A Guest Te agradezco por leer mi historia y por tu comentario. Siento mucho los de los errores ortográficos, estoy trabajando en eso.
Aquí esta la continuación. Espero te guste.
Una pequeña aclaración que creó que no dije antes. En mi historia Retz no es una muñeca, es una niña de carne y hueso XD
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Retz disfrutó un momento más el agua fría de la cascada para después salir a la superficie y caminar hasta llegar a una roca en la cual se sentó mientras exprimía parte de la tela de su vestido para secarlo, ella no tenía la ventaja de poder quedarse en calzoncillos como Killua, observo como la ropa de él estaba perfectamente doblada a un lado del lago.
-¡Grrr!-Se escucho de repente. El rostro de Retz se coloreo cuando su estomago rugió estruendosamente y luego su mirada viajo hasta el lago donde Killua la observaba atentamente, con el agua cubriéndolo hasta la nariz, pero aun así pudo sentir su sonrisa burlona bajo el agua.
-No me mires así ¡No he comido nada desde ayer en la tarde!-Se excuso la rubia con cierta vergüenza. El Zoldyck río sacando la cabeza del agua.
-Yo no dije nada-Dijo con una sonrisa burlona. Retz lo miro inflando los cachetes.
-Tu expresión dice mucho-Señalo la titiritera. Killua salió del lago lentamente y camino hasta quedar al lado de ella. Retz bajo la vista bruscamente, tratando de enfocarla en cualquier otro punto que no fuera la perfecta anatomía mojada del albino.
-Ya estoy comenzando a sentir hambre. Deberíamos buscar algo para comer antes de regresar-Propuso el Zoldyck.
-¿Apenas comienzas a sentir hambre?-Dijo Retz con cierta sorpresa -A veces no pareces una persona-Comento con una expresión aburrida en el rostro. Él era capaz de hacer cientos de cosas que ella solo podría soñar y además tenía un metabolismo y sistema inmune simplemente impresionantes. Ella cansada y muriéndose de hambre mientras que el estaba fresco como una lechuga, eso era envidiable.
-Tienes razón no soy una persona, soy una terrible máquina de matar-Dijo Killua alzando las manos haciendo una mueca graciosa, a lo que Retz se llevó la mano a la boca para reprimir una risa -Bueno...ahora busquemos algo que comer. En este lugar debe haber fruta o algo-Dijo el albino comenzando a colocarse su ropa.
-¿Crees que falta mucho para que regresemos a la ciudad?-Pregunto Retz.
-No, en realidad no. Creó que estamos relativamente cerca-Respondió Killua muy consciente de que la ciudad estaba a pocos kilómetros pero si podía alargar un poco el viaje y pasar algo de tiempo extra con Retz bien por el.
En este momento la rubia agradecía el calor del medio día, pues así su vestido se secaría rápidamente, como hubiera deseado haber elegido un tipo de ropa un poco más abrigador, pero ¿Como hubiera podido adivinar que terminaría en esta situación? Observo sus pies descalzos y suspiro, sus sandalias habían sido lo primero que había perdido.
Inhalo profundamente y levanto la cabeza, sonriendo levemente, al menos el paisaje era bonito. Killua notó como los ojos de la rubia se perdían entre la vegetación y sonrío, esta vez no con burla, sino con verdadero gusto. Sus ojos azules se centraron en su suave cabello rubio, que pese a todo se veía hermoso y muy bien cuidado. Las mejillas del joven Zoldyck se pintaron de carmín quedando embelesado con su larga cabellera dorada.
-Tienes un lindo cabello...-Alago Killua torpemente sin poder detener sus palabras, bajando la mirada para ocultar el notorio sonrojo de sus mejillas. Retz se giró para verlo, con una notoria sorpresa en el rostro.
-¿Qué dijiste?-Pregunto la titiritera como queriendo verificar que había oído bien y que no había sido solo su imaginación. Killua solo sonrío y sin saber el porqué acerco la mano lentamente cepillando las hebras rubias con sus dedos.
Retz se dejó hacer, permitiéndole mover su cabello a su antojo manteniendo sus ojos fijos en un punto inexistente del bosque. El Zoldyck la veía embelesado, no recordaba haberla visto jamás más hermosa como lo era ahora, con su precioso cabello que era ondeado suavemente y con sus ojos brillando intensamente.
Poco o nada le importaba el vestido sucio o las pequeñas cortadas que poseían sus tersas mejillas, ella era perfecta tal como era, sin importar que. Además sentía que el verla así solo hacía que la quisiera aun más, porque podía ver la fuerza oculta detrás de tanta delicadeza, admiraba eso de ella.
-Tienes un cabello hermoso-Repitió Killua. Y ella volteo el rostro, dejó el paisaje y observo sus ojos azules. La estaba mirando tan dulcemente. El se veía tan tierno y ella se sentía tan extraña pero sonrío enternecida por el comentario.
-Eres muy amable Killua...-Dijo Retz ampliando su sonrisa por lo que el albino hizo lo mismo.
Pero repentinamente este abrió los ojos con sorpresa y Retz lo miró preocupada al reconocer el terror en su mirada, sin embargo antes de que pudiera preguntar que ocurría, Killua la tomó entre sus brazos y dio un increíble salto en el aire, emitió un pequeño grito ante la inesperada acción.
-¡¿Killua que te pasa?!-Exclamo algo molesta cuando ambos aterrizaron a pocos metros de donde habían estado, pero el rostro del albino permaneció serio e inexpresivo mientras observaba un punto en específico. Retz parpadeo un momento confundida antes de seguir su mirada sorprendiéndose ante lo que vio.
Incrustadas en un árbol cercano habían una gran cantidad de lo que pudo calificar como agujas, no tenía que observar mucho para saber que estas iván dirigidas hacía ellos. Tembló de solo pensar que hubiera pasado si estas les hubieran dado.
-A pasado tiempo-Dijo una voz sombría que parecía provenir de todas direcciones e inconscientemente Retz se aferro más a Killua, el cual sintió un escalofrió recorrerlo pero sin dejar verse afectado.
-Así es-Concordó el albino observando hacía donde percibía el aura tan tétrica. Se escucho una risa y después pudo apreciarse la silueta de un hombre joven salir de entre las sombras. Retz no pudo reconocerlo, pero sabía que su presencia no presagiaba nada bueno.
-¿Donde están tus modales?-Pregunto el hombre de largo cabello azabache -¿No vas a presentarnos hermanito?-Dijo a lo que Retz abrió los ojos sorprendida mientras que Killua frunció el ceño.
-¿E-El es tu hermano...?-Se animo a preguntar la rubia en voz baja.
-Así es, mi nombre es Illumi Zoldyck-Respondió el azabache por el, haciendo una leve reverencia.
-¿Qué estas haciendo aquí?-Cuestiono Killua sin perderlo ni un segundo de vista, sabía muy bien de lo que era capaz de hacer su hermano.
-Te desapareciste durante casi dos días, comenzaste a preocuparnos-Respondió Illumi pero en su rostro no había ninguna evidencia que reforzará la verdad de sus palabras, pues su rostro permanecía frío y sereno -Has hecho y desecho a tu antojo durante estos últimos años, incluso cumpliste tu capricho de llevarte a Nanika contigo...Ya ha sido suficiente ¿No lo crees? Es hora de volver-Dijo seriamente con los brazos cruzados detrás de su espalda.
-No estoy de acuerdo-Negó Killua, Illumi ladeo la cabeza y sus ojos muertos se fijaron en Retz que se tenso al sentir la penetrante mirada del Zoldyck mayor, sus ojos eran escalofriantes.
-Veo que has conseguido una nueva amiga. Tan preciada para ti como lo era Gon ¿Oh me equivoco?-Comento Illumi desviando su mirada hacía su hermano menor. Killua gruño por lo bajo y el azabache sonrío con burla -Deberías de conocer tu lugar hermanito...tanto que anhelas tener una vida común y corriente que intentas desesperadamente ser normal...pero sabes que eso jamás pasará. Tu eres un asesino y matar a otros debe ser tu único objetivo, no debes desear nada, no debes querer nada...-Desvió su mirada hacía Retz -Ni a nadie...Para eso te criamos nuestro padre y yo, para ser un asesino a sangre fría. Las únicas personas que están exentas de esta regla son nuestra familia, son los que importan y a los que nunca debemos asesinar...Pero esa niña ni Gon entran en esa lista-Dijo señalando a la rubia con su mano.
-Querías matar a Alluka y ella es nuestra hermana, no me sermonees cuando tu no respetas tus propias reglas-Espeto Killua pero el mayor ni se inmuto.
-Nanika es un niño cruel y oscuro...a lo que a mi concierne no pertenece a la familia Zoldyck, solo es un peligro para nosotros-Dijo Illumi tranquilamente.
-No comparto tu punto de vista-Gruño Killua y si su mirada matara, su hermano ya estaría bajo tierra.
-Te has vuelto muy sentimental. Quizás sea por tus amistades-Comento Illumi -Te han ablandado. Debes recordar lo que significa ser un Zoldyck-Dijo.
-¿Y a eso has venido? ¿A recordármelo?-Cuestiono Killua y Retz pudo sentir como el agarre que este mantenía en su cintura se afianzaba. Illumi cerro los ojos perezosamente.
-Sabes que es mi deber hacerlo. Nuestros padres no estarán contentos de saber que tus habilidades como asesino se han oxidado por culpa de cosas tan innecesarias como los sentimientos-Dijo el Zoldyck.
-No te permitiré tocarla-Advirtió Killua matándolo con la mirada. Retz tragó nerviosamente, preguntándose en que parte de la conversación esta se había vuelto en torno a ella y sinceramente la asustaba.
-No dramatices-Dijo Illumi -Después de todo eventualmente la lastimarás o incluso la matarás porque está en tu naturaleza-Aseguro.
-¡Eso no es cierto!-Exclamo Retz para sorpresa de los dos -¡Killua es mi amigo y se que no sería capaz de hacer nada de lo que tu dices!-Dijo molesta por el discurso de Illumi, el albino la miro anonadado.
-Al parecer desconoces mucho sobre los monstruos pequeña, porque no reconoces uno en cuanto lo vez-Dijo Illumi tranquilamente.
-¡Killua podrá ser muchas cosas pero no es ningún monstruo!-Aseguro Retz -Tu por otro lado...estoy segura de que sí-Dijo retándolo con la mirada. Illumi sonrío internamente ante el fuego reflejado en los ojos turquesa de la joven rubia.
Quizás esa chica si era digna de su hermano después de todo, pero haría un pequeño experimento para asegurarse de que estaba en lo correcto, ya que no podía permitir que Killua su hermanito pequeño, el cual tenía el futuro de la familia Zoldyck colgando sobre sus hombros tuviera de consorte a una mujer incapaz de hacer honor a la dinastía de su estirpe.
Además serviría como incentivo para que su hermano finalmente se decidiera a ser sincero con ella respecto a lo que sentía, porque de nada servia que ella fuera la elección correcta para él, si este jamás daba el primer paso para iniciar una relación de índole romántico, aunque también se le ocurrían un par de cosas para ayudarlo en eso si es que se presentaba el caso.
En un movimiento más rápido que un propio rayo Illumi se abalanzo contra ellos. Gracias a su agilidad y sentidos finamente desarrollados Killua apenas pudo percibir el movimiento de su hermano que sin duda tenía una velocidad que rivalizaba o superaba la suya propia. Y pudo reaccionar a tiempo, o por lo menos lo suficiente como para apartar a Retz hacía un lado y recibir el impacto de lleno en su cuerpo.
La fuerza fue tal que lo mando a volar a cientos de metros haciendo que se llevará incontables árboles consigo. Retz parpadeo sorprendida observando el lugar por donde había desaparecido Killua, esa golpe había tenido incluso más fuerza que la patada que este le había propinado al oso. Repentinamente sintió una escalofriante aura detrás de ella, ladeo la cabeza lentamente con temor encontrando al hermano de Killua a su espalda.
-Estúpido Illumi...-Murmuro Killua levantándose del suelo, apoyando una mano sobre su rodilla -Siempre se mete en mi vida...cuanto lo odio...-Gruño molesto de que su hermano siempre intentará dañarlo a través de las personas que quería.
En ese momento fue consiente de que se encontraba en la ciudad, le sorprendió haber podido llegar, talvez había calculado mal la distancia que les faltaba por recorrer o Illumi lo había golpeado demasiado fuerte.
Pero no tuvo tiempo de pensar mucho en eso ya que un grito aterradoramente familiar hizo eco en sus oídos. Sus ojos se abrieron con miedo y sus puños se crisparon con rabia contenida mientras salía corriendo con una gran velocidad hacía el lugar de donde provenían los gritos de Retz, pero cuanto estos cesaron abruptamente apretó la mandíbula y acelero el paso llegando en pocos segundos.
Cuando llegó al lugar Killua no pudo evitar tensarse. Retz estaba parada de forma rígida, su piel pasó a ser del color de una hoja de papel y su cabello se veía opaco pero lo que más resaltaba eran sus ojos muertos, carentes de toda luz o brillo que delatará que estaba viva, parecía una muñeca y no de la mejor manera. Killua sintió que su corazón se comprimía al ver aquella imagen.
-¿No es hermosa?-Dijo Illumi ubicado atrás de Retz. Colocando sus manos en los hombros de la rubia, sin embargo, la chica no hacía nada por quitarlo. Su expresión era nula. Como si no tuviese sentimientos -Podría convertirla en una marioneta completa...¿No te parece mejor así? Incluso con algo de práctica podría superar a los profesionales que estén en mi contra-Dicho esto, pasó su mano por la mejilla de Retz.
Killua sintió una furia incontenible. No se dejó intimidar por las palabras de aquel desgraciado. Ella aun seguía siendo su Retz y no iba a permitir que la humillara de esa forma -Vamos...Muéstrale de lo que eres capaz-Susurro Illumi al oído de Retz.
Y como si hubiese activado un interruptor en la joven, ella desapareció y reapareció frente al albino, en un segundo, estampándole un puñetazo en el estómago sacándole completamente el aire, más por la sorpresa que por el golpe. Luego volvió a moverse de la misma forma, apareciendo detrás de él y aventándolo con fuerza hacia arriba.
En pleno vuelo, apareció encima de su cuerpo desprotegido y lo pateó, con tal fuerza que, este último, se estrelló contra el piso, dejando un gran cráter. Killua estaba en Shock. No pudiendo creer que esa fuese Retz. Se enderezó, escupiendo un poco de sangre, y luego se limpió los restos con su manga.
Estaba realmente impresionado con los movimientos de la chica. Tenía que encontrar la forma de detenerla sin lastimarla, pero ¿Cómo? Se puso en pie e hizo lo único que se le vino a la mente. Hacerla reaccionar con palabras.
-Retz por favor, mírame soy yo Killua, tu...-Decía el Zoldyck pero la voz de su hermano lo interrumpió.
-No sabes ni lo que eres para ella. De hecho ya no significas nada para ella, esta bajo mi completo control-Dijo Illumi y Killua gruño por lo bajo, necesitaba quitarle la aguja que el azabache había colocado en su cabeza para romper su control sobre ella, pero el problema era que no sabía su ubicación exacta y así sería imposible hacerlo sin causarle un gran daño.
Illumi con semblante inexpresivo chasqueó los dedos y Retz se lanzó contra Killua nuevamente pero el albino la esquivo con una gran facilidad, mientras la rubia atacaba y lanzaba golpes el albino evitaba todos y cada uno de sus ataques mientras pensaba que haría a continuación pero la verdad es que no tenía ni idea de que debía hacer.
En un momento Retz dio un gran salto hacía atrás tomando distancia para después alzar los brazos, de sus manos comenzó a emitir una gran cantidad de aura de color rojizo, Killua la miro confundido preguntándose que estaría haciendo cuando varios tozos de madera salieron volando en dirección hacia ella, el albino tuvo que esquivar algunos que estuvieron a punto de golpearlo por accidente.
Todos estos se concentraron alrededor de Retz y esta comenzó a mover las manos haciendo movimientos ágiles y rápidos y frente a ella se formaron tres muñecos de madera, Killua frunció el ceño, estos eran muy similares a maniquís pero luego Retz toco el suelo con su mano derecha y cerró los ojos, entonces los muñecos se convirtieron en Gon, Omokage y él mismo respectivamente.
Killua reconoció esa habilidad como Soul Doll, la muñeca del alma. Rápidamente Retz hizo una seña hacia el y los tres muñecos se lanzaron contra el, apenas tuvo tiempo de esquivar el primer golpe proveniente de Gon, le propino una fuerte patada en la cabeza desquebrajando el rostro del falso cazador tirándolo estruendosamente al suelo.
Y cuando Omokage corrió hacia el utilizó the Snake Awakens moviendo sus brazos a una velocidad increíble, cortando al muñeco en su vano intento de atacarlo. Luego se volvió hacia su propia copia, la única que faltaba por ser eliminada, estaba frente a el, no sería difícil pero para su sorpresa esta en un movimiento creó una sombra de su cuerpo a través de una cadencia variable de pasos, con una ausencia total de ruido durante el movimiento y varios fantasmas.
No tuvo tiempo de reaccionar y su copia lo mando volando hasta estrellarse contra una roca, quedando completamente incrustado en ella. Muy sorprendido de que el falso Killua pudiera usar el Eco Rítmico no vio cuando la copia de Gon se había levantado y concentrando aura alrededor de su puño con Ko la cual libero en un golpe certero en su estomago envuelto en un fuego intenso.
Killua volvió a escupir sangre y cayó al piso sujetándose las costillas, impresionado de que la habilidad de Retz fuese tan avanzada como para lograr aquella calidad de fuerza y habilidad de parte de sus creaciones, se atrevía a decir que superaba al Omokage original, cuyas obras eran evidentemente inferiores a las personas que utilizaba como base para hacerlas.
Contra las que él ahora peleaba igualaban la fuerza de sus pares, pero estaba seguro de que si se lo proponía las derrotaría en poco tiempo después de todo su durabilidad era limitada además de que no poseían ojos, los cuales aumentaban su poder.
- Mierda...¿Qué hago...?-Murmuro Killua mirando con el ceño fruncido a la rubia la cual tenía un rostro inexpresivo. En su interior Retz era capaz de observar todo lo que estaba ocurriendo y no sabía como detenerlo, su cuerpo no respondía a ella, solo seguía las ordenes de Illumi y se sentía impotente porque no quería dañar a Killua y su fuerza de voluntad no era suficiente para parar lo que sucedía.
Pudo ver como sus muñecos rápidamente sujetaban a Killua inmovilizándolo, se sintió muy mal sabiendo que el albino en cualquier otro caso seguramente hubiera acabado con la persona que tenía el poder sobre las marionetas y así deshacerse de ellas fácilmente pero no lo hacía porque se trataba de ella, pero lo que no entendía era porque no derrotaba a los muñecos de una vez.
Con las copias sujetándolo, la rubia se acercaba a paso lento hacía el albino que la veía cada vez más cerca sin tratar ponerse de pie. El Zoldyck clavo su mirada en los ojos de Retz. Esos no eran sus ojos, sus hermosos ojos, estos estaban apagados y sin vida. No pudo evitar sentir una opresión en el pecho.
-No quiero dañarte Retz...y antes que todo, quiero que sepas que ya no luchare contra ti...así que has lo que quieras conmigo-Dijo Killua con una expresión corporal que decía que se daba por vencido. Retz se sintió horrorizada ante esto, pero su expresión no lo demostraba.
-Es muy imprudente de tu parte hacer eso-Comento Illumi observando todo de brazos cruzados -Ella no podrá negarse a mi orden de atacarte por más que lo quiera. A veces puedes ser muy iluso hermanito, confiando de esa manera en los demás-Opino con cierta decepción reflejada en su voz -Acabalo-Ordeno fríamente lanzando un arma hacía Retz quién atrapo la filosa daga, en su interior grito horrorizada cuando se abalanzo contra Killua, este no se movió ni un centímetro esperando que el filo perforara su abdomen.
Cerrando los ojos sin estar dispuesto a cambiar de opinión. Pero después de algunos segundos sin recibir ninguna herida abrió los ojos sorprendiéndose ante lo que vio, Retz detuvo su mano dejando la daga a unos centímetros del estómago de Killua. Su muñeca temblaba visiblemente, siendo obvio que luchaba contra el impulso de apuñalarlo.
Entonces la rubia callo al suelo de rodillas soltando la daga que callo de forma ruidosa al suelo sujetándose la cabeza con dolor, sintiendo como esta le palpitaba incesantemente. La técnica Soul Doll de Retz se debilito provocando que los muñecos quedarán inmóviles.
Killua aprovechó esto, se libero de su agarre con facilidad y abrazo a la titiritera conmovido por su acción hacía él, ella sin embargo, no correspondió a aquella muestra de cariño, ya que seguía sin ser Retz del todo. Killua apoyó su frente en la de ella, que parecía luchar por soportar el dolor.
-Cuanto lo siento Retz...-Se disculpo el albino para después con un rápido movimiento arrancar la aguja que llevaba la rubia incrustada en la cabeza, pudiendo localizarla gracias a la forma que la chica se movía y sujetaba su cabeza. Retz emitió un grito desgarrador, cargado de un inmenso dolor cuando la aguja fue retirada.
Cayó agotada contra el pecho del albino y este la envolvió protectoramente entre sus brazos. Su color de piel volvió a la normalidad así como sus ojos volvieron a ser coloridos y luminosos. Killua pudo respirar con alivio. Sin embargo, en ningún momento tuvo la intensión de soltar a la rubia. Todo lo contrario, la abrazó contra su pecho.
-Killua...-Murmuro Retz haciendo que el corazón del albino se acelerará. La rubia dirigió su mirada hacía los ojos del Zoldyck menor, este le sonrío pero rápidamente esta sonrisa desapareció dando paso a una expresión sorprendida cuando la titiritera lo tomo bruscamente de la camisa y lo jaloneo -¡Eres un estúpido! ¡¿Cómo pudiste hacer algo así?! ¡Pude lastimarte o algo peor!-Exclamo Retz molesta para después esconder su rostro contra el pecho de Killua llorando levemente, el albino sonrío dulcemente pasando una mano suavemente por la espalda de Retz -...Cuanto te odio...no vuelvas a hacer eso...-Murmuro entre una combinación de molesta, preocupada y aliviada.
-Tranquila ya todo esta bien-Dijo Killua en tono dulce y después sus ojos se fijaron en su hermano quién utilizo su Master Thrower, lanzándoles múltiples agujas a la vez en una rápida sucesión y gran precisión. Pero Killua se tiro al suelo llevándose a Retz consigo quién emitió un leve chillido de sorpresa evitando las agujas, las cuales se clavaron con una gran fuerza detrás de ellos.
-O ya casi...-Murmuro el albino sentándose en el suelo junto a la rubia. Retz giro el rostro observando a Illumi y después lo encaro molesta.
Killua mantuvo la mirada sobre su hermano dispuesto a levantarse y enfrentarlo sin embargo, un aura tétrico inundo el ambiente haciéndolo pesado entonces repentinamente un inmenso Nen golpeo con fuerza a Illumi envolviéndolo, imposibilitandole moverse.
-¿Qué demo...?-Comenzó Killua sorprendido mirando la escena, observando como un aura transformada a algo similar a un millar de lianas aparecieron de la nada y atraparon a su hermano. El albino se volvió hacía Retz. La joven tenía su aura encendido y miraba con furia a Illumi.
-Ya me cansé de ti-Exclamó la titiritera -Tomaste el control de mi cuerpo, me hiciste lastimar a Killua y ahora te atreves a atacarnos...yo misma te daré tu merecido...-Dijo y las lianas de aura se tensaron alrededor del asesino.
Killua estaba demasiado sorprendido como para decir algo pero Illumi en cambió, no podía estar más alegre y satisfecho por la reacción de la titiritera, la cual en un momento de rabia había desbloqueado una nueva forma de utilizar su Nen de tipo especialización. Rio con verdadero agrado.
-Estoy verdaderamente feliz con los resultados-Dijo Illumi y ante su semblante repleto de sinceridad y alegría, Retz aflojo el agarre de las cuerdas confundida -Has pasado mi prueba pequeña, felicidades...Como ansió verte entre la familia pronto, los demás estarán satisfechos-Comento para la profunda consternación de la rubia y el enojo y vergüenza de Killua que entendió sus palabras a la perfección. Como detestaba que su hermano supiera cada aspecto de su vida.
Repentinamente Illumi desapareció en menos de un parpadeo, zafándose sin esfuerzo del agarre que mantenía Retz sobre el, la rubia parpadeo sorprendida buscándolo con la mirada. Este apareció por encima de ellos parado sobre la rama de un árbol, mirándolos por sobre el hombro, dirigiéndoles una pequeña sonrisa.
-Bueno...Retsu, espero cuides de Killu por nosotros mientras este lejos de la familia. Y ojala nos veamos muy pronto-Dijo Illumi en modo de despedida antes de desaparecer sin dejar rastro, dejando su camino libre por ahora.
Killua se tiró al suelo, estirando los brazos. Finalmente pudo respirar con verdadero alivio y comodidad cuando el ambiente se vio libre de la presencia de su hermano. Soltó un suspiro profundo y ladeo la cabeza para observar a Retz que lo veía perpleja y no la culpaba, la situación por la que pasaron había sido intensa.
-Lamento mucho que hayas tenido que conocer a Illumi-Se disculpo Killua sintiéndose avergonzado, para luego mostrar una mirada iracunda, como si viera a su hermano frente a el. Pero Retz para su sorpresa rio a carcajadas. Killua enarco una ceja, como si pensará que se había vuelto loca.
-Lo siento...lo siento...-Se disculpo Retz entre risas contagiosas, sin saber en realidad porque se reía. Luego su risa fue acompañado por la de Killua -No tienes porque disculparte-Aseguro la rubia parando de reír -Entiendo lo que es tener un hermano mayor como él-Dijo considerando que Illumi y Omokage tenían personalidades similares, después de todo ambos eran hermanos mayores desequilibrados que amaban a su hermano menor de una manera retorcida.
-Aun así, lo siento-Dijo Killua seriamente -Desde ahora no permitiré que vuelva a acercarse a ti sin importar que tipo de intenciones tenga-Prometió llevando una mano para acomodar un mechón de cabello rubio por detrás de su oreja.
-Ya es hora de que regresemos-Dijo Retz con una sonrisa para después tomar la muñeca de Killua y tirar de ella para ir a la ciudad.
No les tomó mucho tiempo, pues esta estaba mucho más cerca de lo que habían pensado, sin duda hubieran llegado antes de que comenzará a oscurecer si no hubiera ocurrido lo de Illumi. Pero eso no importaba Retz se sentía sumamente feliz de regresar. Había sido ya dos días horrorosos por falta de otra palabra para describirlo.
Ahora se encontraban caminando por las calles de la ciudad, las cuales estaban muy poco concurridas, casi no había nadie para suerte y alivio de Retz que se avergonzaba de la forma en la que andaba vestida, pero cuanto llegara a casa se daría un muy buen baño, pondría ropa nueva y cenaría como nunca.
-Killua...-Lo llamo la rubia suavemente girándose hacía el -Te agradezco mucho por todo-Le dijo con una sonrisa.
-No tienes porque...-Negó Killua.
-Claro que si-Contradijo Retz alegremente -Sin ti, sin duda no hubiera sobrevivido a todo esto. Por eso te doy la gracias, has sido mi héroe en todo momento-Le dijo con una sonrisa. Killua bajo la cabeza avergonzado y se mordió los labios.
-No sabes lo que dices...yo no soy un héroe en toda esta situación-Dijo el albino a lo que Retz colocó una mano en su mejilla suavemente sorprendiéndolo.
-Claro que si, no te menosprecies-Dijo Retz a lo que Killua suspiro.
-Claro que no...Yo...debo confesarte algo...-Dijo Killua mirándola tímidamente, Retz lo observo con curiosidad -Todo lo que paso fue mi culpa. Planeé la cita entre amigos para estar a solas contigo, luego te mentí para que te quedarás y cuando decidiste irte, te lleve al teleférico donde ate a los controladores para alargar el viaje-Contó.
-Conque por eso no llevaba sus tirantes-Pensó Retz con expresión sorprendida.
-Pero no considere que eso pudiera ocasionar un accidente y termináramos en el bosque...en verdad...lo lamento...Yo solo...quería pasar tiempo contigo-Se confeso el Zoldyck. Killua alzo el rostro mirándola con nerviosismo pero se relajo cuando la vio sonreír tranquilamente.
Pero en la cabeza de Retz los recuerdos de todo lo sucedido cruzaron rápidamente por su mente, golpeando su cabeza, taladrándola como si fuera un martillo. La frustración, la fatiga, la impotencia y el miedo que había experimentado. Talvez sus intenciones no habían sido malas pero las consecuencias de ellas la había hecho pasar por unos de los momentos más horribles de toda su vida.
Una gran ira lleno su pequeño cuerpo y en menos de un segundo, el puño cerrado de Retz se estampo con gran fuerza contra el rostro de Killua con todo el enojo que había acumulado hasta ese momento, sin que este se lo esperará e inmediatamente se escucho un fuerte Crack, que resonó por todo el lugar.
En el hospital el doctor de turno acababa de terminar de vendar la mano de Retz, no había sido nada grave pero si tenía una considerable contusión en su frágil extremidad, por lo que le recetaron reposo y algunas pastillas para el dolor. Killua y Retz se encontraban sentados uno junto al otro en la camilla del hospital, en medio de un crudo silencio, hasta que la rubia suspiro y decidió romperlo.
-¿Porque?..-Murmuro Retz suavemente mientras sujetaba su mano vendada. Killua a su lado ladeo el rostro para mirarla -¿Porque hiciste todo esto por mi?..Es que...no lo entiendo-Dijo mirando los ojos azules del Zoldyck. El albino bajo la mirada y sonrío tristemente.
-Tu nunca me tuviste miedo, incluso cuando me conociste la primera vez y supiste quién era yo...e incluso cuando nos llevábamos mal te mostraste interesada por mi bienestar...¿No es razón suficiente para ti?-Pregunto con amargura -Yo solo quería pasar tiempo contigo-Murmuro Killua.
-¿Y porque no simplemente me preguntaste en lugar de armar todo este plan?-Cuestiono Retz frunciendo el ceño.
-Tu nunca quieres estar conmigo-Contesto Killua sin mirarla y Retz se sintió avergonzada de que él se hubiera dado cuenta de eso -Solo quieres estar con Gon. Pero no te culpo, todos lo prefieren a el-Dijo volteando hacia otro lado ocultando su rostro de ella.
Retz sintió un repentino golpe de culpa ante esto, bajo la mirada y el silencio volvió a reinar durante varios minutos en los que la titiritera se permitió reflexionar sobre todo lo ocurrido esos días así como la manera en la que venía comportándose con Killua, frunció los labios antes de hablar.
-Lo siento...-Susurro Retz, su cabello tapaba sus ojos. Killua volteo a verla.
-¿Qué?-Pregunto el albino con sorpresa, preguntándose si había oído bien, pero luego abrió los ojos al notar las lágrimas bajar por las mejillas de la titiritera.
-Yo...lo siento...te juzgue desde el principio sin haberte dado una oportunidad real...yo lo siento Killua...realmente lo siento-Se disculpo Retz derramando abundantes lágrimas, sintiéndose muy mal porque al fin y al cabo había sido ella la causante de todo lo que había ocurrido. El Zoldyck sintió su corazón encogerse ante la escena.
-No te disculpes, no tienes porque...tu no hiciste nada malo-Negó el Zoldyck alzando una mano para llevarla hasta la mejilla de Retz secando las lágrimas derramadas.
-Claro que tengo que-Contradijo la rubia -Fui muy mala contigo...si te hubiera dado una oportunidad esto no hubiera pasado-Concluyo Retz.
-No te culpo por eso-Dijo Killua rápidamente -Después de todo no fui bueno contigo la primera vez que nos vimos, te empuje y te trate con hostilidad-Reconoció el albino. Retz sonrío.
-Supongo que ambos nos comportamos como unos tontos-Comento la rubia. Killua sonrío también.
-Si, creo que si-Dijo el Zoldyck, para después ver la mano vendada que Retz descansaba sobre su regazo -Lo siento...por...-Dijo el albino señalando su mano.
-Y yo siento haberte golpeado con ella-Se disculpo Retz algo avergonzada por su arrebato -Pero si te soy sincera me sorprendiste. Nunca imagine que algo así fuera posible. Fue más duro que golpear una roca-Comento impresionada. Killua río levemente.
-No lo hice a propósito, si lo hubiera sabido abría relajado los músculos. Y así evitar que te torcieras la mano-Dijo el albino estirando su propia mano para acariciar levemente la muñeca vendada de la rubia, quién se sonrojo levemente ante la ternura de la caricia.
-Bueno...y-ya deseo llegar a casa para darme un baño y tener una merecida cena-Dijo Retz sonriendo, desviando el tema. Killua también sonrío.
-Si yo también. Aunque seguramente Gon y Alluka me matará una vez llegue. Estuvimos mucho tiempo desaparecidos-Comento el Zoldyck. Retz río ante esto.
-Cierto, cierto-Concordó ella sonriendo para después ladear el rostro -Killua ya que la ultima cita que tuvimos salió tan mal...¿Qué te parece que tengamos otra?-Propuso la titiritera para la rotunda sorpresa del Zoldyck.
-¿Qué?-Dijo el albino sin creer sus palabras. La rubia le dirigió una amigable sonrisa.
-Después de todas las molestias que pasamos, creó que nos merecemos una agradable tarde juntos ¿No lo crees?-Dijo Retz. Killua trago nerviosamente y luego asintió lentamente.
-Si..yo...eh...me...m-me gusta-ría mucho-Balbuceo torpemente el albino.
Retz simplemente río llevando una mano a la mejilla pálida del Zoldyck quién abrió los ojos como dos platos, especialmente cuando sintió el contacto suave de los delgados labios de Retz contra la piel de su mejilla. Aquella acción hizo que una corriente atravesará abruptamente su cuerpo haciendo que una extraña sensación de mariposas se desatará en su estomago.
-Salimos pasado mañana. A las ocho en la plaza central. Hoy necesito descansar-Dijo la rubia con una sonrisa tranquila en el rostro.
La cara del Zoldyck estallo en rojo carmesí ante esto, su rostro estaba tan caliente que casi salia humo de sus orejas, limitándose simplemente a asentir. Sintiéndose incapaz de pronunciar palabra. Retz río ante su tierno mutismo y sonrío, mientras más tiempo pasaba con Killua más le agradaba y hacía más fácil la convivencia con él.
Y como había pensado Alluka y Gon casi lo habían linchado cuando se apareció en la casa nuevamente, pero el Zoldyck tenía demasiadas cosas en la cabeza como para prestar verdadera atención a sus reclamos preocupados. Se acostó a dormir durante casi veinte horas seguidas, no se había desgastado físicamente pero si emocionalmente, no se imaginaba a Retz.
Sonrío al pensar en ella y es que despertó era aquella hermosa rubia lo que rondaba por su cabeza, aun no creía la suerte que había tenido al final, saldría con ella, esta vez los dos solos y con ella de acuerdo, su sorpresa no había sido poco cuando había sido la propia Retz la que lo propuso. Y cuando llegó el día pautado se sintió desbordar de emoción.
Killua no podía esperar, a tal grado que esa noche no durmió, con la esperanza de que pasará rápido el período nocturno, cosa que no sucedió y le dio unas orejeras. Sin embargo con lo emocionado que estaba, el tener sueño no se notaba. El momento que tanto había soñado llegaría hoy por fin, después de tanto tiempo le diría a Retz lo que sentía por ella.
Alluka y Gon por su parte estaban algo inquietos, pues Killua llevaba un buen rato dentro de su habitación y se preguntaban qué clase de ropa elegiría esta vez. Luego de unos largos quince minutos, Killua por fin salio de la habitación.
Ahora el albino vestía con una camisa de manga larga azul claro y sobre esta llevaba puesto un chaleco negro abierto, también llevaba pantalones de un gris oscuro que le llegaba por más abajo de la rodilla y por último tenía puesto zapatos con detalles azulados.
Alluka se quedó boquiabierta, esa ropa le lucía mil veces mejor que la que había elegido para él la vez anterior, incluso sintió escalofríos de solo recordar lo mal que se veía su hermano con aquella ropa, cosa que hizo que se diera cuenta de dos cosas: número uno, que Killua la quería lo suficiente como para vestirse horrendo y número dos, que debía de aprender mucho sobre moda, eso era seguro.
-¡Te ves tan lindo!-Exclamó Gon para luego estrechar a su amigo entre sus brazos enérgicamente.
-Perfecto hermano ya es hora de irnos-Dijo Alluka guiñando un ojo mientras extendía un pequeño audífono hacía el albino, acompañada por un asentimiento de parte de Gon pero Killua negó con la cabeza separándose del agarre del pelinegro.
-No. Les agradezco su ayuda pero esta vez lo haré a mi manera-Dijo Killua a lo que ambos lo miraron sorprendidos para luego intercambiar miradas escépticas entre ellos pero suspiraron y asintieron.
-Esta bien. Como tu digas hermanito-Dijo Alluka alzándose de hombros.
-¡Mucha suerte hombre!-Animo Gon alzando el pulgar. Killua sonrío dio un asentimiento de cabeza y así salio de la casa con rumbo al lugar pautado. En el camino el Zoldyck no podía contener su nerviosismo caminando a grandes pasos para llegar más rápidamente.
Una vez hubo llegado, recorrió el lugar con la mirada tratando de buscar algún indició de Retz, miro la hora, las siete de la mañana empunto. Después de un rato Killua ya miraba el reloj nerviosamente. Diez minutos pasaron y el albino comenzaba a desesperarse, casi como temiendo que lo dejara plantado. Cuando por fin la vio aparecer. Retz lo diviso a lo lejos y con la mirada fija en su persona se dirigió hacia el.
-Discúlpame ¿Hace mucho que estas esperando?-Pregunto Retz apenada. Pero Killua no reacciono de inmediato.
Trago nerviosamente con las mejillas sonrojadas, Retz llevaba su rubia y ondulada melena sujeta parcialmente con un moño atrás de su cabeza, traía un brillo labial que resaltaba sus finos labios y una ligera capa de maquillaje que solo hacia resaltar su belleza natural.
Traía puesto un vestido de color violeta con detalles en negros que le llegaba hasta las rodillas y unas botas negras femeninas. Todo perfectamente combinado, y por supuesto se veía preciosa siendo el motivo de su mutismo, Retz se veía realmente hermosa, más que de costumbre claro.
-Descuida también me retrase un poco, llegué uno o dos minutos antes que tu-Mintió Killua desviando el rostro, para parecer distraído cuando en realidad lo que quería hacer era esconder sus mejillas sonrojadas.
La verdad era que Killua no tenía idea de lo que era una cita, la otra que habían tenido podría calificarse más como ''Un día de terror'' que una. Recordaba que Gon le había dicho ''A ellas les gusta que seamos románticos'' Sus mejillas se tornaron más rojas ¿Ser romántico? ¿Qué significaba aquello? Y más importante ¿Como lo hacía?
-No te preocupes tanto-Tranquilizo Retz llamando su atención -Se que nunca haz estado en esta situación , así que seré y quién lleve las riendas en esta ocasión-Informo sonriéndole. Había sido como si hubiera leído su mente. Killua trago grueso y asintió. La chica soltó una risa divertida -Es gracioso ver lo nervioso que estás. Deberías mirarte en un espejo ahora mismo-Señalo.
Killua hizo un mohín ¿Acaso se estaba burlando de el? ¿Como se atrevía? El de las bromas era él. Ladeo la cabeza como haciendo un desprecio a las palabras de la rubia.
-No te molestes, era solo una broma-Aseguro Retz y tomo a Killua del brazo abrazándose a el, sorprendiendo al Zoldyck, quién comenzó a sentir nuevamente el calor invadir sus mejillas y su pulso se acelero rápidamente.
Y ambos iniciaron su rumbo, se dirigieron a una tienda muy conocida por sus exóticos postres, entraron y tomaron haciento dedicándose a leer la carta. Killua término por ordenar un gigantesco helado con nueve bolas de diferentes sabores y muchas capas, con el que tuvo que maniobrar para no tirarlo directo al suelo, por su parte Retz ordeno un pastel de fresas que poseía una pequeña torre Hifel de chocolate sobre ella.
Ambos se dedicaron a conversar relajadamente, sintiendo como el ambiente tenso se iva, siendo reemplazado por una atmósfera agradable, parecía que su tiempo conviviendo en el bosque había dado sus frutos. Killua dejo completamente de lado su tensión y nervios, Retz realmente le daba un nuevo significado a la palabra ''cita'' sacando temas de conversación interesantes y contando anécdotas graciosas de las cuales Killua no tardo mucho tiempo en unirsele.
Retz no esperaba que la llenará de regalos y cumplidos cursis como el pensó que debían de ser ese tipo de salidas sino que simplemente se dedicaba a pasar un buen y divertido momento con el, donde lo escuchaba atentamente todo lo que tenía que decir y viceversa.
Saliendo del restaurante, fueron a caminar llegando a un parque cercano en donde no había mucha gente, y después de pasear un rato por la redoma, Retz curiosa de las habilidades de Killua le pidió a este una pequeña demostración, porque sinceramente le intrigaba todo lo que este podía hacer ya que sabia muy bien que no había visto el alcance completo de su poder sin mencionar de su gran habilidad nata.
-Bueno...-Decía Killua algo apenado llevando una mano detrás de su cabeza. Retz se sentó en una de las bancas de madera apoyando sus manos en esta, mientras balanceaba sus pies distraídamente hacia adelante y hacia atrás.
-Tu ya haz visto lo que puedo hacer con mi capacidad Alma Muñeca, pero la verdad es que no sé mucho de lo que puedes hacer tu además de lo poco que he visto y lo que escuche de boca de otros-Explico Retz mirando curiosamente al chico frente a ella.
-Esta bien-Acepto Killua. La verdad era que le emocionaba la idea de impresionar a la chica con sus muy desarrolladas capacidades. Llevando una mano a su bolsillo sacando de el un Yo-yo con una estrella de seis puntas o hexagrama de diseño en ellos.
Retz lo miro con mucha atención. Y como si nada el nerviosismo volvió a apoderarse de él, pero sacudió la cabeza alejando esas inseguridades. Comenzó a mover el yo-yo mientras este era cubierto por un aura eléctrica, gracias a que era del tipo transformación, moviéndolo con mucha experiencia mostrando brevemente su poder. Maravillada ante tal espectáculo una enorme sonrisa cruzo el rostro de Retz.
-Eso fue asombroso-Alago la rubia sonrojando levemente al Zoldyck quién sonrío contento-¿Puedo verlo de cerca?-Pregunto refiriéndose al yo-yo mirándolo directamente a los ojos. Killua dudo un momento.
-Esta bien-Pero finalmente asedió dando un paso hacia adelante tendiéndole el dicho objeto que reposaba sobre su mano. La chica entonces alzo la mano para tomarlo pero frunció el ceño al ver lo engañosamente pesado que era, intento, verdaderamente intento alzar el yo-yo pero le fue imposible. Killua río. Retz inflo los cachetes en reproche.
-¿Porqué te ríes? ¡Es demasiado pesado!-Se excuso Retz.
-No, por nada, solo tenía curiosidad de si podrías levantarlo-Dijo el albino sonriendo burlonamente alzando con mucha facilidad el yo-yo con su mano.
-¿Cuanto pesa?-Pregunto Retz con genuina curiosidad dejando de lado su molestia, mirando el objeto.
-Alrededor de 50 kilogramos-Respondió el Zoldyck como si nada. Los ojos de Retz se abrieron con sorpresa.
-¡¿Tanto?!-Exclamo impresionada. Killua sonrío satisfecho.
-Cuando aprendes a utilizar Nen no es complicado-Explico Killua guardando el yo-yo. Retz lo miro con sorpresa.
-Si. Debería aprender a usarlo-Contesto ella considerando seriamente la idea, pues no era capaz de utilizarlo a voluntad y si lo dominaba podría serle de gran ayuda.
-Sería bueno-Opino Killua sentándose a su lado-Podrías buscar un maestro Nen que te enseñe, para que domines las técnicas, al menos lo básico-Recomendó el Zoldyck para luego bajar la mirada -Si...si tu quieres...yo...podría enseñarte a usarlo-Dijo con las mejillas sonrojadas, Retz asintió entusiasmada.
-¡Eso sería bueno! ¡Gracias Killua!-Exclamo la titiritera abrazándolo repentinamente, entonces el rostro del albino se volvió rojo tomate intenso.
La tarde transcurrió con normalidad, lo cual era raro para Killua, sin embargo, estaba contento con tener un día 'normal' con Retz. Fue una mañana-tarde divertida. Ambos se encontraban paseando tranquilamente por la ciudad sin ningún rumbo fijo, solo observando y hablando entre si.
-¿A donde vamos ahora?-Cuestiono Retz mientras caminaba. Killua se tomó el mentón haciendo un gesto infantil.
-Mmm...no losé. ¿A dónde quieres ir tu?-Preguntó el Zoldyck curioso.
-¿Seguro?-Pregunto Retz arqueando una ceja.
-Cla-claro…Lo que a ti te guste a mí me va a gustar-Contesto Killua sonriendo levemente. Retz por su parte no sabía bien qué decir, habían tantas actividades que no sabía cuál elegir.
Para su suerte pasó un grupo de chicos que llevaban consigo trajes y equipos para esquiar. Ahora que recordaba, había un lugar muy cerca de hay donde la gente iva a hacer ese tipo de deportes aprovechando el clima frío que comenzaba a hacerse presente en ese época del año en una parte especifica de la ciudad.
-Vamos a esquiar-Propuso Retz entusiasmada.
A Killua se le hizo algo rara la idea, pues no creía que normalmente se hiciera eso en una cita, pero luego recordó que él no tenía ni idea de lo que le gustaba a las mujeres por lo que solo se encogió de hombros y asintió. Así ambos caminaron por la ciudad.
No les tomó mucho tiempo encontrar un hostal en donde mucha gente iva a esquiar a menudo, el cual no tenía nada de modesto, en realidad se parecía a un hotel lujoso y por ende altamente costoso. Aunque Retz quería entrar sin demora, sabía muy bien que eso seguramente estaría a años luz de su presupuesto. Se volteo hacia Killua y sonrío nerviosamente.
-Creo que será mejor ir a otro lugar-Dijo Retz.
-¿Porqué? Si estabas muy emocionada por venir aquí-Cuestiono el Zoldyck confundido parado con las manos en los bolsillos. Retz simplemente se alzo de hombros.
-No puedo pagarlo-Explico ella mirando el suelo apenada.
-¿En cerio?-Pregunto sorprendido Killua. Las mejillas de ella se sonrojaron con vergüenza.
-¡No todo el mundo tiene tanto dinero para darse este tipo de lujos!-Exclamo inflando las mejillas infantilmente. Killua sonrío pensando que se veía adorable cuando se enojaba de esa forma.
-No te preocupes yo pago-Dijo el albino como si nada -Normalmente eso hacen los chicos en las citas ¿No?…-Dijo viendo como Retz abría los ojos sorprendida, esto hizo que se sonrojara poniéndose nervioso -Yo...eh...No es que tome esto como una cita ¿Cita? Quien dijo algo de una cita yo no, ¿Cita? Sí solamente somos amigos, aunque nos veríamos bien juntos. Me pregunto ¿Qué dirá la gente si nos ve juntos? ¿Dirán que somos una linda pareja o tal vez digan que somos muy disparejos no sé yo… -Killua seguía hablando cavando cada vez más.
El Zoldyck se había puesto nervioso y ahora no paraba de hablar. Retz se sorprendió al oír la palabra cita y sobretodo pareja ya que normalmente eses tipo de vocabulario no era común en el chico de ojos azules, decidió no darle importancia, aun así un rosa se apodero de sus mejillas.
-Killua no importa...de verás-Dijo Retz haciendo que el albino paraba abruptamente de parlotear -Podemos ir a otro lugar, Esta bien-Dijo agitando la mano restándole importancia.
Killua frunció el ceño levemente y repentinamente se sintió muy nervioso, se mordió el labio con nerviosismo y luego tomo una gran bocanada de aire, algo en su interior le decía que era ahora o nunca.
-Retz yo...cuando estoy contigo me siento bien, nos conocemos desde hace un tiempo y desde entonces cada momento a tu lado es especial, quiero decir...me gustas, me he ido enamorando de ti con el paso del tiempo-Dijo a lo que Retz lo miro sorprendida.
-No sabía cómo decírtelo porque tenía miedo de decir algo nada inteligente en el momento menos oportuno, pero sabía que tenía que ser pronto o un día ya no tendría oportunidad alguna-Finalizo Killua sonrojado completamente, sin verla fijamente y diciendo todo de manera muy rápida antes de que fuera a arrepentirse.
-Killua...Yo me siento alagada-Respondió Retz sonrojada también -Yo no sé qué decir...-Dijo la chica.
Killua se limitaba a mirar hacia el suelo, apretando fuertemente sus puños, esperando el cruel rechazo. Por su parte Retz estaba muy sorprendida, aunque tenía que admitir de que se sentía contenta de que alguien como Killua de quién nunca se lo hubiera imaginado, tuviera esa clase de sentimientos hacia su persona, pero ella no quería en este momento una relación con alguien, aun así sentía la necesidad de decirle que sí y probar que es lo que podría pasar.
-Killua lo lamento pero yo no siento lo mismo-Apenas esas palabras salieron de los labios de la chica el Zoldyck sintió como su corazón era estrujado vilmente.
Dio un paso hacia atrás antes de que las traicioneras lágrimas aparecieran dispuesto a correr y desechar por muy difícil que fuera...su amor, sus esperanzas y sus sueños. Pero una mano en su mejilla lo hizo paralizarse, alzo la mirada encontrándose con la de Retz que le sonreía calidamente.
-Yo..no puedo decir que te amo, pero si te quiero...haz hecho un increíble esfuerzo por acercarte a mi y me tratas muy bien, aunque la vez en que nos conocimos no fue la situación más adecuada o agradable-Killua bajo la mirada ante esto -Pero...-Continuo Retz -Estoy dispuesta a intentar, si tú me puedes esperar-Dijo acariciando suavemente su mejilla, el cerro los ojos acunando la pequeña mano de ella con la suya propia.
-Por ti, yo estaría dispuesto a esperar por toda la eternidad-Y Killua sonrío, sorprendiéndola pues estaba sonriendo de una forma que nunca lo había visto hacer antes, una sonrisa de verdadera alegría y esperanza, ella sonrío de igual forma -¿Ahora me dejarás pagar para poder esquiar?-Pregunto el albino en tono divertido. Retz río.
-Bueno..ya que insistes-Dijo ella de igual tono sonriendo también.
Una vez hubieron resulto ese tema entraron al hostal, encontrándose con la resección que les proporciono ropa adecuada para el clima que reinaba en el lugar. En el camerino de los hombres Killua se vistió con una gran chaqueta invernal de color azul con un gorro blanco a juego, pantalones blancos y botas invernales. Una vez listo tomo los esquís que hay habían y salio al pasillo encontrándose con Retz.
-Hace mucho que no esquiaba-Comento la rubia sonriendo emocionada, ella traía puesto un abrigo rosa pálido y blanco con capucha, guantes a juego y botas de igual forma, además de unas orejeras peludas de color rosa.
-Yo nunca lo he hecho, pero no debe ser muy diferente de patinar-Dijo Killua sosteniendo los esquís.
-Pues vamos de una vez-Dijo Retz con emoción comenzando a caminar hacia la puerta sujetando sus propios esquís. El Zoldyck la siguió lentamente con las manos en los bolsillos llevando su equipo por debajo del brazo. -¡Esto es increíble!-Exclamo Retz mirando el paisaje invernal y las muchas personas esquiando mientras se divertían. Killua sonrío, le gustaba demasiado ver esa emoción en los ojos turquesa de la titiritera.
-¡Woau! ¡Vamos hay!-Exclamo Retz señalando las sillas voladoras que llevaban a lo alto de la montaña y antes de que el chico pudiera responder lo tomo de la muñeca y lo jalo hasta el lugar. Killua se sintió sonrojar al momento que la chica entrelazo sus dedos con los de el sin darse cuenta.
Estuvieron en la fila, la cual para su suerte avanzo rápidamente y luego se sentaron en las sillas, Retz hizo el comentario de que era buena en ese tipo de deportes y Killua no quiso quedarte atrás por lo que decidió presumir de sus capacidades, proponiendo ir hasta la parte más alta de la montaña, para esquiar. Retz trago nerviosamente dudando de esa idea.
-Pero entenderé si te da miedo-Dijo Killua en tono de burla alzándose de hombros de forma burlona. Retz frunció el ceño y negó.
-¡Claro que no! ¡Vamos a hacerlo!-Concluyo ella e inmediatamente se arrepintió de sus palabras al ver lo alto que se encontraban.
Por un momento sintió pánico recordando el incidente del teleférico, pero cerro los ojos e intento olvidar aquel trauma. En un momento el viento soplo y la silla se agito, Retz chillo asusta y se aferro instintivamente al brazo de su acompañante. Killua se quedo tieso mirando al frente muy sonrojado debido a la cercanía de la chica.
Una vez hubieron llegado ambos bajaron, Retz tembló al ver la larga caída que había debajo, las personas que esquiaban a lo lejos parecían hormigas diminutas, y no es que sufriera vértigo, o talvez si, ya no lo sabía, pero lo que si sabía era que estaba alto, muy alto, se sujeto firmemente de sus esquís mientras sentía sus piernas temblar y no debido al frío.
El Zoldyck rápidamente se coloco su equipo y bajo por la montaña. Retz observo mientras Killua se lucía con su destreza sobre los esquís. Suspiro mientras se colocaba los suyos en los pies, observo la bajada sujetando fuertemente los sancos en sus manos.
-¡Hey Retz!-Grito de pronto Killua bastante más abajo haciendo altavoz con sus manos -¿Qué sucede? ¿Te acobardaste?-Decía el albino haciéndole muecas de burla para provocarla.
Retz frunció el ceño, y armándose de valor se impulso con los esquís y bajo diestramente la montaña aunque con un poco menos de habilidad que el Zoldyck, sonrío sintiendo la emoción de ese deporte, río contenta mientras sentía el viento golpear suavemente su rostro.
Al acercarse al lugar donde se encontraba el albino esperándola se dispuso a frenar y echarle en cara que lo que había dicho era cierto, pero luego su rostro cambio a una expresión aterrorizada cuando se dio cuenta de que no recordaba como frenar, grito al momento que cerro los ojos esperando despertar enterrada parcialmente bajo la nieve.
Pero los cálidos brazos de Killua la rodearon parándola y evitando que se hiciera algún daño. Al percatarse de lo cerca que estaba del albino las mejillas de Retz se tornaron inusualmente rosadas.
-Tranquila, estas bien-Aseguro Killua al sentirla temblar entre sus brazos. Y para su sorpresa Retz sonrío enormemente.
-Gracias Killua-Agradeció Retz tiernamente provocando que un sonrojo se colará en las mejillas del chico.
-Creo...que deberíamos seguir ¿No?-Opino Killua sintiendo como Retz se sujetaba fuertemente de su mano para evitar caer.
-Hace mucho tiempo que no hago esto, la verdad es que me cuesta un poco-Dijo Retz parándose firme sobre los esquís -Pero no te creas, aun así podría ganarte-Aseguro retándolo a una carrera. Killua sonrío siguiéndole el juego.
Y así comenzaron una carrera que iva bastante pareja. Killua se estaba divirtiendo, aunque de haber querido hace bastante que la hubiese sobrepasado y ahora le estaría llevando una gran ventaja, pero la sonrisa emocionada de Retz era muy agradable de ver. Sintió el calor invadir sus mejillas de solo pensarlo.
-Killua estoy disfrutando mucho esta cita contigo-Comento Retz a su lado. De la puro impresión el sonrojado albino callo de cara contra la nieve. La rubia río observando al Zoldyck enterrado de cara bajo la nieve, pero se distrajo y por ende se tropezó cayendo de espaldas contra la fría nieve.
Ambos se alzaron sobre la nieve, la rubia se sobo la espalda debido al golpe mientras que el Zoldyck tenía el rostro lleno de nieve, Retz lo miro sorprendida un momento y luego comenzó a reír alegremente Killua la miro curioso unos segundos pero después contagiado por ella río encontrando divertida la situación.
Ambos volvieron a hacer la fila para las sillas que llevaban hacia la montaña escarchada, aunque esta vez había mucha más gente que antes por lo que estuvieron que esperar un rato. Retz se asomo sobre las personas adelante intentando ver que tanto faltaba mientras que Killua se encontraba de brazos cruzados mirando hacia la nada. La chica lo miro un momento para luego buscar algo en su bolsillo, de donde saco una caja de Choco-Robots, y entonces toco levemente el hombro del Zoldyck para captar sus atención.
-Tengo algo para ti-Dijo Retz mientras le sonreía ofreciéndole dicha caja. Killua recibió dicho objeto con las manos algo temblorosas.
-¿Una caja de Choco-Robots?-Pregunto Killua algo incrédulo.
-Si, escuche de boca de Gon que son tus dulces favoritos-Explico ella. Killua se puso de todos los colores muy apenado.
-Yo...gracias supongo-Dijo el Zoldyck muy avergonzado.
-A sido un día estupendo, gracias por eso-Agradeció Retz sonriéndole. Entonces la rubia beso a Killua en la mejilla. Fue un beso que duró apenas unos segundos pero que al Zoldyck le parecieron realmente horas. Justo en ese momento varías personas se les quedaron vieron, pensando que se tratarían seguro de una linda pareja. Eso solo lo hizo sonrojarse aun más.
-¡No hagas cosas tan vergonzosas delante de tanta gente!-Se quejo el albino con el rostro totalmente rojo. Retz río y le guiño un ojo.
-Ok. Entiendo entonces la próxima vez en privado-Contesto ella y Killua sintió humo salir de sus orejas. Tardo varios segundos bajar el intenso rojo de sus mejillas mientras comía los Choco-Robots distraídamente, cuando estuvo a punto de acabarse la caja el pensamiento de que no le había ofrecido ni uno a Retz paso por su mente, así que dirigió su mirada a la chica, que a su vista parecía un ángel entre toda esa blancura de nueve y estiro una mano ofreciéndole un chocolate. Ella volteo a verlo sorprendida para luego llevar una mano a su boca para reprimir un risa.
-¿Qué?-Pregunto Killua entre avergonzado y confundido. Entonces Retz señalo su rostro que estaba cubierto con chocolate, el Zoldyck se apeno y llevo una mano a su cara para limpiarse rápidamente y poder olvidar ese vergüenza, pues parecía un niño pequeño manchándose con golosinas.
Retz negó con la cabeza divertida y llevo su propia mano al rostro de el limpiándolo, Killua se quedo estático mientras ella pasaba sus dedos por su rostro quitando el rastro de chocolate y se sonrojo fuertemente cuando sintió sus finos dedos rozar sus labios, su corazón latió rápidamente y respiro entrecortadamente.
-Listo-Sonrío Retz alejando su mano de el y aceptando el choco-robot que antes le ofrecía.
Killua simplemente la observo mientras terminaba el dulce e internamente se pregunto que clase de bruja era esa chica, porque si, era una bruja porque había lanzado un poderoso hechizo sobre el, ya que desde que la conoció sentía que su corazón latía única y exclusivamente por ese preciosa muchacha que había osado robarle el corazón y había logrado lo que el creía imposible...enamorarlo.
Después de una cansada media hora por fin había llegado su turno, solo faltaba una persona frente a ellos, y Killua agradecía eso, la espera lo estaba desesperando, por el no hubiera hecho nuevamente la fila, pero Retz había insistido y ¿Quién era él para decirle que no? Observaron como el que iva delante de ambos se montaba y ahora era su turno, Retz tomo su mano llevándolo con ella, el se sonrojo y pensó que tenía que aprender seriamente a controlar mejor esos arrebatos de color carmín que le ocurrían cada que estaba con ella, pues resultaba demasiado obvio.
Retz sonrío acercándose a la silla cuando alguien más alto que ella apareció y la empujo bruscamente y sino fuera por Killua que la sujeto rápidamente por la cintura hubiera terminado cayendo contra el suelo. En otras circunstancias el Zoldyck se hubiera avergonzado de la posición en la estaban pero esta no era una circunstancia cualquiera.
Con cara de pocos amigos observo al hombre joven de cabello café que había empujado a Retz quién era acompañado por otros dos de edades similares uno de cabello negro y otro rubio, quiénes se colaban en la fila.
-¡Nosotros estábamos aquí primero!-Se quejo Retz separándose de Killua y mirando molesta a los hombres quienes rieron con burla impresa en su voz.
-Oye muchachita, nosotros hacemos lo que queremos. Será mejor que tu y tu novio se marchen de aquí mientras estamos de buen humor-Dijo el de cabello café, agachándose para quedar a su altura. Retz frunció el ceño.
-¡¿Quienes se creen para hacer eso?!-Se quejo la titiritera y los hombres volvieron a reír.
-Nena, eres bonita así que te diré esto de la manera más sutil posible-Dijo el castaño sacando de su abrigo un documento el cual le extendió.
-¿Una Licencia de Cazador?-Dijo Retz mirando el pequeño objeto.
-Así es, supongo que sabes lo que acarrea. Así que lárguense antes de nos molestemos en verdad-Advirtió el hombre.
-Eso no me importa, nosotros estábamos primero, esperamos mucho tiempo para que ustedes vengan como si nada y se coleen, hagan la fila como todos lo demás-Dijo Retz.
-Esta chica si que tiene carácter y autoconfianza-Dijo el hombre de cabello negro en tono de burla.
-Así es-Dijo el chico rubio para luego mirar a Killua -¿Y tu niño? ¿Siempre dejas que tu novia pelee tus batallas? Pero que patético-Se burlo.
-Bueno esta conversación duro más de lo que debía-Dijo el castaño -A volar mocosa-Retz frunció el ceño.
-Les dije que no-Contesto Retz tratando de pasar al lado del hombre pero este la tomo bruscamente del brazo.
-Te lo advertí-Dijo el castaño sonriendo sádicamente pero antes de que pudiera hacer algo sintió un terrible dolor en el brazo con el que se suponía que sostenía a la chica rubia, observo en dirección a su brazo y miro con horror como este había sido partido perfectamente en cinco partes por el albino que ahora lo sujetaba con una sorprendida Retz detrás de el.
-No te atrevas a tocarla-Dijo Killua con voz extremadamente seria. Sus ojos estaban oscurecidos y sus pupilas se habían vuelto pequeñas y afiladas. El castaño lo miro molesto.
-¡¿Quién te crees que eres?!-Grito el castaño el rubio por su parte se acerco rápidamente y lanzo una patada contra Killua para que soltará a su camarada pero fácilmente el Zoldyck lo atrapo y de un solo tirón le arranco la pierna a su atacante quien cayo al suelo mientras que la sangre se espacia por todos lados de forma tal que asusto a las personas a su alrededor que terminaron por salir corriendo despavoridas, mientras gritaban.
El pelinegro furioso se acerco al albino para atacarlo con su puño pero Killua lo atrapo y con su mano aplasto el puño que exploto dejando solo un bulto de huesos triturados. Luego el Zoldyck redirigió su atención hacia el castaño quién no se dejo intimidar y le lanzo una lluvia de ataques a Killua pero este apareció detrás de el y alzo su mano derecha dispuesto a atravesar el pecho del hombre para sacar su corazón para que este pudiera ver su órgano aun palpitante antes de morir.
Pero repentinamente sintió un par de brazos rodearlo suavemente, cosa que lo paralizo. Retz lo abrazaba con su rostro apoyado en su espalda, la chica temblaba y se aferraba con fuerza a el. había escuchado muchos de los supuestos rumores que rodeaban a Killua y sabía de buena fuente que estos eran completamente ciertos eso.
Y que sabía perfectamente que era un asesino profesional y altamente calificado y demandado la hacían conocedora de las cosas de las que era capaz, pero nunca las había tenido que presenciar en persona y sinceramente no era algo a lo que ella pensaba que hubiera estado preparada para ver.
-Retz...¿Qué...?-Decía Killua pero antes de que pudiera completar su oración ella lo interrumpió.
-Killua por favor detente...me estas asustando-Pidió Retz con voz suave aferrándose más a el, y Killua se sintió incapaz de moverse, ladeo la cabeza para mirarla y sus ojos se suavizaron hasta el punto de que volvieron a ser azules y relajo su cuerpo, ella tenía una mirada llena de miedo y ese era un miedo que disfrutaba en sus oponentes pero en ella no, nunca en ella.
-Lo siento, me deje llevar-Se disculpo Killua. Los hombres los miraron sorprendidos.
-Ki-Killua...¿Tu...tu...eres...Ki..llua Zoldyck?-Tartamudeo el castaño mientras temblaba. Pero el nombrado ni siquiera movió la cabeza para verlo, el no merecía su tiempo. Lo ignoró por completo más concentrado en la pequeña rubia que temblaba mientras lo abrazaba.
Retz aflojó sus brazos y el se giro entre ellos, ambos estaban uno frente al otro. Ella todavía lo abrazaba. El envolvió sus brazos alrededor de ella y ella también lo hizo. Retz puso su cabeza en su pecho y escuchó su corazón, el corazón de Killua latía tan rápido como el de ella, cerro los ojos
-Talvez...talvez el tenga miedo también-Pensó. Eso la alivio, ese pensamiento de que Killua también sentía miedo.
Y claro que el sentía miedo, miedo de que ella le temiera, miedo de que se apartara de su lado y no volviera a verla nunca, pero al sentir los cálidos brazos de ella abrazarlo con cariño, se sintió aliviado y la estrecho contra si acercándola más a su pecho con sus brazos, sintiéndose inmerecedor de esa chica que se había robado la razón de su existir, lo había cautivado, colándose en su mente a cada momento, haciéndolo feliz con una simple muestra de cariño y haciéndolo sonreír incluso cuando no quería, por primera vez en su vida podía ver lo que era la luz, porqué ser feliz era mucho más sencillo si Retz estaba a su lado.
-Por alguna razón me siento tan segura en sus brazos, él es tan fuerte y me sostiene tan suavemente como si yo me fuera a romper-Fue el pensamiento que cruzo la mente de la chica quién era envuelta cariñosamente por los brazos del Zoldyck, no le importaba quién era, lo que había sido, de donde venía, a lo que se dedicará o incluso de lo que fuera capaz de hacer, porqué ella veía al Killua verdadero en ese momento...el era ese muchacho alegre, divertido y molesto que la sostenía ahora con cariño. No le importaba lo que pensarán los demás sobre eso.
Retz se separo del abrazo de Killua y le sostuvo su rostro entre sus manos. Los ojos de Killua la miraron sorprendidos y algo temerosos pero ella se acerco a el y le beso la frente suavemente, susurrando dulcemente.
-No me importa lo que hayas hecho ni lo que hagas, nunca te veré como algo más de lo que eres...mi tontito y dulce Killua-Dijo Retz con voz tranquilizadora. El la mira con ojos llenos de amor y sonrío.
Poco después de ese incidente que casi arruino su cita, Killua se limitó a pasear con Retz, la había llevado a dar una vuelta por los alrededores, sabía que ya era tarde y que algunos puestos que habían alrededor empezarían a cerrar por lo cual después de haber contemplado lo poco que pudieron la llevo de regreso a su hogar. Una vez en la entrada de su departamento se dispusieron a hablar.
-Hoy fue un gran día. Te lo agradezco Killua-Sonrío Retz tiernamente. Killua llevo un brazo detrás de su cabeza sonriendo.
-No agradezcas. La verdad es que yo también me divertí mucho-Dijo el Zoldyck. La observo un momento con duda antes de animarse a preguntar -Yo...¿tu...¿tu quisieras?...¿tu quisieras ser...ser mi...mi novia...? ¿O al menos darme la oportunidad de serlo?...-Pregunto con el rostro sonrojado.
La respuesta no se hizo esperar ya que al momento siguiente Retz lo abrazo uniendo sus labios con los suyos, a decir verdad, nunca había besado a alguien. Este era tanto el primer beso de Killua como el de Retz. Al tiempo de que Killua sintió los labios de Retz unirse a los suyos correspondió, torpemente pero lo suficientemente bien para que ambos no se quisieran separar. Con el paso del tiempo su cuerpo les exigía aire
-Maldito aire-Pensó Killua. Retz fue la que rompió el beso. Ambos se observaron con el rostro rojo y sin poder decir ninguna palabra, sus acciones ya habían hablado por si solas. Ese día quedaría grabado a fuego en la memoria de ambos.
-¿..T-Te..ve-ré mañana?-Pregunto Killua con el rostro colorado, que solo era resaltado por su pálida piel.
-Yo..bueno...tengo que que hacer unas cosas en la mañana. Pero tendré toda la tarde libre...-Respondió Retz tímidamente -Entonces...¿Podríamos vernos a las 2?-Pregunto no muy segura encogiéndose de hombros. Los ojos de Killua brillaron.
-¡Me parece perfecto!-Exclamo el Zoldyck con emoción y luego se rasco la cabeza con nerviosismo.
-Bueno...¡Adiós Killua!-Se despidió Retz dándole un fugaz beso en la mejilla antes de entrar rápidamente a su departamento.
Killua se paralizo ante el repentino acto, llevándose una mano al lugar donde lo había besado sonrío embobado, no podría estar más feliz. Regreso a su casa corriendo y saltando. Se sentía el rey del mundo. Chillo contento dando un salto hacia un poste eléctrico del cual se sujeto y sin querer termino trayendo a abajo al no medir su fuerza, pero no le importo, estaba tan feliz que nada podría arruinarlo.
Una vez llego a la casa que compartía con Gon y Alluka los saludo a ambos de una forma muy enérgica, con una sonrisa plasmada en su rostro. Estos lo miraron como si se hubiera vuelto loco e intercambiaron miradas confundidas entre si para luego volver a verlo.
-Al parecer le fue muy bien-Comento Alluka mientras veía a su hermano prácticamente ir hasta su cuarto entre saltos.
-Debería ser así más seguido-Opino Gon para luego rascarse la cabeza confundido -Nunca lo había visto sonreír así. ¿Pero que digo?¡El amor te hace hacer locuras! Me alegro por él. Ya era hora-Dijo sonriendo mientras cruzaba los brazos detrás de su cabeza. Alluka sonrío también.
-Si. Ya era hora de que fuera feliz-Dijo la Zoldyck contenta.
-¡Bueno podemos decir que la misión conquista fue todo un éxito! ¡¿No?!-Pregunto Gon mirando a la pelinegra. Alluka asintió de acuerdo.
-Si Gon, fue todo un éxito-Concordó Alluka, por que al fin y al cabo habían sido ellos y su plan los que habían iniciado lo que seguramente seria una larga y feliz vida entre ellos dos.
Fin
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¡¿Qué te pareció?!
¡¿Te gustó?!
¡¿Qué opinas?!
¡Acepto criticas constructivas y concejos! XD
Adoro la pareja de KilluaxRetz pero no encuentro historias de ellos, así que decidí hacer la mía.
Estoy pensando en públicar otra historia, una historia que le continué a esta, pero agregando un salto de tiempo. Por lo que los personajes principales Killua, Retz y Gon tendrían aproximadamente 19-20 años. Llamado ''Una boda en la familia Zoldyck'' Donde relatare la boda entre Killua y Retz, la relación de ella con la familia de Killua, como se lleva con Kikyo la madre sobreprotectora de su futuro esposo, como se adaptara a la forma de vivir de los Zoldycks, etc...
¿Qué te parece? ¿Quisieras que la escriba? Dímelo por favor
Una cosita más *Misaki Akemi, la novia de Gon en este fic, es una Oc creada por mí. Es una bella muchacha de piel clara, cabello azabache hasta las caderas, con unos característicos ojos violetas y con un carácter fuerte, autoritaria y agresiva además del lado amable y atento que tiene con Gon.
