Perspectivas
Lily y Sev continuaron caminando. La familia de Lily los seguía unos trescientos pies por detrás.
-Pero ahora tenemos otro problema, Lily.
-¿Cuál?
"A pesar de todo lo que hemos hablado, todavía no se ha dado cuenta del peligro en que ha puesto a Lauren."
-Nadie te ha leído profundamente ni ha comprobado que puedes ocluir bien, ha sido en gran parte culpa mía, pues debí haber hecho una sesión con vosotros tres antes de venir de vacaciones, sabiendo que no vamos a volver a vernos.
-Ya, Sev, tienes razón, pero yo creo que lo consigo. Cecile y Remus sólo llegan a recientes, pero nunca me pillan lo que ocluyo, me he esforzado mucho.
-Y no sólo eso, todos los meses previos que pasaste sabiéndolo y sin aprender la pusiste en un grave riesgo. Imagina que Dumbledore te hubiera leído. Si hubiera descubierto su secreto, podría haber intentado captarla como espía.
-Buf… tienes razón. Por entonces era todavía muy inconsciente. No espabilé hasta que comenzamos con La Guardia. Vaya… en menudo lío podría haberla metido.
-Bueno, por fortuna no ha pasado nada grave. Pero ahora vamos a tener que arriesgarnos uno de los dos a leerte a fondo para saber que ocluyes bien, y va ser peliagudo, los serpientes vuelven todos calentitos de sus casas después de pasar las vacaciones. Al menos la carta no llega hasta mayo.
-Cuántos problemas os he dado, Sev, lo siento mucho.
-Bueno, no pasa nada. Pero debo decirle que lo sabes, a ver qué opina ella del tema, porque si todavía no ocluyes bien deberemos seguir entrenándote uno de los dos, lo que le parezca más seguro. Como el claro es demasiado público, por si debierais encontraros las dos vamos a llevarnos el pensadero a Hogwarts, para dejarlo en el Refugio y poder veros allí. Ya me encargo yo, lo subiré en cuanto terminemos de cenar el día de vuelta, y así también llevo todos los ingredientes para las pociones. Tú has de quedarte con los libros que hemos comprado.
-Buah… no te va a caber todo en el baúl.
-Ya… increíble, yo que siempre lo he llevado medio vacío. Por suerte es el viaje de ida y lo llevaré en el compartimento conmigo, si fuera el de vuelta sería muy peligroso, en el de los serpientes.
-¿Y si dejo el Compendio de Defensa aquí? Tu madre ya ha hecho copias para todos de los anexos, y tampoco creo que me dé tiempo a estudiarlo, con todo el lío y a mes y medio de los TIMOS.
-¿Y llevas tú el pensadero al Refugio?
-Claro. Desde el séptimo piso es un momento y les pediré a Remus o Cecile que me acompañen, o a los dos. Si dices que él ya sabe dónde está, ¿qué importa?
-Vale, pero tampoco hace falta que vayan hasta la puerta, mejor que se queden escondidos vigilando en la galería de ventanas. Hacedlo después de la cena del lunes. Todo el mundo estará ocupado deshaciendo los baúles, no habrá peligro por los serpientes, y vosotros siempre podéis poner la excusa de que lleváis toda la semana sin veros y escaparos de los otros tres. De hecho, que sea Cecile quien lleve la mochila con él dentro si os ven salir.
-¿Y no sería mejor esperar a que todos se duerman?
-Si queréis, ellos estarán descansados. Lo peor será para ti, después del viaje.
-Bueno, tú también trasnocharás para hablar con Parkinson cuanto antes, ¿no?
-Por supuesto, pero yo me voy a pasar solo todo el viaje en Expreso, puedo dormir. Ah… y no la llames por su apellido, llámala Lauren.
-Lauren, como Lauren Bacall.
-¿Quién es ésa?
-¿Recuerdas que cuando pasó lo de Pociones yo te dije que era una 'femme fatale', como las que suelen salir en las películas muggles que le gustan a mi padre?
-Sí, claro.
-Pues es una actriz que suele hacer ese papel. Seguro que a sus padres también les gusta el cine muggle de esos años, por eso le pusieron ese nombre.
-Vaya… entonces le venía que ni pintado. Bueno, entonces hacedlo así, que te acompañe Remus y vigile que no os pillen. Yo ya subiré a llevar los ingredientes en un momento más seguro para mí. Quizá esa misma noche, de madrugada, cuando acabe con Lauren, porque seguramente tengamos mucho de qué hablar, si he de enseñarle dónde está y revelarle el secreto para que pueda entrar. Si decide ser ella quien lo haga, que sería lo mejor, pues lee mucho más rápido y mejor que yo, quizá quiera hablar contigo directamente, seguramente el mismo martes. No te asustes si te proyecta, es la manera más segura, y confía en todo lo que te diga. Desde que nos vemos no ha vuelto a intentar tocarme un pelo, ella también te respeta por completo.
"Dios… qué culpable me siento." Lily lloró.
-Vamos, no te preocupes, seguro que entre los tres encontramos una solución.
-Sev, la quiero mucho, muchísimo. Ella es para mí como Remus para ti. Tan entregada y sin esperar nada a cambio.
-Me habría gustado poder conservar la carta que me escribió para ponerse en contacto conmigo. Pero no conocía todavía el hechizo de proteger escritos y debí quemarla. Era toda corazón. Recuerdo una frase, referente a lo que sucedió en Pociones, que era como comenzaba, disculpándose. Decía, 'Los insultos que te dediqué se me clavan como puñales'.
-Buaaah… pobre, qué mal debió pasarlo. Tengo muchas ganas de conocerla, Sev.
-Vamos, no te tortures, ahora ya está, y quizá puedas conocerla la próxima semana. ¿Esperamos a tu familia? ¿O quieres hablar de algo más? Así nos distraemos y no pensamos en los problemas.
-Vale. Pero vuelve a abrazarme, por favor.
-Claro, cariño.
Los esperaron y siguieron un rato paseando y conversando entre los cinco. Lily le hizo caso a Sev y comenzó por fin a hablarle a su hermana, inspirada por la entrega y desinterés de Sev y Lauren.
Mientras tanto, él agradecía a Violet y Peter que lo hubieran llevado hasta allí, y les explicaba sus sensaciones al contemplar el océano por primera vez. Ellos estaban encantados de haber podido ofrecerle algo así. Los dos contaron también a los muggles que habían sentido la magia de la playa.
-¿Te ha contado Lily lo que significan aquí los rituales? – le preguntó Violet.
-Sí.
-¿Y lo habéis hecho?
-No, pero hemos estado meditando sobre algunos temas, que tenían relación con ellos, y ya están dando resultado.
Peter y Violet comprendieron a la perfección, pues ellos también habían leído los significados de los rituales en el libro de Magia Druida, la sanación las heridas del alma, y estaban viendo a sus hijas conversar sin increparse por primera vez en años. Realmente, la magia funcionaba, o quizá simplemente, la sensibilidad de ese chico para sanar a los demás.
La playa era muy larga y comenzaba a entrarles hambre, así que volvieron sobre sus pasos hasta el coche. Esta vez condujo Peter, y Violet a su lado. Él les dijo:
-Chicas, dejad que Sev se siente detrás de mí, así puede seguir viendo el mar por la ventanilla.
Así que intercambiaron los puestos. Lily continuó en el centro, tomando la mano de Sev, pero esta vez se dedicó a hablar a ratos con su hermana. Tampoco pusieron la radio. "Y lo agradezco, pues me llega con mirar el espectacular paisaje que se ofrece ante mis ojos, y prefiero hacerlo en silencio, para no distraerme."
Pararon a almorzar. "Me da cierto apuro que me inviten, pero ¿qué puedo hacer? Desde luego, ni soñar con rechazar el alimento." Lily dejó que Sev se sentara junto a Petunia y ella al otro lado y no le importó que hablaran entre ellos. Él, con su inseparable libreta, le pidió que le hiciera una lista de los grupos que le gustaban, y le preguntó por la emisora que habían escuchado antes, ella le dio el número de dial. "Mi madre sabrá buscarla. Así si salen esta noche en la radio me fijaré en ellos."
Peter y Violet estaban encantados de ver la armonía que se había creado entre los tres chicos, a quienes ya consideraban sus hijos por igual.
Continuaron camino. La costa comenzó a elevarse y Sev pudo ver el mar desde mayor altura, quedando impresionado de la inmensidad del horizonte. Pronto aparecieron los blancos acantilados de Dover. "Buaaah… ¡Es alucinante! Nunca habría imaginado que existieran sitios así."
Aparcaron y bajaron del coche, pudo ver las olas batiendo al pie de los mismos. Dieron también un paseo por un sendero que corría cercano al borde.
-¿Esto también es mágico? – preguntó Sev.
-Sí – respondió Lily.
-¿Y qué significan aquí los rituales?
-Perspectivas amplias y elevadas.
-Claro, no podía ser de otra manera.
Así que Sev se dedicó a ratos a meditar sobre el futuro que le esperaba por delante, no sólo su afán por tener un lugar destacado en la Guerra Mágica, sino también sobre todas las otras cosas que le gustaría hacer en la vida y que acababa de descubrir esa semana. "Ganarme la vida dignamente con mi magia, descubrir y revelar las Magias Ancestrales, conocer el mundo en el que vivo, viajar y descubrir otros lugares y formas de vida, aprender cultura muggle, vivir la pasión de la música, ser luz para el máximo posible de personas.
Querría asomarme a mirar directamente abajo, pero me da miedo." Llegaron a un mirador, que tenía una barandilla. "Bueno, aquí sí, es como la Torre de Astronomía." Pudo ver las olas batir a trescientos pies debajo de él. "Wooow…"
Lily y Petunia tampoco habían estado nunca allí y estaban los tres fascinados. Peter les comentó:
-Esto es el Canal de la Mancha. Francia queda justo enfrente, a veintiuna millas.
"¡Qué cerca! Europa. Quizá también podamos Aparecernos allí dentro de un año."
-¿Habéis estado alguna vez? – preguntó Sev.
-Sí – dijo Violet ilusionada – Fuimos a París de luna de miel. Es muy romántica, la ciudad del amor…
"Y de las revueltas estudiantiles." Cuando tuvo ocasión de hacerlo sin que lo oyeran los demás, le preguntó a Lily:
-¿Qué es eso de 'luna de miel'?
Ella rio.
-El viaje que suele hacer una pareja justo después de casarse, ya sabes, para estar solos y hacer cositas…
-Ah…
-Por entonces eran otros tiempos, y las parejas no hacían el amor hasta después de casarse. Quizá mis padres sí que lo hicieran, no lo sé, nunca me lo han contado ni creo que lo hagan.
-Ya, claro.
"Seguramente los míos sí que esperaron, si mi padre era tan religioso. Pero estoy seguro de que no hicieron ese viaje que dice Lily, no podían permitírselo. Así que mi humilde casa de La Hilandera fue para ellos el lugar donde se amaron por primera vez. ¿Cuál debería ser el nuestro?
Deberíamos intentar obtener la receta de la poción de la Unión de las Almas en primer lugar, pero si no lo conseguimos en los dos meses que quedan de colegio, habría que ir pensando en hacerlo, quizá en verano, aunque hagamos la Unión más adelante o puede que nunca, si no conseguimos el libro o los ingredientes, que deben ser raros como las bayas de Sabor del Amante.
No puedo hacer esperar a Lily tanto tiempo, ya hemos llegado muy lejos y debe tener la seguridad de que es la primera, ahora que ya sabe lo de Lauren. Quizá incluso debiéramos hacerlo ya mismo, si me invitan una de estas noches, para que resista los dos meses de espera, pues ella no puede tener, como yo, la seguridad de que no he estado con nadie más antes que con ella. Se lo propondré."
De vuelta, condujo Violet primero, todavía era de día, volvieron a poner la radio y esta vez Lily le dejó libertad para apuntar más canciones, mientras seguía conversando a ratos con Petunia.
A mitad de camino ya atardecía y volvieron a intercambiarse los conductores. "Así, Peter, que tiene mucha más práctica al volante, conduce de noche y salva la circunvalación de Londres." De nuevo le propuso a Sev que fuera delante y le preguntó:
-¿Has escuchado música clásica?
-Supongo que sí, pero no lo recuerdo.
-Estoy seguro que también te gustará, así dejamos que las chicas se relajen y quizá duerman un rato, deben estar reventadas por haber madrugado tanto.
"Vaya… y lo han hecho todo por mí."
-Muchas gracias por la excursión, Peter. Ha sido uno de los mejores días de mi vida.
El hombre le dedicó una sonrisa tierna.
-No me las des, nos ha encantado pasar el día entero contigo.
Sev se la devolvió.
-Pon esa música que dices.
Peter buscó en el dial antes de arrancar. "Música instrumental, antigua, una orquesta." Peter le hacía comentarios, le decía el nombre de los autores y de qué época eran. Sev lo apuntaba todo, porque, en efecto, le gustaba mucho. También le preguntó si reconocía los instrumentos y le iba explicando las distintas familias de ellos.
-Eso que acaba de entrar son las cuerdas al completo, violines, violas, chelos y contrabajos, en orden de más agudo a más grave… Ese instrumento que se oye solo es un oboe, un viento, en la orquesta no son tan importantes, pero existen agrupaciones de sólo músicos de viento, también en música más moderna, como el jazz… Un tutti de toda la orquesta, todos a la vez, suele utilizarse en los finales apoteósicos…
"Buah… cuánto sabe."
-¿Me puedes decir el dial de esta emisora?
Peter se lo dijo y Sev lo apuntó. A las siete, ya cerca de Londres, cambió el programa.
-Éste me encanta, es música más íntima, solistas y música de cámara, con menos instrumentos… ¿Ves? Lo que te decía, un cuarteto de cuerdas, dos violines, viola y violonchelo. ¿Distingues los distintos tonos?
Sev intentaba seguir la melodía de cada instrumento. "Esto me gusta todavía más que la orquesta."
-Creo que sí…
En el siguiente tema, Peter le dijo:
-¡Bien! Un nocturno de Chopin, romántico. Éste voy a dejar que lo escuches sin molestarte.
"Vaya… qué piano… tan delicado y virtuoso a un tiempo, y el intérprete es excelente, qué sentimiento le da." Cerró los ojos, transportado, para no perderse una nota. "Vaya, pero ha sido muy corto, qué pena."
-¿Te ha gustado?
-Me he sentido en las nubes.
Aunque ya era de noche, lo apuntó igualmente a la luz de las farolas que iluminaban la circunvalación de Londres. De nuevo vinieron cuerdas y piano. "También me gusta pero no tanto, a ver si echan otro de solo piano, es brutal. Pero éste dura mucho más y ya debemos estar cerca de Cokeworth." Cuando ya entraban en su ciudad, se oyó en la emisora:
-Y como broche final en esta tarde de sábado escucharemos 'Claire de Lune' de Debussy.
-Claro de luna, maravilloso – dijo Peter - Escucha, escucha, luego apuntas, los impresionistas son los mejores.
"Buaaah… tiene razón… Creía que Chopin era imposible de mejorar, pero esto… qué delicadeza, es tal cual, la luz de la luna en un claro del bosque. Puedo verla, como aquella noche que lo recorrí solo… Lo que daría por ser capaz de tocar esto, qué maravilla…" Justo terminó cuando Peter aparcaba en la puerta de su casa.
-¿Qué? Te ha encantado, ¿verdad?
-No tengo palabras para expresarlo… Gracias Peter, me estás descubriendo todo un mundo.
-Déjame que te lo apunte yo. Es en francés y no vas a saber cómo se escribe.
-Claro, Peter, gracias.
Peter anotó en la libreta.
-Mañana te lo pongo otra vez, y más parecidos, tengo los discos en casa. Ya veo que nos gusta la misma música.
-Es cierto.
-Yo intenté inculcársela a mis hijas de pequeñas, pero no la apreciaban. Me habría gustado que tocaran un instrumento ya que yo no pude.
"Huérfano de guerra," pensó Sev.
-Vaya… A mí sí que me habría gustado aprender.
"Padre alcohólico y maltratado desde niño," pensó Peter. Ambos tenían los ojos empañados.
-Ya lo veo… quizá todavía estés a tiempo.
"Ya… Pero en Hogwarts no puedo y los instrumentos musicales son muy caros. Buf…"
Peter se giró y dijo:
-Lo que te decía, se han dormido las dos.
Sev también lo hizo. "Ambas hermanas están recostadas en los hombros de su madre, que está toda encogida, pero con una sonrisa de oreja a oreja."
-¿Te quedas a dormir en casa mañana después de cenar? – le preguntó Peter - Así tenemos más tiempo de escuchar música. Y el lunes venimos aquí por tu baúl para llevaros a la estación, te dejaremos a una distancia prudencial. Siempre que a tu madre le parezca bien.
-Claro, ella puede Aparecerse allí y simular que me ha acompañado.
Peter rio.
-¡Dios! ¡Quién fuera brujo! No sabes la envidia que os tengo, pero sana, ¿eh?
Le sonreía abiertamente, Sev se la devolvió.
-Trae por la tarde lo que necesites para pasar la noche. Violet, despiértalas para que se despidan.
-No… déjalas.
-Bueno, si van a tenerlo que hacer en cinco minutos.
Violet ya las llamaba.
-Lily… Petunia… que Sev se va…
Se despertaron. "Qué monas." Y él se giró a darles besos a las tres en la mejilla.
-Hasta mañana, Sev, trae todos los deberes que nos quedan por hacer, a las nueve como siempre – dijo Lily.
-Vale.
-Hasta mañana, Sev.
-Hasta mañana, chicas.
Peter también le dio un beso.
-Hasta mañana. No olvides la libreta.
Entró en casa. Su madre ya tenía la cena preparada.
-¡Qué puntual! ¿Qué tal lo has pasado?
-Buah, mamá, me han llevado a ver el mar… Han conducido casi siete horas para hacerlo.
-¡Oh…! – Eileen estaba impresionada, y su expresión denotaba culpabilidad.
Sev la abrazó.
-Vamos, no te preocupes. Si lo hubiera visto de pequeño no lo habría apreciado tanto.
-¿Tienes hambre?
-Sí, mucha.
-Voy a servir la cena y me cuentas.
Cenaron y le contó su día. Su madre conocía Dover, por haber estado con su familia de joven, pero no Camber Sands. También la informó de los avances entre las hermanas y en el tema de Lauren y cómo había conectado con Peter a través de la música.
-Hijo, lo que te decía el otro día, estás destinado a iluminar a todo aquel que se te acerque. Eres luz.
Cuando acabaron, le llevó la radio y dos diarios del día anterior, que le habían dado en casa de sus clientas, y el de hoy, que había comprado. Sev sacó su libreta.
-¿Has podido leerlos?
-Sí, les he dado un repaso.
-¿Viene lo del 'Che' Guevara?
-Sí, en el de ayer.
Eileen buscó la página y Sev pudo enterarse con detalle del cruento y cobarde asesinato de aquel héroe.
-¡Buaaah…! ¡Qué fuerte…!
-Al menos se ha sabido.
Repasó también las noticias de las revueltas estudiantiles en Francia, la situación en Irlanda del Norte, el conflicto libanés, la dictadura argentina y las noticias sobre España, del grupo terrorista y del sindicato recuperado del olvido.
Pasó como una hora leyendo y comentando con su madre los acontecimientos. "Estoy reventado, me voy a la cama directo con la radio. Mañana he de madrugar y hacer un montón de deberes, si no consigo acabarlos los haré en el Expreso."
Puso la emisora de música clásica muy bajito, con la lamparilla de la mesilla apagada, pues era el único enchufe, y se durmió escuchando una obra muy larga. "Cantan en un idioma desconocido, las escenas se suceden sin interrupción, debe ser como una historia, pues identifico las distintas voces como personajes. Mañana le pregunto a Peter sobre esto también."
. . . . . . . . .
En casa de Lily también cenaron enseguida, pues su madre ya la había preparado con antelación la noche anterior, y aprovechó que su hermana, no acostumbrada a madrugar en vacaciones, se fue directa a la cama, para tratar de un serio tema con sus padres. Se sentaron en la sala.
-Papás, quiero hablar de algo con vosotros.
-Claro, hija, cuéntanos lo que quieras – dijo su padre.
-Veréis, no puedo daros muchos detalles. Os lo contaré al completo en cuanto vuelva en verano, pero es muy importante que la madre de Sev no vuelva a dejar entrar a su marido en casa hasta entonces.
-Claro, cariño. ¿Y qué podemos hacer nosotros? – preguntó su madre.
-Va a quedarse muy sola cuando Sev se vaya, y me gustaría que intentarais seguir en contacto con ella, que la invitarais a casa de vez en cuando y que le hagáis ver sutilmente que debe resistir sola hasta entonces.
-Ya pensábamos seguir invitándola, por supuesto, y también ayudarla en lo que necesite – dijo su padre - Pero, ¿por qué no puedes contarnos ahora todo lo que pasa?
-Porque es un asunto muy delicado y temo que se os escape algo delante de Sev o de ella.
-Bueno... lo entendemos – dijo Violet - Mientras tanto haremos lo que podamos. Pero que sepas que si su padre vuelve, Sev siempre puede quedarse aquí.
-Ya lo sabemos, mamá, pero es muy importante que pueda pasar este verano en casa con su madre. Ya lo comprenderéis cuando os lo cuente todo.
-Claro, cariño, no te preocupes, no la abandonaremos hasta entonces. La seguiremos invitando a que venga a casa, charlaremos con ella como lo hicimos la otra noche y saldremos a algún sitio los fines de semana, si quiere, ahora que viene el buen tiempo.
-Gracias, papás. Os lo agradezco mucho.
. . . . . . . . .
Como Sev se fue tan temprano a la cama, se despertó muy temprano también, acababa de amanecer y su madre seguía durmiendo. Se duchó, desayunó y aprovechó para preparar todo lo que pudo del equipaje, pues durante el día y al día siguiente no iba a tener apenas tiempo.
Después se puso en la sala con los deberes, mientras ponía la emisora de música moderna. Descubrió gratamente que no le incordiaba para estudiar y así podía seguir apuntando canciones. "Ojalá funcionaran los aparatos eléctricos en Hogwarts."
Su madre apareció a las ocho y escucharon juntos el boletín. Como era domingo, apenas hubo noticias nacionales nuevas, pero sí internacionales. Cuando acabaron, Sev recogió sus bártulos y se apresuró a casa de Lily. "Por una vez, voy a llegar tarde."
Trabajaron a conciencia toda la mañana, logrando quitarse de encima los deberes de otras dos asignaturas y media. "Uf… al final quizá incluso nos dé tiempo de acabar."
Sev volvió a casa a almorzar y lo hicieron escuchando la radio. Su madre le dijo:
-Llévatela, quizá puedas escucharla fuera de los terrenos del colegio, en las salidas a Hogsmeade.
"Buf… las salidas a Hogsmeade que no puedo hacer."
-No vale la pena, mamá, quédatela tú.
-Yo puedo conseguir otra, las hay baratas. Quizá también se escuche en el Bosque. Te compré dos juegos de pilas.
"Vaya… sería genial escucharla con La Guardia de ida y vuelta. Y también con Lauren, seguro que les interesa."
-Vale, me la llevaré para probar.
-Hay emisoras que dan música de varias épocas y noticias cada hora, son las que escucho yo trabajando. Mira, ésta es la que me gusta más.
"Suena una canción que no está nada mal."
-Es música desde mis tiempos hasta los '60, los mejores temas, los clásicos que perdurarán.
"Mucho mejor que la emisora moderna, que la mayoría son un rollo."
-Vaya…
-Y a la hora en punto dan los boletines de noticias. Y si las quieres más detalladas, a la una hay otro de una hora entera en la que hemos escuchado esta mañana.
"Será perfecto si la escuchamos en el Bosque, porque es justo cuando paramos a almorzar con La Guardia." Sev apuntó toda esta información en su libreta y se despidió de su madre, quedando en que ella acudiría sobre las seis a casa de Lily, para estar un rato con sus padres antes de hacer la cena.
Se pusieron de nuevo en firme con los deberes y consiguieron acabarlos.
-Hemos hecho más en un día que en toda la semana – dijo ella.
-Ya… pero apenas hemos estudiado.
-Bueno, eso no era tan urgente, nos quedan todavía dos meses para los exámenes.
-¿Ya te han dicho que me han invitado a dormir esta noche?
-¿En serio?
"Rayos… querían darle otra sorpresa." Rio.
-Sí… ¿no te has fijado que llevo la ropa de dormir en la mochila? Me lo dijo ayer tu padre en el coche, cuando os quedasteis fritas.
-Mira que os gusta haceros los misteriosos…
Sev reía.
"Ahora me haré yo la misteriosa también."
-¿Trajiste las pociones de sueño?
-No, Lily, ni se me pasó por la cabeza que podríamos pasar aquí la noche juntos. Las dejé en el Refugio, pero aunque trasnochemos, siempre podremos dormir en el Expreso.
Lily sonreía misteriosamente.
-¿Qué pasa?
-¿No lo adivinas?
-Ni idea…
-Yo no tengo Refugio donde dejarlas…
-¿Las tienes aquí?
Le sonrió, pícara.
-¡Buaaah! ¡Qué maravilla! ¡Vaya sorpresa! Eres la mejor, Lily. ¿Por qué no las sacaste la otra noche?
-Fue tan inesperado que ni se me ocurrió. Además, me hacía mucha ilusión dormir contigo sin más.
-Bueno… eso de sin más… menudo despertar…
-Ya…
Ya se hablaban y miraban incitantes.
-Ayer tuve una idea – dijo él.
-Dime…
-Si quieres, no esperamos más, lo hacemos esta noche. Así puedes estar segura de que eres la primera.
Ella lo miró impresionada.
-¿Tú quieres?
-Sólo si quieres tú.
Lily lo pensó.
-No sé, sería una despedida brutal, pero no quiero que lo hagamos por eso. Confío en ti, Sev, sé que vas a esperar y prefiero intentar buscar el libro de la Magia Roja para hacerlo bien.
-Quizá nunca lo encontremos.
-Pero ni siquiera hemos hecho el intento, me parece precipitarnos. No quiero que pienses que te estoy rechazando, yo también tengo muchas ganas.
"Merlín… cómo ha cambiado."
-Vale, entonces no se hable más, esperaremos. Yo pienso como tú, pero quería dejarte elegir. Le daremos un repaso a todo el repertorio.
-Sí… bésame…
Se besaron como nunca, anticipando la fantástica noche que iban a pasar.
