Después de tantos obstáculos, tropiezos y adversidades finalmente estaban en Atlas. La propaganda de elecciones y anuncios constantes del general Ironwood le daban un aire tenso a la ciudad, el miedo e ira de la gente podía respirarse en el ambiente.
— Algo no está bien... - murmuró Qrow
— Winter ni siquiera contesta - dijo Weiss mientras reintentaba establecer comunicación con su hermana mayor. Antes de darse cuenta dos naves atlesianas los estaban acorralando
"Manta 51 por favor estacione en la bahía de aterrizaje Omega 12 ¿me copia? Cambio"
— ¿Reina de hielo? - María Calavera miró a la exheredera de la compañía Schnee, pero su semblante mostraba preocupación.
— No esperemos una cálida bienvenida - Weiss le sugirió que lo mejor sería obedecer y después discutir cuentas con Ironwood.
María hizo caso y siendo guiada por las dos naves del ejército de Atlas se dirigió a la pista.
Ver un montón de soldados armados esperando por ellos en la pista de aterrizaje confirmaba que su bienvenida no sería cálida y mucho menos amigable. "Bienvenidos a Atlas" escucharon provenir de la radio mientras los soldados se acercaban a la nave.
— El general Ironwood quiere hablar con ustedes - dijo uno de los soldados. Bueno, al menos Ironwood sabía que llegaron y quienes eran, pero aún era intrigante el porque de tantos soldados — Por favor, dejen sus armas.
Dos soldados manejaban un camión que tenía un gran contenedor de acero para guardar sus armas. Ironwood tomaba precauciones con cualquiera.
— Somos amigos de James, no creo que sea necesario dejar nuestras... - Qrow fue interrumpido por el mismo soldado.
— Es un protocolo señor, el general determinará si sus armas serán devueltas después de asegurarse no son ninguna amenaza. Por favor, dejen sus armas.
El viejo cuervo aceptó a la mala. Los equipos que lo acompañaban obedecieron la orden sin mostrar mucha resistencia. Luego los esposaron a todos.
— ¡Hey, colega! Ya dejamos nuestras armas no somos amenazas - María sacudió su bastón mientras simplemente era tomada por el brazo para guiarla hacia a la academia —. ¡Soy más peligrosa con mi bastón que cualquiera de esos mocosos y sus armas elegantes! - ninguno le presto atención.
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La academia Atlas era por dentro una verdadera belleza tecnológica, por lo que parecía sus funciones no se habían detenido como en Beacon o Heaven, había cientos de estudiantes en los pasillos y cada uno portaba un uniforme muy similar al de los soldados ya graduados.
Los soldados que los escoltaban se detuvieron al encontrarse con Ironwood saliendo de su oficina. El hombre se dejó crecer la barba y aunque su mirada se veía cansada parecía conservar el buen humor al ver a viejos conocidos en frente de él.
— Lamento la hostilidad, solo son precauciones - Ironwood dio la orden de retirarles las esposas — Sus armas están resguardadas hasta nuevo aviso. No se asusten, se las devolvere pronto. - James miró a Weiss —. Tu hermana está ocupada ahora mismo, pero estoy seguro de que cuando te vea estará muy feliz de verte.
— Ya veo...
— Quiero hablar con todos ustedes, sobre lo que mencionaste en tu carta - Ironwood le dio la orden de retirarse a los escolta e invito a sus conocidos entrar a su oficina —. Llame a los Ace-Ops... A todos nos interesa la reliquia.
Ruby se aseguró que la reliquia del conocimiento seguía colgando de su cinturón.
— ¿Quienes son los Ace-Ops? - pregunto Oscar
Ironwood inspeccionó al más joven, reconocía al equipo RWBY, JNR, Qrow y la señora Calavera, pero el pequeño era una cara nueva para él.
— Los Ace-Ops son los mejores cazadores y militares de la fuerza de Atlas, señor...
— ¿Ah...? Yo soy... Mi nombre es Oscar Pine, pero...
— Lamento interrumpir, niño. James, él es el nuevo Ozpin.
Ironwood cambio su semblante serio a uno emocionado. Se acercó a Oscar y le estrechó la mano.
— Es realmente increíble, con Ozpin entre nosotros finalmente...
— No realmente, él... Ozpin no está aquí... En mi cabeza... Quizá hay algo que deba saber, general.
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—¿Cómo pudo ocultarle esto a la gente que confió en él? Desde que tomé el mando he dedicado toda mi fuerza en apoyarlo - Ironwood cubrió su rostro con ambas manos —. ¿Cual...? ¿Cual era su plan? ¿Repeler a Salem hasta el fin de los tiempos?
— Tampoco lo entendemos... Y él se bloqueó, se aisló de mi mente desde entonces - explicó Oscar.
— Esto es malo - dijo Ironwood hasta que fue interrumpido por los Ace-Ops que tocaban la puerta de su oficina —. Hay que mantener la calma.
— General - saludo Clover, líder de los Ace-Ops conformado por Marrow, Harriet, Elm, y Vine — Lamentamos el retraso, pero nos dijeron que había anomalías en las armas de nuestros invitados.
—¿Anomalias? - el general observó a todo el grupo con intriga —. ¿Qué pasó exactamente?
— Oh, no me refiero a que sea algo malo, más bien que son armas desgastadas con un par averías que usted mismo debe supervisar.
— Bien. Me encargaré más tarde de aquello.
Un extraño sentimiento de rabia invadió a Ruby, Cresent Rose jamás estaría desgastada y mucho menos averiada.
— Ahora que todos estamos reunidos tenemos que hablar del proyecto Amity
