Diagon

Como Sev ya esperaba, se libraron del problema que suponía que Violet los acompañara al callejón mágico, y de la ayuda extra, porque ya de camino, les dijo que tenía que hacer recados en Londres y que los había retrasado contando con que debería llevarlos a Diagon. Así que simplemente, los dejaría en la puerta del Caldero Chorreante y los recogería a la vuelta.

Le pareció bien que quedaran a las seis, así le daba tiempo de hablar con Peter de lo ocurrido por la mañana y preparar la cena. "Así que nos libramos de un problema, pero ahora tenemos otro. Buf… a idear nueva estrategia, peor que en el castillo."

Violet se despidió de ellos pidiéndoles que no se separaran, porque Lily llevaba mucho dinero encima. "Todo al revés." Se quedaron en la puerta del Caldero despidiendo a Violet con la mano. Cuando Lily se giraba para entrar, Sev la retuvo.

-Tenemos que planear otra cosa para hoy a la vuelta, y en el callejón no podremos hablar.

La condujo por calles del barrio, rodeando la manzana.

-Para empezar, me lleváis a casa. Sería forzar la situación quedarme después de la tensión que ha habido. De hecho, voy a decirle a tu madre que por si después de hablar en familia no les parece bien que vuelva, esperaré un mensaje de Puck por la mañana para acudir.

-Buf, Sev… sigues siendo un paranoico. Ya te ha dicho mi madre que el problema no eres tú.

-Ya, pero tu padre aún no sabe nada, es más estricto y desconfiado que tu madre, y no han escuchado la versión de Petunia. Cuando se entere de que tú ya has dado la cara podría inventarse mentiras… que no lo serían.

-Ya. Muy propio de ella.

-Su objetivo es echarme de tu casa, ¿comprendes? Y una retirada a tiempo por mi parte puede resultar una victoria.

-Estás comenzando a usar tu astucia para manejar las relaciones.

-Llevo meses aprendiendo, Lily. Tú me has enseñado mucho.

-Y yo, ¿qué hago?

-A ver, déjame pensar… Eso ya es más complicado, al tener que llevarme a casa, vais a llegar casi al tiempo que tu padre, Petunia seguramente estará esperándolo. Coincidiréis las tres o los cuatro, en ese caso salúdala normalmente pero rétala con la mirada, como si le repitieras lo que le has dicho por la mañana, que no le tienes ningún miedo. Lo has hecho genial.

-Buf… eso la pondrá todavía más rabiosa, ya has visto cómo se ha puesto a gritar.

-Ya… tienes razón. Quizá monte una bronca delante de ti y eso sería peor, un verdadero conflicto, hay que evitarlo. A ver, entonces piensa tú, combina astucia e inteligencia emocional. Es tu familia, los conoces mucho mejor que yo.

-Para empezar, ni la saludo, o un saludo muy escueto, que sepa que me ha ofendido.

-Vale, ¿y cómo evitas que hable con tu padre antes de que hablen entre ellos? ¿Te quedas en la sala con los dos?

-Buf, no, eso sería muy raro. Antes de la cena, si no estoy estudiando, ayudo a mi madre a cocinar.

-Ya… Entonces vas a tener que pedirle a tu madre que hable con tu padre antes de que Petunia pueda hacerlo. Le dices que haces tú la cena. ¿Sabes hacerla sola?

-¡Bah! ¿Qué te crees? Yo también cocino desde pequeña. En verano siempre hago yo el almuerzo cuando mi madre trabaja.

-Vaya… parece que no somos tan diferentes. Tantos años juntos y no saber esas cosas el uno del otro.

Se dieron un beso bajo el paraguas.

-Lo malo es que así no vas a poder escuchar la primera reacción de tu padre – continuó Sev.

-Ya…

-Pero puede que quiera hablar directamente contigo.

-No lo creo. Mis padres son muy discretos para eso. Cuando no nos veíamos en verano, a pesar de que me notaban que estaba fatal, no me preguntaron nada.

-¿Estabas fatal? Eso no me lo habías dicho… ni lo de Navidad.

-Pues sí… Me moría de ganas de verte, contaba los días que faltaban para el Expreso. Ya te dije que vinimos a Diagon el mismo día de la semana que me mandabas los mensajes.

-Jo, Lily… - la abrazó – Perdóname…

-El día que no pude entrar a tu casa porque estaba tu padre iba decidida a hablar contigo y aclararlo todo, porque estabas muy distante desde lo del haya y no dejaba de pensar en ti. Te lo iba a decir.

-Vaya…

-Y cuando volvía a casa estuve recordando muchas cosas, como en la Navidad anteriores, cuando te curé y nos abrazamos. Y entonces me di cuenta por fin de que me había enamorado de ti.

-Y eso fue a principios de agosto, habríamos pasado juntos el mes entero, vaya desperdicio. Recuerdo que ese día ibas muy guapa.

-Claro… me había arreglado para ti…

-Maldito Tobías…

"Con todo ese mes por delante de afianzar el nuevo aspecto de nuestra relación, habría tenido el valor suficiente para enfrentar a los maléficos por no separarme de ella, y ahora no estaríamos metidos en semejante embrollo." Se abrazaban bajo el paraguas. Lloraban ellos y también el cielo…

-Bueno, no podemos volver atrás y arreglar lo que hicimos mal. Hemos de seguir adelante.

Echaron a andar.

-¿Por dónde íbamos?

-Que mi padre no hablará del tema conmigo, se conformará con lo que le diga mi madre.

-Quizá hablen también con tu hermana mientras haces la cena.

-Puede, pero no lo creo, esperarán que me vaya a la cama.

-Vale, entonces haces lo que ya dijimos, pero no te arriesgues a que te pillen. Si no lo ves seguro, te vas a tu cuarto y en paz. En cualquier caso, mañana madrugas, que te dé tiempo a ver a tu madre antes de que se vaya a trabajar para que te diga si puedo ir a tu casa.

-Vale.

-Bueno, todo esto son hipótesis, puede pasar cualquier otra cosa. En ese caso, actúa por instinto, siempre sueles hacerlo genial.

Habían dado la vuelta a la manzana.

-No cambies todo el dinero. Yo me quedo con lo que me dio La Guardia, así seguro que me llega de sobra para los libros de viejo. Cuenta con que tienes que comprar los ingredientes y libros nuevos, que serán más caros, y con lo que nos haga falta para pasar en el colegio hasta el verano. Así si nos sobra dinero muggle se lo devolvemos a tus padres.

-Sev, voy a cambiarlo todo, y si sobra, vuelvo a Gringotts cuando terminemos. Hoy no habrá cola como en verano o Navidad, es un día de diario y el callejón estará casi vacío.

-Bueno, haz como quieras, es tuyo, pero no te emociones gastando. Si te pasas, pueden cerrarte el grifo.

Entraron por separado. Primero Lily para no quedarse sola en la calle, y fue directa a Gringotts. Sev lo hizo diez minutos después y se dirigió de inmediato a la librería de viejo.

Lily fue a la tienda de ingredientes para pociones y compró también una ya preparada para el resfriado de Sev, después por comida para las lechuzas, y ya de camino a Flourish & Bloots, se fijó en una tienda en la que nunca había entrado: 'Artefactos mágicos de segunda mano'.

"Un pensadero…" pensó. "Para que Sev pueda leerme a fondo en el Refugio y asegurarme de que ocluyo bien." Lo tenían, no lo dudó un instante. Era bastante caro para ser de segunda mano, pero total, tenían dinero de sobra. "Ya le diré que me ha costado la mitad."

Mientras tanto, él, en la librería de viejo, leía cada título de los libros de cada estante y repasaba los índices de todos los que sospechaba que podrían contener información interesante. "Por una vez, sin pensar en el precio."

Lily entró en Flourish & Bloots y se dirigió primero a la sección de Historia de la Magia. Ahí debía mirarlos todos, por si había algún capítulo que hablara de los druidas. Y sí, los había, pero pronto se dio cuenta de que sólo hablaban de eso, de historia. Ni una palabra sobre rituales, hechizos y demás.

Así que se dirigió a Herbología y consultó varios libros sobre árboles mágicos, pero sólo aparecían sus usos como protectores - salía el Sauce Boxeador - como fuente de ingredientes para pociones o de madera para la confección de varitas.

Todavía se le ocurrió algo más, la sección de Viajes, y enseguida lo encontró, 'Bosques Mágicos de Reino Unido e Irlanda'. Había muchos más aparte del de Hogwarts y era un libro tipo guía de viaje, no muy voluminoso ni caro. Por el momento no les iba a servir, pero dentro de un año, cuando pudieran Aparecerse, sí, y sólo quedaban tres ejemplares. Así que lo cogió y siguió buscando en esa sección.

'Antiguos Lugares Sagrados', aparecían algunos conocidos por los muggles como Stonhenge, y también 'Ríos y Lagos Mágicos', salía el Lago Negro, éste también lo cogió. Y otro 'Costas Mágicas', donde venían dos playas que había visitado con sus padres.

Se los habría llevado todos, pero de éstos quedaban más y se fijó en las reediciones, eran libros modernos, si se agotaban traerían nuevos, ya sería mala suerte que de aquí al verano no los hubiera. Ya había gastado mucho en los ingredientes y el pensadero, en todo caso esperaría a ver si Sev había encontrado algo y cuánto dinero le quedaba.

Así que sólo se llevó el de bosques y el de lagos y también se proveyó de pergamino, tinta y plumas, contando con que deberían hacer copias para La Guardia y la aliada de Sev.

Él, por fin, había encontrado, con gran alegría que disimuló, en un rincón oculto y lleno de polvo, un libro bastante voluminoso, 'Magia Druida Ancestral', y repasando el índice rápidamente para no demostrar excesivo interés, pudo descubrir que aparte de otros rituales a realizar en manantiales, ríos, lagos, bosques, cuevas, playas… también contenía hechizos para dominar el mundo natural. "Hacer crecer las plantas, sanar animales y personas, ¡controlar el clima! ¡Detener el tiempo!" Miró el precio. "Caro, pero voy a regatear, el libro está cayéndose a pedazos."

Se dirigió al mostrador, el propietario de la tienda lo conocía de siempre, pues compraba de segunda mano sus libros de texto, para ahorrarse unos galeones de la beca y tener algo para pasar el curso o adquirir más libros. Le dijo:

-Es magia sin varita, no te va a funcionar.

-Bueno, por probar no pierdo nada – fingiendo indiferencia – Si me lo dejas por la mitad, te lo quito de en medio.

-De acuerdo, lleva ahí desde tiempos de mi abuelo, nadie más lo va a querer.

"¡Rayos! Podría habérselo sacado todavía por menos." Pagó y lo dejó en el mostrador para que se lo guardara. Siguió buscando, y al poco rato llegó Lily. "La librería está vacía aparte del dueño y nosotros, y en todo el tiempo que llevo aquí, una hora y media, no ha entrado nadie más. Efectivamente, esta tarde apenas hay gente en el callejón. Así que podemos permitirnos unos minutos para comentar lo que hemos encontrado." Se dirigió hasta ella, que le mostró ilusionada las dos guías de viaje.

-Wow… yo he encontrado los rituales a realizar en esos lugares – dijo él.

-¿Sí? Había más, de costas y lugares sagrados, y no son muy caros. ¿Cuánto dinero te queda?

-Todavía mucho, lo he sacado por la mitad.

-Eres el mejor, Sev. ¿Voy por ellos?

-¿Cuánto te queda a ti?

-Bastante…

-Vas muy cargada, deja aquí las bolsas, las guardamos en el mostrador – quitándoselas de las manos - ¿Qué es esto tan grande que pesa tanto?

-Un pensadero…

"Claro… No me he preocupado de leerla a fondo en el claro, Remus y Cecile todavía no saben, en el Refugio no tenemos y no sabe aún que no vamos a volver a vernos allí."

-Buf, Lily… te he dicho que no te pasaras gastando. ¿Cuánto te ha costado?

-Menos de lo que piensas, es de segunda mano.

-Seguro que no has regateado.

-No se me ha ocurrido…

"Cada uno sabemos comprar… a nuestra manera."

-Bueno, no pasa nada. Total, el dinero es tuyo y nos va a ser muy útil. Ya tenemos otro trasto para el Refugio… - comprensivo – Vuelve por esos libros, mira si hay también de cuevas – y mirando la bolsa de Flourish & Bloots - Y compra mucho más pergamino y tinta, por lo menos el triple de lo que llevas, el libro que he encontrado es muy voluminoso. ¿Te llegará con lo que te queda o te doy de lo que tengo yo?

-Sí, sí. ¿Ves cómo he hecho bien en cambiarlo todo? Las cuevas vienen en el de lugares sagrados.

-Perfecto. Menudos viajes nos vamos a pegar. ¿Qué hora es?

-Las cinco menos veinte.

-Vale, entonces date prisa y me ayudas a buscar aquí.

Lily se marchó y volvió diez minutos después. Comenzó por el extremo opuesto de la tienda, al igual que hacía él, hojeando los títulos que le llamaban la atención. Pronto encontró uno que se salía del tema pero le interesó, un voluminoso y muy completo tratado de Defensa. Fue a mostrárselo a Sev, quizá no lo conocía.

-Mira lo que he encontrado.

-¡Ah, ése! – con desdén – Está en Hogwarts, fue mi libro de cabecera durante años, me lo sé de memoria. Ponte a lo que estamos Lily, que no hemos mirado ni la mitad de la tienda. Céntrate en los libros viejos.

Sev no se había fijado, pero éste lo era. Mientras volvía a devolver el libro a su estante, se fijó en la fecha de edición, 1936. Y por curiosidad y la costumbre desde hacía rato, recorrió el índice. Era muy completo, pero si ya estaba en Hogwarts, no valía la pena comprarlo. Aun así lo miró entero, pues le llamaron la atención aplicaciones que no había tocado: Aritmancia, Medimagia, Pociones…

"Sev ya debe saber todo esto, pero yo no, y me interesa, no quiero estar sacándolo siempre de la Biblioteca, lo quiero para mí." Terminó con los apéndices. El primero, 'Magia de la Luna. La Magia más Antigua. Hechicería Matriarcal'. El segundo, 'Magia Druida. El Dominio del Mundo Natural'. "Wow…" El tercero, 'Magia Roja. La Magia del Amor. El Arma más Poderosa Contra las Artes Oscuras'.

-¡Sev! ¡Mira esto!

-¡Buah! Lily… qué susto me has dado… - acercándose a ella - A ver… qué mal disimulas.

Lily le señalaba el epígrafe con el dedo.

-Buaaah… vamos a echarle un vistazo… - él hablaba en susurros.

-¿No aparece en el de Hogwarts?

-Vaya pregunta estúpida. ¿Crees que no te lo habría contado? Es una edición antigua, deben haberlo eliminado de las posteriores – hojeaba hasta la página en cuestión.

Se trataba de un resumen, de unas veinte páginas, dividido en tres secciones, Comunidad, Pareja y Familia. Detallaba, escuetamente, los ritos de iniciación necesarios para adquirir el poder. Se centraron en el de la Pareja.

-Buah… por suerte hemos ido despacio – decía ella.

-Ya, y aun así nos hemos saltado muchos pasos – decía él.

-Los órganos de los sentidos… El Vínculo.

-La Proyección y el Rastreo, otra Arte Mental.

-Los puntos erógenos… ¿qué es eso?

-Las partes del cuerpo donde más te gusta.

-La Unión de las Almas, Sev, como la poción…

-Ya… pero tampoco viene la receta. Esta información es resumen de algún otro libro, vamos a mirar la bibliografía.

Buscaron en las últimas páginas, cada uno leía la de un lado. En la tercera, lo encontraron. En alfabeto rúnico, que ambos comprendían porque tenían la asignatura. 'La Magia Roja' y el año de edición, 1238.

-Buaaah, esto va a ser imposible de encontrar, al menos aquí – dijo Sev - Todavía faltaban más de doscientos años para que se inventara la imprenta, está escrito a mano. El investigador que lo buscó debía estar muy interesado, pero seguramente no pudo reproducirlo completo porque no le dejaron. Ya sabes, los brujos hemos acabado adoptando la moral muggle en ese aspecto. Antiguamente eran mucho más liberales, en las épocas de los aquelarres, pero luego vino la represión, la quema de los brujos, y tuvimos que escondernos. ¿De qué año es la edición? – volviendo al principio del libro.

-1936 – respondió Lily, pero Sev buscaba algo más.

-Mira – le señaló – El sello de la Biblioteca de Hogwarts.

-Hala…

-Mi madre estuvo allí – se quedó pensando – desde el año '41. Este libro estaba en el colegio cuando ella estudiaba, y ya sabes que era rata de Biblioteca como nosotros. Quizá sepa algo, puedo preguntarle y ya de paso le cuento lo nuestro.

-Vamos a llevárnoslo.

-Para el carro, Lily. Mira – le señalaba el precio – Muy caro, y la hemos fastidiado mostrando mucho interés, no vamos a poder regatear.

-Pero todavía nos llega…

-Se me ocurre una idea, arrancar este fragmento – mirando de reojo al propietario de la tienda.

-No, Sev, no hagas eso, que aquí te conocen y puede darse cuenta, ya llevamos mucho tiempo mirándolo. Además, viene también la Magia Druida y la de la Luna.

-Ah, ¿sí?

-Sí, en los apéndices. Y yo quiero tener el resto del libro para mí, para aprender bien Defensa.

-Vamos a buscar la fuente de la Magia Druida.

Lo hicieron en la bibliografía.

-¿Será éste? – Lily señalaba.

-Es el que acabo de comprar. ¿Y la otra? No me suena de nada.

Lily volvió al índice.

-Magia de la Luna. La Magia más Antigua. Hechicería Matriarcal. Buah… este tío era un portento, vamos a ver el autor.

Era una bruja.

-Claro. Por eso incluyó todo esto. Vamos a buscar también la fuente de ésta.

Lo hicieron.

-Otro libro antiguo, lo que te digo. El cristianismo nos robó lo mejor.

-Pero éste no lo es tanto.

-Ya… pero aun así…

-¿Sabes qué pienso, Sev? Hogwarts tiene más de mil años, quizá estén allí mismo, en la S.P.

-Buf… me la conozco de memoria, me hubiera fijado en libros tan viejos.

-Pero éste es de hace 40 años. Quizá los tengan escondidos, por lo mismo que no conviene que se conozca la Magia Druida.

-Es posible… pero vete a saber dónde. Bueno, vamos a comprarlo, al menos tendremos un poco de información. A ver cómo explicamos a tus padres todos los gastos de hoy, el pensadero y esto no tiene mucha justificación.

Sev se dirigió al mostrador, ya no se esforzó en disimular.

-Mira… éste también nos interesa. ¿Puedes dejármelo en menos?

El propietario observó el libro y miró el precio.

-La edición actual cuesta casi el doble.

-Ya… pero por eso mismo, ésta ya está desfasada.

-No lo creo, más bien al contrario. Tiene anexos que la nueva no incluye.

"Éste es serpiente como yo. Conoce cada libro de la tienda y se ha fijado en lo que estábamos mirando. Mejor, entre serpientes nos entenderemos."

-Bueno, te lo pido como un favor personal, en realidad el libro nos interesa sólo por los anexos que mencionas, yo ya conozco de memoria el resto. Sabes que no compro en otro lugar más que aquí, gastando casi todos mis ahorros. Hoy se ha dado el caso de poder gastar más dinero gracias a mi amiga y ya te he comprado éste – señalando el de Magia Druida – por mucho más de lo que esperabas. Así que, como veas, tan caro, no nos llega.

Y con la mirada, alzando las cejas, le dijo, "Si no me lo rebajas, esconde el libro, porque la próxima vez que venga, le arranco los capítulos que me interesan sin que te des cuenta." El otro le sonrió. "En el bote."

-Tienes razón, no quiero perder un buen cliente. ¿Cuánto puedes gastar?

Le ofreció de nuevo la mitad de lo que costaba. "El libro lo vale y preveo que me va a subir." Pero no, aceptó. "¡Toma!" Pagó.

-Gracias, Bowman. Volveremos a vernos pronto.

-Eso espero, gracias a ti.

Lily se había mantenido a unos pasos de ellos, con una enigmática sonrisa, aprendiendo, aprendiendo…

Todavía se quedaron unos minutos más en la tienda. Lily se moría de ganas de estudiar juntos los libros. Sev pensaba, "Sí, a dos meses de los TIMOS, con la carta de Malfoy a la que cae y sin poder vernos hasta el verano." Acordaron que Sev se llevaría el de Defensa para consultar con su madre y los ingredientes para las pociones, y Lily todo lo demás. Sev examinó el pensadero.

-Si me hubieras avisado te lo habría sacado por menos. ¿No has visto que está desportillado?

-Estaba tan contenta que no me he fijado…

-Por suerte es por fuera, de lo contrario no nos valdría. Bueno, al menos por los libros hemos pagado la mitad de lo que marcan, así podemos colar que el pensadero nos ha salido muy barato. Deja que le cuente yo a tu madre lo del libro de Defensa y lo del pensadero, ¿vale? Ya volveremos en verano, con más tiempo. ¿Cuánto te queda de lo que tenías?

-Más de la mitad.

-Buah… Y eso que has comprado tú los ingredientes para las pociones, vaya padres espléndidos tienes. A mí también me queda bastante pero no sé si podré justificar ante La Guardia la compra del libro de Defensa. Deberé devolverles algo.

-Venga, Sev. Si tampoco pusieron tanto, y ellos se lo pueden permitir.

-Ya, también es verdad… Bueno, vuelve a Gringotts y cambia todo lo que te parezca en dinero muggle. Yo me quedaré lo que llevo en mágico. Ya sabes que puedo tener una urgencia en el colegio y también tengo muggle que me dio mi madre.

-Claro, cariño.

-Cuando salgas, espera en la puerta a verme pasar. Y otros cinco minutos antes de ir al Caldero, ¿vale?

-¿Por qué, Sev?

-Todavía he de comprar algo más.

Lily no preguntó qué. "Quizá un regalo para su aliada."

-Toma dinero.

-No te preocupes, me llega con lo mío.

"Él y sus misterios."

No era nada para Lauren, era el detalle que quería hacerle a Lily a cambio de todo lo que ella estaba gastando. "Me sabe muy mal haberla regañado por el pensadero, la verdad es que ella piensa que lo necesita y que vamos a poder usarlo."

Fue a la tienda de regalos. "A ver, algo para recogerse el pelo. Me gusta el cordón verde, me trae muy buenos recuerdos. Pero sigue siendo verde, Sly, y vamos a tener que cortar todo contacto. Un color que siga siendo simbólico pero no arriesgado. El rojo de su pelo sobre el negro de la túnica también queda precioso y es mi color. ¿No será también muy obvio? Buf… a este paso no vamos a poder ni vestirnos de colores. ¡Cuánta tontería con los símbolos! A ver éste."

Era un óvalo de fondo negro con elegantes arabescos dorados. "Pretende ser Huffle, pero han cambiado el amarillo por oro, porque de lo contrario sería horrible. Perfecto, negro como yo camuflado de dorado Gryff." Preguntó el precio. "Aquí no puedo regatear, pero sí hacer un intercambio."

Llevaba cuatro colgantes que había convocado, uno de cada casa, pensando venderlos en la tienda, como Lauren le había sugerido. Se los mostró al propietario, que no mostró gran interés. "Tengo prisa, Lily ya debe haber salido de Gringotts, va a verme salir de aquí, yo quería darle una sorpresa y no tengo manera de demostrar que son minerales y metales preciosos." Así que se los dejó comprar por poco más de lo que costaba el prendedor.

Cuando salió de la tienda, Lily ya esperaba en la puerta de Gringotts. "¡Rayos! Ya me ha visto." Se sonrieron desde lejos. "Estaría bien buscar un trabajo en verano, aunque siendo menor… Lo consultaré con Slughorn, quizá de ayudante de pocionista, ya que me recomendó que me dedicara a eso. Tiene muchos contactos y puede darme buenas referencias, soy el mejor de su casa en la asignatura y para entonces ya me habré destapado."

Sev esperó en la puerta del Caldero y Lily salió minutos después. Se apartaron de la misma, en la dirección que llegaría Violet con el coche. Llegó a las seis menos cinco.

-¿Ya habéis terminado? – les preguntó - ¿Qué tal ha ido?

-Genial, mamá, ahora te contamos – respondió Lily.

Lily hizo que Sev montara de nuevo delante, pero esta vez lo dejó más tranquilo, limitándose a acariciar su sedoso pelo azabache.

-Hemos encontrado un libro de Magia Druida muy antiguo – comenzó Lily - Es magia sin varita, se puede dominar la Naturaleza. Hacer crecer las plantas, cambiar el clima, y también hechizos sanadores.

-¡En serio! – exclamó Vilolet - Es maravilloso… hará sol siempre que queráis…

-Ya, pero tampoco hay que pasarse, podríamos causar una sequía.

-Claro, claro…

-Y también varias guías de viaje de lugares mágicos de Reino Unido e Irlanda. ¿Sabes que hemos estado en algunos de ellos?

-¿Sí? ¿En cuáles?

Lily dijo dos nombres que a Sev no le sonaban.

-Así cuando podamos Aparecernos viajaremos allí para practicar también los rituales del libro antiguo.

-Claro… Pero también podríamos ir a algún sitio este verano y así también nosotros los conocemos, aunque todavía no podáis hacer magia.

-Vale, en casa lo estudiamos.

-¿Qué más habéis encontrado? Lleváis muchas bolsas.

"Obviamente." Habló Sev:

-Hemos comprado también un libro muy bueno de Defensa para los dos, a Lily le hace falta para la asignatura y a mí me vendrá genial para preparar uno de mis EXTASIS. Además, también trae un anexo sobre la Magia Druida que no aparece en las ediciones modernas. Lo ha encontrado Lily por casualidad, porque no era eso lo que estábamos buscando.

-Vaya… qué suerte. ¿Y qué profesión conseguirías con ese EXTASIS? ¿Algo así como el ejército?

"Ya te digo… Comandante en Jefe."

-Más bien como la policía, pero voy a cursarla porque me gusta, no porque quiera dedicarme a ello. Por eso haré también el de Pociones.

"Dios, es un mentiroso excepcional," pensó Lily.

-Bueno, siempre está bien aprender a defenderse. No me extraña que te atraiga.

"Como que estamos al borde de una guerra," pensó Sev.

Lily atajó el tema espinoso:

-También hemos comprado un pensadero, mamá.

-¿Y eso qué es?

"Buf… salvado." Respondió Sev:

-Es un recipiente donde se pueden ver los pensamientos extraídos del cerebro con la varita. Todavía no podemos, pero cuando cumplamos los diecisiete y podamos usarla podremos enseñaros cómo es Hogwarts y cualquier recuerdo que tengamos. Lo hemos comprado ya porque estaba de saldo.

"Yo no sabía que el pensadero también servía para eso. Sev y sus eternos misterios," pensó Lily.

-¡Ah! ¡Eso será increíble! Qué acierto, nos va a encantar. Siempre le pedimos a Lily que nos cuente cómo es, pero no conseguimos imaginar todo eso de las escaleras que se mueven, los retratos que hablan y el cielo real del comedor con las velas flotando. ¡Qué detalle, chicos! Ya estoy ansiosa por que cumpláis los diecisiete.

"Dios… Sev es un genio, lo ha hecho pasar por un regalo para mis padres."

-¿Y os ha llegado para todo?

-Claro, mamá, si todo es de segunda mano menos las guías. Nos ha sobrado más de la mitad.

-¿Qué me estás diciendo?

-Pues sí. Hemos vuelto a cambiar parte de ello en dinero muggle.

-Con lo inteligentes, trabajadores y sensatos que sois, os va a ir muy bien en la vida, hijos.

Ambos pensaban, "Si ella supiera… si con eso bastara…"