Apertura

Lily y Sev terminaron de ascender la duna y bajaron del otro lado. "Los demás se han quedado atrás, dejándonos solos un rato como esperaba, es el momento de hablar de las cosas.

Buah… seguro que han planeado todo al detalle, desde que vieron las guías. Lily adivinó que no había visto el mar y lo han hecho todo por mí. Conducir tres horas hasta aquí, y me ha tapado los ojos porque seguramente se veía desde la carretera, para que me llevara esta sorpresa… Merlín… cómo me están tratando.

Al menos deben tener la alegría de que también haya venido Petunia. Debo contribuir, convencer a Lily de que le haga caso, no se han hablado en todo el viaje. Ayudar a sanar sus heridas, como ella lo hace conmigo."

-Quítate las botas – le dijo ella mientras paraba a sacarse las zapatillas.

-¿Por qué?

-Porque es mucho más fácil caminar por la arena descalzo, quizá pasemos un poco de frío, pero ya verás cómo te gusta la sensación.

-Vale.

Lo hizo, y también los calcetines, para no llenárselos de arena. Lily había metido los suyos en las zapatillas y atado los cordones, colgándoselas así del hombro. Hizo lo mismo con sus botas. En cuanto tocó la arena con el pie desnudo, lo sintió. "Un cosquilleo como el del Bosque, pero más leve, y distinto."

-¿Es una playa mágica, Lily?

-Eso decía la guía.

-¿Y tú estás sintiéndolo?

-Supongo que sí.

Echaron a andar hacia la orilla, que quedaba muy lejos, tomados de la mano.

-Entonces, cuando fuiste a esos otros lugares que también aparecen, también debiste hacerlo.

-Ya, pero no me di cuenta, pensaba que era la sensación de la arena. En cualquier playa normal se siente muy parecido.

-¿Y cuándo fuiste por primera vez a uno de ellos?

-El verano antes de conocernos, cuando tenía ocho años.

-Cuando comenzaste a hacer magia voluntaria.

-Claro… la adquirí en la playa… No había caído.

-Espero que el Ministerio no detecte esto.

- Seguro que no. La otra playa mágica la visité a los doce, cuando ya estábamos en Hogwarts.

"Y, ¿cómo narices la adquiriría yo? ¿Y Ariel? Casi ni lo recuerdo, tenía seis años, según mi madre. Seguro que hay muchos más lugares mágicos en cualquier parte, que no aparecen en las guías. Si lo hubiéramos sabido y desarrollado, nunca habríamos necesitado varita. Seguro que hemos sido capaces de hacerlo desde siempre, pero ni siquiera lo intentábamos. Nos limitábamos a lo que nos enseñaban, Hogwarts nos cortó las alas.

La playa está prácticamente vacía, sólo se ve una pareja de paseantes a lo lejos, a pesar de ser sábado y festividad. Ha sido una suerte que no haga buen tiempo. Y este viento salvaje, con este olor."

-¿Cómo se llama este lugar?

-Camber Sands. Mis padres estuvieron aquí antes de que yo naciera.

-¿Has consultado el significado de los rituales aquí?

-Sí, una playa amplia y con dunas significa apertura de mente y predisposición a los cambios.

"Vaya… perfecto para hablar de todo lo que nos queda pendiente."

-¿Y todas las playas son tan grandes?

-En absoluto. Además, hemos tenido suerte, porque todavía está subiendo la marea, la playa será mucho más pequeña dentro de un rato.

-Ah, ¿sí? ¿Qué es eso de la marea?

Lily rio. "Con lo que le gusta a Sev la Astronomía, y no saberlo." Y también pensó en la limitada educación que les daban en Hogwarts.

-Verás, la Luna atrae al agua del mar. Cuando está en el cenit la hace subir, y en el orto y ocaso desciende. Es la misma fuerza que hace girar los planetas alrededor del Sol, la atracción gravitatoria.

-Claro, la que descubrió Newton. ¿Y es también por eso que el agua no deja de moverse?

"Me parece increíble ser yo quien le esté dando explicaciones científicas a Sev."

-No… Las olas se producen por la acción del viento y las corrientes. Esta costa es más cálida de lo que correspondería según su latitud, porque llega desde el Caribe, en América, la Corriente del Golfo.

"Desde América, el Caribe, donde está Cuba," pensó Sev.

-Vaya…

-Sabes dónde está América, ¿no?

-Sí, sí.

"Pero de milagro, me enteré ayer mismo… Merlín, qué ignorante soy. Está claro que los brujos de ascendencia muggle nos superan con creces. Ojalá hubiera tenido un padre normal que me hubiera transmitido su cultura, o haber acudido al colegio regularmente de pequeño. Y pensar que siempre se peleaban por eso, y las palizas que me llevé."

Llegaron a la orilla.

-Estará fría, pero podemos mojarnos los pies – dijo Lily - ¿Te apecete?

-¿Tiene significado mágico también, como bañarse en los arroyos?

-Sí, sanación de heridas del alma. De hecho, tiene relación con las propias propiedades del agua salada, que ayuda cicatrizar las heridas físicas.

"Es perfecto para ambos."

-Claro, entonces vamos a mojarnos los pies por lo menos.

-Remángate los pantalones, si no, las olas te mojarán.

Se metieron en el agua hasta los tobillos. "¡Rayos, qué fría está! Y eso que dice que es más cálida de lo normal. Pero es muy agradable, revitaliza. Ahora entiendo que suela sentarse con sus compañeras y las tejonas junto al Lago en verano, a refrescarse los pies. Yo nunca lo he probado, he de hacerlo."

-¿Te gusta? – le preguntó ella.

-Mucho. Voy a probar qué tal sabe.

-Bueno, pero sólo mójate los dedos, no la bebas.

Sev lo hizo.

-¡Buaaah, qué salada!

-Cuando era pequeña y me bañaba, a veces me pegaba unos buenos tragos, y no sabes lo desagradable que es.

-¿Y beberla no tiene ningún significado?

-No, porque es muy perjudicial para la salud, pero se utilizaba en la elaboración de remedios para las heridas físicas, como ya te he dicho antes. De hecho, hay medicinas muggles que también la emplean, por ejemplo, para descongestionar las fosas nasales.

-Claro, el viento salado te hace sentirte limpio. Me encanta que me hayáis traído, Lily, muchas gracias. Lo estoy disfrutando mucho.

Caminaban por la orilla, las olas les golpeaban los tobillos.

-En verano podríamos bañarnos. Si al final te va bien con los regalos y no necesitas trabajar, podrías venir de vacaciones con nosotros.

"Vaya… ya lo han planeado todo. Es el momento de hablar de Petunia."

-Me encantaría, Lily, pero con condiciones. Para empezar, seré yo quien pague mis gastos, si puedo.

-Claro, Sev, si te va bien seguro que te llega.

-Y para continuar, has de hacer un esfuerzo por conectar con tu hermana, sería muy incómodo para mí pasar una semana entera presenciando situaciones como la de hoy en el coche. Te ha sentado fatal que nos gustara la misma canción, y he tenido que dejar de hablarle para que te calmaras. Debes darle una oportunidad, ahora que se ha dado cuenta de su error. Ayer hablaste con ella para pedirle la libreta para mí, ¿no?

-Sí… pero porque no me quedaba otro remedio.

-Bueno, pudiste haberme traído folios muggles e hiciste el esfuerzo. ¿Cómo reaccionó?

-Enseguida estuvo dispuesta. De hecho, no tenía ninguna nueva y arrancó las hojas que estaban escritas en ésa para dármela.

-¿Ves? Ella quiere acercarse, pero no sabe cómo. Debes ayudarla.

-Pero lo hizo porque era para ti.

-No, Lily… ella nos ve como un todo. Siempre lo ha hecho, ya viste su reacción en el pensadero, se puso muy triste al ver que no podemos estar juntos todo el tiempo en Hogwarts, antes incluso de saber que tenemos que vernos a escondidas. Eso es porque te quiere a pesar de haberte tratado tan mal todos estos años. Yo no puedo comprenderlo del todo, no tengo hermanos, y me habría gustado mucho.

"Es verdad, sí que tiene uno, acaba de conocerlo hace muy poco tiempo y ni siquiera sabe que lo es." Lily se esforzó por no llorar para no delatarse.

-Pero debe ser una relación diferente a tener un simple amigo – continuó Sev - Has vivido con ella desde pequeña.

"Y él con el suyo no."

-Cuando nos conocimos siempre la defendías cuando la criticaba, y eso que a ti tampoco te trataba bien. Debes recuperar ese sentimiento.

"Buf… se me hace tan difícil perdonar."

-Hazlo poco a poco. Háblale en el coche cuando volvamos, pregúntale por sus cosas como hizo mi madre y luego escríbele desde Hogwarts y cuéntale lo que haces. Hazla partícipe de la magia, que se sienta integrada en nuestro mundo como lo hacen tus padres.

-Vale, lo intentaré.

Sev pensó, "Suficiente por ahora, y a enlazar con lo verdaderamente espinoso."

-Yo también perdoné a Remus, y eso que pasó cuatro años acosándome y casi me mata. Y siento que ha sido una de las mejores acciones de mi vida, me está dando muchas alegrías.

-Ya… pero te costó mucho.

-Porque sólo lo conocía a través de ti y debía confiar en tu criterio, pero lo hice, y ya ves lo bien que resultó. Lo considero mi mejor amigo.

-¿Sí? ¿Más que Ariel? ¿Más que La Guardia?

-Con Ariel es otra sensación. Como una necesidad de protegerlo y guiarlo, para que nunca se vea tentado de tomar malas decisiones como yo.

"Sentimiento de hermano mayor," pensó Lily.

-Y Jack y Anthony se acercaron a mí por razones muy distintas que Remus, en cierto modo interesadas – continuó Sev - Sin embargo, él lo hizo mucho antes que yo a él. Me protegía aun sabiendo que lo odiaba, poniendo en riesgo su amistad con los otros tres, que era auténtica, ya ves cómo se esforzaron por él. Una lealtad totalmente desinteresada.

"Quiero que me hable de Parkinson."

-¿Y tu otro aliado de casa?

Sev pensó, "Bien… Porque Lauren es mucho más que una amiga para mí, y lo sabe de sobra, pero esto poco a poco, con tacto, a ver cómo va reaccionando, todavía emplea el masculino."

-Bueno, con él también fue un poco por interés. Se sentía solo y necesitaba compañía, por eso se ofreció a ayudarme.

Lily pensó, "Ya… perdidamente enamorada de él. Y él de ella, por eso tantas excusas y no hablarme a las claras. Pero el jueves me mostró su mensaje, sabiendo que identificaría la letra como femenina. Quiere que le dé permiso, pero si lo hago quizá me deje por ella."

Sev pensó, "Buf… tarda mucho en responder, está pensando en lo que siento por ella."

"Quiero hacerlo, debe estar sufriendo, de nuevo un amor imposible, como conmigo. No quiero ser la causante de eso, tengo que dejarlo libre para elegir, al igual que hizo él cuando creyó que estaba con Remus. A ver cómo lo hago sutilmente."

-Ahora ya no os veis mucho, ¿verdad? – preguntó Lily.

-Una noche por semana, para contarnos en persona las noticias y seguir practicando Legeremancia, porque nos estaban afectando las pociones de sueño.

"Buf… Vaya sacrificio debieron hacer al principio, hasta que Sev aprendió bien Artes Mentales para enseñarnos a todos los demás."

-Entonces debe sentirse solo de nuevo.

"Vaya, se preocupa por ella."

-Bueno, también nos proyectamos a ratos, cuando tenemos algo urgente que contarnos, como cuando me encuentro contigo o La Guardia y se queda vigilando que ningún serpiente se entere.

"Que sea consciente del sacrificio que Lauren está haciendo por nosotros," pensó Sev.

"Buah, pasa horas leyendo para que podamos estar juntos y entrenar los demás," pensó Lily.

"Ya está a punto de llorar, voy a intentar evitarlo."

-También estoy entrenándolo en Duelo.

"Por eso siempre desaparece los viernes. Uf… al menos está devolviéndole algo."

-Y al abeto… ¿lo llevaste?

"Buf… pregunta comprometida, pero no pienso mentir."

-Sí.

"Entonces ambos saben sobradamente lo que sienten por el otro, aunque incluso pudieron haberlo ocluido para no verse tentados. Están conteniéndose, por mí."

-Me alegra que lo hicieras, esa persona ha hecho más por ti que todos nosotros juntos. Debes corresponderle en todo lo que puedas.

"Wow… está dándome permiso, no era eso lo que pretendía, desde luego, sólo hablar abiertamente del tema candente, que es que debemos comprobar si ocluye bien para proteger a Lauren. Pero esto me da alas para poder sincerarme al fin."

-Sabes quién es, ¿verdad? – le preguntó él.

-Desde el principio. Si estaba poniendo en riesgo a su propia familia por ti no podía ser nadie más, sólo alguien que te amara profundamente. Yo lo vi en sus ojos en Pociones, era más que evidente.

-Y aun así no te pusiste celosa.

-Al principio sí, pero la necesitabas a toda costa, si no, no te librarías. En enero lo pasé bastante mal, hasta que hicimos el ritual y comprobé que me seguías amando. Por eso insistí tanto en hacerlo.

-Y después todavía te hice esperar otras tres semanas.

-Ya… pero ya estaba tranquila. Sabía que no me habías cambiado por ella.

"Y yo mientras tanto enamorándome como loco."

-Y cuando por fin nos vimos, fue tan fantástico, que ya no dudé más de ti – continuó Lily - Después ya nos veíamos regularmente y pensé que todo habían sido paranoias mías. Además, sé que tú nunca me habrías mentido en algo así.

-Pero el jueves te diste cuenta de que no andabas equivocada. Yo te mostré el mensaje porque me olí que lo sabías por el comentario que me hiciste sobre el regalo de Diagon y lo de ir a visitarla, para que te dieras cuenta del peligro que corre estando en contacto conmigo. No pretendía que me dieras permiso para nada, estoy bien como estoy.

-Ya… Sev, pero quizá ella no. Te ama, y yo también la quiero mucho desde hace tiempo. Nos ha dado las armas para protegernos y comunicarnos todo este tiempo de peligro, sin ella nunca habríamos salido adelante. Ni nosotros, ni La Guardia, ni nada de lo que venga después. Entiendo que aunque os amáis me estáis respetando, y además acabamos de conocer la Magia de la Luna. Estuve a punto de decirte que lo sabía todo, pero volví a tener miedo de que me abandonaras, porque no vamos a volver a vernos en mucho tiempo.

-Puedes estar tranquila, ya te dije que voy a ponerla en contacto con Jack. Anthony no sabía la verdad, ahí atrás tuvieron una relación bastante intensa y ambos siguen enamorados el uno del otro. Me he dedicado a enseñarle a fondo Oclumancia para que puedan estar juntos cuanto antes. Ella iba a consultarlo con sus padres durante las vacaciones.

-No lo veo claro, Sev. Ahora que en cierto modo te tiene, va a hacer como tú hacías conmigo, esperarte de por vida, o en todo caso conformarse con él para no ponerte en el aprieto. ¿Y tú? ¿Vas a renunciar así a ella? No os hagáis eso, ámala aunque te olvides de mí, no quiero encadenarte.

-Lily… ¿qué estás diciendo? Yo no te dejaré a no ser que tú lo quieras. Ya te lo dije hace mucho y no he cambiado de opinión en absoluto. Te quiero desde que tenía nueve años, lo eres todo para mí. Te amo con todo mi ser y sé que será de por vida. No lo dudes nunca.

-Pero también la quieres a ella.

-Sí, claro.

-¿La has abrazado alguna vez, al menos?

-Sí, cuando fuimos al abeto.

-¿Sólo esa vez?

-Sí.

-Jo, Sev… debes corresponderle al menos así.

-Temo confundirla, Lily.

-Ya… ¿Y a qué te saben las bayas?

-A las dos por igual, tan intenso que duele.

-Entonces quiérenos a las dos, eres perfectamente capaz de hacerlo.

-Temo haceros daño.

-Por mí puedes estar tranquilo, puedo compartirte. Sé que tienes amor de sobra para dar.

-Te lo agradezco, pero de cualquier modo, esperaré a que se resuelva todo e intentaremos lo de Jack. No me parece justo para vosotras.

-Haz como quieras, pero te estás contradiciendo. Ella te ha elegido a ti, no cumples con la tradición.

-Ya no vivimos en esos tiempos.

-Ya, sería complicado explicarlo. Aunque todo se resuelva, deberíamos ocultarlo ante los demás.

-Al menos hasta que acabemos el colegio y seamos libres.

-Pero no puedes hacerla esperar tanto tiempo. No lo dudes más, aunque tengamos que mantener el secreto.

-Con ella tendría que hacerlo de cualquier modo, pero saldría a la luz contigo, Lily. Vivimos en casas distintas, no podemos pasar otros dos años escondiéndonos. Además, tú eres la primera.

-Gracias, Sev. Dios… nunca creí que sería capaz de sentir estas cosas, de estar dispuesta a compartir tu amor con otra mujer. Me has transformado por completo.

-Has sido tú misma, eres desinteresada y generosa. Yo no creo que fuera capaz de hacerlo.

-Ya, pero te olvidas de mi rasgo fundamental, la fidelidad. Yo sí sé que mientras no me dejes no amaré a nadie más, así que no te verás en ese aprieto.

"Merlín… qué entrega. A pesar de cómo le he complicado la vida."

-Serás la primera, siempre, para todo. Y no daré un paso hasta que podamos estar juntos libremente. Y si tuviera que elegir, serías tú, como ya lo había hecho. Abrázame.

-Claro.

A mediodía de ese día gris de mediados de abril, frente al Cantábrico, Lily y Sev sellaron un pacto de amor y amistad eternos, por encima de las convenciones y los prejuicios, lo que les permitiría ser ellos mismos, no seguir ocultándose uno de otro y mantenerse fieles al sentimiento que los había unido de por vida.