Erik que empujaba la palanca con determinación vió otra puerta y la abrió, entrando a una sala de estar fantástica.
'¡Estás ahí! ¡Has llegado al vacío!'
"¡No está aquí, Charles! ¡Shaw no está aquí!" Erik gruñó, dando vueltas por la habitación.
'¿Qué? Él tiene que estar allí! ¡Él tiene que ser!' Charles aseguró. '¡No hay otro lugar en el que pueda estar! ¡Sigue buscando!'
"Te estoy diciendo que no hay nadie aquí, ¡maldita sea!" Erik gritó, apretando los puños. Justo en ése momento cuando se movió, algo se abrió al fondo de la habitación. Volviéndose lentamente se enfrentó a Shaw.
"Erik." saludó Shaw con una sonrisa en su rostro. "¡Qué agradable sorpresa!"
Erik se acercó a Shaw que llevaba un casco de metal en su cabeza, vestido con un traje. Entró en una habitación con espejos que cubrían cada centímetro de la pared, el piso y el techo y el reflejo de ellos pareció continuar para siempre.
"¿Puedo preguntarte algo? ¿Por qué estás de su lado?" Shaw le preguntó a Erik. "¿Por qué luchar por una raza condenada que nos perseguirá tan pronto como se den cuenta de que su reinado está llegando a su fin?"
Erik no tardó en golpear a Shaw, pero su cara solo vibró y al principio creyó que era el casco el que lo estaba protegiendo, pero cuando notó la mano temblorosa de Erik, era Shaw. Erik no dijo nada, solo se quedó mirando al mutante que dió un paso adelante.
"Oh, ya veo. Erik, lo siento por lo que pasó en los campos. Realmente lo estoy."
"¡Nunca lo lamentaste!" Erik gritó y antes de darse cuenta, Shaw le tocó la frente arrojándolo contra la pared.
'Erik, lo que sea que estés haciendo, ¡sigue haciéndolo! ¡Está empezando a funcionar!'
Erik miró el vidrio roto detrás de él. Entendiendo que romper las paredes parecía haber abierto un poco el vacío.
"Todo lo que hice, lo hice por ti. Para desbloquear tu poder. Para hacerte abrazarlo." Shaw siguió diciendo. "Has recorrido un largo camino desde las puertas de dobleces, estoy tan orgulloso de ti."
Erik gritó soltando su poder mutante, haciendo que las tuberías se doblaran y el metal fuera de la habitación de vidrio irrumpiera en la habitación y golpeara a Shaw.
"Y estás empezando a arañar la superficie." Shaw arrulló caminando hacia Erik, doblando cualquier metal que estuviera en su camino.
Erik gruñó mientras arrojaba metal a Shaw.
"Piensa en cuánto más podríamos ir juntos." Shaw siguió caminando hacia Erik, y una gran pieza de metal los bloqueó, pero él lo empujó hacia el hombre, finalmente atrapándolo. "No quiero lastimarte, Erik. Nunca lo hice. Quiero ayudarte. Éste es nuestro tiempo. Nuestra edad. Somos el futuro de la raza humana, tú y yo hijo. Éste mundo podría ser nuestro."
"Todo lo que hiciste me hizo más fuerte. Me convirtió en el arma que soy hoy." comenzó Erik. "Es la verdad. Lo sé desde el principio."
Un tubo de metal se deslizó hacia la parte posterior de la cabeza de Shaw.
"Tú eres mi creador." el tubo brotó de las garras y agarró el casco de Shaw, tirando de él y justo cuando el mutante se estiró para agarrarlo Erik gritó. "¡Ahora, Charles!"
Shaw se congeló enseguida.
"Tengo que encargarme de algo." dijo Erik con gravedad.
'¡No! Erik, no hagas ésto!'
"Lo siento, Charles." susurró Erik mientras caminaba hacia Shaw.
'Erik, por favor, sé el mejor hombre.'
"No es que no confíe en ti." dijo Erik, tomando el casco en sus manos.
'Erik, ¡no habrá vuelta atrás! ¡No! No hagas ésto, Erik!'
Erik se puso el casco en la cabeza y miró a Shaw. "Si estás allí, me gustaría que sepas que estoy de acuerdo con cada palabra que dijiste. Somos el futuro, pero por desgracia, mataste a mi madre. Tengo que detenerte. Entonces, ésto es lo que vamos a hacer. Voy a contar hasta tres, y voy a mover la moneda." dió media vuelta sacando una moneda.
'No. Erik, no. Por favor no.'
"Uno." Erik soltó la moneda y lentamente se abrió camino hacia Shaw. "Dos." cuando la moneda llegó a la frente de Shaw, susurró. "Tres."
Justo cuando contó el último número, la moneda se abrió paso a través de la cabeza de Shaw saliendo segundos después cubierta de sangre. Erik dejó caer sus manos y la moneda cayó al suelo seguido después por Shaw que se derrumbó en el suelo enseguida.
En la playa Charles, Hayley y Moira salieron del avión enseguida cuando la tranquilidad se vió interrumpida al sonido del crujido del metal.
Un gran agujero comenzó a formarse en el costado del submarino, y el cuerpo inerte de Shaw salió flotando fuera del agujero, con sangre goteando del pequeño agujero en el medio de su cabeza.
Hayley soltó un jadeo impresionado al ver ésto antes de que Charles la volteara para que mirara lejos de Shaw.
"¡Hoy, nuestra lucha se detiene!" Erik dijo dejando caer al hombre con un golpe sordo al suelo. "¡Quítense las anteojeras, hermanos y hermanas! ¡El verdadero enemigo está allá afuera!" con eso señaló hacia las aguas acusadoramente. Todos siguieron su línea de visión, viendo las armas dirigidas a ellos.
"Raven." susurró Charles. "Mantén a Hayley a salvo..."
"¿Y qué vas a hacer?" Raven le susurró mientras acercaba a la niña a su costado.
"Intentar detener a Erik antes de que las cosas se salgan de control."
"Siento sus pistolas moviéndose en el agua, su metal apuntando a nosotros. Americanos, soviéticos, humanos. Unidos en su miedo a lo desconocido." Erik se volteó hacia el centro de los barcos en el centro de la playa, continuando su discurso. "¡El Neandertal está corriendo asustado, mis compañeros mutantes! Adelante, Charles." dijo volteando hacia el hombre. "¡Dime que estoy equivocado!"
Charles lo miró cautelosamente antes de presionar sus dedos en su sien nuevamente, leyendo las mentes de los que estaban en los barcos. Efectivamente, escuchó sus pensamientos. Iban a deshacerse de ellos en un intento de deshacerse del "problema de los mutantes." Se volteó hacia Moira y asintió con la cabeza, haciéndola tomar el avión al instante en un intento desesperado de tratar de contactarlos para detenerse.
De repente, todos escucharon el fuego de las armas de los barcos; Erik levantó su mano en el aire. Momentos antes de que los misiles hubiesen golpeado, se detuvieron en el aire. Todos ellos.
Todo el mundo dejó escapar un suspiro de alivio una vez que los misiles estuvieron atrapados en el aire. Erik giró lentamente la mano para hacer que los misiles se enfrentaran a los humanos y los barcos.
"Erik, tú mismo lo dijiste. Somos mejores hombres. Éste es el momento de demostrarlo." comenzó Charles. "Hay miles de hombres en esos barcos. Hombres buenos, honestos e inocentes. Simplemente siguen órdenes."
"He estado a merced de hombres que siguen órdenes. Nunca más." dijo Erik sin entusiasmo antes de con su mano enviar volando los misiles de regreso a los barcos.
"¡Erik, libéralos!" gritó Charles alzando la voz su puño apretado a los costados. "¡No!" gritó rompiendo a Erik. No podía entrar en su mente para detenerlo. No con ése casco. Así que se lanzó hacia el hombre derribándolo al suelo. La concentración de Erik se rompió fácilmente y los misiles comenzaron a caer explotando sobre las aguas. Charles trató de quitarle el casco a Erik mientras luchaban.
"No quiero hacerte daño... ¡No me hagas hacerte daño!" Erik golpeó su codo contra la cabeza del telepata y salió debajo de él.
Havok, Banshee y Bestia se acercaron a Erik y Charles enseguida.
"¡Un paso atrás!" Erik sacó su mano enviando a los otros a volar de regreso dejando a Raven y Hayley para mirar. Él nuevamente levantó la mano para enviar los Misiles rumbo a los barcos y los humanos. Charles le gritó a Erik nuevamente, haciendo que éste lo golpeara en la cara otra vez, antes de levantarse rápidamente y hacer que los misiles continuaran el curso.
Moira le disparó a Erik, que rebotó en su casco. La mano de Erik cayó, haciendo que los misiles en la distancia se detuvieran y cayeran al agua. Miró a Moira y comenzó a caminar hacia ella. Pero siguió disparándole. Por reflejo Erik desvió el curso de la bala pero en dirección de Charles que había estado luchando por levantarse, incrustándola en su espina dorsal.
Todo el mundo respiró profundamente observando con horror a Charles caer al suelo quejándose de dolor.
Erik perplejo por lo que estaba sucediendo corrió al lado de su amigo, moviéndolo lentamente para no lastimarlo.
"¡Papá!" Hayley se soltó de Raven y corrió hacia ellos, sentándose al lado de Erik.
Erik miró a la niña antes de volverse a Charles. "Lo siento." revisó su espalda sacándo la bala de su espina dorsal. Cuando todos los demás comenzaron a acercarse les dió una mirada enojada. "¡Dije que retrocedieran!" entonces se volvió hacia Moira. "Tú. Tú hiciste esto." con rabia levantó la mano para hacer que las placas de identificación de Moira empezaran a estrangularla.
"Erik, por favor." pidió Charles débilmente. "Ella no hizo ésto. Tú lo hiciste."
Erik miró a Charles con lágrimas en los ojos. Soltando a Moira, que cayó al suelo sin aliento por el oxígeno que tanto necesitaba. "Nos enfrentamos el uno al otro, es querer lo que quieren. Intenté advertirte, Charles. Te quiero a mi lado." dijo en voz baja. "Somos hermanos, tú y yo. Todos juntos, protegiéndonos unos a otros. Queremos lo mismo."
Charles miró tristemente a Erik y luego sonrió entre dientes. "Mi amigo. Lo siento, pero no lo hacemos."
Erik levantó la vista de Charles, entristecido y luego le indicó a Moira que se acercara. Él se levantó y ella acunó la cabeza de Charles. "Charles. Lo siento. Lo siento mucho."
"Está bien. Está bien." repitió Charles una y otra vez a Moira, dándole una pequeña sonrisa antes de fijar su atención en su hija que observaba su herida. Él extendió su mano agarrando la de ella haciendo que lo mirara a los ojos.
"Esta sociedad no nos aceptará." Erik se enfrentó a los otros mutantes. "Formamos la nuestra. Los humanos hemos jugado allí. Ahora podemos jugar la nuestra. ¿Quién está conmigo?" cuando terminó, los mutantes de Shaw se movieron hacia Erik, al igual que Raven. "No más esconderse."
Cuando Raven se dirigió hacia Erik, se giró para estar al lado de Charles, Moira, y Hayley. Enseguida tomó la mano de Charles, mirando a Hayley y luego a él nuevamente.
"Deberías ir con él." Charles dijo sin aliento. "Es lo que tu quieres."
"Me prometiste que nunca leerías mi mente." Raven le dijo conmocionada.
"Lo sé." gruñó Charles. "Te prometí muchísimas cosas, me temo. Lo siento." besó la mano de Raven mientras ella apartaba la mirada de él hacia Hayley.
"¿Hayley?"
Charles se puso rígido, apretando su agarre en la mano de su hija.
"No." respondió la niña negando con la cabeza.
"¿Por qué?" Erik preguntó.
"No voy a dejar a mi papá..." Hayley dijo antes de mirar a Erik con tristeza. "Y sobre todo porque... me das miedo..." cuando él se tensó ella señaló al hombre muerto. "Eres como él."
Los ojos de Erik se entristecieron con las palabras de la niña. Cuando ella apartó su mirada Raven decidió despedirse de ella. "Ven aquí." dijo abrazándola fuertemente. "Cuida mucho a tu padre ¿bien?" cuando se separaron la niña asintió y ella le sonrió antes de tomar la mano de Erik.
Riptide, Ángel y Azazel se movieron lentamente hacia el dúo con las manos unidas para su partida. "¡Y, Bestia!" llamó Raven. "¡Nunca lo olvides! ¡Mutante y orgulloso!"
Tan pronto como desaparecieron, los otros corrieron hacia donde estaban Charles, Moira y Hayley.
Alex intentó levantar a Charles pero él gritó de dolor.
"¡No te muevas!" Hank dijo enseguida.
"No lo haré." susurró Charles suspirando tembloroso. "En realidad... No puedo sentir mis piernas."
"¿Qué?" Moira se quedó sin aliento.
"¡No puedo sentir mis piernas!" Charles repitió mordiéndose el labio con preocupación. "¡No puedo sentir mis piernas!"
