Estaban en el aire otra vez, tan pronto como pudieron para regresar a la mansión. Buscaron a Hayley, pero ella no se apareció por ningún lado y tuvieron que irse para su próximo plan de juego. Las cosas estaban aún más tensas que cuando partieron hacia Francia. Charles consiguió más tragos, tratando de ahogar todo lo que sucedía en el licor. Primero Erik intentó matar a Raven y luego Hayley se había ido con él. Al menos, eso sospechaba.

Logan saltó sorprendido cuando vió a Hayley en uno de los asientos más alejados. Entonces ella no se había ido con Erik después de todo. Eso fue algo bueno. "Es bueno verte, niña."

Hayley se encogió de hombros al mismo tiempo que Charles volteó enseguida aliviado de verla. "No pensé que estuvieras aquí. Hace unos diez minutos pensé que habías escapado con Erik."

"Perdón por decepcionarte." Hayley respondió con amargura. "Pero perdí el control de mis poderes y pensé en escapar así que vine aquí."

Charles levantó su cabeza mirándola. "¡No debiste usar tus poderes si no los controlas bien! ¡¿No ves lo peligroso que fue eso?! ¡¿Tienes idea de cuántas personas podrían haber sido lastimadas por tu imprudencia?! ¡Si algo te hubiera pasado..."

"¿A mí?" Hayley interrumpió antes de sacudir la cabeza comenzando a enojarse. "¡Bueno, tal vez eso no hubiera sucedido, si no me hubieras abandonado! ¡Podrías haberme ayudado a aprender a controlarme! ¡Pero no lo hiciste!"

"No pude." Charles enseguida se acercó a ella agarrándola por los hombros y mover las manos a lo largo de su cuello hasta las mejillas. "Hayley, por favor, escúchame..."

"¿No pudiste?" Hayley se rio entre dientes con sequedad antes de sacudirse de su agarre. "¿En tres años no pudiste? No pensé que 'Adiós' significara que nunca te volvería a ver. En esos tres años podrías haber hecho al menos algún intento de contactarme. Mandarme una postal al menos."

"Pasé mucho tiempo tratando de encontrarte." dijo Charles mientras los demás miraban en silencio incómodos. "Empecé a escribirte cartas pero luego me detuve. No sabía que decirte o como explicarte por qué deje que te fueras. Después de un tiempo intente buscarte pero no te encontré."

Hayley enseguida sintió lágrimas pinchando sus ojos. "Si realmente hubieras intentado, entonces habrías buscado por todas partes. ¡Pero no lo hiciste!" le gritó respirando pesadamente. Estaba temblando, y lo odiaba. Iba a descomponerse en cualquier momento. Todo el dolor estaba regresando. "Cuando mis tíos murieron en ése accidente, tuve que huir porque me querían enviar a un orfanato. Me quedé sola. ¡Necesité de ti, pero no estuviste allí!"

"Hayley..."

"¡Grité por ti! ¡Lloré! ¡Llamé! ¡Hice todo lo que pude para asegurarme de que pudieras oírme si me buscabas!" Hayley dijo con lágrimas cayendo por sus mejillas mientras miraba a su padre. "¡Lo gracioso es que sentí que tu mente tocó la mía una vez! ¡Una vez! ¡Pensé, esto fue todo, papá vendrá por mí! ¡Pero no! ¡Tan pronto como me encontraste, te desconectaste! ¡Así que pensé, tal vez él sabe dónde estoy, por eso se fue! ¡Te esperé...!" Charles abrió la boca para hablar, pero ella continuó su diatriba. "¡Entonces me di por vencida! ¡Durante once meses, me rendí! ¡Decidí esconderme de todos! ¡Incluso de ti! ¡Así que no pretendas que eres el único que ha sufrido durante estos tres años!" negó con la cabeza antes de girarse para irse.

"Hayley." Charles la llamó su tono ligeramente más tranquilo que antes, pero todavía con un borde entrecortado. "¿A dónde vas?"

"¡Lejos de ti!" Hayley dijo con voz entrecortada caminando hacia el baño cercano.

Charles se estremeció ante eso, cuando cerró de golpe la puerta del baño. Logan lo observó mientras caminaba por el pasillo hacia el baño. Charles se detuvo en la puerta y levantó la mano para llamar, pero luego escuchó a Hayley sollozar. Ése nudo estaba de vuelta en su estómago y su corazón se revolvió. No era así como se suponía que fuera. Se suponía que no era él quien la hiciera llorar. Sintió dolor en su pecho, un dolor profundo y pesado. Se detuvo en la puerta unos momentos más antes de darse la vuelta y dirigirse a su asiento. No había nada que él pudiera decir. No después de todo eso.

Hayley se acurrucó contra la puerta del baño, temblando mientras luchaba por contener otro grito. Las lágrimas corrían libremente por su rostro, pero no hacia ningún intento de apartarlas. Ella no sabía qué hacer. Ella no pudo convencer a Raven. No pudo convencer a Erik. Ni siquiera podía hablar con su propio padre. Se sentía como si hubiera vuelto a las calles de nuevo. Se sentía inútil y confundida. Las palabras de Erik hicieron eco en su cabeza. Esperaba, rezaba para que una parte de ella fuera como la pequeña Hayley, la normal, pero sabía que era demasiado bueno para ser verdad. A su temprana edad había sido lastimada, golpeada, molida en la tierra. Una persona hueca era todo lo que quedaba de ella. No se sentía como Hayley. No sabía qué hacer, no sabía cómo era, no sabía quién era. Cerrando los ojos con fuerza apoyó la cabeza contra la puerta. Ella no sabía más, y ya no quería hacerlo.


Charles se dejó caer en su asiento, pasándose una mano por la cara mientras Hank aterrizaba. Él se había puesto serio hace unas horas y se maldijo a sí mismo. Él absolutamente no quería pelear con su hija. Él no quería ser la razón por la que llorara. Odiaba cuando ella lloraba, le dolía demasiado. Hayley ni siquiera había salido del baño desde entonces. Se encerró e incluso después de que Logan intentara persuadirla para que saliera, ella no respondió. Algo bueno fue la misión. Logan dijo que esa era una oportunidad para arreglar todo. Pero lo único que hizo fue reunirlos para gritarse el uno al otro. Tenía que arreglar eso. Él quería arreglar todo. Pero estaba muy roto. Ambos estaban muy rotos.

Hank aterrizó el avión rápidamente, levantándose de la cabina. "Deberíamos regresar a la mansión, vamos."

"Mucho más adelante." dijo Logan. Él fue el primero en salir del avión antes de que Hank terminara de hablar. No quería tener que subir a un avión por un largo tiempo.

Charles fue a buscar a Hayley. Se detuvo en la puerta, tratando de pensar en algo que decir aparte de que estaban allí, pero no pudo. Justo cuando levantó la mano para llamar, ella abrió la puerta. Hacer contacto visual era incómodo en el mejor de los casos. Ninguno de los dos pudo sostenerlo, mirando rápidamente hacia otro lado. Los ojos de Hayley todavía estaban rojos e hinchados, y Charles quería decir algo, cualquier cosa para hacerla sentir mejor, pero no pudo. Él no quería empeorar las cosas por accidente. Por la forma en que iban las cosas, parecía que cualquier cosa podía convertirse en una discusión.

Ella pasó junto a él, pasándose una mano por el pelo cuando salió del avión. Mientras se dirigía al automóvil, Logan comenzó a caminar a su lado.

Él puso una mano sobre su hombro. Si ella no le prestara atención libremente, él lo pediría. "Es una pregunta estúpida, ¿pero cómo te va, niña?"

"Bien, gracias Logan." Hayley murmuró antes de deslizarse en el auto sin decir nada más. Logan se metió en el asiento del conductor mientras Hank se metió en la parte trasera, Charles en la delantera con Logan. La mansión no estaba demasiado lejos, considerando que la percha estaba en el mismo terreno, pero aún era lo suficientemente lejos. De cualquier forma, el viaje fue dolorosamente silencioso.

En el momento en que llegaron, Hayley fue la primera en bajar del auto y ver el estado del lugar. La mansión estaba decrépita. Esa no era la mansión que recordaba. Caminó hacia la puerta y con un movimiento de su mano la puerta se abrió revelando el interior. El lugar comenzó a oler un poco a moho después de un par de días sin aire fresco en ellos, pero aun así los flashbacks comenzaron a golpearla. Los mejores momentos de su vida, estuvieron en esa mansión. Sacudiendo la cabeza trató de alejar sus recuerdos y empezó a encaminarse hacia las escaleras. Ella necesitaba tiempo a solas. Pero su padre tenía otros planes.

"Hayley debemos hablar por favor." Charles le pidió siguiéndola.

"No hay nada de qué hablar." Hayley dijo bruscamente, aunque cansadamente. Ella no tenía ningún ánimo de hablar. Estaba demasiado agotada.

"Hayley por favor..." rogó Charles.

"No, olvídalo." Hayley dijo volteándose a mirarlo. "Olvida lo que sucedió en el avión. Sólo olvídalo... Todo."

"No puedo olvidarlo." Charles susurró.

"¿Y por qué no?" Hayley preguntó con sorna.

"Porque es tu dolor." susurró Charles, mientras su hija se mantuvo a un brazo de distancia de él.

Hayley no pudo evitar reírse entre dientes. "¿Y mi dolor te importa?"

"Siempre lo ha hecho..." Charles respondió sin dudarlo.

Hayley lo observó largo rato sintiendo de nuevo el instantáneo dolor agudo en el pecho. Molesta con sus ojos humedeciendose de nuevo se volteó dándole la espalda. No iba a dejar que la viera llorar. No de nuevo. "Eso no es lo que me demostraste hace tres años."

"Hayley, por favor, escúchame..." Charles dejó caer sus manos de sus caderas y se movió hacia adelante.

"No..." dijo Hayley con lágrimas cayendo por su rostro aún dándole la espalda. "No hay nada más que decir. No quiero hablar de eso o escucharte intentando disculparte."

"Hayley..." Charles intentó llamarla de nuevo, pero ella comenzó a alejarse de nuevo corriendo, negándose a reducir la velocidad y volver a él. Comenzó a perseguirla, pero un fuerte dolor en sus piernas lo hizo perder el equilibrio y caer abruptamente al suelo.

Hayley se detuvo a medio camino cuando escuchó un gruñido sonando desde el piso. Cuando se dió media vuelta, notó que Charles estaba en el suelo frotándose las piernas con una expresión adolorida escrita en su rostro.

Hank se inclinó a ayudarlo a levantarse. "Vamos, levántate.

"¿Qué pasó?" Logan se inclinó junto a ellos en caso de que lo necesitaran. "¿Por qué no puede caminar?"

"Necesita su tratamiento." respondió Hank.

"Hank, puedo escucharlos." dijo Charles con voz aterrorizada mientras cruzaba la habitación arrastrando los pies comenzando a recuperar sus poderes telepáticos.

"Lo sé." respondió Hank. "Está bien."

"Haz que se detengan..." Charles suplicó.

"Vuelvo enseguida." Hank les hizo un gesto con la cabeza antes de correr hacia las escaleras pasando junto a Hayley para buscar el suero.

"¡Oye, oye tranquilizate!" Logan lo intentó cuando Charles cerró los ojos cubriéndose los oídos con las manos en un intento de bloquear todo. "Ésto no ha terminado todavía."

Charles tomó varias respiraciones fuertes, mirando a Logan mientras presionaba dos dedos contra su sien leyendo su mente. "No lo crees."

"¿Cómo lo sabes?" Logan preguntó, mientras Hayley se acercaba poco a poco.

"El suero mantuvo mis poderes en hibernación." Charles recordó antes de señalar sus piernas. "Cuando más paso sin estas, más rápido ésto..." señaló su cabeza. "Vuelve... ¡Todos vuelven!"

Hayley en un rápido uso de sus poderes entró en la mente de su padre. Ella no había querido invadir sus pensamientos, pero la estaban llamando, exigiéndole que lo viera. Enseguida todo se conectó para ella. El porque él no había utilizado su mutación para detener a Erik, había sido porque no los tenía. Ahora entendía porque podía caminar. Había sacrificado sus poderes para poder caminar. Entendía ahora él porque no había dado con ella años atrás. No podía.

Charles gimió ahuecando su cabeza entre sus manos, estremeciéndose cuando las voces volvieron a aparecer. Sus ojos se abrieron repentinamente al sentir a Hayley en su mente, antes de volverse y mirarla directamente a los ojos. "Oh, Hayley... lo lamento. Después de todo éste tiempo, te pido perdón. Fui débil. No quería que tuvieras un padre paralítico que no pudiera estar contigo como merecías. Lo siento, por dejarte sola con tanto dolor."

Los ojos de Hayley se llenaron de lágrimas una vez más, cuando los ojos de Charles casi perforaron su cráneo claramente leyendo sus recuerdos de cuando sus tíos habían muerto dejándola en la calle y tuvo que huir. Y todo lo que paso los años siguientes. Ella giró la cabeza como si eso ayudara a que no leyera sus pensamientos.

"Mira." comenzó Logan, tratando de encontrar las palabras adecuadas. "Todavía estoy aquí, tu hija está aquí... y Raven todavía está ahí afuera. Necesitamos tu ayuda, Charles."

En ése momento Hank regresó corriendo hacia Charles que extendió las manos codiciosas hacia el suero.

"Agregué un poco más porque te perdiste una dosis." le dijo Hank.

Charles agarró el suero de Hank y estiró su brazo para encontrar una vena. Logan notó que el profesor temblaba y sus ojos parpadeaban en la habitación. Estaba dudando, se dió cuenta cuando los ojos de Charles se enfocaron en algo detrás de Logan. Miró hacia atrás y encontró a Hayley que se alejaba hacia las escaleras. Sintiendo que todos la miraban, giró hacia atrás y vió a Charles con su suero. Sacudió la cabeza y entrecerró los ojos con fuerza antes de alejarse una vez más. Logan se volvió hacia Charles y descubrió que sus ojos la siguieron por la escalera.

"¿Supongo que odias cuando te mira así?" Logan preguntó cuándo ella desapareció, Charles asintió a regañadientes. "Entonces tal vez no deberías darle una razón."

Hayley que había subido las escaleras prácticamente huyendo se detuvo regresando de nuevo encontrando a su padre con la aguja casi clavándola en su brazo. No podía permitir que hiciera eso de nuevo. "¡Papá!" él levantó la vista y se encontró con los ojos de ella. "No lo hagas. Necesitan tu ayuda. No podrán encontrar a la tía Raven. No sin tus poderes."

Charles miró a Hayley, esa vez, ella no se ocultó de su mirada cuando sintió su ola de poder atravesarla. Quería que él viera sus pensamientos sobre él. Su admiración cuando lo vió por primera vez, sabiendo que era su padre, cómo esa admiración se convirtió en respeto. Y como confiaba en que tomaría la decisión correcta en aquella misión de salvar a Raven y a los demás.

La cara de Charles se arrugó cuando sus manos temblaron con el suero en la mano. Él vaciló pensando en todo lo que su hija había pensado y dicho. Sabía que tenía razón, pero no quería admitirlo. Las voces, los pensamientos, el dolor, era demasiado. Era demasiado para él. Él no quería nada de eso. Pero lo necesitaban. Él necesitaba ayudarlos. Si no lo hiciera, el futuro no cambiaría y serían aniquilados. Todos los que él conocía, aquellos a quienes le importaban... Ellos morirían. Cada vez más pensamientos que no eran suyos se agolparon en su mente y, por primera vez, descubrió que no podía ignorarlos. Con un suspiro, colocó el suero junto a él y se frotó la cara concentrándose en calmar su respiración. Cuando estuvo listo, miró a Hank. "Hank, hazme un favor. Asegúrate de que Cerebro esté en funcionamiento..."

La cara de Hank parecía iluminada diez veces y él asintió. "No ha dejado de funcionar, sigue en pie."

"Bien, entonces..." Charles asintió. "¿Me ayudarías a caminar a mi estudio, por favor?"

Hank se detuvo por un segundo, registrando que eso realmente estuviera sucediendo. Luego se inclinó hacia adelante y envolvió el brazo de Charles sobre su hombro. "Vamos, te tengo."

Hayley se volteó y miró a Logan mientras este le dió un asentimiento de aprobación. A pesar de que quería correr y esconderse después de que descubriera la verdad los siguió dentro del estudio. Charles llegó hasta el armario colocando su mano en el pomo de la puerta. Se preparó antes de abrirla para revelar la silla de ruedas que había estado esperando pacientemente desde que la abandonó.

"¿Estás seguro acerca de ésto?" Hank preguntó.

"Absolutamente no." Charles respondió honestamente.


Bolivar Trask siempre había estado fascinado con cosas que eran diferentes, ya fuera una molécula fuera de lugar o la llegada de la especie humana mutada. Pero ésto era algo completamente diferente. Había sido muy cercano y personal con escalas antes, pero nunca así. Empujando una nueva diapositiva que contenía la muestra del mutante azul escalado bajo el microscopio, la vió transformarse debajo de la pantalla.

"Ésta criatura es extraordinaria. Sus genes podrían ser la clave de la mutación." Trask luego olfateó mientras cambiaba la diapositiva. "Necesito más."

William Stryker estaba de pie contra la mesa opuesta, con los brazos cruzados mientras lo miraba. "Eso fue todo lo que pudieron sacar del pavimento en París."

"Más que sangre. Necesito tejido cerebral... fluido espinal, médula ósea." su cabeza luego apareció. "Imagina... Centinelas que podrían transformarse, adaptarse a cualquier objetivo. Si pudiera ponerle las manos encima." sus ojos miraron las fotografías de la cámara de seguridad del mutante, luego se posaron sobre la niña. "¿Encontraste algo de ella?"

Stryker se encogió de hombros. "No realmente, tal vez algunos mechones de pelo, pero eso es todo."

Trask se pasó la mano por el pelo y miró a Stryker. Sintió que sus ojos se estrechaban mientras su desinterés estaba claramente escrito en su rostro. "Éstas chicas podrían avanzar el programa años, décadas en el futuro." se enderezó cuando un pensamiento se le ocurrió. "¿Qué edad tiene su hijo ahora, Mayor?"

Stryker volvió a la conversación y se inclinó hacia adelante.

"¿Jason?" preguntó, su voz tomando un tono de orgullo. "Él está llegando a los diez ahora, si puedes creerlo."

Trask, no queriendo quedarse en los recuerdos, fue directo al grano. "Ocho años después de la edad de combate." notó que Stryker se enderezaba y luego continuó. "¿Y cuántos de nuestros hijos y hermanos enviamos a casa en bolsas de cadáveres? ¿Tal vez cincuenta, cincuenta y cinco mil? ¿Y cuántos más en el otro lado?" Solo hubo silencio y luego se permitió sonreír. "Nunca antes en toda la historia de la humanidad ha habido una causa que nos pueda unir como especie. Hasta ahora."

Stryker no dijo nada en respuesta. Un compañero de trabajo pasó volando llevando una montaña llena de papeles. Sintió que sus dientes se hundían en su labio y luego lentamente se convirtieron en una sonrisa. "Realmente odias a los mutantes, ¿verdad?"

Trask se rio entre dientes mientras se apoyaba en el mostrador. "Por el contrario, prefiero admirarlos. Las cosas que pueden hacer." miró por la ventana hacia las filas y filas de carruajes que estaban marcados con su logotipo. Cada uno estaba lleno con los Centinelas en los que había estado trabajando. "Veo a los mutantes como nuestra salvación. Un enemigo común. Una lucha común contra el enemigo final. Extinción. Creo que nuestros nuevos amigos nos ayudarán a iniciar una nueva era, Bill. Una nueva era de paz genuina y duradera."