Deseo
Bella despertó al día siguiente por el dolor que le causaba su pie, y no era de esperarse que le doliera tanto, su amiga se encontraba abrazándola, su pierna izquierda estaba arriba de su estomago, y su brazo la rodeaba.
Se habían quedado dormidas, y al parecer Alice había descansado, Bella bostezo e intento mover a su amiga, pero el intento fue inútil, suspiro dejando caer su cabeza sobre la almohada, cerro los ojos y pensó en él.
Pensó en los besos que se habían dado la noche anterior, el como su cuerpo había hervido de calor cuando el vizconde la toco, y como había querido más.
Una sonrisa se dibujo en su rostro y suspiro una vez más, aquellos sentimientos que tenia, eran tan nuevos para ella que no podía creérselo, en las pocas novelas románticas que alguna vez leyó, recordó que solo los personajes se besan rosando sus labios, ahora que lo recuerda… no recordaba haber leído besos apasionados.
¿Besos apasionados? ¿Eso es lo que es dar un beso apasionado?; pensó, e intento recordar si alguna vez vio a dos personas besándose así, sus padres solían darse besos en el cachete, o su padre Charlie le daba besos tiernos a su madre en la frente ¿Pero en la boca? Eso jamás había visto de sus padres.
Solo lo había visto de dos personas, recordó la vez que se encontraba espiado detrás del cobertizo del convento, Bella tenia en ese entonces 13 años, había llegado a ese lugar porque para ella el mejor lugar para esconderse era en el cobertizo, entonces los vio, vio a una monja besarse con el lechero, ellos se encontraban besándose y, sus besos eran exactamente como se habían besado la noche anterior ella y Edward.
- ¿Qué piensas querida? - digo una adormilada Alice
Bella la miro- Recordé cuando la monja se beso con el lechero- comento Bella con una sonrisa.
-Lo recuerdo ¿No fue cuando te castigaron? - digo Alice frunciendo el ceño
Bella asintió y se estremeció ante ello, al haber sido descubierta por el lechero, la monja la castigo en el sótano donde se encontraban las ratas, había pasado una desagradable noche.
- ¿Por qué recordaste aquello? - digo una curiosa Alice
-Solo pensé el como se ve cuando dos personas se besan intensamente- Bella observo a su amiga - ¿Alguna vez has besado intensamente?
Alice se sonrojo- ¡Bella! ¡eso no se pregunta!
Bella se sonrojo y giro la cabeza apenada- Lo siento… es solo que me gustaría saber el como se siente- digo
Alice la observo y suspiro – Jasper y yo nos hemos besado, no son besos como se leen en las historias, son besos… son besos muy largos y apasionados, cuando besas a la persona sientes como todo tu ser vibra, sientes el calor de esa persona, su respiración, su olor, poco a poco esa sensación se vuelve tan placentera que quieres más, es cuando se comienza a besar apasionadamente, de repente sientes que todo a tu alrededor se evapora y solo existe la persona que besas…entonces quieres más…y… es cuando- carraspea- Se comienzan a tocar, no solo su cabello o su cara, si no su cuerpo.
-Entiendo- digo Bella.
Las palabras que había dicho su amiga era lo que había sucedido la noche anterior con el vizconde, se sonrojo al pensar una vez más en sus besos.
Alice la miro y suspiro – Amiga, es placentero besar, besar es bueno, solo que cuando besas las cosas pueden ir mas lejos.
-Alice, se muy poco del tema- digo Bella- Recuerdo el día que me escondí detrás del cobertizo; la monja y el lechero se quitaban la ropa mientras seguían acariciándose y besándose…
- ¡Bella! - exclamo Alice sonrojada- Esos temas… se explican el día de la noche de tu boda.
- ¿Y tu como sabes eso Alice? - digo una curiosa Bella
Alice hizo un grito de exclamación- Amiga, no soy virgen-
Bella abrió los ojos - ¿Tú que?
-No soy virgen, he tenido sexo con Jasper, el día que tu estabas escondida, tu comenzaste a ver como el lechero y la monja estaban comenzando a tener relaciones.
Bella se sonrojo mucho, su cara era tan roja como un tomate. - ¿Sexo?
Alice asintió – El sexo es cuando dos personas tienen relaciones, primero comienza el beso, después siguen las caricias, enseguida ambos se comienzan a desvestir, mientras siguen acariciándose, acto seguido ambos están encuerados… y bueno- Alice aparto su cara- El miembro de él se vuelve erecto, tu vagina se humedece y … él entra sobre un orificio de tu vagina y se tiene relaciones.
Bella abrió los ojos en grande;
¡Ella iba a tener relaciones con el vizconde Edward!
¡Se habían besado, se habían tocado y casi se quitaban la ropa!
-Amiga, por favor cambiemos de tema- digo Alice igual de sonrojada como Bella- Ni siquiera se porque pensaste en los besos del lechero y la monja, y ahora te he dado una platica que se supone que te debe contar tu mamá cuando te cases.
-Pero tu no te has casado… –
-No, no me he casado- la interrumpió Alice- lo que se es porque Jasper me lo ha explicado. Él me enseño a disfrutar, Bella cuando lo experimentes, sabrás lo que te digo.
Bella se mordió el labio y asintió.
-Solo no cuentes que no soy virgen…
-No te preocupes, tu secreto esta a salvo conmigo- digo Bella.
Alice abrazo a su amiga, se levanto de la cama y se marcho de la habitación de invitados.
Bella no sabia que pensar al respecto, los besos eran una sensación muy agradable y ella quería besar una vez más al vizconde Edward.
Se levanto de la cama con mucho cuidado, agarro su vestido que se encontraba extendido en una silla de madera, se vistió y se peino.
Omitió ponerse los zapatos, su tobillo se encontraba aún hinchado, se encogió de hombros ¿Me miraran mal por no usar zapatos?; pensó; No creo... saben que me encuentro mal del tobillo
Comenzó a caminar hacia la puerta del cuarto de invitados, debía marcharse a casa de su madre pronto, abrió con una mano la puerta, mientras que con la otra sostenía sus zapatos.
Al salir se encontró con Bree quien lavaba el piso, ella la miro y se levanto para ayudarle.
- ¿Necesita ayuda señorita? - digo sonrojada.
-Si, ¿puedes llamar al chofer?
- ¿Te marchas tan rápido? - digo el vizconde Edward, su habitación se en el mismo pasillo que la de los invitados, se sorprendió al verla levantada y vestida.
Ambas mujeres se sobresaltaron al escucharlo, Bree hizo una inclinación.
Bella se giro para verlo y al momento se sonrojo.
-La señorita me pidió que llamara al chofer- comento Bree
El amo de la casa asintió -Me temo que tendrá que esperar, su madre vendrá, le traerá ropa limpia.
Bella miro su vestido manchado de barro.
-Vayamos a desayunar- digo Edward mientras se acercaba a ella, observo como se sonrojaba a cada paso que daba.
Es muy guapa; pensó Edward, se acerco a ella y le tendió la mano. - ¿Necesita ayuda? -
-Yo… yo puedo Vizconde, muchas gracias- digo Bella mientras se giraba y comenzaba a caminar cojeando.
Edward frunció el ceño, se acerco a ella y la tomo por el brazo, lo que ocasiono que ambos sintieran nuevamente la corriente eléctrica.
-Necesitas ayuda, si por mi fuera te cargaría hasta la mesa- digo Edward mientras la miraba, quería besarla nuevamente, se contuvo y carraspeo su garganta.
Lo que menos quería era encontrármelo esta mañana, la suerte no esta de mi lado; pensó Bella.
Ambos caminaron al comedor, cuando llegaron Edward le ayudo a sentarse, no podía permitirse que se sentara apartado de él, así que la sentó a su lado.
Llegaron los platos de comida, huevos fritos con pan recién horneado.
Los ojos de Bella se iluminaron.
- ¿Le gusta lo que ve? - digo Edward, la observo asentir- Me alegra
Bella llevo el primer bocado a su boca, Edward observo como ella cerraba los ojos de placer y sintió como su miembro se ponía duro ante la escena casi erótica que hacia Bella inocentemente.
Alice llegó al comedor vestida y peinada, observó a su amiga y a su hermano cerca, frunció el ceño, realmente no sabia que sucedía con su hermano.
-Buen día- comento mientras se sentaba en su lugar habitual, le entregaron su plato de desayuno.
-Hermano te has levantado temprano- cometo Alice mientras llevaba su primer bocado a la boca.
-Llevo horas despierto, no pude reconciliar el sueño anoche- digo Edward mientras miraba a Bella, quien al escucharlo se sonrojaba - ¿Señorita, usted pudo descansar anoche?
-El dolor de mi tobillo no me dejo- mintió Bella mientras miraba su plato y se centraba en comer
-Yo dormí muy bien – digo una alegre Alice.
El desayuno paso tranquilamente, cuando terminaron Edward memorizo las veces que Bella masticaba, el como agarraba de la bandeja de frutas la piña y su sonrojo al saborear cada bocado.
No entendía porque sentía que había estado cerca de ella antes, se sentía tan tranquilo en su presencia.
Recordó a Isob, él siempre permanecía quieto y concentrado en sus asuntos, como lo es Bella con su desayuno.
- ¿Sabe cuando regresa su hermano? - Pregunto Edward, mientras terminaba de desayunar.
Bella levanto la mirada- Pronto- susurro encogiéndose de hombros
A lo lejos escucharon unas zapatillas que se dirigían al comedor, las puertas fueron abiertas y de ellas entraba una radiante Tanya, se acerco a Edward, mirando a la hermana del abogado junto a él.
Frunció el ceño al saber que ella había pasado la noche en la mansión.
-Buenos días querido- digo Tanya, besándolo en la mejilla.
Bella agacho la mirada y se sintió culpable por lo que había sucedido anoche entre Edward y ella.
-Buenos días- digo un cortante Edward, se levanto de la mesa – Me marcho a mi despacho
Y sin mas se fue.
-No entiendo a tu hermano- digo Tanya mientras se sentaba en donde se encontraba el vizconde, tomaba un pedazo de fruta y se lo llevaba a la boca.
Miro a Bella y enarco una ceja.
-Lo desesperas – digo Alice.
-No lo hago- se quejo Tanya
-Lo haces… - digo Alice nuevamente, se levanto de la silla y fue ayudarle a su amiga.
Tanya se recargo en la silla, cruzo los brazos y siguió observando a Bella. -Espero que te encuentres mejor, ayer me robaste a mi prometido- digo Tanya, observo como se encogía de hombros y sonrió triunfante.
-¿Tu prometido?- tartamudeo Bella.
Alice miro a Tanya frunciendo el ceño, sabia que su hermano le había dicho que le iba a proponer, pero no creyó que fuera pronto.
-¿Cuándo se han comprometido? Mi hermano no me ha dicho nada- comento Alice
-Fue cuando salimos de viaje, tu hermano cuando se propone algo puede ser muy romántico.
Alice asintió, no le quedaba de otra más que aceptar los deseos de su hermano, aunque sospechaba que mentía
Alice y Bella se marcharon, Tanya en ningún momento aparto su vista de ella, no sabia porque la sentía como amenaza.
Se levanto de la silla y se fue al despacho de Edward, no pidió permiso al entrar, entro y puso cerrojo por dentro, se acerco a él y lo abrazo por detrás, le comenzó a besar el cuello.
Edward se tensó, se giro y beso a su amante.
-Gracias por venir- digo Edward
-Me mandaste a llamar querido- susurro Tanya, le quito la camisa al vizconde, comenzó a desabrocharle los pantalones, entonces Edward la detuvo.
-No- digo Edward frunciendo el ceño
-¿Qué quieres de mi?- digo Tanya mientras se levantaba, enarco una ceja -Edward, tu y yo hicimos un trato, no puedes hacerme esto, la hermana de tu abogado no te conviene.
-No metas Isabella
-¿qué no la meta? ¿Sabes como te comportaste ayer al intentarla ayudar? ¿Qué sucede contigo? La acabas de conocer- digo Tanya frunciendo aun mas el ceño.
Edward suspiro. -No pasa nada entre ella y yo
-Eso espero- digo Tanya mientras se levantaba el vestido y se sentaba en el escritorio de Edward. -Entonces tengamos sexo- digo mientras se abriá de piernas.
Edward la miro y negó la cabeza – Hoy no, necesito terminar estos papeles
La cara de Tanya se puso roja, se bajo del escritorio, se acomodo el vestido y le dio una cachetada al vizconde.
-No puedes hacerme esto, tu y yo nos pertenecemos
Edward se quedo cayado, tomo uno de los papeles que había arrugado su amante y comenzó a leerlo, no quería discutir con ella.
-No se porque me mandaste a llamar – se marcho Tanya ella una furia.
Edward al estar solo en su despacho, se recargo en su silla, cerro los ojos y suspiro.
No era a Tanya quien deseaba.
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-En ocasiones no entiendo a mi hermano- digo una llorosa Alice -No me digo que estaba comprometido
Bella se encogió de hombros, intento consolar a su amiga ¿pero quien la consolaba a ella?
Anoche Edward le había dicho que la deseaba, hoy se enteraba que se encontraba comprometido.
Una lagrima se resbalo por su mejilla, y acto seguido se la seco con la mano.
-Todo estará bien- digo Bella.
Bree entro a la habitación de su ama -He traido las cubetas para el baño-
-Gracias Bree, Alice lo necesita- digo Bella mientras se levantaba de la cama
-¿Usted gusta tomar una ducha señorita?- digo Bree
Bella le sonrió y asintió, ella también necesitaba relajarse -Me encantaría
-Primero llenare la bañera de mi ama y enseguida voy con usted
-Gracias Bree
-Bella toma algo de mi ropero para que te cambies- digo Alice aun con lagrimas en los ojos. -Agarra el vestido que te guste
Bella miro a su amiga y asintió – Gracias
Se dirigió al armario de Alice, tomo el primer vestido y se marcho a la habitación de invitados, se recostó en la cama, no entendía porque quería llorar, abrazo una almohada, cerro los ojos y se quedo dormida.
Fue despierta tiempo después por Bree, había llenado la tina, le agradeció, se levantó de la cama, se quito el vestido y se adentro a la tina.
El agua caliente le ayudo a relajarse, pero no le ayudo a su estado de animo.
Tonta Bella- digo entre susurros, lagrimas rodaban por sus mejillas. -Solo fueron besos- digo entre lagrimas.
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Edward caminaba de un lado a otro, mientras se pasaba las manos por la cabeza, se estaba volviendo loco al pensarla, había amanecido con su amigo erecto y una vez más se había dado placer con su mano, no ayudo mucho, ni mucho menos le ayudo verla en la mañana y haber desayunado con ella.
Quería más de ella, quería besarla hasta dejarla sin aliento, tocarla hasta que ella le rogara más, tomarla y hacerla suya.
Definitivamente necesitaba ir a casa de Tanya y pedirle disculpas, se había comportado como un cretino al rechazarla; pensó mientras miraba por las ventanas de su despacho el jardín, salir le ayudara a pensar en otra cosa que no sea en esos labios rosados, en esos ojos cafés, en ese sonrojo…
¡Al diablo!
Salió de su despacho, camino al cuarto de huéspedes, abrió la puerta, observo como Bella salía de la tina de baño, se encontraba a solas, no pidió permiso, entro al cuarto y lo cerro por dentro.
Bella levanto la mirada al escuchar como se cerraba la puerta, abrió los ojos al verlo parado frente a ella, por instinto se llevo una de sus manos a sus pechos y otra a su zona intima.
-Vizconde- tartamudeo.
Edward se acerco a ella – Te deseo- digo y sin más la beso.
El corazón de Bella latía frenéticamente, al principio se había quedado en shock, pero cuando sintió sus labios sobre los de ella y como Edward entreabría su boca para invitarla a besarlo, no se resistió, el instinto le decía que lo besara, aparte ella ansiaba sus besos.
Se besaron apasionadamente, las manos de Bella rodearon el cuello de Edward, lo que hizo que Edward llevara sus manos a su cadera, la atrajo hacia él, le tomo un pecho y lo apretó con delicadeza.
Bella tembló ante la sensación, Edward la pego mas a su cuerpo, y… sintió algo duro debajo de él.
Edward la llevo a la cama, la acostó y se subió arriba de ella ¿qué es lo que estoy sintiendo?; pensó Bella, al sentir otra vez duro sus entrepiernas.
Edward comenzó a besarla en cuello y los besos fueron bajando lentamente hasta llegar a su obligo, Bella gimió lo que hizo que el vizconde levantara la mirada, se quitara su camisa blanca.
-Yo…- tartamudeo Bella, lo observo.
Edward se levanto y se bajo los pantalones y los ojos de Bella se abrieron, era como le había descrito Alice, su miembro se encontraba erecto y duro.
-No se que me ha hecho señorita, pero la deseo – susurro Edward, miro que Isabella tenia los ojos llorosos, no entendió el porque, pero quiso consolarla, se acerco a la cama y volvió a besarla- Tienes los ojos llorosos-
-Me entro jabón a los ojos- mintió Bella
Edward le acaricio la cara con delicadeza- Ten más cuidado con el jabón-trago en seco- Isabella quiero tomarte, quiero hacerte mía
El corazón de Bella palpito rápidamente, no podía decirle que se marchaba, ella quería experimentar aquello, todo se sentía tan bien, excepto que el Vizconde se encontraba comprometido.
-¿Y su prometida?- digo Bella
-¿Prometida?- digo perplejo Edward, frunció el ceño -¿Hablas de Tanya?
Bella asintió.
-¡Al diablo con ella!- digo, el instinto de canibalismo del vizconde surgió, llevo sus manos a la entrada de su vagina y comenzó a frotarla, Bella gimió, pero al instante comenzó a temblar.
-Para…. Detente… esto no esta bien- digo Bella entrecortado.
Edward se detuvo, la observo y sintió como un balde de agua fría lo recorría.
Bella es una dama, ella merece mas que solo sexo- pensó
-Yo, lo siento- carraspeo Edward sonrojado- Usted me vuelve loco, nunca me había sentido así por una mujer, quiero tomarla y hacerla mía- Bella agacho la mirada. -No tiene que decir nada, yo me disculpo por mi comportamiento… realmente me he comportado como un cavernícola.-digo Edward
-Nunca he tenido relaciones… soy virgen y…- suspiro Bella- no se que me ha hecho, solo pienso en besarlo y tener mas de usted.
El miembro de Edward se endureció al escucharla.
-Lamento no ser un caballero con usted- digo mirándola – Mis modales no son propios
-Edward…- susurro Bella, lo observo y miro que de pronto el vizconde se sentía apenado.
Bella, sabia que cuando regresará a ser Isob seria para siempre, Bella tendrá que desaparecer, solo iba a tener esta oportunidad con él.
Trago en seco y asintió.
-Tómame…- susurro.
- ¿Estas segura? - digo Edward
-Si… - digo Bella, y acto seguido Edward se acerco a ella para besarla.
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Agradezco mucho que estén
¿Qué les pareció? Las leo
Atte. Ere
