"Peter muchas gracias. Ten cuidado." dijo Charles estrechando la mano de Peter.
"A pesar de que sólo nos conocimos durante cinco minutos, fue agradable conocerte." Peter le dijo a Hayley estirando su mano hacia ella.
Hayley estrechó la mano del joven, pero sus células analizaron rápidamente la mutación de Peter. Ella soltó su mano enseguida antes de que involuntariamente copiara su mutación por accidente. Aún no controlaba la suya propia como para agregar otra mutación a su lista.
"¿Por qué vas a París?" Peter preguntó con curiosidad.
Charles miró hacia atrás a Hank para debatir si deberían decírselo o no. Él subió las escaleras, pero se detuvo para arrojarle las llaves del coche alquilado. "Hazme un favor y devuélvelo por mí, Peter. Y tómalo con calma."
Peter se rio entre dientes, le dió una sonrisa a Hayley antes de subir al auto e irse.
Tan pronto como subieron al avión, Hayley se acurrucó en el sofá cerrando los ojos, esperando quedarse dormida incluso antes de que llegaran al aire, después del desastre de Cuba le había agarrado pánico a los aviones. Erik tomó asiento junto a su cabeza en caso de que ella comenzara a enloquecer y él tuviera que calmarla. Charles los miró con el ceño fruncido, pero se sentó al frente. Logan estaba sentado en el extremo más alejado de todos. No era como si fuera una persona de personas. Cuando Hank despegó, comenzaron a informar a Erik sobre lo sucedido, mientras Hayley estaba profundamente dormida.
Erik sabía que Charles perdió sus poderes, pero en cuanto a cómo, no sabía. Aprendió más sobre quién era Logan y qué sucedería en el futuro. Fue una charla seria. El avión estaba lleno de tensión y no era como si pudieran hablar sobre lo que estaba sucediendo en sus vidas. Eso haría todo mucho más incómodo. "¿Cómo los perdiste?" finalmente preguntó.
"Hank diseñó un suero." Charles dijo mirándolo fríamente. "El tratamiento para mi columna vertebral afecta mi ADN."
"¿Sacrificaste tus poderes para poder caminar?" Erik preguntó incrédulo.
"Sacrifiqué mis poderes para poder dormir..." Charles negó con la cabeza enojado. "¿Pero qué sabes tú al respecto?"
"Perdí mi parte justa." Erik dijo.
"Sécate los ojos, Erik." Charles dijo burlándose. "No justifica lo que has hecho."
"No tienes idea de lo que he hecho." Erik dijo entre dientes.
"Sé que tomaste a una de las personas más importantes de mi vida." dijo Charles.
"Bueno, tal vez deberías haber luchado más por ella." Erik replicó enseguida.
"¡Si quieres pelear, Erik, te daré una pelea!" Charles dijo poniéndose de pie.
"¡Siéntate!" ordenó Logan, solo para ser silenciado por Erik.
"Déjalo ir." dijo este poniéndose de pie. Él sabía que la ira se estaba gestando en Charles. Sabía que el hombre necesitaba dejarlo salir.
Charles se adelantó agarrando al hombre por la camisa. "¡Me abandonaste! ¡Te llevaste a Raven, y me abandonaste! ¡Ahora estás intentando llevarte a mi hija también! ¡¿Acaso quieres transformarla en un monstruo?!"
"Ángel. Azazel. Emma. Banshee." la cara de Erik permaneció pasiva, pero estaba enojado y furioso por dentro. "¡Hermanos y hermanas mutantes, todos muertos! ¡Innumerables otros experimentaron, torturaron! ¿¡Dónde estabas Charles?!"
"¡Erik!" Hank lo llamó desde la cabina cuando el avión descendió peligrosamente.
Los ojos de Hayley se abrieron con pánico, agarrándose mortalmente al sofá. Sintiendo que se le cerraba la garganta, y que su corazón se aceleraba. "¿Erik?"
"¡Se suponía que debíamos protegerlos! ¡¿Dónde estabas cuando tu propia gente te necesitaba?! ¡¿Dónde estabas cuando tu propia hija te necesitaba?!" Erik siguió hablando cuando Charles se aferró a la pared con fuerza. "¡Te ocultabas! ¡Tú y Hank fingían ser algo que no son!"
"¡Erik!" Hayley gritó asustada.
"¡Nos abandonaste a todos!" Erik dijo antes de obligarse a sí mismo a calmarse, enderezando el avión a cómo estaba dejándolo nivelarse. Dirigió una última mirada a Charles antes de caminar a la niña tímida y tomar asiento junto a ella. Los ojos de Hayley estaban completamente abiertos, asustados. "Lo siento." murmuró para que sólo ella pudiera escuchar. Le puso una mano en el brazo sintiéndola temblar. "Todo está bien. Ahora está bien. Respira."
Hayley no podía escucharlo bien, su mente estaba dando vueltas. Su mirada se movió hacia Erik cuando sintió su toque y respiró hondo, o al menos lo intentó. Sus dedos se alzaron aferrándose a su collar con fuerza, cerrando los ojos.
Charles los miró a los dos y sintió un nudo en el estómago, recordando la última vez que vió a su hija tan asustada, tan vulnerable. Siempre había sido él quien la tranquilizaba. Ahora era Erik y lo odiaba. Con el ceño fruncido, se retiró a la cabina sentándose al lado de Hank apretando los puños con fuerza, temblando de rabia.
"Así que siempre fuiste un imbécil." comentó Logan.
Erik lo vió por un momento mientras Hayley se acurrucó contra él. "Supongo que somos mejores amigos en el futuro." dijo envolviendo sus brazos alrededor de ella, acariciando suavemente su cabello.
Logan rio entre dientes, sacando un cigarro y un encendedor. "Pasé muchos años tratando de derrotarte, amigo."
"¿Cómo te fue con eso?"
"Eres como yo. Eres un sobreviviente." Logan murmuró antes de hacer un gesto hacia el desastre en el avión. "¿Quieres recoger toda esa mierda?"
Erik miró a Hayley. Su respiración se había regulado y ya no temblaba tanto. "¿Estás bien?"
"Sí. Bien." Hayley asintió alejándose del abrazo. "Sólo... ve."
Logan miró a Hayley con curiosidad mientras Erik levantaba el desorden. "Entonces, eres la hija de Charles. Puedo ver el parecido."
"No me parezco a él en nada." Hayley susurró mirando hacia la ventana.
"Creí que se llevarían bien." Logan frunció el ceño. "No pensé que fuera todo lo contrario."
"Por supuesto que no te dijo lo que pasó." Hayley dijo en tono sarcástico. "No te dijo que rompió su promesa de jamás dejarme, permitiendo que me alejaran de él sin una pelea. No le importó que me fuera. Y tampoco le importó buscarme." ella suspiró al ver la mirada incómoda de Logan. "Charles Xavier no es nada para mi ahora."
Charles pudo escuchar su conversación considerando el hecho de que no había una puerta que separara el avión de la cabina. No se dió cuenta de que estaba conteniendo la respiración hasta que exhaló ante las palabras de Hayley. Se sintió vacío y triste enseguida. Y sabía que todo ése dolor en su voz él mismo lo había causado por ser tan débil. Suspiró pasando una mano por su pelo. Tenía que calmarse y sacarla de su cabeza por el momento. Tenían que enfocarse en Raven.
La noche había caído y el aire estaba lleno de más tensión de la que tenía antes. Charles había regresado a su asiento solo para ver que Hayley estaba acurrucada en una silla más cerca del frente, durmiendo pacíficamente. Su mirada se suavizó ligeramente antes de tomar un trago y tomar un sorbo de él. Después de todo lo que había sucedido hasta ahora en el viaje, definitivamente lo necesitaba.
"¿Te apetece un juego?" Erik preguntó acercando un tablero de ajedrez. "Ha sido un tiempo."
"No estoy de humor para juegos, gracias." Charles dijo tratando de no dejar que se tornara incómodo.
Erik agarró una botella de licor y un vaso, sirviéndose un poco. "No he bebido mucho en tres años." tomó un sorbo del familiar sabor del alcohol. Charles parecía negarse absolutamente a siquiera mirarlo. "No maté al presidente."
"La bala se curvó, Erik." suspiró Charles.
"Porque estaba tratando de salvarlo. Me sacaron antes de que pudiera."
Charles frunció el ceño. Eso no tenía ningún sentido. "¿Por qué intentarías salvarlo?"
"Porque él era uno de nosotros." Erik respondió. Después hizo una pausa, dejando que la información se filtrara. Erik no era de los que mentían, especialmente no sobre eso.
"Debes pensar que soy tan tonto... Siempre dijiste que vendrían por nosotros." suspiró Charles.
"Nunca imaginé que usarían el ADN de Raven para hacerlo." dijo Erik con incredulidad.
"¿Cuándo la viste por última vez?" Charles preguntó.
"El día que me fui a Dallas." respondió Erik tomando asiento frente a Charles.
"¿Y cómo estaba ella?"
"Fuerte... Impulsiva... Leal."
"¿Cómo- ¿Cómo estaba ella?" Charles preguntó de nuevo.
"Ella era... Pude ver por qué ella significaba tanto para ti. Deberías estar orgulloso de ella, Charles. Está allá afuera luchando por nuestra causa." dijo Erik.
"Tu causa. La chica que crié, ella no era capaz de matar." respondió Charles.
"No la criaste." Erik replicó enseguida. "Creciste con ella. No podía seguir siendo una niña para siempre, por eso se fue."
"Se fue porque te metiste en su cabeza." Charles dijo con los dientes apretados.
"Ese no es mi poder. Ella tomó una decisión." Erik dijo.
"Pero ahora sabemos a dónde lleva esa elección. ¿No es cierto? Ella va a asesinar a Trask, la capturarán, y luego nos aniquilarán."
"No si llegamos a ella primero. No si cambiamos la historia mañana..." Erik dijo. Ambos se miraron el uno al otro por un momento. "Lo siento, Charles, por todo lo que sucedió. Realmente lo soy."
Charles negó con la cabeza, bebiendo rápidamente el resto de su bebida antes de dejar el vaso e inclinarse hacia adelante. "Ha pasado un tiempo desde que jugué."
"Voy a ser fácil contigo." respondió Erik divertido, tomando un sorbo. "Puede que encuentres una pelea justa."
"Tienes el primer movimiento."
Erik miró hacia el tablero de ajedrez y forzó a uno de los peones metálicos de su costado a moverse. Charles cerró los ojos por un momento antes de hacer su propio movimiento. El juego pasó con silencio, pero esa vez fue más un silencio cómodo. De vez en cuando encontraban un tema conversacional para una pequeña charla, pero hablar no era necesario. Habían dicho todo lo que tenían que decir para su reconciliación. Erik no perdió a Charles cuando cada vez que Hayley hacía un movimiento, incluso si era un turno pequeño, la miraba al instante.
"Tu turno." dijo Erik, moviendo su alfil.
Charles miró a Hayley una última vez antes de mirar hacia el tablero y mover su pieza. "Tiene frío. Debes darle tu chaqueta."
Erik siguió su mirada y casi sonrió. "Deberías darle la tuya. Es tu hija, no mía."
"No creo que le agrade eso." se quejó Charles con pesar. "Ella no puede soportarme, Erik. Sólo siente ira dentro de ella. No sé qué puedo hacer."
"Hazle ver que te equivocaste." Erik respondió. "Si quieres que te perdone, tendrás que luchar por eso. No todo se te entrega en bandeja de plata."
Charles dudó al principio, pero después se levantó y agarró su chaqueta de la cabina, volviendo a donde estaba. Tentativamente colocó la ropa sobre Hayley, metiendo los bordes para que ella estuviera más abrigada. Cuando ella se movió, se congeló, temeroso de haber hecho algo mal, pero no fue nada. No pudo evitar la sonrisa que se formó en su rostro cuando vio que ella se inclinó en su toque. Él le acarició el cabello una vez antes de volver al juego, dándole a Erik una mirada desafiante y un ceño fruncido. "Tu turno."
Erik simplemente sonrió y continuó el juego. Desconocido para ellos, Hayley comenzó a jalar la chaqueta más cerca de modo que casi toda ella estaba bajo su calor, excepto por la parte superior de su cabeza. Hundió su nariz en la tela, relajándose ante la fragancia familiar. Ella no sabía qué era, pero calmó sus sueños. Se sintió segura, y por primera vez en tres años, durmió pacíficamente.
