Más tarde a mitad de la noche, Charles estaba sentado en la cama mientras leía algunos papeles que Hank le había dado a cada uno esa tarde, sobre la información de Shaw y su ubicación. De repente las luces de la habitación comenzaron a parpadear, al mismo tiempo que varias imagenes de fuego y gritos llegaron a su mente. Entonces supo enseguida que Hayley estaba teniendo una de sus pesadillas. Desenredandose de las sabanas, se levantó de la cama cruzando la habitación. Al abrir la puerta de par en par, casi chocó con Erik en el camino.
"Supongo que es Hayley y sus pesadillas." dijo Erik simplemente.
Charles lo ignoró y solo aceleró el paso hacia la habitación de la niña. Escuchó la voz de Raven y los demás, pero dejó que Erik se encargara de ellos, y termino de abrir la puerta de su hija, viendo como se sacudía de un lado a otro en la cama. Entrando en la habitación, notó que estaba llorando, mientras lo llamaba. Claramente su pesadilla era sobre él.
Él coloco sus dedos en su sien para ver su pesadilla, pero sólo visualizó, imágenes de fuego ardiendo por todos lados, con su hija arrodillada en el medio, llamándolo mientras lloraba. Se dejó caer al lado de su cama y puso una mano sobre su hombro, tratando de sacudirla de su pesadilla. "Hayley." llamó suavemente. "Hayley, despierta, está bien, cariño."
Hayley se sacudió levemente, antes de abrir los ojos de golpe, y girar en dirección de Charles. "¿Papá?" susurró en voz baja antes de sentarse y envolver sus brazos alrededor de él.
Acunándola Charles frotó su espalda en un intento por tranquilizarla. "Está bien, todo fue un mal sueño."
"No podía encontrarte." Hayley susurró con los ojos cerrados, intentando apartar las imágenes de la pesadilla de su mente. "Te llamé pero me dejaste sóla."
"Fue sólo un mal sueño." Charles repitió, antes de alejarse del abrazo para mirarla. "Todo fue un mal sueño, Hayley. Yo nunca te dejaré sola. Lo sabes, ¿verdad?" él pasó la mano por el suave cabello de su hija hasta que ella asintió con la cabeza.
"Lo se." Hayley susurró. "Pero se sintió tan real."
"A veces lo parecen." Charles intentó darle una sonrisa tranquilizadora mientras continuaba acariciándole el cabello. "Pero luego debes recordar que todo es como debería ser cuando te despiertas."
Hayley asintió ya más tranquila antes de mirar sus manos. "No quiero volver a dormir."
"Y que te parece si me quedo contigo por ésta noche." Charles propuso. "Así podremos hablar de lo que tu quieras, hasta que puedas dormir." espero su respuesta, pero al verla titubear se inclinó un poco extendiendo su meñique hacia ella. "Prometo que mantendré las pesadillas lejos de ti."
Hayley miró su mano extendida y sonrió, antes de entrelazar su meñique con el de él. "Bueno."
Dos horas más tarde Raven entró en silencio a la habitación de Hayley, viendo a la niña acunada contra el costado de Charles, con su mejilla descansando justo a su lado mientras él mantenía su brazo alrededor de sus hombros. Estaba cubierta por su edredón y su cabello enmarañado se le pegaba a la cara.
"Por fin se quedó dormida." La voz de Raven resonó en la habitación. "¿Cómo está?"
"Durmiendo tranquilamente como puedes ver." susurró Charles para no despertar a su hija. "No le gustó especialmente la idea de volver a dormir después de la pesadilla... Así que le dije que me quedaría con ella por la noche. Tuve que utilizar mi telepatía para ayudarla a dormir sin sueños."
"Bueno." Raven asintió. "Seguro todo fue porque te irás mañana sin ella. Y le preocupa que algo te suceda."
Charles hizo una mueca antes de asentir. "Si, seguro fue eso."
Raven asintió antes de acercarse a ellos. "Bueno, creo que iré a dormir." se inclinó hacia Hayley besándola ligeramente en la frente antes de mirar a Charles. "Tu también deberías dormir un poco. Sin duda tendremos un día ocupado mañana."
"Lo haré." Charles estuvo de acuerdo, dándole una ligera sonrisa.
"Bueno." Raven aceptó caminando hacia la puerta. "Buenas noches."
"Adiós." Charles le respondió en voz baja. Cuando la puerta se cerró suspiro agotado. Había intentado dormir, pero la preocupación por los extraños poderes de Hayley no lo dejaban. Sus sueños eran extraños y claramente malos. Lo suficiente como para hacer que las luces parpadearan solas. Se movió un poco, para acomodarse mejor en la pequeña cama, con cuidado de no molestar a su hija dormida mientras la observaba en silencio, preguntándose si se estaría preocupando en vano y ella sólo necesitaría tiempo para hacer frente y controlar sus poderes. Después de todo era sólo una niña. Aún le quedaba un largo camino por recorrer... Extendiendo su mano empujó los cabellos enmarañados de la cara de Hayley antes de besar su sien con ternura.
A la mañana siguiente, el grupo se vistió y se reunió en el desayuno, consciente de la extraña ausencia de Hank. Incluso si siempre se quedaba encerrado en ese laboratorio, siempre comía con todos. Hayley no dejaba de ver a Raven que ahora estaba en su forma azul natural. Por supuesto, los otros se sorprendieron al principio, pero no era como si realmente les importara. Sin embargo, continuaron y tomaron un desayuno rápido. El tiempo era esencial y tenían que moverse lo más pronto posible. Tan pronto como todos terminaron, todos habían ido al laboratorio para ver qué pasaba con Hank.
Charles se detuvo frente a la puerta, quitando la nota de la madera.
'Me fuí a la base aérea, trae la caja marcada con X.'
Hank
Vacilantemente Charles abrió la puerta, completamente recuperado por lo que había detrás. Se abrió paso cuidadosamente a medida que todos asimilaban la escena. La habitación estaba completamente destrozada, todo estaba roto, las mesas volcadas. Los muebles estaban en pedazos y el equipo destrozado. Los papeles estaban en todas partes. Era como si una bestia furiosa había atravesado el lugar.
"¿Qué demonios pasó aquí?" Erik preguntó mirando a su alrededor.
Charles simplemente les devolvió la mirada y se encogió de hombros antes de continuar hacia la caja en el otro lado de la habitación con un conducto con cinta adhesiva 'X'.
Charles levantó la tapa y miró hacia abajo. En el interior, había muchos trajes azul y amarillo con diferentes estilos. Cada uno fue etiquetado con una placa debajo de él para cada persona específica.
Erik sonrió para sí mismo. "Hank ha estado ocupado."
"Solo mírenlos..." Raven se acercó tomando uno de los trajes amarillos y azules palpando la tela antes de mirar el trozo de papel que tenía clavado. "Hay uno para cada uno de nosotros."
"¿Realmente tenemos que usar ésto?" Alex preguntó haciendo una mueca.
"No hay la mejor apariencia. ¡Los colores ni siquiera coinciden!" Sean frunció el ceño.
"Dado que ninguno de nosotros fue mutado para soportar una Fuerza G extrema o ser acribillado por balas, sugiero que nos preparemos." respondió Charles.
Continuaron afuera, el humor un poco más ligero de lo que era antes, pero la seriedad permaneció. Ahora estaban preocupados por Hank también. Lo que había sucedido allí no era algo para ignorar. Efectivamente, cuando llegaron a la camioneta, Charles se metió al frente con Erik y Moira, tomando el asiento del conductor mientras el resto se metía en la parte de atrás.
Todos se dirigieron hacia el hangar donde se sostenía un avión a reacción gigante. Se quedaron hombro con hombro mirándolo maravillados.
"¿Dónde está Hank?" Raven preguntó mientras miraba a su alrededor.
"Estoy aquí." respondió una figura mientras avanzaba pesadamente hacia ellos.
Todos miraron hacia la fuente de la voz, una figura en sombras comenzaba a caminar hacia ellos a medida que se acercaba cada vez más, la figura resultó ser Hank. O bien un Hank más azul y peludo.
"¿Hank?" preguntó Charles, inseguro de si realmente era él.
Finalmente, a través de la niebla, pudieron verlo. Era todo azul y peludo con una cara similar a un gorila. Llevaba gafas y cuando hablaba, se podían ver dientes afilados.
"No atacó las células. Las mejoró." dijo Hank mirando al suelo. "No funcionó."
"Sí, lo hizo, Hank. ¿No lo ves?" Raven le dió una pequeña sonrisa. "Ésto es lo que debías ser. Éste eres tú. No más esconderte."
"Nunca te viste mejor, hombre." Erik golpeó ligeramente su brazo. Casi al instante, el brazo de Hank salió disparado agarrando fuertemente la garganta de Erik con un rugido amenazante.
"Hank." advirtió Charles.
"¡No te burles de mí!" Hank le gruñó a Erik.
"Hank, bájalo de inmediato." Charles pidió mientras Erik soltaba aire para aspirar sus pulmones. "¡Hank- Hank!"
Hank finalmente dejó caer a Erik al piso.
"No lo estaba." respiró éste mirándolo.
"Incluso tengo que admitir que te ves bastante rudo." dijo Alex. "Creo que tengo un nuevo nombre para ti. Bestia."
Eso hizo que todos rompieran en sonrisas ante el nombre, incluso Erik lo hizo, pero luego lo ocultó rápidamente. Hank gruñó un poco, pero se calmó.
"¿Estás seguro de que puedes volar esta cosa?" Sean preguntó mirando al avión frente a ellos cautelosamente.
"Por supuesto que puedo. Yo lo diseñé." asintió Hank con seguridad.
A mitad de viaje Raven decidió acercarse al baño del avión. Y lo que vió cuando abrió la puerta hizo que su corazón se detuviera unos segundos. "¡Hayley!" la niña la miró enseguida con nerviosismo. "¿Qué haces aquí?" preguntó entre molesta y nerviosa pensando en la reacción de Charles si se enteraba.
"Yo... fue un accidente." Hayley dijo nerviosa. "Me teletransporte o algo así, no lo sé."
"Por Dios Hayley." Raven dijo negando con la cabeza. "Tu padre se pondrá furioso."
"No le digas." Hayley pidió enseguida. "Yo estoy intentando transportarme de nuevo a la mansión, con la niñera pero no he podido..."
"No puedes hacer eso. Es peligroso." Raven dijo. "Más si no controlas bien tu mutación. Lo siento Hayley pero Charles debe enterarse."
