Velada
Sev fue hasta la cocina con su madre.
-Severus, sólo tengo esto para cocinar a lo muggle, lo que sobró cuando se fue tu padre, como pensaba cocinar con magia no he comprado bastante para hacer otra cosa.
"Espaguetis, salsa de tomate, algunas verduras y un par de latas de atún."
-Genial, me encanta. En el colegio nunca comemos pasta, y ya he comido carne y ensalada a mediodía. Déjame cortar a mí las verduras, he adquirido el talento de Lily para preparar los ingredientes.
Mientras él cortaba en perfectos cuadraditos, Eileen sacó una olla, la llenó con agua y la puso al fuego. Conversaban, Sev le contaba que se había enamorado de Lily ya antes de conocerla, cuando la espiaba en el parque.
-Ya lo sabía, hijo, lo supe siempre, por cómo la mirabas, la tratabas y hablabas de ella. Y siempre tuve la esperanza de que te correspondiera, ella era mucho menos madura que tú, y el cariño que te mostraba era espontáneo pero infantil, no se daba cuenta de lo que tú sentías, mucho más profundo pero que no le demostrabas.
-Ya, ése fue mi error durante mucho tiempo, pero bastó un tímido intento para que se diera cuenta.
Le contó el intento de beso bajo el haya.
-¡Oh…! Y se rio…
-Sí, pero no de burla, se puso nerviosa, no se lo esperaba, debí haberle hablado. Y luego, en lugar de aclararlo, comencé a distanciarme.
-Ya me di cuenta, venía a buscarte y no la dejabas pasar.
-Hoy me ha contado que lo pasó fatal, que pensaba en mí todo el tiempo, y que cuando se decidió a hablar conmigo, no pudo hacerlo porque estaba mi padre.
Eileen bufó, atormentada.
-Culpa mía de nuevo…
-No te tortures, mamá, le valió para aclarar lo que sentía. Me ha dicho que ese día se dio cuenta de que estaba enamorada.
-Ya… pero si hubierais podido veros antes de volver al colegio…
-Pues sí, fue un grave error. Porque fue en el Expreso, cuando nos vieron juntos mis compañeros, que comenzaron a amenazarla más y decidí alejarme de ella para protegerla. Todo al revés.
"Mi frase favorita." Mientras cocinaban y después cenaban siguió contándole el resto de su historia, exceptuando, por descontado, la enorme bronca que tuvieron, de la que se avergonzaría y arrepentiría mientras viviera, y su depresión posterior. Su madre se asombraba.
-¿Fue a perseguirte a escondidas a las mazmorras…? Pasaste meses buscando esas bayas y luego esperando a que te supieran más intensas, qué paciencia… Compinches en Pociones… Cuéntame cómo conjuraste el Fidelius… Estás enseñándole Duelo, me parece imprescindible en la situación que se avecina… ¡Os besasteis por primera vez bajo la Luna Roja! Eso debe tener algún significado… Y en la Torre de Astronomía, era mi lugar favorito del castillo… ¡Ese amigo suyo que os está ayudando era de los que te atacaban! ¿Seguro que es de fiar…? ¡Una capa de invisibilidad! ¿Cómo es…? Eso es muy raro, suelen ser de pelo de demiguise. ¿Cómo se apellida el dueño?
-Potter.
"Voy a vomitar la cena."
-Sangre-pura. ¿Y su madre?
"No lo sé ni me interesa. ¿Por qué narices querrá saber tanto de ese imbécil?"
-No lo sé.
-Los Potter son procedentes del Valle de Godric. Podrían ser descendientes de los Peverell, cuya línea masculina se extinguió.
"¿Y a mí qué me importa?"
-¿No te suena ese apellido? – preguntó Eileen.
"Qué pesada."
-Sí, pero me da igual.
-Pues que no te lo dé, eran los hermanos del cuento de Beedle el Bardo, 'Las Reliquias de la Muerte'.
"¡Rayos!" Sev abrió los ojos desmesuradamente.
-La Capa de Invisibilidad… la tercera…
-Son reales… - le dijo su madre en confidencia – Quizá ese chico ni siquiera lo sepa.
"La maldita capa de Potter es una de las Reliquias de la Muerte… en manos de semejante imbécil. He de convencer a Remus para robársela. Por suerte no posee la Varita de Saúco."
-Seguro que no, es estúpido integral. ¿Quién tendrá la Varita? Espero que no caiga en malas manos.
-Cuando estaba en el colegio se rumoreaba que Grindelwald la poseía, pero nadie hacía caso porque lo creían una leyenda.
"Ella ya lo sabe, está jugando a las adivinanzas."
-¿El mago oscuro al que venció Dumbledore en el '45?
Su madre asentía, con los ojos como platos.
-¡Es la varita de Dumbledore! – exclamaron ambos a la vez.
-¡Uf…! Menos mal… - dijo Eileen.
-Claro, es muy rara, con esos nudos. Ahora me explico su poder.
-Sí, sí, a mí siempre me llamó la atención. Es mejor que esto no se divulgue, podrían asesinarlo para arrebatársela.
-Tienes razón, no lo contaré.
"Y me está dando pie a que hablemos del tema de que no debe ver a Dumbledore después de haberle hablado de la Magia Druida. Pero mejor cuando hablemos del libro de Defensa."
-Quizá él no lo sabe. Hay que avisarlo.
"Mira que es inocente. Si por ella fuera, pondría su vida en sus manos."
-Bueno, mamá, si nosotros hemos deducido en tres minutos que las Reliquias son reales y los propietarios de dos de ellas… ¿cómo no va a saberlo el viejo, que tiene más de noventa años y lleva treinta en su poder?
-Claro, tienes razón. Además, es mejor que no se entere de que Potter tiene la Capa. La leyenda también dice que el propietario de las tres será Señor de la Muerte. Podría verse tentado.
"Ya te digo." Asintió vehemente.
-Estoy seguro de ello. Dumbledore no es tan de fiar como piensas.
-Bueno, es un alivio que la tenga él en los tiempos que corren.
"No sé yo… Me va a tocar ponerle las pilas pero bien."
-Sólo nos falta la Piedra de la Resurrección.
-Ya… Pero esa servía de bien poco, ya conoces el cuento. Bueno, recogemos la mesa y seguimos hablando. Ya lavaré los platos mañana antes de irme, no quiero que te acuestes tarde, has de estar fresco para mañana.
"Buf… toca conversación delicada con mamá, qué vergüenza. Pero seguro que me va a ayudar, justo hemos llegado al punto clave del relato." Eileen siguió hablando en tono informal, mientras despejaban la mesa y hacían viajes a la cocina.
-Entonces comenzasteis a quedar por la noche, la hora de los amantes… Ya veo que tu chica es muy apasionada, no sólo te ama, también te desea, y no me extraña nada, porque eres muy atractivo en todos los sentidos, también físicamente, y eso es muy importante para mantener viva una relación. Me he dado cuenta de que te estás cuidando más, ya no estás tan delgado y vas más aseado, pero desde que diste el estirón no caminas derecho, tendrás problemas de espalda si no lo corriges.
-Ya… Lily siempre me dice que vestido no aparento cómo soy en realidad, y que cuando peleo, parezco otro.
-¿Ves? Pues ya sabes cómo hacer. No te encojas, la espalda recta y la cabeza alta, orgulloso de lo que eres, muestra por fuera lo que vales por dentro. Si tú te valoras, los demás también lo harán, y la admiración es parte esencial del amor. Es importante para que no se pierda la pasión inicial.
"Admirable, consejos para la vida que valen para el amor. Y lo dice todo ella, sin ponerme en un aprieto."
Eileen se sentó a la mesa y no al sofá, pero del lado que había estado él. "Lo hace para que me siente a su lado y no de frente, para no mirarme a la cara y avergonzarme."
-Creo que no nos falta ninguna de ambas cosas.
-Ya me doy cuenta… Pero también son peligrosos los excesos, quemar etapas demasiado rápido.
"A su manera de serpiente me está preguntando hasta dónde hemos llegado."
-Creo que eso lo tenemos controlado. La primera noche tuve que pararle los pies, pero después comprendió y ahora se deja llevar.
-Buf… lo normal es que suceda al contrario. Para ti es más difícil controlarte que para ella, y debes hacérselo saber.
-He aprendido a hacerlo por mí mismo.
-Ya lo imagino, pero no debes cargar con ese peso tú solo. Ella tiene que aprender también a contener sus impulsos para que tú puedas dejar de reprimirte y disfrutar plenamente sin temor a llegar demasiado lejos.
Eileen calló. "Espera que hable yo."
-Ya… Creo que para las pocas veces que nos hemos visto hemos ido demasiado rápido, pero es precisamente por eso. Como no tenemos contacto más que una noche por semana, ambos estamos ansiosos. Tampoco pasamos así todo el tiempo, hacemos muchas otras cosas, pero quizá sí demasiado.
-Es un problema, no tener un día a día común. Construir una relación basada en el contacto físico es muy poco sólido. Aunque para vosotros es diferente, porque lleváis muchos años siendo amigos y ya os conocéis muy bien.
-Hemos estado carteándonos todos los días hasta que hemos logrado proyectar los pensamientos, y hablamos así siempre que podemos.
-Ya… pero eso no es suficiente. Es necesario el calor humano sin más, como tomarse de la mano, abrazarse, acariciarse, dormir juntos sin esperar nada más. Aprovechad esta semana para cultivar ese aspecto, como cuando erais sólo amigos. Y dedicad alguna noche que paséis en el colegio sólo a eso, aunque sea un pequeño sacrificio, y dormid juntos un rato, abrazados, no hay mejor sensación que despertar sintiendo el calor del cuerpo de la otra persona.
"Vaya… precisamente ahora que vamos a dejar de vernos."
-Ella me lo pidió la primera noche y yo creí que era mejor aprovechar el tiempo al máximo – apenado.
Su madre lo miró.
-Normal, teniendo tan poco… Es muy difícil, hijo, lo que estáis haciendo. Es como una planta muy delicada a la que puedes cuidar muy poco.
"Yo quería que me hablara de sexo y ella lo está haciendo de sentimientos. Espera que hable yo, pero no se me ocurre qué decir." Al fin ella continuó:
-Si hubierais seguido teniendo contacto al margen de esas noches, todo sería distinto. Vuestra relación esencial sería la convivencia, y lo carnal un aliciente, pero no lo principal. Eso se agota rápidamente si no cultiváis todo lo demás.
Se quedaron callados un rato, Eileen lo miraba con una sonrisa tierna y le acarició la nuca.
-Sólo hablo yo, y quizá quieres preguntarme algo pero no te atreves.
-La verdad es que sí quería preguntarte cosas, pero me he dado cuenta de que no tienen ninguna importancia comparadas con lo que me estás diciendo.
-Ya imagino de lo que hablas, pero en ese tema debes dejarte llevar por tu instinto y tu intuición. Cada persona y cada pareja es diferente. Hay que tomarse tiempo para conocerse, ser delicado y paciente y nunca forzar las cosas. Por eso te decía antes que Lily debe ayudarte también a que tú te sientas libre para sentir. Me da la impresión de que tú le dedicas mucho más tiempo a ella que ella a ti, y me parece lógico que lo hagas así porque a las mujeres nos cuesta más llegar. Pero eso no es tan importante, el tiempo que a ti te sobra debe dedicarlo a amarte de otras maneras.
"Recuerdo cómo me hizo sentirme la noche que me sanó las cicatrices, sin necesidad alguna de llegar hasta el final, y algo así no se ha vuelto a repetir."
-Entiendo lo que me estás diciendo. Mira lo que me hizo una noche.
Le enseñó la espalda. "Mi madre las conoce de sobra." La volvió a mirar. "Se siente culpable."
-No te atormentes, mamá, eso era lo de menos. Lo importante fue que le sirvió de excusa para…
Le contó con detalle cómo hizo ella para engañarlo y dejar que le curase, y cómo se sintió él.
-Claro, a eso me estaba refiriendo. Ella sabe cómo hacerlo, sólo tienes que pedírselo. No te parezca egoísta, también va a sentirse muy bien si le expresas cómo te hace sentirte. Tienes muchas heridas, Severus, en gran parte por mi culpa, te he descuidado mucho y ya es un poco tarde para remediarlo por mi parte, debes dejarte sanar por ella.
Los ojos de Eileen estaban empañados. Sev la abrazó.
-No te tortures, mamá, vamos, abrázame fuerte. Ya pasó todo, ahora soy otro. Tengo amor, tengo amigos y te tengo a ti.
Se aferraron el uno al otro. Eileen sentada, Sev agachado a su altura, ella llorando, y él dándole calor sin más. "A estas alturas he comprendido que con un solo párrafo de una carta, ha pensado que el amor de Lily por mí quizá está basado excesivamente en la atracción física y el placer que le doy, y puede llegar a convertirse en un mero capricho pasajero del que se cansará si no llega a amarme tan profundamente como yo a ella. Pero yo sé que lo hace, tengo la prueba de las bayas."
Así que cuando se recuperó le habló también de sentimientos, de la constancia y paciencia que ella estaba mostrando ante la difícil situación en la que se encontraban, como el hecho de que nunca fuera ella quien proponía las citas, de su discreción al aceptar que no podía revelarle todos sus secretos y de su atención constante por su bienestar. Su madre lo escuchó atentamente, esta vez sin interrumpirlo, hasta que él concluyó:
-Así que estoy seguro de que ella también me ama profundamente, aunque le dé más importancia que yo a lo físico, y de hecho, me está transmitiendo su forma de ser, me enseña cómo abrirme a los demás, y ha sido gracias a sus consejos que ahora tengo amigos y esperanza de salir del embrollo en que nos he metido a ambos.
Ella esperó unos segundos por si él seguía hablando, y cuando no lo hizo, le dijo:
-Tienes razón, cariño, yo también lo creo. Ella también ha adquirido tus cualidades, paciencia, discreción, preocupación por que tú estés bien. Me tranquiliza mucho saberlo, pero está por ver si resistirá la situación en que os encontráis el tiempo suficiente. Sigue dándole lo que te pide, con tus límites, claro. De otro modo, quizá se sentiría decepcionada por el sacrificio que está haciendo esperándote.
"Y ahora le va a tocar esperarme más de dos meses y todavía no lo sabe."
-Pero demándale también lo que tú necesitas, esa aceptación desinteresada que te brindó aquella noche – continuó Eileen - Estoy segura de que lo comprenderá a la perfección y estará dispuesta a corresponderte así a la atención que tú le muestras.
"Tengo la absoluta seguridad de que será así, pues ella siempre se empeña en devolverme todo lo que le doy. Pero claro, como yo le ofrezco placer, ella me devuelve lo mismo, y aunque no me disgusta en absoluto, es cierto que no ha vuelto a hacerme sentirme como aquella vez.
Y pensando en aceptación, correspondencia y diferencia de necesidades, voy a contarle algo más, a mi madre puedo revelárselo con absoluta seguridad, ya que debo convencerla de que no vea a Dumbledore, ésta será una motivación más para no hacerlo. Me descargaré de un gran peso que tengo, aunque no le diré su nombre."
-¿Recuerdas que te hablé de un amigo que tengo en casa, el que me está instruyendo en Artes Mentales?
-Sí, claro.
-Bueno, pues no es un amigo, sino una amiga.
Y una vez más, sin que su madre lo interrumpiera, pero esta vez escuchando con cierta expresión de asombro, le contó todo lo referente a Lauren, todo.
Desde que se sentó con él en clase de Pociones, pasando por el numerito que le montó y su posterior acercamiento con confianza casi ciega en él. El riesgo en que ponía a su propia familia, la conexión inmediata que hubo entre ambos y su descubrimiento de que ella lo amaba sin que se lo confesara. La intimidad que se había creado, sus dudas y sus propios sentimientos hacia ella, que tuvo que atajar teniendo un encuentro urgente con Lily.
La noche del abeto, cuando al fin se confesaron lo que sentían el uno por el otro y su confirmación por medio de las bayas del Sabor del Amante de que las amaba a ambas por igual desde entonces.
Y que a pesar de que ella sabía que también la quería, seguía respetándolo al máximo, conformándose con su amistad, que valoraba sobremanera, y nunca exigiéndole nada que él no le ofreciera. Cuando terminó su madre le preguntó:
-¿Y qué sientes ahora por ella?
-Acabo de decírtelo, las bayas me saben a las dos por igual, y tan intensamente que casi duelen, ellas también me corresponden. Estoy perdidamente enamorado de ambas.
-Un corazón dividido.
-No lo siento así, simplemente soy capaz de amarlas a las dos.
-Una sangre-pura, enamorada desde niña de un mestizo, a pesar de sus prejuicios y de no recibir nada por tu parte. Poniendo en riesgo a toda su familia por ti y bastándole sólo tu compañía a cambio. ¿No te suena a alguien?
-Sí, a mí mismo por Lily durante muchos años.
-Ya… pero más todavía, porque tú sí que recibías cariño de Lily. Esa chica te conoce y te ama profundamente de manera totalmente desinteresada. ¿No te has planteado que estarías mejor con ella?
-Por supuesto que lo he hecho.
-Afortunado, y a la vez, todo lo contrario. Si viviéramos en otro tipo de sociedad, sin la moral cristiana imperante, que los hechiceros adoptamos por adaptarnos, podrías tenerlas a ambas, y estoy segura de que sabrías manejar la situación. Pero en el ambiente en que vivimos, eso es imposible de sacar a la luz. Pienso que tu amiga lo aceptaría, pero Lily no, no podrías contárselo.
-No, no podría. Cuando pasó lo de Pociones se puso muy celosa.
-Si fuéramos muggles quizá sería distinto. Están viviendo toda una revolución en cuanto a eso, ya sabes, el amor libre.
-Ya… Primero nos lo robaron y ahora lo recuperan para ellos, después de siglos.
-Podrías tomar a tu amiga como amante, pero ambos os haríais daño, ella porque todavía se enamoraría más y temería perderte constantemente, y tú porque tendrías otro secreto que guardar ante Lily. Has de elegir, aunque creo que ya lo has hecho.
-Sí, pero la verdad es que he debido forzarme a ello.
-Qué contradicción, no poder compartir simplemente todo el amor que tienes para dar. Al menos te vale para saber que Lily no es la única persona a la que puedes amar y ser plenamente correspondido, como has creído durante tantos años. Si ella te fallara no te faltaría el amor, bien el de esa chica o el de cualquier otra, porque eres excepcional, y ahora que has aprendido a entregarte, enamorarías a cualquier mujer que te propusieras. Y eso está muy bien, porque no debes girar en torno a nadie como un planeta sin luz, debes ser una estrella, brillante, que ilumine también el camino de los demás, como ellas están haciéndolo contigo. Tu destino es ser luz, y no oscuridad.
"Y pensar que hace menos de un año estaba convencido de todo lo contrario."
-Sigue siendo cercano con tu amiga pero sin alentarla, más bien ayúdala a que ella también se abra y encuentre el amor en otra persona – continuó Eileen - Quizá alguno de tus nuevos amigos sepa guardarle el secreto si se enamoran. Ella también es luminosa, y está condenándose a girar en torno a ti.
-Ya estoy en ello, mamá. En efecto, estuvo con uno de mis amigos que todavía la quiere, y ella a él. Él ya sabe por indirectas mías que estoy en contacto con ella, y ambos nos hemos esforzado al máximo en que aprendiera Oclumancia para que no se descubra su secreto si pueden llegar a estar juntos, pero ella debía esperar a consultar con sus padres si desvelárselo. Va a hacerlo ahora, que está en casa por vacaciones, pero sospecho que no lo quiere tanto como a mí.
-Claro, a ti te ama desde pequeña, y por fin, en cierto modo, te tiene. Qué generoso eres, estando dispuesto a renunciar a ella.
-Sólo quiero que tenga la felicidad que yo no puedo darle.
-Quizá Lily llegara a entenderlo algún día.
"Ojalá."
-Pero ahí ni siquiera se me ocurre cómo plantearle el tema. Ella la considera una 'femme fatale'.
-Vaya… Lo siento mucho, hijo, pero no se me ocurre qué puedo aconsejarte en ese tema, nunca me he visto en una situación así. Deja que las cosas fluyan, os queda mucho por madurar todavía. Tenéis preocupaciones de adultos cuando apenas habéis dejado de ser niños.
-Claro, mamá, estamos al borde de una guerra, nos ha tocado hacernos mayores de golpe. Y aprovecho para decirte algo muy importante, bajo ningún concepto debes ver a Dumbledore después de todo lo que te he contado. Aunque no te he dicho su nombre, él te leería, deduciría quién es e intentaría captarla como espía.
-Por supuesto, Severus. Ten por seguro que por mí no sabrá nada.
Se quedaron un rato callados.
-¿Quieres contarme algo más? ¿Alguna otra admiradora?
-No, que yo sepa.
-Menos mal… te estás volviendo un rompecorazones. Bien, pues si no tienes nada más que contarme, vete a estudiar un rato o a dormir, que mañana te toca madrugar.
"¡Rayos! El libro de Defensa, lo había olvidado por completo."
-Sí quería comentarte algo más si no es muy tarde para ti.
-Ya sabes que yo duermo poco, cariño, dime lo que quieras.
Sev se levantó por el libro, que todavía estaba en su bolsa en el suelo junto al sofá, donde lo había dejado al entrar en casa.
-Mira lo que hemos encontrado buscando libros sobre Magia Druida – se lo mostraba - ¿Lo conoces?
-¡El Compendio General de Defensa! ¡Por supuesto! Recuerda que yo también fui al colegio en una época oscura, y por entonces se le daba mucha importancia. Los Slytherin contrarios a la ideología de la pureza de sangre también nos preocupábamos por ello, aunque nunca llegamos a organizarnos como vosotros. En su día lo aprendí de memoria.
Sev sonreía misteriosamente, ya estaba sentado junto a ella.
-¿Qué te hace gracia? – le preguntó Eileen.
-Yo también lo conozco entero, ha sido mi libro de cabecera desde primero.
-Entonces, ¿por qué lo has comprado? ¿Para Lily?
-En parte sí, pero no ha sido ésa la razón principal.
Abría la portada y le señalaba el año de edición y el sello de la Biblioteca de Hogwarts.
-¡Ah! ¡Es el mismo libro que yo estudié! Ahora entiendo por qué lo has comprado – Eileen ya hojeaba el índice – Por esto – le señalaba los apéndices muy ilusionada.
-En el clavo.
-Es maravilloso, cuando salí de Hogwarts quise comprarlo y habían retirado todo esto de la nueva edición.
-Ya… lo de siempre…
Su madre ya lo abría por el final.
-Esto os va a venir muy bien como guía, 'La Magia del Amor'. Y no sólo en la relación, ya has visto el epígrafe, 'El Arma más Poderosa Contra las Artes Oscuras'.
-Ya… pero no está completo. Procede de una fuente antigua.
Se lo quitaba de las manos para buscar en la bibliografía el título del libro rúnico. Pero Eileen ya le respondía:
-Está en la Sección Prohibida, y también el de la Magia Druida. Sólo tenéis que pedir permiso para sacarlo.
"Ya sé que no están y por qué… y nadie va a darnos permiso." Pero le preguntó:
-¿Tú los consultaste?
-Lo intenté, pero en aquel tiempo había mucha desconfianza hacia Slytherin.
-Como ahora.
-Ya, pero puede sacarlos Lily.
"Qué inocente es."
-Ya no están, mamá. Los habría visto.
-¡Oh…! Los retirarían al tiempo que los apéndices.
"Obviamente."
-Hemos conseguido también el de la Magia Druida.
-Ah, ¿sí?
-Sí, pero nos interesa también el otro. ¿Crees que seguirá en Hogwarts?
-Buf… no tengo idea, pero Dumbledore debe saberlo, ya era profesor por entonces, y sucedió a Dippet, el director.
-Mamá – vehemente – Siempre el maldito Dumbledore. Si no volvió a ponerlos al alcance es porque no quiere que esta magia se conozca. Es demasiado poderosa y quien está al tanto de ella corre peligro. Ni siquiera él debe saber que la hemos descubierto, al menos por el momento, por algo hemos aprendido a ocluir todos los brujos que estamos en el secreto. Excepto tú.
Eileen lo miró, comprendiendo.
-Tienes razón, hijo. Soy demasiado confiada y él ostenta mucho poder, maneja a la gente.
-Eso. Así que échame una mano. ¿Quién más crees que puede saber dónde está si lo tiene escondido?
-¿Vais a leerlos?
-Por supuesto.
-Severus, no te arriesgues con todo el lío que tienes ahora.
-Precisamente esto es lo que puede llegar a sacarme del lío.
-Piensas combatir, ¿verdad?
-Sí, mamá, lo de La Guardia no es ningún juego. Deberías comprenderlo si tú también te interesabas por la Defensa en una época oscura. Pero cuanto más poder e información reúna hasta que me toque, menos probabilidades habrá de que sea un simple Auror y podré estar a salvo, seré más valioso en la retaguardia. ¿He de explicarte más?
-No, no… te cuento. Slughorn también daba clases por aquel entonces y siempre fue próximo a Dumbledore. Y también debe saberlo McGonagall, la subdirectora, y que en teoría le sucederá.
-Bueno, a lo de McGonagall ya llegaba yo también, pero quizá ocluya. ¿Y la bibliotecaria?
-No lo sé, Severus, no creo que le confiaran un secreto así a la bibliotecaria.
-Voy a hacerte un repaso de todos los profesores, a ver si alguno estaba en esa época.
Lo hizo. Ningún otro coincidía excepto Binns, el fantasma que daba Historia de la Magia.
-Lo siento, hijo. Pero hay otra persona también muy próxima a Dumbledore que fue alumno por aquel entonces, y ése seguro que no ocluye.
-¿Quién?
-Hagrid.
-Hagrid seguro que no sabe nada, es incapaz de guardar un secreto.
-Ya…
-Bueno, entonces tenemos dos candidatos, a ver si hay suerte. Siento mucho haber tenido que ponerme así, mamá, no te habría contado nada de todo esto todavía, ahora te he preocupado de verdad.
-No pasa nada, hijo. Lo que me has dicho antes, te has hecho adulto de golpe y tienes muy claro lo que quieres y cómo conseguirlo. Eso me da confianza.
-Bueno, vamos a relajarnos un rato echándole un vistazo al libro y así me aconsejas, creo que nos hemos saltado muchos pasos – hojeando hasta el comienzo del capítulo de 'La Magia del Amor'.
Comenzaron a leer juntos el apéndice, y Eileen le iba comentando.
-Todo esto ya lo hacíais cuando erais amigos… La Proyección ya la practicáis y en cierto modo el Rastreo también lo ensayabais cuando os buscabais en el parque o el río sin haber quedado antes, y seguro que también hacíais así en el colegio… En cierto modo estáis respetando los plazos al veros tan poco e ir despacio… Esta parte ya sabréis vosotros cómo la lleváis… Yo creo que lo habéis hecho muy bien por pura intuición, y esto es sólo una guía, al igual que la Magia Druida, admite alteraciones e improvisación. No es una magia estricta, sino surgida de las emociones, y puede adaptarse a distintas situaciones según las personas que la cultivan. Así que no te preocupes por no haber seguido el orden a rajatabla o haberos saltado algunos pasos. ¿Miramos también la Magia de la Luna?
-Sí, claro.
Leyeron el apéndice completo, que era corto.
-¿Has visto? Eran las mujeres quienes dirigían las sociedades. Solía ser una bruja de avanzada edad quien la presidía y transmitía sus conocimientos a las más jóvenes, que la sucedían al morir. Por aquel entonces no se conocía todavía cómo se engendraban los niños y las mujeres eran consideradas diosas por ser capaces de generar vida. Además, el ciclo femenino está íntimamente relacionado con las fases lunares, de ahí el nombre. Como los hombres no creían tener derecho alguno sobre los hijos, el conocimiento y las posesiones materiales se heredaban por vía materna, y la figura paterna no era el padre, sino el hermano de la mujer. Éstas eran quienes elegían pareja, y la monogamia se daba muy raramente. Se mantuvo incluso después de descubrirse el misterio de la vida, los hombres ya ejercían como padres de sus hijos pero no consideraban a éstos ni a sus mujeres como posesiones, seguían siendo ellas las cabezas de familia y podían cambiar de pareja o tener varias a un tiempo a lo largo de su vida. También ellos podían hacerlo si eran elegidos por varias mujeres, de ahí lo que te he explicado antes. Los muggles perdieron todo esto con la llegada de la agricultura. Ya había posesiones valiosas que legar a los hijos y los hombres querían saber con seguridad que eran los padres. Así que sometieron a las mujeres a la monogamia para asegurarse de que sus posesiones eran heredadas por sus descendientes. Pero los brujos lo mantuvimos mientras pudimos porque el poder de esta magia se basa en la creación de lazos entre toda la comunidad y el desinterés por los bienes materiales, que en las sociedades prehistóricas eran compartidos por todos.
-Como las comunas hippies que surgieron entre los muggles.
-Sí, pero no creo que les dure, no tiene una base profunda. Son jóvenes que experimentan, y la sociedad no va a dejarles llegar demasiado lejos. Si al menos tuvieran la magia para crear los lazos y defenderse… Yo pienso que va a ser una moda pasajera.
-La Magia Druida también viene en el libro. ¿Por qué no me lo comentaste el otro día?
Eileen buscó la página y la leyeron someramente.
-Porque ya tenías mucha más información de la que viene aquí, sólo habla de sus lugares y épocas del año sagrados sin especificar siquiera cómo se realizaban los rituales ni de la magia que se transmitía con ellos. Ni siquiera viene el calendario lunar, el que tú encontraste debe estar basado en el libro de Magia Druida que has hallado hoy. ¿Lo tienes aquí?
-No, se lo ha quedado Lily.
-Bueno, entonces me lo traes un día de éstos. Ya has visto que en las otras dos tampoco aparecen hechizos ni rituales, sólo una descripción somera. Creo que la autora se vio obligada a sólo mencionar la existencia de las mismas pero tuvo la inteligencia de incluir las fuentes para quien quisiera seguir investigando. Ha sido una bendición que encontraras el libro y que hayas conseguido el de Magia Druida. Venga, a la cama, que mañana has de madrugar para asearte antes de ir a casa de Lily, te he comprado un buen champú muggle.
"No le digo que yo también he comprado porque voy a hacer que se sienta culpable de nuevo."
-Gracias, mamá, quédate con el libro y disfrútalo un rato hasta que te vayas a la cama.
Se abrazaron.
-Que descanses, hijo.
-Y tú.
Sev se durmió pensando. "Qué sabia es mi madre en el aspecto del amor y las relaciones, ahora comprendo muchas cosas sin que me las diga. Mis padres debieron amarse profundamente antes de que yo naciera, al fin y al cabo pasaron solos más de diez años, y quizá todavía lo siguen haciendo, cuando yo no estoy y mi madre no emplea magia.
Por una vez soy capaz de entenderla. Quizá me atreva a preguntarle, pero debo hacerlo con mucho tacto para no herirla ni hacer que se sienta culpable."
