Capítulo 08.
Viernes.
La última campana del viernes por la tarde sonó a las 3:05pm y despedía a los estudiantes de la preparatoria de Etheria, o al menos a la mayoría de ellos.
Catra y Adora tenían detención. Y ninguna de ellas estaba ansiosa por asistir.
Ambas se las arreglaron para evitarse mutuamente todo lo que pudieran durante todo el día. Incluso cuando tuvieron clases juntas. Pero ahora el día había terminado y no había nada que pudieran hacer para evitarse la una a la otra por más tiempo.
Catra estaba en su casillero, hablando con Scorpia, como usualmente hacían al final del día. Scorpia notó que su amiga no quería ir a detención, incluso aunque ya había estado en detención un montón de veces antes. También notó que Catra había estado más tranquila y reservada durante los últimos días.
Catra no le contaba mucho de estas cosas, aunque Scorpia constantemente trataba de hacerla hablar. A Catra simplemente no le gustaba hablar de sus sentimientos. Pero Scorpia la conocía lo suficiente para saber cuándo algo le estaba afectando.
Scorpia sólo podía esperar que lo que fuera pasara o que Catra pudiera encargarse de eso.
Justo ahora estaba tratando de animar a la chica. "Mira, estarás triste por la detención, ¡pero saldrás y yo estaré ahí para sacarte de quicio! ¡Y tendremos palomitas!" Scorpia miró a Catra esperanzada.
Catra sonrió un poco. "Estás demasiado emocionada por esto. Y no estaré triste. ¡Estoy acostumbrada a las detenciones! Esto será pan comido," dijo Catra, cruzándose de brazos y recargándose en su casillero.
"Si tú lo dices," Scorpia se encogió de hombros. "¿Quieres que te acompañe?"
Catra sacudió la cabeza y checó la hora en su teléfono. "Nah, iré yo en un momento."
"Okay cool," dijo Scorpia y levantó su mochila sobre sus fornidos hombros. "¡Iré a limpiar mi habitación antes de que la veas! Buena suerte ahí, Cat." Ella palmeó la espalda de su amiga.
Catra asintió. "Gracias. Ahora ve a limpiar tu habitación y a conseguir las palomitas o lo que sea. Yo me encargo de esto."
Scorpia sonrió y se alejó y Catra tomó sus cosas y lentamente serpenteó hasta el salón de detención. Estaba justo al lado de la oficina principal y le habían dejado la luz encendida sólo para ella. Entró al salón sólo para encontrarlo vacío, excepto por el hombre alto con el cabello azul peinado hacia atrás sentado tras un enorme escritorio enfrente de la habitación.
"Uuugggghhh," se quejó fuerte al ver al subdirector, el señor Hordak, mientras se dirigía hacia su asiento usual en la parte más alejada del salón junto a la ventana.
El hombre enojado levantó la vista del libro que estaba leyendo y frunció el ceño hacia Catra. "No estoy especialmente entusiasmado por verte tampoco, Catra," dijo en un pobre intento de esconder su desdén. "¿Qué hiciste esta vez?"
Catra suspiró. "Literalmente nada. Sólo estaba hablando." Contestó y se dejó caer en su asiento.
El señor Hordak se rió fríamente. "Hablando durante la clase. Ese es un detalle importante. Y parece que esta vez lograste arrastrar a la nueva estudiante aquí contigo."
Catra se encogió de hombros. "Bueno, al menos tengo el placer de quedarme aquí con usted, señor Hordak," dijo secamente y él frunció el ceño. "Oh lo siento ¿tenía planes para este viernes?" continuó y fingió una mirada de culpa. "Parece que tendrá que cancelarlos, hombre. Lo siento por eso."
El señor Hordak se levantó de su asiento y apuntó su dedo hacia ella, su voz fue más potente. "¡Ahora escúchame!" Gritó a través del salón vacío. "¡Te sentarás aquí por el resto del tiempo y dejarás de comportarte como una niña!"
"Catra sonrió, orgullosa de la reacción que había obtenido, y puso sus pies encima de su escritorio. "No soy yo la que está gritando, señor Hordak."
Ante esto, el señor Hordak empezó a caminar hacia ella, claramente furioso. Se detuvo inmediatamente al ver la puerta abrirse.
Adora entró caminando, echando un rápido vistazo al salón, obviamente asustada de haber escuchado los fritos desde el pasillo.
Catra y el señor Hordak se voltearon a verla y ella inmediatamente se sonrojó y se sentó en el lugar más cercano. La interrupción pareció recordarle al señor Hordak el mantener su compostura y sacudió la cabeza y volvió a ponerse detrás de su escritorio.
"De acuerdo," dijo bruscamente, "tengo un papel aquí que ustedes dos deben llenar."
Catra estaba acostumbrada a esto. Ella podía llenar más rápido la hoja de ajuste de comportamiento que nadie. Sólo tenía que pretender sentir mucha pena por todo lo que había hecho. Sencillo.
Para lo que Catra no estaba lista era para ver al señor Hordak sacar una sola hoja y ponerla en una mesa en medio del salón, entre donde Adora y Catra estaban sentadas. "Ustedes deberán llenar esto juntas," declaró rotundamente. "Cuando esté terminado y una hora haya pasado, ambas serán libres de irse."
Los ojos de Catra se entrecerraron en sorpresa, abrió su boca para decir algo, pero no supo qué decir. Ella no quería trabajar con Adora, y por la mirada en la cara de Adora al otro lado de la habitación, ella tampoco estaba emocionada por esto.
"Ahora si me disculpan," dijo el señor Hordak despacio, sonriendo ante las afligidas miradas en sus caras, "tengo verdadero trabajo que hacer en mi oficina. Está justo al nado. Grandes ventanales. No traten de escabullirse de nuevo." El lanzó una mirada a Catra. "Vengan a entregármelo cuando terminen," dijo y caminó fuera del salón y Catra y Adora se sentaron en silencio.
Las dos trataron de no mirarse la una a la otra y se sentaron en completo silencio, sólo escuchando el tic tac del reloj. Afuera estaba nublado y frío y el murmullo de un trueno podía escucharse a través de los muros del salón.
Después de un largo tiempo de silencio que se sintió eterno, Adora se aclaró la garganta. "Hey, ¿quieres firmar esta hoja o lo que sea y terminar con esto?"
Su tranquila y firme voz atravesó la habitación y Catra frunció el ceño al oírla.
'Lo juro por dios. ¿Por qué es tan difícil ignorar a esta chica?' Pensó y maldijo en voz baja antes de contestar.
"No solo es firmar la hoja," dijo, mirando el papel sobre el escritorio. "Es basura sobre corregir tu comportamiento que te hacen rellenar para 'mostrar una mejora' o lo que sea."
Adora suspiró. Había pensado que sólo se sentaría en un salón silencioso por una hora. Incluso había traído un libro para leer. Pero ahora parecía que tenía que interactuar con Catra, la que la había metido en este lío en primer lugar.
Adora la miró por un segundo y rápidamente se dio cuenta de que no tenía planes de moverse, Adora se levantó lentamente y caminó hacia el papel. Podía sentir la mirada de Catra sobre ella mientras caminaba y deseaba desesperadamente que esta hora pasara rápido.
Adora tomó la hoja y empezó a leer las indicaciones de arriba. "Esta hoja de corrección de comportamiento debe ser rellenada por dos individuos que necesitan ayuda para llevarse bien y comportarse en el aula."
Catra se burló. "Sí, suena como lo mismo. Sólo quieren que digas que te sientes terriblemente mal por tus acciones y que nunca lo harás de nuevo. Ni siquiera tenemos que hacerlo juntas. Sólo escribe tus cosas y yo escribo las mías." Catra miró por la ventana y vio la lluvia empezar a caer y mojar el cristal.
"Suena bien para mí," dijo Adora a la defensiva. Estaba acostumbrada a que Catra la ignorara para llamar su atención o molestarla, pero esto parecía un nuevo enfoque. Casi parecía desinteresada en ella por completo. Que era lo que Adora quería. Pero por alguna razón la hacía sentir un poco rechazada.
Adora se encogió de hombros para deshacerse de esa extraña sensación y continuó leyendo la hoja en silencio. Catra golpeaba sus dedos sobre el escritorio rítmicamente. El salón estaba en silencio excepto por el débil patrón de la lluvia y los dedos de Catra tamborileando en la mesa.
Sólo había pasado medio minuto cuando Adora aclaró su garganta de nuevo para hacerle una pregunta a Catra.
"Uh… bueno…" Adora dejó que sus palabras colgaran en el aire por un momento, "¿tienes alguna alergia?"
Esto atrapó a Catra con la guardia baja y se volvió para mirar a la chica, absolutamente confundida. "Tengo… ¿qué?"
Adora bajó la vista hacia el papel incómoda y acomodó su cabello detrás de su oreja. "Bueno… la primera pregunta," dijo rápidamente y levantó la hoja.
"¿La primera pregunta es sobre mis alergias?" Catra se levantó de su asiento y se deslizó entre las mesas entre ellas para arrebatarle la hoja. "Déjame ver eso," dijo.
Esta era una hoja muy diferente de las que Catra había rellenado antes y esta realmente estaba diseñada para dos personas. La primera indicación pedía que descubrieran más cosas la una de la otra y que escribieran tres cosas que hubieran aprendido de la otra persona.
La cara de Catra se torció en molestia y Adora se encogió de hombros. "¿Ves?" preguntó. "Sólo estaba tratando de aprender algo sobre ti."
Catra miró a la chica y no pudo evitar sonreírle un poco. "¿Y tu primera pregunta fue '¿tienes alguna alergia?'?"
Adora sonrió un poco también y bajó la vista, avergonzada. Catra suspiró al darse cuenta de que era demasiado tarde para ella y se dejó caer en el escritorio junto a Adora.
"De acuerdo, terminemos con esto," dijo Catra y Adora asintió y se sentó en el espacio junto a ella. "Abejas," dijo Catra despreocupadamente.
"¿Disculpa?" cuestionó Adora.
Catra se rió entrecortadamente. "Soy alérgica a las abejas. Las pequeñas malditas. Me picó una cuando era pequeña y me inflé como un globo."
Adora sonrió un poco al pensarlo y anotó la nueva información. "De acuerdo," le dijo a Catra, "¿algo más que quieras contarme?"
"Hmmm," Catra pensó por un segundo, "uh… no lo sé. Soy un libro abierto."
Adora frunció el ceño. "¿Qué tal si sólo hago las preguntas?"
"Sí, está bien," dijo Catra con una sonrisa. "Es decir, tu primera pregunta fue tan perspicaz."
"Bueno, ¿Qué tal lo básico?" preguntó Adora. "¿Cuál es tu comida favorita?"
Catra exhaló ruidosamente al pensar en la pregunta. "No lo sé. ¿Pastel? ¿Todo? Siguiente pregunta."
"Uh, sólo pondré pastel entonces," dijo Adora. "¿Qué sabor?"
"¿Esa es otra pregunta?" cuestionó Catra.
"No, solo curiosidad," dijo Adora bruscamente mientras empezaba a escribir la pregunta.
"Limón," dijo Catra después de una pequeña vacilación.
Adora se estremeció un poco sin querer.
"Hey ¿qué fue eso?" dijo Catra, sentándose bien en la silla. "¿Estás juzgando mi respuesta?"
Adora negó con la cabeza. "¡No, no juzgo! Es solo raro, es todo. Es decir, chocolate es la respuesta obvia."
Catra se burló. "Si, te gustaría el chocolate. Necesitas un gusto más refinado para disfrutar el pastel de limón."
Adora sonrió y terminó de escribir la segunda cosa que había aprendido sobre Catra. Levantó la vista de su escritura para ver a Catra viéndola fijamente. Rápidamente Catra apartó la mirada en cuanto sus ojos se encontraron y comenzó a morder sus uñas mientras miraba la lluvia a través de la ventana.
Adora estudió a la chica. Vestía una chaqueta negra de mezclilla con unos parches en ella y unos jeans negros entallados y rasgados. Parecía que su cabello siempre estaba ondeando salvajemente sobre su cabeza y Adora se preguntó cómo podía manejarlo todo. Adora vio dos pequeños aretes negros en sus oídos.
Mientras la miraba, Catra se volvió a verla. "Quiero hacerte una pregunta ahora,"
"Uh… de acuerdo. Aún me falta una pero adelante." Adora movió su asiento para verse mejor de frente.
"Eres nueva aquí. ¿Cómo es que te volviste amiga de Bow y Glimmer tan pronto?" Preguntó Catra rápidamente.
"Woah," dijo Adora, sorprendida. "Eso es mucho más personal que mis preguntas."
"Deberías hacer mejores preguntas," dijo Catra encogiéndose de hombros.
Adora le lanzó una mirada a Catra antes de decidir que no le haría daño contestarle. ¿Qué importaba si lo sabía de todas formas? Después de hoy probablemente no volverían a hablar tanto.
"La madre de Glimmer, Angella, me tomó como su hija adoptiva. Vivo con Glimmer ahora y nos hicimos cercanas muy rápido. Y Bow, bueno, es difícil no quererlo."
Catra la miró con curiosidad por un breve momento. Pareció sorprendida ante la respuesta, pero no dijo nada más. Sólo tomó la hoja y escribió la respuesta de Adora.
"Hey, y hablando de Glimmer," dijo Adora mientras escribía, "¿qué ocurre entre tú y ella? ¿por qué la intimidas?"
Catra levantó la vista del papel y vio a Adora mirándola intensamente. El ambiente en la habitación volvió a ponerse tensa y Catra ladeó la cabeza ligeramente a un lado mientras pensaba en la pregunta.
"Bueno, primero, yo no la intimido," dijo Catra burlonamente.
"Sí, claro," respondió Adora con el ceño fruncido.
"¡No lo hago!" dijo Catra a la defensiva, sujetándose con ambas manos al escritorio. "La molesto, tal vez. Pero no la lastimaría. No solo voy por ahí golpeando a la gente. Pero estoy segura que te ha dicho lo contrario," gruño Catra.
"¡Literalmente te vi empujar a un chico en el pasillo hoy!" replicó Adora.
"¿¡Qué!?" Exclamó Catra, ofendida. "Yo no… oh, espera…" pensó por un momento. "Está bien, sí, lo empujé, pero se lo merecía. Gran idiota."
Adora se burló de su respuesta. Catra podía ver a través de los ojos de la chica el cómo la juzgaba y necesitaba que se detuviera.
"Mira," dijo Catra, respirando profundamente. "No me he metido con Glimmer en mucho tiempo. Nos hemos… calmado. Hubo un pequeño… desacuerdo hace algún tiempo, pero puedes preguntarle tú misma sobre eso." Catra dijo el nombre de Glimmer con desdén, de la misma manera que Glimmer solía decir el nombre de Catra.
Adora miró a la chica, no muy segura sobre qué decir. Pero pronto recordó otra cosa que incrementó su ira. "Bueno, ¿entonces qué pasa con tu pequeño grupo? ¿Tampoco son bravucones? Tu amiga Lonnie ha estado molestándome toda la semana, pero seguro ya sabías eso."
Catra gimió y azotó su mano contra el escritorio, causando que Adora saltara un poco. "Primero, Lonnie no es mi amiga," dijo Catra con firmeza. "Es una imbécil y una verdadera bravucona que pasa el tiempo con gente que conozco. Solía estar bien, pero eso fue hace mucho."
Catra miró a Adora a los ojos y Adora pudo ver ira en sus iris color ámbar extrañamente matizados. "Y segundo, ¿quién crees que envió a Scorpia el otro día para evitar que Lonnie te molestara a ti y a Mermista?"
Adora miró a Catra sorprendida cuando lentamente se dio cuenta de la implicación de la pregunta.
"Sí," dijo Catra secamente. "Yo. La conozco. Habría peleado contigo en un instante. No iba a dejar que eso sucediera." Los ojos de Catra se desplazaron hacia el suelo, llenos de ira. "Pero no, yo soy Catra, la gran matona, así que, por supuesto, Lonnie y yo trabajamos juntas," dijo sarcásticamente. Catra sacudió la cabeza lentamente y miró su escritorio. "No debes tomar todo lo que dice Glimmer como si fuera un evangelio."
Adora se sentó con la boca ligeramente abierta, tratando de reconstruir todo esto. ¿Entonces Catra le había dicho a Scorpia que interfiriera el otro día? Eso en realidad explicaba... mucho.
Y si eso era cierto, eso significaba que tal vez ella no era tan mala como Glimmer pensaba que era. Tal vez simplemente habían tenido una pelea personal que había ido demasiado lejos.
Adora tenía tantas preguntas. Para Catra y especialmente para Glimmer. Se frotó la sien y miró a Catra que estaba sentada y miraba la lluvia afuera otra vez.
'Tal vez cometí un error', pensó Adora para sí misma.
"Hey, Catra," dijo Adora con suavidad y ella giró la cabeza ligeramente. "Gracias por lo de Lonnie. Yo… no sabía sobre ustedes dos."
Catra frunció los labios y luego giró lentamente para enfrentar a Adora nuevamente. "Sí, no fue gran cosa", dijo y miró la hoja en la que habían dejado de trabajar. "Muy bien, terminemos con esto".
Adora estuvo de acuerdo. "Muy bien. Preguntas normales. ¿Cuál es tu color favorito?"
"Rojo", respondió Catra y Adora comenzó a escribirlo. "¡Pero no como un flojo rojo brillante! Más como un carmesí oscuro".
Adora se aseguró de incluir la aclaración. "¡Muy bien, tengo tus tres! Todavía necesitas dos más sobre mí". Ella le entregó el papel.
Catra se rascó la barbilla pensativamente, tratando de pensar en una buena pregunta. "¿Quién fue tu primer beso?"
Adora se sonrojó al instante y Catra se rió a carcajadas. "¡Sólo estoy jugando contigo!" Catra exclamó con una sonrisa diabólica. "¡Pero casi hice que tus mejillas se pusieran de mi color favorito! Buen toque."
Esto hizo que Adora se avergonzara más, pero sonrió aun así.
"Pregunta real," dijo Catra con seriedad, "¿Cuál es tu arma preferida en un apocalipsis zombie?"
"Oh wow. No pienso mucho en eso. Tal vez… ¿una ametralladora?"
Ante esto, Catra sacudió la cabeza y agitó un dedo en regaño hacia Adora. "¡Respuesta equivocada! El ruido del arma sólo atraería más zombies hacia ti."
"Bueno, ¿aún funcionaría su sentido del oído? ¿dado que literalmente se están descomponiendo?" cuestionó Adora.
Catra se tomó un momento para procesar eso. "Bueno… de acuerdo, es decir, puede ser. Hombre, ¿por qué tienes que sacarle el lado científico a los zombies?"
Adora se encogió de hombros. "Es justo lo que sucedería. Y después de un tiempo simplemente se desmoronarían".
Catra agitó la mano despectivamente. "Bueno, lo que sea. Aun así yo elegiría una gran hacha de leñador." Hizo un movimiento de cortar con los brazos.
"Bien, pero no vengas llorando cuando yo esté perfectamente bien con mi ametralladora y tú estés atrapada con un hacha," dijo Adora con aire de suficiencia.
Catra empezaría a discutir, pero luego se rindió y solo le sonrió a Adora. Adora le devolvió la sonrisa y Catra sintió que se le hacía un nudo en el estómago.
Todo el plan de 'ignorar a Adora' de Catra estaba totalmente descartado y se dio cuenta de lo aliviada que se sentía. Se sentía bien hablar con ella.
Catra de repente tuvo una idea para una última pregunta que era un poco arriesgada. Normalmente, Catra nunca sería lo suficientemente valiente como para preguntarlo, pero en este momento estaba subiendo y fue a por ello antes de poder retractarse.
"Una última pregunta rápida," dijo Catra sin darse cuenta. "¿Qué tal algo… sencillo? Como, ¿Cuál es… no sé… tu número de teléfono?" Catra trató de decirlo tan casualmente como pudo.
Adora se sorprendió y luego su cara se arrugó preocupada. En otras palabras, no era la reacción que Catra habría esperado.
"Bueno, eso fue solo una pregunta al azar," espetó Catra rápidamente, cubriendo sus huellas. "Déjame pensar en otra".
"Bueno, no es eso. Es solo que no tengo teléfono", explicó Adora.
"Ooohhh," dijo Catra, aliviada ante la inesperada respuesta. "Bueno, eso es algo que acabo de aprender sobre ti justo ahora."
Escribió eso último y le extendió el papel a Adora. "¡Mira esto! ¡Sólo nos tomó como media hora aprender tres cosas sobre cada una!"
Adora sonrió. 'Creo que aprendí más que sólo tres cosas,' pensó para sí, empezando a darse cuenta de Catra no era nada a como Glimmer la había descrito.
La pareja pasó a las siguientes preguntas, que eran las preguntas básicas a las que Catra estaba acostumbrada, donde les preguntaban por qué se comportaron mal y por qué no lo volverían a hacer.
Catra estaba bien versada en esto y comenzó a guiar a Adora sobre cómo sonar realmente triste.
"Pero…. Yo en verdad lo siento mucho," dijo Adora honestamente, pensando en lo decepcionada que lucía la profesora Weaver.
Catra puso los ojos en blanco. "Oh chica. No deberías sentirlo. La profesora Weaver es la peor. Aprovecha cualquier oportunidad para enviarme aquí."
Adora recordó cuánto parecían odiarse mutuamente. "Bueno, solo voy a escribir mis disculpas desde el corazón y tú escribes tus mentiras y veremos cuál es mejor".
"Oh, ya estás," dijo Catra aceptando el desafío con vigor.
Terminaron con la decisión unánime de que la disculpa de Catra era mejor.
"¿Cómo lo haces?" preguntó Adora, asombrada mientras leía la disculpa de Catra que sonaba como una tarjeta de supermercado.
Catra sonrió e hizo una pequeña reverencia desde su asiento. "Años y años de práctica."
Las dos continuaron con el trabajo, yendo mucho más rápido ahora que habían encontrado una manera de llevarse bien.
Toda la situación seguía siendo muy confusa para ambas, pero se estaban divirtiendo a pesar de todo. Trabajaron y conversaron sin hacer nada mientras la lluvia seguía cayendo afuera.
Finalmente, las chicas llegaron a la última pregunta. Simplemente les pedía escribir tres cosas buenas sobre la otra persona.
Catra se rió. "Wow, esto es realmente exagerado," dijo con un pequeño bostezo.
"Sí, puedes decir eso otra vez," dijo Adora, levantándose y estirando la espalda antes de volver a sentarse.
Las dos miraron la página durante unos segundos hasta que Adora intervino torpemente. "Entooonces," dijo lentamente. "Tú... uh... ¿quieres hacerlo primero?"
Catra miró el pedazo de papel. "Uhm… ¿No te gustaría quizá escribirlos en secreto? Y no mirar para que no tengamos que verlo."
Adora asintió rápidamente en consentimiento. "Sí, me gusta esa idea."
Ambas pusieron la hoja entre ellas y usaron sus manos para esconder lo que escribían de la otra. Rápidamente garabatearon las tres cosas e inmediatamente doblaron el papel para que sus respuestas no pudieran ser vistas.
"De acuerdo," dijo Adora, "¡lo hicimos! ¡Y ya casi acaba la hora!
Catra alzó la vista hacia el reloj y se dio cuenta que tenía razón. En solo seis minutos podrían irse. El tiempo había pasado muy rápido.
Catra sintió el instinto de obligar a Adora pasar más tiempo con ella de alguna manera. '¿Tal vez podría enviarnos a detención cada semana?' reflexionó.
Catra suspiró y se volvió para ver a Adora agarrando su mochila y abrochándose la sudadera nuevamente, observando la lluvia ahora constante, afuera.
Catra se puso su propia mochila y luego su atención se desvió lentamente hacia el papel sobre la mesa. Sentía una increíble curiosidad por lo que Adora había escrito. Quería encontrar alguna forma de leerlo sin que Adora tuviera que leer lo suyo.
Adora la vio mirando de reojo el papel y la señaló con un dedo. "¡Hey, no mires! Tenemos un trato."
"¿Qué? No, sólo me estaba asegurando de que escribí mi nombre," respondió Catra en tomo semi convincente.
Adora dudó, pero no la confrontó por ello. Aun así, mantuvo un ojo sobre ella. Si no iba a poder ver lo que Catra había escrito sobre ella, no había forma de que Catra lo hiciera.
Esta tarde había sido demasiado extraña para Adora. Catra pasó de ser una maliciosa antagonista a una curiosa… conocida en tan solo una hora. No tenía idea de si Glimmer decía la verdad o si Catra decía la verdad, pero estaba segura de que ambas estaban sesgadas de alguna manera. No tenía idea de por qué Catra había impedido que Lonnie se metiera con ella cuando pudo simplemente no hacer nada. Y además de todo eso, Adora había disfrutado su detención, a pesar de haberla temido toda la semana.
Tenía mucho que procesar y Adora decidió que eso podría esperar hasta más tarde. Se sentó junto a Catra nuevamente durante los últimos minutos de detención.
"Hey, eso no estuvo tan mal ¿cierto?" dijo Adora, lanzando una mirada a Catra.
Catra sacudió la cabeza. "Definitivamente no estuvo mal. Probablemente la mejor detención que he tenido. ¡Top 10 al menos!"
Adora se rió. "Y hey, ahora sé a quién acudir si ocurre el apocalipsis zombie."
"Está bien, primero que nada," dijo Catra alzando un dedo, "no es un si ocurre, es cuando ocurra." Catra no pudo evitar sonreír un poco ante su propia declaración. "Y segundo, podemos mantenernos unidas, pero si esa ametralladora tuya comienza a atraerlos a todos, me largo."
"Trato," dijo Adora con confianza. "No es que vayas a ser de mucha ayuda de todos modos. Una picadura de abeja y estarás muerta."
Catra jadeó. "Retira eso," dijo fingiéndose ofendida. "No puedo creer que te dije eso."
Adora se encogió de hombros y sonrió. "Supongo que ahora sé cuál es tu debilidad."
"Bueno, probablemente eres la única que…"
Catra fue interrumpida por la puerta abriéndose y el profesor Hordak entrando y situándose frente al salón, los brazos cruzados. "¿Terminaron sus deberes?"
"Sí, los terminamos. Puede irse a casa ahora," dijo Catra sin rodeos y Adora hizo una mueca.
El profesor Hordak se acercó rápidamente y les arrebató el papel, analizándolo. "Bien," dijo. "Son libres de irse."
Las chicas se dirigieron fuera del salón.
"Y estoy seguro de que la veré la próxima semana, señorita Catra," le dijo el profesor Hordak cuando salió.
"Aww, ¡también lo extrañaré profesor Hordak!" Catra le gritó con las manos ahuecadas y su voz rebotó en las paredes de la ahora vacía escuela.
Adora miró boquiabierta la tenacidad de la chica y al ver su reacción, Catra rió con orgullo. Las estudiantes llegaron a las puertas de vidrio en la parte delantera de la escuela y vieron un automóvil estacionado bajo la lluvia justo afuera de la entrada.
"Bueno, ese es mi transporte," dijo Catra avanzando torpemente hacia la puerta. "¿Uh… necesitas un aventón?"
"No, está bien. Glimmer pasará por mí en un momento," respondió Adora. "Aunque gracias."
"Sí, no hay problema," dijo Catra suavemente. "Supongo que eh… ¿te veo luego?"
Adora miró a la chica que trataba de enmascarar el cuán esperanzada estaba y sonrió cálidamente. "Sí, te veré la próxima semana," dijo ella y Catra le devolvió la sonrisa y se alejó. "¡Pero no en detención la próxima vez, por favor!" le gritó Adora detrás.
"No lo prometo," dijo Catra con astucia antes de salir corriendo bajo la lluvia para refugiarse en el auto de Scorpia.
Adora sacudió la cabeza lentamente. Que chica tan extraña. Observó a Catra subirse al auto y alejarse.
Adora sabía que Glimmer llegaría pronto. Esperó en la puerta un rato, pero algo todavía la estaba molestando.
Rápidamente revisó afuera para asegurarse que Glimmer no estuviera llegando, y corrió de regreso a la oficina del profesor Hordak.
Él todavía estaba ahí, recogiendo sus cosas para irse cuando Adora llamó a la puerta y la hizo pasar, molesto por la intrusión.
"Siento interrumpir," dijo Adora en voz baja, "pero ¿puedo ver el papel otra vez? Creo que olvidé escribir una de las respuestas." Adora podía escuchar su corazón latir en sus oídos mientras le mentía al subdirector.
Él suspiró. "Adelante," señaló la hoja en su escritorio. "No es como si se fuera a calificar ni nada de eso."
Adora tomó la hoja rápidamente y le dio la vuelta, sus ojos revolotearon nerviosamente hacia la prohibida sección inferior. Allí, garabateado en letras desconocidas y desordenadas junto a las suyas, tres palabras:
Fuerte
Valiente
Hermosa
