Aclaraciones: esta historia se sitúa en un Universo Alternativo (UA o AU, cómo quieran llamarlo). Esta inspirado en la película Hunter × Hunter: Phantom Rouge. Lamento si la personalidad de Killua, Gon o Retz se sale un poco de sus personajes.
Disclaimer: Hunter x Hunter y todos sus personajes pertenecen a Yoshihiro Togashi.
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La mañana había llegado. Los primeros rayos despertaron a un joven de alborotado cabello blanco que aún no quería levantarse de la cama. Se dio vuelta, acomodándose mejor para intentar retomar el sueño nuevamente pero un fuerte sonido se lo impidió.
Killua abrió los ojos perezosamente, bostezando con cansancio mientras observaba con sumo aburrimiento al otro lado de la habitación donde se encontraba Gon durmiendo profundamente en una posición incomoda de ver, en la que parecía que el joven cazador había caído de un tercer piso. Este roncaba fuertemente mientras baba caía de la comisura de su boca y una burbuja de moco se formaba en su nariz.
Era una escena a la que el Zoldyck ya se había más que acostumbrado de ver pero eso no quería decir que le gustará. Después de que ambos hubieran tomado caminos diferentes por un tiempo, volvieron a encontrarse y ahora habían vuelto a ser tan inseparables como en el pasado.
Y aunque Killua sentía que la vida estaba sonriéndole pues con su hermana Alluka libre del jugo de sus padres, y el viviendo con su adorado mejor amigo lejos de su loca familia, había algo que le molestaba profundamente al heredero Zoldyck.
Y era que después de tantas aventuras y penurias que había pasado a lo largo de su vida, las que hacían que ya no pudiera imaginar un día sin que algo extraño pasara, creía firmemente que aún no había experimentado una de las facetas más importantes que todo joven de su edad anhela.
Y aunque se sintiera avergonzado de confesarlo aunque fuera a si mismo, estaba hablando de su primer beso y noviazgo. Solo tenía catorce años y ninguna chica había sido lo bastante importante para distraerlo con minucias como el amor y sus efectos, así que no sabia casi nada sobre cuando temas del corazón se trataba.
Pero la razón por la que ahora le tomaba cierta importancia a ese tema, era porque por fin el flechazo del amor lo había alcanzado, se reconocía enamorado por lo que había estado tratando de impresionar todos los días a su amor platónico, y decía platónico porque dudaba mucho que Retz sintiera algo por el.
Y nunca obtenía algún resultado ya que cada vez que intentaba algo todo salía mal o peor, y eso no le agradaba. Parecía que todo lo que atraía cuando estaba con ella era desgracia y mala suerte. Solo algunos de sus amigos más cercanos eran consciente de los sentimientos que tenía por la titiritera, y estos se sentían sumamente sorprendidos.
Especialmente por como había sido su primer encuentro, Retz y el se habían detestado casi de inmediato, debido a los celos de su parte, porque Killua había pensado que Retz estaba tratado de quitarle a Gon y no estaba dispuesto a perder a su mejor amigo.
Pero después del tiempo que convivieron buscando los ojos de Kurapika y la traición de Retz a Omokage para ayudarlos al final, Killua simplemente no podía dejar que se suicidará y ya. Y algo le decía que su destino había quedado sellado al momento de salvarla del fuego.
Retz había estado molesta al principio pero luego le agradeció. Poco después comenzó a formar parte de su grupo de amigos mediante Gon, siendo bien recibida por los demás. Y mientras pasaban los días, sus peleas, confrontaciones y discusiones...Killua había quedado cautivado por la llama ardiente que brillaba con fuerza en el interior de Retz que contrastaba con su apariencia frágil y delicada.
La quería, era su primer amor y le dolía no ser correspondido. Pero no todos podían tener tanta suerte como Gon que ya había encontrado a su alma gemela de la que no se separaba en ningún momento, una simpática pelinegra de vivaces ojos morados.
Misaki lo amaba y él se alegraba por su amigo, pero por una parte sentía algo de envidia y celos de su felicidad, lo que lo hacia sentir mal pero no podía evitarlo especialmente porque sabía que Retz guardaba sentimientos románticos por Gon.
Pero sus pensamientos fueron interrumpidos en ese momento cuando el despertador en forma de oso al lado de la cama del Freecss sonó emitiendo una pegajosa canción ochentera, el pelinegro hizo una mueca abriendo perezosamente sus ojos avellana, para luego sonreír enormemente.
-¡Hoy es el día!-Grito felizmente Gon saltando de la cama cayendo bruscamente al suelo. Acción repentina que sorprendió al Zoldyck que parpadeo sorprendido mientras veía como Gon se vestía apresuradamente luchando para ponerse la ropa.
-¿No crees que estas exagerando?-Pregunto Killua acostándose nuevamente sobre la almohada de su cama mirando de forma aburrida a su amigo. Este se ponía los pantalones sentado en el suelo.
-Perdón Killua. Pero hoy es el día, no puedo estar más emocionado-Comento Gon con un brillo especial en los ojos. Hoy tendría una cita con Misaki y no podía estar más contento por eso. Pero más le valía llegar a tiempo o sino de seguro no la contaría -¡Listo!-Exclamo el moreno una vez hubo ganado la batalla por vestirse -Tenemos que volar o se nos hará tarde-Dijo apresurado.
-Querrás decir que tu tendrás que volar o se te hará tarde-Corrigió Killua -Tengo planes que hacer hoy-Dijo para ahorrar cualquier explicación.
-Nos encontraremos con Misaki en la exposición espacial que está en la ciudad, talvez invite a Kurapika para que se interese un poco más por el espacio y después podríamos ir al cine, estrenaron una nueva película...Mmm...no sé como se llama ¡Pero es buena! e ir por unas hamburguesas, a Misaki le gustan…-Gon hablaba seguidamente sin pararse respirar ignorando lo que había dicho Killua por completo, cosa que irrito al albino.
Cuando Gon se fijo en la mirada que el Zoldyck le dirigía supo lo que le deparaba. Con grandes reflejos el Freecss corrió por la habitación esquivando los objetos que le lanzaba su compañero. Transcurrido un tiempo, y después de que el Zoldyck se calmará luego de por fin haberle acertado en la cabeza al pelinegro con un porta retratos, Killua hablo.
-Parece que las cosas nunca cambian-Comento el albino. Cosa que saco una sonrisa en el Freecss mientras llevaba sus brazos detrás de la cabeza. Killua suspiró -No podré acompañarte hoy, tengo que hacer algunas cosas, perdón-Se disculpo el Zoldyck.
-¿Porqué no lo mencionaste antes?-Indico Gon con una sonrisa inocente a lo que Killua frunció el ceño -No te preocupes. Más tiempo con Misaki al fin y al cabo-Comento contento alzando las manos en ademán despreocupado.
-¡Pero si te lo mencione!-Exclamo Killua irritado -Además haría mal tercio-Opino el ojiazul.
-¿Qué? ¿Pero porqué?-Pregunto confundido Gon -Si Misaki y yo te adoramos-Dijo ladeando la cabeza sin entender.
-Eso es algo de parejas, invitar a un tercero es extraño, y no creo que sea normal-Comento Killua recordando las veces en las que Gon lo arrastro a sus citas. Citas en las que Misaki le lanzaba malas miradas todo el tiempo.
-A mi me parece normal, siempre nos divertimos-Dijo Gon sin comprender que tenía de malo o raro que un chico llevará a su mejor amigo a las citas privadas con su novia, de verdad no lo entendía, Oh bueno talvez estaba ignorando algo.
-Solo los novios deben salir a citas-Explico Killua haciendo pensar a Gon quién se colocó en posición pensativa, sujetando su mentón.
-Bueno quizás si tienes el valor de invitar a Retz, vayamos los cuatro a una...¿Como se dice?...¡Así una cita doble!-Exclamo alegremente alzando el índice.
-¿Qué?-Cuestiono el peliblanco sin embargo, su amigo ya se había ido para ese momento, ya que al parecer se le hacía tarde para su cita. Killua suspiró para luego levantarse y dirigirse hacia su armario buscando entre los cajones una muda de ropa para reemplazar la pijama que llevaba puesta.
Unos pocos minutos después el Zoldyck caminaba por las largas calles de la ciudad con las manos en los bolsillos arrastrando los pies y pateando una que otra roca que se atreviera atravesarse en su camino. Una vez hubo llegado a su destino alzo la mirada observando las tiendas que conformaban los locales de aquella calle en particular.
había mucha gente circulando a ese hora de la mañana. Al parecer ese lugar era muy demandado por los clientes, con razón Gon se había apresurado en salir. A travesó la multitud suspirando profundamente cuando alguien lo pisaba o lo empujaba sin querer, buscando paciencia de donde no la tenía.
Luego de unos minutos pudo divisar a lo lejos una larga cabellera rubia, trago un tanto nervioso para luego dirigir sus pasos más cerca del lugar y hay pudo verla con más detenimiento. Retz vestía con una camiseta blanca de manga corta cubierta por un hoverol de color azul marino al igual que su pantalón.
Llevaba guantes azules en sus manos y traía zapatillas amarillas, pero a diferencia de otras veces tenía su cabello suelto sin ningún adorno en el. Movía sus manos mientras controlaba hábilmente su pequeño títere en medio de las calles, haciendo un espectáculo.
La gente sorprendida le dejaba una buena cantidad de dinero al ver como podía mover la marioneta sin ningún tipo de problema haciendo un pequeño acto muy entretenido para todo aquel que pasará. Varios hombres, mujeres y niños lo contemplaban fascinados.
Killua se acerco a la multitud observando el acto de la pequeña marioneta controlada por Retz, moviéndose con gracia y elegancia, haciendo piruetas y malabares durante varios minutos hasta que después de un salto final hizo una reverencia en señal de que el acto había terminado, la gente aplaudió, y la rubia sonrió satisfecha mientras su bolsa en el suelo era llenada con dinero.
-¡Muchas gracias a todos! ¡Espero verlos muy pronto y que hallan disfrutado del acto!-Agradeció Retz haciendo una reverencia imitando a la marioneta.
La multitud se disperso dejando ver a un único y solitario individuo aun firme en su lugar. Pero Retz no le presto atención, más interesada en revisar la bolsa que alzo del suelo, la cual se veía más llena que de costumbre. La rubia sonrió contenta.
-¡Qué bien! ¡Ganamos mucho dinero!-Dijo alegremente Retz dirigiéndose a su pequeño títere inanimado abrazándolo con un brazo.
-Hola Retz...-Escucho la rubia. Por lo que alzo la mirada curiosa hacia el frente encontrándose con los vivaces azules ojos del Zoldyck.
-Ah...hola Killua-Saludo ella extrañada de verlo -¿Qué haces por aquí?-Pregunto guardando el dinero en su morral.
-Yo bueno...yo...-El peliblando se quedo en blanco sin saber que decir, sintiéndose más nervioso al tener la mirada de Retz sobre el, se sonrojo sin querer y desvió su mirada carraspeando -Nada en particular-Dijo fingiendo indiferencia.
-Mmm...bueno-Respondió ella algo incomoda alzándose de hombros, no muy acostumbrada a entablar una conversación civilizada con el Zoldyck sin la presencia de Gon que relajara el ambiente -Espero que hallas disfrutado del espectáculo. Nos vemos-Se despidió Retz pasando al lado de Killua, llevando su marioneta entre sus brazos.
-¡Espera!-Grito Killua aferrándose a la muñeca de Retz quién lo miro sorprendida por su reacción tan impulsiva. El peliblando se dio cuenta de que su acción causo la reacción indeseada y la soltó rápidamente -Yo...lo lamento...-Se disculpo llevando una mano detrás de su cabeza.
-Esta bien, no importa-Dijo Retz suavemente sintiéndose un poco cohibida por la forma extraña en la que se estaba comportando Zoldyck, últimamente siempre se comportaba así cuando estaba con ella y eso la incomodaba -¿Como esta Gon?-Pregunto la titiritera abriendo otro tema de conversación mientras abrazaba fuertemente el muñeco contra su pecho.
-Bien. Hoy fue a una cita con Misaki-Respondió Killua automáticamente sin mucho interés.
-Oh...ya veo-Dijo Retz sintiendo un leve dolor en su pecho al saber al pelinegro feliz al lado de otra persona. Con el tiempo ella y Gon se habían hecho más cercanos, sin embargo siempre la terminaba dejando cuando cierta chica de ojos violetas se acercaba a ellos.
A ella le agradaba Misaki de cierta manera, aunque se sentía molesta cada que interfería en su conversación cuando ambos empezaban a tener química y el chico se comenzaba a interesar en los mismos temas que ella.
Se sentía muy sola. No tenía familia. Sus padres habían muerto hace mucho tiempo ya, tanto que ni siquiera recordaba sus rostros y su hermano Omokage había muerto hace casi tres años. Y para empeorarlo ella nunca fue buena para hacer amigos, la consideraban rara, aunque ella no le tomaba mucha importancia.
Para su suerte ella término por conocer a Gon con quién entablo rápidamente por primera vez una amistad de verdad, el Freecss era un chico atlético, rústico y agradable que siempre estaba en busca de aventura, le era imposible no quererlo.
El le presento a sus amigos y a decir verdad adaptarse al grupo de Gon fue difícil, ella pasaba tiempo con él y sus amigos. A pesar de que no tenían muchas cosas en común de las cuales hablar Gon la integraba con facilidad. El terco pelinegro había sido su primer amor y nadie podía negarle sentirse triste porque alguien lo alejará de ella.
Alzo la mirada observando el semblante de Killua que era muy similar al suyo propio, seguramente también le afectaba que Gon pasará cada vez más tiempo con Misaki porqué al igual que ella el Zoldyck no tenía muchos amigos propios.
Después de todo, había sido criado para ser un asesino a sangre fría sin sentimientos ni lazos de amistad, pero Gon lo había salvado de esa vida solitaria. No sabía mucho de la dinámica familiar de los Zoldyck pero podía notar fácilmente que Killua se sentía solo y más cuando Gon no estaba para suavizar esa sentimiento, seguramente el había pasado por muchas más cosas de las que podría llegar a imaginar.
había convivido lo suficiente con Killua como para concluir que no era sana la forma en la que el reaccionaba, seguramente por la clase de entorno hostil y macabro en la que se había criado, sintió pena por el. Normalmente lo evitaba y trataba de pasar el menor tiempo posible con el, pero talvez podía hacer una excepción en esta ocasión, solo esperaba no arrepentirse después de su decisión.
-Tengo algunas cosas que hacer hoy...si quieres puedes acompañarme. Claro, sino tienes nada más que hacer-Lo invito Retz, más por pena que por otra cosa. Killua la miro rotundamente sorprendido y no pudo evitar sonrojarse ante la idea de estar a solas con ella.
-¡Si!...Digo...eh...Si, como sea-Dijo el albino tratando de fingir indiferencia. Retz le sonrió aumentando su sonrojo.
-Bueno vamos-Dijo ella dándose la media vuelta y comenzando a caminar seguida por un sonrojado Zoldyck con las manos en los bolsillos. Caminaron por las congestionadas calles pasando por el frente de varios establecimientos, Killua la seguía un poco atontado sin importarle exactamente a donde se dirigían.
En un momento pasaron enfrente de un local que capto la atención de Retz, por lo que se detuvo momentáneamente a ver a través del cristal de la ventana, Killua se detuvo a su lado y observo con leve curiosidad lo que tanto le había llamado la atención a la chica para mirar la vitrina de exhibición con tanta emoción.
Sus claros ojos azules siguieron los de ella, observando que Retz veía fijamente un vestido muy elegante y bastante costoso para las personas promedio, vistiendo uno de los maniquís. La rubia tenía una sonrisa plasmada en su rostro mientras lo observada.
-Ese vestido es muy hermoso, espero poder comprarlo pronto-Comento Retz con los ojos puestos sobre dicho objeto -Bueno claro, si todos los días son como hoy claro-Dijo palpando su bolsa llena de dinero. Killua hizo una mueca no muy seguro en si debía hablar o no.
-Si quieres...te lo puedo comprar...-Murmuro el Zoldyck, Retz volteo a verlo rápidamente con mucha sorpresa. Y a él le pareció que consideraba seriamente su oferta, pero luego sacudió la cabeza y negó.
-Descuida, esta bien. Prefiero ganarme las cosas con mi propio esfuerzo así valen la pena-Respondió Retz para luego alejarse del vidrio y seguir caminando.
Killua miro una vez más el vestido para luego seguirla. Al final llegaron a una zona residencial, entraron a un edificio y subieron unas escaleras hasta llegar a una puerta para la que Retz saco una llave para abrirla.
Entró y luego invito al Zoldyck a pasar también, Killua camino hasta quedar parado con las manos en los bolsillos en la sala del pequeño apartamento, Retz le índico que esperará un momento mientras entraba a su habitación. El albino inspeccionó con la mirada el hogar de la rubia, pues era la primera vez que era invitado.
No había retratos ni nada que demostrará sus conexiones familiares, pero aun así el apartamento estaba decorado con imágenes naturales y patrones, en una esquina de la habitación había algunos prototipos de marionetas por hacer. Luego noto un televisor de buen tamaño con un reproductor de video juegos conectado a el, con curiosidad se sentó enfrente y lo encendió.
El juego trataba sobre luchas, elegías un avatar y peleabas contra otro, luego de cierto número de victorias te convertías en el ganador, tomo el control revisando los puntajes y para su sorpresa leyó:
PUNTUACIÓN MÁS ALTA
1- GON: 2.548.800 pts
Sus ojos se abrieron ligeramente ante esto, al parecer su amigo ya había ido a la casa de Retz en más de una ocasión, y no pudo evitar que las llamas de la envidia ardieran dentro de el. Tomo con firmeza el control y miro la pantalla antes de pulsar ''Play''
Retz salio de su cuarto recién bañada y con una nueva muda de ropa, un vestido melocotón con toques turquesa a los bordes que traía un poco más abajo de la rodilla, acompañado de medias blancas largas y zapatos negros, trayendo el cabello suelto nuevamente con un moño a juego con el vestido. Cuando busco con la mirada a Killua, lo encontró sentado jugando muy entretenido con su Ninteendo G3.
Sonrió levemente y se poso a su lado tomando el otro control pulsando ''Pausa'' Killua inmediatamente la miro irritado debido a su repentina interrupción, pero todo rastro alguno de disgusto se esfumo al ver la forma tan adorable en que la chica estaba vestida.
Parecía una muñequita de porcelana, del mismo tipo de las que recibirías un muy buen manotazo para no volver a tocarlas y así evitar dañarlas. Sin poder evitarlo un potente sonrojo se apodero de sus pálidas mejillas. Pero para su suerte la rubia no pareció notarlo.
-No es justo que juegues tu solo-Dijo Retz sonriendo mientras con el control seleccionaba la opción multi-jugadores. Killua se sorprendió un poco pero luego se alegro de saber que ella quería jugar con el y así comenzaron una buena partida de video juegos -No creas que seré amable contigo, soy muy buena en esto-Advirtió Retz. Killua sonrió.
-Lo mismo digo. Estas frente al jugador número uno de Ninteendo, si creías que Gon era bueno, entonces ahora estas frente al rey-Comento el Zoldyck haciendo reír a la rubia.
Killua y Retz llevaban dos horas de video juegos, ya habían perdido la noción del tiempo, tiempo en el cual ambos lograron congeniar, lo que era un logró fantástico para Killua. El tiempo pudo haber seguido pasando sin que ellos lo notarán, de no ser por el repentino bajón de luz que apago la consola y la desconectó.
-¡Maldita luz!-Exclamó Killua.
-No importa-Murmuró Retz levantándose para desconectar el Ninteendo.
-¡Pero estaba a punto de ganar!-Se quejo Killua haciendo un puchero.
-¡¿Qué dices?! ¡Si yo era quién estaba a punto de ganarte!-Contradijo Retz.
-Si claro, con menos de la mitad de vida, seguro-Dijo con sarcasmo el Zoldyck provocando que la chica le sacara la lengua en un infantil gesto.
Killua sonrió contento al ver que el ambiente tenso que normalmente había entre ambos comenzaba a disiparse. De pronto el bolsillo del Zoldyck vibro, rápidamente saco su celular que indicaba que le había llegado un mensaje. Lo abrió y leyó:
Gon:
"Killua ¿Dónde estás? Estas desaparecido desde la mañana.
Ya termino mi cita con Misaki, te perdiste de la diversión, aquí te anexó unas fotos, míralas"
Y ciertamente envío tres fotos, una era de él junto a Misaki, en la entrada de un cine, Gon tenía cara aterrorizada frente al gran cartel que decía ''Horror City''. La segunda foto se veía a Gon intentando devorar una gigantesca hamburguesa.
Mientras Misaki le daba pequeños golpes por la espalda como temiendo que se ahogara. Y la tercera foto se podía ver a Gon y a Misaki con cascos espaciales en medio de una convención. Killua no pudo contener una sonrisa ante las imágenes.
-¿Qué ves?-Pregunto Retz curiosa, Killua simplemente alzo el celular para que la rubia pudiera ver las fotos, los ojos de la titiritera se abrieron con sorpresa.
Para luego tomar el teléfono y acercarlo más hacia si para ver mejor las imágenes, Killua sintió como su mano era jalada con una fuerza tal que el término encima de Retz en cuestión de segundos. Cosa que sonrojo a ambos, sin embargo el se sentía bien así.
Después de unos minutos en esa posición, sin que ninguno de los dos se atreviera a moverse. Retz se permitió detallar mejor a Killua, este la contemplo con una mirada intensa causando un leve sonrojo en ella, su corazón se aceleraba a la par que los pensamientos sobre el Zoldyck volaban dentro de ella. "Es lindo" fue lo que paso por su mente, sintiendo un extraño calor en su pecho.
"Se ve tan hermosa" Pensó Killua "Ella es increíble" Estos fueron uno de los tantos pensamientos que cruzaban por su mente. Los sentimientos que llevaba acumulando desde hace tiempo se arremolinaron en su pecho, queriendo que actuará impulsivamente. El sentimiento era tal y el momento tan perfecto que no pudo contenerse, poco a poco fue acercando sus labios a los de la chica.
Su respiración se cortaba, estaba tan cerca de su rostro, su corazón latía a mil y su rostro ardía como nunca. Ella se había imagino que su primer beso se lo darían en un lugar muy romántico y propicio, nunca se imaginó que sería en el piso de su departamento.
Pero por extraño que pareciera eso no le importo, el era momento perfecto para ella, su mente estaba tan adormecida que tampoco le importo que sería besada por el Zoldyck con el que tan mal se había llevado en el pasado, solo importaba ese momento.
Killua acerco su rostro al de ella lentamente estaba cerca de rozar sus labios con los de su Retz, llevando una mano para acariciar los cabellos dorados tan hermosos que poseía la chica cuando….
-¡Hermano el día esta hermoso! ¿Quieres salir?-Pregunto Alluka pero no obtuvo respuesta de inmediato. Killua estaba adsorbo en sus pensamientos mirando al techo de la habitación.
-¿Ah?-Pregunto totalmente distraído el albino. Alluka hizo una mueca preocupada.
-Hermano ¿te sientes bien?-Pregunto la chica acercándose a el.
-Si, descuida estoy bien-Dijo Killua tratando de embozar una sonrisa. Pero para la chica era algo más que evidente que algo le pasaba a su hermano.
-Puedes decirme lo que te sucede hermano, confía en mi-Aseguro Alluka dándole una mirada comprensiva.
-¿De que hablas? Si no me pasa nada-Negó el Zoldyck desviando la mirada. Alluka frunció el ceño e inflo las mejillas.
-Hermano, te conozco y hay algo que te esta molestando. Dime, podría ayudarte ¿O es que acaso no confías en mi?-Pregunto haciendo ojitos de perrito. Killua suspiró.
-No es que no confié en ti es solo que...es un asunto complicado-Dijo Killua murmurando lo ultimo con un sonrojo en las mejillas. Alluka noto eso de inmediato y grito emocionada.
-¡No lo puedo creer! ¡Es Retz ¿verdad?! ¡¿Qué sucedió?! ¡¿Te le declaraste?! ¡¿La besaste?! ¡Cuéntamelo todo!-Grito emocionada la Zoldyck. Killua se encogió en su lugar. Volvió a sus recuerdos sobre ese suceso, para responder a las preguntas de su emocionada hermana.
*****Flash Back*****
Killua acerco su rostro al suyo estaba cerca de rozar sus labios con los de su Retz, llevando una mano para acariciar los cabellos dorados tan hermosos que poseía la chica cuando….paso sus dedos peinando los rizos de su cabellera topándose con un nudo en su cabello recién lavado dándole un buen jalón de pelo sin querer.
-¡Ay! Eso dolió-Dijo Retz en un chillido mientras se reincorporaba soltándose del agarre del chico. El rostro de Killua se lleno de pena y vergüenza, sus mejillas estaban sonrojadas a más no poder y la sensación de que había echado a perder el momento era latente.
Retz lo miro fijamente a los ojos, algo apenada e incomoda por la situación, en ese momento Killua deseo que se lo tragará la tierra. He hizo lo único lógico que le quedaba por hacer en ese momento se levanto del suelo y salio corriendo del departamento como alma que lleva el diablo.
*****Flash Back*****
-¡Dios mío ¿Le jalaste el cabello?! Hermano qué salvaje eres-Acuso Alluka viéndolo incriminatoríamente.
-¡Fue un accidente!-Protesto Killua con las mejillas rojas de vergüenza. Alluka negó con la cabeza.
-Hermano eres tu peor enemigo, te saboteas a ti mismo-Comento Alluka, su hermano en verdad necesitaba mucha ayuda y ayuda urgente, Killua verdaderamente era una piedra cuando de temas románticos y de pareja se trataba.
Y era su deber como hermana ayudarlo, ¿Pero como lograr que los sentimientos de su penoso hermano llegarán hasta Retz? ¡Una cita! ¡Si! ¡Ese era el empujón que necesitaba para conquistar de una vez a su enamorada!
-¿Me dejarás ayudarte?-Pregunto Alluka. En cambio Killua pudo ver en la cara de su hermana una sonrisa calculadora. Era la misma que el hacia cuando estaba maquinando algo.
-No losé-Respondió dudoso el Zoldyck mayor -¿Qué tan experta eres en chicas?-Cuestiono Killua asombrado a su hermana ante tal pregunta. Acción que la llevo a arquear una ceja.
-Hermano...me ofendes-Comento Alluka con cierto enojo -Bueno...no soy muy experta en esos temas-Respondió sonriente -Pero si se algo. Si esa chica te gusta deberías hablar con ella e invitarla a una cita-Aconsejo. El rostro de Killua palideció ante el pensamiento de tener que ver a Retz después de la vergonzosa situación por la que habían pasado antes.
Pero ¿Cómo podía hacer algo como eso? Las cosas del corazón nunca fueron algo que se le diera naturalmente, es más, nunca había pensado en temas románticos o de pareja antes de conocer a Retz, aunque no es como si fuera un tema extraño y desconocido.
¿Pero que pensaba? Si lo era para el, ¿Y si le parecía tonto? ¿Y si era muy obvio? ¿Qué tal si lo rechazaba y ya no volvía a hablar con el? No es que le importe pero… ¿A quién quería engañar? ¡Claro que le importaba y mucho!
Alluka noto que el rostro de su hermano expresaba preocupación y dudas. Negó con la cabeza.
-No te preocupes. De que acepte la cita me encargo yo. Tu asegurate de verte bien y no arruinarlo otra vez ¿si?-Dijo Alluka. En otras circunstancias Killua hubiera rechazado ese tipo de ayuda pero la verdad es que estaba desesperado así que suspiró y miro a su hermanita.
-¿Qué planeas hacer?-Pregunto Killua encogiéndose de hombros, aún con dudas.
-La haré ver todas tus cualidades, virtudes y que eres alguien que vale la pena tratar-Indico Alluka -¿Entendido?-Pregunto.
-Algo-Respondió Killua rascándose la cabeza inseguro -Pero ¿Y si no funciona? Qué tal si...-Killua fue interrumpido.
-Hermano, son ese tipo de pensamientos los que te detienen-Negó Alluka -Se valiente y apegate al plan-Dijo la Zoldyck.
-¿Qué plan?-Pregunto Killua alzando una ceja.
-¿Como que qué plan? El plan que yo voy a elaborar con la colaboración de Gon-Explico Alluka alzando el dedo índice con una sonrisa en su rostro.
-¿Qué tiene que ver Gon con esto? ¿En que podrías ayudar?-Pregunto Killua dudando de las habilidades de Gon cuando de citas se trataba.
-El tiene novia y tu no ¿No crees que es suficiente?-Opino Alluka callando cualquier queja de parte de su hermano.
-¡Por fin!-Grito Gon. Feliz de que su amigo al fin se hubiera animado a hacer algo que tendría que haber hecho hace ya mucho tiempo. Después de todo llevaba casi tres años amando a Retz en secreto -Nada puede salir nada mal. Alluka y yo te ayudaremos a pasar una tarde perfecta con Retz. Si te sientes inseguro o tienes dudas, no dudes en preguntar-Aseguro Gon.
-¿Estas seguro que puedes con esto?-Pregunto Killua inseguro.
-Pero claro que sí Killua. Como tu mejor amigo debo de asegurarme de que seas feliz, además soy todo un experto en el amor-Aseguro Gon alzando el pulgar.
-No puedo esperar para cuando mi hermanito de su primer beso-Dijo Alluka de manera pícara causando un leve sonrojo en Killua, cosa que no pasó por alto Gon.
-¡No incomodes a Killua!-Exclamo el pelinegro -No queremos que se arrepienta y huya nuevamente-Dijo Gon.
-No era necesario recordar eso Gon-Comento Killua rascándose la cabeza con un poco de incomodidad.
-Bueno ahora hay que llamar a Retz para que Killua la invite a salir-Comento Alluka con emoción.
Un buen rato después. El Zoldyck mayor no supo cuando ni como Alluka apoyada de Gon habían logrado convencerlo de llamar al teléfono de Retz, pero lo que si sabia era que en cuanto marco el número inmediatamente se arrepintió.
-¿Diga?-La voz de Retz sonó desde el otro lado de la línea. Killua abrió la boca pero no salió ninguna palabra solo murmullos inhentendibles y colgó.
-¿Pero qué haces?-Preguntaron Gon y Alluka al mismo tiempo.
-No puedo-Dijo Killua sentía mucho nerviosismo como para ser capaz de hablarle. De repente el sonido de tono de llamada del teléfono hizo saltar a Killua, Retz estaba llamando.
-¡Vamos contesta!-Animo Gon. Killua tomo mucho aire llenándose de valor.
-No puedo-Negó repentinamente haciendo suspirar a los otros.
-¡Oh Por favor!-Grito Alluka arrebatándole el teléfono de las manos a su hermano y pulso el botón verde de la pantalla -Halo-Dijo.
-¿Alluka…?-Pregunto Retz reconociendo la voz-¿Tu me estabas llamando?-Pregunto.
-En realidad no, fue mi hermano pero se puso nervioso y no supo que decirte-Explico Alluka. Y Killua deseo nuevamente que la tierra se lo tragará y no lo dejará salir nunca más.
-Ah...¿en cerio? En realidad no veo a Killua desde hace unos días ¿Esta bien?-Pregunto Retz.
-Si. Perdona al tímido de mi hermano por favor-Se disculpo Alluka. Después de un rato ambas chicas platicaban como si fueran las mejores amigas.
Y en ese tiempo Alluka no hacía más que avergonzar a Killua diciéndole a Retz el gran hermano que era, en algunos momentos incluso la Zoldyck se dirigía a la rubia como ''cuñada'' y Killua no sabía como hacer callar a su hermana.
-Bueno Retz ¿No te gustaría salir hoy con mi hermanito?-Pregunto Alluka y eso fue mucho para Killua se levanto para arrebatarle el teléfono pero Gon también lo hizo, eso sí, solo para tirarse encima del albino.
-¿¡Gon qué haces?!-Grité Killua confundido.
-¡Lo siento Killua!-Respondió Gon, Killua intento moverse pero el pelinegro volvió a pedir perdón, esta vez por hacerle una llave que no le permitía moverme.
-Bueno yo...no sé-Fue la respuesta de Retz desde el otro lado de la línea.
-Vamos, mi hermano es increíble, inteligente, fuerte, rico y sin mencionar guapo-Insistió Alluka -Además también irán Gon, Kurapika y su novia, sería como una salida de amigos-Mintió descaradamente la Zoldyck.
-¿Gon va a estar a hay?...Bueno supongo que si. Si voy-Aseguro Retz.
Alluka sonrió triunfante -Bueno a las tres en el centro ¿Esta bien?-Pregunto la pelinegra.
-Si, nos vemos hay-Dijo Retz luego se despidieron y colgaron.
-¡Ves hermano no era tan difícil!-Dijo Alluka mientras Gon lo soltaba.
-Nunca había sentido tanta vergüenza en toda mi vida-Dijo Killua con las mejillas levemente sonrojadas.
-No exageres. Ahora tienes una cita con Retz, animo-Dijo Alluka alegremente.
-Pero la llevaste hay a través de engaños. No es justo-Reprocho el Zoldyck.
-Bueno una cita es una cita-Dijo Alluka alzándose de hombros.
-Saldrás con la chica de tus sueños y además nosotros te ayudaremos. Todo saldrá super duper-Aseguro Gon alzando el pulgar.
-Si, bueno...gracias a los dos supongo-Dijo Killua no muy seguro.
-De nada. Ahora tenemos que vestirte adecuadamente para tu cita-Dijo Alluka para luego llevar a su hermano al cuarto tomándolo del brazo siendo ambos seguidos de cerca por Gon quién iba alistando una cámara.
-Nuestro Killua está creciendo-Dijo Gon con emoción pero antes de que pudiera entrar junto con ellos Alluka le pidió que esperará afuera. Ya dentro de la habitación, Killua casi se muere de un ataque al ver la ropa con la que su hermana quería que saliera.
-¿Y qué te parece?-Preguntó Alluka luciendo una dulce sonrisa. Killua no tenía ni palabras, frente a él en la cama yacía un conjunto de prendas que parecían hechas por el mismo diablo para humillar a la persona que fuera lo suficientemente estúpida para usarlas.
El inusual atuendo constaba de una camisa de manga larga amarillo pollito con estampados de palmeras, pantalones cortos color café fuerte que además tenían una gruesos tirantes llenos de esferas lanudas a lo largo de estos, los zapatos -si es que se les podía llamar así- eran enormes y de color verde neón chillón con unas horrendas cintas rojas, ya para terminar con la tortura había un gorrito amarillo eléctrico.
Las palabras apenas y eran suficientes para concebir el horror que los ojos de Killua avistaban, no creía que alguien podría tener tan pésimo gusto en ropa, de solo ver la sonriente cara de su hermana se preguntó si no sería alguna especie de venganza por no haberla sacado antes de la mansión Zoldyck o algo así pues no era posible tanto horror junto.
-Estoy segura que con esta ropa llamarás la atención de Retz-Dijo Alluka segura de sus habilidades de modista.
Gon se encontraba indeciso ya que por un lado quería entrar, pero por otro lado no quería violar la privacidad de Alluka y mucho menos hacer enojar a Killua. De pronto la puerta se abrió y por ella salieron Killua y Alluka, el primero usando la ropa y la segunda muy sonriente.
Nada de los horrores que Gon había visto a lo largo de su vida lo preparó para lo que vio en ese momento, de solo ver esa ropa sintió que había perdido unos siete grados de visión, todo se volvía oscuro para Gon quién luchaba por mantenerse consciente ya que la ropa de Killua era tan horrible que no podía siquiera verlo.
-¡Mis ojos!-Gritó al fin Gon tirándose al suelo mientras se sujetaba sus globos oculares, los cuales estaban muy lastimados por el horror que habían presenciado.
-¿Qué pasa? ¿Es ropa fea?-Preguntó Alluka comenzando a sentir una opresión en el pecho de ver como Gon se retorcía en el suelo luego de ver el conjunto que había elegido.
Killua advirtiendo que su hermana podía ponerse a llorar rápidamente pateó a Gon haciendo que este se recompusiera del ataque visual que había recibido. Cuando Gon vio la cara de tristeza de Alluka se levantó rápidamente mientras se tallaba los ojos.
-¡No! ¡No! ¡No! ¡No es eso!-Se apresuró a decir Gon -Lo que pasa es que… ¡Se me metió una abeja en los ojos! ¡Si eso fue!-Explicó tratando de sonar convincente, Alluka lo miró con los ojos entrecerrados durante un momento sin creer mucho en las palabras del pelinegro.
-¿Y qué te parece la ropa entonces?-Preguntó Alluka mirando fija y seriamente a Gon quién comenzó a sudar nerviosamente.
Gon odiaba mentir, pero en esos momentos debía de poner en práctica uno de esos dichos que su tía siempre le decía de cuando niño: "No siempre es malo mentir", eso era lo que Gon debía de hacer, mentir, porque si no mentía posiblemente terminaría hiriendo a Alluka y eso sí que no le gustaría.
-Yo pienso que...¡Es fabulosa!-Mintió Gon colocando una falsa sonrisa muy convincente.
-¡Qué bien!-Celebro Alluka alegremente.
-¿Killua?-La chillona voz de Gon transmitida por el pequeño aparato llamo la atención del albino.
-¿Dime..?-Dijo Killua llevando una mano hasta el comunicador en su oído.
-Oh...nada. Solo estaba probando-Dijo Gon sonriendo. Una gotita apareció en la cabeza de Killua.
-Hermano, recuerda comportarte como un caballero, a nadie le gustan los maleducados-Dijo Alluka tomando el comunicador apartando a Gon.
-Si, si, losé-Asintió Killua con fastidio. Pues su hermana no había parado de repetirle eso desde que salió de la casa.
-Y no te pongas nervioso. Recuerda que las chicas no muerden-Acoto Gon quitándole el comunicador a la Zoldyck, pero luego penso mejor sus palabras -Bueno...supongo que si te pasas de la raya podría hacerlo o...también darte una patada en la entrepierna, Misaki una vez me dio una, verás estábamos...-El relato del pelinegro fue interrumpido bruscamente por Alluka.
-¡No estamos hablando sobre ti Gon! ¡Se trata de Killua!-Regaño la chica. Mientras por su parte el albino escuchaba la infantil pelea entre ambos pelinegros. Suspiró cuando a lo lejos pudo distinguir la figura de Retz aparecer entre la gente, caminando a través de la plaza. El Zoldyck se quedo paralizado.
El pálido rostro de Killua se volvió Rojo. Rojo violento. Muy rojo. Killua pudo visualizar a la perfección la belleza de la muchacha mientras caminaba, portaba un holgado vestido color crema que le llegaba hasta las rodillas, sandalias a juego y una diadema de color blanco que llevaba en la base de la cabeza.
Una pulsera en la mano izquierda y un sutil maquillaje que era complementado por sus mejillas ruborizadas. El albino sintió las mejillas acaloradas mientras sus ojos azules iván de arriba hacia abajo escaneando cada centímetro de la rubia.
-Chicos ya llego-Informo Killua parando la pelea entre ambos desde el otro lado del comunicador. Mientras veía como la chica paraba cerca de un árbol esperando, ya que no había notado su presencia, y una parte de el se alegro por eso.
-Pues...¿Qué esperas? ¿Una invitación? Ve y salúdala-Grito Alluka casi dejando sordo a su hermano.
Killua volvió a mirarla y se debatió si ir o no, pues los nervios que en un principio sentía. Los cuales penso que se disiparían solo se habían multiplicaron al ver lo bella que se lucía Retz con esa ropa tan casual.
Sumado al hecho que estaría ''solo'' con ella no le ayudaba en nada. ¿Y si se le olvidaba que decir? ¿Y si se quedaban en un silencio incomodo? ¿Y si él le resultaba aburrido? ¿Y si ella se iba al notar que no llegarían los otros? ¿Y si..? ¿Y si...? ¿Y SI?
Esos pensamientos cruzaron velozmente su mente, taladrando su cabeza y antes de que se diera cuenta ya estaba comenzando a retroceder, dando leves pasos hacia atrás de forma automática.
-No puedo. Me arrepentí-Admitió Killua. Gon y Alluka abrieron los ojos abruptamente ante la impresión de sus palabras.
-¿Piensas dejarla plantada?-Pregunto Alluka algo decepcionada por la cobardía de su hermano, pero luego Gon tomo el comunicador.
-¡Killua se hombre y ve a hablar con ella!-Grito el pelinegro sorprendiendo a ambos, pues el despreocupado pelinegro pocas veces era visto utilizando ese tono de voz serio y demandante.
Pero Gon ya estaba cansado de que su amigo se privará de la felicidad y el cariño que tanto se merecía a causa de sus estúpidos nervios. Retz era la mejor para él, ella sabría cuidar muy bien de su amigo, y sería una buena esposa y madre en un futuro. De eso estaba seguro.
Porqué el podría ser algo lento y torpe cuando cosas de amor se trataba, pero hasta el podía ver como esa chica era capaz de enfrentarse al malhumorado Zoldyck sin mostrar ni un rastro de miedo, le devolvía la misma mirada fiera y le hablaba con autoridad y firmeza demostrando un carácter fuerte y obstinado, al mismo tiempo que Killua dejaba relucir su mal genio.
Además de que ella mostraba una personalidad amable y paciente cuando veía al Zoldyck afectado por algo. No le cabían dudas de él porqué su mejor amigo se había enamorado de ella, Retz era simplemente la persona perfecta para el. Y estaba seguro de que serían una pareja bonita y muy feliz. Claro. Si su amigo se tragaba su miedo y actuaba.
-Killua, te daré un concejo y escúchame bien porqué siento que talvez nunca vuelva a decir algo como esto en toda mi vida-Dijo Gon tan seriamente que Killua se sintió incapaz de llevarle la contraria.
-El amor es la emoción más bella y pura que cualquiera podría sentir, pero pocos tienen la dicha de experimentarla ¿Y te digo porqué? Porqué el amor es como una bellísima flor, no solo hay que cuidarla con esmero durante toda la vida, sino que también para lograr adquirir el derecho de obtenerla hay que tener el suficiente coraje para ir a buscarla al borde de un precipicio. Así que amigo por favor actúa pronto... antes de que alguien más lo haga-Aconsejo Gon soltando el comunicador y esperando que sus palabras lograrán llegar hasta el Zoldyck.
Killua trago nerviosamente procesando las palabras de su compañero, palabras que habían sido muy profundas y que nunca penso escuchar de el. Luego miro a Retz, Gon tenía razón, la oportunidad de estar con ella no estaría disponible para toda la vida.
Lo que más deseaba era era ganar el corazón de esa chica que era la dueña del suyo, pero ahora comprendía que sino luchaba nunca lograría ganar, después de todo el que no arriesga tampoco gana. Tomo una gran bocanada de aire antes de caminar a paso firme hacia ella.
-¡Hola Retz!-Su voz salio como un grito mecánico e inmediatamente se avergonzó. La rubia volteo a verlo sorprendida.
-¿Killua...?-Pregunto Retz sin poder evitar verlo de arriba a abajo. Nunca en toda su vida había visto un atuendo tan feo y descombinado.
-¿Retz?-Pregunto Killua nervioso, tratando de captar su atención que a pesar de que sus ojos estaban fijos en el, parecía que su mente estaba en otro lugar. Al escuchar su nombre la rubia reaccionó.
-Ah...Hola Killua-Saludo cortésmente Retz tratando de formar una sonrisa y dejar de prestar atención al horrible conjunto.
-Hermano se cortés, ofrécele tu brazo o algo-Escucho la voz de Alluka. Killua asintió nervioso cosa que extraño a Retz.
-¿Vamos?-Dijo Killua ofreciéndole su brazo siguiendo al pie de la letra la sugerencia de su hermana. La titiritera lo penso por unos segundos pero luego acepto el gesto, sujetándose de su brazo.
-¡SI! ¡Mi discurso si le llego!-Celebro Gon gritando -¡No recuerdo lo que dije pero fue muy Cool! ¡Tengo que decirle Misaki! ¿Quién dice que no soy maduro ahora? ¡Eh!...¡Pero no va a creerme! ¡Alluka dime que me grabaste!-Grito Gon cerca del comunicador.
-¡No grites!-Se quejo Killua sintiendo sus oídos adoloridos por los gritos de su amigo. Retz lo miro confundida.
-Killua ¿Te sientes bien?-Pregunto mirándolo con algo de preocupación. El Zoldyck desvió la mirada avergonzado.
-No, digo si, claro ¿Porqué no lo estaría?-Respondió el albino inseguro.
Retz hizo una mueca decidiendo pasar por alto su forma de actuar. Primero venía con esa extraña ropa y ahora escuchaba voces, sinceramente comenzaba a preocuparse por la salud mental de Killua.
-¿Y Gon y los demás?-Pregunto Retz desviando el tema.
-Yo..bueno...yo...-Balbuceo Killua sin saber que responder.
-Dile que los veremos en la cafetería de la esquina, después le inventas algo y dices que no pudimos ir-Aconsejo Alluka. Killua sonrió ante esto.
-Nos encontraremos con ellos en la cafetería de hay-Dijo Killua señalando con su mano hacia el establecimiento, guiando a Retz hasta el lugar.
Una vez llegaron el Zoldyck le abrió la puerta cortésmente, lo que solo término asustando más a Retz por su rara forma de actuar hoy ¿Sería que Killua consumía sustancias y no estaba enterada? Tendría que preguntárselo a Gon más tarde.
Ambos tomaron haciento junto a la ventana. Era un lugar muy agradable de clase media, pero muy bonito y confortable. El camarero tomó la orden, era un chico joven aproximadamente dos años mayor que ellos. Luego que el chico se fue, ambos quedaron en un incomodo silencio. Killua comenzó a sudar frío.
-Pregúntale sobre sus pasatiempos-Aconsejo Alluka.
-A Retz le gusta leer, pregúntale sobre eso-Dijo Gon. Killua asintió.
-Ok. ¿Has leído algún libro nuevo últimamente?-Pregunto el albino mirándola. Retz se sorprendió un poco por la pregunta, pero aun así respondió.
-Si, en realidad acabo de terminar una muy bueno-Comento ella -¿Y tu lees mucho?-Pregunto Retz. Killua se encogió de hombros.
-En realidad nunca me ha interesado-Respondió sinceramente el Zoldyck.
-¿Entonces porqué me preguntas sobre eso?-Pregunto Retz arqueando una ceja confundida.
-A ti si te gusta-Respondió el albino con simpleza observando la mesa. Retz lo miro tiernamente, ante su inocente respuesta.
-Talvez deberías hacerlo. Podrías terminar gustándote-Le aconsejo la titiritera sonriéndole levemente. Killua sonrió.
-¿Y sobre que leías?-Se animo a preguntar Killua.
-Es de un autor nuevo-Comenzó Retz entrando en confianza -El libro viene de otro país. Se trata de un niño llamado que sufre acoso en la escuela y es maltratado por su madrastra. Así que toma un cuchillo del sótano de su padre y la apuñala hasta morir. Luego se suicida-Contó la rubia, y ahora que lo decía en voz alta el contenido del libro le resulto muy oscuro.
-Es realista, me gustaría leerlo-Comento Killua interesado para sorpresa de Retz quién sonrió contenta.
-Te lo puedo prestar si quieres-Ofreció la titiritera, a lo que Killua le devolvió la sonrisa.
Desde una oficina un hombre observaba la pantalla gigante frente a el, dividida en múltiples escenas. Illumi estaba feliz y no precisamente por haber terminado satisfactoriamente su más resiente trabajo de asesinato. Su hermano estaba interesado realmente en una chica y se alegraba por el. ¿Como lo sabía? Era obvio, lo mantenía vigilado las veinticuatro horas del día.
Y desde la pantalla observaba que estaba en una linda cafetería, con una hermosa rubia, las facciones de Killua estaban relajadas y en sus ojos se mostraba que disfrutaba, se miraba vivo. Sonrió ante tal pensamiento.
El camarero regreso con sus órdenes. Killua había pedido un helado ya que realmente no tenía mucha hambre mientras que Retz pidió una ración de dangos. Pero antes de que pudieran comenzar a comer el camarero repentinamente colocó un pastel de aspecto delicioso frente a Retz y ella lo miro curiosa.
-Disculpe-Hablo cortésmente la rubia -Yo no pedí esto-Aclaro Retz.
-Va por cuenta de la casa-Explico el camarero sonriendo gentilmente con un sutil sonrojo en las mejillas. Esa muestra de coquetería no le hizo ni un poco de gracia a Killua y no lo mató solo porque no tenía tiempo suficiente para ocultar el cuerpo del chico.
-¿No escuchaste? Ella no quiere el pastel. Llevatelo-Ordeno Killua con una mirada indescifrable en su pálido rostro. El camarero frunció el ceño.
-Yo no oí a la dama quejarse-Dijo el chico. Killua frunció el ceño.
-Pues yo te digo que te lo lleves-Dijo el Zoldyck.
-No, si ella no me lo dice-Dijo el camarero retándolo con la mirada. Las pupilas en los ojos de Killua se volvieron pequeñas dándole un aura aterrador.
-Hermano, calmate. Estas en una cafetería ¿Qué crees que pensará Retz si actúas como un animal frente a ella?-Escucho la voz de Alluka advertirle, así que respiró profundamente para calmarse. Retz por su parte estaba confundida por la forma de actuar de ambos chicos.
-Killua, sino quieres que Retz coma del pastel de ese muchacho, entonces dale de comer de tu helado, así no querrá comer más-Aconsejo Gon sintiéndose muy listo. Killua asintió, agarró la cuchara tomando una buena porción de helado de vainilla.
-Toma Retz come-Dijo el Zoldyck poniendo la cuchara frente al rostro de la chica. La rubia lo miro con sorpresa.
-¿Qué?-Pregunto Retz sorprendida y confundida ladeando la cabeza.
-Ella no quiere. Déjala-Dijo el camarero. Killua frunció el ceño.
-¡Tú callate!-Grito molesto el albino -¡Retz prueba!-Exclamo mirándola.
-Pero Killua yo...-Decía Retz siendo callada abruptamente cuando el Zoldyck sin pensarlo dos veces metió una cucharada repleta de helado en su boca.
Killua sonrió victorioso cuando Retz trago el helado soltando la cuchara, mientras miraba con superioridad al camarero. Pero repentinamente Retz comenzó a toser y ambos la miraron con intriga antes de que esta saliera corriendo al baño del restaurante. Killua parpadeo un par de veces antes de levantarse apresurado yendo detrás de ella.
-¡Retz! ¡¿Te encuentras bien?!-Pregunto golpeando la puerta del baño de las mujeres, sin respuesta, volvió a golpear esta vez con algo más de fuerza, lo que no se espero fue que la puerta cediera bajo el peso de su fuerza.
Retz que se encontraba enfrente del espejo de baño pego un leve brinco cuando la puerta se derrumbo poco después de que ella había entrado y junto a ella Killua. Ella parpadeo sorprendida mientras las demás mujeres en el baño salían corriendo ante la inesperada irrupción, pasando al lado del Zoldyck que se levanto presuroso.
Contrario a lo que el espero, Retz lo ignoro y comenzó a enjuagar su rostro en el lavamanos del lugar. Killua la miro curioso mientras se acercaba a ella, quedando a su lado observando con atención como la rubia lavaba con esmero su delicado rostro. Luego de un par de minutos Retz se giro hacia el reprochándole con la mirada. Killua se sorprendió cuando vio que tenía tanto la nariz como las mejillas fuertemente coloradas.
-¿Estas bien?-Se animo a preguntar el albino.
-Eres un bruto brusco. Si quieres que alguien pruebe algo no tienes porque metérselo de lleno en la boca-Le reprocho Retz con molestia en su voz. Killua llevo una mano a su cabeza avergonzado.
-Pero...¿porqué corriste al baño?-Cuestiono el con curiosidad.
-Soy alérgica a la canela y el helado que tu compraste tenía una capa de canela sobre el-Explicó Retz mientras tomaba una toalla del baño y secaba su rostro. Killua frunció el ceño, insultando a Gon en sus pensamientos, y casi pareció como si el pelinegro le hubiera leído la mente porque inmediatamente escucho su voz.
-¡Lo lamento! ¡Lo olvide! ¡¿Además como iba yo a saber que justamente pediste un helado con canela?! ¡Tu tienes la mitad de la culpa!-Se excuso Gon rápidamente. El ceño de Killua solo se frunció más.
-Killua ¿los demás ya vienen?-Pregunto Retz tranquilamente cambiando de tema mientras se volvía hacia el.
-¿Eh?...¡Oh si! Pero se les hizo tarde, dijeron que los viéramos en el cine-Mintió Killua colocando una sonrisa. Retz lo miro con duda.
-¿Y puedo saber como sabes eso? ¿Acaso te comunicas con ellos telepática mente? Porque no te he visto hablando con ellos por tu teléfono-Dijo Retz mirándolo desconfiada.
Una gotita apareció en la cabeza de Killua ante la lógica de ella, pasaron una minutos en silencio mientras intentaba pensar que responderle cuando repentinamente sonó su teléfono. Curioso lo reviso, sonrió y luego se lo enseño a ella.
Killua nos retrasamos, lo lamento. Veamos en el cine
-Gon-
Retz abrió los ojos ligeramente ante la evidencia suspiró y asintió. Killua sonrió victorioso. Una vez en el Cine, la rubia se encontraba algo irritada por haber tenido que venir a perder el tiempo en aquel lugar. No solo se sentía incomoda en la presencia de Killua, sino que no había podido ver a Gon ni a Kurapika y su novia.
Es más, estaba comenzando a dudar si es que en verdad llegarían. Observo los boletos para la película que tenía en sus manos y luego dirigió su vista hacia donde se encontraba Killua comprando algunas sodas y palomitas. Soltó un suspiro, ya comenzaba a querer regresar a su casa, se sentía incomoda pasando tiempo a solas con el Zoldyck.
Miro las demás personas que había en la gran sala, nunca imagino ver a Killua en un lugar tan concurrido, sin que este tuviera la intención de hacer algún desastre, o al menos eso había sido lo que le había dicho Gon, según el pelinegro al Zoldyck le incomodaba estar rodeado de gente, especialmente si no los conocía.
Observo la espalda de Killua, si eso era cierto entonces significaba que estaba haciendo un gran esfuerzo por estar hay. Quizás se estaba esforzando en convivir con su persona tanto como lo hacia ella. En ese momento un par de niños pasaron corriendo frente a ella, dándose empujones entre ellos, lo que provoco que uno de ellos terminará por caer al suelo.
Killua había terminado de comprar lo que comerían en la sala de cine. Se volteo sujetando la bandeja en la mano derecha, la cual traía las palomitas y una soda. Mientras que con su otra mano tenía otra soda. Sus ojos azules se abrieron con curiosidad y sorpresa al ver como Retz ayudaba a un niño pequeño a levantarse del suelo. Alzo los cejas con intriga observando la escena.
-¿Te encuentras bien? Dime dónde te duele-Dijo Retz con dulzura agachada a la altura del niño. El pequeño de oscuros cabellos trataba con todas sus fuerzas de hablar, pero las lágrimas y lo que parecía ser la impresión de la caída, se lo impedían.
-Yuki...-Lo llamo el otro niño que era la copia exacta de su hermano. El pequeño frunció el ceño mientras lloraba molesto con su hermano y ocultando el rostro en el pecho de Retz quién lo abrazo.
-Ya...ya..no llores-Lo tranquilizo Retz dándole suave palmaditas en su espalda y el niño dejo de llorar separándose de ella.
-...Aki..es malo...me empujo-Acuso Yuki señalando a su hermano.
-¡No lo soy!-Negó Aki cruzándose de brazos ofendido.
-No peleen-Dijo Retz parando lo que parecía ser el inicio de una pelea entre ambos -Yuki estoy segura que Aki no quiso lastimarte ¿Verdad?-Dijo mirando al mayor.
-Si, verdad-Asintió Aki. Yuki inflo los cachetes un momento para luego asentir también.
-Esta bien. Te perdona Aki-Dijo Yuki limpiándose el rastro de lágrimas que recorrían sus mejillas. Retz sonrió y acaricio el cabello de ambos.
-¿Ven? No hay nada porque pelear. Ahora jueguen con cuidado-Dijo la titiritera de forma dulce. Los niños sonrieron.
-Si. Gracias señorita-Dijo Aki tomando la mano de su hermano.
-Espero volver a verte-Dijo Yuki con las mejillas sonrojadas y se dio el lujo de tomar a Retz por los hombros para plantarle sonoro beso en la mejilla. La rubia río.
-Eres tremendo. Cuídense-Dijo con una sonrisa la titiritera despidiéndose del par de hermanos. Killua había observado toda la escena con mucho interés, entonces escucho la voz de su hermana sonar en su oído.
-Killua ¿Qué esta pasando ahora?-Pregunto Alluka con curiosidad pues su hermano había estado en silencio durante un largo tiempo.
-Retz ayudo a un niño que se había caído-Contó Killua de forma distraída tomando de la soda que traía en la mano. Embelesado por la sonrisa más tierna y bella que había visto colocar a la rubia.
-Si. Retz se lleva muy bien con los niños-Comento Gon -Sin duda será una madre excelente y dedicada. Estupenda cuando ustedes tengan a sus hijos-Dijo con el pelinegro de forma inocente.
Los ojos de Killua se ensancharon a más no poder...¿Hijos? El Zoldyck se atragantó con lo que bebía escupiendo la soda estrepitosamente para evitar ahogarse. Pero lo que no noto fue que Retz ya se encontraba frente a el al momento del comentario de Gon, por lo que término escupiendo sobre su vestido.
La cara pálida del Zoldyck se puso aun más blanca, si es que eso era posible. Se llevo una mano a la boca tapándosela, entre impactado y avergonzado por su acción. Retz por su parte respiro hondamente sin querer armar una escena en aquel lugar.
-Yo...iré al baño a limpiarme-Dijo lentamente para después darse la media vuelta para dirigirse al baño del lugar. Killua se golpeo mentalmente, reprochándose lo que había hecho.
-Soy un estúpido...-Murmuro más para si que para otra cosa -Le acabo de escupir encima-Dijo con pesar. Pudo escuchar la risa mal contenida de Gon a través del audífono mientras Alluka lo regañaba. Suspiró y bajo la cabeza.
Después de que Retz se limpiará lo mejor que pudo vieron la película romántica que había elegido Killua, aconsejada por Gon. Y una vez empezó, a la rubia le pareció aburrida y cursi. Killua casi la había envenenado y la había bañado de soda, y ahora veían esa insulsa película. Si al principio no estaba segura ahora no tenía duda alguna de que ya quería regresar a casa.
Lo única razón por la había aceptado ir a ese encuentro, era porque le habían dicho que Gon iría y se había quedado solo porque el albino le había prometido que se verían con el pelinegro, primero en la cafetería y luego en la sala de cine. Pero ahora lo dudaba.
Intento distraer su mente concentrándose en la película, y la conclusión a la que llegó era que ese filme era cursi, poco original, de bajo presupuesto, asqueroso e insípido. Mientras tanto Killua no le quitaba la vista de encima ¡Qué hermosa era, la creatura más bella que había visto en toda su vida! Era lo que pensaba el Zoldyck sin prestar verdadera atención a la película.
-Hermano ya pronto comenzará la parte del beso, esa escena es la más ideal para que intentes besar a Retz-Hablo Alluka haciendo regresar a la realidad. El rostro de Killua se coloreo de rojo ante el comentario de su hermana.
-¡Si! ¡Hazlo Killua! ¡A las mujeres les fascina que seamos románticos!-Grito Gon. El Zoldyck tragó nerviosamente, aprovechándose de que Retz parecía distraída, volteo el rostro y susurro en voz baja al comunicador.
-Pero no sé como hacer eso...-Murmuro Killua sonrojado y nervioso.
-¡Haz como que bostezas y estira tu brazo alrededor de ella, luego te acercas y le das un beso! ¡Así de fácil! ¡Eso siempre funciona con Misaki!-Contó Gon para luego colocarse en posición pensativa -Aunque después me dio una tremenda cachetada-Dijo recordando su primer beso.
-¡Gon no ayudas!-Se quejo Alluka.
-Esta bien-Dijo Killua para después soltar un profundo suspiro, armándose de valor -Ahhh...-Soltó un falso suspiró mientras estiraba su brazo disimuladamente detrás de Retz, pero antes de que pudiera pasar al siguiente paso, ella se giro hacia el.
-¿Estas aburrido?-Cuestiono la rubia. Killua alzo las cejas sorprendido.
-Yo..bueno...eh...¿Porqué preguntas eso?-Dijo el albino con algo de curiosidad.
-Bueno es que bostezaste-Indicó ella -Esta bien. La verdad es que a mi también me aburrió. Mejor vámonos-Dijo Retz levantándose y pasando entre los asientos para después bajar por las escaleras. Killua bufó.
-Buena idea Gon-Dijo sarcástico mientras se levantaba y comenzaba a caminar para alcanzar a Retz.
-¡Oye no es mi culpa! ¡¿Como iba a saber yo que ella lo malinterpretaría?!-Se excuso Gon. El Zoldyck camino irritado hasta afuera del cine encontrándose con Retz esperándolo afuera, se acerco hasta ella.
-Killua...creo que ya quiero ir a casa-Murmuro la rubia. El albino abrió los ojos sorprendido.
-¿Qué? ¿Pero porque?-Pregunto Killua, mirándola tristemente no quería alejarse de ella aun.
-Es que toda esta situación ha sido un poco extraña-Confeso Retz -Te has estado comportando raro y Gon aun no ha llegado. Me siento algo incomoda-Dijo sinceramente.
Killua bajo la mirada y apretó el puño fuertemente. Quería que ella se sintiera cómoda en su compañía, poder convivir con ella como una persona normal, pero sus nervios y timidez le jugaban en contra todo el tiempo. Y la asesoría de Gon y Alluka no había ayudado.
-Entiendo-Dijo el Zoldyck sorprendiendo a Retz -Lamento haberte hecho pasar un mal rato. Por lo menos dejaba acompañarte hasta tu casa-Pidió Killua mirándola directamente a los ojos. Y el anhelo reflejado en ellos le hizo imposible a Retz negarse.
-Esta bien. Gracias Killua-Sonrió algo forzada y así ambos comenzaron a caminar hasta el departamento de la rubia. Estuvieron todo el tiempo en un incomodo silencio el cual ninguno de ellos se animaba a romper.
Killua tenía la vista gacha, intentando ignorar los constantes murmullos de su hermana y amigo en su oído pidiéndole que no se diera por vencido tan fácilmente, que no se rindiera. Quiso hacer caso omiso a sus voces pero después de algunos minutos se canso y se quito el audífono rompiéndolo bruscamente contra el suelo, sin que Retz se percatará de ello.
Continuará
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