Hola Hola! , amo mucho a esta pareja así que mis dedos escriben solos, espero les guste :3
*Los personajes de esta historia pertenecen a Haruichi Furudate*
Capítulo III – "Curiosidad"
Para lo que Akaashi Keiji respectaba, Dios no existía o al menos parecía ignorar sus súplicas. La práctica llegó cómo todos los días, con la excepción de que la incomodidad teñía el ambiente.
Bokuto y Akaashi no cruzaron palabras ni una sola vez, la práctica se centró en las recepciones por lo que alegremente tampoco tuvieron que interactuar demasiado.
—¿No notas que Akaashi está un poco distraído hoy? — Konoha le comentó en voz baja a Bokuto
— ¿De qué hablas? no falló ningún balón.
— Claro, pero eso lo puede hacer con los ojos cerrados… me refiero a que siento como si algo le preocupara, ¿Por qué no le aconsejas? … Quizás algo lo molesta y tú eres su más cercano sen….
—No puedo, pídeselo a alguien más...— Bokuto le interrumpió, y se encaminó a las duchas... en estos casi dos años en la academia, jamás había sido el primero en irse a duchar, pero la situación realmente se le iba de las manos
Después de ducharse y dejar que el agua se llevara aquel mal sabor de boca, Bokuto notó que los demás miembros del equipo estaban llegando a los vestidores por el gran alboroto que habían armado en la zona de lockers…
—Wow que audaz!… nunca habían llegado tan lejos como para dejar algo en nuestro vestidor
Bokuto no se contuvo y se asomó a ver cuál era el motivo de excitación de su equipo y vio a su joven setter sostener un sobre color crema, cuando sus ojos se encontraron vio una chispa de emoción en esos serios ojos azules
-No será que …. NO!… el no pensará que…fui yo quien le envió esa carta ? …. .Ni hablar, sólo nos dejamos llevar y dejé las cosas claras con esos mensajes … verdad?, después de todo yo no soy uno de… esos, a mi gustaban las chicas — no!— se auto-corrigió — me encantaban las chicas! digo me encantan !
A la salida del gimnasio Akaashi vio una robusta silueta esperando por él, Bokuto-San se mostraba inquieto apoyado en un árbol, mientras pateaba las pocas hojas que habían caído, como queriendo aclarar sus pensamientos a medida que despejaba el suelo que pisaba.
Antes que Keiji pudiera acercarse por completo fue interrumpido por el joven de mirada color ámbar.
—No es mío, si es lo que te preguntas…
De pronto el corazón de Akaashi dio un vuelco sombrío, a pesar de estar a mediados de primavera, sentía frío.
— La caligrafía es muy buena para ser tuya— dijo como si no fuera la gran cosa.
— Ya veo ya veo, y esto… sabes quién la envió? o tienes alguna sospecha?
— No, sólo me pide que nos juntemos el sábado en el café nuevo de la avenida principal
—Supongo que no irás!, ¿cierto? — Kotaro soltó un tanto más alto de lo que hubiera querido sonar…—digo… podría ser peligroso, y necesitamos un armador para el campamento de la próxima semana… como tu senpai, te recomiendo que deseches eso ahora mismo, y le pediré al señor Fujita más seguridad en el gimnasio.
Akaashi sintió que podía jugar un poco con él, sí Bokuto-San realmente no tenía interés en su persona podría permitirse provocarlo un poco… en un intento de hacer justicia por su honor … cierto?
— Tengo curiosidad… Supongo que no me mataría ver quién se interesa tanto en mi como para escabullirse entre mis cosas — mientras decía esto él mismo notó que era la descripción de cualquier secuestrador y que probablemente no debería asistir, pero ver la cara de sorpresa de Bokuto-San, era suficiente recompensa para correr ese riesgo— este último pensamiento lo hizo sonreír un poco.
Sin despedirse Akaashi se encaminó a la academia sin esperar a Bokuto-San por primera vez.
¿Qué era eso?… ¿Akaashi se alegraba de reunirse con una persona extraña?, Que no era lo suficientemente hombre para invitarle a salir como corresponde… Además no debe ser otro chico, probablemente sea una chica… — esto de alguna forma lo calmaba.
—Si yo quisiera invitar a Akaashi a salir… Se lo diría a la cara— Rayos no!— digo que en el caso imposible e inexistente de que yo quisiera… yo lo hubiera hecho de otra forma….— El rematador no podía mantener sus pensamientos en orden y eso lo enfurecía más.
Bokuto no pudo conciliar el sueño aquella noche, pensó en posibilidades de evitar que Akaashi asistiera a ese encuentro,…Quizás si la práctica de la tarde se extendía, estaría demasiado cansado para reunirse con cualquier persona, y eso lo mantendría a salvo y él podría estar tranquilo por su compañero de equipo ya que era el Setter titular y como Academia anfitriona debían estar en optima forma, y -¡Oh demonios una cita no la va a inhabilitar para colocar el balón …!—trató de ahogar sus ruidosos pensamientos con la almohada pero fue inútil.
—"Estimados Estudiantes : Se cancelan todas las prácticas deportivas de la tarde, esperamos que descansen antes del campamento que nuestra academia brindará, recuerden que los equipos de Volleyball, Tennis y Basquetball serán anfitriones y esperamos que reciban a las escuelas que vienen a mejorar como maestros y no sólo como competencia"— Anunciaba el vicerrector repetitivamente por los altavoces de la escuela ….
—Demonios lo que me faltaba…, ¿Qué puedo hacer si no hay práctica?, Necesito sacar esta energía si no voy a terminar pensando en cosas que no quiero — reflexionó inquieto Bokuto
— Te ves preocupado?, ¿Quieres que levante algunos balones para ti?— dijo Akaashi con una cálida voz
—¿Lo dices en serio ? claro! pero no podemos usar el gimnasio…—Ya sé! vamos al parque de aquí cerca, hay árboles muy grandes y casi no hay cables que impidan que levantes el balón muy alto para mí! – Bokuto no pudo esconder su emoción.
Camino al parque hubo silencio, agradable silencio… se sentía ameno, como si lo que se había quebrado se estuviera componiendo poco a poco, sin esfuerzo…
Transcurrió la tarde y ambos estaban exhaustos, hablaron del clima, de las demás escuelas que vendrían, de lo mucho que Bokuto quería anotar contra Kuroo, y de lo genial que sería ver al setter de primer año que había congeniado tan bien con Akaashi, pues ambos eran buenos estrategas
Las horas pasaron como minutos, el sol ya se había escondido, y un inquieto Bokuto miraba a su kohai arreglar sus cosas para encaminarse a casa.
— Y esto … mmm… no nada — se interrumpió Bokuto con claro nerviosismo
—Puedes decirme lo que quieras Bokuto-San— dijo Akaashi con su reconfortante calma
— Mañana tu… tienes una cita ? no? — soltó
— Oh cierto!, casi lo olvido, gracias por recordádmelo Bokuto-San!— dijo Keiji con maldad
—Demonios! no debí… si te sientes en peligro, llámame si?...yo iré a poner en su lugar a cualquier pervertido antes que digas onigiri!
— Hablando de comida, deberíamos irnos a casa, mi madre prometió esperarme con su famoso estofado… así que …esto… adiós supongo ….Bokuto-San, ten un buen camino a casa –
— Espera… -dijo Bokuto sujetando su muñeca
La cercanía era algo reconfortante, Bokuto quería prolongar un poco más esta práctica privada…
— Pídeme que no vaya… — suplicó suavemente el joven de cabello oscuro como la noche
Bokuto se sobresaltó y dejo caer aquella ajena muñeca con más violencia de lo que planeaba.
— Ten una agradable cita.
Gggggg... sólo diré que en el campamento pasarán muchas cosas jijiji
Besos!
