Todos estaban esperando por alguna noticia de Charles.

"Hank, aquí está alguien que quiere hablar con Charles." Moira dijo apareciendo.

Hank se levantó del asiento. "¿Quién es?"

Hayley se desvió de la conversación a medida que Hank y Moira se alejaban.

"¿Crees que papá estará bien?" ella le preguntó a Alex.

"Ah, yo... si claro que sí." Alex asintió un poco incómodo.

"Oye él estará bien." Sean intervino dándole un ligero empujoncito a Hayley. "Tu padre es la persona más fuerte que he conocido."

En ése momento Moira vino por el pasillo. "Hayley, ven conmigo un momento por favor."

Hayley se levantó de su asiento titubeante. "Pero y si sale la enfermera..."

"Ve tranquila." Alex dijo. "Te avisaremos enseguida si sale alguien."

"Bien." Hayley asintió caminando hacia Moira.

Ambas caminaron en silencio, hasta que la niña escuchó una voz conocida.

"Tengo todo el derecho." su tía le decía a Hank. "Ése fue el convenio desde el principio."

"Eso lo entiendo pero..." Hank se interrumpió cuando Moira y Hayley aparecieron en la habitación.

"¡Tía!" Hayley sonrió antes de correr hacia su tía que la esperaba con los brazos abiertos.

"Mi niña hermosa." Mariana dijo durante el abrazo, cuando se separaron le sonrió a la niña. "¿Cómo estás?"

"Estoy bien." Hayley sonrió nuevamente, antes de enseriarse. "Pero mi papá no."

"Lo sé, pero estoy segura que se mejorara." Mariana le dijo a su sobrina.

Hayley sonrió antes de inclinar su cabeza. "Me alegra mucho verte tía. Gracias por venir a visitarme."

Mariana cruzó mirada enseguida con Hank y Moira. "Eh, sobre eso. Hayley no sólo vine para visitarte." ella hizo un silencio corto para continuar luego. "Vine para llevarte conmigo."

"¿Qué?" Hayley se alejó un paso de ella. "¿Por qué?"

"Porque es lo mejor cariño." Mariana dijo.

"Pero yo no quiero ir contigo." Hayley sacudió la cabeza.

"Hayley..."

"¡No!" Hayley se sacudió de la mano de su tía. "¡Yo no quiero irme! ¡Quiero estar con mi papá!"

"¡Él no puede cuidar de ti Hayley!" Mariana replicó comenzando a molestarse. "¡Ya no puede!"

"¡Si puede!" Hayley replicó antes de mirar a Hank. "¿Él puede verdad?"

Hank empezó a contestar pero Mariana lo interrumpió. "¡No puede Hayley! ¡Él fue quien me dijo que no podría cuidarte!"

Hayley se quedó en silencio antes de sacudir la cabeza. "No es verdad."

"Lo es." Mariana respondió.

"Hank, hay noticias de Charles." Sean apareció en la habitación interrumpiendo la conversación.

Hank enseguida caminó hacia la puerta y vió a la enfermera no muy lejos. "¿Qué pasó?"

"Todo está bien con él. Excepto por una noticia." la enfermera se interrumpió unos segundos. "Lo que nos temíamos sucedió. Nunca podrá volver a caminar."

"¿Está despierto?" Hank preguntó ansiosamente.

"Sí." respondió la enfermera.

"¿Puedo verlo?" Hayley preguntó desesperada por ver a su padre y que le aclarara lo que decía su tía.

"Por supuesto. Sígueme." instruyó la enfermera sonriendo.

Hayley siguió a la enfermera a la habitación de Charles seguida más atrás de Hank y Mariana.

Al abrir la puerta Hank fue el primero en entrar. "Me alegro de tenerte de vuelta, profesor."

"Es bueno estar de vuelta, Hank." respondió Charles, antes que su mirada se desviara hacia su hija dándole una leve sonrisa, que murió en su cara al ver a la tía de Hayley. "Mariana."

"Hola Charles." Mariana saludó secamente. "Sabes porque estoy aquí ¿cierto?"

"¿No es cierto que le dijiste que viniera por mi verdad?" Hayley intervino acercándose a Charles.

"Yo... si lo fue pero..."

"Entonces es cierto." Hayley lo interrumpió dando un paso atrás.

"No eso no es..." Charles soltó un suspiro antes de mirar a Mariana y Hank. "Podrían dejarme a solas con mi hija. Por favor."

"Sí, claro." Hank aceptó enseguida.

Mariana asintió pero fijó su mirada en Charles, sabiendo que él leería sus pensamientos. 'Charles sabes que no podrás cuidar de ella. Menos ahora en tu condición.'

Charles miró a Hayley unos segundos antes de bajar la mirada. 'Lo sé.'

Con eso Hank y Mariana salieron de la habitación dejando a Charles y Hayley solos.

"Hayley." Charles comenzó extendiendo su mano a ella. "Ven, necesito explicarte como son las cosas."

"¿Qué vas a explicarme?" Hayley preguntó con los ojos llenándose de lágrimas. "¿Que ya no me quieres?"

"¿Qué? eso no..." Charles negó enseguida.

"¿Ya te cansaste de mí?" Hayley siguió hablando.

"Eso no. Déjame explicarte..." Charles intentó llamar su atención pero su hija siguió hablando ahora llorando.

"¡Hice todo lo que me dijiste!" Hayley dijo llorando. "¡Quería que me quisieras!"

"Hayley por favor..."

"¡Quería que me aceptaras!" ella siguió hablando. "¡¿Dime que hice mal?!"

Charles se quedó en silencio al igual que ella. "Tú no hiciste nada malo."

"¡¿Entonces porque me envías lejos?!" Hayley preguntó confundida.

"¡Porque ya no puedo cuidarte!" Charles alzó la voz también, ahora con ojos llorosos. "¡Ya no puedo cuidarte como antes! ¡Ahora estoy paralítico y necesitas que alguien completo te proteja!"

Hayley se quedó en silencio asimilando sus palabras con cuidado. "Me mentiste." fue lo único que dijo, ganándose la atención de Charles. "Me prometiste que jamás me dejarías. Y tú mismo estás rompiendo tu promesa. Eres un mentiroso."

"Hayley por favor entiéndeme..." Charles inclinó su mano hacia su hija pero ella se alejó negando con la cabeza.

"¡Te odio! ¡Desearía que mamá estuviera viva y no tú! ¡Ojalá nunca te hubiera conocido!" Hayley le gritó antes correr a la puerta abriéndola y saliendo de la habitación sin importarle los gritos de su padre llamándola.


Mucho más tarde Hayley tenía sus maletas listas esperando sentada en la entrada a que su tía le dijera cuando podrían irse. Tenía los ojos enrojecidos después de haber llorado largo rato. Su padre había estado llamándola en su mente, pero lo había bloqueado enseguida. No quería saber nada de él ni de sus disculpas vacías. Alex, Hank, Moira y Sean habían intentado convencerla de que fuera a verlo ya que no dejaba de pedir verla. Pero se había negado tercamente con todos.

"Ya estamos listas." Mariana dijo saliendo haciendo que Hayley se pusiera de pie.

"Bien, vámonos." Hayley respondió secamente.

"Linda. Creo que estaría bien si vas y te despides de tu papá." Mariana dijo.

Hayley apartó la mirada lejos. "No."

"Hayley..."

"No quiero verlo ¿está bien?" Hayley dijo en voz temblorosa. "No quiero saber nada de él."

"Él quiere verte." Mariana dijo en voz baja.

"Pues yo no." Hayley respondió su voz cortándose un poco al final. "Quiero irme y olvidar que alguna vez estuve aquí. Por favor vámonos ya."

Mariana soltó un suspiro antes de desviar su mirada hacia Hank que estaba en la entrada de la mansión con una expresión triste. "Está bien. Vámonos."

"¿Y de mí no te despedirás?" Hank preguntó caminando hacia Hayley y Mariana.

Hayley lo vió unos segundos antes de acercarse al joven y abrazarlo. "Voy a extrañarte Hank."

"Yo también pequeña telépata." Hank dijo palmeándole la espalda y besando su cabello. "Todos lo haremos." cuando se separaron del abrazo se agachó para estar al nivel de los ojos de ella antes de sacar un collar de su chaqueta. "Toma ésto para que te acuerdes de nosotros."

Hayley miró el collar antes de tomarlo en sus manos. "Gracias Hank."

"Ya debemos irnos." Mariana intervino viendo que ya estaba oscureciendo el día.

Hayley abrazó a Hank una vez más antes de voltearse y correr hacia el auto de su tía. Ella sacudió su mano en despedida a Hank a medida que se alejaban de la mansión.

Reclinándose en el asiento decidió abrir su mente unos segundos. 'Gracias por permitirme saber lo que era tener un padre. Una familia.' ella empezó a comunicarse por telepatía. 'Te quiero papá, adiós.'

En la mansión los ojos de Charles se empañaron enseguida por las palabras de su hija.

En ése momento entró Hank viéndose triste. "Ya se fueron."

Charles asintió lentamente. "Lo sé."

"¿Por qué dejaste que se la llevara?" Hank se atrevió a preguntar. "Hayley no quería irse, quería quedarse contigo."

"Yo tampoco quería que se fuera." Charles dijo con tristeza. "Es mi hija y la amo más que a nada... Pero ahora no puedo cuidarla como lo haría cualquier padre." se quedó en silencio viendo sus piernas que ahora eran inútiles. "Un padre paralítico no es apto para cuidar a una niña. Es mejor así."


En otra parte, lejos de ahí, Erik irrumpió en las dependencias de la CIA y entró en la celda de detención de Emma Frost. Que al verlo se transformó en vidrio, para evitar la lectura del telepata.

"Sé que hemos tenido nuestras diferencias." Erik le dijo, al ver su desconfianza.

Emma miró detrás de Erik, buscando a un mutante en especial. "¿Dónde está tu amigo telépata?"

"Se fue." Erik respondió en tono neutro. "Dejó un poco de vacío en mi vida, para ser sincero. Esperaba que lo llenaras. Únete a nosotros."

Emma dudó un poco, pero terminó por transformarse en humana. "Erik, creo."

Erik sonrió levemente. "Prefiero, Magneto."