Logan miró por la ventana mientras subían a la casa de acogida que había señalado. Era una vivienda más que moderada, pero no era tan extravagante ni tan grande como una mansión.
"¿Estás seguro de que éste es el lugar?" preguntó Charles en tono nervioso. Era la primera vez en tres años que vería a Hayley de nuevo.
"Muy seguro." respondió Logan antes de tocar la puerta.
Esperaron unos segundos antes de que abrieran revelando a una mujer no tan mayor.
"Si, ¿qué puedo hacer por ustedes?" preguntó ella observando a los cuatro desconocidos.
"Estamos buscando a una niña llamada Hayley. ¿Está aquí?" Erik preguntó ya que Charles no dijo nada.
"¿Puedo preguntar quiénes son?" la mujer preguntó cautelosa.
"Somos sus amigos." Hank intervino. "Ella nos dijo que viniéramos."
"Bien." La mujer los miró unos segundos más, antes de abrir más la puerta. "Adelante. Iré a llamarla."
Cuando la mujer se fue los nervios de Charles se dispararon con más intensidad. No sabía cómo reaccionar con su hija. O como reaccionaría ella con él. "No creo que ésto sea buena idea." dijo mirando a Logan, Erik, Peter y Hank que se sentaron torpemente en el sofá. "No la necesitamos para ésto..."
"Ella quería a Raven, y era muy apegada a ella. Con eso es suficiente." respondió Logan.
"¿Acaso no quieres verla después de tres años Charles?" Hank preguntó confuso por la negativa del profesor. "La buscaste sin descanso. ¿Ahora dejarás escapar la oportunidad de verla una vez más?"
Charles dejó escapar un gemido exasperado. Pero antes de que dijera algo, voces en el pasillo lo interrumpieron.
"¿Le dijeron quiénes son?" una voz se quejó.
"Solo dijeron que te conocían." dijo la voz de la mujer mayor.
La cabeza de Charles se levantó al oír esas voces. Particularmente una voz. El conocía esa voz. Lo sabía cómo la palma de su mano, y la extrañaba. Echaba de menos esa voz todos los días y ahora estaba viendo a la dueña. Su pequeña Hayley había cambiado de una niña a una jovencita de diez años.
"Hayley." El nombre resbaló en los labios de Charles incluso antes de que él se diera cuenta.
Los ojos de Hayley se posaron en un par de ojos azules de alguien que no esperaba ver jamás. "Papá." susurró desconcertada de verlo después de tres largos años.
Charles la miró inseguro de lo que debía hacer. ¿Ella quería que él la abrazara? ¿Ella incluso lo perdonaba? Tenía la sensación de que no lo iba a perdonar tan fácil.
Efectivamente después de unos segundos pudo verla construyendo sus paredes a través de sus ojos. Ella miró entre los cuatro con una cara pasiva, pero él podía ver la frialdad en sus ojos, frialdad hacia él.
"¿Que están haciendo aquí? ¿Cómo me encontraron?" preguntó antes de mirar a Logan. "Fue usted, ¿verdad?... Logan. Me rastreó como un sabueso."
"Necesitamos que nos ayudes, Hayley." Logan dijo al ver que una vez más Charles se había quedado sin palabras.
"¿Con qué?" ella preguntó con curiosidad.
"¿Por qué no lees su mente? Sabes hacer eso a la perfección." dijo Erik.
Hayley le dió una mirada antes de mirar a Logan otra vez, evitando la mirada de Charles.
"Debemos encontrar a Raven. Hay mucho que explicar y no mucho tiempo. Necesitamos encontrarla y detenerla antes de que sea demasiado tarde. Podemos explicarlo en el camino..."
"Puede explicarlo aquí." interrumpió Hayley con terquedad.
"No tenemos tiempo." explicó Logan.
"No me importa. Tiene diez minutos." Hayley dijo claramente.
"Hayley..."
"Cinco minutos." Hayley interrumpió a Charles molesta por escucharlo.
Logan frunció el ceño pero empezó a hablar. "Cincuenta años a partir de ahora, el mundo es una sociedad distópica. Un hombre llamado Trask construye éstas cosas llamadas Centinelas que comienzan a derribar mutantes, pero pronto también atacan a humanos que luego tendrían descendientes mutantes. Los humanos trataron de ayudarnos, pero no sirvió de nada. Nadie pudo derrotar a los Centinelas, así que me enviaron aquí para detenerlo incluso antes de que comience. Al evitar que Raven mate a Trask durante los Acuerdos de Paz de París. Una vez que lo mata, la capturan y transforman su mutación en un arma para crear los Centinelas para que se transformen y se adapten a otras mutaciones para derrotarlos. No importa lo que hayamos hecho, no podríamos. No los he visto. Nunca había visto algo así antes. Esta es nuestra última oportunidad. Charles y Erik del futuro me enviaron de vuelta... me dijeron que te buscara. Ésta es la única forma en que podremos sobrevivir. Mientras hablamos, los Centinelas están en camino hacia nosotros. Solo mi mente está aquí, mi cuerpo físico realmente está en el futuro. Si muero allí antes de que detengamos todo esto... La misión se ha ido. Necesitamos tu ayuda, Hayley. Tal vez tú puedas convencer a Raven para que cambie de opinión."
Hayley bajó la mirada al suelo, procesando lo que Logan le había dicho mientras todos la miraban expectantes. "No."
"¿Qué?" Charles preguntó confuso.
"Váyanse." ella no gritó. Ella ni siquiera parecía enojada.
"Hayley, tienes que ayudarnos." comenzó Hank. "Si no lo haces, Raven... sufrirá."
"Entonces, ¿por qué siguen aquí? Es mejor que la busquen antes de que ella sufra." Hayley dijo mientras los ahuyentaba con la mano.
Charles no podía creer lo que estaba escuchando. Ella se rehusaba a ayudar. Hayley, su pequeña Hayley. La Hayley que nunca le haría daño a nadie que amara. Estaba actuando como si no le importara en absoluto, actuando como si no destruyera una instalación, como si no le importara la devastación que seguiría... O las vidas que tomaría en el proceso.
"Tenemos que detener a Raven." Logan dijo.
"Ése hombre llamado Trask, él intentó capturarme una vez y casi lo logra. Sé que Raven sabe lo que está haciendo." Hayley respondió en tono seco antes de señalar la puerta. "Como dije antes. Váyanse."
Todos estaban aturdidos por su reacción fría y distante. Algo inusual en una niña de diez años.
"¿Qué te ha pasado Hayley?" Charles preguntó gravemente.
"Crecí y dejé de ser una niña estúpida." Hayley dijo en tono tenso. "Claro que no puedes darte cuenta de eso porque nunca me criaste." la sala se quedó en un silencio tenso. Ella bufó negando con la cabeza. "Creo que es mejor que todos se vayan."
Esa no era la niña que Charles conocía. Pero la Hayley que él conocía todavía estaba allí, ¿no? Si ella no fuera... Su corazón se apretó ante la idea. Sería su culpa. Él comenzó todo desde el día en que dejo que la alejaran de él. Si no lo hubiera permitido, ella no tendría esa actitud distante y fría. Todo ese tiempo él pensó que estaba muerta. Su corazón dió un vuelco cuando escuchó su voz y sintió el impulso de levantarla en sus brazos y abrazarla fuertemente. Sin embargo, ahí estaba y ella no los ayudaría.
"Escúchame..." Logan se acercó agarrando a Hayley brutalmente por los hombros.
"Suéltame." Hayley replicó intentando zafarse pero el sujeto era muy fuerte.
"Logan, suéltala." dijo Hank cuando alguna de las luces de la casa empezaron a titilar, claramente por los poderes de Hayley.
"No hasta que venga con nosotros." Logan dijo entre dientes.
"¡Dije suéltame!" Hayley gritó empujando a Logan fuera de ella con su mutación haciéndolo volar hacia la pared del pasillo dejando una abolladura en el proceso. Sintió una presencia familiar en su mente pero la empujó con fuerza. Después desvió su mirada hacia su padre. "Ahora váyanse y no regresen." con eso se dió la vuelta precipitándose por el pasillo. Erik sin decir palabra, se levantó y la siguió.
Hayley retrocedió al patio trasero, si pudiera llamarse así. Era prácticamente un campo. Ella se sentó contra el costado de la casa doblando sus piernas hasta su pecho. Tratando de contener las lágrimas que había luchado por no dejar caer frente a ellos.
No era que ella no quisiera ayudar. Solo no quería estar alrededor de la persona que la había abandonado. Sacó el collar que siempre mantuvo escondido debajo de su camisa, jugando con el colgante negro con una cresta de plata, sintiendo una oleada de nostalgia a través de ella. Sentía un torrente de emociones, y entre ellas estaba el enojo. "¿Qué quieres?" preguntó cuando escuchó los pensamientos de Erik a medida que fue acercándose.
"Estoy aquí para hablar con la verdadera Hayley." Erik dijo en tono serio. "No la extraña que conocí hace cinco minutos."
"¿Vas a decirme que extrañas a la pobre, dulce e ingenua Hayley?" Hayley le preguntó con frialdad.
"Sí." Erik dijo. "Esa niña dulce no puede haber cambiado tan drásticamente."
"He cambiado más de lo que crees." dijo ella entre dientes.
"Por favor Hayley. A mí no puedes engañarme. Sé que no quieres que Raven sea torturada, ella es tu tía." Erik dijo inclinándose frente a ella. "Ven con nosotros."
"¿Desde cuándo quisiste ayudar? ¿Qué pasó con todo el asunto de que 'los humanos nunca nos aceptarán'?" Hayley preguntó confundida.
"¿Cuándo comenzaste a odiar a tu padre?" Erik le preguntó a cambio.
"Desde que decidió abandonarme." Hayley respondió en tono seco. "Por eso no quiero hablar ni estar cerca de él."
"Lo entiendo." Erik dijo inclinándose. "Pero ayudarías a Raven. Sé que en el fondo no quieres que a ella le suceda nada ¿verdad?"
Hayley enseguida bajo la mirada al suelo. "No."
"Por supuesto que no." Erik sonrió por su respuesta. Él extendió su mano y acarició suavemente su cabeza. "Entonces ayúdanos. Hazlo por Raven, por aquellos que aún no han nacido. Todos sufrirán si ésto sucede, y sé que nunca dejarías que les pase nada."
Hayley se tomó un momento para pensarlo. Lo que hizo que Erik se animara con su respuesta. "¿Es eso un sí?"
"Está bien." Hayley aceptó para alegría de Erik. "Aceptaré ayudar, pero solo por la tía Raven."
"Sabía que la verdadera Hayley seguía viva." Erik dijo sonriendo.
Hayley lo miró seriamente. "No lo creo."
"Ya veremos con el tiempo que pasemos juntos." Erik dijo y se levantó, ofreciéndole una mano. "Vamos pequeña telépata."
Con un Hayley tomó su mano ofrecida, levantándose.
Cuando Hayley se fue, Hank ayudó a Logan mirando por alguna herida, pero para su sorpresa, sus células lo sanaron en unos segundos y estaban listos para irse. Pero aún no podían. Erik todavía estaba hablando con Hayley. Logan ciertamente esperaba que tuviese mejor suerte. La pequeña niña era rápida y ciertamente poderosa para su joven edad. Lo último que había esperado era ser arrojado a una pared.
"No deberías haberla presionado." dijo Hank después de un tiempo.
"Tenía que hacerlo." Logan le respondió. "Por la misión y por él." asintió con la cabeza hacia Charles, haciendo que todos se volvieran hacia él.
Charles miró a Logan cuestionablemente. "¿Por mí?"
"Para resolver, o al menos intentar resolver, lo que pasó entre ustedes dos. Ambos están sufriendo." Logan le explicó. "Ella no te odia. Actúa así, pero realmente no lo hace. Una hija nunca puede odiar a un padre y viceversa."
Charles no podía creer eso. Él quería, pero una gran parte de él no podía, ella ni siquiera lo había tomado en cuenta en toda la conversación. Sus pensamientos se vieron interrumpidos cuando Erik entró seguido de Hayley más atrás. Él sólo se encontró con los ojos fríos de ella.
Erik se acercó a Charles. "Ella vendrá."
"¿Ya estás lista?" Logan preguntó poniéndose de pie junto con los demás.
"Sí. Y no necesito hacer más rabietas." Hayley dijo leyendo los pensamientos del mutante.
"¿Así que eres una telépata? ¿Puedes oír lo que estoy pensando?" Peter preguntó asombrado de Hayley que sólo asintió. "Eso es... escalofriante."
Hayley hizo una mueca divertida antes de volverse hacia Charles. Su mirada no era tan dura como lo era antes, pero todavía era frígida. "Estoy lista para irnos."
"Perfecto. Tenemos que irnos." dijo Logan, que ya se dirigía a la puerta.
"Espero que hayas superado el temor a los aviones." Erik le dijo a Hayley.
"No, no lo hice." Hayley dijo nerviosa por estar en el aire una vez más.
"Eso es desafortunado, porque tendrás que soportarlo." Erik le dijo.
"Desearía estar inconsciente en éste momento." Hayley refunfuño.
"Eso puede arreglarse. Yo te haré los honores." Erik le dió una sonrisa que ella le regresó riendo. Riendo de verdad después de tanto tiempo.
Logan vió a la niña riendo, quien parecía tener un cambio de personalidad y sólo pudo adivinar que Erik la había calmado de alguna manera. Eso lo intrigó un poco. La niña sacaba a relucir una suavidad inusual en Magneto que nadie había visto realmente. No era como él era en el futuro. Era amable con ella. Casi protector.
Charles por su parte no pudo evitar sonreír un poco, al verla riendo y bromeando. Ya no estaba tan fría como antes, pero podía adivinar que era por Erik. Aunque no necesariamente se sentía cómodo con ése hecho, se sentía feliz de que ella mostrara ése lado suyo. Le aseguró que la Hayley que él conocía todavía estaba allí. Sólo se preguntaba si alguna vez llegaría a ver ese lado de ella por él, su verdadero padre y no por Erik.
