"Oh por Dios."

Charles que miraba por una de las ventanas del avión escuchó la voz de Alex que hizo que volteara a verlo, pero se tensó cuando a su vez vió a Raven con una pequeña persona que conocía bien. "¡Hayley!" se acercó enseguida a ellas. "¿Qué haces aquí? Te dije que debías quedarte en la mansión..."

"Ella dice que fue un accidente." Raven lo cortó al ver que la niña no decía nada. "Dice que se teletransportó o algo parecido. No sabe que sucedió realmente."

Charles enseguida fijó su atención en Hayley. "¿Cómo sucedió?"

"No sé. Yo sólo estaba nerviosa porque se habían ido, y pensé en que quería estar con ustedes." Hayley dijo explicando lo mejor que pudo. "Y de repente me encontré aquí. No sé cómo sucedió. Lo prometo. He intentado hacerlo de nuevo pero no he podido..."

"No debes hacer eso." Charles dijo lo mismo que Raven había dicho. "Es peligroso si no sabes controlarlo. Podrías lastimarte o algo peor."

"Lo siento." Hayley susurró en voz baja.

Charles suspiró antes de inclinarse a ella. "Eso ya no importa. Pero quiero que te sientes y no te muevas de allí en ningún momento ¿entendido?"

Hayley asintió sentándose en uno de los asientos antes de fruncir el ceño. "¿No puedo levantarme ni para ir al baño?"

Charles que la había estado asegurando al asiento dejó lo que estaba haciendo para mirarla a los ojos con diversión. Las risas de Sean y Alex fue lo único que se escuchaba. Él sonrió negando con la cabeza ante las ocurrencias de ella y siguió asegurándola al asiento.


Después de un tiempo volaron hacia donde estaban todos los barcos militares. Estaban avanzando poco a poco el uno hacia el otro. Volaron por el medio, entre los lados, para llamar la atención sobre ellos mismos.

"Parece bastante desordenado por ahí." murmuró Hank mientras observaba las aguas.

Charles se llevó dos dedos a la sien y cerró los ojos concentrado. "La tripulación del Mar de Aral está muerta. Shaw ha estado allí."

"Todavía está aquí, en alguna parte." insistió Erik.

"Él puso el barco en curso para la línea de embargo." dijo Charles.

"Ése barco cruza la línea, nuestros muchachos van a explotarlo. Luego comienza la guerra." Moira miró a Charles con preocupación.

"A menos que no sean... nuestros muchachos." Charles dijo concentrándose una vez más cerrando los ojos.

Hank miró por la ventana los sonidos de pitidos rápidos, una señal de advertencia. Dejó escapar un rugido y rápidamente giró el avión cuando un misil casi los golpeó.

Hayley que estaba sentada al lado de Raven se aferró a la mano de ésta con fuerza. Tenía la sensación de que iba a estar enferma pronto.

Hank enderezó rápidamente el avión y miró a Charles. "¿Una pequeña advertencia la próxima vez, profesor?"

"Lo siento." Charles se disculpó antes de mirar a Hayley y Raven, que estaban temblando. "¿Están bien?"

"Sí." Raven aseguró mientras frotaba uno de los brazos de la niña que había comenzado a temblar.

"Eso fue inspirado, Charles." dijo Moira mirándolo.

"Muchas gracias, pero aún no puedo localizar a Shaw." gimió Charles todavía con los dedos en su sien.

"Está allí, ¡tenemos que encontrarlo ahora!" Erik gruñó.

"¿Hay algo inusual en el radar?" Hank preguntó concentrado en maniobrar el avión entre los barcos.

"No, nada." respondió Moira mientras miraba la pantalla verde.

"Bueno, entonces debe estar bajo el agua. Y obviamente no tenemos sonar." comentó Hank en su respuesta.

"Sí, lo hacemos." Sean intervino quitándose los auriculares.

Erik y Charles se miraron el uno al otro antes de quitarse los auriculares y desabrocharse las correas. "Sí."

"¡Hank, nivela el maldito avión!" Charles gritó mientras él, Sean y Erik cojeaban por el avión, balanceándose sobre las manijas en la parte superior mientras el avión aún estaba inclinado. Hank aligeró el avión para que lo nivelaran, dejándolos llegar fácilmente a la escotilla.

Sean miró a Erik y lo señaló acusadoramente. "¡Guau! ¡Aléjate de mí!"

Erik se rio entre dientes y retrocedió unos pasos, sosteniendo su mano en defensa.

"¡Bestia, abre las puertas de la bahía de bombas!" Sean le gritó a Hank.

Los tres chicos agarraron los rieles a lo largo del costado del avión haciendo todo lo posible para no caerse cuando las puertas en el piso se abrieron para mostrar el fondo del océano.

Sean sorprendido miró a Charles, que le sonrió señalando su garganta. "¡Recuerda! ¡Ésto es un músculo!" gritó por el ruido. "¡Tú lo controlas! ¡Estarás aquí todo el tiempo!" aseguró presionando sus dedos en su sien. "¡Nos vemos pronto! ¡En mi marca! ¡Tres! ¡Dos! ¡Uno! ¡Adelante!"

Sean asintió con la cabeza a Charles, luego saltó desde el borde de las puertas y comenzó a gritar por el sonar. Moira tomó la radio comenzando a hablar con los estadounidenses. "Alerta a la flota, es posible que quieran quitarse las latas."

Ni siquiera había pasado un minuto cuando Charles levantó la vista. "Banshee tiene una ubicación de Shaw."

Erik asintió moviéndose hacia los pies del avión.

"¿Estás listo para ésto?" Charles le preguntó.

"Vamos a averiguarlo." respondió Erik antes de bajar su cuerpo debajo del avión, Charles se colgó de la puerta para mirarlo.

Erik buscó en el agua cualquier metal, para el barco de Shaw. Se detuvo por un momento cuando sintió el familiar peso del submarino. Tomó aliento y se concentró duro para sacar el metal a la superficie, pero fue como lo que sucedió en Florida una vez más. Estaba esforzándose por controlar el metal.

Charles lo miró y frunció el ceño al ver que su mano comenzaba a temblar. 'Recuerda, el punto entre la ira y la serenidad.'

Erik se relajó recordando lo que Charles había dicho antes junto con el recuerdo y la sensación que tenía cuando había girado el satélite. Sin duda, sintió que el submarino ascendía bajo su control y salía del agua. Él habría sonreído si no estuviera tan concentrado en la tarea que tenía entre manos. Es decir, hasta que un hombre salió del submarino y envió un huracán hacia ellos. Sus ojos se abrieron de par en par, pero no pudo abandonar el agarre que tenía sobre el submarino.

"¡Erik, toma mi mano!" Charles gritó.

Hank miró por la ventana y gimió. "Esperen, muchachos. Va a tener baches." advirtió cuando el huracán golpeó el avión y los hizo perder el control. Todos se aferraron fuertemente a sus tiras preparándose para el inevitable accidente que se avecinaba.

Erik se esforzó por mantener el control del submarino, teniendo que dividir su enfoque entre sostener y levantar la nave. Él no podría soportarlo más, así que dejó caer el submarino y se agarró al tren de aterrizaje para salvar su vida.

"¡Erik, toma mi mano!"

Él saltó del engranaje hacia donde Charles se arrodillaba agarrando su mano y levantándose justo a tiempo cuando los motores del avión fueron arrancados.

Erik reaccionó rápidamente usando sus poderes para encerrar a Charles entre él y el piso del avión cuando comenzaron a caerse. El avión se partió por la mitad y rodó por la arena con un estrépito. Una vez que parecían haber dejado de moverse, Erik lentamente soltó su agarre y bajó al suelo, Charles junto con él, mientras los demás tiraron de las correas que los limitaban al asiento dejándose caer al suelo.

Charles corrió rápidamente hacia Hayley comprobando que estuviera bien después del choque, mientras Erik corría hacia Raven ayudándola a levantarse del asiento, su cinturón estaba roto así que tuvo que usar su mutación para romper el metal en el cinturón para liberarla.

"¿Estás bien?" Charles le preguntó a Hayley examinándola nerviosamente por cualquier herida.

"Estoy bien." Hayley aseguró mientras intentaba calmar su respiración. "Creo que no me gusta estar en el aire."

Charles logró darle una pequeña sonrisa antes de dirigirse a la gran abertura de los restos. "Leí la mente del teletransportador. Shaw está extrayendo todo el poder de su submarino. Se está convirtiendo en una especie de bomba nuclear."

"No tenemos tiempo." Moira intervino. "El recuento de Geiger está fuera de control."

"Moira, ésto es lo que haremos. Ve a la radio y diles que limpien ambas flotas de inmediato." Charles le pidió.

"Voy a entrar." dijo Erik, mirando como Ángel, Azazel y Riptide se alineaban a lo largo del submarino, listos para defenderse.

"¡Bestia, Havok y Banshee, respáldenlo!" Charles gritó a los tres jóvenes adultos que asintieron con la cabeza de acuerdo. "Erik, puedo guiarte una vez que entres, pero necesito que cierres lo que sea que me esté bloqueando, y luego espero que no sea demasiado tarde para detenerlo."

"¡Lo tengo!" Erik asintió antes de salir junto con los demás del avión caído para hacer lo que necesitaban.

Raven echó un vistazo al submarino. Tenía que ayudar así comenzó a irse.

"¡Raven detente!" Charles le gritó.

"¡Voy a ayudarlos!" Raven protestó.

"No tenemos tiempo para ésto. Si algo entra por esa entrada, te ocuparas de eso, ¿sí?" Charles le pidió rápidamente.

Raven frunció el ceño y se quedó junto a la entrada, soltando un bufido molesto. "Bien."

Mientras Hayley observaba en silencio al lado de Raven, a Ángel volar y Bestia y Havok desapareciendo con Azazel. Erik arrancó un costado del submarino derribando a Riptide para entrar. Sus ojos se levantaron cuando escuchó a Riptide levantarse volviéndose hacia el controlador de metal. Sintiendo que debía hacer algo miró a Raven y luego a Charles, que estaba preocupado por hablar mentalmente con Erik. Antes de que se dieran cuenta ella movió una de sus manos volcando a Riptide hacia atrás devolviéndolo a la playa.

"¡Cielos, Hayley!" Charles gritó volteándose a mirar a su hija que siguió sosteniendo a Riptide en su lugar.

Raven hizo una pausa por un momento antes de salir corriendo, incapaz de llegar muy lejos cuando Bestia y Azazel regresaron. Ella miró esperando un momento para entrar y ayudar, pero Azazel ya lo había inmovilizado. Su cola amenazó acercándose al ojo de Bestia. Pensando rápidamente, Raven se transformó en Shaw y gritó su nombre. "¡Azazel!"

Azazel se levantó al instante, listo para tomar otra orden. Pero antes de que pudiera entender nada, Bestia se levantó atacándolo. Éste desapareció detrás de él, pero Bestia lo vió venir porque golpeó su puño contra el pecho del hombre noqueándolo.

Raven sonrió y se transformó en sí misma antes de salir corriendo hacia Riptide que descendía al suelo todavía obligado por Hayley. Así ella con una fuerte patada golpeó al hombre en la cabeza, noqueándolo.

Raven tomó varias respiraciones profundas y sonrió expectante a Hayley que le devolvió el gesto.