Bella se aferraba a la gabardina de Edward, mientras lloraba en silencio, aquella simple gabardina era su único consuelo en estos momentos.
Su corazón se encontraba en pedazos, no podía hacer lo que más amaba, tenia que detener su trabajo, sus clientes, todo.
Hace unos días había llegado un sobre misterioso en la casa de los Swan, Rene fue quien abrió la carta y leyó su contenido:
Sabemos su secreto
Aquellas simples palabras hicieron que Rene arrojara la carta y el sobre a la chimenea, mientras se quemaba aquel pedazo de papel, el único pensamiento que tenia fue el salvar a su hija, ese mismo día había ido al mercado negro que se encontraba fuera de la ciudad a comprar cabello, su objetivo era crear una peluca para su hija.
Bella desconocía de ello, hasta ese día que se aferraba a la única cosa que la mantenía cuerda.
Su madre entro a su habitación con la peluca y uno de los vestidos de Bella, había escogido el azul, el color favorito de su hija.
-Hija, debemos ir a la florería- comento su madre mientras dejaba el vestido sobre la cama.
-No tengo ganas de salir madre- digo con voz entrecortada Bella.
Rene observo lo que su hija traía abrazando, su difunto esposo no tenia ese tipo de ropa cara; tal vez se lo regalo Alice, pensó mientras suspiraba.- Vamos hija, vendrá Alice con nosotras-
-Madre- se quejo Bella
-Nada de quedarse y estar encerrada en esta habitación, necesitas salir, la gente comenzó a preguntarme donde se encontraba mi hijo Isob y ¿Sabes que digé? Que se fue unos días con sus parientes enfermos, así que tu necesitas salir ya, llevas varios días encerrada en tu habitación, que la gente no cree que mi hija ha regresado a cuidar de mi.
-Tu no estas enferma madre- suspiro Bella, se levanto de su cama y observo a René, ella también había estado llorando por su hija, se podía notar las ojeras y los ojos hinchados. Se encogió de hombros y asintió con la cabeza, lo haría, se vestiría de nuevo de mujer y dejaría su pasión por unos días.
Su madre le ayudo a ponerse su vestido, le coloco la peluca y le pechizco las mejillas para que estas tuvieran color.
Antes de salir de su casa, Bella suspiro profundamente, su madre tomo una canasta café y ambas mujeres se dirigieron hacia la florería.
La gente que pasaba las saludaban y elogiaban la belleza de Bella, ella solo sonreía falsamente y agradecía.
Para Bella aquellas palabras eran falsas, ella no se miraba como una mujer hermosa, tenia ojos cafés, un tono de piel tan palído como la nieve, había bajado de peso, lo que se notaban sus huesos de la clavicula.
-Hija, eres hermosa- le digo amablemente Rene.
Bella negó la cabeza.
Llegarón a la florería y en la entrada las espera con una radiante sonrisa Alice.
Bella se alegro a verla, cuando llego a su lado la abrazo. -Es un cuento de terror – murmuro
-Todo estará bien- digo su amiga.
Bella asintió y le sonrió, Alice tenia el poder de hacer sentir bien a las personas con su mera presencia y sonrisa.
Su madre entro a la florería dejando a las amigas platicar.
-¿Qué ha pasado en estos últimos tres días Alice?- pregunto una tímida Bella.
Alice observo aquello y sonrio divertida- Amiga, deja de quererte ocultar ante el mundo- Bella se sonrojo ante sus palabras – En casa todo ha estado normal, mi hermano a llegado de la casa de los padres de Tanya, Bella a veces siento que mi hermano esa loco, tiene la loca idea que proponerle matrimonio a Tanya, se que no la ama, pero lo noto mal humorado desde que llego.
Tanya no se ha separado de él, y observo que mi hermano se asfixia, se la ha pasado encerrado en su despacho- murmuro Alice tristemente
Bella se encogio de hombros, Tanya es una mujer muy bella, Edward debía de casarse con ella.- Ella es la indicada para tu hermano- comento, sorprendiéndose de sus palabras.
-No lo es- refuño Alice
Su madre salió de la florería con una radiante sonrisa y una canasta llena de claveles
-Hoy llenaremos la casa de flores- comento contenta.
Bella enarco una ceja y negó con la cabeza divertida, observando como su madre se encontraba mejor.
-Me alegra escuchar aquello madre- murmuro.
-Hija, deberías dar la vuelta al parque con tu amiga, necesitas un poco de sol- comento su madre mientras le cerraba un ojo a Alice, quien rio al ser complice de la madre de su amiga.
-Vamos Bella- digo Alice mientras bailaba
Bella asintió, se despidió de su madre y se subió al carruaje de Alice, se asombro al percatarse que Jasper estaba de chofer, lo observo como miraba a su amiga con adoración y ella a él, cuando llegaran al parque le haría unas cuantas preguntas, algo pasaba entre ellos dos.
El carruaje fue detenido a las afueras del parque, Bella bajo del carruaje y su amiga espero a que Jasper le tendiera la mano para bajar, cosa que le dio gracia a Bella.
-Regresaremos en media hora- murmuro Alice.
-Tengan cuidado- observo el cielo- Pronto lloverá, estaré esperandolas en el carruaje
Bella observo el cielo y fruncio el ceño, el día era soleado, le asombraban las palabras de Jasper.
-Deberías de ver por donde caminas amiga- le comento Alice, mientras ambas entraban al parque de flores. -Bella ¿Por qué no has contestado mis cartas?
-Había estado ocupada- comento Bella, mientras recordaba como se la paso en cama. -La gente observa- murmuro.
-La gente sabe que la hija del difunto Swan regreso del convento- no te vieron en el funeral, has estado fuera de casa por años.
Bella se encogío de hombros- Sabes que no es cierto- se defendió
-Tranquila Bella, solo se les hace asombroso ver a la niña de Swan crecer.
Quedaron en silencio mientras caminaban, Bella observo el lago artificial mas adelante y animo a su amiga ir hacia allá.
-Alice, ¿qué ha pasado entre tu y Jasper?
Alice se sonrojo – Creo que cancelare el compromiso con Isob amiga, amo a Jasper
Bella sonrió- Me alegra escucharlo
-Lo único malo es que Jasper debe dejar de trabajar para nosotros, necesita encontrar un oficio y según sus palabras darse a respetar ante mi madre.
Bella asintió.
-Tu podrías contratarlo- digo Alice sonriendo.
-No lo sé…
-Le podemos comentar tu secreto a Jasper, sabes que él no diría nada, amiga necesito de tu ayuda
Bella observo una manada de patos llegar al lago y se maravillo ante aquello- Necesito pensarlo, no dudo de Jasper, pero sabes que entre menos personas conozcan de mi, estaré a salvo del fraude de identidad.
-Bella, Jasper podría ayudarte-
-Deja pensarlo Alice- comento Bella.
Alice suspiro, dejo de insistirle a su amiga sobre Jasper, la conocía y sabia que le ayudaría, observo como el cielo comenzaba nublarse y recordó las palabras de Jasper.
-Deberiamos marcharnos- comento
Bella asintió, pero cuando iba a girar tropezó contra una roca lo que hizo que perdiera el equilibrio y cayera, se quejo del dolor.
Alice se espanto a ver a su amiga lesionada, intento ayudarla pero cuando ella intentaba levantarse se retorcía de dolor, miro como el pie derecho de Bella comenzaba a hincharse, se había torcido.
-Iré a pedirle ayuda a Jasper, no puedes caminar amiga-
Bella suspiro y asintió, observo que su amiga caminaba a paso rápido en búsqueda de Jasper, se dejo caer sobre el pasto, observando el cielo oscuro, suspiro.
-¿Se encuentra bien?- comento una voz aterciopelada
El corazón de Bella dio un brinco al escucharlo, abrió los ojos al verlo frente a él, intento levantarse del piso, pero al intentar dar un paso el dolor le atravesó por todo el cuerpo y sintió que caia otra vez.
Unas manos la sujetaron por la cadera impidiendo que cayera- Tranquila, te lastimaras, ¿Dónde se encuentra su carruaje?- comento Edward entrecortado, al sentir la corriente eléctrica
Bella también sintió aquella corriente y se sonrojo, levanto la vista y lo observo, quedándose sin aire al instante.
Edward se asombro al ver el parecido que tenia Bella con Isob, fruncio el ceño -¿Isob?- murmuro.
Bella abrió los ojos y negó la cabeza- Se equivoca de persona, Isob es mi hermano gemelo- murmuro al intanté
Llego Tanya a su lado toda acalorada, cuando Edward observo a la mujer tirada en el piso no dudo en apresurar su paso para ayudarle, dejándola atrás, lo que le hizo molestar. Apenas había convencido a Edward de salir, justo cuando apenas llegaban al parque miraron a la flacucha mujer.
Bella observo a Tanya y a su lado se sintió diminuta y fea, se mordió el labio inferior y giro la cabeza.
Edward observo aquello y se asombro al ver que compartían las mismas cualidades su abogado con su hermana.
De pronto comenzaron a caer grandes gotas de agua del cielo, Tanya grito y abrió su paraguas- deberíamos marcharnos
-Su hermana vendrá, fue por ayuda- comento Bella apenada
Edward seguía agarrándola de pronto sintió como era levantada del piso por unos brazos musculosos, se agarro del cuello de Edward.
-Vamos, debemos resguadarnos de la lluvia- miro a Tanya que los observaba con recelo- Vamos al carruaje.
Tanya comenzó a caminar, mientras miraba a Bella con odio.
Ella se encogió de hombros y giro su cabeza, por instinto pego su cabeza sobre el pecho de Edward, cada movimiento que hacia él, le dolía toda la pierna hasta el pie.
Edward se quedo sin aire al sentirla, pensó en Isob, pero al instante fue desechado aquellos pensamientos, tener a Bella contra él era distinto, placentero, satisfactorio, le gustaba su olor, le gustaba aquella corriente atravesar su cuerpo.
-Bella- grito Alice a lo lejos, detrás de ella venia Jasper.
Edward observo a su hermana con las mejillas sonrojadas ante la actividad física que había hecho en ese momento, llegaron a los carruajes y la lluvia se solto.
-Tanya deberías marcharte a tu casa, el carruaje es tuyo, luego ire a verte, necesitas cambiarte si no enfermaras- comento Edward al observar a la rubia frente a él.
Tanya suspiro resignada, se despidió de todos menos de Jasper y Bella y se marcho.
Edward coloco con cuidado a Bella dentro del carruaje, una vez acomodada se sento a su lado, para que su hermana estuviera frente a ellos, le dio gracia observar la escena, todos se encontraban mojados.
-Debemos llevar a Bella a su casa- comento Alice preocupada por su amiga.
-No- digo Edward- La llevaremos a la mansión, será atendida por nuestro doctor, le haré saber a su madre y a su hermano que Isabella se encuentra bien
Su nombre salir por la boca de él sonaba melodioso
-No se preocupen por mi…- digo entre cortado mientras el carruaje se movía y su pie se sacudía
-No se encuentra bien señorita- le atenderemos, digo Edward
A los pocos minutos llegaron a la mansión Cullen, Edward cargo una vez más a Bella y la adentro a la mansión.
Alice se quedo atrás observando la escena, su hermano no se preocupaba así por nadie.
-La llevaremos a la habitación de invitados, estará comoda allí-
-No tiene porque molestarse- se encogio de hombros Bella, se encogio del dolor.
-Jasper llama al doctor que venga en cuanto antes, y trae a la doncella de Alice- Edward daba ordenes a todos
-Traere un cambio de ropa para Bella- comento Alice, en vez de acompañar a su hermano al cuarto de invitados se fue rumbo a su habitación.
A los pocos segundos Edward abría la puerta de invitados y caminaba hacia la cama, dejando a Bella sobre ella, Bella al intentar soltarse de Edward se enrollo su vestido con uno de los botones del saco de Edward, lo que hizo que Edward con una mano sujetara a Bella muy cerca de él y con su otra mano intentaba desplenderse del vestido de Isabella.
Se encontraban muy cerca, Bella podía sentir su respiración sobre su cara, si Edward levantaba la mirada quedarían cara a cara, se sonrojo, intento ayudarle.
-Quédate quieta- comento Edward mientras zafaba el vestido del botón, sonrio ante el éxito que tuvo y levanto la vista, se encontraba frente a ella, muy cerca, la corriente eléctrica era muy agradable, su olor de fresa atrayente, lo que hizo que Edward acercara más su cara – Quiero besarte- murmuro con voz seca
Sentía que ya habían estado así, recordó el lago con Isob y como ambos cayerón, se encontraban igual de cerca, era asombroso sentir aquello, ni con Tanya lo había experimentado, asi que dejándose llevar por las emociones, cerro los ojos y acerco más su cara a la de Bella.
Continuara…
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Gracias por leer
Atte. Ere
