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Advertencias del capitulo: (Lemon y lenguaje obsceno)

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Diclaimer: Naruto y sus personajes NO me pertenece

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Nota: Esta historia es completa y absolutamente MIA, y no es permitido tomarla sin mi autorización.

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HERIDAS DEL ALMA

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CAPITULO 5

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" ¿Es amor?"


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Sakura abrió los ojos lentamente, parpadeando con ligereza al percibir el cansancio en su mirada.

La habitación estaba a oscuras, por lo que le costó acostumbrarse un poco la vista a su alrededor. Por un momento parpadeo desconcertada, sin reconocer la recamara, no era la suya definitivamente, luego miró una vez más y supo que se encontraba en la habitación de Sasuke.

Noto el brazo que le rodeaba la cintura desnuda. Estaba tan solo en ropa interior e intentó recordar que hacia ahí.

Por primera vez no sentía necesidad de salir de la cama y huir lejos de aquel hombre.

Volteo lentamente, intentando no hacer ningún movimiento brusco, sabia que tenia sueño ligero. Observo su expresión pacífica, suave y le pareció increíblemente vulnerable en ese estado.

Recordó que le había dicho que lo amaba y el corazón se le aceleró al verse pronunciando esas palabras. Había sido tan natural, había brotado de su boca antes de que siquiera lo hubiera pensado, y una parte de ella estaba tranquila con aquella revelación. Creía quererlo antes de que relación iniciara ¿Habría sido la misma la que le había hecho alcanzar el punto más alto de sus sentimientos? No estaba segura, estaba confundida pero amar a Sasuke le daba algo seguro, un lugar al que pertenecer, un eslabón firme en su vida. No quería pensar mucho en ello porque sabia que había mucho más que solo eso y no estaba preparada para ver en su interior.

Acaricio con los dedos, los mechos oscuros de su frente. El tacto le pareció sedoso y se dio cuenta que era la primera vez que realmente se fijaba en ello, en muchas otras ocasiones había tocado su pelo, pero era la primera vez que realmente le nacía hacerlo. Noto que tenia una cicatriz ligera, apenas perceptible al lado del ojo izquierdo, otra en el labio inferior, un poco más clara que el rosado de su boca y otra mucho más abajo, en la barbilla.

También, observó por primera vez las pequeñas y graciosas arrugas en los costados de sus ojos. Se pregunto que edad tendría. No parecía de mucho más de 28 años.

Otras muchas preguntas vinieron a su mente y se dio cuenta que era la primera vez que quería saber más de el, de lo que hacia, de su vida, su familia, de todo aquello que ignoraba. Quería conocerlo realmente.

Sus dedos viajaron lentamente por la mejilla y entonces, una mano envolvió la suya rápidamente. Sakura se sobresaltó ligeramente y observó aquellos orbes oscuros y misteriosos. Sintió como el corazón se le aceleraba e instintivamente intentó retirar su mano, pero Sasuke no la dejo y con suavidad, la tomó entre sus dedos y lentamente la llevó nuevamente a su mejilla. El gesto fue dulce, tierno y más relajada, Sakura le permitió hacerlo.

Los ojos de el nunca la abandonaron, mientras le permitía darle calor a su piel, luego le observó voltear el rostro ligeramente y depositar un beso en la palma de su mano.

Hubo una sensación curiosa y divertida en su estómago y se permitio una sonrisa ligera y despreocupada mientras su mirada se suavizaba.

–¿Como dormiste? – la voz de él estaba más profunda y ronca, seguramente por el sueño.

–Bien, no supe como – suspiro – Llegue a la cama.

–Te cargue en mis brazos – susurro suavemente, mientras tomaba su mano y la fijaba sobre sus labios – Estabas agotada – Sakura asintió, sin saber muy bien que decirle.

Se observaron por unos minutos en silencio, hasta que Sasuke se acercó y le dio un beso en los labios.

Sus movimientos fueron suaves, tentativos. Había algo extremadamente dulce en la manera en que la tocaba, con delicadeza y cuidado. La tomo de la cintura y lentamente la acerco a su cuerpo, hasta que sus pechos estuvieron en contacto.

Sakura suspiró y dudativamente, le puso una mano en los brazos, pasando lentamente por los hombros, hasta ganar confianza y abrazarle por el cuello.

El moreno en ningún momento forzó el contacto y Sakura por primera vez fue la que guio las caricias. Le acarició la espalda, fascinada por la manera en que sus músculos ondulaban, bajo lentamente por su cintura y luego subió por su fuerte abdomen, al pecho grande y firme. Se dio cuenta que su cuerpo era fuerte y le gustaba la manera en que se sentía bajo sus manos.

Sintió como el corazón se le agitaba y como apenas podía respirar. La piel le quemaba, caliente y temblorosa. Gimió suavemente, mientras instaba sus labios más ardientemente sobre los masculinos. Sentía la agitación de su propio ser, y la humedad conocida y al mismo tiempo extraña de su cálido interior. Puso las manos sobre el torso de Sasuke y lo alejó mientras se erguía sobre sus rodillas.

El le permitió los movimientos mirándola fijamente, sin manipular su placer. Sakura no podía respirar, no podía pensar. Excitada e impaciente, se inclinó una vez más para buscar su boca que le recibió gustosa.

Busco acercarse a su fuerte cuerpo, deseando calmar aquella necesidad que le retorcía muy dentro. Avivada por la manera en la que el hombre le permitía el mando, abrió las piernas y se sentó sobre él, gimiendo cuando su humedad rozó la erección en su ropa interior.

Jadeando, se alejo una vez mas, observando esos ojos oscuros que le robaban el aliento ¿Por qué no la tocaba? ¿Qué esperaba para poseerla?

Ansiosa y repentinamente frustrada, agarró las manos masculinas y las llevó a sus caderas mientras una expresión agónica se formaba en su rostro. Suavemente avergonzada, movió la caderas sintiendo la placentera fricción en su intimidad. Sus pliegues se encontraba húmedos y abiertos, y sintió como la longitud de Sasuke quedaba justo en medio, acariciando su pequeño clítoris. Gimió cerrando los ojos. Era placentero, delicioso, alucinante. Apoyo las manos en el torso masculino y volvió a mover las caderas, de enfrente a atrás, trayendo más placer a su cuerpo. Sintió como Sasuke le enterraba los dedos en la cadera y se le hizo de lo más sensual como los músculos de su abdomen se movían al ritmo de sus propios movimientos.

–Sasuke – gimió enterrando las uñas en su piel. Observo sus ojos y se mordió los labios, mientras apresuraba el paso, irritada porque el placer era leve en comparación con el que él le había enseñado.

–Sasuke… por favor… – gimió en un sollozo, moviendo más apresuradamente las caderas. Grito frustrada por que no podía alcanzar las sensación que le permitían flotar.

–¿Que quieres? – susurro él finalmente. Jadeando, Sakura se detuvo y le observo con un calor intenso en las mejillas.

–Necesito… a ti – gimió despacio – No es igual… el dolor no se va – musito moviendo las caderas nuevamente.

–¿Quieres que te toque? – las manos de el se asentaron en sus caderas y luego en sus muslos, acariciando de arriba a bajo. Sakura asintió mientras se lamía los labios.

–No, Sakura… esta vez tienes que pedírmelo. No te tocaré a menos que lo desees – frunció el ceño – Que me desees tanto como yo a ti.

Sorprendida, la pelirrosa no supo que decir ¿Le estaba dando la libertad de escoger? ¿Realmente podría negarse? ¿Quería hacerlo?

Sasuke fue paciente y espero tranquilamente. Ella se sentía cada vez más confundida y más excitada. Apoyo las manos en sus pectorales y movió las caderas de un lado a otro pero el placer era efímero en comparación a todo lo que había conocido y quería más, necesitaba más ¿Podría pedírselo? ¿Debería irse?

Se dio cuenta que no deseaba irse, quería quedarse exactamente ahí, entre los brazos de Sasuke. Se inclino hacia él y le dio un beso esperando despertar su pasión. Fue delicioso cuando le correspondió, pero también frustrante pues no pareció nada dispuesto a continuar más allá de eso.

–Te lo dije Sakura… no forzare más tu pasión. Si quieres que te tome, tienes que pedírmelo – le aseguro. La chica pudo sentir como sus ojos empezaba a arder.

–¿Ya no me deseas? – susurro con dolor.

–Claro que sí, te deseo siempre, tanto que duele, pero... – la tomo de la nuca y la acerco, hasta que sus labios se rozaron. Miro su boca por un largo momento, luego sus ojos.

Hubo una pausa, larga y muy significativa. Algo cambió en su mirada mientras la observaba y Sakura no pudo determinar que era, pero sintió como el corazón se le aceleraba. Sasuke le acaricio la mejilla suavemente antes de soltarla, con lentitud.

–No le haré nada a Yamanaka – trago saliva, como si las palabras le dolieran al pronunciarla – Puedes irte.

Y dicho aquello la quitó de su regazo con cuidado y la dejo en la cama antes de levantarse. Sakura observó su espalda, sorprendida, mientras lo observaba encaminarse al baño.

Cerro la puerta y no mucho después escucho el agua correr.

Estaba impactada, Sasuke le había asegurado que ya no le haría nada a su amiga ¿Podía realmente irse? ¿Ya no tenia nada que temer?

Se apresuró a levantarse y buscó su ropa. Estaba sobre la mesita de noche, perfectamente doblada. La acerco a su rostro y sintió el aroma del suavizante que Sasuke usaba, había lavado su uniforme y la había dejado dormir en su cama en vez de despertarla y decirle que se fuera.

Sakura sintió un nudo en la garganta y frunciendo los labios, ahogo a duras penas un sollozo. ¿Por qué le decía aquello y seguía actuando de esa manera? ¿Se había cansado de ella? ¿Había sido porque le dijo que lo amaba?

Llevo una mano a su cabeza, confundida y con el corazón roto. Podía irse, ya nada la ataba aquel lugar, ni a Sasuke. Podía continuar su vida normal, podía intentar retomar su relación rota con Ino y ya no tendría que hacer nada que no deseaba pero… ¿Era eso lo que realmente quería? Lo había deseado por tanto tiempo que ya no estaba segura. Sasuke le había dado la libertad de irse, de alejarse, pero no quería hacerlo.

No quería dejarlo. Lo amaba. De esa manera dolorosa y sumamente dependiente, pero lo amaba. Era lo único estable en su vida tan fracturada ¿Había algo malo en ella? ¿En lo que sentía?

Sobresalta, escucho como la puerta del baño se abría y observó a Sasuke salir con una toalla de la cadera.

–Creí que te habías ido – susurro él. Sakura lo miró fijamente notando sus ojos enrojecidos y las ojeras profundas en su rostro.

–¿Quieres que me vaya? – le pregunto temblorosa.

–¿Quieres tu hacerlo? – indagó él rápidamente.

Sakura lo pensó un momento, dándose cuenta del profundo dolor que sentía en el pecho. El nudo en su garganta creció, al mismo tiempo que sus ganas de llorar. Tenia la elección de dejar todo atrás y retomar su vida ¿Pero quería eso realmente?

–¿Qué sucederá ahora? – le pregunto en un sollozo. Sasuke la miró largamente y luego suspiró, mientras se alborotaba el cabello húmedo.

–Sakura…

–¿Por qué ahora? ¿Por qué no antes?

–Porque…

–Habría sido más sencillo… había deseado esto por mucho tiempo – noto una expresión de sufrimiento en su rostro – Luego, ahora… ¿Es porque te amo?... ¿Tu no me quieres?

El silencio que siguió sus palabras fue doloroso, más doloroso aún que cualquier cosa que Sakura había sentido hasta el momento. Soltó un sollozo y con el rostro bañado en lágrimas se apresuró a vestirse.

–Sakura – la voz de él la detuvo – Si te quedas no hay marcha atrás – lo observo, notando su cuerpo en tensión, sus puños fuertemente apretados – No te dejaré ir, tienes que entenderlo.

Había algo sumamente peligroso en sus palabras y en su mirada, pero por primera vez en mucho tiempo Sakura no sintió miedo. Solo esa enorme necesidad de acercarse a su cuerpo y que la envolverá en sus brazos.

–¿Será como antes? – pregunto por temor a aquellos encuentros oscuros.

–No Sakura… será como tu quieras.

Sus palabras la aliviaron enormemente y no quiso pensar más que en eso. Intento encerrar la voz en su cabeza que le decía que aquello estaba mal y se acercó a Sasuke rápidamente mientras sus brazos le rodeaban.

Las manos grandes la agarraron del trasero alzándola de un impulso. Sakura le abrazó rápidamente con las piernas. Mientras sus labios buscaban apasionadamente los de el.

Sasuke la cargo y la llevo a la cama. La pelirrosa estaba segura de lo que seguiría, por lo que ansiosa, empezó a mover las caderas sintiendo como su cuerpo se humedecía y calentaba. Sin embargo, en lugar de tan solo tomarla, Sasuke la dejo suavemente entre las sábanas y se quitó la toalla antes de acostarse a su lado.

Sakura miro su cuerpo desnudo con un impulso de vergüenza y calor. Sus ojos recorrieron la piel pálida desde el cuello tenso, hasta los anchos hombros, los brazos fuertes, el pecho grande, el abdomen musculoso, observó más abajo, a su mástil. De un color un poco más oscuro que el resto de su piel. Ya hinchado y erguido, orgulloso, grande e intimidante.

–¿Sasuke? – susurro insegura sobre que hacer. Los ojos de el la miraban fijamente, incluso tuvo el descaro de cruzarse de brazos tras la cabeza.

–Tu tienes el control Sakura. No haremos nada que no quieras – le aviso secamente. Sus palabras por lo contrario, fueron muy significativas para ella ¿Realmente aquello estaba sucediendo? ¿Tenia la decisión de entregarse a él a su voluntad?

Deseaba hacerlo y se sentía sorprendentemente ansiosa por ello. Se acercó rápidamente a Sasuke y le beso los labios con ardor. Él respondió al instante pero no intentó tocarla lo cual avivó su libido.

Sakura se subió sobre su cuerpo grande y se sentó sobre su regazo. Sus manos se apoyaron en los pectorales firmes y empezó a moverse rápidamente, como cuando él le hacia el amor.

Sasuke gruñía y cada vez parecía mas descontrolado, pero seguía sin intentar tocarla y ella se sentía tan bien, tan viva.

–Sakura – gruño él cuando se concentro en cabalgar su cuerpo. El placer era ahí, tan delicioso pero insuficiente.

–¿Como? – se preguntó frustrada. Tenia la piel perlada de sudor, húmeda y caliente.

–Llévame dentro tuyo – le dijo él roncamente.

Sakura miro sus ojos y luego más abajo. Se deslizó por su regazo hasta asentarse en sus muslos y observó su grueso miembro. Estaba ligeramente enrojecido y palpitaba de excitación. Pudo sentir su propia humedad solo con verlo y se dio cuenta que lo quería dentro suyo ¿Se atrevería a hacerlo?

Observo a Sasuke, agitado y ceñudo, parecía querer fundirse con ella pero era evidente que seguía poco dispuesto a cooperar. Eso le molestó por un momento pero luego recordó que él le daba carta blanca de controlar su encuentro. Que ella estaba ahí porque deseaba, porque quería estar con él. Ya no habían más amenazas.

Sintiendo unas absurdas ganas de llorar, se inclinó y le dio un beso suave mientras levantaba el cuerpo y apretaba el miembro en su mano. Lo acercó a su intimidad palpitante y sintió una mezcla de ansiedad y anticipación mientras lo usaba para correr su braga. El contacto de sus pieles fue delicioso, caliente. Lo acerco a su entrada y lo posicionó antes de bajar las caderas.

La sensación fue indescriptible, fue diferente a todas las veces que había estado con él. Se apoyó con ambas manos en el pecho de Sasuke y se permitió bajar lentamente, sintiendo como pulgada a pulgada de su grosor la expandía por dentro. Podía sentir la piel satinada, la humedad de sus intimidades, la sensibilidad de su interior. Gimió largamente cuando le asentó dentro y dirigió una mirada frágil a Sasuke, observándole apretar los puños en las sabanas, con el cuerpo en tensión.

Su mirada le quemaba la piel. Sakura se inclinó hasta sentarse derecha en su regazo, soltando un suspiro al asentarle aun más dentro.

–¿Esta bien? – susurro él. Sakura asintió, sin confiar en pronunciar bien las palabras.

–¿Ahora? – suspiro luego de un momento.

–Ahora tienes que moverte.

Sakura miro hacia sus intimidades unidas y luego a él. Se lamió los labios recordando las veces en que habían estado juntos. Solo tenia que moverse de arriba a bajo, el placer estaba ahí, llenándola por dentro. Se apoyó en el torso masculino y subió y bajó una vez. Las sensaciones fueron maravillosas. Sentía la tensión en sus muslos y el ardor en su vagina. Se inclinó un poco y volvió a intentarlo, varias veces.

Su piel empezó a estremecerse, temblando de placer. Se sentía tan bien, tan caliente, pero no tanto como otras veces y se dio cuenta que era porque él no la tocaba.

Observo sus ojos oscuros una vez más y deseo que la tocara, que la llevara al cielo como en otras ocasiones.

–Por favor…

–¿Que? ¿Que deseas?

–Tócame – le pidió. Noto como las fosas de su nariz se ensanchaba. Las manos grandes se apoyaron en sus caderas.

–¿Es lo que quieres?

–Si, tócame – gimió.

El hombre la observo un momento y luego apretó los dedos en sus nalgas y la movió de arriba a bajo. Sakura empezó a gemir temblando de placer. Era tan increíblemente bueno que no podía pensar siquiera.

Sintió como Sasuke apoyaba las manos en el colchón y luego de un impulso se recostaba contra los almohadones, hasta quedar sentado. La sostuvo de la cintura cuando casi perdió el equilibrio y luego, esas mismas manos, le desabrocharon el sostén y le tomaron los pechos, acariciándolos con los pulgares.

Sakura sintió como el calor de su rostro, descendía lentamente por su cuello. Su piel no paraba de transpirar y cuando Sasuke dejó de guiar sus movimientos, ella misma empezó a moverse de un lado a otro sintiendo como poco a poco le asentaba más profundo.

–Sasuke – gimió largamente cuando sus labios le tomaron los pezones. Él no fue delicado mientras daba fuertes tirones, intentando abarcar todo su pecho.

–¿Te gusta así? – la miro un momento antes de llevarse a la boca el otro seno. Sus fuertes succiones lograron que sintiera sensible y pesados los pezones. Le ardía la piel y cuando Sasuke la sostuvo del trasero y acercó su cuerpo al de ella hasta que sus pechos desnudos rozaron con cada movimiento, no pudo evitar gemir.

Él le enseño como moverse sobre su regazo. Sus ojos la observaban en todo momento mientras sus labios veneraban su piel.

Sakura no podía evitar estremecerse, presa del placer.

–Si, por favor – abrazo su cuello y enterró el rostro en su cabello

–¿Estas cerca?

Ella asintió fervientemente y se alejó solo para buscar sus labios mientras sus músculos interiores empezaba a contraerse. El placer era tan intenso que intentó levantarse de su regazo, la sensibilidad de su interior rayaba el dolor, pero Sasuke la sostuvo de los glúteos y la mantuvo fija mientras movía las caderas apresuradamente hasta que con ronco y excitante gemido, lo sintió temblar entre sus brazos.

La sensación de poder y placer fue maravillosa. De alguna manera, nada de lo que alguna vez había sentido se podía comparar a ese momento.

Sostuvo el rostro de Sasuke mientras sus ojos se conectaban. Podía sentir el fuerte palpitar de su corazón, la sensación de un nudo en el estómago. Las manos de el estrujaban sus caderas, su trasero, enterrándose en su piel, atrapándola y se sentía bien.

Por primera vez no sentía la urgencia de salir de sus brazos. Ni la sensación de malestar en su piel.

Por primera vez sentía que realmente había hecho el amor con el.

–Te amo – susurró despacio. Sintiendo como las palabras fluían con mayor libertad. Noto como los ojos de Sasuke brillaban y se dijo que estaba bien. Que debía estar bien.

El silencio que les siguió no fue incómodo de ninguna manera.

Sasuke le tomó de las caderas, levantándola hasta salir de su interior. Inmediatamente después se dejó caer en la cama y abrazó su cuerpo rápidamente, tomándola de la cintura hasta pegar su espalda al sólido pecho y su trasero a su regazo. Sakura suspiró cuando enterró el rostro en su cuello y empezó a aspirar sonoramente. Su aliento le hacía cosquillas y no pudo evitar soltar una suave y ligera risa.

–¿Quieres estar aquí? – le susurro mientras sus dedos le acariciaban la piel del abdomen. Ella se estremeció.

–Si – asintió suavemente, poniendo una mano sobre la de él.

–¿No hay otro lugar en el que preferirías estar? – ella lo pensó y se dio cuenta que justo en ese momento no quería más que estar en sus brazos ¿Cómo sus sentimientos habían cambiado tan rápido?

–No…

Hubo un momento de silencio. Sakura se sentía tan sorprendentemente a gusto que sus ojos empezaron a pesar.

–¿Dime que me amas? – pidió él. Sus palabras lograron espabilarla. Fijo una mirada en la pared y repitió su petición en la mente, con el mismo tono esperanzado y ansioso. Su corazón dio un vuelto extraño y apretó los dedos sobre los de Sasuke ¿Lo amaba? Lo amaba.

–Te amo – susurro suavemente. Escucho un ronco gemido y la mano de Sasuke le apretó su pecho gentilmente.

–¿Puedo tenerte de nuevo? – le dio un beso en el hombro, otro en el cuello. Su cuerpo se calentó y la sensación de mariposas volvió a su estómago. Tenia la decisión de estar con él y quería hacerlo.

–Si, si – una mano grande la tomó del rostro volteándolo y sus labios fueron rápidamente atrapados por ansiosas y desesperadas caricias.

[…]

Aunque estaba fuera de su zona de seguridad. Sakura se sentía bastante más animada esa mañana.

Luego de que hicieran el amor una vez más, ambos se habían dormido hasta que el sol había salido ese día, dejando atrás la madrugada en la que ella había tomado una decisión, dejando atrás sus miedos e inseguridades.

Sasuke se encontraba tomando una ducha, le habían despertado sus besos en el rostro. El la había invitado a compartir un baño pero algo le decía que no saldrían pronto de ser así.

Antes de entrar, Sasuke le había pasado una camisa suya, justamente la que había andado el día anterior. No tenia más que el uniforme para ponerse y de alguna manera se sentía muy personal el que vistiera su ropa, sin embargo, sentir su fragancia rodeándola era algo delicioso.

Se había ofrecido a hacer el desayuno, optando por algo ligero, se sentía un poco nerviosa porque era la primera vez que su relación se sentía tan natural.

Estaba tan distraída, que cuando unas manos grandes le rodearon la cintura tuvo un momento de pánico, sin embargo, aquellos labios conocidos le dieron un beso en la mejilla y otro en el cuello e inmediatamente se relajó. Recordó fugazmente la primera vez que había ido a su apartamento, el miedo y la ansiedad, pero negó desechándolo apresuradamente de su mente.

–Huele bien – susurro Sasuke en su oído. Ella sonrió feliz y le pidió que se sentara para servirle.

La cocina era hermosa, tenia lo último en artículos y una isla central, además de un desayunador. Muebles de madera, mesones de granito y pisos de cerámica. De hecho, todo el apartamento era un lujo y nuevamente se preguntó si su sueldo le permitiría tantos gastos. Se dio cuenta que no sabia mucho sobre el, casi nada y el impulso ansioso de conocer cada pequeña parte de su vida la hizo sentir un poco frustrada.

Le extendió el plato que había servido, con dos tostadas de huevo y jamón. También había hecho café y le sirvió una taza sin azúcar, tal como él indicó.

–¿Tu comerás?

–No tengo mucha hambre – susurro inclinándose sobre la encimera para verle comer.

–Tienes que desayunar – su expresión fue estricta por un momento, pero rápidamente cerró los ojos y suspiró antes de volver a observarla – Por favor.

Que hiciera esa pequeño esfuerzo la hizo sentir alegre y se sirvió una tostada y café azucarado con leche cremosa.

Comieron en silencio, cuando acabo, tuvo la intención de levantar ambos platos pero Sasuke se ofreció y los lavó.

Vestía solo un pantalón de pijama negro. Su torso desnudo era toda una distracción. Noto como los músculos de su espalda se ondulaba con sus movimientos y una vez más le pareció el hombre más atractivo que jamás había visto en su vida.

Mientras lo observaba, profundamente metida en sus pensamientos, cayó en la cuenta de que ese día era apenas viernes. Frunció el ceño mientras observaba a Sasuke.

–¡Maldición! – sus padres volvían ese día.

Su celular empezó a sonar y nerviosa, se apresuró a volver a la habitación y buscarlo en su mochila. Era tan solo una alarma, la apago dando un rápido vistazo a la puerta y luego chequeo sus notificación viendo que por suerte no tenia ninguna llamada perdida.

Era bastante temprano, faltaban unos cuarenta minutos para la hora de entrada en el colegio.

–¿Sucede algo? – no pudo evitar sobresaltarse cuando escuchó a Sasuke. Estaba en la puerta de brazos cruzados. No dijo nada de su reacción pero supo que lo había notado por la manera en que entrecerró ligeramente los ojos.

–Yo…

–Tu… - él fue paciente mientras la observaba, pero era su mirada era la que la ponía nerviosa. Siempre sentía como si pudiera ver muy dentro de suyo.

–¿No irás a la escuela? – indago tímidamente.

–No, no quiero dejarte sola – soltó luego de un momento.

–Pero… tengo que ir a mi casa.

–¿Tienes que irte? – susurro mientras sus hombros lentamente decaían, su reacción la hizo sentir querida, pero realmente necesitaba irse. No sabia a que horas llegarían sus padres y no quería que la encontraran fuera de casa, ya tenia bastantes problemas por tener que explicarles lo del castigo.

¿Como reaccionaría Sasuke al saberlo?

Una parte de ella temía su reacción. Durante el tiempo que llevaban de relación se veían todos los días, incluso cuando ella tenia la menstruación.

–Si, yo… algo sucedió ayer – empezó bastante nerviosa. Ni siquiera sabia que palabras decir. No quería molestarlo, ni arruinar aquella mañana juntos, no después de todo lo que habían avanzado.

–¿Que pasa? – su expresión pasó de curiosidad a seriedad. La manera en que sus ojos se oscurecieron aún más y como en lugar de seguir con los brazos cruzados, dejó que sus manos caerán a sus costados con los puños apretados, la asustó un poco. Sakura respiro profundamente y se acomodó en la cama.

–Yo… en la escuela…

–¿Que sucedió Sakura? – la dureza en su voz le produjo un escalofrío. Volvió a recordar los primeros días, pero intento despejar los pensamientos.

–Te dije que me castigaron – susurró – El director también llamó a mi mamá.

–¿Que hizo que? – sus ojos relampaguearon. Sakura se encogió – Maldito hijo de puta – ella se sobresaltó, pues nunca le había escuchado decir ninguna mala palabra.

–Yo…

–No puedo creerlo – pego un puñetazo a la puerta, su reacción la puso rápidamente en alerta, pero él debió notarlo, pues respiro profundamente tratando de mantener su temperamento en control antes de acercarse.

Se hincó frente a ella y tomó sus manos con suavidad. Sakura no pudo evitar tensarse, pero se relajó al notar la mirada suave que le dedicaba.

–¿Que sucedió luego?

Sabia que lo mejor era no omitirle nada, pero tenia miedo. Podía sentir el nudo en su garganta y como las lágrimas se precipitaban a sus ojos. Intento retenerlas pero se sentía demasiado al borde y no pudo evitar sollozar.

–Sakura – él le acarició la mejilla húmeda y tomó sus manos con más fuerza – Puedes decirme cualquier cosa – notaba cuanto se le dificultaba mantener esa actitud calmada y era un alivio ver el esfuerzo que hacía por no asustarla. Solo esperaba que su reacción fuera igual de comedida.

–Ellos van a venir…

–¿Quienes?

–Mis padres – bajo el rostro evitando su mirada – Ellos vendrán hoy… el director les dijo que, que tenían que presentarse.

–Me estas… – Sasuke se levantó y empezó a caminar por toda la habitación.

–Lo siento – el moreno permaneció de espaldas a ella, noto que tenía todo el cuerpo tenso.

–No es tu culpa – suspiro largamente antes de voltear, se volvió a posicionar frente a ella – ¿Sabes a qué hora llegaran ellos?

–No – negó repetidamente con la cabeza – Seguramente temprano, no escuché la hora de la reunión.

–Muy bien, entonces… creo que será mejor llevarte a casa – sus palabras asustaron a Sakura. El moreno debió notarlo, pues se tenso.

–¿Y si me ven? ¿Si nos ven juntos? – el labio inferior le tembló – Ellos descubrirían lo que sucedió, lo que pasa entre nosotros y me llevarán lejos, te acusarán de, de…

–¿Estas preocupada por mí? – su expresión se suavizó, ella suspiró y le miró con los ojos llorosos.

–Si, yo… no quiero que – aguanto un sollozo – Nada te suceda – bajo el rostro, Sasuke tomo su barbilla y la obligo a levantar la mirada.

–Esta bien… lo haremos como quieras, pero… te llevaré a casa y eso no está en discusión – la observo con firmeza, luego enganchó la mano en su cabello y la halo hasta que sus labios rozaron. Era evidente cuanto quería besarla pero no la forzó y eso encendió el lívido a Sakura, quien se abrazó a su cuello besándole de lleno los labios.

Cuando se separaron, sentía la boca hinchada y el corazón acelerado. Miro los ojos de Sasuke fijamente y sintió como si perteneciera ahí. Había algo dentro suyo que quería tan solo alargar el momento, temiendo que las cosas pudieran empeorar de alguna manera.

–¿Iras a clases? – pregunto tímidamente.

–¿Quieres que lo haga? – indago él seriamente.

–Es que… creo que así nadie sospecharía.

–¿De nosotros? – los ojos de él brillaron con una chispa de diversión – No creo que nadie sospeche que sucede algo entre nosotros Sakura.

–Es solo que… – bajo la mirada – No quiero que nadie siquiera lo piense, tú nunca, nunca has faltado, sería extraño que lo hicieras el mismo día que yo ¿No crees? – Sasuke suspiro.

–¿Es lo que quieres?

–Si, bueno… si tu quieres – susurro tímidamente.

–Esta bien, voy a alistarme entonces – se levantó – ¿Tomaras un baño?

–No, cuando llegue a casa – le miro un momento y luego busco su ropa.

Observo como Sasuke se acerca al armario y sacaba el conjunto que usaría ese día. Siempre vestía bastante formal, con camisas de botones y pantalones de tela. Nunca lo había visto en ropa casual, a excepción de cuando estaban en el apartamento, pero solo en pijamas.

Noto como Sasuke empezaba a desvestirse frente a ella y tomó su ropa para cambiarse en el baño.

Se sintió estúpida, por tener aún un poco de pudor para desvestirse frente a él, cuando había visto cada parte de ella. No lo había tenido antes, pero nada habia sido igual desde aquella mañana.

Se vistió rápidamente y cuando salió Sasuke se encontraba de espalda, ya vestido. Volteo al escucharla, mientras terminaba de abotonarse las muñecas de la camisa.

–¿Estas lista? – le pregunto tranquilamente. Ella asintió mientras se acercaba a su mochila y buscaba su celular.

–Si ¿nos vamos? – se colgó el bolso en el hombro y esperó a que Sasuke tomara sus cosas y la guiara a la salida.

El apartamento estaba en un condominio en el sur de la ciudad, que si bien no era en extremo lujoso, Sakura había podido notar la infraestructura moderna y la seguridad del lugar.

También había percibido lo hermético y silencioso del edificio. Como las personas parecían inmersas en sus propios mundos, y mientras bajaban hacia el estacionamiento también notó que de hecho, apenas había visto a algunos pocas personas en todas las veces que había ido con Sasuke y siempre eran los mismos rostros.

Sasuke la ayudo a subir a su camioneta y luego subió al auto y arrancó. El camino fue silencioso e inevitablemente tenso. Sakura permaneció con la mochila abrazada a su cuerpo mientras miraba a través de la ventana.

Pensar en sus padres ya no le provocaba la emoción del antaño. De hecho se dio cuenta, que habría deseado que alargarán aún más su viaje. No quería verlos en aquel momento, menos en aquella situación. Ya no se sentía la misma persona de la última vez y no quería tener que fingir que estaba bien con ello.

Eran sus padres, si. Pero también eran unos desconocidos. Recordó todas las conversaciones telefónicas que tenían los fines de semana o cuando ellos regresaban algunos días a casa. Siempre le preguntaban por el estudio o comentaban lo bien que se desarrollaba la empresa, pero nunca compartían algo realmente vital y se dio cuenta que las conversaciones eran increíblemente triviales.

¿Cuándo habían dejado de ser una familia? ¿Era en parte su culpa?

Suspiro, con una calma sorprendente. El tema de sus padres había sido como una herida reciente y profunda toda su vida, pero de alguna manera ya no dolía con la intensidad del antaño.

¿Cuándo habían dejado de importarle?

–¿Sucede algo? – una mano grande envolvió la suya con suavidad.

Sakura no pudo evitar sorprenderse, pero se recuperó rápidamente y volteó para mirar el sereno perfil de Sasuke. Había algo fuerte en el y se dio cuenta que eso mismo inspiraba su propia confianza. Hacia poco le intimidaba, pero ahora solo le produjo una sensación de comodidad. Él era en ese momento, lo único estable en su vida y la realización de ese pensamiento le hizo entrelazar sus dedos con los de él y aferrar a su mano con fuerza.

–Todo está bien – sonrió ligeramente, más sosegada con el contacto de su piel.

Sasuke siempre había tomado la precaución de estacionarse unas casas antes y ya que la dejaba por las noches, nunca habían tenido peligro de que alguien les viera juntos.

Aunque pudo notar su disconformidad, Sasuke hizo lo que le pidió al dejarla una cuadras antes. Sakura espero a que se estacionara antes de voltear hacia él.

–Gracias – soltó suavemente.

–Esta bien – él le dio una mirada de reojo mientras se acomodaba en el asiento.

–Yo… luego te mandaré un mensaje, si quieres – le dio una mirada baja, temiendo su rechazo. Sasuke volteo y la observó fijamente.

–Esperare eso – aseguro. Sakura le miró también y sonrió, antes de acercarse lentamente, con la mirada fija en sus labios.

Los ojos le brillaban intensamente y tenia las mejillas sonrosadas. Sasuke bebió de la imagen mientras acortaba la distancia. Sus labios se encontraron, suave y dulcemente. Fue una caricia apenas, nada pasional y cuando terminó, Sakura suspiró mientras apoyaba suavemente la mano en la mejilla masculina.

Sasuke observo sus labios hinchados y luego sus ojos. El impulso de tomarla de la nuca y arremeter contra su boca con fuerza estaba ahí, pero lo controlo admirando aún más la expresión dulce y entrega de la chica.

–¿Me amas? – le pregunto suavemente. Sakura no pareció sorprendida y asintió al instante, sin dudarlo – Dímelo entonces.

–Te amo – susurro ella.

Sakura bajo del auto prometiendo mandarle un mensaje. Sasuke permaneció ahí esperando a que ella avanzara por las calles, no le agradaba la idea de dejarla sola pero sabia que no podía hacer mucho al respecto, no por el momento.

–Pronto – se prometió.

[…]

Con una sonrisa ligera y feliz, Sakura caminó las pocas cuadras que faltaban para llegar a su casa. Su barrio era completamente seguro, pero aún así, procuro caminar rápidamente.

Cuando estuvo frente a su casa, buscó en su mochila, las llaves y el celular. Eran unos minutos después de las siete de la mañana. En ese momento, era cuando debería de estar en su salón de clases, recibiendo la primera asignatura del día.

Aunque realmente no le apetecía volver a la escuela.

¿Cómo se encontraría Naruto?

Le dolía recordar todas las palabras hirientes que les había dicho a sus mejores amigos, pero mientras estaba en la oficina del director, se dio cuenta que todo había salido con bastante naturalidad. Había llegado un punto en el que había dejado de actuar y se preguntaba cuando había sido ¿Habia actuado desde el inicio? ¿Qué tanta verdad había en sus palabras?

Negó con la cabeza, despejando sus pensamientos mientras tomaba las llaves y abría el portón.

Recordó la alarma de esa mañana y se dijo que no debía olvidar cumplirla. Cerro con llave y avanzó hacia la entrada. La puerta cedió con la primera vuelta, ella le ponía doble cerradura por seguridad. Intrigada, ingresó a la casa, talvez habia olvidado cerrar correctamente .

Todo estaba igual que siempre, pero al llegar a la sala de estar no pudo evitar sobresaltarse mientras las llaves se precipitaban de sus manos al suelo.

–¿Donde has estado Sakura? – preguntó seriamente su madre.

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FIN DEL CAPITULO


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NOTAS DEL CAPITULO:

Espero que les gustara el capítulo lindas. Ha sido un poco difícil de terminar porque quería reflejar varias cosas además de seguir la trama.

¿Qué les pareció? Lograron ver más allá de lo que dicen las palabras. Si creen que solo es puro amor les recomiendo volver a leer el capítulo, espero leer en sus comentarios lo que piensan, eso me anima mucho.

Creí que el fic iba a tener unos pocos capítulos pero al parecer se va a alargar, solo que como ven están un poco más cortos, no que les parece, mis capítulos tienden a ser más largos pero eso mismo hace que me cueste actualizar ¿Prefieren capítulos cortos y mas seguidos?

Estoy trabajando ya en el siguiente capítulo y en la continuación de "Más allá del cielo" para los que lo esperan.

Iba actualizar varios días atrás pero no se si saben que en mi país hubieron varias incidencias. Vivo en Honduras y les agradecería que nos incluyan en sus oraciones.

Como siempre gracias a las personas que se tomaron el tiempo para comentar.

Maribalza: Esa es la idea del fic. Algo erótico, perverso y oscuro. Espero que te guste la continuación.

Malú: Eso se irá revelando en los siguientes capítulos, pero si, Sasuke ve en Sakura una luz, un salvavidas, mientras él se hunde en la oscuridad. Solo esperemos que no se la lleve a ese lado.

Ankhe: Jajaja, eres quien mejor a comprendido el fic, ame tu comentario pues analizaste todo. Espero saber que piensas de este capítulo. La reacción de Sasuke es muy neutral ¿No te parece?

KassfromVenus: Es de hecho la manera en la que me imaginaba todo, solo que no supe plasmarlo bien. Al parecer los cambios fueron más significativos para los lectores de lo que espere, pero realmente me alegra que los hayan aceptado. Ojalá y disfrutaras igual de este capítulo.

Yami no Emi: Muchas gracias bella, juro que creí que serían menos las que lo leerían, porque habían sido años sin actualizar. Me alegra que te siga gustando.

Nadeshiko: Espero entonces que disfrutaras este capítulo linda, ojalá y me comentes que te pareció. Un abrazo.

AlexaRiley: Yo también amo a Alexa Riley. Los cambios fueron para mejor continuidad y me alegra la disposición de todos, son un amor. Si, y diste en el clavo, todo es más de lo que aparentar pero algo es real y seria su devoción a Sakura. Porque más allá de lo que ha hecho, nunca le haría daño. Las actualizaciones se centran en un fic realmente, aunque me has picado y voy a intentar actualizar "El misterio de la felicidad" Ya he visto varios fics del tema Enana-Elfo pero nunca se me había ocurrido. Claro que se me persuade muy fácil y ya me dieron ganitas, no seas así jaja. Las apuestas del villano son… ay, como desearía responderse si es o no. Y Karin si hará su aparición, solo deben esperar. Sasuke como profesor es bueno, tendrás que esperar pero he dejado pequeñas pistas al respecto ¿No te has fijado?

JuliaSoant: Hola bella, gracias por tomarte el tiempo de comentar. Me alegra que te haya gustado Los capítulos son los mismos, solo dividí el primer capítulo en dos. Por eso termina en donde Sakura los ve y empieza en donde escapa de él. Es exactamente lo mismo, solo más alargado y mejor redactado, talvez puedas leerlo de nuevo para que veas. Espero que te guste este capítulo, es más emocional pero tiene varias claves escondidas, espero tu comentario al respecto bella. Un abrazo enorme.

ZafiroA: Me ha encantado tu comentario, te adaptaste bastante bien a la edición del capítulo. Siempre quedan muchas incógnitas pero se irán resolviendo con la continuidad de la historia. Espero que te haya gustado este capítulo y ya estoy en la continuación de varias historias, el que termine primero se subirá. Un beso bella.

alexandra20051: Un poco tarde bella pero aquí está la continuación, ojalá y también te haya gustado.

Lucynu: Me alegra linda, abrazos.

ZafiroA: Jajaja, aquí está la continuación bella, ojalá y valiera la pena, escribiste dos veces y mereces doble respuesta. Dime que te parece todo, estaré esperando tu comentario bella.

Muchas gracias por tomarse el tiempo de llegar aquí, prometo actualizar pronto. Un enorme beso y abrazo a todas hermosas. Nos leemos luego.

10/11/2020

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