Descanso

De regreso al castillo, Sev habló con Remus sobre cómo debía entrenar a las chicas. No comentaron nada sobre la salida que realizarían Jack y Remus la noche siguiente por el pensadero. "Ya deben haberlo hablado entre ellos, no es necesario."

Desde esa misma tarde y tras todos los entrenamientos posteriores, Jack y Sev se quedaban un rato en el claro próximo al castillo, comentando cómo había ido el día y planeando la semana siguiente. Jack le sugirió:

-Ya que no vamos a practicar más maldiciones, quizá los peques ya puedan volver la próxima semana.

-Pienso que deberíamos mantenerlos al margen durante un tiempo, al menos hasta que nos aseguremos de que Ariel puede ocluir.

-¿Y no sería sospechoso que nosotros faltemos a almorzar y ellos no?

-Al contrario, lo sospechoso sería que los trajerais tan pronto habiéndome unido yo.

-Claro...

-Si Ariel tiene mucha ansia por entrenar, tráelo aquí el viernes por la tarde. Yo no estaré, ese día me lo reservo para mí.

-Por supuesto. Pero quizá las chicas Gryff sí que puedan venir ya el domingo por la tarde.

-Eso sí que estaría bien, si Lupin renuncia a la mañana y las acompaña. Y les sigue quedando tiempo antes del almuerzo para venir aquí los tres a practicar Artes Mentales. Se lo sugeriré cuando los vea durante la semana.

-Yo también puedo comentárselo a él mañana.

"Como imaginaba, ya han quedado para ir a Hogsmeade."

-Genial. ¿A qué hora calculáis que estaréis de vuelta? Lo digo para venir a traer los libros y proteger el pensadero, así ni siquiera tienes que meterlo en casa.

-Qué buena idea, Prince. Hemos quedado después de cenar.

"Bien, de ocho a diez hay tiempo de sobra de ir y volver de Hogsmeade, y es el momento más seguro."

-Vale, estaré aquí desde las nueve. ¿Sabrás llegar de noche? ¿O mejor te espero en el camino?

-No es necesario, sabré llegar.

"Qué bien nos está viniendo la Magia Druida."

-De cualquier modo, todavía falta saber si existe ese hechizo protector que necesitamos. Yo lo sabré hoy en la cena y Lupin podrá confirmártelo mañana. Si no existe tal hechizo, habrá que dejarlo todo en casa y traerlo cada tarde, ya veremos en ese caso cómo nos organizamos con los Gryff.

-Ya.

-Por el momento, por si acaso, voy a enseñarte uno de mi invención para que asegures el baúl y no te lo pillen.

-Wow, Prince, lo tienes todo controlado.

-Es lo que tiene haber pasado toda la vida contra las cuerdas.

-Cierto.

-Así, si no hay hechizo, simplemente no quedamos mañana y ya nos vemos el lunes después de clases.

-De acuerdo.

Le enseñó el hechizo protector para el baúl y después estuvo explicándole las primeras nociones de Legeremancia.

"Me dejaría leer para que practicara un poco, pero podría delatar que ya sé ocluir."

-Por cierto, Prince, hemos estado hablándolo y hemos tenido una idea que quizá no te parezca bien.

"Va a pedirme que lea aliados."

-Dime y ya te diré.

Jack suspiró.

-Pensamos que nos va a resultar difícil conseguir más gente de casa que te acepte de buenas a primeras, es esencial que lo hagamos cuanto antes y no podemos desvelar tu secreto a no ser que estemos seguros de que lo guardarán aunque no se unan.

"Vaya si lo tiene difícil… En menudo lío los he metido."

-Ya me huelo lo que vas a pedirme, y estoy dispuesto.

-Lo entiendes, ¿verdad? Se trata de una situación de emergencia.

"Ya te digo… emergencia por rescatarme."

-Lo haré, en la medida que pueda.

-En cuanto aprendamos nosotros te libraremos de esa obligación. No debe ser muy agradable enterarse así de lo que piensan de uno – le sonrió triste.

-No pasa nada, yo me lo he buscado. Bastante estáis haciendo ya.

-No pienses eso, debimos hacerlo mucho antes.

Cuando acabaron con las obligaciones, todavía se quedaron un rato más charlando, ya anochecido, a la luz de los Lumos.

-¿Qué tal con Lupin? - preguntó Prince - ¿Es tan buen tipo como pensabas?

-Wow… es un encanto, me alegro mucho de haberlo conocido.

"Tú también lo eres."

-Me ha dado pena no estar con las chicas un rato también – continuó Jack - ¿La amiga de Lily es su novia?

-Sí. Desde el domingo pasado, cuando descubrieron que sus Patronus son gemelos.

"Buah… cotilleos. ¿Quién lo habría dicho de mí?"

-¡También!

-Sí, es increíble.

-Parece una plaga. Quizá tenga que ver con la magia del Bosque.

-No, el mío y el de Lily ya lo eran antes de realizar el ritual. Supongo que es porque tenemos el mismo recuerdo feliz en común.

"Pero el de Remus y Cecile no es por eso… y no puedo contárselo."

-Claro...

"Se está poniendo nostálgico. Qué ganas de preguntarle por Lauren, pero no puedo delatarla. Lo tantearé."

-¿Y tú, Jack? Seguro que con tu talento y tu planta no te faltan admiradoras.

Jack se quedó callado. "Está pensando en ella." Por fin tragó saliva y habló:

-Me quedé pillado de alguien del otro lado y no consigo sacármela de la cabeza.

"Es Lauren… y está casi llorando."

-No se lo cuentes a los demás, por favor… - añadió Jack.

Prince cambió a tono de confidencia.

-Claro que no, Jack, como tú lo del unicornio, te guardaré el secreto.

Lo tomó por los hombros, como Jack hizo con él la semana anterior, y su amigo se desahogó. "He de decirle algo, darle una pequeña esperanza para que resista hasta que puedan volver a estar juntos."

-A veces las apariencias engañan, Jack, como os pasó conmigo.

-Imposible…

"Familia simpatizante de Voldemort."

-Vamos… No hay nada que el amor no pueda superar, ya viste lo que me pasó a mí. Estuve a un pelo de convertirme en Mortífago y Lily lo evitó. Quizá tú la rescates a ella, quizá le pase lo que a mí y deba aparentar.

-Puede ser…

"Sí…"

-Vamos, Jack, nos esperan tiempos difíciles, pero saldremos de ésta todos juntos.

Jack suspiró hondamente y se recompuso.

-Gracias, Prince, nunca he podido contárselo a nadie, pero sabía que tú lo entenderías.

"Y tanto." Le devolvió el fraternal abrazo que él le dio la semana anterior. "Hoy mismo se lo cuento a Lauren en el Comedor."

Al sentarse a cenar recibió la seña de Cecile de que el hechizo protector contra la intemperie existía. Y así hizo, cuando cruzó la mirada con Lauren ella le proyectó:

-"Todo en orden por casa. ¿Jack te ha pedido que leas aliados?"

"Si le respondo de inmediato, va a dejar de mirarme y no voy a poder decirle todo lo demás."

-"Jack ha llorado por ti."

Ella apartó la vista, Sev se carcajeaba para sus adentros. "Menudo susto le he dado, debe estar pensando que hemos hablado de ella directamente. Nada, a cazarla de nuevo cuando se recomponga." Al poco, le ella proyectó sin mirarlo:

-"¿Qué le has dicho?"

Volvieron a mirarse.

-"Sólo lo he tanteado, le he preguntado por qué no tenía novia."

Ella apartó la vista de nuevo.

-"Eres peor que Dumbledore, haciendo de alcahuete."

"Bueno, me ha creído y se lo está tomando con humor."

Ella pasó un buen rato sin proyectar. "Ya está tranquila en lo que concierne a que no me he ido de la lengua, pero estoy seguro de que le va a poder la curiosidad, está pensando qué preguntarme." No lo hizo hasta el segundo plato.

-"¿Me ha mencionado? ¿Qué te ha dicho exactamente?"

Se miraron de nuevo.

-"No te ha nombrado. Ha dicho, 'Me quedé pillado de alguien del otro lado y no consigo sacármela de la cabeza'."

Sev tuvo que hacer un enorme esfuerzo por no reír cuando vio la expresión de asombro e ilusión de ella, que inmediatamente dejó de mirarlo de nuevo.

"Ella también lo quiere. Nos quiere a los dos, como me pasa a mí con ella y Lily." Pasó otro rato.

-"Bueno… Gracias por hacerme de espía, ya me lo contarás el lunes con más detalle. Y ahora responde a mi pregunta, por favor, ¿he de leer aliados?"

Se miraron.

-"Sí. Y mañana Jack trae un pensadero."

-"¿Con seguridad?"

-"Absoluta."

Ella dejó de mirarlo.

-"¡Bien! ¡Lo que te dije, juntos vais a ser invencibles! ¡Quiero saberlo todo! ¿Puedes quedar esta noche?"

La miró, pero ella a él no.

-"Era broma, era broma… aguanto hasta el lunes."

Ambos casi se atragantaban de la risa, los serpientes a su alrededor no entendían el chiste. "Deben estar pensando que nos estamos volviendo locos."

Esa noche, al igual que la anterior, Sev se fue a la cama nada más cenar. Y al día siguiente, al igual que el anterior, se despertó muy temprano a pesar de haber dormido mucho. "Está bien este sistema, me gusta, porque tengo el dormitorio para mí solo a la hora de dormir y la Sala Común para mí solo mientras los otros todavía duermen por la mañana. Cuando pueda permitirme dejar de trasnochar, voy a hacerlo así siempre."

Así que ya se puso con los deberes mucho antes de la hora del desayuno, en su rincón pero de frente a la cristalera, donde solía sentarse Lauren. "Además, veo amanecer a través del agua del Lago, me encanta."

Ya había tenido Bosque de sobra los dos días anteriores, así que por la mañana, continuó estudiando en la Biblioteca, aprovechando también para buscar el hechizo protector contra la intemperie. "Lily y Cecile no han venido. Los Gryff deben estar entrenando en el claro, qué bien."

Después de almorzar se echó la siesta, y cuando despertó volvió a la Biblioteca. "Ahora sí que están, pena que todavía no lleguemos a proyectarnos desde tan lejos." Les hizo la seña.

"Ya ha encontrado el hechizo," pensó Lily.

Estudió hasta la cena, logró terminar todos los deberes y todavía le sobró tiempo. En la cena le proyectó a Lauren:

-"Salgo a las nueve menos cuarto por el pasadizo de los invernaderos."

-"¿Por el pensadero?"

-"A esconderlo en el Bosque con tu futuro novio."

Ella apartó la vista carcajeándose, él contuvo la risa a duras penas. "Van a acabar pillándonos."

-"Genial… vigilo…"

Tras la cena se encerró en su dosel a seguir estudiando un rato, y luego se escabulló del castillo desde las mazmorras. "A la vuelta le enseño a Jack este pasadizo también, por si alguna vez hemos de salir de noche." A las nueve en punto estaba en el claro. Convocó el hechizo calefactor y el Muffliato.

Probó el hechizo contra la intemperie con los libros, dejando caer un Aquamenti sobre ellos. Funcionaba, como una especie de cúpula invisible sobre la que resbalaba el agua. "Faltará protegerlos por debajo, pero es fácil, los metemos dentro del pensadero y ya está." Jack llegó a los diez minutos.

-Hey, Prince, ¿qué tal el día?

-Como un príncipe, he dormido doce horas desde ayer.

-¿Cómo eres capaz? ¿No estás inquieto?

-Claro que lo estoy, pero precisamente por eso, debo estar en forma para lo que nos espera.

-Lo que te dije, hecho de muy buena pasta. ¿Hay resultados de lo que te pedí ayer?

-No. Hoy me he dedicado a estudiar.

-Bueno, normal, tienes los TIMOS este año.

-Eso. Y estoy preparando dos EXTASIS.

-¿Dos? – asombrado.

-Sí. Pociones y Defensa.

-Wow…

-Cinco Extraordinarios.

-Vaya tela, Prince.

-Mañana leo lo que pueda y el martes te digo algo.

-Genial. ¿Tienes el hechizo?

-Sí, ya lo he probado. ¿Habéis tenido algún problema en la escapada?

-Nada, todo en orden, y Lupin ya está en el castillo.

"Remus le ha pedido que no me cuente nada del pasadizo ni de la Casa de los Gritos para que no surja ese tema entre nosotros y pueda darse cuenta de que yo ya lo conozco. Y dice 'Todo en orden' como Lauren. Coinciden en muchas expresiones, éstos tuvieron mucho más que un breve escarceo, estuvieron liados bastante tiempo."

-Estupendo. Saca el pensadero, meteremos los libros dentro.

Lo hicieron, en una esquina del claro. Sev convocó el hechizo protector y volvió a probarlo.

-Perfecto. ¿Lo tienes?

-Sí.

Después los desilusionaron para que no se vieran.

-Pues ya está, tenemos aula de Artes Mentales. Ahora a sacar todos Extraordinario. Mañana os espero después de clases, dejadme llegar primero.

-Claro.

-Si volvemos juntos ahora te enseño cómo entrar y salir de las mazmorras de forma segura de noche.

-¿También? – asombrado.

-Claro. El castillo está lleno de pasadizos.

"Y Remus los conoce todos, seguro que más que yo."

-De acuerdo, vamos entonces.

Volvieron. Cuando salieron del Bosque apagaron los Lumos y Jack se dejó guiar por Sev hasta los invernaderos. Cuando llegaron a la entrada del pasadizo, dejó que pasara él primero y esperó fuera diez minutos desilusionado. Llegó a casa antes del toque de queda y se fue a la cama de inmediato.