Viento en popa

Ese lunes estrenaron el aula de Artes Mentales, nevaba. Por suerte podían conjurarla con el Impervius y la Magia Druida. "No sé qué habríamos hecho sin la magia del Bosque."

Jack llegó con Ariel en absoluto silencio. Esta vez el chico esperó paciente a que Sev protegiera el claro para abrazarlo y no lo abrumó con preguntas. "Jack ya se lo ha explicado todo y lo obedece."

-Jo, Sev… cuántos problemas os he dado…

"Pobre… ¿qué le habrá dicho para que saque esa conclusión?" Interrogó a Jack con la mirada.

-Simplemente le explicamos que Dumbledore no puede enterarse de lo de la magia, y él solo se ha estado sintiendo culpable por si hubieran podido pillarle cuando se escapaba por el castillo – respondió Jack.

-Ariel, cariño, no ha sido culpa tuya, sino mía, por no haberme dado cuenta del peligro que corríamos y haberte avisado antes – dijo Sev.

-No, Sev… tú sólo querías que yo sintiera la magia…

"Está casi llorando…"

-Vamos, abrázame fuerte y cálmate, que tenemos poco tiempo y mucho que hacer.

Mientras el chico respiraba profundamente para dominarse, Sev le preguntó a Jack, sin dejar de abrazarlo.

-¿Le has explicado lo que vamos a hacer hoy?

-Sí, claro.

-Genial. Vamos, Ariel, sentaos en el suelo y poneos cómodos mientras lo preparo todo.

Sev deshizo los hechizos que protegían el pensadero y los libros y colocó el amplio recipiente cerámico en el centro del círculo que formaron los tres.

-Mira, Ariel, lo primero que voy a enseñarte es cómo extraer de tu mente los secretos que tienes con la varita para que Jack no pueda leerlos, ¿vale?

-Vale, Sev.

-Primero voy a hacerlo yo, tienes que pensar en el recuerdo mientras colocas la punta en tu sien. El pensamiento saldrá en forma de una sustancia plateada parecida a la de los Patronus y se quedará flotando arremolinado en torno a la varita. Entonces lo llevas hasta el recipiente y lo colocas ahí. Lo hago para que lo veas.

"Jack debe estar sospechando que ya lo he hecho antes, pero estoy seguro de que no me dirá nada. Además, viene todo explicado en el libro de Oclumancia."

-Allá voy.

Sev se concentró en el lejano recuerdo feliz de su Patronus, el de la tarde con Lily en la ribera de Cokeworth, lo extrajo de su cerebro y lo colocó en el pensadero tal como acababa de explicar.

-¿Has observado cómo lo he hecho?

-Sí, Sev – respondió Ariel.

"Jack tampoco ha perdido detalle. Muy bien, dos pájaros de un tiro. Y puedo dejar a Ariel que lo mire, viene todo explicado en el libro de Oclumancia, así lo hacemos como un juego y se relaja un poco."

-¿Quieres mirar el recuerdo que he extraído?

-¿Se puede?

-Sí, sólo has de meter la cara dentro. Vas a sentir como si cayeras de cabeza por el aire, pero no te asustes, aterrizarás en pie. Las personas que veas a tu lado no van a verte a ti, y tú puedes moverte por el espacio a tu alrededor si quieres.

-¡Genial! ¿Y no es un secreto tuyo?

-Sí, pero ya te lo conté.

-Vaya…

-Venga, hazlo.

Ariel se inclinó sobre el pensadero e introdujo la cara en él. Mientras tanto, Jack y Sev se miraban, sonriéndose en silencio, para no molestarlo. Jack le hizo el gesto del pulgar arriba, asintiendo. A los diez minutos, cuando ya empezaban a impacientarse, Ariel se incorporó.

-Buaaah, Sev… qué chulo…

-¿Te ha gustado?

-Mucho…

"Se muere de ganas de hablar de ello, pero no va a hacerlo, porque Jack está presente."

-Puedes hablar de lo que has visto, aunque Jack esté con nosotros, hay confianza.

-¿Sí…? ¿Me dejas…?

-Claro.

-Era el recuerdo de tu Patronus, ¿verdad?

-Sí…

-Qué guapa era Lily de pequeña… y hacíais magia juntos… con las manos, como ahora.

-Sí…

-Y qué día más bonito hacía… Se estaba muy fresco a la sombra de los árboles.

Sev estaba a punto de llorar.

-Ya…

-¿Y no os bañabais en el río?

-No, Ariel, estaba contaminado.

-Es verdad, estaba muy sucio. Venga, no te pongas triste, Sev. Pronto podréis estar siempre juntos otra vez…

Lo abrazó y Sev lloró, pero se esforzó por dominarse. "Hay mucho que hacer y se nos va el tiempo." Cuando levantó la vista, Jack estaba mirando hacia otro lado, también muy triste. "Jo, está recordando a Lauren y pensando en que nunca va a poder volver a estar con ella. Seguro que el recuerdo de su Patronus es con ella."

-Jack, todo va viento en popa, confía.

"Hablándole en clave con las palabras de Lauren." Jack lo miró, con un destello de comprensión. "Me ha entendido. Está al tanto de la bronca de Pociones por Anthony, sabe que ella intentó acercarse a mí. Ahora sólo falta que no se ponga celoso, pero no lo creo, está por encima de eso y sabe que yo tengo a Lily, acaba de verme llorar por ella." Sev arremolinó de nuevo su recuerdo con la varita y volvió a introducirlo en su sien. Le habló a Ariel:

-¿Te has fijado ahora en cómo lo he hecho?

-Sí.

-Vale, entonces te toca. Extrae todos los secretos que no quieras que sepa Jack y los vas depositando en el pensadero.

El chico comenzó a hacerlo, tardó más de veinte minutos. "Buf… Cómo debe haber sufrido en su infancia, no quiere que sus amigos sepan nada, y también quiere ocultarles sus encuentros con su madre, para que no sepan quién es." Jack y Sev esperaron callados para no distraerlo, sonriéndose tristes. Cuando terminó, Sev le preguntó:

-¿Ya lo tienes?

-Creo que sí.

-¿Ya no recuerdas nada de lo que has extraído?

-No.

-Vale. Ahora Jack va a leerte, ya le enseñé ayer. Te explico cómo tienes que ocluir. Elige un pensamiento inmediato, por ejemplo, mi propia imagen, la de Jack o la de algún objeto que haya en el claro, lo que te apetezca.

-¿El libro de Oclumancia? – lo tomó en sus manos.

-Buena idea. Te quedas mirándolo fijamente, para que sea lo que tienes en la mente en este momento y a Jack le resulte fácil buscarlo.

-Vale.

-Y entonces has de crear un lugar secreto en tu mente. Puedes imaginarlo como el sótano de una casa, un cofre cerrado, un muro detrás del cual hay cosas que no se ven, una cueva, un agujero bajo el suelo o el fondo de un lago profundo. Un sitio cualquiera donde esconder cosas, lo que más te guste o te resulte más fácil.

-Me gusta el fondo del Lago, como a través de la cristalera de casa.

"Ha elegido la misma imagen mental que yo. Creo que todos los Sly lo haríamos, de ahí nuestro talento para la Oclumancia."

-Muy bien. Entonces ahora, al mismo tiempo que miras el libro, has de ocultarlo en el fondo de tu lago mental.

-Vale.

-Cuando lo tengas avisa.

-Ya está.

"Wow… ya te digo que tiene talento."

-Léelo, Jack – musitó.

Jack apuntó a la cabeza de Ariel con la varita, cerró los ojos para concentrarse y musitó:

-Legeremens.

Pasaron así unos tres minutos. Jack salió de la mente de Ariel.

-¿Qué has visto, Jack?

-Inmediatos y recientes. Todo lo que ha estado pensando desde que salimos del castillo hasta ahora mismo.

-Wow… a la primera. Increíble… ¿Y el libro?

-Ni rastro. Sus manos vacías.

-Buaaah, ya te digo que esto va viento en popa…

Jack sonrió. "Entiende, entiende…"

-Ariel, lo has hecho genial – dijo Sev - Como Jack ya puede leer también pensamientos recientes, ahora haces lo mismo, esconder en tu lago mental algo que hayas pensado viniendo hacia el castillo, ¿vale?

-Vale.

Jack de nuevo leyó.

-¿Alguna diferencia?

-Sí. Ha desaparecido por completo el camino hasta el claro, su imagen y todo lo referente a ti.

-Wow, Ariel… eres un portento. Además sabes muy bien lo que debes ocultar sin necesidad de que te lo digamos.

El chico sonrió maléficamente. "Es como yo…"

-Ya está – dijo Sev - Ya sabe ocluir.

-A mí me da que ya sabía – dijo Jack.

"Seguramente, manteniendo secretos toda la vida."

-Ahora falta que nosotros aprendamos a leer en profundidad, para asegurarnos de que también oculta los pensamientos menos recientes. Nos ha sacado una ventaja increíble en media hora - y a Ariel – Extraordinario en Oclumancia, Ariel.

-¡Bien!

-Ahora ya sabes, guarda en tu lago mental todo lo que no se puede saber.

-La décima instrucción, Ariel – dijo Jack.

-Vale.

"¿La décima? ¿Hay una novena?"

-Venga, recoge tus recuerdos y vuelve a introducirlos en tu cabeza – y a Jack - ¿Qué hora es?

-Casi las siete.

-Buf… nos queda menos de media hora.

"Podría ofrecerme a aprender yo ahora. Sería lo más lógico, para disimular que no sé, pues corro más riesgo que Jack, y además, sólo he de simular que extraigo los pensamientos, me costará mucho menos, pero me parece perder el tiempo, yo ya sé ocluir de sobra."

-¿Crees que te llevaría mucho tiempo extraer tus secretos hacia mí? – le preguntó Prince a Jack - Ya sabes que sólo profundizo a recientes.

-Buf… seguramente…

"Todo lo de Lauren y quizá años de lo que ha estado pensando sobre mí. Bueno, entonces aprovecho para disimular. Yo sólo he de hacer como que extraigo, tardaré diez minutos, es creíble, pues ya le conté todas mis penurias el otro día."

-Vale, entonces lo hago yo y me lees, así practicas lectura un poco más y aprovechamos el tiempo.

Sev extrajo, por seguridad, todo lo relativo a Lauren y el secreto de Remus, y por discreción, lo íntimo con Lily.

-Ya está, prueba a mirarme a los ojos. Quizá también lo consigas, y así vas aprendiendo a leer sin varita.

-De acuerdo.

Lo hicieron. Esta vez Jack tardó más que con Ariel, unos cinco minutos. Sev sólo ocluyó los inmediatos con respecto a lo que opinaba de la lectura de Jack y los recientes recuerdos de Lily, pues el resto de lo comprometido ya lo había extraído. ("Está profundizando más todavía que con Ariel. Va a aprender muy rápido.") Cuando acabó le preguntó:

-¿Qué has visto?

-Todo lo que has pensado desde que saliste de clase esta tarde.

-Genial. A la tercera y sin cerrar los ojos ya has conseguido remontarte más de una hora. Te va a ir muy bien. ¿Has visto algo sobre Lily?

-No.

-Perfecto, es lo que he ocluido. Tenemos Extraordinario los tres.

-Viento en popa, Prince – le sonrió.

"Ya sabe todo. Es el siguiente que debe aprender a ocluir."

-Muy bien. Creo que el siguiente paso debe ser que tú aprendas a ocluir. Así que, si te parece, mañana vienes con Deborah o Anthony, con aquél que tengas menos secretos, para no perder demasiado tiempo en extraer los pensamientos.

"Se lo está pensando. Ya tiene menos secretos conmigo que con ellos, y lo he puesto en un aprieto, voy a sacarlo."

-Si lo prefieres, quedamos solos tú y yo. Piénsalo, te espero aquí como hoy.

-¿Y yo no puedo venir? – preguntó Ariel.

-Si le parece bien al Comandante puedes hacernos compañía, pero tienes de dejarnos trabajar tranquilos. Tiene que aprender a leerte más profundamente, para asegurarse de que tú ocluyes bien.

"Así si lo trae le da coartada ante los otros."

-Claro, Sev. Tú eres el maestro de Artes Mentales. Tú mandas.

Jack y Sev rieron.

-Es la novena instrucción – le dijo Jack.

-Entiendo…

-Bueno, Prince, entonces quedamos así. Nos marchamos ya para poder pasar por casa y no llegar muy apurados a la cena. ¿Es mejor que entremos al castillo por el pasadizo?

-Pienso que sí. Sería raro que volvierais de paseo con la nevada y de noche, pero aseguraos de que nadie os ve salir de él. A estas horas habrá gente por los corredores de las mazmorras.

-Por supuesto. Hasta mañana, Prince.

-Hasta mañana, Comandante.

Se dieron un abrazo. También con Ariel.

-Hasta pronto, Sev.

"No me ha dicho 'Hasta mañana'. Se va a conformar aunque no me vea."

-Hasta pronto, Ariel.

Sev recuperó sus recuerdos, recogió los libros y el pensadero, los protegió y regresó al castillo por la puerta principal. "De mí no es extraño que salga de noche y nevando. Es una gran ventaja que te sepan excéntrico, te dejan en paz. Debí haber sido Rave."

En cuanto se sentó a la mesa a cenar, Lauren le proyectó:

-"Todo en orden. ¿Qué tal esta tarde?"

"Buah… Hoy no ha esperado, está ansiosa por saber, debe estar contando las horas que quedan para vernos." La miró.

-"Viento en popa."

Ella apartó la mirada rápidamente conteniendo la risa, y él también. "Buf… a este paso nos van a pillar, hemos de aprender a contenernos." Escuchó su voz mental.

-"Me lo cuentas esta noche, no me vuelvas a mirar."

"Vale, ella también se ha dado cuenta."

Sev aprovechó las horas tras la cena para seguir estudiando, pero esta vez en la Sala, pues debía simular que leía aliados para comunicar al día siguiente a Jack las noticias que le diera Lauren. Cuando se retiraron los de su año lo hizo poco después, para que lo vieran irse a la cama también. Cuando todos dormían bajó a la Sala vacía.

-"Hoy te toca comenzar" – fue el saludo de Lauren.

"Merlín, la he tenido cuarenta y ocho horas sobre ascuas, qué malo. No me voy a hacer el misterioso, se lo voy a contar todo."

Le relató todo lo sucedido desde el sábado con respecto a Jack, incluidas las conversaciones en clave sobre ella. "Temo que se enfade, pero no he revelado ningún secreto sobre su familia." Ella esperó a que acabara para hablar.

-"Merlín… Sabía que os entenderíais, pero no esperaba que hasta ese punto y tan pronto. Sois extraordinarios, ambos, os complementáis a la perfección. Cómo me alegro por él, por fin tiene un verdadero amigo, que lo apoya y alienta sin necesidad de descubrir sus secretos."

"Le preocupa menos que se descubra el suyo que nuestro bienestar."

-"Lauren, no me lo cuentes si no quieres. ¿Por qué terminasteis?"

-"Nos resultaba muy difícil vernos, la otra lo sometía a estrecha vigilancia, cada vez que desaparecía para estar conmigo lo interrogaba. Una vez lo siguió y nos pilló juntos, afortunadamente no fue en una situación comprometida y simulamos que yo estaba intentando ligármelo, ya sabes, era creíble, con mi fama. Fue a finales del curso pasado, con pocos días de margen antes de las vacaciones, en las que íbamos a tener que cortar todo contacto. Ya no pudo volver a escaparse más, pudimos despedirnos porque me arriesgué a entrar una noche en su dormitorio, nos la pasamos llorando."

-"Vaya… ¿Y al volver en septiembre?"

-"En junio decidí no comprometerlo a nada, lo estaba pasando fatal. Y durante los dos meses de separación, pensé que lo mejor era dejarlo en paz y esperar que fuera él quien me buscara a la vuelta si quería."

"Y a la vuelta ella se sentó conmigo en Pociones, Anthony se lo contó y él ya ni siquiera lo intentó, pensando que lo había cambiado por mí, como me pasó a mí cuando veía a Lily sentarse con Remus."

-"Y entonces me metí yo por medio."

-"No fuiste tú quien lo hiciste, fui yo quien me senté contigo."

-"Decantándote aparentemente por el bando maléfico."

-"Eso."

"Renunció a Jack por rescatarme a mí, a pesar de que se dio cuenta enseguida de que yo no iba a hacerle caso."

-"Merlín, Lauren, ¿nunca piensas en ti misma? ¿En lo que quieres tú?"

-"Siempre lo hago, era mi mejor opción en ese momento. Ya ves qué bien está resultando todo, viento en popa. Ahora ya sabe, si me quiere esperará. A mí tampoco me ha visto con nadie más desde entonces."

-"Claro. Mañana mismo comienzo a enseñarle a ocluir."

-"Gracias, Severus. Ahora tú también te la estás jugando por mí, ya estamos a la par."

Se dedicaron una sonrisa triste.

-"Me toca, he leído aliados" – continuó Lauren – "Siento mucho devolverte malas noticias a cambio de buenas, la gente te tiene pavor."

Sev apoyó el codo en la mesa y la cabeza en la mano, tapándose los ojos.

-"Te apartaste aparentemente de Lily, Severus. Ése fue tu gran error, tanto por su propia seguridad como por la opinión que tenían sobre ti."

La miró de nuevo.

-"Ya lo sé, no eres la primera que me lo dice ni serás la última. Gracias por tu delicadeza al no habérmelo recriminado hasta ahora."

-"Y no sólo eso. El hecho de que ya no andes con los serpientes de nuestro año no está contribuyendo a restarte mala fama, sino todo contrario."

-"¿Y eso?" – extrañado.

-"Pues que vas a lo tuyo, lo que sumado a que eres el mejor mago de la casa con diferencia, les hace pensar que estás muy por encima de los otros maléficos y tendrás un alto puesto en el escalafón, como sería de no haber cambiado de bando."

-"Todo al revés."

-"Hubiera sido así de todos modos. ¿No te extraña que tu rincón de la Sala siempre esté libre?"

-"Es cierto."

-"¿Desde cuándo te sientas aquí solo?"

-"Desde principios del año pasado. Cuando Malfoy se graduó dejé de relacionarme tanto con los demás."

-"Y desde entonces te consideran su sucesor dentro del colegio. Todos, buenos y malos, nadie se atreve a invadir tu espacio."

-"Buaaah…"

-"No te agobies, no son malas noticias. Te temen y te respetan, a los malos los tienes dominados, por algo te dejan en paz."

-"Claro."

-"Y sobre los buenos no todo está perdido. Hay muchos dispuestos a unirse a un comando organizado como ya suponía, y también Raves, como te dije."

-"¿Has leído Raves también?" – asombrado.

-"Sí, claro, los tengo detrás de mí en el Comedor. Y la opinión sobre ti de ellos, de todos los alumnos de quinto con los que hemos coincidido hoy en clases y de quienes me he ido cruzando por los corredores."

-"Vaya trabajo, Lauren."

-"No importa, ha merecido la pena."

-"¿Por qué?"

-"Porque aunque te tienen miedo también te admiran. Eres muy, muy famoso en el colegio, Severus, todos a quienes he leído te conocen."

-"Buaaah…"

-"Y sabes lo que eso significa, ¿no?"

-"Dímelo tú" – con expectación.

-"Esto ya sólo son suposiciones mías, porque no puedo leer sobre sucesos que todavía no han ocurrido, pero estoy segura de que en cuanto os destapéis y se conozca que estás de parte de los buenos…"

-"¿Qué?"

Le sonrió, maléfica.

-"¡Dime!"

-"Que va a ser histórico, una revolución. Todos los que quieren combatir, que son muchos, con excepción de los Gryff, claro, van a ponerse de vuestra parte de inmediato, precisamente porque estás tú."

Sev abrió los ojos desmesuradamente.

-"Lo que te dije, un auténtico líder, le vas a ganar a Dumbledore por la mano. Los Sly, que serán mayoría, y los Rave, que tampoco son precisamente sumisos a la autoridad, te van a ser más leales a ti que a él, lo vas a tener en tus manos. Nada de su segundo, vais a estar a la par."

-"Vaya responsabilidad, Lauren. Tengo dieciséis años, estoy estudiando, no me siento a la altura."

-"Te lo pondrá fácil para que seas capaz. De hecho, ya no pienso que os elimine aunque se entere de lo de la magia. Él también debe haber estado leyendo sobre ti como he hecho yo desde que te vio hacer el primer movimiento, quizá desde mucho antes, desde que destacaste y estabas a un tiempo con los malos y con Lily, debe saber lo famoso que eres y el tirón que tendrás cuando todo se destape, y no lo puede desperdiciar."

-"Vaya…"

-"Así que tranquilo por La Guardia y por tu chica, aunque no se lo pidas directamente, os va a proteger a todos, pienso que ya lo está haciendo. Es muy raro que andéis de continuo en el Bosque y Hagrid no os haya molestado en absoluto."

-"Ya. Pues no son tan malas noticias."

-"Bueno, no cantes victoria, digamos que estáis a prueba. A ver si sois capaces de generar realmente esa chispa que ocasionará el incendio. Sólo sois seis, dos de ellos niños, y los demás no son precisamente populares, han formado un grupo muy cerrado durante años. Jack podría serlo, tiene la personalidad y el talento, pero ha de abrirse más a la gente y darse a conocer. Anímalo a que lo haga."

-"Claro."

-"Por su parte, pienso que puede ganarse a dos alumnos de su año con los que sí ha tenido relación, precisamente porque son pareja y la otra no se ponía celosa de ellos."

-"¿Quiénes son?"

-"No te digo sus nombres. Son futuros combatientes y de los buenos, dispuestos a unirse, pero precisamente por eso te consideran un enemigo mortal."

-"Claro."

-"¿Jack ha leído esta tarde?"

-"Sí."

-"¿Y qué tal le ha ido?"

-"Estupendo."

-"Ya tenía el talento innato."

-"Pienso que sí."

-"Pues tú simplemente proponle que estreche lazos con los buenos guerreros de su año, todos están cursando el ÉXTASIS de Defensa. Seguro que él ya ha pensado en ellos, pero a ésos los va a tener que leer y ganárselos él, quizá arriesgándose a hablarles de ti. Él sabrá si guardarían el secreto aunque no se unan, eso es imposible de saberlo leyendo, ya sabes, hipótesis sobre hechos no consumados. Si sale, ya seríais ocho, seis mayores y buenos combatientes. Y quizá ellos dos atraerían a más parecidos."

-"Claro."

-"Y también hay otras dos personas que, al menos, harían bulto."

-"¿Me puedes decir quiénes son?"

-"¿No lo adivinas?"

-"No."

-"Severus, te estoy tratando entre algodones, has de espabilar un poco, deberás aprender también a calar a la gente para saber manejarte con Dumbledore sin leerlo, es muy fácil… - se quedó esperando - A ver… una pista, ¿quiénes pueden estar enterados de que tienes relación con La Guardia? ¿Cuál es tu asignatura favorita?"

-"¡Ah…! Eckhart y Helliwell.

-"Claro… nuestras compañeras de año. Llevan dos meses viéndote sentarte y ayudar a Anthony en Aritmancia y ya sospechan lo de La Guardia, porque se sientan con ellos también en el Comedor y los ven faltar. Y ellos tres han sido amigos desde pequeños, son los únicos buenos de quinto, aparte de nosotros, claro, pero por el momento no contamos. ¿No te das cuenta de que siempre se sientan juntos en clase?"

-"Sí."

-"Anthony tiene confianza en ellas. En Aritmancia no se sentaban juntos porque Anthony pasaba de estar a tu lado."

-"Ya… de eso ya me di cuenta."

-"Pues cambiaos los dos a la primera fila y ahora que Anthony ha mejorado que las ayude a ellas también y te las terminas de ganar, porque ya las tienes casi en el bote. Y ellas seguro que no se van a chivar si no lo han hecho ya."

-"Vaya."

-"Ellas quizá no se unirían a un comando y son muy flojas en Defensa, pero si Anthony les explica tu situación se van a poner de tu parte, ellas también te han visto con Lily todos estos años y lo van a entender, seguro que te apoyan. Ya seríais cuatro de quinto para hacer piña."

-"Pero correrían un riesgo."

-"Quizá lo asuman, con los dos de sexto ya seríais diez como mínimo. De ellas sí puedes decirles que las has leído, las ves todos los días en clase."

-"Buah, Lauren, ¿qué haría sin ti?"

-"Tu frase favorita. ¿Y con el chico qué tal?

-"Ha aprendido a ocluir en diez minutos."

-"Wow… lo sabía."

-"Ahora nos falta aprender a leer más profundamente. Jack ya se ha remontado a más de una hora en tres intentos y con los ojos abiertos."

-"Viento en popa" – le guiñó el ojo – "Pues si no hay más noticias, hoy nos dedicamos a profundizar en lectura y empezamos también sin mirarnos y a distancia."

-"Perfecto."