Pasaron unas horas antes de que llegaran a donde esa gente extraña los había llevado. Podían sentir el aterrizaje del helicóptero. Scott había dejado de llorar, aunque todavía estaba algo triste. Hayley todavía tenía su mano en la suya y Kurt ahora tenía su cola alrededor de la espalda de Jean.
"Jean, Kurt, prepárense. Jean te ayudaré a cubrirnos. Uno de ellos abrirá esta puerta pronto. Kurt solo llévanos a donde puedas fuera de este helicóptero tan pronto como puedas. Nos moveremos desde allí." Hayley instruyó. Jean colocó su mano en su sien lista y Hayley hizo lo mismo. Kurt puso una mano sobre el brazo de Hayley y otro sobre el brazo de Scott. Y completamente envolvió su cola alrededor de la cintura de Jean. La puerta del helicóptero se abrió y casi al instante se encontraron al otro lado de la habitación del helicóptero, mientras que Hayley y Jean los cubrían al entrar en la cabeza de los hombres y hacerlos invisibles para ellos.
Hayley vio algunas cajas y rápidamente jaló a los demás hacia ellas y se arrodilló detrás de estas. Observaron cuidadosamente mientras Moira, Hank, Raven y Peter eran sacados del helicóptero y bajados por uno de los corredores.
Enseguida se volteó hacia Kurt. "¿Puedes llevarnos a ese corredor?"
Kurt asintió tomando la misma posición que ellos para salir del helicóptero y se teletransportaron al instante al pasillo. Hayley ya se había vinculado a las mentes circundantes, manteniéndolas ocultas. Pasaron por allí y lograron esconderse en un pasillo lateral.
"Están yendo bien." Jean dijo, volviendo a ellos.
"Vamos a movernos." Hayley dijo. "Jean, mira hacia adelante, yo vigilare nuestra espalda."
Se arrastraron rápidamente por el corredor a la vuelta de la esquina. Bajaron hasta el final del pasillo donde hicieron una pausa. Como habían dicho, Hayley mantuvo su mente buscando personas detrás de ellos.
Jean miró a la vuelta de la esquina otra vez. "No puedo verlos más."
Mientras mantuvieron su mente en el corredor, acabaron de bajar. Hayley se unió al lado de Jean, frunciendo el ceño cuando notó que ya no podían verlos. "Simplemente tendremos que irnos sin agallas ahora." dijo cuándo los dos vieron a los hombres que habían llevado a los cuatro que venían de una esquina. Hayley tiró de Jean hacia atrás y presionó a Scott y Kurt contra la pared, presionando sus dedos contra su sien y haciendo que los hombres pasaran caminando sin que los hombres los vieran.
Después de que hubieron pasado, los cuatro se dirigieron hacia el corredor por el que habían venido los hombres. No pudieron ver a nadie a la vuelta de la esquina, solo una puerta de metal, así que subieron a la puerta.
Hayley se acercó a la mente más cercana. Logró agarrarse a la mente del hombre que se había llevado a Hank. Hank, Moira, Raven y Peter estaban más allá de esa puerta en una celda. Ella se retiró y se volteó hacia los demás. "Están ahí."
"Kurt, ¿puedes subir?" Scott le preguntó mientras analizaba la puerta frente a ellos.
Vieron como Kurt intentó pasar, pero notaron que no podía moverse. Echó un vistazo a cada uno de ellos. "No puedo entrar. Es como el helicóptero. Algo me detiene."
Hayley miró a Kurt desde la puerta. "Eso probablemente también significa que la nuestra tampoco funcionará."
"Lo que sea que nos esté impidiendo debe ser impulsado por algo." Jean comentó en voz alta antes de que su cabeza volteara rápidamente hacia el corredor. Se quedó en el borde, con los dedos yendo a la sien, haciendo que los dos patrulleros pasaran sin ningún problema.
Cuando los hombres caminaron por el pasillo lo suficientemente lejos, Scott hablo. "Bueno, debe haber un generador en alguna parte. Si podemos encontrar eso, podemos cerrarlo y llegar a los demás."
Los otros asintieron.
"Encontraré uno en la mente de alguien." Hayley dijo cerrando sus ojos y haciendo un barrido general de las mentes en el edificio. Descubrió que dos personas sabían de una en una habitación no muy lejos de donde estaban. Una imagen del generador se detuvo en su mente. Ella abrió los ojos. "Hay uno no muy lejos de aquí. Solo unos pocos corredores en una sala médica." los otros asintieron y partieron de nuevo, de manera similar.
Charles gimió cuando su cabeza latió con angustia, inmediatamente dándose cuenta de que ya no estaba con sus amigos. Intentó entrar en la mente de los mutantes frente a él pero sus mentes estaban bloqueadas. Apocalipsis que estaba de espaldas se volteó ganándose la atención del telépata.
"Me estás bloqueando." Charles tartamudeó. "¿Cómo?"
Apocalipsis se acercó. "Puedo proteger sus mentes de tu poder. Es uno de los muchos regalos que he adquirido a lo largo de milenios, pero ver dentro de una mente, controlarlo, ese es tu regalo. Lo viste, ¿no? La gloria de lo que está por venir."
Tiempo después Charles había tratado de encontrar a Hayley con su mente pero dejó de hacerlo cuando sintió a Apocalipsis concentrado varias veces en sus pensamientos. Charles lo rechazó, negándose a permitirle encontrar a Hayley. Había cerrado su mente y retirado los dedos de su sien. Si la encontraba, le preocupaba lo que haría. Su hija no iba a participar en eso. No si podía evitarlo.
"Sé que ocultas algo en esa mente tuya." declaró Apocalipsis después de un silencio. "Algo que no quieres que vea. ¿Me pregunto que será?"
Charles se quedó en silencio mirando hacia otro lado, mientras se preguntaba si podría derrotar a la criatura frente a él. Haría todo lo posible para acabar con esa locura.
En ese momento apareció Erik de la nada. Charles se giró para mirarlo mientras se acercaba. Estaba vestido con un traje blindado de color rojo oscuro, junto con detalles morados. Se quedó flotando por un momento y luego se acomodó en el suelo.
Los otros tres de sus jinetes estaban alrededor de la cima de la colina, claramente vigilando. Apocalipsis asintió con la cabeza a Erik y avanzó, con su mano azul apoyada en el hombro del mutante.
"¿Vas a tomar parte en toda ésta matanza y destrucción?" Charles le preguntó con incredulidad a Erik quien lo miró con los ojos vacíos.
"Es todo lo que he conocido." respondió Erik.
"No, no lo es." argumentó Charles. "Acabas de olvidar."
"No, Charles, lo recuerdo." Erik respondió rápidamente. "Tu camino no funciona."
"Le he mostrado una mejor manera." dijo Apocalipsis. "Un mundo mejor."
"No, simplemente aprovechaste su ira y dolor. Eso es todo lo que has hecho." Charles se volteó hacia el ser antiguo antes de volverse hacia Erik. "Te lo dije desde el momento en que te conocí, hay más para ti, Erik. También hay bien en ti."
"Lo que sea que creas haber visto en mí, Charles... Lo enterré con mi familia." le dijo Erik.
"Sé que conoces a este hombre de años." Apocalipsis intervino mirando a Erik, mientras señalaba a Charles. "Me está ocultando algo y quiero ver si sabes de que se trata."
Charles permaneció en silencio, su garganta moviendose mientras tragaba con preocupación. Él no podía saber acerca de los poderes de Hayley. Pero el rostro de Erik sugería algo más.
Erik miró a Apocalipsis, su mandíbula cayó ligeramente cuando sus ojos se agrandaron y negó con la cabeza. "No."
A partir de ese único movimiento, Charles supo que Erik estaba protegiendo a Hayley.
"Bien." dijo Apocalipsis. "Mantenlo bajo custodia. Mis otros hijos... únanse a mí... tenemos otras cosas que hacer. Volveremos en breve."
Cuando se fueron un silencio cayó sobre Erik y Charles, antes de que el primero lo rompiera. "No pasara mucho tiempo para que se entere de los poderes de Hayley."
Charles al instante sintió que la preocupación aumentó dentro de él cuando Erik negó con la cabeza, riendo entre dientes antes de volverse para mirar hacia el cielo. No le había dicho a Apocalipsis de los poderes de ella. Debería haberlo hecho. Hayley tenía el poder de Charles y eso la convertiría en un activo útil para tener. Eso la haría su igual, sin duda.
"No." dijo Charles su voz casi sonando como una súplica. "No le hables de los poderes de Hayley, por favor Erik."
"No lo hice." dijo Erik, mirándolo. "No le dije nada de tu hija. No sé por qué pero... sospecho que ella podría ser útil."
"Ella tiene quince años." declaró Charles con voz temblorosa. "Es una niña..."
"También lo fue Nina." interrumpió Erik. "Nina era solo una niña, pero fue asesinada y alejada de mí. Mi esposa y mi hija... tomadas por humanos que me temían... humanos a los que había invitado a cenar a mi casa... humanos que clasifiqué como mis amigos. Probé tu vida, Charles, pero no funcionó."
"¿Y ésta es la respuesta?" Charles se preguntó. "¿Realmente crees que tu esposa y tu hija querrían verte hacer esto?"
"¡Se han ido!" Erik le espetó, con su voz fuerte y llena de ira. "No pueden ver lo que estoy haciendo. Estoy haciendo esto porque esta es la única manera que conozco, Charles. No hay paz con los humanos. Lo sabes. Lo ignoras porque te escondes en tu escuela."
"No me creas ignorante." le espetó Charles a Erik. "He visto cómo es el mundo, Erik, pero no creo que la violencia sea la respuesta. No te sirvió de nada en Washington, ¿verdad?"
"No puedes vencerlo." declaró Erik ignorando las palabras del telépata. "Tal vez debas dejar que sepa lo que Hayley puede hacer. No la lastimara, vera el potencial dentro de ella. Sus poderes pueden rivalizar con cualquiera en este grupo. Los otros tres... no pueden tener el poder que tiene tu hija. Sabes tan bien como yo que con su poder no habrá nada que la detenga... el toque más pequeño será absorbido por ella y sería suficiente para romper huesos... destruir casas... ella es un arma."
Charles frunció el ceño al escuchar eso, sintiendo que el color desaparecía de su rostro cuando el horror se hizo evidente. "Una vez me dijiste que Hayley era como una hija para ti. ¿No recuerdas eso? ¿Permitirías que la lastimen?"
"Es por un bien mayor." Erik espetó. "Además Hayley es tu hija, no mía. Lo que le suceda no me concierne."
"No te creo." Charles replicó. "Te conozco bien Erik, y sé que lo que dices no es cierto. Te preocupas por Hayley, por eso ocultaste sus poderes de Apocalipsis."
Erik no tuvo oportunidad de decir nada porque los cuatro mutantes regresaron de nuevo. Charles se giró, viendo a Apocalipsis moverse hacia ellos a través del portal púrpura.
"Es hora." Apocalipsis les dijo mientras los jinetes se reunieron a su alrededor.
"¿Tiempo para qué?" Charles exigió.
"Es hora de que envíes un mensaje a toda mente viviente." dijo Apocalipsis en voz alta. "Les dirás que esta tierra será devastada. Que soy yo, En Sabah Nur, quien se encargará de esto. Ahora, envía mi mensaje."
"Incluso si quisiera, no podría llegar a tanta gente." Charles le dijo. "No tengo a Cerebro."
"No necesitas una máquina para amplificar tus poderes." Apocalipsis se burló. "Me tienes a mí."
