Hola hola, quería pedir perdón por el atraso de este cap, pero es que estoy con el corazón dividido entre dos historias, e involuntariamente le he dado más atención a mi IwaOi, pero pretendo volver a actualizar una vez a la semana esta historia, al menos hasta que la Universidad me lo permita :3 Saludos!


Salida de Emergencia

— ¿Y bien ?

Ambos setters decidieron hacer una pausa antes de encaminarse a las duchas, (una pausa muy necesaria en nombre de la amistad), buscaron un lugar donde Kuroo no podría espiarlos, Akaashi sabía muy bien que había línea directa entre él y Bokuto y ahora necesitaba y debía hablar con Kenma, sólo con Kenma.

Entre los juegos infantiles que a esa hora los albergaba exclusivamente a ellos, cada uno en un columpio, balanceándose suavemente…Akaashi se encogió de hombros y rompió el silencio :

— Creo que ya te has dado cuenta de todo, y estoy demasiado avergonzado Kenma-Kun

— ¿Sobre que estás enamorado de Bokuto ? Sí… Akaashi entraste a esta academia porque él te deslumbró, conoces cada una de sus fortalezas y conoces aún mejor cada uno de sus puntos débiles. No es una sorpresa tan grande si tienes … ojos.

— Eso no es todo… entre él y yo han sucedido algunas cosas, algunas no tan dignas de un manga shōjo.

Akaashi repasó cada uno de los detalles, los que le hacían arder las mejillas ( y no poder disimular la sonrisa), y las que le hacían retorcer el estomago y bajar la mirada. todo, sin esconder nada, ni sus miedos ni sus añoranzas.

— Ha sucedido demasiado rápido Keiji, básicamente Bokuto te ha dicho que quiere usarte, a ti y a tu cuerpo para concentrarse sólo en el Voley y tu has accedido como si te hubiera ofrecido tomar el té una tarde de invierno, y eso no está bien, por más que le quieras…

— He sido yo … el que se ha ofrecido…

— Peor aún, tu has involucrado sentimientos, Bokuto te ha dicho que quiere descargar energía, y tu has saltado como tributo del distrito doce, y Keiji por Dios! ha golpeado a un tipo frente a ti y otras muchas personas un sábado por la mañana, te ha insultado y …

Hay una razón por la cual Kenma prefiere no dar su opinión, además de que odia que las miradas se centren en él, y es porque no puede dejar pasar las cosas, no puede decir verdades a medias solo para hacer sentir mejor a la gente, no va a engañar a su amigo por parecer amable, ellos no funcionan así ….

— Y … a Bokuto le gustan las chicas, le gustan demasiado, ha ido a un ritmo de una por semana hasta que consigue una que otra novia, y eventualmente….

— Se va a ir… — Akaashi no necesita que Kenma termine la frase, el mismo prefiere obligarse a oír su propia voz, para que la idea enraíce en la cabeza.


A pesar de que Bokuto no pudo jugar esta mañana, su cara era de felicidad plena …. como si hubiera jugado cinco set y los hubiera ganado todos, él solo.

Estaba tan metido en unos pensamientos poco castos… que no notó la presencia de Kuroo, quién le seguía hombro con hombro hace por lo menos diez metros.

—Y bien ?

—Y bien qué …

— Sabes que mi debilidad son los armadores, no pensé que compartíamos eso también hermano …

— Qué ?

— Qué de Qué ?— Te digo… deberías sellar ese trato, porque si las circunstancias fueran otras.. hombre … hasta yo ….

— En nombre de nuestra amistad, te ruego que no termines esa frase Kuroo… Mira que ya le he partido la cara a un tipo, y no quiero pasar la vida … disculpándome.

— Déjame adivinar… rubio, ojos verdes, un cuerpo que no te lo crees, y con media cara molida… ahora me imaginó por qué … — Kuroo miró de arriba a abajo al punta receptor del Fukurōdani, imaginando lo doloroso que sería un golpe suyo …

— ¿Cómo lo sabes ?

— Lo he visto en el gimnasio, a la salida … pensé que era otro jugador, pero llevaba otro tipo de uniforme.

— ¿Hace cuanto ? — la ansiedad llegó de golpe

— Antes de encontrarme contigo, cinco minutos como mucho… — Kuroo pudo ver el destello desesperado en los ojos de su amigo— Hermano por lo que más quieras …. no vayas a hacer una tontería…

Bokuto deshizo sus pasos a gran velocidad, chocó con unos cuantos estudiantes, pero debía ver a ese chico lo antes posible …


A mitad del día, los músculos aún estaban rígidos por las extenuantes jornadas deportivas, los cientos de jóvenes ansiaban distenderse y llenar sus estomago mientras compartían del espíritu de fraternidad que solo estos campamentos pueden brindar, definitivamente estaban creando memorias.

Kenma y Kuroo compartían ya una mesa esperando que se le sumaran sus compañeros, mientras Kenma estaba absorto en su nintendo, Kuroo se preocupaba de traer todo tipo de alimento para ver si algo le abría el apetito a Kenma, y sí no, contaba con que Bokuto arrasaría con todo lo que a ellos no se le antojara.

Antes que Bokuto pudiera apoyar todo su peso contra la silla, visualizó a Akaashi entre la masa de gente que se agolpaba en la zona del comedor, no habían podido hablar desde su último encuentro, Bokuto aún buscaba palabras para decirle lo mucho que le gustó que tomara la iniciativa, pero lo que menos quiere es presionarlo.

Para sorpresa de todos Akaashi se abre camino hasta otra mesa desocupada, en la zona más rústica del comedor, la gente no iba mucho por ahí ya que el mobiliario de esa zona no había sido renovado, mesas y sillas aún eran de madera.

Quizás esta era una invitación para que hablaran sobre lo que había sucedido en el baño, Bokuto aún no había reunido todo lo que le quería decir, pero algo se le ocurriría, el panorama hacía que el estomago le apretara, quería compartir el almuerzo solo con Akaashi, quería tomar todos los pedacitos de intimidad que Akaashi le estaba ofreciendo de forma silente.

Cuando Bokuto se estaba preparando para tomar carrera hasta aquellos ojos azules que ahora no le miraban, visualiza aquella caballera rubia y ojos de serpiente. Se detiene en el acto.

— Ni lo pienses — amenaza Kenma.

— Ya lo sé, ya lo sé — Bokuto intuía que esto eventualmente sucedería, ya los había interrumpido una vez, y casi pierde toda oportunidad con Akaashi por eso.

Kuroo mira al par que está frente a frente y no puede evitar poner su mano sobre la rodilla de Kenma, era un gesto conocido entre ellos, una petición de calma. La gente daba por sentado que él era un saco de músculos y cabeza de proteína, no le molestaba…incluso prefería que lo subestimaran, pero Kuroo no se estaba perdiendo detalle de la situación.


—Quería ofrecerte una disculpa apenas me reintegré hoy, pero ... — Akaashi no cree que traer a colación a Bokuto sea una buena idea— Pero... tuve unos contratiempos relacionados al club— bien, no era técnicamente una mentira, odiaba mentir.

— ¿Akaashi ? ¿Estás bien ?

Keiji quería ser lo más honesto que pudiera con Kaori, se lo debía... así que se dio el tiempo de pensar si realmente estaba bien, se había sincerado con su madre y con Kenma, y a de a poco estaba tratando de componer su vida— Si, estoy bien Kaori, mucho mejor que ese día, pero quiero saber … ¿tú cómo estás ?, ¿cómo está tu ojo?

— Yo creo que me veo más guapo, me da un aire a peligro ¿no crees ? — la sonrisa de Kaori intentaba tranquilizar a Akaashi, pero le había dolido más que un parto, bueno desde su perspectiva de persona sin útero y capacidad para concebir, pero no tenía ningún otro parámetro más alto que dolor que ese.

Akaashi no sabe si es correcto decirle que se ve guapo, o si no decírselo resultaría ofensivo, todo esto de interesarle otros chicos era tan nuevo para él, pero como se ha hecho la promesa de ser honesto se imagina que puede concederle este punto al menos.

— Yo diría que no te perjudica— La verdad verdad verdad… es que Kaori es guapo, más que guapo, es amable y cálido, y ahora que están teniendo una conversación en calma, no se siente para nada forzada, Akaashi imagina lo sencillo que sería que si uno pudiera escoger de quién enamorarse, o por lo menos cuando dejar de estarlo.

— Me haces sonrojar — suelta el joven, cubriendo su cara con una mano imitando un abanico y haciendo revolotear sus largas pestañas.

— Kaori ? …

— Si? ese es mi nombre ...

— No sé cómo actuar en estas situaciones — Akaashi, sólo puede ofrecer honestidad.

Bien, no es un corte definitivo — Yo tampoco ... Supongo que fue un impulso, nunca le había escrito a nadie, menos de forma anónima, pero ... te he visto, he visto tus juegos, he visto lo preocupado que eres con tus compañeros, me he quedado atrapado sin querer, y quería sentirme cerca de .. ti.

Kaori no le mira, está avergonzado.

— Podemos estar cerca, pero debes saber que tengo sentimientos por otra persona — Ahí estaba, confesándole a quien no quería dañar, sus sentimientos por otro.

— Eso me lo imaginaba Akaashi, también puedo visualizar quién es mi rival— sus ojos señalan con voluntad propia el lugar donde se encuentra Bokuto, quién no le quita los propios de encima — ¿Ustedes están saliendo ?

Honestidad ante todo — No.

Kaori se levantó y acerco su rostro hasta el oído de Keiji

—Akaashi, yo nunca me rindo, menos cuando vales tanto la pena — susurró presionando levemente su nariz contra la mejilla del armador.

Akaashi sentía su cara arder y sentía por lo menos tres pares de ojos atravesarle como si hubieran escuchado a todo volumen las palabras de Kaori, tuvo que sacudirse la vergüenza y detener a Kaori antes que se fuera, sujetando su muñeca.

Kaori… ¿me perdonas cierto? ¿por lo del café ? y lo del golpe? y por todo ?

— mmm, no lo sé, aún me duele mucho este ojito, supongo que te puedo perdonar... sólo si… haces equipo conmigo en alguna competición multidisciplinaria…

Akaashi no pudo decir pio y Kaori ya no estaba.


Antes ir a acomodar los futones con el resto del equipo, Bokuto jaló, porque no se puede llamar de otra forma a como al terminar de escuchar las retroalimentaciones del entrenador, arrastró al pelinegro sin advertencia alguna.

Caminaron lejos del gimnasio, lejos de los salones, justo antes que el sol se esconda completamente. Bokuto parecía estar buscando las palabras adecuadas, había tanto que quería decirle, pero a la vez había tanto que no entendía…

Akaashi tomó la iniciativa, como lo ha hecho todo este día… al parecer hacer escuchar su voz no era imposible…

— ¿Que te pareció?… nos viste.

— No fue mi cosa favorita de ver, pero … era lo correcto.

— Es lo correcto — puntualizó.

— ¿Sabes ?, Yo también me he disculpado con él… y — Bokuto pelea para escoger las palabras— No parece un mal chico.

— A mi tampoco me parece que lo sea.

— Él sería mucho mejor que yo para ti Akaashi — Los ojos de Bokuto parecen atormentados.

— Ciertamente lo he pensado, pero…

— ¿Pero ?

— Pero yo te quiero a ti, aún no estoy convencido que sea lo mejor para mi propio bien, y tengo aún más dudas sobre sí es lo que tu quieres…así que aquí va

— ¿Aquí va qué Akaashi? — sólo hay preocupación en el tono de su voz.

— Tu salida de emergencia…

Perdido es poco para definir el estado mental en el que se encuentra Bokuto… por qué Akaashi le habla sobre autopistas, o como aquellas indicaciones de seguridad antes de ver una película en el cine…

— No entiendo …

—Si quieres una salida a esto, una salida sin culpas ni recriminaciones … esta es Bokuto-San, te la estoy dando sin preguntas, sin cuestionamientos, sin nada más que honestidad …. puedes irte, puedes alejarte de esto, de mi, y yo … — Akaashi lucha por no romperse frente a él — yo jamás volveré a tocar el asunto.

— Akaashi yo …

Al sentir los labios rosar suavemente los suyos, con tanto cuidado, con tanta devoción, supo la respuesta, no faltaron palabras, Bokuto no quería huír, al menos no por ahora… y eso es más de lo que Akaashi podría pedir.

— Bokuto-San ¿tú estás …?

— No… ¿vamos? — Kotaro quiso secar sus lagrimas sin que Akaashi lo notara, fracasando olímpicamente.

— Vamos… — esta vez Akaashi entrelazó su mano con la de Bokuto, ¿total? la noche velaba por su privacidad, al menos hasta volver a el salón donde el equipo esperaba por ellos.

Para deshacer su camino, no debían pasar obligatoriamente por el gimnasio de Voleyball pero una luz en una de las bodegas los alarmó, Bokuto sugirió dejarlo pasar, que quizás solo era un descuido y claro también estaba el hecho que había escuchado rumores sobre que antes de que se erigiera la Academia Fukurodani, el terreno perteneció a un convento muy cuestionado, y sus senpais le habían advertido sobre algunos ruidos, y luces que se encendían sin explicación… ya había llorado frente a Akaashi, no podía dejar que ahora también le viera acobardarse frente a su peor miedo.

— Bokuto-San… no debes venir conmigo, seguramente sólo es una luz olvidada, no tardaré.

La voz de Akaashi es tan suave que se sintió inmunizado a cualquier temor y no le iba a dejar enfrentarse solo a los tormentos de alguna monja fantasma sádica y vengativa.

— Claro que no, vamos juntos… — Bokuto reforzó el agarré de la mano de su acompañante y los miedos se evaporaron.

Lo que encontraron no tenía nada que ver con alguna monja sádica en busca de venganza, bueno quizás la parte del sadismo si.

En la bodega se encontraba Kuroo recostado sobre unas viejas colchonetas... de manos atadas en la espalda y con pinzas de ropa en ambos pezones.

— No te has comportado adecuadamente… has espiado mis conversaciones y eso merece castigo — Se limitó a decir Kenma.

— Quizás quería que me castigaras… no me has dejado tocarte hace una semana amor — Su voz era una súplica.

— Hoy tampoco me tocarás, usaré sólo lo que necesito de ti…— Sin previo aviso Kenma se apoderó de la boca del bloqueador central, haciendo mínima la distancia entre ellos, tomando literalmente el control en esos escasos metros cuadrados.

— Si esta es la forma en que me vas a mmh… castigar — Kenma lo silenció con un mordisco poco amable, empujó suavemente a Kuroo con la punta de su pie sobre la colchoneta y ordenó :

— Preparame

Kuroo estaba imposibilitado de usar sus manos, pero no fue necesario, su lengua sabía exactamente que hacer.

Los ojos de Kuroo estaban desorbitados de lujuria, pero quién gritaba peligro desde cada célula era Kenma.

Akaashi nunca, pero nunca pensó que este era el tipo de dinámica en la relación de su amigo.

Kenma sin mirar a Kuroo a los ojos, se ubicó de espaldas al joven de casi metro noventa, ambas rodillas fijas en la colchoneta, a sabiendas que Kuroo no podía tocarle, al menos no con las manos, se permitió prolongar más de lo necesario el ingreso de su miembro, a su ya lista y lubricada entrada…

— Vamos Kenma me vas a matar… — Kuroo estaba desesperado por contacto, su cadera se movía con hambre en busca de calor.

Debido al gran tamaño de Kuroo, el rubio armador tuvo que ayudarse con las manos propias antes de comenzar el sube y baja….

— No voy a dejar que te corras dentro de mí Kuroo, no hasta que aprendas la lección…


— Es que no lo puedo creer …. ¿Akaashi esto está realmente ocurriendo?

— Creo que si… Bokuto - San …no deberíamos ver esto… creo que merecen … ¿privacidad ?

— Creo que deberían irse a un jodido motel Akaashi… los pueden descubrir y expulsar del campamento …

— Bokuto-San debo recordarte que nosotros …. en el gimnasio? … el señor Fujita ….. — la cara de Akaashi era de un rojo granate

Se miraron 5 segundos y estallaron en risa ante la comparación, los recuerdos y lo que acaban de ver, tuvieron que alejarse rápidamente de la ventana para que Kenma y Kuroo no los descubriesen….


Aún asombrados, conteniendo el bochorno y la risa infantil, se acostaron, ubicando sus futones cabeza a cabeza, acordaron no dormir de frente, era demasiado la cercanía, mucha tentación, y no querían perturbar el descanso de los demás, aún así Bokuto no se contuvo y besó la frente de Akaashi antes de dormir— Buenas noches.

Akaashi alargó su mano para entrelazar bajo la almohada la extremidad de Bokuto-San, no sin antes besarla — Buenas noches para ti también.