Cuando Hayley despertó todavía estaba en el mismo lugar. Su padre estaba sentado detrás de ella, con las piernas a la izquierda, con ella recostada contra él con su cabeza apoyada en su hombro. Sus brazos la rodeaban con fuerza.

Ella gimió cuando abrió los ojos por completo.

"Hayley." Charles habló con alivio, besando la sien de su hija al mismo tiempo.

Hayley vió que Alex estaba arrodillado a su izquierda y Moira se había unido a ellos y estaba arrodillada a su derecha. Ella tenía un vaso de agua en la mano que le ofreció a ella que sonrió antes de tomarlo.

"¿Qué pasó?" preguntó Alex todavía preocupado por Hayley.

"No sé. Sentí un dolor agudo en el pecho como si alguien me hubiera atravesado con una espada y luego... Dios, fue horrible. Era como si el mundo se hubiera derrumbado a mi alrededor." Hayley respondió con voz temblorosa. "Había tanto dolor, odio y devastación."

"¿Pero de dónde vino?" Moira preguntó con curiosidad. Hayley se dio cuenta de que su padre debió haber tenido que informarle a Moira sobre el hecho de que ella era una mutante y que el dolor no era suyo.

Hayley miró a Charles antes de responder. "Fue Erik... Al menos, el dolor emocional lo fue."

Charles abrió los ojos confundido y preocupado. "¿Erik?"

Hayley asintió. "¿Qué pasa si algo malo le ha sucedido?"

Charles asintió en comprensión. "Ya lo sabremos después, por ahora debemos regresar a la escuela."

Hayley asintió poniéndose de pie. Mientras Moira y Alex ayudaron a Charles a volver a su silla de ruedas.

En ese momento de nuevo sintió una punzada en la cabeza que la hizo quejarse de dolor cuando imágenes inundaron su mente. Una mujer y una niña siendo traspasadas por una flecha. Luego a Erik correr hacia ellas llorando, llamándolas Magda y Nina. Luego asesinando a varios de los militares a su alrededor por la rabia y el dolor.

Charles que había estado en silencio solo observándola, pudo sentir la confusión por la que estaba pasando. "¿Hayley?" él la llamó cuando ella abrió los ojos. "¿Qué pasó?"

Los otros dos se volvieron hacia ella también.

Hayley sacudió su cabeza, cuando lágrimas aparecieron. "Su esposa Magda y su hija Nina están muertas. La policía local lo hizo. Erik... él los mató y va a matar a más." negando con la cabeza posó su mano en su pecho haciendo una mueca. "Siento su dolor."

Charles la miró con tristeza. Luego rodó hacia ella, extendiendo la mano para tomar la suya. "Hayley, Erik se calmará. Y cuando lo haga, tendrá sentido. Te lo prometo."

"Algo está mal con él... Lo sé, puedo sentirlo." Hayley dijo en tono preocupado, alejándose de él para comenzar a pasearse ansiosamente por la habitación. "Ahora entiendo ésta sensación en mi corazón de que algo estaba por suceder."

"Hayley tranquilízate..." Charles le pidió temiendo que perdiera el control de nuevo.

"No puedo." Hayley se detuvo para mirarlo. "La sensación sigue allí. Algo malo esta por suceder... Y comenzará con Erik... Lo siento."

Charles levantó una de sus manos para tranquilizarla. "Podemos encontrarlo. Podemos usar a Cerebro... Por ahora debemos regresar."


El regreso pareció haber ido mucho más rápido de lo que Hayley había anticipado. Había creído que estarían atrapados en el tráfico. Afortunadamente, el tiempo estaba del lado de ellos y recorrieron la carretera como una brisa y, antes de darse cuenta, se presentaron en el condado de Westchester. Era un alivio ya que quería llegar a la casa para poder buscar a Erik antes de que cometiera más asesinatos.

Durante todo el viaje a casa, Charles le lanzó varias miradas, sintiendo su ansiedad. Cosa que le preocupaba, porque los poderes de su hija se movilizaban de una forma violenta cuando se disparaban sus emociones negativas.

Hayley en el tenso silencio del auto escuchó la voz de su padre susurrar en su cabeza. 'Tranquilizate Hayley... Todo estará bien.'

Ella lo miró brevemente, dandole una ligera sonrisa antes de mirar a la ventana del auto, una vez más sumida en sus pensamientos y su preocupación por Erik.

Moira al parecer sintió su preocupación porque intervino rompiendo el tenso silencio. "No puedo creer que voy a ir a la mansión. Lo cual me recuerda que nunca me contaron sus habilidades. Hay tantas para elegir que ni siquiera estoy segura de poder adivinar las habilidades que tienen."

Para alivio de Charles, eso distrajo a Hayley de sus pensamientos, mientras se volteaba para mirar a Moira. "Yo soy telépata y telequinética... Esas son mis mutaciones principales."

"¿A que te refieres con principales?" Moira miró a la adolescente con interés.

"Bueno, aparte de eso también puedo copiar las mutaciones de otros y hacerlas mía." Hayley le explicó encogiendose de hombros. "Es mucho para asimilar, pero afortunadamente tengo a mi papá allí para ayudarme cuando pierdo el control. Mi mutación es un poco inestable."

Charles extendió su mano aferrandose a la de Hayley, era la primera vez que se abría y hablaba sobre sus poderes con alguien que no fueran ellos.

"Eso es asombroso." dijo Moira impresionada. "Creo que es la primera vez que escucho sobre un mutante con más de una mutación. Serás leyenda algún día."

Hayley se sonrojó un poco antes de sonreír. "No creo que llegue a serlo... La mayoría de las personas que me conocen me temen por ser diferente a ellos."

Otro silencio incómodo los abordó una vez más por las palabras de Hayley, quien habia dejado claro que el rechazo por ser diferente la lastimaba más de lo que dejaba ver.

"Para mí eres una chica especial." Alex le dijo mirándola por el espejo retrovisor, ganándose una sonrisa de ella.

"Gracias Alex." Hayley asintió agradecida.

"No es nada." Alex le dijo antes de mirar a Moira. "Y ya que no me has preguntado. Poseo la capacidad de absorber energía cósmica ambientada, procesarla, y emanarla de mi cuerpo como anillos rojos de energía."

"Whao, eso es asombroso en realidad." Moira sonrió sin ocultar la emoción de conocer de más habilidades nuevas de mutantes. Sólo le faltaba uno, y no menos importante. "¿Y tú?" le preguntó a Charles que habia estado en silencio escuchando a Alex.

Charles soltó una risa nerviosa ya que no sabía muy bien qué decir. Realmente deseaba que Moira no le hubiera preguntado. "Casi todas las formas de habilidades mentales, telepatía, vinculación mental, y más, pero no tendremos tiempo. Realmente no es tan variado..."

"¡Tenemos tiempo, dime más!" Moira lo interrumpió. "¿Eres un mutante de nivel alfa?"

"Bueno, um, sí, pero no prefiero los niveles. Cada mutante es tan importante como el siguiente." dijo Charles rápidamente.

"¡Oh, no seas tan modesto!" Moira sonrió. "Todos en este auto ya saben lo poderoso que eres. ¿Por qué no alardear de ello?"

Charles negó con la cabeza. "Tiendo a intentar no hacer eso."

"Oh vamos, ¿por qué no?" Moira preguntó un poco decaída. "¿Qué otros poderes tienes que te convierte en un mutante de nivel alfa?"

"Posee una telepatía muy potente y sin duda es uno de los mutantes más poderosos de la Tierra." Hayley intervino sintiendo que podían confiar en Moira. "Sus habilidades le permiten leer los pensamientos de los demás, imponer su propia voluntad para controlar las mentes de otras personas o borrar sus recuerdos."

"¿De verdad?" Moira se quedó boquiabierta.

"Entre otros." Hayley asintió antes de darse cuenta de la mirada que su padre le estaba dando, de que dejara de alardear de lo que podía hacer. "Pero él tiene razón, nos llevaría todo el día hablar de sus poderes y ya casi estamos en la mansión." terminó ella en voz baja, recordando el porque regresaban a casa. Y su preocupación afloró de nuevo, obligandola a guardar silencio una vez más.

Moira jadeó al mirar por la ventana cuando la mansión apareció a la vista. "He leído mucho sobre este lugar. Pero estar aquí, en realidad parece algo así como... familiar."

"Eso es extraño." Charles dijo entre dientes mientras cruzaba mirada con Alex. Cuando se detuvieron frente a la mansión él envió a Hayley a buscar a Hank. Ella asintió corriendo hacia adentro enseguida.

Dio con Hank enseguida. Estaba en una sala común como la habitación. "Hank, mi papá te necesita, va a utilizar a cerebro..." comenzó, pero se detuvo cuando vio que Hank no estaba solo. "¿Tía Raven?"

Raven se levantó, mirando a Hayley detenidamente. Ya era toda una hermosa adolescente. El tiempo pasaba demasiado rápido.

"Hayley Xavier." Raven saludó, sonriendo cuando su sobrina corrió a ella y ambas se abrazaron con fuerza.

"Es bueno que estés aquí." Hayley dijo, antes de apartarse para ver a Raven mirándola suavemente. "Te extrañe."

"Yo también a ti." Raven le sonrió peinando su cabello suavemente. "No sabes cuanto."

Hayley asintió todavía no lo suficientemente estable emocionalmente como para sonreír. "Puede que quieras venir con nosotros a Cerebro. Se trata de Erik."

Raven se sobresaltó. "¿Que sabes de eso?"

Los ojos de Hayley se humedecieron cuando miró entre Raven y Hank. "Su esposa, Magda, y su hija, Nina, están muertas. Y ahora está inestable emocionalmente. No sabemos qué hará, por eso mi papá lo encontrara a través de Cerebro."

Todos asintieron antes de salir de la habitación, caminando juntos. A mitad de camino Hayley se dio cuenta de que su padre no sabía que Raven estaba allí. 'Papá, Raven está aquí, por Erik. La estoy llevando con nosotros.' le dijo a través de su mente.

'¿Raven?' Charles preguntó casi sorprendido.

'Sí, estamos en camino ahora'. Hayley respondió, antes de volverse hacia Raven. "Um, trajimos a Moira con nosotros. Fue incómodo, papá estaba actuando como un escolar nervioso. Es una pena que haya borrado sus recuerdos. Todavía está enamorado de ella."

Guardaron silencio durante el resto del camino mientras caminaban hacia Cerebro. Charles, Alex y Moira estaban esperando junto a las puertas de Cerebro.

"Raven." Charles dijo felizmente con una sonrisa en su rostro.

"Charles." contestó Raven, su tono no era tan feliz como el de él antes de mirar a Moira. "Hola Moira."

"Lo siento, ¿nos conocemos?" Moira preguntó confundida.

"En realidad ha escuchado de tí." Hayley intervino por Raven que la miró desconcertada.

"Oh bueno. Entonces mucho gusto." Moira extendió su mano hacia Raven que la sacudió levemente.

'Charles, ¿por qué no me reconoció?' Raven le preguntó a Charles mentalmente sabiendo que estaría leyendosela. 'Ella me conocía de esta forma.'

'Después de que me dejaste en la playa en Cuba, le quité sus recuerdos de esa época.' fue lo único que Charles le dijo.

'Chica suertuda.' Raven le respondió sarcasticamente.

Charles le sonrió a su hermana. "Es bueno verte, Raven... Bienvenida a casa."

"Esta no es mi casa." Raven le contestó.

"Lo fue una vez." Charles respondió en voz baja.

"No, era tu hogar... Yo solo vivía aquí." Raven lo contradijo antes de mirar alrededor. "Apenas lo reconozco ahora. Pero volviendo al tema importante, sabes que estoy aquí por Erik." cuando Charles asintió continuó. "Él ha resurgido. Tenía una esposa y una hija. Fueron asesinados. Junto con un puñado de policías. El mundo entero lo estará buscando. Pero puedes ayudarme a encontrarlo antes que ellos."

Charles asintió frunciendo el ceño. "Veremos qué puedo hacer desde Cerebro."

Raven asintió.

Todos voltearon para mirar la X en las puertas de Cerebro. Hayley echó un vistazo alrededor. Ella no pudo evitar sentirse mal. Como si de alguna manera estuvieran cometiendo un error. Que estaban haciendo algo que no deberían hacer.


Las puertas se abrieron zumbando como luces iluminaron un escritorio con una cúpula, la habitación no tenía más que placas azules alrededor del círculo. Charles entró primero en la habitación, Hank y Hayley lo siguieron de cerca. Alex y Raven fueron los siguientes mientras Moira llevaba la retaguardia, mirando a la habitación con confusión y asombro.

"Moira, voy a tener que pedirte que mantengas esto en secreto." Charles le dijo por encima del hombro, mientras se acercaba al escritorio.

"Ni siquiera sé qué es esto." respondió Moira, todavía mirando a su alrededor.

"Es Cerebro." respondió Raven. "El nuevo modelo."

"Sí. Basé el color en..." Hank se detuvo y miró a Raven antes de desviar la mirada. "No importa."

Hayley llegó al escritorio y levantó el casco listo para dárselo a su padre, mientras él y Hank arreglaban los ajustes. Charles la miró en busca del casco mientras los demás se reunieron alrededor. Ella sin embargo vaciló.

'Hayley, necesito el casco.' Charles le habló en la cabeza.

Hayley miró al suelo. 'No puedo evitar sentir que estamos cometiendo un error. Tengo un mal presentimiento sobre esto.'

'Estará bien Hayley. Esta es la única forma de descubrir dónde se ha ido Erik y convencerlo de que se detenga.' Charles respondió, extendiendo una mano sobre una de las suyas que sostenía el casco.

'¿Crees que te escuchará?' Hayley preguntó dudosa.

'No, pero puede escucharnos a los dos.' Charles respondió, tomando su mano y poniéndola en su hombro. 'Conéctate a mi mente y estarás en Cerebro conmigo.'

Hayley le entregó el casco, asintiendo con el plan antes de conectar completamente su mente con la suya. Esa sería la primera vez en un año que usaría Cerebro, ya que una de las últimas veces cuando su padre había entrenado con ella con Cerebro y descubrieron a un estudiante de la escuela. Ella accidentalmente se había concentrado en él y había aprendido de sus habilidades incontrolables en ese momento, y la máquina se había descontrolado haciendo que cayera en un coma que solo duro unos tres días. Pero desde ese día su padre le prohibió usar a Cerebro.

Cerebro hizo eco cuando Charles se colocó el casco sobre la cabeza y en un instante la habitación brilló en una luz blanca antes de que millones de personas aparecieran.

Como la primera vez, la avalancha de poder y la visión de las personas en el mundo estallaron en la cabeza de Hayley. Trató de no distraerse con los pensamientos extraviados de la mente de su padre y las mentes de las personas con las que ahora estaba conectada.

"¿Qué son esos?" Moira preguntó con asombro por lo que estaba viendo.

"Esos son todos los humanos del mundo." Charles comenzó hablando de las luces blancas antes de cambiarlos al rojo. "Y estos son todos los mutantes. Estoy conectado a todas sus mentes."

"La CIA mataría por esto." Moira se rio entre dientes.

"Sé que lo harían." dijo Charles en un tono oscuro antes de enfocarse. "¿Dónde estás, Erik?"

"Ahí." Hayley habló en voz alta tirando del pequeño hombre rojo en la forma de Erik.

"Déjame hablar con él." Charles dijo suavemente. "Erik. Hola, viejo amigo." dijo antes de dejar escapar un suspiro tembloroso. "Lo siento, lo siento mucho, siento tu dolor y tu pérdida. Lo que les pasó a ellas, fue terriblemente malo, pero vuelve con nosotros. Puedo ayudarte."

'No, puedes ayudarme Charles'. Erik respondió solo a Hayley y Charles que escuchaban.

"Piensa en tu esposa, piensa en tu hija." Charles levantó su mano mientras Hayley la sostenía. "¿Qué hubieran querido?"

'No puedes ayudarme. Cualquier cosa que hayas visto dentro de mí, la enterré con mi familia. Me quitaron todo lo que me quedaba, así que les quitaremos todo.' Erik respondió y tan pronto como terminó, Charles vió todo entonces. Erik se dio la vuelta y le mostró dónde estaba, pero más específicamente, con quién estaba. Los ojos de Charles se abrieron. "Hank, el no está solo." comentó en voz alta para el beneficio de los demás. "Oh, Dios mío." se estremeció cuando el mutante antiguo se acercó a él.

"Gracias por dejarme entrar." le dijo éste con satisfacción.

"¡Charles sal de ahí!" Hank se acercó. "¡¿Charles?!"

De repente, Cerebro pasó del rojo y salpicado de mutantes a un extraño color púrpura brillante que iluminó todas partes.

Hayley pudo sentir la influencia de ese mutante tomando el control y un dolor agudo se registró en su cabeza, haciéndola llorar de dolor, y caer de rodillas. Sus manos llegando a su cabeza, su mente desconectándose temporalmente de Charles.

Raven estuvo a su lado al instante. "Hayley, ¿qué está pasando?" le preguntó alarmada.

"Nunca antes había sentido un poder como este." dijo Charles en un tono extraño mientras sus pupilas se dilataron hasta que fueron completamente negras.

"¡Charles... Charles, sal de allí!" advirtió Hank de nuevo.

"¡Está tratando de tomar el control!" Hayley intervino en voz alta mientras intentaba ponerse de pie. "¡Papá, apágalo!"

"¡¿Que está pasando?!" Raven gritó sus ojos mirando entre su sobrina y Charles.

"Creo que... Alguien se ha apoderado de Cerebro." Hank explicó mientras comenzó a juguetear con los botones. "Han tomado el control de esto."

"¿Para qué?" Raven preguntó, sin moverse de su lugar al lado de Hayley.

"Para conectarse." Hank respondió solemnemente.

"¿Hay un enchufe de emergencia?" Alex se acercó a Hank. "¿Algo que desconecte a Cerebro?"

Hank negó con la cabeza. "Ojalá fuera así de fácil, pero ahora Cerebro y Charles están conectados. Realmente podría lastimar a Charles si destruyo a Cerebro. No podemos correr ese riesgo a menos que sea absolutamente necesario."

Hayley levantó la vista cuando Hank compartió una mirada seria con ella. Ella supo de inmediato lo que estaba diciendo; no quería hacer nada a menos que ella le diera permiso. Ella se volvió hacia su padre ya que sabía que tenía que intentar contactarlo. Con esfuerzo se puso de pie con ayuda de Raven y con paso tembloroso se puso de rodillas frente a él colocando sus manos sobre sus hombros. Sus ojos todavía estaban negros y en una mirada lejana con una extraña sonrisa en su rostro. Había estado viviendo con él cinco años, ella conocía todas las sonrisas que poseía, pero esa parecía extraña en su rostro. Casi le daba miedo.

"Papá, escúchame. Sé que todavía estás allí, tienes que encontrar una manera de luchar contra esto." Él no respondió, lo que hizo que entrara en pánico. "¡Papá!"

Antes de que ella supiera lo que estaba pasando, Hank extendió la mano para quitarle el casco a Charles, pero los rodeó un fuerte ruido.

Hayley saltó cuando Charles rompió su estado congelado solo para gritar en agonía.

Raven extendió la mano y se agarró a su hermano por algún tipo de apoyo mientras las lágrimas brotaron de los ojos de Hayley.

"¡Hank!" Raven le gritó.

"No sabemos qué demonios está pasando y quién controla a Cerebro." argumentó Hank. "Por lo que sabemos, podrían estar terminando lo que Shaw no pudo."

"¡Eso no importa, lo que importa es que mi papá está atrapado dentro de Cerebro!" les dijo Hayley con voz temblorosa.

"¡Hank haz algo!" Raven pidió.

Hank la miró antes de comenzar a golpear y abrir la consola de Cerebro. Hayley se movió para levantarse cuando una mano la agarró. Mirando hacia abajo vio los ojos azules de su padre mirándola mientras gemía bajo una especie de presión que nadie podía experimentar. Ella se arrodilló cuando él la apretó tan fuerte como pudo, lastimándola solo un poco.

De nuevo él soltó un grito de agonía.

"¡No se apaga!" Hank dijo.

"¡¿Quién podría estar haciendo esto?!" Raven gritó con frustración.

Alex se pasó una mano por el cabello. "Pensé que Charles era el telépata más fuerte, este mutante lo está haciendo fuera de Cerebro."

Raven se volteó hacia Charles. "¿Qué tenemos que hacer?"

"No hay nada que podamos hacer." Hank dejó escapar. "Charles está atrapado en un vínculo mental y Cerebro se niega a cerrarse."

Raven se volvió hacia Hank. "Tiene que haber algo que aún no hayamos probado. Algo que esta... cosa no puede controlar o acceder."

Hayley se apresuró tratando de alcanzar la mente de su padre. Juntos serían capaces de luchar contra eso y cuando ella lo encontró, eso fue lo que hicieron, pero ya era demasiado tarde. Misiles de todo el mundo habían sido liberados. Todos ellos.

"¡Alex!" susurró Charles volviendo en sí con ayuda de Hayley.

"¿Qué?"

"¡Destrúyelo!" Charles continuó con los dientes apretados. "¡Destruye todo! ¡Destruye a Cerebro!"

Charles dejó escapar otro grito agónico mientras movía una mano para quitarse el casco, pero Hayley lo agarró tirando de su mano en las suyas. No quería que se electrocutara, sin importar cuán difícil fuera el dolor en el que ya estaba metido. Mientras Alex se colocó frente a la consola, mirando a su alrededor, sin saber dónde apuntar o dónde sería el mejor lugar para volar.

"¡Causa estragos!" Charles se inclinó y gruñó antes de hablar en su mente. 'Hayley, sal de mi cabeza. Esto dolerá.'

Alex no esperó cuando se giró y disparó un láser de rubí de su pecho.

Mientras este disparaba ráfagas de rubí de sus manos y su pecho. Charles se echó hacia atrás mientras hacía todo lo posible por no decirle a Alex que se detuviera y se concentró más en las manos de Hayley mientras intentaba consolarlo. Sintió que el tirón mental de su cerebro se extendió tanto que temió que se rompiera y lo hiciera entrar en coma. "Hayley." ahogó el nombre de su hija con dificultad, mientras su visión comenzaba a oscurecerse. Sintió pánico al no tener la fuerza para advertirle que tenían que irse y alejarse de allí lo más pronto posible, pero su mente no respondía como quería.

Hayley acercó y besó las manos de Charles mientras las lágrimas corrían por sus mejillas, sin querer escucharlo sufrir. "Por favor quédate." le suplicó con voz temblorosa. Observando horrorizada que tenía los ojos muy abiertos por lo que estaba viendo mentalmente, el dolor ya no le afectaba o le afectó demasiado que se adormeció.

Detrás de ellos, Alex soltó un último grito antes de detenerse y volver a apoyarse en la consola. A su alrededor las luces moradas se desvanecieron, convirtiendo a Cerebro en llamas.

Hank sacó el casco de la cabeza de Charles inconsciente. "Ayúdame a sacarlo de aquí." le dio instrucciones a Alex. Rápidamente lo empujaron al pasillo con Hayley y Raven detrás.

Una vez que estuvieron en el brillo de la habitación contigua, Hayley se arrodilló y tomó la cabeza de su padre entre sus manos mientras levantaba su cabeza para que la mirara. "Papá, ¿estás bien?" ella apartó el cabello que caía sobre su rostro y se quedó sin aliento en la garganta cuando se dió cuenta de que su cara y su cuerpo estaban flojos y que no respondía en absoluto a su toque.

Todos se arrodillaron ante el hombre, pero él no hizo ningún ruido ni física ni mentalmente para hacerles saber que estaba bien.

De repente, un ruido vino detrás de ellos, haciendo que todos se voltearan. Una luz violeta rasgada apareció antes de que apareciera una esfera púrpura brillante con cinco personas paradas dentro de ella. Hayley contuvo el aliento cuando sus ojos inmediatamente fueron atraídos por la gran criatura azul en el centro. Sus ojos eran penetrantes y su armadura intimidante mientras permanecía parado donde estaba, flanqueado por una mujer con cabello oscuro y abundante y una chica como de su edad con cabello blanco corto. A su lado había un hombre joven, no mayor de veinticinco años, con grandes alas en la espalda. No parecían familiares hasta que sus ojos se dirigieron a la última persona. Era Erik en persona. Una pequeña cantidad de rastrojos cubría su barbilla y sobre su labio. El disfraz que llevaba era aún más dramático que el último que lo había visto, pero parecía duro y un poco intimidante.

"Erik." Raven susurró.

No hubo palabras pronunciadas cuando ambos lados se miraron fijamente el uno al otro hasta que Erik se adelantó levantando sus manos levitando la silla de ruedas metálica de Charles del suelo.

"¡No!" Hayley se quedó sin aliento cuando se inclinó para intentar sostener la silla de ruedas, con sus propias habilidades metálicas, pero Erik lo apartó de su alcance justo a tiempo.

"¡Charles!" Raven gritó con impotencia.

"¡No!" Hayley gritó a todo pulmón. El pánico y el miedo cegandola mientras corría tras él, cada paso que daba sentía que se doblaba la distancia de ella. Erik movió su mano provocando que el metal en el suelo temblara provocando que ella tropezara y cayera con fuerza sobre sus rodillas.

Ella jadeó cuando levantó la vista y vio a su padre casi con Erik y sus secuestradores. "¡Erik por favor!" le rogó pero el ni siquiera la miró.

"¡Alex!" Hank gritó cuando Alex corrió a su lado.

"¡Oye! ¡Oye, gilipollas!" Alex gritó cuando Charles aterrizó en el medio del grupo.

Un mutante se volteó hacia él. "Todo será revelado, hijo mío."

"¡Detente!" Hank corrió tras Alex para detenerlo. "¡No!"

La esfera desapareció con Charles dentro y la explosión de Alex pasó directamente a través de las puertas del otro lado. Debió de golpear el motor del avión de Hank porque hubo una gran explosión y la explosión se disparó por el pasillo.

Hayley apenas tuvo un segundo para parpadear y supo que así sería, pero a medida que la explosión se acercó, su visión se difuminó mucho más drásticamente que antes y de repente estuvo afuera con el resto de los estudiantes, profesores, Raven, Hank, Moira y un chico de cabello plateado que recordó enseguida de años atrás, cuando la mansión estalló en pedazos.

Hubo un murmullo alrededor del grupo, y Hayley pudo escuchar que no se trataba de la explosión. Miró a su alrededor y notó que la atención de los estudiantes estaban en Raven, quien se encontraba en su gloriosa forma azul.

"Te admiran." dijo Hank a Raven, haciendo un gesto con la cabeza a los niños. "Ahora mismo. Ellos te necesitan."

"Eso no es lo que necesitan." Raven respondió mientras su cuerpo volvía a su forma rubia.

Hayley se tensó mientras se levantaba lentamente del suelo, sintiéndose casi enferma del estómago antes de darse la vuelta. Su boca se abrió cuando se dio cuenta de que la mansión ya no estaba allí, era solo un montón de escombros.

Fue entonces cuando su atención fue llevada al hombre de cabello plateado que reconoció como Peter.

"Hola Hayley." Peter la saludó sonriendo. "Estas más hermosa de lo que recuerdo."

"¿Cómo hiciste..." Raven intentó preguntar pero realmente no sabía qué decir.

"Estaba buscando al profesor, pensé que él vivía aquí." Peter la interrumpió.

"Se lo llevaron." Hayley dijo con tristeza y Hank fue a su lado enseguida.

"¿Quién se lo llevó?" Peter preguntó.

"Un grupo de mutantes nos atacó mientras estábamos en Cerebro." Hank hizo todo lo posible por explicar antes de negar con la cabeza. "No sabemos dónde podran haberselo llevado."

"¿Por qué se lo llevaron?" Hayley preguntó a nadie en particular. Antes de que sus ojos se llenaran de lágrimas. "¿Qué están planeando hacer con mi papá?"

"Oye Hayley, tranquila." Hank se acercó a la chica aferrándose a su cara para que lo mirara. "Todo estará bien... Lo encontraremos."

"Tengo miedo Hank." Hayley susurró cuando las lágrimas brotaron en sus ojos por el miedo que la agobiaba. "Le van a hacer algo malo... Lo sé."

"No, no pienses en eso." Hank le pidió antes de abrazarla mientras la mecía de un lado a otro para darle cierta comodidad. "Charles estará bien... Te lo prometo."

Hayley se aferró a él haciendo todo lo posible por parar de llorar, sabiendo que tenía que mantenerse firme. Fueron interrumpidos por un auto que se detuvo. Y ella estuvo relativamente sorprendida, pero aliviada de ver a Jean en el asiento del copiloto. Reconoció a Scott en el asiento del conductor. En el asiento trasero estaba Jubilee y un muchacho que no conocía, pero podía ver fácilmente al menos parte de su mutación: su piel azul. Los cuatro salieron rápidamente del auto, mirando la mansión en estado de shock. Jean corrió al lado de Hayley, tomando su mano con comodidad. Sin embargo, Scott corrió hacia Hank. "¿Dónde está Alex?"

Hayley miró a su alrededor y se quedó sin aliento cuando vio que Alex no estaba allí. Miró hacia atrás, al agujero donde solía estar la mansión.

"Estoy seguro de que saqué a todos." comentó Peter, encogiéndose de hombros de una manera triste por si había dejado a alguien.

Hank miró a Scott con tristeza. "Alex estuvo más cerca de la explosión."

Hayley observó tristemente mientras Scott se daba cuenta de lo que eso significaba para Alex. Cuando él corrió hacia donde había estado la mansión, ella lo siguió con Jean más atrás. Y él chico que no conocía con piel azul también los siguió.

Llegaron hasta el borde del enorme agujero donde había estado la mansión donde se detuvo Scott. Jean, Hayley y el chico de piel azul se detuvieron unos metros detrás de él, mirándolo con simpatía. Scott cayó de rodillas quitándose los lentes para secarse un par de lágrimas. Respiró profundamente antes de volver a ponerselos, mirando el agujero.

Hayley dio un paso adelante y se arrodilló junto a él. "Lo siento Scott. Sé cómo te sientes ahora y si necesitas hablar, estoy dispuesta a escucharte."

"¿Cómo? ¿Cómo sabes lo que estoy sintiendo?" Scott preguntó, medio agresivo y medio triste.

"He perdido a mi madre, y a mis tíos." Hayley dijo sonriendo ligeramente con simpatía. "Sé cómo te sientes porque he sentido lo mismo."

Scott fue a decir algo más cuando un helicóptero voló sobre su cabeza. Hayley notó que la cara de Jean cayó en estado de shock y preocupación y supo al instante que había escuchado algo que no era normal o bueno.

"Hayley, Scott, Kurt. ¡Rápido!" dijo Jean, agarrando los brazos de Scott y Hayley jalándolos hacia una parte de una pared que todavía estaba en pie. El niño con la piel azul que se llamaba Kurt los siguió. Jean estaba más cerca de una esquina con Hayley junto a ella. Scott estaba al lado de ella y Kurt estaba ligeramente detrás de ella, mirando por encima del hombro.

""La ayuda médica de emergencia está en camino. La ayuda médica de emergencia está en camino"" La voz de una mujer provenía del helicóptero mientras pasaba sobre las cabezas de la multitud y aterrizaba justo detrás de ellos.

"Algo no se siente bien con esto." Hayley les comentó a los demás.

"Estoy de acuerdo. Quédate quieta." Jean respondió, ya que todos se agacharon un poco más para que no pudieran ser vistos.

Las puertas del helicóptero se abrieron y los hombres comenzaron a derramarse. Hayley pudo ver a Moira avanzar, agitando sus manos. De repente, para su horror reconoció a Stryker gritar algo y un grupo de hombres dispararon una especie de arma. Instintivamente ella puso un escudo alrededor, tirando de ellos hacia abajo para que el escudo pudiera ser más bajo para que no se pudiera ver sobre la pared.

"¿Qué fue eso?" Scott preguntó asustado y preocupado.

Hayley dejó caer el escudo y levantó la vista. Ella jadeó cuando vio a todos en el suelo. Los hombres caminando a través de los estudiantes y maestros derrumbados.

Stryker, apuntó a ciertas personas. Hank, Raven, Moira y Peter. Antes de que fruncir el ceño. "Falta la hija del telépata. ¡Busquenla ahora!"

"¿Por que están buscandote?" preguntó Scott mirando a Hayley.

"Ellos la quieren porque es la hija del profesor." Jean les respondió. "Él es uno de los mutantes más poderosos, y pensaran que Hayley también lo es." se interrumpió derribando a Hayley justo antes de que alguien volteara a mirar. "Se dirigen hacia aquí."

Hayley miró a Jean. "¿Puedes cubrirnos? Mi mente está dolorida por haber sido sacada a la fuerza de Cerebro."

Jean asintió y puso una mano en su sien. Hayley y ella habían aprendido ese truco de Charles juntas. Ella entró en la mente del hombre mientras él caminaba y miraba alrededor del área donde estaban escondidos. Echó un vistazo a ellos y se alejó.

Jean retiró su mano y miró a Hayley quien asintió. "Buen trabajo."

Los cuatro levantaron la cabeza para mirar por encima de la pared otra vez.

"Se los están llevando. ¿Por qué y dónde los llevan?" Jean se preguntó a sí misma y a los demás.

"Tenemos que seguirlos." Hayley dijo "¿Pero cómo podemos subir a ese helicóptero?"

"Podría meternos." Kurt habló desde su espacio detrás de Hayley.

Ella lo miró y usó su habilidad para analizar su mutación. Teletransportación. Ella sonrió. "Sí, puedes. ¿Puedes llevarnos a todos allí?"

Kurt asintió ofreciéndole su mano. "Agárrense."

Hayley tomó su mano. Jean luego tomó el brazo de Kurt mientras Scott agarraba el otro. El transporte fue una sensación extraña después de años sin ella usarlo. En un momento estuvo en un lugar, luego sintió un hormigueo antes de aparecer en otro lado. Miraron alrededor para ver que habían logrado ingresar al helicóptero. Jean ya tenía su mano sobre su cabeza para hacer que cualquiera que mirara el helicóptero los mirara directamente como antes.

Hayley miró hacia atrás y vio que Peter, Hank y Moira estaban colocados uno al lado del otro en el piso mientras que Raven estaba atada a un estante. La puerta se cerró. Hayley y Jean se adelantaron agarrando a las cuatro personas. Scott entonces se aferró a sus hombros. Kurt agarró el hombro de Scott e intentó moverse. Él estaba conmocionado en sí mismo. No pasó nada. Los tres lo miraron.

"Kurt, sácanos de aquí." Scott dijo.

"¡No puedo! ¡Con la puerta se cerrada, no puedo teletransportarme!" Kurt respondió preocupado. "¡Hay algún tipo de campo eléctrico! ¡Es como Berlín por todas partes!"

"Entren en la cabeza de los pilotos y detenganlos." Scott le dijo a Jean y Hayley, claramente comenzando a entrar en pánico.

Jean se llevó una mano a la frente y Hayley hizo lo mismo. Ambas intentaron entrar pero no pudieron pasar las paredes del helicóptero.

"No puedo. No puedo alcanzar a los pilotos. No puedo contactar a nadie." Jean respondió.

"Tampoco yo. Debe estar en las paredes, algo como un escudo anti-habilidades." Hayley comentó, mirando a las paredes.

"¿Así que estamos atrapados aquí?" Scott preguntó.

"Tan pronto como abran esas puertas, saldremos de la misma manera en que ingresamos. No sabrán que estamos aquí." Hayley dijo con seguridad. "Las separaremos de lo que estas personas les pongan y luego iremos, a buscar a mi padre."

Scott asintió con la cabeza, sentándose contra la valla que los rodeaba. Hayley dudo un poco pero se acercó y se sentó junto a él, Kurt se sentó frente a él y Jean tomó asiento junto a Kurt y frente a Hayley.

Se sentaron en silencio entonces. Hayley apartó la mirada de Scott y miró a Kurt. "Nunca nos hemos visto. Soy Hayley." Ella le dijo con una sonrisa cuando el la miró.

"Soy Kurt. Llegué hoy con Raven." Kurt respondió con una sonrisa a juego mostrando sus dientes teñidos de azul.

Hayley miró a Raven y luego a Kurt. "¿La conoces bien?"

Kurt negó con la cabeza. "Ella me salvó de los humanos que me hacían pelear contra otros mutantes, y me trajo a la escuela."

"Ella es una buena persona. Ella vivía con mi papá, por lo que la considero como una tía. Él y ella me criaron por un tiempo juntos." Hayley dio los detalles adicionales por el bien de Scott y Kurt ya que no sabían las circunstancias que la rodeaban en la escuela.

Ella volvió su atención cuando notó que algo se movía por el rabillo del ojo. Miró hacia abajo y vio que Kurt tenía cola. Nunca antes había visto a un mutante con cola y no pudo evitar mirarlo. Kurt debió haberla visto mirar cuando la cola se levantó y cayó sobre su regazo.

Los ojos de Hayley al instante se levantaron para encontrarse con los de él. "Lo siento. No era mi intención mirarlo. Nunca antes había visto un mutante con cola." Ella comentó. "¿Puedes controlarlo como otro músculo?"

Kurt asintió y la lanzó hacia ella.

"¿Puedo?" Hayley pidió extendiendo la mano. Kurt asintió moviendo su cola hacia su mano. Ella extendió un dedo y lo tocó. Se sentía como una piel ordinaria. "Wow. Debe ser útil." comentó con una sonrisa.

Kurt le devolvió la sonrisa y asintió. "Puede ser."

Se quedaron en silencio de nuevo mientras Kurt levantó las manos rezando. "Querido padre. Llévame a la luz de Dios."

"Debería haber sido yo." La voz casi herida de Scott rompió el silencio en el helicóptero. Todos podían ver los rastros de lágrimas que corrían por sus mejillas. "Él era quien iba a hacer algo con su vida. Él siempre fue el indicado."

"Así no fue como el lo sintió." comentó Hayley rozando su brazo sabiendo que hablaba de Alex. "Él sintió que eras tú quien haría algo especial con tu vida. Que harás la diferencia en el mundo. Tal vez incluso cambiarlo."

"¿Cómo sabes lo que pensaba?" Scott respondió, su miseria lo hizo olvidar temporalmente la habilidad de Hayley.

"Sé lo que todos sienten." dijo Hayley igual de miserable cuando extendió la mano atreviéndose a tomar la mano de Scott con comodidad. Él miró su mano brevemente antes de mirarla a lo que ella le dio una leve sonrisa. Se miraron por un tiempo prolongado hasta que ella sin soltarse de las manos inclinó su rostro apoyándose en su hombro. Segundos después lo sintió apoyar su cabeza en la de ella mientras apretaba su mano un poco.

"Abrázame a la luz de Dios. Protégeme del peligro." Kurt siguió rezando. "Sálvame por tu orden. Escucha mi oración. Y mantenme a salvo."

Después de eso el silencio los arropo a todos de nuevo y los pensamientos de Hayley estuvieron en crisis. Su padre había sido tomado por un maníaco. Y ese maníaco estaba tratando de destruir la Tierra.