"Miedo, ira, agresividad, el lado oscuro ellos son. Si algún día rigen tu vida, para siempre tu destino dominarán" —Maestro Yoda.


Ben se encontraba al lado de la mujer que ya no sabia si considerarla su enemiga o aliada, tan solo podía pensar en cúal seria su reaccion al despertar y se diera cuenta de que estaba en territorio enemigo, es decir, en la nave Raddus.

Sí para los integrantes de la Alianza Rebelde observar a la ex-comandante del ejercito de la Primera Orden, inconsiente, herida y postrada en una camilla recorriendo los pasillos de la nave, generó una mezcla de miedo y panico colectivo.

No se quiere ni imaginar lo que pasará cuando Rina despierte, pero lo que le tiene más tenso al joven es que los rebeldes al ver que le dan un refugio a una criminal de guerra, empiecen a desertar o peor se amotinen en contra de su madre, pero él sabia que ella como antigua senadora de la extinta Nueva Republica, sabe como manejar a las masas.

El sonido de unas pisadas y la aparición de su maestro Luke lo tomaron por sorpresa.

—Muchacho deberías ir a descansar, han sido demasiadas emociones en tan poco tiempo y tu madre necesita hablar contigo, descuida yo cuidaré de ella— le comentó a su joven sobrino para que dejara de montar guardia.

—Tio estoy ansioso, me preocupa que los aliados empiecen a desertar al verla en esta nave, o peor aún quieran darle un juicio marcial por las atrocidades que cometió— respondio Ben cubriendo sus ojos con su mano derecha en señal de estrés.

Luke simplemente palmeaba en su hombro como un gesto de apoyo y de consuelo.

—Me retiro maestro por favor cuidela en mi ausencia, iré en búsqueda de mi madre— menciono el joven Solo.

—Que la fuerza te acompañe Ben, verás que todo esto tendrá solución, tarde o temprano— le respondió Luke.

Con un gesto de su mano se despidio y se dio por concluida la platica; "Sus sentimintos hacia ti no han cambiado joven Rey" penso el maestro Skywalker.


En otro lado de la galaxia, en la nave insignia del lider supremo Snoke, el Supremacy.

Armitage Hux subía nuevamente a la sala del trono, se preparaba fisica y mentalmente para enfrentar cara a cara a Snoke, a darles las "buenas noticias" de que sus ordenes fueran acatadas a la perfección, las puertas del turbo ascensor se abren ante él, dejando ver la cara de descontento del lider supremo, sus arrugas y cicatrices no volvían. su rostro más agraciado, se encamino y mostro ante él:

—Lider supremo, le complacera saber que sus órdenes fueron ejecutadas a la perfección, pero perdimos toda comunicación con Rina Ren y los soldados que lograron sobrevivir mencionan que ella fue secuestra por los jedis Skywalker y Solo, no se sabe nada de su paradero— culminó Armitage.

—Sabía que mi aprendiz perdería ante ellos, le enseñe lo que creí que seria conveniente, realmente nunca me interesó entrenarla a ella— dijo Snoke —el legado que corre por las venas del joven Solo lo volvía mi aprendiz ideal, pero no pude corromperlo, entonces fui por aquella persona que fuese su punto débil, su antigua amiga Rey— concluyó.

—¿Cuales son sus próximas órdenes líder supremo?— cuestionó Hux.

—Denle a conocer al resto de nuestras fuerzas que Rina es una traidora, y a toda la galaxia, pongan un precio por su cabeza, pero la necesito con vida— ordenó Snoke.

—Asi será— contestó el general Hux, retirándose del lugar , durante el trayecto al centro de mando, le dio a conocer al resto de la Primera Orden y a la galaxia, la "traición" de la que conocían como Rina Ren.

Dentro de la mente de Snoke, la paz reinaba con una brutalidad feroz, sonriendo de manera interna al ver como su plan se cumplía, pero no era eso lo que lo mantenía tan satisfecho, "Tus sentimientos hacia ella nunca cambiaron Solo, y eso será tu caida en el lado oscuro" .


Por el lado de la Resistencia, Rina comenzo a moverse dentro de su habitación, la luz blanca le comenzó a molestar, viéndose forzada a abrir sus ojos lentamente, lo primero que se le paso por la mente fue que estaba en los servicios medicos de la Primera Orden, pero todos los recuerdos de su reciente combate le llegaron como balde de agua fría, levantándose de manera violenta.

Luke se encontraba en el pasillo hablando con un droide médico, cuando sintio una pequeña perturbación en la fuerza muy cercana a él, asumio que Rina ya habría despertado, pero al llegar lo que vio lo sorprendió, la encontró abrazandose a ella misma, pero esa acción se fue cuando la joven Rina observo al que fuese su maestro en el pasado en la entrada de ese lugar.

Sus miradas se cruzaron y la tensión comenzo a sentirse en el aire, tanto como maestro como ex-alumna no mencionaron palabra alguna, hasta que la llegada de Ben, que volvio aun más tenso el ambiente, Luke decidio salir de la habitación para que ambos jovenes hablaran.

Rina por instinto busco su sable, pero al no sentirlo cerca de ella, comenzo a entrar en pánico:

—¿Que hago aquí?— fue lo único que se le vino a la mente en ese momento.

—Cuando estábamos en pleno combate, tus tropas comenzaron atacar a ambos, saliste herida y te desmayaste, actúe por instinto acabando con todos los que pude, te subí a la nave para salvar tu vida— respondió Ben con cierto dolor en su voz, recordar el verla caer herida le provocaba irá.

—Jamás te pedí que me salvaras maldito Jedi, ya les habría cortado la cabeza si tuviera mi sable cerca, debiste dejarme morir en ese planeta, esta estupidez te perseguirá el resto de tu vida— comentó la chica con rabia.

—Tal vez, pero no lo hice, el abandonar nunca se me enseñó— respondió ante la amenaza de Rina — y si esta decisión me condena, al menos no me arrepentire de nada— comentó Ben.

Rina se sorprendio ante esa respuesta, ante sus ojos ese chico seguía manteniendo ese mismo caracter decidido y protector que lo caracterizaba desde sus dias en la academia Jedi de Luke, pero también recordo cual era su situación actual, ambos eran enemigos a muerte.

Al ver como el silencio se prolongaba, Ben decidio hablar nuevamente:

—La Primera Orden te ha declarado como traidora ante toda la galaxia y estan dando dinero por tu cabeza—.

Rina no supo como actuar ante ese comentario, sabía que lo que decía era cierto, lo había escuchado directamente de sus lineas de comunicación, ya no tenía aliados, se encontraba sola.

—La general Leia Organa desea hablar contigo, para formar una alianza que podría salvarte la vida— esas palabras dejaron sin aliento a Rina —Únete a mi Rey, por favor— esas palabras de súplica, solo incrementaron la ira en la chica, rompiendo de ese modo la paz que aparentaba la chica.

Les agradezco de todo corazón por leer esta historia, muchas gracias.

./