intenso color castaño, tenía la nariz y boca pequeña, unos ojos marrones, esos ojos se fijaron en Edward con una intensidad que lo dejo sin aliento.
-¿Edward?
-Lo siento- se excuso el vizconde sonrojado, lucia como un adolescente que fue pillado.
Alice los miro y sonrió, jalo del brazo a su acompañante y se acercaron a ellos.
-Me alegra verte aquí - saludo- Déjenme les presento a Isob Isabelo Swan, es mi acompañante de esta noche ¡y es un abogado!- exclamo su hermana con una sonrisa de cariño- Isob, ellos son el vizconde Edward y mi madre lady Esme; que ya la conocéis.
Edward frunció el ceño, miro al abogado, no podía creer que minutos antes su corazón se detuvo al observarlo, ¡Por dios era un hombre! Tomo una gran bocanada de aire.
-Un gusto- saludaron fríamente la madrastra y el vizconde al acompañante de Alice.
Isabella trago en seco, se aflojo la corbata y miro al chico de ojos verdes que se encontraba frente a ella, era realmente guapo, se sonrojo al mirarlo y bajo la mirada avergonzada, había pasado dos semanas desde que acepto disfrazarse de hombre y en ninguna de las fiestas que había asistido se había fijado en un hombre, hasta ahora, sus piernas flaquearon, y agradeció que se estaba sosteniendo de Alice.
Levanto la mirada en busca de su madre, pero ella no se encontraba cerca y maldijo aquello.
-¿A quién buscáis?- pregunto el vizconde.
-A mi madre- respondió ella, mirándolo a los ojos nuevamente, se sentía frágil a lado suyo, jamás le había pasado algo similar.
-¿Su madre?
-Si Lady René ¿La conocéis?
Edward recordó que ella se encontraba casada con un prestigiado abogado Charlie Swan, este falleció hace un mes, pero…-No sabía que Lady René tuviese un hijo.
-He estado viviendo con unos parientes lejanos- respondió ella inmediatamente.
-¿Y su hija?
-Ella se marcho al convento- murmuro con la voz quebrada.
Edward se giro para ver a su hermana-Alice, también iba a un convento para señoritas, hace dos temporadas regreso a casa ¿en cuál convento esta su hermana?
Alice frunció el ceño-Hermano- le llamo la atención.
Edward se aclaro la garganta-Lo siento.
Bella enarco una ceja sorprendida, al descubrir que era pariente de Alice, conocía a su madre, pero jamás se imagino que él fuera su hermano.
Tanya se acerco a ellos con una enorme sonrisa- Siento tardarme cariño- murmuro ella, el corazón de Bella se oprimió.
-¿Así que eres abogado?- murmuro Edward, rodeando su brazo en la cintura de su acompañante.
-Si- murmuro Bella con voz corta, se movió inquieta.
Edward se percato de aquello, frunció el ceño; de pronto olio en el aire fresillas. Le miro a los ojos, tenía algo que hacia querer acercarse a él y…elimino aquellos pensamientos.
-Si me disculpáis- murmuro Bella- Iré a buscar a mi madre- se giro para ver a Alice-Un gusto verla esta noche, luce hermosa.
Alice sonrió radiante, inclinaron la cabeza –Te deseo suerte en tu profesión Isob.
-Gracias lady, un gusto conocerlos- se despidió de su familia de ella, miro una vez más al vizconde Edward y se marcho.
La orquesta comenzó con un nuevo vals, Tanya se volvió con Edward -¿Bailamos cariño?
Alegando la mirada de Isob, de donde se encontraba platicando con un grupo de caballeros, se giro para ver a su acompañante y sonrió forzadamente- De acuerdo.
Por el rabillo de su ojo podía visualizarlo bailar, llamaba mucho la atención y no fue la única que lo noto, había por lo menos media docena de doncellas observando al vizconde Edward Cullén, presto más atención a los caballeros y les dedico una sonrisa.
-Me alegrara poder solucionar sus problemas- murmuro Bella, contenta de por fin tener gente que requería de sus servicios de abogada.
-Veme a buscar pasado mañana- dijo sir Denali de Denali- le tenido una tarjeta y Bella lo recibió gustosa, los otros hombres también le entregaron una tarjeta y ella les ofreció su tarjeta.
-Me alegra que Charlie Swan, tuviese un hijo, no me imaginaba encontrar un abogado tan bueno como él- murmuro Benjamín.
-No seré mi padre, pero daré lo mejor de mi- dijo Bella haciendo una mueca.
-Les robare a mi hijo señores- murmuro su madre con una sonrisa falsa cuando llego con ellos, los señores inclinaron la cabeza y René hizo lo mismo, tomo del brazo de su hija.
-Hasta luego- murmuro Bella.
-¡Hay muchos buitres, todos queriendo saber de ti!- se quejo su madre una vez que se apartaron de los caballeros, Bella le sonrió- Me alegra que por fin tengas clientes Isob.
-Lo sé madre y soy tan feliz haciendo lo que más amo-murmuro.
El corazón de lady René se oprimió- Aunque debo admitir que es raro que recibas miradas de mujeres.
-Eso significa que no sospechan y me ven apuesto.
-Un chico realmente apuesto querido- le sonrió su madre-Ahora, llévame a casa, tengo que dormir mis ocho horas- susurro.
Bella se giro a la pista para buscarlo, pero al no ver señales de él suspiro-Entonces vámonos madre- murmuro sin ánimos. Lo quería ver de lejos, aunque fuese por última vez.
/
En un encantador salón de desayunar, tres personas estaban tomando la primera comida del día en una atmosfera de refinamiento y elegancia. Lady Esme coloco su tostada en el plato, se limpio los dedos con la servilleta de hilo y sonrió a su hijastra.
-Por encima de mi cadáver.
-¡Alice!
Edward estuvo a punto de atragantarse con el café.
-¿A qué viene eso? Tu madre solo se ha limitado a sugerir que deberías poner los ojos en otro caballero.
Alice miro la bandeja de jamón y huevos que había delante de su hermanastro, el mayordomo entro con una jarra de jugo de naranja, el corazón de la joven latió apresuradamente, levanto la vista para observarlo, si su familia supiera que ella ya tenía los ojos en otro hombre; pero por desgracia él era un mayordomo.
-¿Se les ofrece algo más?- murmuro Jasper, ignorando voltear la cabeza y mirarla.
-No, estamos bien, puedes marcharte-dijo con vos seca lady Esme.
-Hablaste ayer con él y lo interrogaste hermano- dijo ella, cuando el mayordomo se marcho.
-Pero…
-No, el pobre Isob se marcho espantado, ¿y ustedes me dicen que me fije en alguien más? ¿Qué pasara si me fijo en alguien y ustedes lo espantan?
-Alice…- susurro Edward, no queriendo recordar al abogado.
-Yo siento algo por él.
Su madre saco su abanico y comenzó a echarse aire, de pronto se sentía sofocada, miro a su hija, se levanto de su asiento y se marcho sin decir palabra.
Edward miro a su hermanastra y suspiro-Tu madre se ha enojado.
-Sabrá perdonarme… yo quiero pedirte un favor- murmuro Alice.- Quisiera que contrataras al abogado Swan.
-Me niego rotundamente.
-Necesitas a uno y él es tan bueno como el anterior que tenías, además quiero pasar tiempo con él.
El vizconde enarco una ceja-Pero lo conocéis hace poco.
-Siento que lo conozco desde siempre… además, ustedes dicen que tengo que casarme algún día y…
-¿Y dices que él es el indicado para ti?
La joven asintió con una sonrisa.
-Lo pensare, tal vez para la próxima semana vaya a visitarlo, para requerir de sus servicios.
Alice grito de la emoción-Gracias- murmuro.
Edward suspiro con una sonrisa, haría cualquier cosa para verla feliz, aun si tuviera que ver de nuevo a ese abogado.
Continuara…
Nota de la escritora: ¿Le ha gustado?
Ato. Erew
