Que tal! ... como ya sabrán la serialización del manga de Haikyuu! ha llegado a su fin, y pues esto me ha empujado a escribir sobre una de mis parejas favoritas de esta historia, espero les guste tanto como a mi (:
Advierto que el contenido de la siguiente historia contiene lenguaje explícito y de contenido sexual, leer bajo su responsabilidad.
Los personajes de esta historia pertenecen a Haruichi Furudate
CAPÍTULO I
—Akaashi.. estás seguro que esto está bien contigo?, digo… lo aprecio pero no tienes que hacer algo tan grande sólo por mi.— dijo con la mirada suplicante y la voz temblorosa.
—Bokuto-San podría creer en la veracidad de tus dudas si no frotaras tu erección en mi pierna mientras me hablas.
—Ah por dios no lo digas así, estoy tratando de contenerme Akaaashi — dijo el rematador mientras alargaba las sílabas en una suplica digna de un cachorro.
Cuando Akaashi se encaminó como todos los días a su practica matutina del club de Volleyball, no pensó sentir tal tensión en el ambiente… ciertamente se sorprendió cuando su bloqueador central Washio, se acercó a él con cara de verdadera angustia y le manifestó su preocupación por la estrella del equipo…
— Bokuto no es el mismo de siempre, algo está realmente mal …podrías hablar con el y ver si puedes arreglarlo, … sé que es mucho pedir… pero sólo tu lo entiendes… por favor — suplicó con una reverencia su senpai de segundo año.
—Claro, me esforzaré — una sensación de calidez invadió al joven de ojos color cielo, ya que no sólo él creía en la cercanía que había alcanzado en unos meses con la estrella de Fukorödani, sino que sus compañeros también lo notaban
Akaashi sacó su móvil y tecleo algo nervioso una simple invitación que Bokuto-San no rechazaría por nada del mundo…
—"Bokuto-San, me ayudarías a trabajar unas levantadas extras después del entrenamiento de la tarde? a cambio levantaré el balón para ti todas las veces que quieras … A.K"
— "Claro que siiiii, no tienes ni que pedirlo Akaashiiiiii!, ya quiero practicar hasta no sentir mis brazos!"
Al recibir la enérgica respuesta de su senpai, rezó no perder sus extremidades por intentar hacer una buena obra…., pero bueno era Bokuto-San, no podía negarse a ayudarlo a recuperar su mejor forma, estaba feliz de hacerlo.
Finalizó la practica de la mañana, los periodos de clases empezaban y Akaashi se sentía inquieto…de alguna forma quería que la practica extra y privada acordada con su camarada llegara lo más rápido posible, pero a la vez tampoco sabía con seguridad que haría.
Su estrategia tenía una falla del tamaño de un iceberg… por un lado él no era un gran conversador, su experiencia amorosa era nula, y había escuchado rumores de que el motivo del decaimiento de la estrella, era que había sido engañado por su novia… —Novia— esa palabra hizo eco en su pecho como una espina.
—¿Qué puedo ofrecerle a Bokuto-San?… ¿Qué es lo que puedo ofrecerle yo que otros no puedan?- Pensó con detenimiento en las pocas horas que le quedaban para enfrentarse a la conversación que cambiaría su vida para siempre…
Transcurrieron las horas y la idea de "Qué era lo que sólo él podría ofrecer" no se iba, —TODO— la palabra vino a su cabeza aterrorizándole la intensidad de su propio subconsciente, pero ciertamente estaba dispuesto a dar su mayor esfuerzo por levantar a su estrella.
Cuando la practica oficial terminó, todos los jugadores se dispusieron a ir a las duchas para finalmente descansar, Akaashi sabia que su descanso estaba lejos de llegar.
—Hey Hey Hey Akaashi!… estoy esperando para poder ayudarte con lo que me pediste.
Antes de irse Washio cruzó una mirada cómplice con Akaashi, confiando en que su kōhai se encargaría y podrían llegar a las nacionales con la estrella en óptima forma.
—Te lo agradezco Bokuto-San, podemos empezar si te parece bien ….
—Nací listo—dijo entusiasmado el joven de cabello bicolor
Los balones no dejaban de golpear en seco, Bokuto no fallaba ni una de las levantadas de Akaashi, fluían como si llevaran años jugando juntos, pero llegó el momento al finalizar la tarde donde de la nada Bokuto falló, falló, falló y no dejó de fallar. Cuando no pudo golpear el balón perfectamente colocado para él por sexta vez, Akaashi le preguntó si prefería intentar mañana…
— Me temo que mañana será igual o peor Akaashi, lo siento… es una vergüenza que tengas que escucharme lamentar lo patético que soy.. después de todo soy tu Senpai.
—No te preocupes Bokuto-San, es un hecho conocido que dejar salir tus preocupaciones ayuda a no distraerse, creo que si me cuentas que sucede te sentirás y jugaras mejor…
—Realmente lo crees Akaashi? — Preguntó con un tono tierno que no combinaba con lo duro y trabajado de su aspecto.
—Escucharé atentamente todo lo que quieras decir, y no juzgaré nada de ello, puedes confiar en mi.
Akaashi escucho devotamente cada una de las preocupaciones de Bokuto, desde lo terrible y vergonzoso de encontrar a su ex novia siéndole infiel con él que supuestamente era su cercano primo-hermano, hasta lo terrible que era no tener una pareja con quién tener sexo habitualmente, y descargar toda esa energía que tanto le sobraba al joven jugador.
— Diablos, es lo que más extraño, poder coger hasta no pensar en nada más excepto del volleyball, juro que esta abstinencia me volverá loco!
Akaashi no tenía ninguna experiencia ni remotamente cercana a lo sexual, estaba tratando de mantener su cara lo más casual posible, pero falló rotundamente cuando Bokuto se disculpó torpemente….
—Oh! lo siento, esto es vergonzoso, no debería contarte estas cosas Akaashi, debería ser un hombre y aguantar todo esto hasta que encuentre otro culo para coger…
—No te preocupes Bokuto-San, puedes sacarlo todo, yo te escucharé y juntos resolveremos esto— El tono de madurez con que entonó esas palabras lo sorprendió así mismo, y sonrió ampliamente…
—Wow eres realmente atractivo Akaashi, seguramente tu me podrías presentar a alguna de todas las chicas que están locas por ti…— Kōtarō no terminó la frase ya que de alguna forma se sintió incorrecto...
—Lamento no poder presentarte a nadie Bokuto-San— Su tono era mucho más serio esta vez y pareció quebrarse un poco al finalizar— Estoy totalmente enfocado en el volleyball, no estoy interesado en salir con las chicas… por ahora— agregó casi forzadamente.
—Yo podría ser tu novio de volleyball, pero tu serías la chica eh ?— soltó entre carcajadas el rematador con clara intención de hacer una broma pesada a su Kōhai
— Está bien, creo que podría ser beneficioso para los dos, y sólo nos enfocaríamos en el volleyball — Sonó calmado pero nunca supo como mantuvo la serenidad cuando en su interior pensaba en lanzarse por el primer puente que encontrara en su camino, y si no encontraba uno... lanzarse frente a los autos no sonaba mal en comparación a lo mortificante que eran los segundos en que Bokuto-San no respondía atónito.
Akaashi estaba apunto de explicar que trató de hacer una mala broma cuando sintió los labios de Bokuto agolparse a los suyos de una forma casi desesperada, suplicantes de respuesta… Akaashi abrió sus labios y lo dejó explorar todo lo que quisiera, sentía su lengua recorrer las paredes de su boca, succionar y lamer, Keiji quería responder de la misma forma, quería que él supiera que estaba desesperado por sentirlo, que podía besarle de la forma que quisiera.
Kōtarō mordió salvajemente su labio inferior, y Akaashi gimió suavemente en respuesta…
—Wow—
—Wow—
Ambos chicos estaban sorprendidos de lo acalorados que estaban el uno por el otro, y la intensión de detenerse no se vislumbraba en ninguno de los dos jugadores…
Bokuto hizo algo muy propio de él y tomó la iniciativa, abrazó a Akaashi fuertemente, aprisionándole entre sus trabajados brazos, dificultando cualquier intento de escape… besó sus labios,… su mentón y su cuello…oh por dios su cuello olía maravilloso, la mezcla de sudor y la esencia natural de Akaashi debían embotellarse y venderse por miles de dólares, porque realmente lo valía.
—Sólo pediré algo… sin marcas visibles... puedes hacerme lo que quieras siempre y cuando me cubra el uniforme, Bokuto-San— dijo el pelinegro con una parsimonia irresistible
De cierta forma a Bokuto le encantaba cómo Akaashi le daba ordenes tan claras, con su suave y calmada voz, más allá de desanimarlo a devorar su cuello como intentó en un principio, esto sonaba más como una invitación abierta a marcar todo su cuerpo… no espero más y levantó la camiseta húmeda de sudor de Akaashi y se lanzo probar los rosados pezones de su armador, los que eran tan suaves... pensó que iba a morir de placer al verlo retorcerse por lo que su boca lograba en él…
—Más fuerte— dijo Akaashi con un hilo de voz
Bokuto no aguantaba más, quería poseerlo ahí mismo, era capaz de romper los shorts de Akaashi con sus dientes con tal de poseer ese cuerpo…, pero un rayo de cordura cruzó por su mente, y recordó que probablemente su camarada no tenía experiencia, y él mismo tampoco nunca lo había hecho con otro chico, después de todo era una estrella y quería hacerlo bien, quería hacerlo más que bien para Akaashi.
—Akaashi… estás seguro que esto está bien contigo?, digo… lo aprecio pero no tienes que hacer algo tan grande sólo por mi— dijo con la mirada suplicante y la voz temblorosa
—Bokuto-San podría creer en la veracidad de tus dudas si no frotaras tu erección en mi pierna mientras me hablas.
—Ah por dios no lo digas así, estoy tratando de contenerme Akaaashi! — dijo el rematador mientras alargaba las sílabas en una súplica digna de un cachorro.
—No te detengas, te lo ruego Bokuto-San
La mirada de Keiji estaba cargada de una implorante lujuría que Bokuto jamás había visto, ni siquiera en las películas para adultos….
—Quieres hacerlo aquí y ahora Akaashi?— Su deseo era tal que su voz sonó más ronca de lo que jamás había sonado.
—No…, quiero prepararme para ti Bokuto-San — dijo Keiji con ternura
Bokuto sintió que las palabras de Akaashi estaban cargadas de consideración hacía el, y sólo atinó a besar tiernamente los labios de su Kōhai ... estaba profundizando el beso cuando sintió las manos de Akaashi recorrer su entrepierna con un suave ritmo que lo estaba volviendo loco
—Que haces? — preguntó desconcertado — Si sigues con eso no podré contenerme y te podría lastimar Akaashi! — Kōtarō exclamó preocupado
— No haremos todo el asunto aquí, pero quiero probar tu sabor— Akaashi se puso de rodillas y hábilmente deshizo a su senpai de sus shorts e interiores, para besar la masculinidad de Bokuto-San, sin experiencia previa, actuó por instinto mientras analizaba las expresiones de Bokuto…
Lamió desde la base hasta la punta del pene de su senpai como si se tratase de lo más delicioso que hubiera probado, y él mismo fuera un ser hambriento, hambriento de Bokuto.
Metió el falo a su boca sin dejar de atender suavemente el glande con su lengua …, ya que aún así sentía como Bokuto le daba estocadas con sus caderas no pudiendo contenerse, Akaashi sabía que estaba en problemas ya que Kōtarō era demasiado grande para su juvenil e inexperta boca…Keiji estaba concentrado en mantener su respiración y ritmo cuando un crujido fuera del gimnasio lo sacó de su transe de lujuria.
—Chicos! ….
