Disclaimer: Harry Potter, su universo y personajes son propiedad de J. K. Rowling.

Este día lo había apodado el peor día del año, de su vida quizás, bajo una intensa lluvia que le calaba hasta los huesos Ron Weasley no sabía diferenciar si las gotas que bajaban por su pálido rostro realmente eran de la lluvia o sus lágrimas. Se encontraba en los límites del castillo intentando en vano que la lluvia se llevara su dolor. Francamente estaba destrozado, su momentánea alegría por ser capitán del equipo de Quidditch había sido remplazada por el dolor, la tristeza de haberse enterado de la inesperada relación entre su mejor amigo y la chica de la cual estuvo enamorado desde hace ya siete años, aunque recientemente lo acepto en su cuarto año.

"¿Y ahora?" se preguntó a sí mismo.

Apenas unos minutos antes, el amor de su vida lo había llamado en la sala común, su hermosa sonrisa era adictiva para él podía pasar el resto de su vida contemplándola. Lo cito para contarle un secreto que no la dejaba ser feliz, porque ya no podía contener más sus sentimientos, emocionado, el pelirrojo pensó que se trataba de una confesión para él, estaba a punto de adelantarse y confesar el amor tan puro que sentía por la chica cuando una frase rompió sus esperanzas, sus ilusiones, su corazón.

"Ron no puedo soportarlo más, creo que estoy enamorada de Harry."

Se encontraba ensimismado en sus pensamientos recordando una y otra vez como le mostro un amago de sonrisa antes de disculparse y salir corriendo por el retrato de la Dama Gorda ignorando los llamados de la chica. De pronto no muy lejos de donde se encontraba sentado notó la presencia de otra persona, se encontraba al filo del acantilado mirando fijamente al vacío, hacia el oscuro lago que se encontraba al menos a quince metros de altura. Ron tardo unos instantes en darse cuenta de las intenciones de esa persona, se levantó de su lugar y lentamente se acercó a ella pues no quería asustarla.

Pansy Parkinson miraba hipnotizada el lago negro desde las alturas, su mente aun recordaba los eventos sucedidos en las mazmorras momentos atrás cuando el amor de su vida la había llamado puta sucia delante de más de una docena de Slytherins dejándole en claro que lo de ellos no fue más que una aventura, que a quien realmente amaba era a Astoria Greengrass, una dama de verdad y que no quería saber de ella nunca más.

Salió corriendo de las mazmorras, ante la mirada de las serpientes, algunas miradas eran de lastima otras presentaban sonrisas burlonas. Se sentía humillada, sola, destrozada, ella lo había amado de verdad todo lo que se decía eran simples rumores de brujas que la odiaban por el mero hecho de estar con Draco Malfoy y este no hizo más que aplastar su corazón. Sus pasos la hicieron dirigirse hasta los límites del castillo, siguió y siguió caminando hasta ese acantilado su mente se encontraba nublada por la tristeza y el dolor entonces comenzó la rondar por su cabeza la idea de terminar con todo.

"¿Hola?" alguien a sus espaldas la llamó, sacándola de sus pensamientos. Giro lentamente para ver de quien se trataba. "¿Te encuentras bien?"

Ron Weasley se quedó a medio camino cuando la chica se giró por completo para confrontarlo. Pansy se tragó las palabras que tenía por decir cuando se dio cuenta de que era Weasley quien le había llamado. Ambos se miraron fijamente por unos segundos hasta que la chica rompió el silencio.

"¿Qué estás haciendo aquí, comadreja?" hablo en un tono que a Ron lejos de sonarle desafiante le parecía lleno de tristeza, de dolor.

Ron desvió la mirada antes de responder. "parecía que estabas a punto de hacer algo estúpido, yo sola…solamente no podía quedarme de brazos cruzados Parkinson, ¿qué tratabas de hacer?"

"No es asunto tuyo lo que haga o deje de hacer, comadreja."

"Es deber de un Prefecto el mantener a salvo a todos los estudiantes del colegio o en este caso a otro Prefecto aunque sea una serpiente así que aléjate del maldito precipicio Parkinson antes de que puedas hacer algo realmente estúpido."

Pansy no lo podía creer, eran enemigos desde hace años y aun así Weasley Gryffindor hasta la medula se preocupaba por ella, mostraba su bondad. En su mirada podía notar la preocupación real de que ella pudiera llegar a lastimarse, si la situación hubiera sido diferente se hubiera reído en su cara diciéndole que no necesitaba de su lastima, pero realmente no se encontraba bien.

"Lo siento." un amago de sonrisa se asomó en sus labios mientras caminaba en dirección a Ron. Cuando dirigió su mirada a él vio como la miraba con la sorpresa reflejada en su rostro. "¿Qué?"

"¿T...tú dijiste lo siento? ¡Los Slytherin no conocen esa palabra!"

"Obviamente la conocemos." Rodando los ojos aparto la mirada de él, alcanzó a notar cómo su rostro se relajaba un poco. "¿Qué estás haciendo aquí, comadreja?"

"Solo salí a caminar" mintió de inmediato, entre sus planes no se encontraba contarle sobre sus problemas. "Cuando vi lo que estabas intentando hacer, es peligroso el simple hecho de estar aquí bajo esta lluvia, regresemos al castillo."

"Regresar, ¿juntos?" Pansy cada vez entendía menos la actitud de Weasley que clase de broma le estaba jugando Merlín.

"No planeo regresar solo para enterarme por la mañana de que Myrtle tiene una nueva compañera así que andando Parkinson te escoltaré hasta la entrada de las mazmorras."

La mirada del pelirrojo indicaba que el rechazó no sería una opción Pansy sabía que era inútil tratar de discutir, sus opciones eran quedarse bajo la lluvia con Weasley de compañero o por otro lado regresar a la comodidad y calidez de su sala común, aun con Weasley como compañía. Opto por la segunda opción pues una vez calmadas sus emociones había entrado en razón y se dio cuenta de lo estúpido de su comportamiento por lo que comenzó a caminar en dirección al castillo con Weasley como perro guardián detrás suyo. Tras unos minutos en silencio sucedió algo fuera del alcance de la imaginación de Pansy, Weasley comenzó a hablarle.

"¿Por qué estabas llorando?" lo pregunto tan naturalmente que hizo que la chica se detuviera de golpe y volteara a verlo con la sorpresa reflejada en su rostro. "¿Qué estás mirando?"

"¿Por qué me hablas?" preguntó en su lugar.

"Y ahora estás cambiando de tema." se rió entre dientes.

"Y lo haré de nuevo." respondió. "Así que responde mi pregunta y yo responderé a la tuya. ¿Por qué me estás hablando?" Ella lo vio simplemente encogerse de hombros.

"Nadie debería quedarse llorando o pensar en lo que estabas por hacer." Lo dijo sin pensar y al ver la mirada de sorpresa de la chica intento justificarse. "Menos gente como tú con corazón frío e insensible."

"¿Así que ahora tengo un corazón frío e insensible?" ella se volvió nuevamente para mirarlo, fulminando con la mirada.

"En realidad... no." logró esbozar un amago de sonrisa para horror de la chica. "últimamente eres... algo diferente, me he dado cuenta. No te burlas tanto de otras personas, y demonios, te he visto pasar el rato en las reuniones de prefectos con algunos Hufflepuff o Ravenclaw.

"¿Me está espiando?" su mirada se intensificó y él levantó las manos en señal de derrota.

"No, simplemente es algo que noté cuando estaba cerca. Ahora... ¿por qué estabas llorando?"

"No es asunto tuyo."

"Oh vamos dime, ¿qué es lo que te ha hecho Malfoy esta vez?"

Todo su cuerpo se tensó ante la mención de Draco recordando el mal trago vivido horas atrás. Se detuvo nuevamente entre los pasillos tratando de calmar el repentino temblar de su cuerpo, se llevó sus manos al rostro tratando de ocultar las rebeldes lagrimas que se acumulaban de nuevo en sus ojos verdes, casi dio un salto cuando sintió un fuerte brazo alrededor de sus hombros.

"¿Qué estás haciendo, Weasley?" siseó, esperando que su voz no sonara quebrada, aunque en ningún momento hizo el amago por apartarse de aquel contacto.

"Nos graduamos en unos meses, ¿verdad?" murmuró, moviéndose para quedar frente a ella. "Y cuando nos graduemos, ya no seré un Gryffindor, y tú ya no serás un Slytherin, ¿por qué guardar rencor contra alguien que puede llegar a ser un buen amigo?"

No cabía en su sorpresa, enserio la comadreja Weasley estaba diciendo todo esto. "Eso es muy sentimental de tu parte" murmuró mientras fijaba sus ojos con los de él. "¿Qué estás tratando de hacer Weasley, tratas de llevarme a la cama? "A través de los años se había ganado su reputación, puede que todo hubiera comenzado por un rumor que nunca se tomó la molestia en desmentir. -¿Crees que Granger estaría feliz de que siquiera me hables?

La mirada de Weasley era tan intensa que le hizo romper el contacto visual.

"Hermione acaba de darse cuenta de lo perdidamente enamorada que esta de Harry, por lo que no le importara si quisiera llevarte a la cama, estoy por mi cuenta en esto." a que era lo que estaba jugando Weasley confesándole sus problemas como si fueran viejos amigos. Pansy sintió como la mano de Weasley rosaba su mejilla para después tomarla por la barbilla obligándola a mirarlo.

"¿Así que lo admites?" susurro casi con desilusión, casi. "Solo quieres usarme."

"Solo conteste que a ella no le importaría" señaló. "No que quisiera hacerlo, ahora... ¿por qué llorabas?"

Quizás era por lo irreal de la situación, dos personas que aparentemente se odiaban y al parecer en esos momentos compartían un dolor mutuo pero aun así Pansy nunca termino de saber cuál fue el motivo por el que le contó a Weasley lo que había sucedido, para cuando quiso darse cuenta había dejado de llover y se encontraban en uno de los jardines del castillo Weasley apoyado en una de las paredes y ella unos pasos adelante, mirando el cielo.

Extrañamente se sentía en paz pues aunque la persona con quien se encontraba hablando no era otro más que un Gryffindor algo idiota. Weasley se mantuvo atento escuchándola, solo abría la boca cuando tenía algún insulto para Malfoy. Cuando termino de hablar las últimas lágrimas se secaban en sus mejillas, volvió a sobresaltarse cuando Weasley se acercó por su espalda y nuevamente la rodeo con sus brazos esta vez por la cintura dándole un cálido abrazo.

"¿Qué estamos mirando?" no fue más que un susurro en su oído que hizo que se le erizara todo el vello de su nuca."

"¿No…nosotros?" se maldijo internamente por haber tartamudeado con alguien como él.

"Sí, nosotros" sus brazos la apretaron un poco más haciendo que ella pudiera sentir la calidez que emanaba su cuerpo.

"La luna saldrá pronto." susurró. "Es impresionante."

"Claro, claro." se rió entre dientes. "No te ofendas ni nada, porque estoy seguro de que es genial, pero no lo encuentro tan impresionante."

"Eso es porque eres un idiota de Gryffindor." respondió ella tranquilamente.

"Puede que sea verdad." comentó divertido.

La chica se deshizo del abrazo mientras se giraba para encararlo, su mirada era de duda pura.

"¿Por qué haces esto?"

Parpadeó confundido. "No lo sé." respondió de inmediato. "No busco las razones lógicas de lo que está bien y lo que no, como Hermione siempre lo hace, pero eres una amiga potencial, ¿recuerdas?"

"¡Cuán estúpido puedes llegar a ser!" Pansy no quería admitir que por un instante deseo que su respuesta hubiera sido otra, estaba convencida estar tanto tiempo al lado del pelirrojo le estaba comenzando a afectar. "Quiero decir, ¿cómo pretendes que podemos ser amigos?, ¿fingiremos en la oscuridad de la noche que nada más ha pasado en estos años?"

"Seguro, ¿por qué no?" sonrió tímidamente sin apartar la mirada de ella. "Las acciones oscuras deben realizarse en la oscuridad de la noche."

"No hay nada oscuro en ti." respondió ella.

Ron emitió una breve risa mientras retomaba el camino en dirección a las mazmorras. "¿Vienes?"

Caminaron otro par de minutos en un cómodo silencio, cada quien con sus propios pensamientos. Pansy iba un par de pasos detrás por lo que casi cayó de trasero cuando chocó contra su espalda, él con los reflejos que el quidditch le había otorgado con el pasar de los años envolvió su brazo por su cintura evitando así que cayera para después ayudarla a encontrar de nuevo el equilibrio.

"Llegamos." fue lo único que dijo al ver que la chica se preparaba para insultarlo seguramente, parpadeo un par de veces sin entender a qué se refería una rápida mirada al lugar basto para notar que en efecto se encontraban en las escaleras que daban acceso a las mazmorras de las serpientes.

Se quedaron uno frente al otro tratando de asimilar que habían disfrutado de la compañía del otro a pesar de que hasta el día de ayer podría decirse que se odiaban a muerte, Weasley no daba señales de querer irse del lugar Pansy sentía su penetrante mirada clavada en ella, cuando dio el primer paso hacía las escaleras Weasley volvió a hablar.

"No creo en ninguno de los rumores que dicen de ti, Malfoy es un idiota por lo que hizo y estoy bastante seguro de que te ha hecho daño aunque lo ocultarás detrás de una de esas máscaras de frialdad."

Ella sabía perfectamente que solo eran rumores, sabía que Malfoy era el idiota más grande de toda Inglaterra y Merlín era testigo de todo el daño que le causo con el pasar de los años, pero escuchar esas palabras viniendo de él hizo que la punta de sus orejas se pusieran rojas.

"Gracias comad…Weasley."

"Ron." corrigió. "Llámame Ron."

"Ron." salió de su boca más fácil de lo que pensó.

Él volvió a acariciar su mejilla, esta vez dejo su cálida palma en ella. Ella lo miro con sorpresa y un atisbo de ilusión en sus ojos.

"¿¡Qué estás haciendo… Ron!?" susurró.

Él no respondió, fijo sus ojos azules primero en los verdes de ella después lentamente bajo la mirada a sus labios, poco a poco la distancia entre ambos se hizo menor podían sentir la respiración de cada uno, calmada de él, agitada de ella. El primer beso no fue más que un rose de labios, la sorprendió de sobremanera, no esperaba que el pelirrojo se atreviera a hacerlo, con el segundo ella cerro sus ojos, se permitió disfrutar de esas nuevas sensaciones que Ron le proporcionaba, con el tercero él apretó un poco más el agarre en su cintura, ella paso sus brazos por su cuello con la necesidad de profundizar aún más el contacto. Continuaron así por lo que les parecieron horas hasta que sus pulmones les gritaron por el oxígeno necesario para seguir viviendo, con cautela se separaron un poco intentando regular su respiración.

Los ojos de ella lo miraban intensamente, cuestionando en silencio por qué lo había hecho. Él aparto la mirada dándose cuenta en ese momento de lo que acababa de hacer.

"Mierda, mierda, mierda..." murmuró para sí mismo, antes de volver a mirarla. "Lo siento... realmente, realmente lo siento."

Continuó mirándolo ahora con curiosidad por lo que a él le pareció una eternidad o más, antes de bajar las escaleras rumbo a su sala común se levantó de puntillas pues el chico era al menos unos quince centímetros más alto que ella y colocando sus manos en cada una de sus mejillas deposito un casto beso en sus labios después de eso bajo corriendo las escaleras rumbo a las mazmorras sin mirar atrás.

Ron se quedó unos momentos más parado en el pasillo, instintivamente dirigió sus dedos hacia sus labios sin terminar de entender lo que había sucedido en el transcurso de la noche y esa última acción por parte de la chica, giro sobre sus talones y mientras se dirigía hacía su sala común sonrió.