Hola que tal!, ya tenía algo avanzado este capitulo así que decidí subirlo desde ya jiji...

*Advierto que el contenido de la siguiente historia contiene lenguaje explícito y de contenido sexual, leer bajo su responsabilidad.*

*Los personajes de esta historia pertenecen a Haruichi Furudate*


Capítulo II - "Soledad"

—Chicos!.. hay alguien aún aquí ?— preguntó el longevo guardia nocturno de la Academia Fukurōdani

El pánico invadió los ojos de ambos estudiantes y en una ironía del destino quién mantuvo la calma esta vez no fue el parsimonioso Akaashi

—Debes tragarlo… rápido!, si dejamos todo encharcado nos descubrirán!

—mQueéem?— trató de decir Keiji con el miembro pulsante de su senpai en la boca, si la situación no le resultara tan retorcida, apostaría que esto encendía a Bokuto.

—Voy— Kotaro llenó a Akaashi de su cálida semilla sin mesura alguna.

Keiji estaba en una situación límite, nunca imaginó que este Miércoles sería tan diferente a los tantos otros que había vivido, por un lado había terminado besándose con un chico, este chico era su compañero de equipo... para colmo él mismo le había propuesto sexo oral, y ahora tenía que tragar semen de otra persona a punto de ser descubiertos por el señor Fujita, un abuelo de 70 años que fácilmente podría morir de un ataque al corazón por la escena que él protagonizaba,... ¿cómo lo miraría ahora después de esto? — Tendré que evitarlo hasta la graduación —pensó.

Como si la vida se le fuera en ello, Akaashi trago y trago, le sorprendió que el espeso sabor no le resultara desagradable como pensó, y eso lo asustó un poco, o quizás bastante.

—Vamos, escóndete en ese armario, yo hablaré con él y asumiré la responsabilidad— dijo Bokuto mientras se arreglaba el uniforme y trataba de empinar su cabellera como si los besos y caricias apasionados no lo hubieran descompuesto como nunca antes en su vida.

Akaashi escuchó la conversación temblando de nervios, quería planear su estrategia de huida, no quería mirar a Bokuto-San a la cara, las hormonas se habían calmado y ahora aterrizó de golpe a la dura realidad, como si se hubiera lanzado en paracaídas y el concreto estuviera a metros de impactarle de lleno ….

—Disculpe señor Fujita soy yo, Bokuto Kotaro de la clase de Segundo año, necesitaba practicar algunas mejoras antes del próximo campamento que brindará la Academia

— Oh! claro hijo entiendo, no te esfuerces demasiado, deberías ir a tu casa… es tarde y además se nota que estás agotado — dijo el anciano con verdadera preocupación por el abochornado aspecto del estudiante

— Claro, recogeré todo y me iré, disculpe las molestias — dijo Kotaro con una reverencia, mientras se sentía apesadumbrado por haberle mentido al señor Fujita quién siempre se mostraba amable cuando Bokuto ocupaba el gimnasio fuera de los horarios permitidos.

— Akaashiiiiiii! ya puedes salir, todo ha ido bien…. Akaashi?

El armario estaba vacío. Akaashi se había ido…..

Akaashi ni siquiera se cambió el uniforme, tomó su bolso y se encaminó a su casa, rezó por que sus padres aún no llegaran del trabajo, ya que sentía el olor de Bokuto en todo su cuerpo, por un momento sintió como si la gente que pasaba a su lado supiera los detalles de su lujurioso encuentro , su cabeza era un caos…

—Si mamá pregunta por qué tardé en llegar no podré sostener su mirada—un atisbo de lagrima rodó por su mejilla. Se detuvo y levantó la vista — Tienes que calmarte…entras…. si hay alguien saludas, a la ducha y a dormir— se repitió incontables veces como un mantra protector para lograr llegar a su casa con éxito

Al llegar a su casa, creyó que los ángeles existían… era el primero en llegar

Encendió su móvil. Habían 3 llamadas perdidas de Bokuto-San y 12 mensajes de texto, el último y más coherente decía …

—"Hey! estás bien ?, podemos hacer como que nada de esto sucedió? digo me deje llevar … si está bien contigo, está bien conmigo… B."

Akaashi no respondió. Dolía, algo dentro de él dolía…

Esa noche Keiji no pudo pegar los ojos, las imágenes se repetían una tras otra como una película a la cual estaba forzado a examinar a detalle ….— Una tortura — pensó.

Se odió a si mismo cuando la repetición de lo ocurrido avistó una dolorosa erección

El serio armador se dispuso a solucionar este inconveniente, pero quién acudió a sus lascivos pensamientos era justamente a quien menos quería enfrentar.

—Bueno, si es lo que tengo que hacer para acabar con esto rápido, puedo permitírmelo… cierto?— dudó.

Imaginó que las manos que recorrían su intimidad no le pertenecían, visualizando lo bien que se sentía aspirar el olor a sudor de Bokuto-San, lo mucho que le gustaron sus besos, lo ancha y poderosa que se sentía su lengua dentro de su boca… y como el hábil rematador lo aprisionó en una jaula de placer mordiendo rincones de su cuerpo que no sabía podían ser tan sensibles…

Mientras su experta mano recorría rítmicamente de arriba a abajo la extensión de su pene, por su mente cruzó un oscuro pensamiento y bueno ….la intimidad de su soledad se lo permitía…

Cuestionó si era doloroso intentar estimular su parte posterior … antes de terminar de analizar a lo que su instinto y hormonas le urgían su cuerpo se movió en autonomía, lamió uno de sus largos dedos e introdujo su dígito en su íntimo anillo mientras su otra mano aumentaba el ritmo de manera frenética, ... alcanzó el clímax imaginando que quién lo había empujado al orgasmo no era él, sino su senpai— Estoy perdido — musitó... y lo estaba.

—Por favor Dios … si existes… haz que un tornado suspenda las actividades del club mañana — dijo el joven de ojos azules ruborizado por lo que acaba de hacer…


Espero este capítulo sea de su agrado 3