Alquimia
Sev volvió a casa de Lily algo antes de las tres y media. Fue Violet quien le abrió la puerta y lo recibió con un beso muy cariñoso.
-Pasa, Sev. Me alegro de verte.
-Buenas tardes, Violet, y muchas gracias por avisarme ayer mismo de que podía volver.
-Ya te lo dije desde el almuerzo, estás en tu casa. Vaya tiempecito… ¿Quieres tomar algo caliente? Lily ya está arriba, me ha dicho que se iba a poner un rato con la Defensa, que es en lo que más floja va, y a ti no te hace tanta falta.
"Violet quiere hablar un rato a solas conmigo."
-Pues no me iría mal.
-Vamos a la cocina. ¿Un té?
-Sí, gracias.
-¿Con leche?
-Vale.
-¿Azúcar?
-No.
Se sentaron frente a las tazas.
-¿Crees que mejorará el tiempo para el fin de semana?
-El viernes va a dejar de llover, pero seguirá cubierto. Más allá no lo sé todavía.
-Es increíble lo útil que resulta esa magia que habéis descubierto, me gustaría comprenderla mejor. ¿Cómo eres capaz de predecir el tiempo?
-Supongo que se trata de una combinación de talento y aprendizaje. Yo siempre me he fijado mucho en el cielo y solía acertar si llovería o no en las próximas horas o al día siguiente, eso es aprendizaje. Y al adquirir la magia del Bosque obtuve el talento.
-¿Y simplemente lo sabes o tienes que pensar en ello?
-No. He de seguir fijándome en el cielo, la humedad del ambiente, la luz… como antes. Sólo que ahora soy capaz de anticipar unos tres días.
-¿Y crees que con más práctica podrás hacerlo antes?
-Lo veo difícil, el clima es un sistema caótico. Un pequeño cambio en las condiciones iniciales puede llevar a un resultado muy diferente.
-Como la vida.
-Sí. No es algo determinado, como el movimiento de los planetas. Puedes conocer la fecha y hora exactas de un eclipse dentro de un siglo, pero no saber qué te pasará la próxima semana o dentro de quince minutos.
-Y lo de hacer aparecer objetos de la nada, ¿cómo lo hacéis?
-Buf… a mí me costó mucho, era la asignatura que peor se me daba. De hecho, no lo conseguí hasta la Navidad pasada, cuando me quedé en Hogwarts. La primera vez lo hice copiando un objeto que tenía ante mi vista, imaginándolo igual, al lado. Fue muy curioso, porque era una vela encendida y apareció encendida también.
-¿Sí?
-Sí. Después ya lo conseguí simplemente imaginando el objeto sobre una superficie, al principio cosas sencillas y que conocía bien.
-Vaya…
-Pero el verdadero salto lo di después del ritual del abeto. Fui capaz de convocar objetos naturales aunque fueran complicados. Digamos que ya había aprendido a hacerlo, pero me faltaba el talento, como con la predicción del tiempo.
-Entonces… ¿cómo lo haces ahora, sigues imaginándolos?
-Los objetos comunes sí, simplemente los pienso y aparecen donde los imagino. Pero también convoco cosas que no conozco, siempre hechas de materiales naturales, claro.
-¿Y cómo lo haces?
-Pienso en formas, colores, en diversos objetos, en lo que quiero crear. Si es un regalo, también en la persona. Evoco todo en la mente y el objeto aparece como una combinación de todo eso, pero siempre es inesperado, no tengo la imagen concreta en mi mente. Luego puedo copiarlo, como te he contado antes, pero si intento crearlo de nuevo de la nada, aparece otra cosa distinta. Es muy raro.
-¿Tienes aquí algo de lo que has hecho?
-No, pero Lily lleva un colgante que le regalé en su cumpleaños. Fue lo primero que hice así. ¿No lo has visto?
-Sí. Nos lo enseñó en cuanto se bajó del tren.
"Buf… la cadenita de mi pelo."
-Pero no nos explicó cómo lo habías hecho. ¿En qué pensaste entonces?
-Creo recordar que en una piedra, un prendedor de pelo que tiene con los colores de mi casa, verde y plata…
-¡Ah, sí! Lo compró en Diagon en verano.
-Y también unas flores que vi en el Bosque en pleno invierno, rojas con estambres amarillos.
-¿Flores de Pascua?
-No sé cómo se llaman.
-Son muy raras en este clima.
-Ya… Fue en una zona abrigada.
-¿Y el color negro?
-Salió sólo, supongo que porque es mi color.
-Claro… ¿Y la forma?
-Eso ya no lo sé. Quería que fuera un colgante y salió así, agujereado y todo.
-Y dices que fue lo primero que hiciste.
-Sí. Poco a poco lo he ido controlando más. Evoco las formas y las obtengo como las quiero, pero la mayoría de las veces prefiero dejar que salga lo que sea, el resultado suele ser mejor, en especial si interviene el sentimiento por la persona a la que va destinado.
-Ya… ¿Y conoces los materiales que obtienes?
"Ya te digo que sí, por Lauren."
-Generalmente son minerales o metales, para que sean duraderos.
-¿También metales preciosos?
"Por supuesto."
-He obtenido plateados, dorados y bronces, pero no he tenido forma de comprobarlo.
-Ya… ¿Has pensado en venderlos?
-Sí. De hecho, ayer llevé algunos a Diagon.
-Ah, ¿sí? ¿Y les gustaron?
-No parecieron muy entusiasmados, pero estoy seguro de que fue para pagarme menos, porque yo creo que estaban bastante bien.
-A mí me encanta el de Lily, pienso que podría venderlos entre mis amigas, y también comprobar lo de los metales.
"Wooow…"
-Ya…
-Mándame los que vayas haciendo y déjame que los lleve a tasar a un joyero. ¿Te parece?
-Claro.
-Así puedes saber el valor real que tienen. Si son metales preciosos, quizá no necesites trabajar en verano. También podrían venderse en el mundo muggle.
"Bien…"
-Ya… Pero me extraña que lo sean, sería la panacea de la alquimia, hacer aparecer oro de la nada.
-Cosas más raras hacéis.
Rieron.
-La verdad es que sí.
-Pues ya sabes, me envías una lechuza y yo me encargo. ¿Quedamos así?
-Sí, claro. El primero que haga será para ti.
-No hace falta, cariño, pero muchas gracias. Anda, sube con Lily, que seguro que ya está impaciente por verte.
-Vale. ¿A qué hora llega Peter? Me gustaría hablar con los dos un rato. No lo hemos hecho desde el sábado.
-Sobre las seis y media.
-Muy bien. Entonces voy a estudiar hasta entonces.
-Vale, Sev. Hasta luego.
"Buah… ésta es serpiente total. Lily le ha contado lo de la tienda de Diagon y me ha camelado pero bien sin que me diera cuenta para echarme un cable sin avergonzarme. Wow… No le digo nada a Lily. Seguro que lo han planeado entre las dos, que se quede sobre ascuas." Reía.
La puerta estaba cerrada. Toc, toc, toc.
-¡Pasa!
Lily ya se levantaba y se echaba en sus brazos.
-¡Qué bien! No me puedo creer que podamos pasar juntos tanto tiempo. Como los veranos antes de Hogwarts, sólo nos separábamos para comer y dormir.
-Ya… Me ha dicho tu madre que estabas con Defensa.
-Sí. Pero la teoría es un rollo, no me gusta nada.
-Tienes razón, a mí tampoco, pero hay que sacarla. ¿Necesitas que te explique algo?
-Por el momento no.
-Bueno, entonces sigue si quieres y yo me pongo con los deberes de Aritmancia, así también se los envío a Remus.
-Pásame tu libro de Pociones, para que vaya copiando. Ya me he aburrido de esto.
-Recuerda que las modificaciones sólo puedes emplearlas en el examen práctico. En el teórico has de poner lo me viene en el libro.
-Sev, llevamos tres años haciéndolo así, no soy boba.
-Bueno, hace mucho que no estudiamos juntos, era por si lo habías olvidado. Has de sacar un Extraordinario.
Se pusieron cada uno a lo suyo. Lily no anotaba en los libros como Sev, copiaba las recetas enteras en una libreta, le valía para memorizarlas, y añadía las modificaciones en los pasos con asteriscos. Así que tardó tanto que a Sev le dio tiempo de terminar todos los deberes de Aritmancia.
-Una menos para mí. Esta noche le pediré a mi madre que los copie con magia para enviárselos a Remus. ¿Vamos ahora con los deberes de Pociones? Necesitamos los libros de los tres años, pero no las notas, así que nos valen los tuyos.
-Aunque nos hicieran falta, sabes que las tengo en cuadernos.
-Ya… es verdad.
Ahora sí que los hicieron juntos, sin copiarse, cada uno a su modo, pero a la vez y comentando cada ejercicio, como lo habían hecho cientos de veces.
-¡Dios, Sev! Cómo echaba de menos estudiar contigo. Lo comprendo todo mucho mejor.
-Ya… yo también. Incluso eso nos han robado.
No los terminaron. Eran las seis y debían mirar los libros comprados para comenzar la conversación con sus padres.
-¿Has mirado los apéndices del de Defensa? – le preguntó él.
-No… quiero verlos contigo.
"Buf… ha de leer cuanto antes la Magia de la Luna."
-Bueno, entonces habrá que dejarlo para mañana, será lo primero que hagamos. No te me tires al cuello nada más entrar por la puerta.
-Vale...
-Vamos a echarle un vistazo a la Magia Druida.
Miraron el índice. Una breve introducción. Una lista de lugares sagrados, en la que Lily identificó muchos nombres que vio el día anterior en las guías. Las distintas fechas del año propicias para realizar rituales, y dónde y de qué manera hacerlos en cada ocasión. El druida solo y en comunidad. Hechizos.
-Vamos a mirar los hechizos, aunque de eso no podamos hablar demasiado – dijo él - Tengo curiosidad.
Hojearon hasta el capítulo. En cuanto vieron el primero se toparon con la primera gran dificultad, estaba en un idioma desconocido.
-Buf… claro, esto es previo a la romanización, cuando nos invadieron cambiamos al latín. Los hechizos en latín que hemos conservado siguen sirviendo porque lo que cuenta en el fondo es la intención que pones. Estoy seguro de que la Magia de la Luna se realizaba sin ellos, sólo pensando en lo que querías conseguir. Luego entró por medio el lenguaje y después las varitas. En lugar de simplificar cada vez nos complicamos y limitamos más. A este paso la magia acabará extinguiéndose por completo.
-¿Qué idioma crees que es?
-Buf… ni idea. Al menos está transcrito en alfabeto latino, pero a saber cómo se pronuncia. Yo aventuro que debe ser gaélico pero muy antiguo, seguro que no nos sirve leerlo tal cual. Nos va a tocar investigar filología.
-Seguro que mi padre sabe si es gaélico.
-¿Sí? Entonces se lo enseñamos y le preguntamos. Déjame ver si aparece el Protego con las manos. Mira, aquí está. 'Escudo esférico', pero fíjate, qué frase tan larga para conjurarlo. Creo que la mayoría de los hechizos se perdieron por la dificultad de aprender de memoria tantos conjuros largos, los nuestros en latín son mucho más sencillos, se conservaron sólo los que consideraron más útiles y menos peligrosos. Vamos a ver los rituales en árboles, a ver si estamos haciéndolo bien.
Hojearon.
-Pues sí, mira, contacto con la tierra y el tronco, y también puedes encaramarte – leyó Lily.
-Pues fue de potra, una inspiración. Lo de encaramarse al abeto, imposible, pero ya buscaremos otros. Al menos esto está todo traducido.
-¿Miramos en ríos y lagos, para hacer en Hogwarts?
-Beber el agua de un manantial sagrado otorga clarividencia… De un pozo, penetración… Bañarte en un arroyo cristalino arrastra toda impureza… Sumergirte en agua estancada significa ahondar en el conocimiento del alma.
-En Sly vivís bajo el Lago.
-Sí, pero no tocamos el agua.
-Tenéis los inconvenientes pero no las ventajas.
-¿Por qué dices eso?
-Es que en las guías de viaje sale tu Sala Común, la vimos ayer.
-Ah, ¿sí? – asombrado.
-Sí – Lily se levantó por la guía de Lagos y buscó la foto – Mira.
-Buah… Mira, aquí es donde me siento yo cuando quiero estar solo, que ahora es siempre que estoy allí – señalando la esquina izquierda de la cristalera.
-Sev… a mí me da mucha pena. Tenéis muy poca luz.
-¡Bah! ¿Para qué están las velas y las antorchas? Así es más íntimo. De otro modo nunca habría podido practicar Legeremancia como lo hacía al principio. Me gusta la penumbra, y ver el fondo del Lago por el cristal es una pasada.
"Sly oscuro hasta la médula. ¿Qué le vamos a hacer? Mejor, así no le deprime."
-¿Y la ventilación?
-Ya… eso sí que es un fastidio. No creas, hay agujeros, pero no es lo mismo que el fresco de una ventana abierta. Por eso adoro el Refugio y salir al Bosque.
-¿Y no hay humedad?
-Claro que la hay, pero lo compensa que en los meses de calor siempre está fresco, y en los de frío, al estar bajo tierra, nunca baja demasiado la temperatura y no es necesario estar junto a la chimenea para calentarse. El problema sería si la hubiera en los dormitorios, pero ya sabes que no están bajo el Lago, ahí sí que entra el sol y el aire.
"Nada, le encanta su casa. El Sombrero acertó."
-Pues se lo cuentas a mi madre, que anoche se quedó preocupada por ti.
-Ah, ¿sí?
-Sí.
-Bueno, entonces ya tenemos cómo comenzar la conversación, llevamos la guía y les enseño mi rincón favorito. Y el libro druida para preguntarle a tu padre por el idioma. Luego les contamos los rituales del lago y los ríos y ahí saldrá lo de las acromántulas. A partir de ahí, lo que hemos hablado esta mañana. ¿Vale? Son las siete menos veinte. ¿Bajamos?
-Besos, Sev.
-Vale…
Bajaron. Los padres de Lily estaban sentados cada uno en un sillón, viendo la tele. Cuando entraron en la sala, Peter se levantó a apagarla y saludarlos. La mano a Sev y un beso a su hija.
-¿Qué tal el día? – les preguntó.
-Hemos escrito a Cecile y Remus, y el resto del tiempo estudiando y mirando las guías y el libro de Magia Druida – respondió Lily.
Peter volvió a sentarse en el sillón y Lily en el centro del sofá, dejando el antiguo libro sobre la mesa. Sev se acercó a Violet con la guía de lagos, le mostró su rincón favorito y le explicó las ventajas de su casa, respondiendo a sus preguntas tranquilizadoramente. Después le enseñó también la foto a Peter y se sentó en el sofá de su lado. Peter dijo, señalando el libro sobre la mesa:
-Éste es el libro que encontrasteis, es muy antiguo, toda una labor de investigación.
-Pues el contenido es más antiguo todavía, hemos estado consultando los hechizos y creemos que vienen en gaélico, queríamos preguntarte – dijo Sev.
Sev ya tenía la página marcada y se lo tendió a Peter.
-Sí, es gaélico, pero antiguo.
-¿Sabes algo sobre la pronunciación?
-Buf… desde luego que la transcripción no va a ser fiel. Y eso tiene importancia, ¿no?
-Sí, es fundamental pronunciarlo bien.
-Deberéis buscar un profesor en verano, pero no os va a valer cualquiera, ha de conocer la lengua antigua, me informaré en la universidad. Total, no se trata de aprender el idioma por completo, tan sólo lo que significan los hechizos y la pronunciación, os llegará con unas pocas clases. Estaría bien que copiarais unos pocos. ¿Habéis consultado de qué época datan?
-Debe venir en la introducción.
Peter hojeó.
-Siglo V antes de Cristo. Buf… a ver qué se puede hacer, por intentarlo no pasa nada. Lo malo es que no podréis probarlos hasta volver al colegio el año siguiente.
-Bueno, tenemos un amigo de sexto año que ya tiene los diecisiete, él sí que podría probarlos, y también mi madre.
-Genial. Pasadme un folio normal con los hechizos copiados, algo que no sea comprometido, no pongáis esos de hacer crecer las plantas o cambiar el clima.
-No, claro, ya buscaremos algo que no nos delate.
-Bien.
-Lo que sí podemos hacer son rituales.
Les explicó que habían hecho bien el del abeto por casualidad y luego los significados de río, lago y manantial.
-¿Hay arroyos así en el Bosque? – preguntó Violet.
-Sí – respondió Sev.
-¿Y tenéis que adentraros mucho?
"Ya llegan las acromántulas."
-No, no hay por qué. Desembocan en el Lago.
-Es que ayer vimos en la guía las arañas gigantes. ¿No es peligroso ese Bosque? Le llaman 'Prohibido', ¿no?
-Sí, pero es para que no vayan los pequeños y se pierdan. Es muy grande y las arañas están muy lejos. En el colegio hay mapas, y yo nunca me he adentrado tanto.
"¡Buah! Sev es un artista de la mentira," pensó Lily.
-También un bosque normal puede ser peligroso si te encuentras con un oso o una manada de lobos – continuó Sev - En Reino Unido no hay, pero sí en Europa. Esas arañas no se mueven de su nido, son como hormigas, tienen una reina y sus hijas. Yo nunca las he visto, lo sé por los libros.
"Hace mes y medio las diezmamos a Avadas, ¡Ja!" pensó Sev.
-Además, para algo tenemos los magos la Defensa. La varita sirve para todo, tanto para sanar como para protegerte de un peligro.
-Ya. Pero tened mucho cuidado – dijo Peter - Si os adentráis por buscar los lugares sagrados llevaos siempre el mapa y hacedlo con horas por delante, no vayáis a perderos y os caiga la noche.
-Tranquilo, Peter. Otra de las aptitudes que hemos adquirido con la Magia Druida es la orientación. Además, ya se nos echan encima los exámenes, y si vamos será en fin de semana, con tiempo por delante, y no iremos solos, sino con más amigos que también conocen bien el Bosque.
-Claro, ir en grupo siempre es mucho más seguro.
"Bueno, ya vale de darle vueltas a esto, vamos a soltar la bomba de una vez."
-De hecho, tener que protegernos de arañas gigantes no es nada comparado con tener que hacerlo de los propios brujos.
"¡Ahí va! ¡La bomba!" pensó Lily.
-¿Por qué dices eso, Sev? – preguntó Violet, preocupada - ¿Han vuelto a atacarte los compañeros de Lily? ¿No nos dijiste el otro día que llevaban el año entero sin hacerlo?
-Sí, lo que os dije es cierto, no me han molestado desde el año pasado. Pero no sólo ha sido por la protección de nuestro amigo, sino también porque han dejado de vernos juntos.
-¿Qué dices? – se alarmó Violet.
Peter escuchaba, grave.
-Lo que oís. La razón por la que me acosaban es porque uno de ellos pretende a vuestra hija y está celoso de mí desde primer año. Ya me insultaron en el primer viaje en Expreso.
"Me toca," pensó Lily.
-Lilian, ¿cómo no nos habías contado esto? – le preguntó Peter, un tanto duramente.
-Por no preocuparos, papás – respondió Lily - Yo siempre he sabido defenderme de él y no era consciente de que atacaban a Sev por eso, pensaba que simplemente les caía mal.
-¿Y tú lo sabías, Severus? – muy serio, pero no duro.
-Claro que sí – respondió Sev.
Peter y Violet se quedaron mirándose, Sev y Lily callados, esperando que digirieran la información. Por fin Peter preguntó:
-¿Y a ti sigue molestándote, Lily?
"Bueno, ya se le ha pasado el enfado conmigo, sólo está preocupado."
-Ya no tanto, papá, Remus y Cecile también me protegen de él. No me separo de ellos.
-Así que no podéis estar juntos en el colegio… – Violet estaba acongojada.
"Y a Peter también se le ve apenado."
-¿Desde cuándo, Lily?
-Desde principio de curso, lo decidimos en el Expreso.
-Después de todo un mes sin veros, y encima os perdisteis también la Navidad – Violet estaba al borde del llanto.
-Violet – Sev le habló muy dulcemente – No te apenes, sí que nos vemos, pero a escondidas. Ya no podemos estudiar juntos y tampoco colaboramos en Pociones como lo hacíamos antes, pero nos escribimos cartas y quedamos cuando podemos. De lo contrario no habríamos podido hacer lo de la Magia Druida ni yo estaría aquí ahora mismo. Y tenemos buenos amigos que nos apoyan. Cecile y Remus son estupendos y me quieren mucho. Y los nuevos amigos que he hecho en casa también los conocen y los aprecian. Hemos formado una pandilla, solemos encontrarnos los fines de semana en el Bosque y pasamos muy buenos ratos.
"Sí, un comando que entrenamos para la guerra."
-Lily, ¿por qué no nos lo contaste en Navidad? – le preguntó su padre.
Lily suspiró. "Esto de mentir no es lo mío, pero debo hacerlo por Sev."
-Por lo mismo, papás, por no preocuparos.
-Ahora me explico que estuvieras tan triste porque Sev no pudiera venir, llevabais desde julio sin veros a menudo. Debíais tener muchas ganas de estar juntos. ¿Por qué no viniste, Severus?
-Me enteré de que mi padre estaba en casa la noche antes de tomar el Expreso y ya no pude avisar a Lily – respondió Sev - Ella me lo propuso media hora antes de marcharse y no fui capaz de reaccionar.
-Pero podrías haber venido después, por Red Flu – dijo Violet.
-Me avergonzaba mucho lo que acababais de saber de mi familia y no había creado nunca confianza con vosotros, yo también he tenido mi proceso. No tenía en el colegio más amigos que Lily, y al dejar de vernos tanto he debido abrirme y encontrar más gente. De hecho, podría decirse que ahora estoy mejor que antes, aunque parezca contradictorio.
-No, desde luego, eso ya lo hemos notado – dijo Violet – Pero tampoco podéis seguir así, os quedan todavía más de dos años. Ahora tienes amigos que te defenderían.
-Buf… no quiero eso. Podríamos crear un conflicto grave y llevaríamos las de perder, ya os contó Lily lo de las preferencias de las casas.
-Hija, tú perteneces a la casa favorita – dijo Peter - ¿Por qué no hablas seriamente con el director y le cuentas lo que pasa?
"Buf… porque no sé si sé ocluir bien," pensó Lily.
-Porque yo no le dejo que lo haga – respondió Sev.
"Librada."
-Le supondría ponerse en contra de sus propios compañeros, con los que convive a diario, y también metería en un lío a Remus, que sigue relacionándose con ellos normalmente para poder controlarlos – continuó Sev - Sería todavía peor que un conflicto entre casas, equivaldría a una familia en la que sus miembros se llevan mal. Lily comparte con ellos la mesa, la Sala Común y todas las clases, no puede enfrentarse directamente.
-¿Y si le escribimos nosotros? – preguntó Violet.
-Tampoco creo que sirviera de nada. Tiene cosas más importantes de las que ocuparse que un problema de rencillas de colegiales, y ahora que ya no hay conflicto, dejaría las cosas como están.
-Cada vez nos gusta menos ese colegio vuestro – habló Peter, con cierto tono duro, pero no hacia ellos – Si nos hubiéramos enterado de todo esto cuando Lily era más pequeña, la habríamos sacado de allí.
-Ya… no me extraña que penséis así. Tampoco yo me esperaba lo que me encontré.
-Me parece increíble que hayas resistido tantos años, Sev – ésta fue Violet - Debes haber sufrido mucho, sin refugio alguno, ni en casa ni en el colegio, y acosado por estar con tu única amiga.
"Dios…" Lily por fin fue consciente del profundo conflicto de Sev, por boca de su madre, que ya volvía a tener los ojos empañados.
-Qué valiente has sido por resistir a su lado, cuando sabías que te habrías librado del maltrato dejando de estar con ella – continuó Violet.
"No puedo responder a eso, podría ratificar que nunca habría dejado a Lily por los acosos del cuarteto, pero sí que lo hice por las amenazas de los serpientes, por lo que me siento un cobarde, y ahora, además, hipócrita, recibiendo admiración cuando lo que merezco son recriminaciones, pues he puesto en grave peligro con mi inconsciencia a la hija de estas bellas personas que me están dando todo su afecto y confianza." Al fin se inspiró:
-No merezco elogios, es ella quien me cura a mí de todas las heridas. Si no la hubiera conocido habría sido aún peor persona que ésos que me atacaban, vosotros mismos pudisteis verlo, estaba lleno de odio hacia todos excepto ella. Lily ha sido la valiente, porque podría haberme ignorado al hacer nuevos amigos, y nunca, nunca, me ha dejado de lado, sabiendo lo difícil que era yo. Ha sido ella quien me ha enseñado a querer, a confiar, a hacer amigos. Me ha salvado del abismo.
Sev lloró en silencio ante los padres de Lily, Violet también lo hacía, Lily y su padre callaban. Ella entendió que, sin revelar los secretos, Sev intentaba ser sincero con sus padres, no atribuirse ningún mérito.
Violet y Peter también lo comprendieron, pero sí les parecía que lo tenía, y él le respondió algo muy similar a lo que le dijo Jack cuando le contó la historia de su vida.
-Tú ya sabías querer, confiar y hacer amigos, Severus. Lo hiciste con Lily y te has mantenido fiel a ese sentimiento durante media vida. Si ella no te ha abandonado ha sido porque veía en ti más allá de la máscara que te ponías para protegerte del mundo, y nosotros también lo veíamos. Tú la mereces tanto como ella a ti.
Sev cerró los ojos, avergonzado, Lily le tomó la mano y se la apretó fuerte, corroborando lo que su padre acababa de decir. Las lágrimas rodaban por sus mejillas. Ella lo abrazó y ya no pudo contenerse más, lloró amargamente. Peter y Violet, que también lloraba, salieron silenciosamente de la sala, dejándolos solos.
-Te quiero, Sev, venga, no te agobies, tienes que aprender a dejarte querer, tú vales mucho. Te estás esforzando día a día en arreglar lo que hiciste mal. Ya verás cómo todo pasa pronto.
Sev abrió los ojos y vio que estaban solos. Se aferró a ella.
-Es que me duele tanto tener que mentir y hacerles sufrir cuando todo ha sido por mi culpa. No deberías haberme conocido nunca, estoy arruinándote la vida.
-No digas eso, Sev – ella también lloraba – Tú eres lo mejor que me ha pasado. Sin ti mi vida no tendría sentido.
Le costó mucho recuperarse. Ella no dejó de abrazarlo hasta que lo hizo.
-Quiero irme a casa, Lily, no puedo volver a verlos. Me da mucha vergüenza, no por haber llorado, sino porque me siento un cobarde y un hipócrita.
-Te entiendo, pero tienes que sobreponerte y dar la cara. De lo contrario se van a quedar peor, mucho más preocupados. Seguro que mi madre también se ha pasado un buen rato llorando, de ella me viene lo sensible que soy. Que te marcharas sin despedirte, eso sí que sería cobarde, así que recupera algo de ese dominio de ti mismo que tan bien se te daba. Ve al cuarto de baño a lavarte la cara, ellos seguro que se han metido en la cocina para que podamos andar por la casa. Quédate allí el tiempo que necesites y luego vuelves aquí. Yo voy a hablar con ellos para que no vuelvan a hacerte que te sientas mal.
-¿Qué vas a decirles?
-Que mis compañeros me ponían en tu contra, que tú quisiste separarte de mí para que no tuviera problemas y que ninguno de los dos fuimos capaces de hacerlo. Y que ahora te sientes culpable por no haberlo conseguido y estar complicándome la vida. La verdad pura y dura.
-Vale.
-Venga, te esperamos de vuelta. Prepárate para los abrazos.
Sev fue al lavabo y se lavó la cara evitando mirarse al espejo. "Metería la cabeza entera para despejarme." Se sentó, cerró los ojos e intentó, respirando profundamente, "Poner la mente en blanco, pasar página, cruzar el umbral, cambiar de estado de ánimo.
Creerme lo que me han dicho, que soy bueno, que merezco a Lily, que todo pasará pronto, que antes del verano saltaré por encima del abismo y no caeré en él, porque quienes me esperan del otro lado han hecho que me crezcan alas. Remus, Cecile, Ariel, Anthony, Jack, Deborah, Shelley, Heather y Fiona, Peter y Violet. Mi madre. Lily… y Lauren.
Si tanta gente está luchando por mí significa que valgo la pena, que lo merezco. No he hecho daño conscientemente, no he cometido ningún crimen, sólo me enamoré hasta las trancas cuando tenía nueve años y cuando me separaron de mi amor no supe elegir a mis amigos a los once. Y las cosas que te pasan a los once años no deberían marcar tu vida para siempre. Me costó reaccionar, pero lo hice a tiempo."
Volvió a repetir en su mente los nombres de sus amigos, como una letanía. "Y a todos puedo llamarlos amigos de verdad. Dudo que alguien en todo Hogwarts, en todo el mundo mágico, en todo el planeta, pueda afirmar con total seguridad que tenga tantos. Y yo puedo hacerlo. En menos de seis meses." Le salió una sonrisa. "A por ello."
Cuando entró en la sala mantenía la sonrisa. Los tres se levantaron. Lo abrazó Violet y le dio muchos besos. Lo abrazó Peter, con un abrazo de oso. Lo abrazó Lily y le dijo:
-Valiente… - muy bajito al oído.
"Estoy a punto de volver a llorar, pero de emoción."
Volvieron a sentarse. Le habló Peter:
-Bueno. Entendemos que habéis debido contarnos todo esto para que no nos vean juntos en la estación a la vuelta a Hogwarts. Nos habría valido cualquier excusa, pero nos alegramos de que lo hayáis hecho. Ya sois mayores y maduros para tomar vuestras decisiones, pero siempre es mejor tener el apoyo de los que os quieren. Así que no te sientas mal por amar y ser amado, Severus. El amor es la magia más poderosa, capaz de sanar las heridas más profundas, vencer las mayores dificultades, transmutar las almas, tú lo estás experimentando en tu propio espíritu. Recuerda a todas las personas que te quieren cuando flaquees. Si te quieren por algo será, será porque lo mereces. Nunca lo dudes. ¿Cuántos son?
"Me ha leído el pensamiento."
-Catorce.
-Wow… muy pocos pueden contar tantos. Ésa es la medida de lo que vales. Catorce almas, catorce corazones, catorce vidas que no serían lo mismo si tú no estuvieras en ellas. Y a lo largo de tu vida serán muchas más, porque tu alma ya ha pasado por el crisol del alquimista que transmuta el plomo en oro, con apenas dieciséis años, cuando la mayor parte de la gente nunca llega a vislumbrarlo, y otros muchos perecen en el proceso. Pero tú no lo has hecho, ya has superado ese abismo del que hablabas, ya estás del otro lado. Sólo te falta creerlo.
"Habría dado mi brazo derecho por tener un padre así. ¿Qué digo? Si ya lo tengo…"
-Gracias, Peter.
-No me las des. Gracias a ti por contarme entre esos catorce.
Le habló Violet:
-Queremos que te cartees con nosotros. Lily nos va a preparar sobres con tu nombre y el remite y la letra de tu madre, pero has de enviarnos tú las lechuzas desde el castillo. Con la primera, ya sabes, ese regalo que me has prometido.
-Por supuesto.
-No te pedimos que te quedes a cenar porque imagino que no has avisado a tu madre, pero si puede venid los dos el jueves. Peter sale más temprano de trabajar, tendremos tiempo de charlar antes de la cena y podremos quedarnos de sobremesa si queréis, porque el viernes no trabajamos. ¿Tu madre sí?
-Creo que no.
-Entonces habla con ella y mañana nos dices si le va bien.
-Vale. Gracias, Violet.
-Gracias a ti por contarme.
Le habló Lily:
-¿Te apetece pasear un rato hasta el río antes de volver a casa? No he salido en todo el día y necesito aire fresco.
"Yo también."
-Claro.
-Entonces recoge tus cosas y vamos.
-Lo que he dejado arriba quédatelo, es el libro de Defensa para mirarlo mañana, el de Aritmancia de quinto año, que me habías pedido, y el de Pociones para que termines de anotar.
-Ah… sí.
-Me llevo el de Magia Druida para enseñárselo a mi madre y la guía de los lagos, para que recuerde la Sala de las mazmorras.
-La más íntima del castillo – dijo Violet.
-Eso.
-Vale. Entonces voy en un vuelo por tu mochila - dijo Lily.
Durante el minuto y medio que tardó Lily, Peter y Violet lo miraron con miradas cómplices y abiertas sonrisas satisfechas, que él les devolvió, sin decirse nada.
-¡Vamos! – bajó Lily.
-Hasta mañana, Sev – dijo Violet.
-Hasta mañana, hijo. – dijo Peter.
-Hasta mañana.
Se pusieron los abrigos, cogieron los paraguas y salieron bajo uno solo. Lily le dijo:
-¿Sabes qué, Sev? – ilusionada.
-Sí, ya lo sé.
-¿Cómo que ya lo sabes? ¿Qué es lo que sabes?
-Lo que les has dicho.
-¿Te lo han dicho ellos? – muy asombrada.
-No ha sido necesario. No me cabe en la cabeza cómo saliste leona con los padres que tienes.
-¿Y sabes lo que me han dicho ellos?
-Sí.
-A ver, ¿qué?
-Lo que todo el mundo sabía menos tú.
"Serpientes…" pensó Lily poniendo los ojos en blanco.
