Advertencia: La historia que verán a continuación tiene el único propósito de entretener al lector. Los personajes que apareceran en la historia no me pertenecen, son de la propiedad de la talentosa mangaka Rumiko Takahashi. Aunque viéndolo bien, ¿sera necesario esta advertencia que es mas que evidente?.
Rival Eterno
La luz del día iluminaba a todo su esplendor, resaltando mas aun, el bello cielo templado que llenaba de alegría el día a cualquiera que entrara en contacto a los resplandecientes rayos del sol. Las personas con trabajo, cumplían con su rutina diaria de todos los días, trabajar para mantenerse a flote en una ciudad donde las locuras no cedían, si no mas bien, solo aumentaban cada mañana de sus días, aunque no les molestaba de sobremanera, siempre era divertido ver a artistas marciales pelear, que según ellos, por tonterías. La gente tomaba esto como medio de entretenimiento, mas que nada por diversión matutina. Los días se volvían más cortos conforme pasaban los días, para otros se volvían aburridos y monótonos, pero para los artistas marciales, era una lucha creciente por ser el mas fuerte y, al mismo tiempo, destacar sobre los demás.
Con esos pensamientos que lo perturbaba constantemente. Detuvo su paso lento para encontrar la respuesta a la incógnita que le presentaba su cabeza en ese instante. ¿Donde se encuentran Ryoga?
"Que extraño. No he visto a Ryoga por un buen tiempo." Dijo dándole un bocado a la manzana. "Bueno, no hay de que preocuparse, Ryoga es un experto en encontrarme aun con esa pésima desorientación ... o tal vez ..." Musito tocándose su mentón con sus dedos pensando mejor la situación.
La repentina desaparición del joven de la pañoleta le causaba agobio, tanto asi, que le daba aburrimiento al no pelear con un oponente en condiciones. Estaba cansado de patearle el trasero a Kuno en la escuela, lo que inducia a poco interés en sus peleas al no ofrecerle un buen desafió. Ranma, dedujo que Ryoga podría estar muy enojado con el al que casi estaba a punto de casarse con la persona que le robo su corazón cuando recién la conoció, lo que podría derivarse a puro resentimiento intenso que se extendía por dentro de su ser, y con ese rencor guardado, lo desataría en contra de el, limitándose a hacer sufrir al obstáculo que le presentaba, llegaría el día de tener su revancha para luchar por la mano de Akane Tendo, la cual, consideraba, su mas grande amor.
"Tal vez ... sea eso, ahora comprendo por que esta desaparecido. ¿Estará entrenando para derrotarme?" Se hizo un auto pregunta. "Aunque viéndolo de otro modo, es mejor que las cosas queden asi, un problema menos en mi vida." Concluyo para seguir su camino.
Ranma caminaba tranquilamente a la salida del parque, dando por terminado su recorrido en el prado, cuando de pronto, algo le llamo la atención. Una carta se dirigía como una bala disparada de un arma directo al rostro del chico de la trenza. Ranma al ver la carta, instintivamente, logra atraparla con éxito gracias sus increíbles reflejos. Este incrédulo, miro la carta extrañado, miro el anverso, y efectivamente, vio que el destinatario era para el. Ladeo su cabeza para ver quien era el responsable, pero no vio mas que un árbol que movía sus hojas a favor del flujo del viento. Ignorando eso, volvió su mirada a la carta.
"¿Una carta ?, quien me la pudo enviar". La abrió con cuidado. Voto el envoltorio a un cesto de basura cercano a una banca y luego comenzó a leer.
Para Ranma Saotome:
Te escribí esta carta para comprobar quien de nosotros dos es el mas fuerte. Estuve entrenando muy duro para este duelo que marcara un antes y después. El que pierda la pelea, tendrá derecho a hacer el único prometido oficial de Akane Tendo, solo asi podremos ver quien es el mejor. Ni se te ocurra faltar a este duelo, porque solo quedaras como un deshonroso cobarde. La pelea será en el mismo sitio donde tratamos de deshacernos de nuestras maldiciones. Para llevar a cabo el duelo, no deberás traer nada contigo, solo tienes que venir tu solamente, nada o nadie, sin excepciones. Sera una batalla a muerte hasta que uno de los dos sea asesinado completamente, por lo que deberás esforzarte al máximo. La pelea se tomara a las 12 de noche. ¡Mejor prepárate, Ranma! ¡Te haré cenizas!
Atte: Rioga Hibiky
"¡Lo sabia!" Grito emocionado. "Sabia que Ryoga estaba entrenando muy duro estos últimos meses. Espero que haya aumentado sus habilidades, porque no me contendré." Declaro dándose ánimos.
Sin embargo, algo lo dejaba muy inquieto. Que quiso decir con una batalla a muerte. Ryoga acostumbraba a decir muchas amenazas de muerte cada vez que peleaban por algo relacionado de la peliazul, a pesar de eso, siempre lo consideraba un amigo. Lo que pudo decir realmente es que ya se canso de siempre ser vencido por la persona que le impedía a estar con Akane, lo que resultaba complicado acercarse a la chica del caballo corto por estar siempre al lado de su prometido, y dejándolo solo como un buen amigo por el quien confiar ciegamente, pero nada mas lejos de esa estancada realidad. Supuso que el día que resolverían sus trifulcas, se desarrollarían en una pelea donde la sangre derramada pintara el verde césped a un rojo sangre intenso.
Ranma, al suponer esa idea. Asimilo lo que pretendía el chico de la pañoleta amarilla atraves de su dichoso mensaje. ¿Acaso decidió matarlo finalmente ?, ¿Dejaría de amenazarlo para dar paso a una trifulca sin ningún sentido entre ellos, hasta que uno de los dos muera en el campo de batalla ?.
"Muy bien, es hora de ir al dojo" Dijo, cuando de pronto, su estomago sonó estrepitosamente, lo que llamo la atención de la gente que paseaba a su alrededor. "Jejeje, perdón". Se rasco la parte trasera de su cabeza avergonzado ante la escena incomoda.
Cuando salio del parque, no podía quitarse de la cabeza la pelea que tendrá mas tarde en el anochecer que le espera. Ranma miraba con la cabeza gacha intentando aun asimilar las palabras de Ryoga, ¿acaso el seria capaz de matarlo ?, lo dudaba, ya que Ranma consideraba un buen amigo a Ryoga, pero ... ¿Ryoga consideraba a un amigo confidente a Ranma? .
Con esto en mente, decidió antes de darle un buen antojo a su estomago, hacer un duro entrenamiento antes de dedicarse a la pelea difícil que tendrá más tarde.
"Sera mejor entrenar un poco antes de mi pelea con Ryoga, no puede verme débil enfrente de el. Si, eso haré." Decidido a dar la vuelta.
Al decidir esto, cambio de rumbo, ahora en dirección a la persona que podría ayudar a fortalecer tanto física como en habilidades. Refiriéndose a la maestra de muchas amazonas de la tribu, no era nada y menos que Cologne. Ella básicamente es una gran maestra de artes marciales de las amazonas chinas y es muy probable que contenga en su arsenal muy variadas o extravagantes técnicas en su infinito repertorio. Ella también le ha enseñado a Ranma diferentes técnicas muy útiles para en situaciones complicadas. Por ejemplo, la técnica de las castañas caliente o el dragón volador, ademas podría enseñarle algo relacionado con el uso del ki. Entonces, con esto en mente, comenzó a correr a toda prisa a su próximo destino, el Neohanten.
Al llegar al restaurante de Shampoo con algo de sudor por la diferencia de distancia que tuvo que recorrer, entorno la puerta por si estaba la amazona de ojos carmesí. Para su buena suerte, no se sirviendo platos a los hambrientos clientes, si no, en su lugar, estaba Cologne quien los servia con gran destreza. al ver que ella esta sola en el establecimiento, entro sin pensarlo. Al entrar, se dirigió adonde la amazona mayor que registraba las ganancias en la caja registradora.
'Tal vez deba saludarla con cortesía, porque de seguro se enfadara si le digo vieja disecada' Pensaba, al mismo tiempo, caminando hacia su ubicación. "¡Hola, abuela!" Saludo con una sonrisa.
Cologne se dio cuenta de la presencia del artista marcial. Al igual que el, correspondió el saludo. "Buenos días, Ranma. Dime, que te trae por acá. ¿Acaso quieres ser el prometido de mi bisnieta?" Pregunto con una sonrisa picara.
"Si, si ... lo que usted diga". Puso sus ojos en blanco ignorando ese hecho, para pasar a uno serio. "Abuela ... necesito su ayuda. Es urgente." Pidió Ranma con seriedad en su rostro.
Cologne cerro la caja registradora para concentrarse en el chico de la trenza. "Y dime ... que es lo que necesitas yerno. Esa cara que tienes no me trasmite nada bueno." Dijo dándose cuenta de inmediato.
Ranma paso de una cara seria a una despreocupada. "No es nada. Solo necesito que me haga un pequeño favor." Comento.
"Y ... cual seria ese favor, Yerno" Dijo Colonia cauta.
Ranma cerro sus ojos para decir lo siguiente. "Necesito que me entrene por dos horas aproximadamente. Es para un enfrentamiento con Ryoga y necesito volverme mas fuerte para vencerlo una vez por todas. Solo así me dejara en paz." Musito.
Cologne vacilo por algunos segundo por el extenso trabajo que tenia en el local. Los clientes llegaban por montones por lo hambrientos que estaban. Para desgracia del chico de la trenza, no seria posible tal clemencia.
La amazona negó con la cabeza ante la petición del joven.
"Lo siento Ranma. Tengo que atender el local. Acaso no ves que los clientes van en aumento cada día, y seria una falta de respeto sacar los clientes ahora mismo." Declaro, firme.
El chico de la trenza, con gran obstinación, seguía insistiendo.
"Por favor, abuela. Necesito su ayuda solo por dos horas. ¿Acaso Moose no se puede encargar del local temporalmente mientras entrenamos?" Pregunto Ranma, buscando una solución.
"Déjame decirte que Moose no lo veo hace unos dos meses. El desapareció sin dejar rastro alguno de su presencia. Ni siquiera dejo una carta o mensaje de repentina despedida." Colonia Puntualizo, solemne.
Al escuchar esa sorpresiva afirmación de la amazona, abrió los ojos ampliamente sorprendido de la repentina desaparición de Moose. Un hombre que jamas seria capaz de abandonar a la persona que mas profundamente amado en toda su vida, Shampoo. No pensó que el seria capaz de irse del Nekohanten sin dejar al menos una carta de despedida o una muestra de agradecimiento por ello. Ranma, en ese momento, al escuchar el inicio de su desaparición, calzaba perfectamente la pieza del rompecabezas con la ausencia del chico cerdo después de los eventos ocurridos en la boda fallida. Este, suspicaz, pensó con preocupación que ellos estarían confabulados en algo en contra de su integridad o por simplemente venganza.
Ranma se sintió paranoico al sacar esa conclusión de su cabeza. Su dos mas grandes rivales, se unirían para eliminar el gran impedimento que no les permitía estar con la persona que mas amaban, ¿Acaso tenían planeado matarlo entre los dos ?. No obstante, descarto esa afirmación por mero orgullo.
Colonia notaba algo nervioso al chico de la trenza. "¿Estas bien, yerno?" Pregunto Cologne, sacando a Ranma del trance del que era sometido.
"Si ... si estoy bien abuela. No se preocupe". Asintió.
Colonia observa el comportamiento inusual de su yerno. Al sentir el nerviosismo, decidió entrenarlo. "Esta bien, yerno, te voy a entrenar por dos horas".
Ranma se le dibujo una sonrisa efusiva. "¡Es enserio, abuela! ¡Muchas gracias!
"Eso si yerno. Despues de que termines con tus problemas con Ryoga, invitaras a mi bisnieta a una cita. Solo con esa pequeña condición te entrenare con gusto ... que dices, ¿aceptas?" Pregunto sacando provecho de la situación.
Ranma no le quedo de otra que aceptar la condición que le imponía la bisabuela de Shampoo, con tal de tener un duro entrenamiento, valiera la pena el esfuerzo. "¡Acepto!" Exclamo sin rodeos.
"Me parece bien. Solo tenemos que esperar a Shampoo para que atienda a los clientes."
El joven de la coleta solo le quedo esperar con paciencia la llegada de la mujer de pelo azul lavanda.
Cuando Shampoo llego finalmente al establecimiento. Ranma y Cologne se fueron del Nekohanten para ir rumbo a un sitio perfecto para dar comienzo al entrenamiento, dando lugar en un pequeño bosquejo. El joven suspiraba una enorme vitalidad de confianza y arrogancia, algo que nunca cambiara en su persona, es algo que permanecerá para siempre en su personalidad inculcada, siempre es muy presumido al mostrar sus habilidades a los demás, pero al leer la carta de Ryoga que trasmitía un furor de mil volcanes haciendo erupción al mismo tiempo, llego a la respuesta de no sobrestimar sus habilidades al sentir que esa presunción podría salirse contraproducente. Era algo que debería tomar en cuenta en todo momento.
Le ponía mucho entusiasmo en su entrenamiento con Cologne, llevaba tiempo en no tener un entrenamiento en condiciones optimas. De vez en cuando entrenaba con su padre para demostrarle cuanto a mejorado como artista marcial, pero debido de como es de insoportable, siempre empezaba con sus payasadas, y los entrenamiento resultaban desastrosos y sin gracia, terminando arrojado en el estanque del dojo todo empapado por su culpa y no pudiendo satisfacer su propia fuerza. Dejándolo insatisfecho por lo soso que es su entrenamiento matutino.
En cambio con la bisabuela de Shampoo. Las cosas eran diferentes. La abuela se tomaba el entrenamiento como algo primordial, tanto para desarrollar tu fuerza fisica como tu mentalidad en batalla. Ella esbozaba una genuina cara petrea o amarga en cada movimiento del ejercicio, ni se inmutaba en lo mas mínimo en el entrenamiento, eso fácilmente era distinguible en su rostro sin ninguna pisca de efusión, sin embargo, ella en su interior se entusiasmaba al entrenar con el joven, era como salir de la típica rutina diaria del restaurante, entrenar con Ranma o incluso cualquiera de sus rivales que querían vencerlo a toda costa, era como salir de área de confort de donde estaba instalada cuando llego a Nerima.
Al termino del duro entrenamiento, el chico mejoro notablemente su velocidad y su fuerza, esta ultima no tanto, si es cierto que su fuerza es equilibrada a comparación de sus meses anteriores, no se comparaba en absoluto a la fuerza bruta que poseía Ryoga, si es cierto que Ryoga es mas fuerte como también en resistencia física para durar mas en combate prolongado por mucho tiempo sin tomar ni una gota de agua. Su alta velocidad, sustituye esta dolencia dicha anteriormente, lo cual sacaba mucho provecho, pudiéndole sacar una ventaja descomunal al ser mas veloz que su oponente que solo se conforma con la fuerza máxima en vez de una velocidad aceptable.
Esa era la debilidad de Ryoga. Nunca le dio una mayor énfasis a su velocidad, solo bastaba con su fuerza para hacer añicos a cualquiera que se le cruzase en su camino al éxito. Enfocándose mas por la fuerza bruta que en la estrategia en combate, aunque posea una resistencia de envidia de cualquier artista marcial que sueñe, se queda corto a lo que es velocidad. Otra desventaja a destacar es que es muy irascible, siendo fácilmente provocado ante el mínimo insulto delicado, a veces se nubla por la rabia ante las mofas, perdiendo la concentración rápidamente, lo que deriva que no piense sus acciones antes de ejecutarlas correctamente, mermando sus posibilidades de victoria, y no pudiendo sacar el máximo provecho a su incomparable force, de que te sirve tener una fuerza increíble cuando tu velocidad no es equiparable a la de tu rival. Básicamente, es como conseguir una meta predefinida, cuando las alcanzas debes mantenerla el mayor tiempo posible, pero a largo plazo, esa meta alcanzada la pierdes rápidamente por no soportar lo suficiente. Ryoga, en conclusión, carece de otros atributos fundamentales que le serian útiles.
Al contrario, Ranma era considerado un artista marcial equilibrado en todos los aspectos de lucha se refiere. Puede que no tenga la fuerza sobrehumana que poseía Ryoga, pero esto lo compensa por flexibilidad y velocidad de su cuerpo, confiando completamente a el. Su disposición relajada en un combate le daba confianza, sintiéndose seguro de la situación que se le presentase en frente, tomando todo con calma y siempre pensando con claridad la situación para mantener el control en todo momento, formulando estrategias para tener alguna oportunidad. No obstante, una excesiva confianza en si mismo, puede inducir irregularidades en la defensa del cuerpo, dejándolo vulnerable ante ataque sutil, medianamente firme.
Ranma con ese estratagema en mente, pensó en sacarle provecho esa falta de seguridad que impedía relucir la verdadera fuerza a Ryoga, pero lo preocupaba que durante todos los meses de ausencia de su rival, haber podido cambiado la fórmula que estaba acostumbrado en sus duelos.
Al termino del entrenamiento de unos dos horas, se comió unos deliciosos tallarines que llevo consigo la amazona con gran exaspero. Ella solo se reia de la forma tan descontrolad de comer de Ranma, era muy común de el, cuando ve algo delicioso que se le antoja, no puede evitar comérselo con gran apetito. Finalmente, se despide de ella agradecido por la ayuda de la abuela. Fue corriendo a todo galope al dojo para después dar inicio a la batalla en contra el chico cerdo, su eterno rival.
-Dojo Tendo-
En la bella ciudad de Nerima. El sol se empezaba a ocultar, dando un hermoso ocaso hasta que los ojos se perdieran de tanta belleza que desprendía ese fenómeno natural. Mientras en el dojo de la familia Tendo, todos esperaban a la llegada del joven Ranma que no había regresado ante tal altas horas de la noche. En el balcón de la casa, una chica de cabello corto de unos ojos marrones, presenciaba con ojos brillosos el hermoso medio sol ocultándose en el basto horizonte. Seguía viéndolo muy melancólica, cuando la puerta es golpeada en la casa, ella parpadeo unas cuantas veces, despertando su propia mente para hacer seguimiento a la situación que pasaba realmente.
"¿Quien sera?" Pregunto para asi misma.
Kasumi, al escuchar que tocaban la puerta, fue inmediatamente a abrirla. Al principio, entrecerró la puerta asomándose para verificar quien era, la abrio completa cuando observo que era Ranma. "¡Hola, Ranma. Que bueno que llegaste!" Saludo con su voz angelical.
Kasumi vio a Ranma muy mal estrecho. Su camisa china roja de mangas largas se veía muy mojada por el constante sudor que liberaba el cuerpo para regular la temperatura corporal, sumando el hecho que la tela de la misma estaba destrozada. Su rostro presentaba algunos moretones por la mentón, mejillas, gran parte de la pierna (que se apreciaba con los pantalones estropeados), tenia algunos cortes por arriba de sus cejas y su torso tenia una cortada propia de una espada con un perfecto filo pulido.
"Hola, Kasumi" Devolvió el saludo.
"Pasa Ranma, te estábamos esperando para la cena." Dejo pasar al joven, sin impresionarse en lo mas mínimo por el estado del joven de la coleta.
Ranma paso. "No, gracias Kasumi, no tengo hambre."
"Kasumi, que es ese olor tan espantoso que aparecido asi repent." Declaro Soun Tendo caminando hacia la puerta, encontrándose a un Ranma en mal estado. "¡Ranma, pero que te paso!" Casi grito de la sorpresa al ver al joven tan mal físicamente.
Ranma, se rasco la nuca de lo vergonzoso que era verlo en esta desfachatez. "Solo fue a entrenar un poco, señor Soun je, je, je" Se rio con algo de nerviosismo.
Con esa premisa que declaro Ranma. Soun no le creyo en lo mas minimo, se preocupo al ver esas cortadas bien simetricas, made by unica arma con una espada larga. "¡Dime la verdad, Ranma. Donde estuviste, acaso estabas con otra chica que no sea mi hija!" Infirió, exigiendo explicaciones con el ceño extremadamente fruncido.
El chico de la trenza, movio sus hacia sus lados disuadiendo esa posibilidad. "¡Se lo juro, solo fui a entrenar por ahí solo, no vi la hora que era y por eso me demore en regresar a tiempo!" Dio una sonrisa distractora.
Soun miro mas afondo el rostro de Ranma si determinaba un atisbo de verdad. Estiro su cuello a su para examinarlo, y ver si se encontró una terminación nerviosa en su cara, pero el solo reflejo una cara tranquila "Esta bien Ranma, puedes pasar, pero ni se te ocurra traicionar a mi hija, ¿te quedo claro? " Advirtió Soun mientras apuntaba con su dedo el rostro de Ranma.
Ranma, solo asintio para que no lo molestasen con la misma pregunta de siempre. "Si, señor Soun." Respondió, dirigiendose a la escalera.
Cuando estaba de subir el ultimo peldaño de la escalera, Akane le corto el paso a su habitación. "Donde estuviste, Ranma. ¿Que le paso a tu ropa?" Pregunto con preocupación en sus palabras.
"No es nada, Akane. Solo me fui a entrenar solo cerca de un bosque, eso es todo." Repitió la misma respuesta. "Ahora si me lo permite ..." Subio el ultimo escalón restante. "Voy a dormir un rato largo. Estoy muy cansado por mi entrenamiento con ... digo, digo solo." Cambio rápidamente la respuesta, y antes de que la chica del cabello corto interviniera en la platica. "Adiós Akane." Se despidió Ranma con un bostezo forzado y con la mano tapada.
Sin mas preámbulos. Ranma camino hacia el baño para asearse del intenso olor a pesticida, y en el proceso la cerro con suavidad para no delatar su nerviosismo constante. Mientras tanto, Akane se sintió preocupada por el comportamiento raro que tuvo su prometido en la conversación. Se sintió a leguas la inquietud inmersa en la platica reciente. La chica, aun parada a unos pasos del baño. No entendía con exactitud lo que hacia que Ranma se volviera mas evasivo hacia ella. Penso que cuando se encontró con el en la escalera, iba hacer el mismo sujeto jocoso como acostumbraba hacer todos los días con ella en ida a la escuela, y no solo con ella, con sus rivales emitía un jubilo en sus peleas. Declarandoles a ellos en su cara, lo lejos que estaban de su nivel,
Akane hundio sus hombros dando un suspiro, haciendo que la conversación nunca hubiera existido. No obstante, no podía evitar sentirse ignorada, dejada en un segundo plano, ni mucho menos por la persona que ama aun con su enorme orgullo que no la dejaba comprometerse como es debido. Dejo esos pensamientos para mas tarde, centrándose en bajar las escalera para darle una buena comida a su estomago.
Lo que no pensó, y lo que es muy insólito, el trenzudo no había bajado a cenar ante de irse a bañar. Cualquiera de sus amigos o conocidos le asombrarían por no acabarse la bandeja completa del menú pedido.
Ya terminado de asearse de lo apestoso que estaba su cuerpo. Fue a su habitación a pensar la situación que se le presentara mas adelante. El no sabia porque, pero no pudo evitar sentirse enervado por todo lo que estará por pasar. Se recostó en el futon, para luego sacar la carta de Ryoga que no lo dejaba sentir con tranquilidad, al contrario, se sintió ansioso por mostrarle a Ryoga quien de los dos es el mas fuerte, pero por otro lado, no podía quitarse el mal presentimiento de todo lo que estará por pasar unos cuantas horas después en la dicha trifulca. La leía con mas detenimiento. Después de eso comenzó a cavilar. A pesar de mostrar un enorme mejoría en su velocidad como también en su fuerza, se preguntaba si Ryoga a entrenado con la misma intensidad o mucha mas aya de cualquier entrenamiento tedioso, como por ejemplo:
Ranma solo podia confiar en la unica cosa que podia sacarle de este apuro: Su velocidad. Con su rapidez, le podria colocar en apuros a Ryoga, si el seguia con la mentalidad de aumentar su fuerza bruta en vez de darle enfasis a otra de sus cualidades, no tendria ninguna complicacion en hacer comer barro al joven de la pañoleta. Pero ... si ao mejor Ryoga cambio de tratamiento, si apelo a otras posibilidades mas haya de su fuerza profusiva. Esas preguntas que tenían en una duda, y una sensación de hormigueo recorrido por su espalda desnuda al esa menudencia.
Con sus parpados deseando porfin cerrarse, dijo unos ultimas palabras. "Espero ... que todo salga bien."
Ya cansado de reflexionar de lo que pasara y estar por pasar. Empezó a cerrar sus ojos azul acero delicadamente hasta que la oscuridad consumiera la mas mínima penumbra que proyectaba la blanca luna en la habitación.
-En la madrugada-
Era la 12 de la noche .. Ranma, sabiendo de antemano la hora que debía trasnochar, abrió los ojos sin ninguna fracción de somnolencia. Era la hora donde todos estaba durmiendo para todos en la casa. Miro a su izquierda, viendo como su padre dormía profundamente con una respiración fuerte, ronca y áspera. El ya estaba acostumbrado a los ronquidos de su padre, aunque no dejaba de ser algo molesto pero tolerable. Sin mas distracciones, se empezó a colocar correctamente su camisa roja china sin mangas, sus pantalones negros y sus zapatos sin cordones. Abrió la ventana con delicadeza, puso un pie en la orilla de la ventana preparado para saltar, pero antes de dar el gran paso, miro por detrás de su cabeza encima del hombro.
"Prometo volver" Susurro para dar continuación a lo que se avecinaba. Ranma empezó a prender rumbo a su próximo panadero.
-30 minutos después-
Ranma corrio durante una media hora sin detener su galope, queriendo gustar de un poco de agua fresca para saciar la sed. Llego con su ropa tapada en un sudor desagradable al lugar de los hechos. Después de recobrar un poco el aliento, miro con nostalgia el lugar donde estaba parado. Recordó como intentaron deshacerse sus maldiciones con la ayuda de los sobres que compraron. Pero en la vida, uno no sale como le esperaba, y como siempre pasa entre los rivales, siempre tienen que hacer sus tontas payasadas, y nunca pudieron curarse de su maldición.
Ranma dejo esos recuerdos para otro momento para otro dia donde se lamentaria, concentrandose mas en buscar al joven de la pañoleta, aunque eso lo llevaria una eternidad por lo depistado y olvidadizo que es Ryoga, era como encontrar una aguja en un pajar, no habia ninguna diferencia entre eso y encontrar al chico cerdo, era exactamente lo mismo si te lo pones a pensar.
Mientras buscaba a su rival en plena luz de la noche, los animales de la zona, hacían pequeños murmullos entre los huecos de los arboles y en la espesa hierba, los sonoros ruidos de los búhos hacían que el bosque se sintiera mas aterrador. El silencio no acompañaba nada, los silbidos del flujo del viento era espeluznante. El ambiente era frigido por la corriente de aire fria que desprendia la noche. Un calefactor le vendría bien una ves cuando regrese.
Ranma, se paso unos 30 minutos buscando a Ryoga, pero no encontro ninguna hallazgo o una señal que lo pudiera ubicar de mejor manera. Se frustro en no encontrarlo, era cansino en buscar esa estúpida aguja en el medio del inmenso bosque, y la noche oscurecía hasta el mínima chispa de luz, por lo que su visión no le iba hacer de mucha utilidad, solo confió en sus sentidos, pero aun asi nada de nada. Aburrido de buscarlo por las buenas, lo iba a hacer por las malas.
"¡Ryoga! ¡Ya estoy donde me lo pediste! ¡Sal de donde estes!" Gritaba en el centro del negro bosquejo inmenso lleno de depredadores. Despues de gritar a todo pulmón posible. Se cruzo de brazos tamborileando su brazo izquierdo con su mano derecha cruzada. "¿Donde estas, Ryoga?, ¿Acaso te acobardaste?." Se pregunto para si mismo con una cara soñolienta.
Esperaba con tranquilidad, hasta que escucho que algo se dirigia directamente a su espalda desprotegida, este ladeo su mirada por encima de su hombro y vio una rafaga de numerosos pañuelos volando hacia su parte trasera de su cuerpo. Ranma sonrio al ver quien era el responsable de tal ataque sorpresa.
Ranma vio sin peroucpacion como los pañuelos se giraban como un bumerang. Este dio un salto, evitando las pañoletas que se estrellaron con el piso. "Eso fue muy facil" dijo Ranma en el aire nevado.
Pero al levantar un poco su mirada del suelo, se percato que Ryoga queria propinarle el puño en alto en direccion a su cara, tomando la primera represalia en la batuta, y hacia que la batalla fuese mas inclinada a su lado. No pensó que su rival aria esa sucia jugada, casi en todos sus duelos, ellos iban de frente a frente, pero al parecer quería cambiar la formula matemática.
No permitiría esa accion, y tambien llevando su brazo detras de su cuerpo con los dedos enarcados formando un puño, fue a interceptar el golpe de Ryoga con su puño. Los dos chocan sus puños en una altura considerable, generando un pequeño estruendo sonoro por la fuerza de los puños.
Ambos con los ceños frunciodos con sus dientes clavados por la fuerza de los puños combinados.
"¡Eso estuvo bien, Ranma!" Espeto en el aire aun teniendo su puño interceptado con el su rival.
Ryoga fallo miserablemente en su intento de darle un golpe precipitado antes de la pelea real, pero por lo terco que es, no se rindio y con su brazo izquierdo, le disparo su codo al esterdon del joven Ranma.
Por ningún motivo iba a hacer dañado antes de su duelo real, por lo que elevo su mano izquierda, pudiendo bloquear el codazo con mano desnuda antes de que llegue a su objetivo inicial.
Ranma aun con sus puños ocupados por la detección de los golpes, hiso fuerza en las extremidades de Ryoga para que pueda girar el cuerpo de el en un angulo perfecto donde se le ponga mas fácil golpearle.
Ryoga sabia que estaba haciendo su rival, y no se dejo cambiar su posicion actual en ese momento antes que los dos tocaran el piso. Lamentablemente, el cerdo se confio al no usar su maxima capacidad de su fuerza bruta, por lo que Ranma giro el cuerpo del joven de la pañoleta dandole la espalda al trenzudo en contra de su voluntad.
Era su oportunidad perfecta de devolverle el favor anterior, eso muy bien lo sabia ahora que estaba el dandole la espalda. Rápidamente, junto sus dos manos, elevándolas encima de su cabeza en forma de martillo para luego descenderlo bruscamente y clavarle un golpe certero en el cráneo de Ryoga. Al darle ese escarmiento, se hoyo un leve crujido de un hueso en esa parte en concreto.
Ryoga emitió un pequeño gruñido, pero demasiado lejos de ser de dolor agónico. Se dio cuenta que caía en picada al suelo, pero dio una voltereta totalmente controlada hasta que pudo ubicarse de manera neutral y toco el piso con la punta de su zapato amortiguando la caída.
Ranma cayo igualmente al suelo sin fracción ninguno de daños. Frunció el ceño cuando vio en una posición relajada a Ryoga con una sonrisa confianzuda que el único en mostrarla es el chico de la trenza. Especulo que ese golpe dado no fue suficiente para dañarlo gravemente o... simplemente... el golpe no le causo ni el mínimo rasguño a su cráneo, dándose cuenta de inmediato de la nueva resistencia que dio relucir en ese breve instante.
Ranma miro a Ryoga con una mirada desafiante."Hola, Ryoga" Saludo fríamente. "Nunca pensé que jugarías tan sucio. Una lastima que no funciono tu deplorable estrategia." y al mismo tiempo penso. "Ese golpe que le di no fue para nada dañino para su craneo, que extraño, la resistencia de Ryoga es mas elevada que antes."
"Que bueno que hayas venido, Ranma" Excalmo un Ryoga sonriente. "Sabes... pense por un momento que te habias acobardado por venir a esta pelea." Ofendio a Ranma llamandolo cobarde.
Ranma se hiso el ofendido, pero era mejor en no caer en las ofensas como siempre le hacia el a Ryoga. "No seas tonto, yo nunca huiria de una pelea, y menos si se trata de ti, un puerco como tu." Le dijo con burla de por medio. "Dime... para que me has llamado a este lugar, supongo que expresaras tu amor infinito por Akane enfrente mio como siempre lo haces en mi cara."
"Te llame a este lugar porque este seria donde tu tumba descansaría" Le hablo directo al grano. "Este sera el día el que por fin tenga mi venganza, Ranma. Tantas humillaciones, tantos fracasos en mi vida, tantas abatimientos... ¡Que ya no soporto! ¡Este sera el dia donde acabe con tu miserable vida, y declararme a Akane como su prometido oficial, y tu no podrás ser capas de detenerme mi rencor que siento por ti!
Ranma frunció aun mas el señal, pero ahora enfurecido."¡Cállate! ¡Tu eres un cobarde con cero coraje, nunca fuiste capaz de declararte a Akane y expresarle todos tus sentimientos, ella solo te miraba como una estúpida mascota inutil que siempre tenia la oportunidad de estar en sus senos cada vez que era P-chan!" Espeto con gran enojo.
"A si es Ranma, por tu culpa tengo que lidiar esta maldición cada dia de mi vida, convertirme en un cerdo hace que me cueste acercarme a mi querida Akane, pero ya no mas, este dia será recordado como el fin de tu miserable existencia en este mundo Ranma.
"Ese no es mi problema, tu nunca te acercaste a ella para mostrarle tus patéticos sentimientos, siempre esperabas que un milagro pasara para que ella se acercara a ti, pero lo máximo que conseguiste fue acercarte a ella con tu forma de P-chan, en verdad eres patético Ryoga.
"¡Silencio! ¡No permitire esta vez te burles de mi de esa manera tan baja! ¡Hoy es el dia donde te arrancare la vida, Ranma Saotome...!" Espeto colocandose en pose de pelea.
"¡Estas muy equivocado si piensas si voy hacer derrotado tan fielmente por alguien como tu!" Replico iguamente en pose de pelea. "Mejor consiguete una vida propia antes de perseguirme todos los dias."
Los dos hombres se miraban con los ceños muy fruncidos. La zona de pelea se podia sentir una vibra desafiante. Los dos esperaron pacientemente quien de los dos iba hacer el primero en tomar el primer asalto en la pelea.
"¡Aquí voy, Ranma!" Rugió Ryoga dirigiéndose hacia su enemigo.
"¡Un cerdo como tu no podrá ganarme jamas!"
Los dos corrieron uno contra el otro poniendo en posición sus dedos enarcados en puños. Al estar cada vez mas cerca, ambos dispararon sus puños encontrándose con los dos fuerzas, ambos chocan provocando un otro leve estruendo por la fuerza de sus nudillos.
Ryoga, por ningún motivo pensaba en perder su grandiosa oportunidad de vengarse de el. Tantos intentos en derrotarlo, fracaso tras fracaso. Pero esta vez iba hacer diferente, entreno por un largo tiempo para este maravilloso momento que marcara la vida de los dos rivales. Uno de ellos tendrá que perecer para uno de los dos quedarse con Akane Tendo, ellos lo tenian bastante claro, por eso debían darlo todo de si para no encontrar su destino a tan temprana vida.
Ranma separo su mano en forma de piedra de la de Ryoga para propinarle una elevada patada circular en dirección a un costado de su cabeza que al ver esta accion apresurada de su rival, elevo su antebrazo logrando bloquear el ataque sin ningún problema. Su resistencia pudo hacer que los golpes medianamente fuertes no sean efectivos contra el, o puede que no sienta ningún daño comprometedor.
Al bloquear la patada, el cerdo agarro el tobillo de su rival apretando con fuerza la extremidad, levanto a Ranma del suelo, elevandolo por encima de su cabeza, con este literalmente en sus manos, por medio de su fuerza, firmo mas el agarre que tenia en su tobillo para estrellarlo al aspero piso de donde se encontraban con una fuerza increible. Ryoga repitio dos veces la misma accion para herir de manera mortal a su rival en su columna vertebral.
"¡Gaahh!" Gruño Ranma al ser estrellado al piso con mucha fuerza al suelo que no estaba muy blando al decir verdad.
Ryoga, esta vez tiro al trenzudo como un proyectil a un arbol de la zona para que se estrelle y poder sacarle mas ventaja a sus heridas.
Mientras iba volando directo a estrellarse a la corteza del arbol, el abrio los ojos y abrazando sus piernas con sus dos brazos apegadolos mas a el, quedando como bolita, rodando su propio cuerpo en el aire desnudo. Estabilizo su propio cuerpo para frenarse en seco, y usando sus pies como amortiguador impidiendo el principal objetivo de Ryoga. Ranma flexiono sus piernas en la corteza, logrando impulsar su propio cuerpo a su próximo movimiento. Impulso sus piernas hacia adelante para lograr ser disparado como un misil balístico en trayectoria al abdomen de Ryoga.
Ryoga tardo mucho en ver la velocidad en que fue disparado su rival, por lo tanto, recibio el cabezazo completo en la parte central de su abdomen.
"¡Gaah!" Gruñía el cerdo del dolor, no espero nunca esa inesperado contrataque. Retrocedio ante el disparo humano, tocandose el abdomen que gano una tonalidad morada. A pesar de su resistencia, no fue capaz de aguantar ese ataque. "¡Pagaras por esto, maldito afeminado!" Maldijo.
Ranma ya de pie en el suelo, veia con una sonrisa gratificante el daño hecho con su cabeza. "Vaya, vaya... debo admitir que te ves mejor con esa herida en el estomago." Se burlo el jocoso
"¡CÁLLATE!"
El chico cerdo humillado nuevamente por el, se abalanzo violentamente con sus puños listos para el siguiente contraataque. Ranma arremetió de igual forma con la intención de acabarlo de una vez para no seguir alargando la pelea.
Los dos empezaron a intercambiar golpes, patadas, codazos y bloqueos por quince segundos. En eso, el puerco logro conectarle su codo a su mejilla que se hundio en su rostro que le saco un poco de reguero de sangre de su mejilla. No retrocedió del todo y le devolvió el favor con golpe en su estomago que hiso estremecer a Ryoga del dolor.
Por ningún motivo dejaría descansar a Ryoga de ese golpe.
"¡Kachū Tenshin Amaguriken! (Truco de las castañas asadas).
Ranma lanzo numerosos puños nublados a diferentes ángulos distintos. Terminando con una patada vertical que conecto en su pera, mandándolo a unos cuantos metros sobre el nivel del suelo. Dio un gran salto quedando enfrente de el para rematarlo y dar por terminado la pelea.
"¡Esto termina aquí y ahora!" Concluyo Ranma preparando su golpe, cuando de repente...
Ryoga totalmente ileso del ataque anterior, elevo su puño a su costado de su torso con una mirada amenazante, clavandole su técnica el pecho derecho al chico de la trenza. "¡Bakusai Tenketsu!"
Al efectuar la técnica, su enemigo grito del dolor al sentir como la piel de su pecho superior se desgarraba de adentro hacia afuera. Fue tan mortal el golpe que se apreciaba la salida de una hemorragia sin control.
Ranma fue derribo al suelo creando un cráter irregular. Se intento enderezar lo mejor que podía, pero su cuerpo sufrió un daño colateral irreversible. Apunto de pararse con constantes vacilaciones, algo puntiagudo se clavo en su abdomen, abrió forzosamente sus ojos y aprecio a Ryoga que le clavo la punta de su zapato en esa área.
"¡AAAAHHH!" Grito Ranma de la aflicción producida por el tacón del zapato como una estaca recién martillada en su cuerpo. "Ma-maldicion, debo salir a como de lugar..." Pensaba.
"¡Muere! ¡Bakusai Tenketsu!" Repitió por segunda vez su técnica insignia hacia el punto de la frente.
Sin embargo, el chico de la trenza ladeo un poco su cabeza hacia la derecha quedando el puño de Ryoga enterrado en el suelo, gracias al punto de quiebre que efectua la tecnica en objetos inanimados, chapoteo tierra a sus ojos privandolo de la vista cubierta de tierra. Ryoga fregaba sus ojos con sus mangas, quitándose la tierra metida en su esclerótica y un poco de su parpado inferior.
"Es mi oportunidad" Penso.
Al ver la grandiosa oportunidad enfrente de sus ojos, extendió los brazos con las palmas abiertas. De sus manos empezó a brotar energia dorada de esta, empleando confianza en su tecnica.
Al terminar de frotarse la tierra que tenia entre los ojos, los abrio, pero quedo despavorido al ver la increible energia que tenia enfrente sus ojos.
"!Moko Takasbida¡ (Huracán del tigre)" Rugió al liberar toda esa energía amarillenta al rostro de Ryoga.
Obviamente la técnica genero una gran explosión donde yacía Ryoga parado. Ranma dio una voltereta hacia atras para mantener distancia entre la nube de humo y el.
El trenzudo jadeaba de cansancio al ocupar mucha energia vital para poder tener éxito en crear esa explosión de ki, aunque también debio tener un fuerte sentimiento de confianza, seguridad y autoestima en abundancia para poder efectuarla con éxito. No obstante, era obvio que Ryoga no perdería tan fácilmente, por lo que quedo observando con cautividad el humo ennegrecido si visualizaba una silueta humana aun poniente.
Tal como penso, entremedio de todo el humo, una luz rojiza intermitente iluminaba el interior de la nube polvorienta. Ranma entrecerro los ojos para examinar lo que se trataba. Pero los abrio de golpe cuando la esfera tomo mas forma en medio de todo el humo, pareciendo cada vez mas se parecia a su propia tecnica, ya no tenia escapatoria...
"Acaso no es..."
"!Shishi Hōkōdan¡ (Rugido de leon)"
De inmediato, libero una esfera rojiza de sus manos disipando el humo en el proceso. Ranma solo quedo en el mismo sitio en donde estaba, recibiendo de lleno toda la técnica de Ryoga levantando una gran nube de humo que se extendía por todo el bosque. El chico cerdo sonrió ante el logro que habia hecho, suministro toda su fuerza en un único ataque devastador, esto claro, lo dejo sin muchas energías restantes para poder hacer otro ataque lleno de tristes recuerdos. Al menos no por el momento.
Al disiparse el humo, Ranma tenia su camisa roja hechas añicos, podía ver pequeños zarcillos de humo que desprendía su cuerpo ligeramente cocido por la técnica. Su pecho derecho salio mas mal parado, la sangre que brotaba de el, estaba muy oscurecida y emitía calor de ella, quemando aun mas su pecho superior. El solo miraba a Ryoga con ceño extremadamente fruncido.
Ryoga también estaba en las mismas.
"¡Ya fue suficiente, Ryoga!" Exigió Ranma, dando por terminado la contienda... porque si seguian a este ritmo, los dos terminarían calcinados o muertos.
"¡NOOO! ¡HASTA QUE ACABE CONTIGO!" Se mantuvo reacio ante la "suplica" de su rival.
No tenia opción era Ryoga o Ranma. El no quería detenerse ni por nada del mundo, al contrario, tenia unas ganas de acabar con el, pensando asi, que todo esta pesadilla se acabaría de una vez, que por fin Akane Tendo seria su prometida. Pero para lograrlo, tenia que borrar del mapa a Ranma de Nerima, solo con ese pensamiento, era la única manera de que Akane lo tome en cuenta no como un amigo sin mas... si no... como su prometido. La victoria estaba enfrente de sus ojos, ¿porque se detendría, si su victoria estaba a unos simples pasos de conseguirla?. Con solo pensar ese hecho, perdería todo lo que habia construido para si mismo, mostrar acto de misericordia ya no estaba en su diccionario... el solo quería eliminarlo.
"Maldición. Ryoga a adquirido una resistencia impresionante. Me pregunto que clase de entrenamiento se sometió" Penso intrigado que tipo de entrenamiento se sometió para tener esa increíble resistencia. "No tengo otra opción, debo terminar con esto." Penso mientras se colocaba de nuevo en posición de combate.
Ryoga fue el primero en arremeter, sin embargo, Ranma solo se quedo en la misma quieto, esperando pacientemente. Ryoga alzo un puño directo a su cara, comenzando de nuevo otra ráfaga de ataque veloces para presionar lo mejor posible a Ranma. El susodicho solo se limito a errar los puñetazos, patadas circulares y choques de cuerpo. ¿Tenia algo en mente?.
No paraba de bloquear y evadir, hasta que encontró un hueco libre en la defensa de Ryoga. Al estar mucho tiempo en la ofensiva, tu defensa queda vulnerable por algunos momentos antes de poder darte cuenta de tu error, pero el joven de la pañoleta con avidez, seguía empeñado en ofender, pensando que era la única manera de presionar lo mejor posible. El abarcaba la mayor parte de la ofensiva, mientras que el joven de la coleta usaba la defensiva como medio de distracción.
"¡AHORAAAAAA!" Grito internamente, pudendo propinarle un gancho alto en la parte de su mentón.
Ryoga retrocedió adolorido por el ataque sorpresa de su enemigo. Al recomponerse del ataque suavizando su mentón, miro a Ranma con furia.
"Que te pareció eso... he, P-channn" Se burlo un poco de el con su apodo característico.
"¡Sigues siendo el mismo engreído de siempre. Me las pagaras!" Le rugió.
El chico cerdo alzo su mano atrás de su espalda, desplegando su clásica sombrilla que pesaba mas que un montículo de piedras de tamaño considerable, el único quien era capaz de levantar tal armamento era el, como si fuera una ligera pluma de un ave.
Ranma en un estado critico, creía que con ese golpe fortuito, tendría la victoria, pero ya vio que no fue asi. Emitio un gruñido agotador al saber que esta pelea continuaba... hasta cuando... no sabia con exactitud.
Ryoga corrio sosteniendo su sombrilla a un costado de su cadera, para despues disparar en intercepciones diferentes, pero el chico de la trenza las esquivaba con algo de dificultad, al parecer la falta de energía y el agotamiento físico empezaba a cobrarle factura ante letales heridas. Su velocidad disminuia conforme que Ryoga seguía presionando con su pesada sombrilla que atacaba en linea recta y, a veces, con ángulos inclinados.
Su velocidad ya no era la misma de antes, pese a ello decidió actuar rápidamente, al notar que la sombrilla se aproximaba repetidamente. Ranma la toma desde la gabardina, empezando a deslizarla a un costado de sus manos, paso por al lado de esta y fue suficiente para quedar a una distancia mas que decente para pudo propinarle un codazo en la mejilla de Ryoga, y al mismo tiempo, le pudo arrebatarla su sombrilla.
Inmediatamente, sintio el enorme peso que componía la sombrilla, que era comparable a una gigantesca roca. Solo una persona que tiene poseia una fuerza descomunal era capaz de levantar inmenso mastodonte, aunque su diseño no parecía nada del otro mundo.
"Cuanto pesa esto...
Al tener la sombrilla en sus manos, con gran fuerza, logra tirarla adonde posaba Ryoga herido.
Vio como su propia arma fue usada en su contra. Antes de que impactase sobre su cuerpo inmovil, ascendió su brazo atrapándola exitosamente en el aire y en efecto Ryoga se paro del suelo jadeando del cansancio.
"¡Pagaras por esto, me escuchaste!"
Y de quien sabe donde, lanzo imnumerables pañuelos amarillos giratorios que surcaban el cielo con movimientos serpentinos. El rival no le quedo de otra que evadir los numerosos pañuelos. Ranma saltaba a las copas de los arboles logrando esquivar unos cuantos, otros lograban dar en el blanco, pero pocos rozaban algunas capas de su piel.
Mientras observaba como esquivaba las pañoletas. Ryoga con su sombrilla firme en sus manos, entrecerro los ojos analizando en que punto del cuerpo humano era mas efectivo, pero lo complicado que le objetivose movía muy rápido, evitando no poder investigar donde el impacto sea mas eficaz. Se la jugo en su pierna.
"¡Toma esto!" Rugio disparando su propia sombrilla con todas sus fuerzas que tenia.
Rama no tomo atencion al griterio que emitio Ryoga, solo se concentraba en esquivar pañuelos hasta que algo duro, puntiagudo y rigido se clavo como una estaca perforara un muñeco budu en su pierna, dejándola algo desubicada de su posición natural.
"¡AAAAAHHH! ¡MI PIERNAAA!" Grito el joven de la coleta con todas sus fuerzas al sentir el impacto de la punta de la sombrilla.
El dolor era insufrible, llegando a rozar las llamas del infierno. Ranma aterrizo en el suelo con su pierna buena y la otra hiso mlagros para poder mantenerla estabilizada.
El chico cerdo corrio a todo velocidad con su puño detras de su espalda preparando, segun el, el ultimo o decisivo golpe que le pondra termino a esta contienda.
El joven de la coleta fruncio el ceño, y con las fuerza que le quedaban, levanto su brazo con la mano toda abierta deteniendo el golpe de Ryoga que lo apresiona con sus dedos envueltos en su mano. Pero no se detendria ahi solamente, intento desesperadamente darle otro golpe fulminante con su brazo izquierdo que inesperadamente Ranma logro atrapar y candar.
Sus miradas se encontraban a unos cuantos poco centímetros, sus ceños extremadamente fruncidos por la fuerza que trasmitian sus ojos llenos de rencor y odio, al igual que sus dientes dentellados por lo forzoso el afirme. Ranma podia sentir toda la rabia del chico cerdo: Su desesperacion, su rabia, su furor incontrolable. Todo eso reflejaba su rostro cada vez que lo miraba.
Ryoga deshiso sus puños, entrelazando sus dedos de las mano con las de su rival, apretando mas el agarre. Se seguían mirando con un odio profundo, sus ojos se conectaron al estar mas cerca del uno del otro. Hartos de verse a sus caras desagradables, los dos hecharon atras sus cabezas sin separar sus manos entrelazadas ya firmadas, y con muchisima fuerza, la lanzaron su propia cabeza, chocando sus frentes con tal fuerza, que se escucho un leve crujido por el choque frontal.
"N-no ganaras e-esta pelea, Ranma..." Tartamudeo Ryoga por el choque de sus frentes, lo que lo dejo mareado.
"Y-yo nunca p-pierdo una pelea, R-Ryoga..." Tartamudeo mareado.
Nuevamente, hecharon sus cabezas listas para ser lanzadas como bola de cañon a un mismo objetivo en comun. Repitieron tres veces las arremetidas, sus frentes estaban abolladas y con abundante liquido sanguineo que caía como una delgada vertiente a sus ojos, mejillas y sus narices.
Ya no podian mas, los dos sabian que si seguian con ese bestial ritmo perderian el conocimiento antes de dar con el ganador, y por el alto grado de orgullo de los dos no querian dejar las cosas a medias. No aceptarian un empate, si han venido aqui, es porque uno de los dos si o si debe ser asesinado y el otro salir victorioso.
Los artistas marciales por fin de sacarle casi sus propias cabezas, desunieron sus manos quedando frente a frente. Un silencio total se apodero de los dos y la zona de combate que los rodeaba, tal vez intentando recobrar un poco el aliento despues de la carniceria.
Hasta que el puerco rompio el silencio.
"Ha... ha... ha... ha... has dado mucho juego, tu velocidad y flexibilidad compensa tu falta de fuerza comparada a la mia." Admitio
Por otro lado, el trenzudo jadeaba exhausto. "Ha... ha... ha... ha... tampoco me halages de ese modo. No pensé que tuvieras que tu cuerpo se acostumbraria a mis mejores tecnicas," Admitió
"Eso ya no importa, dentro de muy poco la pelea dará por finalizado, y muy probablemente salga victorioso." Se sincero con el, esbozando una sonrisa poco vista en el.
Ranma sabia que esto ya llego al clímax. "Maldición, no creo que pueda hacer el Hiryū Shōten Ha( dragón volador) en estas condiciones, si lo habria usado antes de ser gravemente lastimado por la sombrilla, la historia seria diferente. Mierda." Maldijo en su pensamientos.
Ryoga hiso un esfuerzo para no jadear, levanto su mirada hacia la bella noche estrellada con sus diminutas estrellas que parecian estar conectadas en constelaciones.
"Finalmente, una vez que derrote a Ranma... Akane Tendo sera toda mía. Puedo sentir que mi deseo que solo lo imaginaba en lo mas profundo de mis sueños, esta por cumplirse finalmente." Afirmo con palabras suaves.
Ranma gruño al ver la descarases de Ryoga. "¡Sigue soñando, Ryoga!"
Ryoga inclino su rostro melancólico hacia abajo. "No lo hago, Ranma. Ya no dependeré de mis sueños para imaginarme un futuro imposible, porque después de mi victoria... ¡Me casare con Akane Tendo!" Rugió por todo el lugar como un desquiciado. Ryoga tenso sus brazos hacia adelante apunto a Ranma con sus manos. "El próximo movimiento sera el desenlace." Murmuro para después concentrar una gran energía rojiza carmesí en las palmas de sus manos.
"¡No permitiré que tu tengas el corazón de Akane!" Grito, dando comienzo a emplear confianza en su ultimo ataque.
"¡Porque continuas, el amor de Akane me pertenece, Saotome. El día en que yo le demuestre todo mi amor esta apunto de comenzar!"
La técnica de Ryoga aumento de tamaño.
"¡Te equivocas, ella solo me ama ami, y yo... TAMBIÉN LA AMO!" Grito con todas sus fuerzas. "¡empleare todo de mi en este ultimo ataque. Aquí va todo mi poder! ¡Moko Takasbida! (huracán del tigre)"
Libero una gran explosión de ki en trayectoria.
"¡Tu no podrás conmigo, este es mi oportunidad de hacerte polvo! ¡Shishi Hōkōdan!
Ryoga también libero toda su energía en dirección a la de Ranma.
Las dos técnicas chocaron una contra la otra generando un luminoso respalndor por la colisión de las energias opuestas. Los dos tenian sus brazos extendidos para mantenerse en ventaja, que al pasar unos cuantos segundos iban perdiendo tensión por lo agobiante que era resistir una grandiosa explosión de energia. Si alguno de los dos bajaba sus brazos en señal de agotamiento, cuando no podia dar mas de si mismo... tal vez su muerte estaria al final del camino.
Los pies de los dos se ajustaban mas en la tierra quedando poco a poco enterrados en ella como si fuera arena suave de playa. Las energia de Ryuoga empezaba a ganar terreno, empujando la tecnica de Ranma. Este con lo pies firmes al suelo, se arrastraba por el dejando una marca de llanta de una rueda en la tierra dura. El solo gruñia de lo complicado mantenerse a flote.
"¡Maldicion, porque no avanzas!" Gruño desesperado por contrarestar
"¡Este este fin Ranma Saotome. Después de que acabe contigo, me casare con Akane, y tu moriras por las manos de quien humillaste¡"
"¡No puedo perder esta pelea! ¡NOOO AHORAA!" Grito aumentando mas su poder, ahra el que cedía era Ryoga que cada vez retrocedía cada vez mas.
"¡N-no puede ser, pero c-como!" Tartamudeo del miedo, ya estaba en su limite.
"¡RECIBE ESTO...!" Grito Ranma, liberando toda sus energía dejándolo al borde de la muerte.
La energía rojiza de Ryoga fue absorbida en su totalidad, logrando que la técnica aumente de tamaño, y este con los ojos muy abiertos, el solo contemplo la energia amarilla que se aproximaba a su cuerpo herido. Sin embargo, el chico cerdo dio un ultimo suspiro, no de decepción al perder nuevamente alguien como Ranma, si no de perdón, al saber que las cosas debió hacerlas de otro método, sin recurrir a la violencia. Si hubiera pensado las cosas con mas racionalidad, sin llevarse por la rabia y el pánico de que algún día vería el casamiento de su eterno rival con Akane, tal vez y solo tal vez, seria perdonado por llevarse corromper por su ira, por dejarse llevar por la frustración
Ryoga con una fracción depresiva, cerro los ojos para no contemplar el final que le esperaba, enarco sus dedos apretándolos en un puño a sus costados para morir con honor. Finalmente, toda la energía succiono a Ryoga adentro de ella, sentía que su piel se quemaba en cenizas por el calor que irradiaba la técnica que lo enbolvio cuerpo completo. Sus órganos vitales sentían los picos de calor elevados, lo que provoco, que su corazón dejase de funcionar.
Antes de morir, esbozo una sutil sonrisa a pesar de su triste final.
"Adiós... Ranma" Susurro
La tecnica se dirigo al bosque para impactar en ellos, provocando una gigantesca explosión de proporciones masivas, dejando todo lleno de humo y desgracias a las formas de vida que estaban en esa parte de la explosión.
Ranma con los brazos paralizados e inmóviles, fue corriendo donde se supone yacía el cuerpo de inconsciente de Ryoga. Queria pensar en eso, que su rival seguia con vida.
"O no... que he hecho" Suplicaba en sus pensamientos mientras corría en medio del caos. "Resiste, Ryoga"
Se detuvo cuando noto un cuerpo bastante carbonizado, su piel desprendía pequeños zarcillos humeantes de la cocida que se mostraba su peil, la tela de su ropa esta hecha añicos, tenia multiples heridas en su abdomen y su rostro mostraba quemaduras gravisimas. Lo unico que quedo de nuestro artista marcial fue su pañoleta amarilla intacta atada alrededor de su cabeza.
Los ojos del chico de la trenza se agrandaron exorbitantemente. Viendo el horroroso estado deplorable de Ryoga, sin caviles fue a socorrerlo. Se acerco a su cuerpo que no mostraba señales ninguna de vida, ni siquiera un gesto o mueca débil, estaba completamente inmóvil. Ranma no lo podía creer, su rival pereció ante la enorme energía del Moko Takasbida. Ante la postura que se encontraba su rival, empezó revisar el pulso de Ryoga en su corazón, pero se congelo cuando no escuchaba emitir ninguna pulsacion milagrosa... el ya habia pasado al otro mundo.
"No..." Sollozo ligeramente
Ranma nunca mostro ningún signo de tristeza o redencion con algunos de su rivales, pero el consideraba al chico cerdo su amigo. En un acto de furor consigo mismo, se agarro el cabello con fuerza intentando arrancarse su cabello por pura rabia acumulada, y por el acto despiadado que llego hacer. Mato a unos de sus amigos. Apretó su puño con fuerza elevándolo para luego ocupar toda sus fuerza en golpear el suelo de pura enfurecimiento.
"¡RYOGAAAA...!"
Se sentia devastado, el habia perdido a unos de sus amigos, no penso con racionalidad lo que pasaba en la batalla, aunque los dos tenian en mente peleaban por la misma cosa: Erradicar a su enemigo. Indignado consigo mismo, no queria quedarse de brazos cruzados lamentando la atrocidad que acaba de cometer.
"Prometo arreglar las cosas contigo, Ryoga. Te lo prometo."
Ranma se seco algunos leves lagrimas con sus mangas, y procedió a levantar el cuerpo sin vida de Ryoga. Ranma desvió su mirada al profundo bosque que se encontraba delante sus ojos, adentrandose.
-10 minutos después-
La lluvia empezó a hacer acto de precencia, las pequeñas gotas de agua recaían en el suelo, la humedad se extendía por todo el bosque, la vegetación complacía por la llegada de las precipitaciones de agua.
En el frondoso bosque, una mujer pelirroja de ojos azules como el infinito mar del pacifico. Con un rostro de profunda tristeza, miraba con su cabeza inclinada hacia abajo un montículo de tierra, de un tamaño mas que suficiente para enterrar a una persona. Esta mujer pelirroja se arrodillo para poner encima de la tierra amontonada una pesada sombrilla y, junto con esta, puso una pañoleta amarilla y negra, como simbolo de la persona que acaba de asesinar.
Se puso de pie.
"Lo siento, Ryoga. No queria que la cosas terminaran de esta forma. Espero que me perdones por todo lo que te hecho pasar si te sentiste humillado por mi." Dijo, dandose la vuelta adentrandose mas al bosque a reflexionar sobre sus actos. Pero antes, detuvo su paso solo para mirar encima de su hombro la ultima vez la tumba de su eterno rival. "Adiós Ryoga. Te veo en el otro mundo. Siempre te considerare como unos de mis mejores amigos... espero verte pronto."
Sin nada mas que decir, y con la vista llena de desilusión hacia su persona, se alejo de la tumba de su eterno rival, jurando asi mismo, nunca olvidarse de el. Permaneciendo en su mas guardados recuerdos.
Fin
Nota: Si llegaste hasta aquí, felicidades. Espero que te aya gustado la historia hecha por mi, y perdón si no tuvo nada de romance, solo me quería centrar mas específicamente en técnicas de combate que en momentos románticos que hay en miles de historias. Si la historia fue de tu agrado, escribe un comentario para saber acerca de tu opinión, y perdón nuevamente si no hubo romance, creo que no soy bueno en eso. También me gustaría que le echaras una vistaso mi otra historia: Oscuridad desatada. En fin... adiós, y espero que te haya entretenido, ya que no me considero como alguien bueno escribiendo. ¡Hasta pronto"
Desde Chile, me despido.
